Abril es el mes de la declaración anual para personas físicas. Les quedan 9 días para presentarla.

Yo ya la presenté y tuve un saldo positivo que estoy esperando me regrese el SAT pronto. ¡Yay!

(Si no sabes si debes o no presentar declaración anual da click aquí y lee lo que dice el SAT)

El proceso para presentar la declaración no fue el más sencillo. Entre las cosas que más trabajo me cuestan es esto de pedir a los clientes de todo el año que me entreguen una constancia de retención de impuestos para tener todos los papeles en orden. Hay clientes que me la dieron un minuto y medio antes de que presentara mi declaración. Pero estos son los gajes del trabajador independiente.

Otro de los rubros importantes en esta declaración anual son los gastos personales para deducciones. Hay que saber qué puedes deducir y tener siempre comprobantes válidos con RFC y domicilio fiscal. Estos papeles los tienes que guardar por cinco años por si Hacienda te quisiera hacer una revisión o auditoría después. (Abajo pongo una lista de las deducciones básicas).

Y finalmente, no se pongan a hacer su declaración anual si no tienen esto a la mano:

- Todas las constancias de percepciones y retenciones de 2013.
- Declaraciones mensuales al corriente.
- Recibos de honorarios o facturas de los gastos que vas a deducir y que están relacionados con tu actividad.
- Recibos de honorarios o facturas de pagos que realizaste en 2013.
- Recibos o facturas de pagos de colegiaturas.
- Contraseñas de acceso a los servicios electrónicos del SAT o la Firma Electrónica Avanzada (FIEL).
- Tu RFC.
- Constancia de percepciones y retenciones.
- Tu Clabe para que la pongas en caso de que haya saldo a favor.

Estos son algunos de los rubros básicos que luego se olvidan:

1- Honorarios médicos, dentales y gastos hospitalarios.
2. Medicinas incluidas en facturas de hospitales.
3. Gastos funerarios.
4. Seguros de gastos médicos.
5. Intereses del crédito hipotecario de tu casa.
6. Donativos no onerosos ni remunerativos (no más del 7% de los ingresos acumulables).
7. Aportaciones para el retiro (depositados en tu afore o planes personales de retiro y no más de 5 salarios mínimos elevados al año o 10% de tus ingresos, lo que sea menor).
8. Transporte escolar obligatorio.

Aquí les dejo la liga a la declaración anual del SAT para que empiecen ya.

Y la liga al SAT donde explican todo para personas físicas. 

Dos cosas mas que me sirvieron. Uno de mis clientes no me dio mi retención de impuestos a tiempo para el día que yo quería hacer mi declaración. La hice sin esa constancia porque pude registrar (gracias a que ya casi todo está automatizado y es electrónico) a la empresa y el SAT me lo tomó por bueno. No obstante, recomiendo tener todas las constancias para no tener problemas futuros.

Y para los que esto de pagar impuestos les da flojera… lean esto que son las multas que podrían tener que pagar – hasta 22,500 pesos.

Para los que siguen con dudas, llamen a InfoSAT: 01 800 46 36 728 (en México), y 1 877 44 88 728 (desde Estados Unidos y Canadá), de lunes a sábado de 8:00 a 21:00 horas. 

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La venta de seguros por medio de la red será el ring de la competencia de las aseguradores en los siguientes tres años, según un estudio de Accenture.  “La tendencia fluye a un esquema donde no será necesario ser una aseguradora para ofrecer coberturas; es así que las aseguradoras replantean sus modelos para que la venta en línea se fortalezca en sus portales y en los proveedores externos”, dice el estudio.

Se venderán pólizas en dispositivos y aplicaciones móviles, redes sociales y venta online.

Hoy, si quieres un seguro buscas a un agente y le pides que te explique qué es lo que necesitas y qué es lo que se ajusta a tu presupuesto. Según Accenture, en el futuro, comprarás tus seguros por medio de tu celular. Según el estudio, los agentes, corredores y la banca seguirá siendo el principal actor de adquisición de seguros, pero parte de las compras se trasladarán a esta venta ‘online’, o eso creen el 66% de las aseguradoras en el estudio.

