Ya estamos a un par de días de que los empleadores entreguen el aguinaldo.

“¡Yuhuu!”, dirán todos los afortunados que reciben este ingreso extraordinario. Pero no corran a gastarlo sin leer esto.

El aguinaldo lo debes recibir antes del 20 de diciembre y su monto mínimo es de 15 días de salario, según datos de la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet). Es una prestación laboral para todos los empleados, no solo los de base, también “los de confianza, los de planta, los sindicalizados, los contratados por obra o tiempo determinado, los eventuales, los trabajadores del campo”, dice un comunicado de la Profedet. Tu empleador no puede decirte que no hay aguinaldo porque este año no se vendió tan bien o no te portaste bien o hay crisis.

¿Qué hacer con este dinero extra?, es la pregunta clave. Y como todos los años, les diré de nuevo que este ingreso NO es para pagar el pavo, los regalos, las fiestas y las vacaciones de fin de año. O, por lo menos, no todo el aguinaldo debe destinarse para esto.

Según el estudio “Compras de Navidad 2012: Intenciones y Expectativas de los Consumidores en México y Latinoamérica”, realizado por la firma Deloitte, 42% de los encuestados indica que destinará su aguinaldo a las compras navideñas y el 51% al pago de deudas.

Una buena parte de tu aguinaldo la debes destinar al ahorro, y mejor aún, a la inversión para proteger el valor de tu ahorro. Según INEGI en octubre de 2013 los precios al consumidor aumentaron 0.48% con respecto al año pasado. Esto quiere decir que la comida, las bebidas, los cigarros y hasta la electricidad están más caros que antes, explica Alan Gómez, Director de Soluciones de Inversión de Principal Financial Group México. Estos incrementos anuales hacen que gastemos más, por lo tanto, nuestro ahorro debería de incrementar proporcionalmente. Solo por este dato debes sentarte a pensar qué hacer y cómo gastar tu aguinaldo de forma eficiente.

El pago de deudas es importante, y hay que usar este dinero para eso. Pero si así te vas a gastar tu aguinaldo este año, espero sea aprendizaje suficiente para no hacerlo de nuevo el año que viene. Hay que dejar de gastar el aguinaldo de forma adelantada porque entonces este “premio” no es “premio”.

Si debes pagar algunas deudas, hazlo. Después toma un porcentaje -yo digo que no más del 20% de tu aguinaldo- y eso sí destínalo a los gastos de esta temporada. Si llevaste un presupuesto anual y medio te apegaste a él, no vas a necesitar este dinero para el pavo. Pero sí se vale un “gustito”. UNO.

De esta forma, podrás ahorrar un porcentaje importante de tu aguinaldo para eventualidades futuras, ya sea algo a corto plazo, o el retiro. Tus metas a corto plazo pueden ser las siguientes vacaciones, los 15 años de la hija o a mediano plazo, el enganche de un departamento. Asegúrate de que sabes para qué estas guardando tu aguinaldo.

Según Gómez de Principal, destinar 40% del aguinaldo al ahorro debe ser una obligación “por el bien tuyo y de tu familia”, dice y añade que  “la disciplina financiera es importante los 365 días del año y los “regalos” extra de dinero como el aguinaldo o el reparto de utilidades deberían de verse como la mejor opción para iniciar un ahorro, darle un empujón a tu fondo de inversión o llenar más la alcancía de tu ahorro para el retiro. Recuerda que si no lo haces por ti, nadie más lo hará”.

Tiene razón. Este dinero extraordinario debe utilizarse de forma extraordinaria, no para siempre estar pagando deudas.

La encuesta de Capacidades Financieras en México, realizada por el Banco Mundial,  señala que sólo el 34% de la población puede cubrir un gasto importante imprevisto. Además el 70% de los adultos encuestados reportan hacer planes financieros, pero sólo un 34% de éstos siguen sus propios planes.

El aguinaldo es ese dinero que te ayudará a lograr tus planes para el 2014 o más allá en el tiempo o cubrir un gasto imprevisto.

