El amor y el dinero parecen ser temas sin mucha relación entre sí. Pero, al final, los dos causan ilusión y los dos pueden traer problemas. Además, para conseguir uno podemos usar el otro.

Confieso que soy poco partidaria de esta celebración de corazones y sentimientos amorosos. Creo que el 14 de febrero es un día para incitarnos a gastar lo que debemos ahorrar. No obstante, utilizo el día de San Valentín como pretexto para hablar de las parejas en México y su gasto en el amor.

En México solo 34% de los hogares está formado por parejas casadas. De hecho, hay más de 20 millones de mexicanos solteros, viudos, divorciados o separados.  Y aún así, los mexicanos gastan en promedio más de 220 billones de pesos al año en la búsqueda de una pareja, según un estudio llamado ‘El costo del amor en México’.

Según las estadísticas de Seis Grados, agencia de matchmaking para los solteros mexicanos, la edad está ligada o es proporcional a la cantidad de dinero invertida en un primer encuentro:

  • El 20% de  los solteros estaría dispuesto a pagar hasta 250 pesos en una primera cita.
  • El 50% de los solteros estaría dispuesto a pagar hasta 500 pesos en una primera cita.
  • El 30% de los solteros estaría dispuesto a pagar 600 pesos o más en una primera cita.

Todos los que andan en búsqueda del amor gastan unos 16,000 pesos al año en actividades que les ayudarán a encontrar a su media naranja -salir para conocer gente, tratamientos de belleza o ropa-. Otro dato -algo esperado, la verdad- que me compartieron en Seis Grados es que los hombres gastan más que las mujeres a la hora del cortejo, 89% de los mexicanos sigue pensando que el hombre debe pagar la cuenta.

Las mujeres gastan unos 4,000 pesos menos que los hombres en actividades para encontrar el amor. Y aquí solo me pregunto si incluyen en esto las mil y un visitas a salones de belleza, depilaciones, tratamientos para uñas y demás cosas que hacemos siempre para vernos bien por si nos encontramos con un potencial galán. Y esto me lleva a otro punto, al final, no solo los solteros gastan en encontrar el amor, los emparejados gastamos en mantenerlo, aunque digan que cada vez menos.

Según los datos de Seis Grados, durante el primer año de relación, las nuevas parejas invierten alrededor de 27,000 pesos anuales en citas, actividades recreativas y de descanso. No obstante, los gastos se reducen de manera significativa mientras más tiempo tiene la relación.

¿Cuánto gastan ustedes en mantener el amor o en encontrarlo?, ¿lo tiene contabilizado?, ¿lo tienen presupuestado? 

Un par de datos curiosos que me mandaron de Seis Grados y que son de un estudio internacional realizado en 14 países que analizó la relación entre la vida en pareja y los salarios percibidos:

–          El 68% de las personas con mayor productividad están casadas o viven con sus parejas.

–          Las personas casadas incrementan su salario en 3.2% anualmente, mientras que las solteras solo lo aumentan en un 1.4%.

–          Los hombres que viven con sus parejas ganan más que los solteros. Sin embargo, las mujeres que viven con sus parejas ganan menos que las mujeres solteras.

Espero pasen un lindo y no despilfarrador día del amor y la amistad. Y me quedo esperando sus comentarios en la zona de opinión, además de que espero sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina y Facebook.  

 


Es la temporada del tarjetazo y de darse gustitos. Los centros comerciales están llenos, la gente camina con bolsas por las calles, algunos llevan comprando desde noviembre y el Buen Fin.

Pero, parece que este 2012 los mexicanos tenemos un poco más de conciencia en cuanto al gasto desmesurado en diciembre.

¿Habremos sufrido mucho la cuesta de enero pasado?

45% de los encuestados por Deloitte para su estudio “Compras de Navidad 2012: Intenciones y expectativas de los consumidores en México”, va a gastar menos que el año pasado porque quieren reducir deudas o ahorrar.

De hecho, 52% de los encuestados dice que destinará su aguinaldo para ahorrar, 51% para pagar deudas y 42% para las compras de la temporada. (Nota: No suman 100% porque las preguntas no son excluyentes).

Un estudio de GfK, empresa de estudios de mercado, arrojó datos similares, ellos dicen que 40% de los mexicanos destinará su aguinaldo al gasto de la temporada.