Esto, en teoría, bajará los costos administrativos de mercadeo y distribución. Y me parece muy interesante que puedas armar tu paquete de previsión en línea, que decidas qué producto es el que te conviene y que puedas comparar, incluso, la interfase por la que te quieran vender el seguro. Mi duda, honestamente, es qué tantos de nosotros conocemos realmente qué tipo de seguro necesitamos. Al final, el trabajo del agente es de no solo venderte la póliza, sino acompañarte en el proceso de escoger la aseguradora y el producto ideal para ti. ¿Qué tanto conocemos el mundo de los seguros para tomar la decisión solos? Yo, en lo personal, sigo buscando a mi agente cada vez que tengo que hacer un ajuste, cambio o adquisición de un seguro.

Quizá este cuestionamiento les parezca poco importante. Al final, leeremos la información para ver qué producto es el mejor para nuestras necesidades. Y, entonces recuerdo lo que me han dicho expertos en el sector durante muchos años: el más grande problema es que nadie lee con cuidado la póliza que adquiere.

Vender seguros por medio de redes sociales es una gran estrategia y me parece una muy interesante tendencia. Quizá así logremos que en México más del 5% adquiera un seguro de gastos médicos mayores (esa es la cifra de los que tenemos uno hoy) y que más del 7% se preocupe por tener un seguro de vida. Lo que me pregunto es si de esta forma podremos no solo estar asegurados, sino tener el producto que necesitemos según nuestra capacidad de pago y necesidades personales.

El trabajo de las aseguradoras será titánico: explicar los productos al cliente y ofrecer lo que el cliente quiere. Porque cuando vas a comprar algo en línea, lo que buscas es poder hacer algo a tu medida. Y pienso en los boletos de avión: ¿quiero un boleto que me permita cambiar de horario, o uno que me permita subirme con más maletas al avión? Y entonces, armo mi viaje. Así imagino que será la venta de los seguros por medio de redes sociales… ¿Cómo la imaginan ustedes?

Accenture en su estudio, ofrece cuatro recomendaciones para la estrategia digital de las aseguradoras y las firmas que ofertan seguros:

1.         Interacción más fluida entre los canales de venta – El intercambio de comunicación entre aseguradora-asegurado  tendrá que ser más sencillo y acelerado y consistente a través de todos los canales.

2.         Aumento de las relaciones digitales con los clientes finales  - El vínculo se tiende a estrechar una vez que el cliente puede acceder a sus pólizas y servicios mediante unos cuantos clics.

3.         Simplicidad operativa -  La sencillez de las pólizas y coberturas que se adquieren por el medio digital será un elemento de gran importancia para la contratación de pólizas en línea.

4.         Mejor aprovechamiento y análisis de la información para fijación de precios y personalización – Las preferencias dadas por el cliente ayudarán a las aseguradoras a brindar coberturas a la medida y en el momento en que el cliente les requiere.

Será cosa de esperar a ver qué es lo que las aseguradoras nos ofrecen en los siguientes tres años. Ojalá sean plataformas que nos permitan encontrar lo mejor para nosotros los clientes.

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¿Tienes tu casa asegurada?

Lo más probable es que tu respuesta haya sido: No. Y es que solo 5% de la población cuenta con un seguro de daños, según datos de Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros.

Y es que el seguro de hogar se percibe como algo que se contrata con el dinero excedente cuando se tenga, y la verdad es que nunca se tiene. Esto es un error. Tu casa es uno de los activos más importantes de tu patrimonio. Si la pierdes, igual que tu capacidad para trabajar -lo que implica un seguro de gastos médicos mayores- es muy difícil reponerlo. Es un seguro que debería de ser indispensable.

Hace una semana Seguros Axa sacó un comunicado de prensa en el que decía que 9 de cada 10 personas le preocupa el cambio climático y que están convencidas de que hay un número mayor de eventos metereológicos y sequías.

Por otro lado, según la Organización Mundial de la Salud, los desastres naturales relacionados al cambio climático se han triplicado en los últimos 50 años, causando más de 60,000 muertes. Aún así, muy pocos en México han decidido asegurar uno de los activos más importantes que tienen como familia: la casa.

Uno de los pretextos para no asegurar la casa es que es muy caro. El seguro de una casa de interés social cuesta menos de 2,000 pesos al año y de interés medio podría costar entre 5,000 y 10,000 pesos al año. ¿Cuánto cuesta perder la casa?