Si este año ya no lo lograste y tienes comprometido tu aguinaldo, ponte el propósito de que no te pase lo mismo el año que viene.

La Condusef, por cierto, da estas recomendaciones para un uso adecuado del aguinaldo:

1. Elabora un presupuesto para esta época, en donde consideres también los compromisos que deberás enfrentar a inicio de año, a fin de evitar al máximo la denominada “Cuesta de Enero”.
2. Si tienes oportunidad, paga deudas de corto plazo como las tarjetas de crédito, ya que con ello disminuyes tu nivel de ingreso comprometido para el próximo año.
3. Considera ahorrar una parte de tu aguinaldo para enfrentar algún imprevisto.
4. Evita participar en todos los intercambios de regalos, analiza cuáles son los más importantes en el ámbito personal y con ello evitarás gastos innecesarios.
5. Compara precios antes de adquirir un producto, te sorprenderás del ahorro que puedes lograr en cada artículo.
6. Cuestiona si requieres o necesitas algo que viste en una tienda, ya que en algunas ocasiones sólo se realizan compras por impulso o porque el artículo tenía algún descuento o alguna promoción a meses sin intereses.

Espero sus comentarios en la zona de opinión, compartan sus experiencias y recomendaciones. Y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina y en Facebook.  

 

 


Ya hemos llegado a la primera vacación larga del año. La semana santa y de pascua están a la vuelta de la esquina.

Para estas alturas ya todos deberíamos tener muy planeada la actividad para estos días de asueto, ya sea salir del lugar en el que vivimos para pasar unos días fuera o quedarnos en casa a descansar.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) tiene todo un micrositio para los consumidores turistas. Les comparto algunos de lo puntos que me parecieron interesantes y relacionados a la organización de las finanzas para las vacaciones:

  1. “Compara los servicios que te brindan los proveedores. Recuerda que la información es tu principal aliada para consumir de manera inteligente.
  2. Reserva con anticipación la transportación y el hospedaje; así ahorrarás y asegurarás tus vacaciones.
  3. Elabora una relación de los gastos que harás antes y durante el viaje. Procura respetar tu presupuesto para que de regreso a casa no tengas que pagar las consecuencias.
  4. Al reservar en un hotel, asegúrate de conocer todos los términos y condiciones para que no te lleves sorpresas desagradables.
  5. Las aerolíneas de bajo costo son una opción poco conocida. Acércate a ellas y valora sus ventajas.”

Por otro lado, si han decidido quedarse en casa y descansar, no se descuiden y crean que esto es inofensivo para su cartera. De hecho, quedarse en casa durante las vacaciones también puede afectar a las finanzas pues gastamos en cosas fuera de nuestro consumo diario y hasta nos premiamos por “no haber salido de vacaciones” lo que luego hace que se abuse de las tarjetas o se gaste de más en actividades poco usuales.

Les dejo un par de recomendaciones para los que se quedan en casa:

  1. Hagan un presupuesto para las vacaciones en casa. Acepten que van a tener tiempo libre y por ende van a gastar, así que más vale que sea un gasto consciente y apegado a lo que se puede hacer.
  2. Busquen actividades económicas y que normalmente no tengan tiempo de hacer durante los fines de semana. El zoológico, los museos o los parques son sitios que pueden proveer actividades para la familia son que sea sumamente caro.
  3. No olviden sus tarjetas de descuento de estudiantes o profesores o adultos mayores, es el momento para utilizarlas.
  4. En serio, no se premien comprando cosas que no necesitan porque ustedes “son los únicos que no salieron de vacaciones”. Disfruten su casa, vecindario y ciudad vacía para conocer lugares que no han conocido.

Si son de los que hacen planes a última hora… Recuerden que pueden conseguir buenos precios en sitios de internet, pero comparen. Por favor, comparen. Y sean cuidadosos de los sitios para que no se topen con alguno fraudulento.