Lo interesante de este segundo estudio es que tiene una muestra de las tres ciudades más grandes del país. Así, resulta que en Monterrey 77% usará este dinero extraordindario para regalos; en Guadalajara el 39% y en el Distrito Federal el 30%.

Pareciera que en Monterrey son los más gastalones. Pero no se vayan con la finta, porque también los regios son de los que más guardadito harán para la cuesta de enero, pues 54% dice que ahorrará parte de este aguinaldo. En Guadalajara 38% dicen que ahorrarán y en el DF solo el 31%.

¿Cómo entender esto? Si bien en Monterrey muchos usarán su aguinaldo para los regalos, también serán de los que guardarán una parte para enfrentar mejor el 2013.

¿Será que en Guadalajara y Distrito Federal andamos más endeudados?

¿Cómo nos gusta comprar?
Según el estudio de Deloitte, en promedio los mexicanos compramos 5 regalos y en ellos gastamos más de 65o pesos. Y, lo que buscamos, nuestra prioridad, son las promociones (89%), por eso muchos salimos a hacer compras navideñas desde el Buen Fin. El servicio es el segundo elemento que tomamos en cuenta, pues 87% busca variedad y vendedores atentos y calificados.

¿Cómo haremos en enero?
Por más de que ahorremos el aguinaldo, se espera que enero estemos endeudados. Luego de los gastos navideños y de fin de año, la demanda por préstamos prendarios crecerá entre 10 y 15% en enero, dijo el presidente del consejo de administración de Prendamex, Roberto Alor, en una nota publicada en CNNExpnasión.com.

Según datos de Alor, el préstamo promedio será de 1,500 pesos con una tasa de interés mensual de entre 5 y 7%, dependiendo de la entidad a la que se acuda.

Si te estás poniendo nervioso…
Si al leer esto empezaste a sudar porque desde noviembre andas gastado, ya te acabaste el aguinaldo, te faltan algunas compras y ya le traes miedo a la cuesta de enero, lee los siguientes artículos.
Cuesta de enero, ¿en diciembre?
- 5 tips para ahorrar en regalos navideños
- Tu bolsillo, ¿listo para fin de año?

Y ustedes, ¿cómo se sienten para este fin de año?, ¿cómo han gastado?, ¿qué hicieron con su aguinaldo?

Espero sus opiniones en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina y en Facebook en www.facebook.com/vivircomoreina. 

¡Felices fiestas!

 

 


El Buen Fin no es novedad. Y si no te cuidas y te dejas llevar por ‘esa gran promoción’, podrías terminar con deudas hasta el cuello. Si has sido previsor o consumidor inteligente, puede que de verdad encuentres esa gran oportunidad.

Desde hace un año sabíamos que en noviembre de 2012 llegaría la recién creada temporada de descuentos. Del 16 al 19 de noviembre los bancos, departamentales y autoservicios ofrecerán descuentos, promociones o gangas que te harán querer remodelar tu casa, clóset o despensa de la cocina. De hecho, según datos de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio y Servicios Turísticos (Concanaco Servytur) se venderán unos 140 millones de pesos.

Pero no porque haya gangas debes salir corriendo por ‘lo que sea que creas que necesitas’ o ‘lo que crees que es de verdad una gran oportunidad’.

La cruda verdad: si desde el año pasado (o por lo menos hace unos meses), no hiciste un apartado para este Buen Fin, entonces no estás preparado para ir a aprovecharlo. Una variación sería: tengo el dinero para los regalos de la temporada decembrina apartado y lo que voy a hacer es comprarlos en el Buen Fin. En ese caso: adelante. 

Insisto, si no tienes un plan desde hace tiempo, en el que hayas apartado para esta temporada, mejor escóndete en la cama y aléjate de las tiendas.

Otra estrategia que podría ser aceptable para salir a comprar: si se te descompone el refrigerador el 14 de noviembre, entonces, sal a comprar uno durante el Buen Fin. (Bravo para los que les pasa eso, o algo similar, y tienen un fondo de emergencia para echar mano – en vez de firmar todo en el plástico para ver cómo lo pagan luego).

Mi plan de ataque:
Yo quiero un tapete para la sala de televisión de mi casa. Llevo desde febrero pensando en eso y he ido juntando extritas y sobrias para esta meta. La verdad, se me había olvidado el Buen Fin, pero ahora que lo veo cerca, es probable que salga esa semana a comprar de mi tapete.