Aquí algunas de las opciones que tienes:

-       Si tienes una hipoteca: Los créditos hipotecarios tienen un seguro para la vivienda, pero lo que está asegurado es el saldo insoluto de la casa.
En caso de una pérdida de la casa por un incendio, el seguro dentro de la hipoteca responde por el saldo insoluto y el primer beneficiario es el banco. En otras palabras el banco se cobra lo que le debes y si sobra te lo devuelve. Por eso debes asegurar parte de la casa por tu parte.
Lo que se recomienda asegurar por fuera son: los contenidos del bien inmueble y la parte proporcional o la diferencia entre el saldo insoluto y el valor comercial de tu casa.

-       Si rentas tu casa: En este caso lo recomendable es asegurar los contenidos de la casa –tus muebles, pantallas planas y electrodomésticos- y uno por los daños a terceros que puedas provocar en el uso de la casa. Este tipo de seguros incluye eventos como: tu perro se sale corriendo y muerde a un vecino, o tu hijo deja abierta la llave del agua e inundas el departamento de abajo.

-       Si eres dueño de tu casa: En este caso deberías adquirir la cobertura básica que se llama incendio y/o rayo. Y revisar, según tus necesidades, las coberturas adicionales.

Las coberturas adicionales son:

  1. Terremoto: Depende geográficamente de dónde vives. Si estás en el Distrito Federal o Oaxaca sería una tontería no tener esta cobertura.
  2. Riesgos hidrometeorológicos: También depende de la localización del bien y cubre huracanes y todo evento relacionado.
  3. Responsabilidad civil familiar: Este te cubrirá de errores que dañan a terceros, por ejemplo: dejas la plancha prendida al salir de tu departamento en el quinto piso de un edificio de seis pisos. Tu error provoca un incendio y el fuego sube y quema tu departamento y los dos en el piso de arriba. Esto lo debe contemplar la responsabilidad civil.
    Para calcular por cuánto debes estar cubierto piensa en el valor de tu casa y tus bienes, asume que tus vecinos deben tener más o menos lo mismo. Si vives en un edificio este monto lo multiplicas por el número de departamentos que podrías afectar con este tipo de accidentes. Lo mismo en una casa: si incendias la tuya, podrías incendiar las de los vecinos.
  4. El robo y los contenidos: Haz un inventario de tus contenidos. Aunque la aseguradora no va a dudar de los electrodomésticos o muebles, siempre ayudará que tengas fotografías que muestren que de verdad tienes tres pantallas planas. De hecho, pide a tu agente de seguros que tome fotografías o un video de los contenidos que tienes en tu casa, esto puede agilizar y simplificar el proceso de pago de una indemnización.

Por último. Si tienes obras de arte en casa y joyas compradas o heredades tienes lo que se conoce como ‘bienes de difícil o imposible reposición’. Lo recomendable es que al contratar el seguro de hogar avises a la aseguradora de dichos bienes.

La aseguradora puede enviar a un valuador para hacer un aproximado del monto por el que se deben asegurar estas piezas, pero si prefieres, puedes buscar uno que tenga certificación y registro para hacer avalúos.

Saca fotografías de estos bienes, guárdalas fuera de tu casa y envía copias a la aseguradora para que estén en tu archivo.

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¡Qué bien cae un dinero extra! Pero, antes de salir a gastarlo, piensa cómo podrías aprovecharlo mejor.

Es la temporada del reparto de utilidades. Las empresas obtienen ganancias cada año por su actividad productiva o los servicios que ofrece, y debe compartirla con sus empleados -los que realmente ayudan a conseguir esas ganancias-. Por lo tanto, entre mayo y junio muchos recibirán un dinerito extra.

¿Cómo funciona?
Si trabajaste al menos 60 días en el año tienes derecho a este dinero.

¿Cuándo recibirás?
No todos los años es igual, así que no es un monto que puedas tener claro en tu presupuesto, porque el cálculo, según datos de la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet) depende de los días que trabajaste en el año y tu sueldo.
Por cierto, si ya no trabajas en la empresa porque cambiaste de trabajo a la mitad del año, puedes ir por tu parte correspondiente.