Disfruten su tiempo, disfruten a las personas con las que lo decidan compartir. Sé que suena cursi, pero eso es lo que yo me propongo hacer estas vacaciones. Y claro, apegarme al presupuesto de forma tajante. Lo prometo.

Cuenten si tienen estrategias para gastar de forma moderada en sus vacaciones.

Espero sus comentarios en la sección de opinión y sigamos la conversación por Twitter en @vivircomoreina.


 

 


Ilustración: Luis Ledesma

Ilustración: Luis Ledesma

Hace un mes fui expositora en TEDxSLP y hablé de las relaciones emocionales que podemos establecer con el dinero y cómo, si aprendemos a conocernos, podemos disfrutar más nuestros recursos.

Hoy les comparto una de las tres relaciones emocionales que expuse en la conferencia y que puede denominarse: “Dios proveerá”.

Establecí tres relacionas emocionales muy generales, que son resultado de lo que he notado en entrevistas realizadas a personas para que luego expertos analicen sus casos. Estos artículos, en su mayoría, se han publicado en la revista Dinero Inteligente. Estoy segura de que habrá más de tres y, al final de esta serie, me encantará que ustedes me ayuden a hacer crecer este listado de formas en que nos relacionamos con el dinero.

Por lo pronto, empiezo con esta primera. Las otras dos que expuse durante la conferencia, las compartiré pronto.

DEFINICIÓN

Una persona que cree que “Dios proveerá” piensa que el dinero, de una forma u otra, llegará a sus manos, por lo tanto y mientras los billetes llegan, disfruta de la vida.

Es una persona que no se preocupa por el dinero. Y no se cuestiona o entiende por qué hay otros que sufren por algo que va y viene.

Piensa que cuando se tiene, se puede y debe compartir, por eso, cuando no tiene dinero, no se preocupa mucho por pedir prestado. Al final, “Dios proveerá” para pagar las deudas.

Esta persona no habla de dinero en casa porque no le ve sentido hacerlo.

Y, quién sabe cómo, parece que siempre tiene dinero, en parte porque no se apega a él.

LO POSITIVO DE ESTA RELACIÓN

El dinero no le causa estrés.

De hecho, como no cree que este medio solucione las cosas, tampoco gasta mucho en lujos.

Pero, nunca dejará de hacer alguna actividad por conciencia de que no tendrá suficiente para mañana. En otras palabras, quizá no gaste en relojes de oro, pero no dejará de irse de vacaciones con la familia porque quizá no le alcance para la colegiatura del siguiente año escolar.

LO NEGATIVO DE ESTA RELACIÓN

Esta persona es muy probable que no ahorre. Tampoco le quedará muy claro cuánto gasta o cuánto ingresa.

Es una persona que no tiene previsiones para una emergencia o, por ejemplo, seguros para enfrentar eventualidades.

CÓMO SER MEJOR

El no sentir estrés por el dinero puede ser de gran utilidad, en serio. No obstante, no porque no se sienta estrés hay que olvidar que el dinero es un medio que nos permite lograr cosas o enfrentar sorpresas.

Esta persona debe hacer un presupuesto para darse cuenta dónde está parada, cuánto gasta, cuánto ingresa, cuánto ahorra. Y después analizar cómo podría lograr un fondo de emergencia para que si un día necesita ir al médico, no deba pedir prestado a su hermana.

Está bien que uno disfrute de lo que tiene, al final, para eso se trabaja. Lo que hay que lograr es un balance, esta persona debe entender que el ahorro es “sacrificar hoy por un bienestar de mañana”. Con eso en mente, quizá logre hacer un apartado.

Cuando las emergencias llegan es poco probable que al mismo tiempo llegue un bono, que “un ser superior envié dinero”, o que le pegues al gordo, por lo que no hay que arriesgar la colegiatura de los hijos o la renta del siguiente mes por algo momentáneo como unas vacaciones familiares. Y, como a esta persona no le interesan mucho los lujos, entonces ¿por qué no cambiar la ida a la playa por una semana de actividades ‘casi’ gratis en la ciudad en la que vive? (Visitar museos, parques, organizar días de campo).