¿Probable? Sí. Definitivo: No.

Primero: no voy a ir a buscar el tapete el Buen Fin y ahí hay una diferencia. Más bien, antes del Buen Fin iré a ver las opciones que me gusten, escoger, preguntar precios y tomar una decisión. Si el dinero que ya tengo ahorrado me alcanza para el tapete, entonces durante el Buen Fin iré a pagar y regresaré corriendo a mi casa para esconderme de esas ‘oportunidades de una vez en la vida’. ¿Por qué? Porque no tengo dinero para más compras.

Estrategias para cuidarte del Buen Fin:
– Sal con solo el efectivo que puedes pagar. Y si por seguridad no quieres ir con el efectivo, deja el monto que puedes pagar en tu tarjeta de débito y el resto, escóndelo.
– Trata de no engancharte en los meses sin intereses. Si te ha pasado el ejemplo del refrigerador y debes adquirirlo así, entonces adelante, solo sé consciente de cuánto vas a pagar y por cuánto tiempo.
– No salgas a ver ‘qué te encuentras’. Lleva una lista de lo que debes comprar, sé eficiente.

Y ustedes: ¿Qué van a hacer con esto del Buen Fin?, ¿alguien tiene ya claro qué es lo que va a buscar y cuánto va a gastar?, ¿alguien que quiera confesar que muere de ganas de ir, e irá, sin tener el dinero para hacerlo?

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Hoy es día del niño y miles de pequeños están felices de recibir algún regalo que sus padres adquirieron para que él o ella no se quedara sin nada en este día tan especial. ¡Qué tontería!

Soy una ‘grinch’ y lo acepto. ¿Coda?, quizá. Dolida de que no me celebraron el día del niño; no recuerdo que hace treinta años se celebrara como hoy, pero digamos que también. No me gusta este día, como no disfruto muchos otros.

Así como no gasto el 14 de febrero, no quiero caer en las compras culposas del día del niño o día del padre, del periodista o de la mujer. Aunque acepto que  a mi mamá todos los años le doy un detalle, pues con ella sí pierdo, aunque no espero que me den nada a mí. Bueno, sólo un poco de tiempo.

Esa es mi propuesta. Lo comenté a finales de la semana pasada en el programa de radio de Ana María Salazar: me parece que lo más valioso que podemos dar a los niños en este día es tiempo con sus padres. Lo mejor que podemos darle -o lo que yo quiero recibir- el día de las madres es tiempo con mi esposo e hijo, mis padres, hermanos o quien quiera estar conmigo. Por favor no gastemos en flores que ese día cuestan lo doble, en globos o juguetes que son un gasto extra y que no son absolutamente necesarios.

Adina Chelminsky, asesora financiera se ha declarado varias veces una ‘grinch’ de estos festejos. Hoy me uno a ella. Ella dice en una nota publicada en un diario mexicano, hablando del 14 de febrero: “Más que el día del ‘amor y la amistad’ es el día de ‘dime cuánto gastas y te diré cuánto me quieres'”. Y añade que para demostrar el amor que se le tiene a la pareja existen 365 días del año, no uno en el que todo lo que se adquiere tiene sobreprecio.

Tiene razón. Y hoy en el festejo del día del niño, pasa lo mismo. Lo que los niños quieren es tiempo con sus padres. O eso es lo que deberían querer si no los hemos acostumbrado a gadgets tecnológicos por sólo ‘ser niños’. Festejemos la niñez con nuestros hijos diario.

Dediquémosles un poco de tiempo con el celular, computadora, tablet, televisión o cualquier otro aparato distractor apagado y dejemos de gastar por una culpa que ni entendemos. Bien decía Ana María Salazar en su programa a finales de la semana pasada: son regalos de culpa.

Y yo insisto: si tienes un monto presupuestado que de verdad no tiene una mejor intención que adquirir un regalo para tus hijos, entonces, adelante, compra algo. Pero primero piensa si no sería mejor pagar la deuda de la tarjeta de crédito, pagar el teléfono a tiempo, o lo mejor de todo: ahorrar.

 

 


Como muchos de ustedes tengo una lista de regalos para esta temporada. Como –espero- muchos de ustedes, sé cuánto debo y puedo gastar en cada regalo.