Las empresas que no dan:
No toda empresa está obligada a dar reparto de utilidades. Por ejemplo: las de reciente creación, las de asistencia privada sin fines de lucro, las que no hayan obtenido un ingreso anual declarado al Impuesto Sobre la Renta de menos de 300,000 pesos, el IMSS y las instituciones públicas descentralizadas con fines culturales, asistenciales o de beneficencia.

¿Para qué lo puedo usar? (Y esto aplica para cualquier dinero extra, desde el reparto hasta los bonos, premios, y también si te ganaste la lotería).
1. Paga deudas. Si tienes deudas, aprovéchalo para pagarlas y dejar atrás el pago de intereses.

2. Adelanta créditos. Si tienes una hipoteca, un crédito hipotecario, personal o de nómina, y en el contrato no se penalizan los adelantos, usa el dinero para una aportación a capital y bajar así tu mensualidad o el plazo de la deuda.

3. Invierte. Piensa en esa etapa en la que ya no tengas ingresos -el retiro- y por lo menos usa una parte del dinero para invertirlo en fondos de inversión o en el ahorro voluntario de tu afore.
Si el retiro lo tienes cubierto, entonces piensa en una de tus metas financieras y aporta para lograrla.
Recuerda que debes tomar decisiones inteligentes, antes de ponerlo en cualquier fondo, pide asesoría para encontrar el mejor para tu perfil. Y si vas a hacer aportaciones en tu afore, asegúrate que ésta siga siendo la mejor en comparación con las otras.

4. Empieza tu fondo de emergencia. En teoría deberías tener un ahorro líquido y de fácil acceso de entre 3 y 6 meses de tus gastos fijos para un día o temporada lluviosa. Si no lo tienes, esta es una buena forma de empezarlo.

5. Adquiere un seguro. Si te falta el seguro de vida para uno de los proveedores de la familia, es tiempo de adquirirlo. Si puedes con ese dinero pagar tus seguros de gastos médicos mayores para que todos en la familia estén cubiertos, hazlo. Y si tu coche sigue sin seguro, más te vale que lo adquieras ya. La previsión es necesaria para unas finanzas sanas.

6. Disfrútalo. Si todo lo anterior lo tienes cubierto (sean honestos), entonces puedes usar parte de este dinero extra en un premio, gástalo en lo que traigas ganas y disfruta tu orden financiero.

Si ya recibieron su reparto, ojalá nos compartan cómo lo usaron y cómo tomaron la decisión de que era la mejor opción.

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Foto: Especial.

“Ahorrar es para tontos”.
“La organización financiera es una pérdida de tiempo”.
“¡Qué flojera que le den tanta importancia al dinero!”

He escuchado estas frases por todos lados. Sobre todo cuando se enteran que escribo sobre finanzas personales. “Es como tema de autoayuda, ¿no?”, me dicen.

No sé qué tengan en contra de ayudarse a vivir mejor. No sé por qué hablar de dinero es para los que basan su vida en conceptos capitalistas y monetarios.

Solo les digo una cosa: todos en este mundo tendremos que enfrentar la toma de decisiones financieras a lo largo de la vida, varias veces.
1. “¿No importa en qué banco abra mi cuenta de nómina?”, si eso te vale, podrías escoger una que te cobre más comisiones y te ayude a perder más valor a tus ingresos.
2. “Nunca sacaré una tarjeta de crédito”. OK, no quieres tener un plástico porque son muy caros y caes en el juego de pagarle a los bancos. Nada más recuerda que si no tienes un historial crediticio, el día que necesites un crédito para comprar una casa o iniciar tu propio negocio -ese que te va a hacer independiente del mundo- es menos probable que te lo den.
3. “Jamás pediré una hipoteca para comprar casa”. Endeudarse, si no es necesario, quizá no valga la pena. Pero, si no se tiene el dinero para pagar un bien inmueble y se quiere uno para formar patrimonio, ¿cómo piensan hacerlo? Si tienen un secreto, que me digan. Si creen que ahorrando, perfecto, pero ¿en qué instrumentos van a ahorrar o invertir su dinero para conseguir el monto necesario para comprar ladrillos?, ¿debajo del colchón?
4. “¿Seguros?, pero si eso solo llama a la mala suerte”. Un seguro es un instrumento de previsión. Si crees que nunca te va a pasar nada porque no tienes seguro es que no entiendes lo que es prevenir y que no has preguntado lo que cuesta un siniestro, una enfermedad, un accidente. Si no tienes seguro, por lo menos ten un fondo de emergencia importante en relación a tus ingresos y que te permita enfrentar cualquier tipo de eventualidad.