Estas son sólo algunas ideas que pueden ayudar a una persona que se relaciona así con el dinero. Pero estoy segura de que a ustedes –porque todos conocemos a alguien así y sabemos qué les ha funcionado- podrán compartir muchas más.

Espero sus recomendaciones en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter @vivircomoreina

 

 

 

 


Siempre he dicho que establecer metas claras ayuda a mantener la disciplina del ahorro y el manejo de las finanzas. A veces, estas metas pueden ser a corto plazo y para cosas que se disfrutan.

Es decir, no todo el ahorro es para cuando tengas canas o para que tus hijos puedan tener estudios universitarios, a veces, se ahorra para pasarla bien.

Hace un par de semanas una seguidora en Twitter me dijo que quiere ahorrar para un viaje que quiere hacer en dos años y medio, y me preguntó ¿qué fondo de inversión le conviene?

El tema de las inversiones es complejo, pero hay que entender las siguientes reglas:

  1. No pongas todos los huevos en la misma canasta: diversifica, no hay que invertir el dinero en sólo oro, plata, udis, cetes, o commodities. ¿Por qué? Porque se incrementa el riesgo.
  2. Disciplina: si se aporta un monto mensual fijo se puede aprovechar al máximo la belleza de los intereses compuestos. En otras palabras, intereses sobre intereses ganados más lo que añades tú = más dinero.
  3. Entiende el plazo: según el tiempo que tienes para la inversión es que se establece qué tanto vas a querer arriesgar. Se puede tomar más riesgo (que casi siempre significa mejores rendimientos) cuando el plazo para el retiro del dinero invertido es más largo.

Estas primeras reglas ayudan a dar el siguiente paso: etiqueta el dinero, ponle fecha y busca la herramienta.

@Mujerdepocafe, quien me hizo la pregunta en Twitter, quería saber en qué fondo poner su dinero… la verdad es que no hay un mejor fondo de inversión. Existe un mejor fondo de inversión para cada perfil, según su meta. La forma de saber cuál fondo es acercarse a un experto, pero antes hay que dar algunos pasos. Y en este caso en particular, @mujerdepocafe tiene algunos dados: sabe que quiere viajar en 2.5 años. Tiene una etiqueta y un plazo. Ahora debe establecer tres cosas más:

a)    Cuánto necesita para su viaje: ¿Cuál es la meta?

b)   Cuánto puede ella aportar como monto inicial y cada mes.

c)    Finalmente, hay que determinar la tolerancia al riesgo. ¿Qué te pasaría si un día llega tu estado de cuenta y ves una pérdida?, ¿lo puedes manejar?

Sobre la meta: Hay que saber cuánto dinero se quiere para saber si se puede lograr, entonces hay que hacer un presupuesto del viaje que se desea y calcular el costo de los aviones, hoteles, comidas, etc.

Sobre el monto inicial y la aportación mensual: Para abrir una cuenta en un fondo de inversión hay que tener por lo menos 5,000 pesos. Según lo que se tenga ahora para el monto inicial, lo más sencillo que será lograr la meta, pues las aportaciones mensuales podrían disminuir. Si se tiene un monto reducido lograr la meta dependerá del monto de las aportaciones mensuales.

Sobre el riesgo: En principio, como es una inversión a corto plazo, los expertos en finanzas recomiendan no tomar riesgo.
Y si a esto se le suma que la persona no está dispuesta a perder dinero (porque la meta es un viaje que se quiere lograr), entonces muchos recomendarían no arriesgar invirtiendo en acciones, sino buscar un fondo de inversión de renta fija. Si se tiene mucho apetito al riesgo y se habla con el asesor y se está de acuerdo en invertir en acciones, entonces se puede buscar un fondo de inversión con un porcentaje (que no afecte mucho en el resultado del viaje) en renta variable. Es importante mencionar que si se van a lanzar por invertir en renta variable por primera vez, quizá sea buena idea escoger fondos indizados (que siguen al IPC, por ejemplo) para ir entendiendo y conociendo el mercado accionario.