Hoy tuve que ir al centro comercial. ¡Qué susto!

Hay enormes filas de personas para pagar en las cajas registradoras de las tiendas, pero más allá de eso, hay familias enteras que dan vueltas y vueltas sin saber qué quieren y qué deben comprar.

Imagino que muchos no tienen idea de cuánto pueden gastar.

Yo tengo suerte porque mi lista de regalos no es larga y sé cuánto puedo gastar:
– Mi familia hace un intercambio navideño para dar y recibir un regalo.
– Mi esposo y yo nos saltamos esta temporada y nos damos regalos en enero con las rebajas.
– Mi hijo sólo tiene un año y medio y sigue disfrutando más la caja, los moños y el papel para envolver que el regalo que recibe.

Entré y salí del centro comercial sin muchas complicaciones. Y encontré rebajas interesantes.

Pero quiero comentar lo que vi:

Una pareja joven con su hijo de 2 ó 3 años compraba sus regalos.

Él cargaba unas cinco bolsas grandes en una mano y llevaba al hijo –agotado- de la otra. Ella buscaba rápido entre los ganchos a ver si encontraba lo que faltaba.

Parecía que tenían prisa y estaban cansados. Pero, por lo que escuché, les faltaban muchos regalos.

–       “¿Este o este?”, preguntó ella.
–       “El que sea. Pero escoge ya”, respondió él desesperado.

Ella tomó uno y se fue.

Coincidentemente, y yo estaba en la misma disyuntiva. A las dos nos gustaron los dos mismos suéteres. No eran iguales, pero ambos lindos. La gran diferencia es que uno tenía 30% de descuento.

Ella se llevó el que no tenía descuento.

Esto es lo que pensé:
-       No vio el descuento por la prisa.
-       No le importó el descuento porque tenía prisa.

Seguramente hay otras variables posibles. Pero este ejemplo me ayuda a poner sobre la mesa la reflexión que quiero compartir.

Debemos ser consumidores inteligentes. Esto no se traduce en siempre escoger el descuento, creo que la calidad va primero, pero debemos saber escoger.

Ahora que se vienen los últimos días de compras apresuradas, no salgan sin una lista, sin haber hecho su presupuesto y sin pensar qué le puede gustar a la persona y dónde lo podrían encontrar.

No gasten porque saben que en la cuenta de banco tienen ya su aguinaldo.

No digan: “En enero resuelvo cómo pagarlo”.

Las prisas, la desorganización y la desesperación por los gentíos son factores que pueden hacerte tomar una mala decisión de compra.

¿Cuáles son sus estrategias para comprar bien –y a última hora- en esta temporada?

Espero sus opiniones en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina.

 


Se acercan las rebajas y la temporada decembrina de compras. Y no sé ustedes, pero más allá de dar regalos, a mí me gusta comprarme un par de cositas ‘de mí para mí’.

Aunque tengo un monto establecido para esto en mi presupuesto, la verdad es que cada año me cuesta trabajo apegarme a él. Al final, confieso, me encanta comprar. Por eso busco estrategias para conseguir descuentos.

Para hablar de compras de temporada y de armar un buen guardarropa busqué a Ángeles Batista, @BoticaPop, Blogger de moda, quien respondió un par de dudas y envió tips para los que nos gusta pensar en un guardarropa perfecto.

“Cuando era adolescente jamás logré verle sentido a una frase como ‘vestir bien sin gastar demasiado’, me parecía imposible. Quizá en mi cabeza ‘vestir bien’ equivalía a ‘vestir marcas caras’ y así resulta imposible”, dice Ángeles.

Para ella, vestir bien es conocerte y sentirte seguro con lo que llevas puesto. Está lindo, ¿no creen?

Pero, ¿hay que despedirse del sueño de un par de Louboutin? No necesariamente. Según @BoticaPop “en un armario equilibrado, hay una proporción de piezas de temporada que te durarán tres meses, contra una cantidad mayor de piezas básicas que te durarán para siempre”. Yo digo que si tuviera unos Louboutin los usaría para cada evento elegante.

Ángeles recomienda tener una bolsa buena que vas a usar en muchas ocasiones, un par abrigos caros, un vestido negro de coctel y una camisa blanca “que te la pongas y te mejore el cuerpo al instante”. Aunque no especifica lo de los zapatos, yo se los añado a mi lista.