Estos son cuatro ejemplos de momentos en la vida en los que no estar informado sobre temas financieros puede crearte una pesadilla en tu vida. Una mala decisión te puede endeudar por décadas. Una mala decisión te puede llevar a nunca conseguir la meta que te estableciste. El que no te importe lo que pasa con la Bolsa, el tipo de cambio, si hay o no fondos de inversión, tarjetas de crédito, afores, etcétera, solo te deja fuera de los temas que podrían ayudarte a vivir mejor, o por lo menos, más tranquilo.

¿De verdad no te deben importar los temas relacionados con el dinero?, ¿en serio no quieres saber cómo hacerle para que el ingreso por el que trabajas valga más en el futuro?

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El sobrepeso, no hacer ejercicio y comer mal es causa de muerte de 26%  los mexicanos, según información de la aseguradora Axa. Y hoy en día 7 de cada 10 mexicanos padecen sobrepeso u obesidad. En serio, tenemos problemas.

Según la información de Axa, una persona con obesidad reduce su expectativa de vida entre 8 y 10 años en promedio.

¿Necesitamos más datos para cerrar la boca?

Les dejo unos que da -a nivel mundial- la Organización Mundial de la Salud:
- Desde 1980 el problema de obesidad se ha duplicado.
- Más de 40 millones de niños menores de 5 años sufrían de sobrepeso en 2011.
- En 2008 más de 1,400 millones de adultos mayores de 20 años tenían problemas de sobrepeso. De estos 200 millones eran hombres obesos y 300 millones eran mujeres obesas. Esto quiere decir que 35% de la población tenía problemas de peso y 11% eran obesos.
Y por cierto, unos 80 millones de estos gorditos con sobrepeso son mexicanos. Según el comunicado de Axa, 39% de mexicanos padecen sobrepeso y 30% obesidad.

La dieta basada en comida chatarra se popularizó porque era fácil comer este tipo de alimentos y después porque se decía que era más barato comer comida poco sana que lo sano. ¿En serio creen que una bolsa de papas fritas sea más barata que unas zanahorias peladas con limón?

Otro de los datos que compartió la aseguradora Axa en el marco del Día Mundial de la Salud (hace dos días) es que solo 315,000 mexicanos tiene un seguro privado de salud con coberturas de prevención que les ayudaría a protegerse contra una enfermedad como la diabetes. De hecho, menos del 5% de los mexicanos tiene un seguro de gastos médicos mayores.

Por lo tanto: comemos mal, morimos más por gorditos, gastamos mucho en comida chatarra y no tenemos cómo enfrentar los costos de las enfermedades relacionadas con este tipo de comportamientos. ¡Bien!

Y aquí entra mi propuesta: compartamos recetas saludables y de bajo costo, démosle batalla a los kilos de más y consigamos un ahorro en nuestro gasto en el supermercado. Y claro, salgan a caminar o por lo menos estacionen el coche en el lugar más lejano a su destino para dar unos pasos extras al día.

Les dejo links a un par de recetas económicas y sanas que me compartieron dos chefs (no olviden actualizar un poco los precios que  me las dieron hace unos años). Además les dejo ligas a sitios de nutriólogas y recetas sanas.

Los invito a pensar hoy en cómo queremos gastar nuestro dinero mañana, porque les prometo que si seguimos engordando vamos a tener que gastar en tratamientos médicos no contemplados, vamos a querer comer más porque estamos más gordos y por lo tanto gastaremos más en alimentos y terminaremos dañando a la cartera.

Recetas económicas:
Sopa de nopalitos y chícharos con camarones secos.
Mole verde con verduras.

Blogs:
Fácil de digerir. Este blog lo escribe Ana, coach de nutrición y tiene recetas saludables y con foco económico. Además es de las promotoras del lunes sin carne, algo que me parece muy interesante.
Bien Comer. Este blog lo escribe Fernanda Alvarado y te explicará todo lo relacionado con los alimentos saludables.

Sitios de recetas con opciones saludables:
KiwiLimón
La sección de recetas de la revista en inglés, Eating Well.
La sección de recetas sanas y baratas de la BBC (en inglés).