Todo esto, como he mencionado, se debe establecer con un asesor financiero, ya sea con quien se abre la cuenta en una distribuidora de fondos o en el banco. Y lo que se debe buscar es una persona que sepa de lo que está hablando, y uno se da cuenta al hacer preguntas: si todo te queda claro, la persona está bien instruida en la materia, pero si al final de conversar con ellos no sabes bien en qué pondrán tu dinero, entonces hay que buscar otro asesor en ese u otro banco o distribuidora.

Con esta información @mujerdepocafe podría encontrar el instrumento adecuado para lo que ella quiere.

Dos cosas más que debe preguntar antes de firmar el contrato: ¿costo y comisiones que le van a cobrar?, y, ¿cuál es la liquidez del instrumento?

No olviden que dentro del paquete hay que buscar comisiones y cobros competitivos (sí hay que hacer la tarea y comparar – todavía no hay una forma de comparar fondos de inversión en México, por lo que se recomienda visitar a un par de asesores en instituciones diversas) y saber cada cuándo podrías disponer del dinero.

Antes de consultar a un experto, establece tu plan, conoce tu apetito al riesgo, y establece para qué y cuándo quieres el dinero. Después busca a un asesor y explícale bien qué es lo que estás buscando con tu dinero. Finalmente, hay que mantener la disciplina de la aportación mensual para que en 2.5 años estés en ese lugar que tienes en la mente. Sí, esto va a ser un esfuerzo diario, pero valdrá toda la pena.

Sigamos la conversación sobre inversiones y metas en Twitter en @vivircomoreina y dejen su opinión en la zona de comentarios.

 


La semana pasada fui por la visa para Estados Unidos de mi hijo y a renovar la mía. Me tocó la primera semana de las nuevas reglas y como se imaginarán, cundía el pánico entre los que llegamos a la novedad de las dos citas.

Por Twitter estuve pasando los detalles y dado que hubo tanta curiosidad para saber cómo es el proceso, decidí hacerles un post…

Los pasos básicos:

  1. Completar la solicitud en línea. El sistema ha estado un poco lento, esa fue mi experiencia, aunque lo logré… Pero si de plano no puedes conectarte o se cancela tu solicitud y vives en el DF, puedes llenar el formulario en unas oficinas frente a la Embajada de EU (te cobran por el trámite, pero hasta te sacan la cita).
  2. Agendar las citas. Sí ahora son dos, una en el Centro de Atención a Solicitantes (CAS) y otra en la Embajada o Consulados. Según entendí se pueden hacer citas para el CAS los sábados, y no tienen que ser consecutivas, sino que puedes escoger los días.
  3. Arma tu paquete de información. No a todos lo piden ya que estás en el trámite, pero más vale tenerlo.
    – Carta de tu oficina para demostrar ingresos y solvencia económica
    – Comprobante de domicilio
    – Copia de cuentas de banco
    – Identificación oficial
    – Pasaporte
    – Visas anteriores
  4. Ir a la primera cita al Centro de Atención a Solicitantes (CAS). Aquí les tomarán las huellas y sacarán la fotografía.
    Para este primer paso se espera en la calle, lleguen una media hora antes para formarse (si no hay mucha gente me contaron que los dejan pasar aunque tu cita se más tarde, yo esperé una hora y media).
    No te dejan entrar con nada más que los papeles al CAS, y cuando yo fui no tenían dónde dejarlas, así que o dejas todo en casa, en el coche o me dijeron que en el restaurante de enfrente ya hay lockers por 5 pesos.
    Si vas a sacar la visa para tu bebé (esto fue lo que hice), entonces no debe acudir a la cita si es menor de 6 años, sólo llevas una fotografía de 5cm por 5cm. (No les puedo asegurar que esto cambie, así que pregunten al hacer la cita).
    No olviden llevar los papeles del pago de la visa (1820 pesos por adulto, 282 pesos por menores) y los formularios.
  5. Ir a la segunda cita a la Embajada. Se supone que no todos los solicitantes deberán hacer este segundo trámite. En mi experiencia a todos los que vi en el CAS, los vi en la Embajada. Lo que fue diferente es que hubo algunos que iban por una renovación y no tuvieron que esperar para hacer la entrevista con el cónsul. A todos les tomaron las huellas y la foto de nuevo.
    Para entrar a la Embajada tampoco puedes llevar celular o cámaras, pero a la entrada hay dónde dejarlos con los policías.
  6. Recoger tu visa. Ya no pagas porque te la envíen a tu casa. Se quedan con tu pasaporte y a los siete o diez días debes ir a recoger la visa y tu pasaporte a un centro DHL (escogiste cuál cuando haces la cita). Todavía no recojo la mía, pero parece que es muy sencillo. Puedes darle seguimiento a la entrega de tu pasaporte y visa en http://mexico.usvisa.com
    (Actualizo: Hoy, 11 de febrero intenté entrar a la liga y no sirve, encontré esta otra que lleva a lo mismo: http://www.usvisa-info.com/en/selfservice/ parece que cambiaron la dirección).