Y como dice la experta, no hay que olvidar que la moda tiene grandes ciclos, va y viene, por lo que puedes usar tu ropa de cada temporada, varias temporadas. En otras palabras, no hay que cambiar de guardarropa cada tres meses, como nos gustaría hacerlo cuando vemos el nuevo aparador de las tiendas. Eso sí, dice Ángeles, puedes utilizar piezas ‘trendy’ o de moda que hagan divertido tu guardarropa por temporada – estas piezas son las que duran tres meses, pero no hay que invertir mucho en ellas.

¿Dónde comprar?

Ángeles recomienda aprovechar las rebajas para “adquirir piezas de marcas que normalmente estarán fuera de tu alcance.” Pero hay que tener cuidado, dice y “resistir la tentación de llevarte montones de playeras de cien pesos en cualquier tienda de Inditex o de llenar tu clóset de bolsos de plástico. Mejor compra uno lujoso que puedas llevar a todas partes”. Así se arman las colecciones “respetables”.

Otra recomendación de la experta: “Grupo Axo organiza una venta corporativa dos veces al año y todas las marcas del grupo tienen importantes descuentos, no es poca cosa cuando sabes que esas marcas son Armani, Marc Jacobs y Etro, entre otras. Este año la venta es el 21 y 22 de Octubre de 10 a 18 hrs en el Centro Banamex. ¿Y cómo se entera uno de esas cosas? En internet. Sigue en Twitter a revistas especializadas o mejor aún, de bloggers de moda y eventualmente te enterarás de las ventas especiales, las rebajas y las liquidaciones”.  Según Ángeles, y muero de coraje que me la perdí, hace poco tiempo cerró la boutique de Marc Jacobs en Masaryk y liquidaron todo con 75% de descuento.

En cuanto a los mercados de ropa usada y bazares de caridad, por más rechazo que se tenga a eso, dice, “nunca sabes qué pieza increíble vas a encontrar por unos pocos pesos, sólo es cuestión de abrir la mirada”. Aquí pueden encontrar más tips sobre esto.

Según Ángeles un buen guardarropa implica “imaginación, buenos básicos y saber invertir”, creo que con la información que nos compartió y que les dejo en este post pueden lograrlo.

Y ustedes, ¿qué estrategias usan para tener un guardarropa que las mantenga felices?

Espero sus opiniones en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina.

 

 



Ya estamos a mediados de septiembre y muy cerca del último trimestre del año. En las tiendas aparecen ya decoraciones navideñas –un poco temprano para mi gusto- y en un par de semanas empezará la publicidad del consumismo en el que caemos para el fin de año.

Las fiestas de diciembre me encantan, disfruto mucho el intercambio de regalos y las grandes comilonas, pero también es una época que –invariablemente- estresa mis finanzas. Por eso, planeo con tiempo mis gastos del último trimestre, al igual que mis inversiones.

Mi meta es mantener un bienestar financiero a pesar de todos los gastos que hago a finales de año.

¿Qué es bienestar financiero?

Cuando las personas “satisfacen sus necesidades materiales con facilidad, sus ingresos son iguales o mayores a los gastos y poseen bienes materiales suficientes para mantener una buena calidad de vida”, dice Principal Financial en sus talleres gratuitos de finanzas personales.

Y, ¿cómo se logra?

Básicamente, con disciplina, buenos hábitos financieros y la toma de decisiones correctas. En el taller de la institución financiera explican que “se requiere información, educación, ser constante y prevenir riesgos que puedan afectar nuestro bienestar”.

Y, todo esto, ¿cómo está relacionado con la compra de regalos o gastos del último trimestre del año?

Si desde principios de año tenemos en el presupuesto un monto asignado y apartado para la temporada es probable que ya sepamos más o menos cuánto vamos a gastar, pero si no, entonces es tiempo de hacerlo para mantener nuestro bienestar financiero.

Por ejemplo:

– Establezcan la cantidad de dinero que tienen para gastar en regalos.

– Hagan una lista de los probables regalos que van a dar.

– Establezcan un monto probable para cada regalo sin que se pasen de su presupuesto.

– Hagan lo mismo para gastos en comidas/cenas que organicen o en las que forman parte.