Espero sus recetas en la zona de comentarios o compártanlas en Twitter en @vivircomoreina o por Facebook en facebook.com/vivircomoreina. 

 

 


A partir del 7 de abril ya no podrás adquirir un seguro de gastos médicos mayores (SGMM) ilimitado.

El año pasado la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) publicó una circular que decía que las aseguradoras con pólizas de gastos médicos se deben rediseñar para tener topes en las sumas aseguradas. ¿Por qué?

“El propósito de la autoridad es darle mayor claridad y certeza jurídica a los asegurados con relación al alcance de la cobertura”, dice Dolores Armenta, directora de Salud y Gastos México de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS). “Una suma asegurada sin límite no es una cantidad fija clara y la autoridad considera que una suma asegurada con un monto fijo de claridad”. Ahora se deberá estipular el monto de la suma asegurada.

Si ya tienes un SGMM con suma asegurada ilimitada, no te preocupes, este producto lo deben mantener tal como dice tu póliza. “Por default se tiene que respetar el contrato”, dice Armenta.

Pero no te cierres, según la experta de la AMIS, con este cambio las aseguradoras aprovecharán para presentar nuevos tipos de seguros que respondan a las necesidades de cada cliente. Y quizá, en alguno de estos, puedas encontrar uno perfecto para ti que incluso te haga cambiar tu póliza anterior ilimitada por una de las nuevas. Recuerda que lo más importante es que los seguros que tengas respondan a tus necesidades y requerimientos personales. Armenta recomienda que hagas un análisis de qué tipo de seguro tienes, qué es lo que necesitas y junto con tu asesor revises si conviene contratar -y puedes hacerlo financieramente hablando- una póliza ilimitada.

Porque, si no tienes una póliza ilimitada y quieres una, es el momento de que la contrates. Y, “para alguien que le da mayor tranquilidad una suma asegurada ilimitada, vale la pena que aproveche el momento, antes del 7 de abril, para contratarla”, dice Armenta.

Tips que compartió Dolores Armenta de AMIS:
Antes de contratar un SGMM toma esto en cuenta:
1.  Es necesario que solicites la orientación de un Asesor Profesional de Seguros (Agente).
2. Para elegir el seguro, no sólo es relevante el precio, también es importante conocer los beneficios y servicios que ofrecen las compañías, como descuentos con proveedores médicos, convenios con médicos y hospitales, entre otros.
3. El costo del seguro puede variar de acuerdo con el sexo, edad, ocupación, lugar de residencia del asegurado, características del plan, entre otras.
4. Para definir qué tipo de plan y cobertura necesitas, contesta estas preguntas:
- ¿Cuál es la cantidad de dinero que puedes designar en este momento para cubrir un accidente o enfermedad grave?
Esta respuesta te ayudará a elegir el deducible que se adapta a tus necesidades.
- ¿A qué hospitales privados acudes normalmente?
Esta respuesta te ayudará a elegir el nivel de hospitales que puedes solicitar.
- ¿Cuánto pagas normalmente por una consulta de especialidad médica?
Esta respuesta te ayudará a elegir el nivel de honorarios que le pagarán a tu médico o la cantidad máxima que te cubrirá por honorarios médicos.

AMIS explica qué dice la ley nueva: 
Para SGMM individuales y colectivos:
- Se debe eliminar la suma asegurada ilimitada.
- Eliminar los periodos de espera para urgencias y emergencias precisando lo que no quedarán cubiertos desde el inicio de la vigencia.
- No existe concurrencia en estos seguros, no negar el pago de un siniestro debido a que existe otra póliza que cubre el mismo riesgo.
- Precisar en la póliza la secuencia con la que se aplicará el deducible y coaseguro en combinación con la suma asegurada al momento de pagar el siniestro.
Para seguros individuales:
- Establecer las primas por edad y no por quinquenio.
- Incluir una advertencia en la póliza sobre sobre los incrementos de la prima principalmente para los adultos mayores.
- Reconocimiento de antigüedad en cambios de plan con coberturas similares en la misma aseguradora.
 


Si algo debemos hacer todos en diciembre es cerrar el año financiero. Decimos adiós a muchas cosas: año de ingresos, año de impuestos, año de gastos y deudas.