Este es el recuento de lo que tuve que hacer y lo que me pasó ahora que tuve que hacer este trámite. En general el personal fue muy atento y amable. Lo único malo es la espera, siempre hay mucha gente y ni modo, hay que hacer fila y esperar el turno.

Para más detalles, consulten la página de la Embajada de Estados Unidos para solicitar visas.

Espero esto les sirva. Cuenten cómo les fue a ustedes…


Este post es para compartir un aprendizaje…

Hace poco, en el noticiero de W Radio de Carlos Puig, dije que había que tener las vacaciones de 2011 planeadas desde finales de 2010. Y hablaba en serio, pues yo ya las tenía planeadas, incluso me aseguré de sacar dos boletos de avión, el mío y de mi esposo, con puntos para que todo el viaje nos saliera más barato.

Una pareja de amigos quería unirse a nuestro viaje y me pidieron los datos del vuelo en el que teníamos los boletos. Gran decepción me llevé cuando me llama mi amiga y dice: “ese vuelo ya no existe”.

Corrí a la oficina de la aerolínea con todas mis claves de confirmación, porque según yo, eso no podía ser cierto. Ya no tenía los puntos en mi cuenta y sólo me faltaba pagar los impuestos correspondientes.

No sólo era cierto, a mí, nadie me avisó.

“Le iban a llamar cuando fuera su fecha límite del pago de los impuestos correspondientes a su boleto premio”, me dijeron muy amablemente. ¿Cuándo hubiera sido eso? No sé.

¿Por qué cancelaron el vuelo? Porque la aerolínea considera que no vende suficientes boletos a este destino… (Quizá por eso conseguí boletos premio en un principio y por eso encontré buenos precios para la estancia).

Total, perdí mis dos boletos premio, aunque me regresaron mis puntos, y ahora, meses más tarde tuve que buscar en otra aerolínea un vuelo que me lleve a mi destino. El primer problema: los boletos estaban carísimos (esta otra aerolínea no considera que mi destino sea poco popular); el segundo: ya tenía pagada parte de mi estancia y cancelar el viaje me costaría. Y el peor problema: yo confié que había conseguido los boletos premio, y aunque tenía presupuestado un monto para el transporte de las vacaciones, me gasté parte del dinero en un “premio” por haber logrado los boletos “premio”. Ups.

“Eso nos pasa por planear con tanto tiempo”, me dijo mi esposo con tono recriminatorio, cuando le dije que tendríamos que sacar de otro lado para pagar parte de los nuevos boletos.

No sé si tenga razón, lo que me queda claro es que la crisis de las aerolíneas en México ya afectó mi bolsillo. (Además de que también fue un poco culpa de hacer gastos no previstos… es decir, gastarme parte del dinero de los aviones en otras cosas antes de llegar a mi destino vacacional).