Esto ayudará a mantener cierto orden en las finanzas. Y para que el ahorro no falte,  es mejor no utilizar dinero que no tenemos para los regalos, es decir, traten de no contar con el aguinaldo, por ejemplo. Este dinero extra que llega al final de año no es para gastos decembrinos, lo ideal es que vaya directo al ahorro. El aguinaldo es equivalente a, por lo menos, una quincena de sueldo.

Si logran juntar su aguinaldo con un par de ahorros extras en este último trimestre y deciden invertir, en un par de años pueden lograr acumular un monto importante para una meta familiar.

Un ejemplo que da Principal Financial en su taller:

Si logras juntar 23,280 pesos de tu aguinaldo con un par de ahorros extras como cigarros, algún bono o un par de comidas fuera de casa y lo inviertes (cada año), esto podrías conseguir:

Tiempo de la inversión Inversión anual Monto acumulado al final del plazo*
Inversión en 3 años $23,280 $74,478
Inversión en 5 años $23,280 $133,078
Inversión en 10 años $23,280 $319,377
Inversión en 18 años $23,280 $855,061

Entonces, si desde hoy presupuestan los gastos de este último trimestre, si además planean dónde y cuándo van a comprar y aprovechan algunos bazares o días de descuentos y ahorran su aguinaldo, en enero del año que viene no verán rasguñado su bienestar financiero.

Ustedes, ¿cómo juntan y planean los gastos que ya vienen?, ¿logran ahorrar un extra a finales de año?

Espero sus opiniones en la zona de comentarios y continuemos la conversación en Twitter en @vivircomoreina.

* Para la proyección de inversión que utilizo como ejemplo, Principal Financial consideró una tasa de: 3 años, 6.50%. 5 años, 6.70%. 10 años, 6.85%. 18 años, 7.8%. Rendimientos brutos nominales, basados en expectativas de mercado de largo plazo. Portafolio de 3 años: PRINMAS. Portafolio de 5 años: LS1 (primeros 2 años) y PRINMAS (3 últimos años). Portafolio de 10 años: LS1 (primeros 7 años) y PRINMAS (3 últimos años). Portafolio de 18 años: LS1 (primeros 8 años), LS2 (7 años) y PRINMAS (3 últimos años).

 


Foto: Deborah Stockder

Foto: Deborah Stockder

Todos hemos escuchado lecciones como: “No cometas el mismo error que yo y pon tu dinero en este instrumento”, “ahorra siempre el 10% de tu sueldo” o “más te vale cuidar tu dinero porque cuando yo era joven cada seis años venía una crisis y perdí dinero porque…”

Las experiencias de los demás no necesariamente te van a resolver las finanzas.

Entrevisté al actor Rafael Sánchez Navarro, a la escritora Brenda Lozano y al financiero Manuel Somoza, quienes compartieron sus lecciones de finanzas.

Después pedí a un asesor financiero, Mauricio Medina, director general de Planifik, que analizara las experiencias de los tres personajes y nos hiciera un comentario. La idea es aprender de otros, pero con asesoría experta.

En este primer post comparto con ustedes la entrevista y las lecciones de la novelista Brenda Lozano, y luego las de los otros dos personajes.

Y, les dejo este dato para poner un poco de contexto: 84% de los mexicanos no acostumbra ahorrar, es decir, sólo 3 de cada 20 mexicanos tienen el hábito del ahorro. (Estudio “Reflexiones Axa ¿Futuro incierto? Es hora de ahorrar”).

La novelista: Brenda Lozano, 30 años

- Las varias cuentas
El día que Brenda Lozano nació, su abuelo llegó al hospital con una cuenta de cheques para la nueva nieta. Desde entonces ahorra en esta cuenta ‘intocable’.
La autora de la novela “Todo Nada” tiene una cuenta intocable y otra para sus gastos diarios. No recuerda quién le enseñó esto, pero le funciona. “Es la base de la economía personal el tener dos cuentas, en una ahorras o inviertes –eso depende de cada quien- y en la otra tienes lo que necesitas para los gastos diarios”, dice.