Con suerte, algunos de ustedes serán asalariados y recibirán un dinero extraordinaro, es decir: su aguinaldo. Otros, que somos independientes, buscamos la forma de tener un poco más de ingresos al final del año para ‘lograr juntar’ un aguinaldo. En cualquiera de los dos casos, si tienen un dinero extra este fin de año, es buena idea que piensen cómo lo van a aprovechar.

Ideas para usar el aguinaldo hay muchas. Pero lo interesante sería hacer un cierre de año financiero contemplando ingresos y egresos más allá de solo el aguinaldo.

La Condusef, por ejemplo, dice que lo dividas en tres rubros: ahorro, pego de deudas y gastos de la temporada.

La Condusef tiene razón. Pero hay que hacer un análisis de cómo se portaron financieramente este 2012.

Un par de preguntas que ayudarán a establecer cómo andan:

  1. Este dinero extraordinario, ¿lo necesitan todo porque están muy endeudados?
  2. ¿Cuánto lograron ahorrar en el año?, y ¿qué porcentaje de este dinero extraordinario ahorrarás?
  3. ¿Qué panorama tengo para enero? Sean honestos, ¿ven una cuesta desde el Buen Fin, por ejemplo, van a llegar más o menos ilesos o hasta les va a sobrar?

Según las respuestas a estas preguntas entonces hagan un plan para el año que viene y contemplen lo siguiente:

  1. Qué ingresos esperan tener.
  2. Cómo van a cambiar sus gastos el año que viene. Consideren nuevos miembros de la familia, trabajos diferentes, cambio de casa y por ende de trayectos de transporte, etcétera.
  3. Establezcan un ahorro desde el inicio, y si pueden, automatícenlo. (Para esto pueden hacer aportaciones voluntarias a afore o revisen el ahorro automático de CetesDirecto.com, por ejemplo).
  4. Qué tan endeudados van a iniciar el año. Y establezcan un plan de ataque de deudas. Para esto les recomiendo leer el libro de Isela Muñoz de El peso nuestro de Cada día “De deudor a millonario” que pueden descargar aquí.
  5. Cómo y cuándo van a pagar instrumentos de previsión como seguros.

Con esto tendrán una idea de cómo enfrentar el año nuevo y de ahí cerrarán el 2012 con un plan establecido, además de que según el resultado podrán ajustar sus gastos para el fin de año. Y con esto, pueden regresar al aguinaldo y entonces establecer los porcentajes que destinarán a cada rubro que recomienda la Condusef.

Esto es solo una guía que me funciona a mí a lograr un plan para luego establecer propósitos. Espero les sirva. Y si tienen una estrategia distinta, por favor compártanla.

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Sí, existe ya un crédito hipotecario que podría ayudarte a pagar la universidad de tus hijos, o iniciar ese negocio que tanto has deseado.

¿Qué necesitas tener? Una casa.

BBVA Bancomer anunció hoy su nuevo producto, el crédito hipotecario liquidez, que permite que utilices tu casa para obtener dinero en efectivo. En otras palabras, hipotecas tu casa entre 5 y 15 años y obtienes un dinero para la universidad de tus hijos, tu maestría o invertir en un negocio.

El crédito es a tasa fija y te presta hasta el 70% del valor de tu casa. No tienes que decirles para qué quieres el dinero y no te cobran comisión por apertura.

La tasa es de 13.7%. Un crédito hipotecario para conseguir casa tienen tasas de interés alrededor del 10%. Y aunque es un poco más caro, tiene beneficios, por ejemplo, es más barato que los créditos de nómina o los personales.

“Es una oportunidad interesante para gente que no sabe cómo hacer para pagar la universidad de sus hijos, que es el desembolso más grande de una familia y lo debe hacer por cuatro años”, me dijo Enrique Medina, director de desarrollo de negocios de la banca comercial de BBVA Bancomer, quien añade que puede servir para otro tipos de objetivos personales y familiares, por ejemplo, puede ayudar a una persona jubilada, con casa propia, y ganas de iniciar un negocio.

Ahora, tomar la decisión de hipotecar tu casa para lograr una meta financiera no es una decisión sencilla. Muchos dirán que es un riesgo.