La verdad es que no tenía planeado escribir sobre esto hasta que hoy, por teléfono, me enteré que a otros conocidos les pasó exactamente lo mismo, con un vuelo a un destino diferente. ¿Les habló la aerolínea para avisarles? No, también se enteraron porque son varios los que van al viaje y uno de ellos apenas iba a comprar su boleto.

Boletos premio perdidos… ahorro perdido… coraje ya hecho… y gasto no previsto en las vacaciones planeadas.

Conclusión: no dejes de estar al tanto de todos los detalles cuando armes tus vacaciones para el año que viene. Habla a la aerolínea un par de semanas antes de que debas pagar el boleto de avión y ten un plan B ya reservado. Y nunca, nunca gastes el dinero que ahorras en la planeación de las vacaciones, hasta que estés de vacaciones.

¿A alguno de ustedes les ha pasado algo similar?, ¿tienen una recomendación que añadir?


Ya no falta nada para que las escuelas dejen salir a los niños y las familias salgan de vacaciones. ¡Qué delicia! Y también… ¡Qué miedo!

Las vacaciones pueden ser el pretexto ideal para salirse de control y gastar como si uno se hubiera ganado la lotería.

Un primer favor: No lo hagan, esfuércense por mantener el control. No hay que comprar regalos para la familia que no salió de viaje y tampoco satisfacer todos los caprichos familiares (el de los hijos, la pareja o el propio).

Algunas recomendaciones para los que ya tienen el viaje planeado:
-       Saca el dinero en efectivo que vas a necesitar para las distintas actividades, por ejemplo, casetas, gasolina, comidas o dulces y ponle un clip a cada uno con un papel que diga para qué es el monto. Esto ayuda a no sacar para un restaurante de lo que dice casetas.
–       Si tienes el viaje pagado (espero que no lo hayan puesto a miles de meses sin intereses, porque puede llegar la siguiente semana santa y seguirán pagando este viaje) revisa tu estado de cuenta y límite de crédito en la tarjeta. En otras palabras entérate de cuánto puedes firmar, sobre todo, cuánto podrás pagar al regreso. Anota la cantidad en una tarjeta y ponla en la tarjeta con un clip dentro de tu cartera. Cada vez que firmes algo, anota la cantidad para que lleves un control.
–       Anticípate a los imprevistos. Si vas a salir en auto, contempla desde ahora lo que te va a costar revisar que todo esté en buen estado. ¿Tienes una llanta de repuesto?, ¿está al día el seguro? Esto es indispensable que lo contemples en tu presupuesto de viaje.
–       No saques de la cuenta para la universidad de tus hijos para juntar para el viaje. En serio, no uses dinero de tus inversiones a largo plazo para satisfacer deseos de hoy. A menos de que sepas que lo vas a reponer en cuanto regreses porque llega tu bono o un extra que no vas a necesitar para otras cosas.
–       Esto sonará simple, pero ayuda a ahorrar gastos innecesarios. Hagan una lista (toda la familia) de qué van a necesitar para el viaje. ¿Van a la playa? No olviden el bronceador y el bloqueador que tuvieron que comprar en las vacaciones pasadas… Revisen la lista al empacar para que o tengan que llegar a comprar suéteres, gogles o libros.
–       No olvides comparar precios aunque estés de vacaciones. Un viaje en la Banana puede ser más barato si caminas al siguiente puesto.

Si no tienes el viaje planeado y esperas conseguir gangas:
-       Compara en todos los sitios de internet antes de dar tu número de tarjeta.
–       No te dejes llevar por las fotos de los sitios de internet que organizan viajes completos, busca opiniones de usuarios o huéspedes anteriores que pueden ser útiles.
–       Recuerda que a veces es mejor quedarse en casa y disfrutar el lugar donde vives, no tienen que salir a fuerzas de vacaciones. ¿Ya viste qué hay en la cartelera de tu ciudad? ¿Cuándo fue la última vez que hiciste un recorrido turístico por tu ciudad?

Disfruten las vacaciones y, si tienen más recomendaciones, ¡compártanlas!



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