- Lo ‘no necesario’, porque se puede
“Mis padres siempre fueron muy prácticos. Se gastaba en lo que se necesitaba. Este consejo no lo seguí, no hice caso. Yo compro cosas ‘no necesarias’”, dice. Ciertos lujos y gustos, explica, le permiten conocerse mejor, saber qué es lo que le agrada y lo que no. “Al final, cada gasto curioso es una experiencia”.
La escritora puede hacer esto porque es disciplinada con su ahorro, y de todo ingreso que le llegua, ahorra un 20% en la cuenta que no toca. “Como tengo esta seguridad, a veces puedo comprar cosas ‘no necesarias’ tranquila de que no me va a faltar para las verduras, porque no me gusta vivir al día, no funciono de esa forma”

- Tu cuerpo antes que nada
Brenda Lozano no se lo cuestiona: “hay que tener un seguro de gastos médicos mayores, no puedes andar por la vida sin eso; eso eres tú y te tienes que cuidar”.

- El regalo doble
Así como su abuelo le regaló una cuenta de ahorro el día que nació, Brenda regala a sus sobrinos en cada cumpleaños un detalle doble: el regalo que van a disfrutar hoy y el que van para disfrutar mañana, es decir, dinero para su ahorro.
“La relación que tienes con el dinero, igual que con todo, marca tu carácter. Si fallas con el dinero y no eres administrado, debe ser agobiante y esto se transmite a tu vida diaria. Qué terrible estar agobiada y de mal humor todo el día”, dice la escritora.

El análisis: Compritas y regalos con control

Por Mauricio Medina, director general de Planifik, una empresa de asesoría en finanzas personales. Puedes seguir a la empresa en @Planifik_Asesor.

Brenda Lozano se paga primero, ahorrando en su cuenta, y este es el principio de unas finanzas sanas. Además, administra eficientemente su flujo de efectivo y está cubierta ante eventualidades por medio de seguros. Es por eso que,  merecidamente, puede darse lujos “no necesarios”. No obstante, no hay que seguir su método si no se tiene un respaldo de ahorro o control sobre el consumo. Tengan cuidado los que no tienen control sobre la tarjeta de crédito.

Siempre es importante que la cuenta de ahorro e inversión tenga una parte que sea intocable y esté orientada al largo plazo. Hay que pensar en el yo viejito, el que mañana necesitará pasar un retiro digno, y este es el primer paso para lograrlo. No olviden que se requiere menor esfuerzo si desde temprana edad  se ahorra una porción de dinero exclusivamente para el retiro.

Es buena idea regalar una cuenta de inversión o ahorro a temprana edad, pues es posible que sea motivante ver crecer el dinero en lugar de gastarlo, sobre todo porque no tienen prejuicios en la forma de manejar el dinero.

Finalmente, el regalo doble del que habla Branda Lozano puede servir siempre y cuando los pequeños tengan una cuenta de ahorro y tengan ya ese hábito. Darle efectivo a un adolescente cuando no tiene dónde depositarlo –aunque sea una alcancía- no servirá de mucho.

Espero sus opiniones en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina.

 


Todos vamos a gastar en esta época de regalos. Los innumerables intercambios y los regalos familiares son pendientes en la cabeza de todos a estas alturas del año. Y para algunos, son dolores de cabeza.

Antes que nada hay que disfrutar de la época, ya estamos en esto, pasémosla bien y gastemos (lo que estipulamos en el presupuesto). La diferencia está entre regalar y gastar, por gastar, o hacer un regalo inteligente que la persona pueda aprovechar. Y no necesariamente me refiero a un libro de finanzas personales, aunque a muchos esto sí les serviría…

Gastar el dinero en regalos inútiles es equivalente a tirar el dinero. Ya no regalemos más ‘pashminas’, sí esas que todo mundo da en el intercambio de las amigas o la oficina. Invirtamos un poco de cabeza y demos regalos pensados, por ejemplo, a alguien que aprecie eventos culturales le puedes dar boletos para ver el Cascanueces en el Auditorio Nacional en el DF (puedes conseguir de 250 pesos en un lugar en el que todavía ves), y es una experiencia inolvidable.

Si quieres dar algo clásico, no un objeto de moda, entonces invierte un poco más de dinero para que dure más tiempo. Esto aplica para lo que te vas a comprar tú en esta temporada o para los familiares más cercanos. ¿Necesitas un nuevo par de zapatos? Invierte un poco más en unos que te duren más allá de la moda. Yo tengo unos que compré hace cinco años y que con todo y rebaja me salieron en un par de miles de pesos, pero, llevo cinco años con ellos. Lo único que les he hecho es darles mantenimiento cambiando suelas y tacones. También tenía un par que sólo costaron unos cientos de pesos y después de una temporada de uso se fueron a la basura… a eso me refiero con compras inteligentes, buenas inversiones.