En realidad si conoces tu nivel de endeudamiento, tu capacidad de pago y el plazo de la meta es similar al del crédito, dice Medina, puedes aprovechar los instrumentos que ofrece el mercado. Según Fernando Soto-Hay, director general de Tu Hipoteca Fácil, lo recomendable es que saques el 30% del valor de casa en este tipo de créditos y trates de que no sea más del 50%.

Es cuestión de cada usuario encontrar los instrumentos correctos para alcanzar sus objetivos, sin meterse en líos financieros.

Pero si hay productos específicos para pagar la universidad de tus hijos, ¿por qué usar este?

Es cierto, hay seguros educativos que pagas durante años para poder pagar una licenciatura. Pero si estás a punto de que tu primer hijo entre a la universidad y nunca hiciste lo del seguro, quizá este instrumento ayude.

Igual que si ya no tienes un ingreso fijo y no te quieres quedar sin liquidez para iniciar tu nuevo negocio. En este caso, Soto Hay recomienda que sea un negocio que conozcas, que tu socio -si tienes uno- entienda, no en un negocio que no tienes idea de qué trata o que te ha recomendado el vecino. De hecho, Soto Hay recomienda que si vas a invertir el dinero de tus ladrillos en un negocio, sea el que ya tienes y que quieres hacer crecer.

Otra función de este tipo de créditos, cuenta Soto Hay, es el deshacerte de deudas incómodas, como las familiares.

Según un comunicado que me acaba de llegar de BBVA Bancomer, la institución financiera planea otorgar 36,000 créditos hipotecarios este año, de los cuales 10% quiere que sean para este producto.

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Fui al banco a recoger una chequera. La persona que me atendió me ofreció un servicio que blinda las chequeras y los plásticos de eventualidades.

Si te clonan la tarjeta y tienes este blindaje, entonces tienes 72 horas para darte cuenta del mal uso de tu tarjeta, bloquearla y te regresan el monto hasta un tope que depende de qué producto decidas contratar.

Y algunos de ustedes se preguntarán: ¿pero eso lo hace el banco de todas maneras, correcto? Es decir, si me clonan mi tarjeta y doy a aviso, me deben regresar el monto que se utilizó de forma incorrecta, ¿correcto?

Pues no necesariamente. El banco mete tu solicitud de queja por el mal uso de tu plástico y un comité determina en un cierto número de días si te regresan todo, parte o nada de dinero.

El empleado de mi banco me hizo pensar: ¿debo contratar un seguro que cubra falsificaciones de tarjetas, robo de cheques, asalto en cajero, o transferencias hackeadas?

Un dato que me hizo pensar más sobre este servicio:
En 2011 se reportaron cerca de 160,000 fraudes de tarjetas de crédito y débito ante la Condusef.

No tengo una respuesta todavía. Tengo todos los seguros que considero necesarios: vida, auto, gastos médicos, hogar. Pero no había pensado en uno para mis objetos y actividades financieras.

Ya me han clonado la tarjeta de débito. De hecho, dos veces. En ambas ocasiones me regresaron el dinero que se utilizó, aunque casi un mes después del hecho. Quizá por eso no había considerado la idea de pagar una mensualidad por si me llegan a robar un cheque.

Es como el seguro que se paga por el celular. Para muchos es una tontería, hasta que les roban su aparato.

Yo sigo en proceso de decidir si necesito este producto. Pero les planteo un poro el funcionamiento del servicio:

1. El monto que cubre el seguro más bajo es de 50,000, cobrando una mensualidad de 88 pesos. Y cubre 4 eventos por el 25% del monto máximo, es decir, tarjetazos de 12,000 pesos, por ejemplo.

2. El seguro incluye accidentes personales o daños por un asalto en el cajero.

3. El seguro cubre todos los gastos hechos por la persona mal intencionada desde 72 horas antes del bloqueo de la tarjeta. Muchos bancos no regresan el dinero que se utilizó las 72 horas antes de que llames a bloquear tu plástico..

Todo me lleva a pensar que es un servicio que debo tener. Pero no me he animado a regresar a la sucursal a contratarlo.

¿Qué opinan ustedes?, ¿quién tiene este tipo de servicios?, ¿cómo les ha funcionado?

De verdad me interesa mucho conocer sus experiencias y opiniones, espero leerlos en la sección de comentarios. Y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina



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