Lo mismo para los niños. Regalen juguetes buenos, uno que disfruten o del que aprendan, y si se puede, hechos en México. Por ejemplo, hay unos changos de lana hechos en Chiapas a unos 140 pesos o una carreta de madera pintada a mano en unos 220 pesos en la tienda del Museo de Artes Populares que de verdad están padres. Dense una vuelta en las librerías para niños, hay cosas fantásticas también por unos 300 pesos.

Entiendo que en esta temporada haya poco tiempo para dar vueltas y buscar regalos inteligentes, pero si no se disfruta el comprar algo, ¿por qué hacerlo? Lo digo en serio. Siempre se puede decir en la oficina que no quieres o puedes participar en el intercambio y no tienen que correrte por eso. Acepta y publicita que eres ‘Grinch’ y que esta época no la disfrutas.

Demos regalos de reinas y reyes a precios accesibles, demos regalos pensados o hechos en casa (pienso en galletas o pasteles ricos), disfrutemos que vamos a gastar (lo que tenemos presupuestado) y pasen un buen tiempo intercambiando regalos.


Se acerca la época de dar regalos. Los centros comerciales se llenarán de gente con prisas para encontrar el regalo perfecto.

Pero, después de la crisis que vivimos en estos últimos años, ¿hemos aprendido algo?, ¿cambiaremos la forma de comprar o de regalar?

Yo hice mi presupuesto, como todos los años, a finales de 2009 y sé cuánto puedo gastar para los regalos de este año, de hecho, ya tengo el presupuesto para 2011. Lo que he notado es que en mi presupuesto el monto para los regalos es el mismo que en los últimos años. Es decir, no he ajustado el monto de los regalos con la inflación. Ahorro en algunos detalles pues hago galletas navideñas con mi mamá y en la familia hemos optado por hacer un intercambio; un buen regalo a cambio de varios pequeños.

Hice la pregunta en Twitter: ¿Después de la crisis cómo vas a cambiar tus hábitos de consumo esta época de regalos?

Lo que respondieron algunos seguidores:

@patolinrmz: Compré los regalos desde septiembre, entonces cero desfalque al aguinaldo.

@TavizonM: Lo mejor que puede hacerse es tener un presupuesto para regalos y cumplirlo.

@cynchz: Buena pregunta, quizá retomemos la vieja publicidad de ‘regale afecto no lo compre’.

@ang3liux: Desde hace un par de años en la familia decidimos que en lugar de dar regalos a todos organizamos un intercambio.

@giaglams: Renunciar a dar regalos no es opción para mí, sobre todo a los niños de la familia, pero los detalles cuestan y valen más los regalos amorosos, útiles o sabrosos… elegidos a medida y hechos a mano, cuando se pueda.

@rmo007: Ahorraré más que otros años, la crisis me dejó ‘tocado’, ni modo, es lo que hay.

@OSACR_MARTINEZ1: La crisis me enseñó que ser prevenido es el mejor remedio, muchos amigos no tienen un fondo anti-crisis. (Por cierto, este seguidor fue quien me dio la idea de este post, gracias.)

La crisis, para quienes la hemos tomado como un evento de aprendizaje, nos ha enseñado que hacer un presupuesto es imperativo. El presupuesto ayuda a que no te sorprendas y abuses de la tarjeta de crédito o de tu aguinaldo.

Además, sabemos que hay que ahorrar más y tener un fondo de emergencia. No podemos arriesgarnos a eventualidades como el desempleo. Según expertos financieros el fondo debe tener por lo menos tres meses de tus gastos.

Y, no hay que dejar a un lado que algunos ya tenemos en la cabeza la idea de que los regalos pensados y apreciados no son necesariamente caros.

Parte de “Vivir como reina y gastar como plebeya” es entender que el dinero es una herramienta para disfrutar la vida. No vamos a renunciar a los regalos, como dice @giaglams, pero sí a disfrutar de un fin de año con mesura.

Antes de salir al centro comercial por los regalos, hagan una lista, sepan cuánto pueden gastar, lleven un control de lo que firman en la tarjeta de crédito y lo que llevan en efectivo.

Compartan sus recomendaciones para una temporada de fiestas con consciencia financiera…



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