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Lunes, 18 de febrero de 2013 |
Categorías: deuda, gasto |
Nunca más llegará a tu casa una promoción en tu estado de cuenta de la tarjeta de crédito que diga: “Te damos un mes de pago mínimo de cero pesos”. Y esto, aunque no lo creas, es una buena noticia.
Les voy a explicar el nuevo ‘suelo’ establecido por Banco de México para el cobro de los pagos mínimos en la tarjeta de crédito y luego les compartiré un par de recomendaciones para pagar deudas.
LA REGLA NUEVA
La forma de calcular cuánto cobra el banco ha ido cambiando poco a poco y este enero pasado entró la última regla. Ahora hay un mínimo calculado de lo que el banco te debe cobrar por lo que has gastado.
Banco de México no tenía establecido un criterio de cómo calcular un pago mínimo, por lo que los bancos podían ofrecer estos pagos de cero pesos y permitir a sus clientes seguir compre y compre y genere y genere intereses.
De ahora en adelante tu pago mínimo será el monto mayor a una de estas dos fórmulas:
1) 1l 1.25% del límite de la línea de crédito
2) la suma de i) 1.5% del saldo insoluto de la parte revolvente de la línea de crédito al corte sin contar intereses o IVA + ii) los intereses y el IVA.
Esta será la forma de calcular un pago mínimo, pero el banco puede cobrarte más. Esto es el piso.
Aquí un ejemplo que compartió Condusef:

Este piso del pago mínimo ayudará a que se paguen los intereses y la bola de nieve de las tarjetas no sea tan complicada. O por lo menos este es el objetivo.
RECOMENDACIONES PARA PAGAR
Si ya tienes muchas deudas y no sabes qué hacer, como le pasa a 7 de cada 10 personas que no pagan el total de su tarjeta de crédito cada mes, un par de recomendaciones que pueden ayudarte:
1. Paga más del mínimo, por lo menos 3 veces lo que te pide tu banco.
2. Solo paga el mínimo en caso de una emergencia real o en caso de que tengas un plan de pagos en el que te estés enfocando en una deuda primero.
3. Revisa tu presupuesto y trata de encontrar cómo recortar algún gasto para empezar a pagar estas deudas que vienes arrastrando.
4. Muchas veces parte del problema es que las instituciones financieras van incrementando tu línea de crédito y tú no dices que no, entonces sigues gastando como si tu tarjeta fuera la extensión de tu sueldo. Esto es un error. Para ahora. Pide que bajen tu límite de crédito y guarda la tarjeta de un cajón hasta que acabes de pagar lo que debes.
5. Si ya no sabes cómo recortar para pagar las deudas del plástico entonces busca ayuda. Acércate a la institución financiera y pregunta si hay planes de pago que te puedan ayudar. Si la cosa ya está muy complicada, puedes buscar a una reparadora de crédito en donde te asesoran y ayudan a lograr saldar tu deuda. A veces, hasta ayudan a conseguirte un descuento. No olvides que este tipo de servicios tienen un costo: 40 pesos por cada 10,000 que debas y 10% del ahorro que logren conseguirte. Entonces si te ayudan a bajar tu deuda de 10,000 pesos a 6,000, pagas 40 pesos por los 10,000 de tu deuda y 400 pesos por el descuento logrado.
6. No caigas en engaños. Hay reparadoras de crédito patito. Busca una con cierto reconocimiento y que no te prometa que acabará con tus deudas sin que tú pagues nada. Promesa que suena paradisíaca, es probable que sea un engaño.
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Si algo debemos hacer todos en diciembre es cerrar el año financiero. Decimos adiós a muchas cosas: año de ingresos, año de impuestos, año de gastos y deudas.
Con suerte, algunos de ustedes serán asalariados y recibirán un dinero extraordinaro, es decir: su aguinaldo. Otros, que somos independientes, buscamos la forma de tener un poco más de ingresos al final del año para ‘lograr juntar’ un aguinaldo. En cualquiera de los dos casos, si tienen un dinero extra este fin de año, es buena idea que piensen cómo lo van a aprovechar.
Ideas para usar el aguinaldo hay muchas. Pero lo interesante sería hacer un cierre de año financiero contemplando ingresos y egresos más allá de solo el aguinaldo.
La Condusef, por ejemplo, dice que lo dividas en tres rubros: ahorro, pego de deudas y gastos de la temporada.
La Condusef tiene razón. Pero hay que hacer un análisis de cómo se portaron financieramente este 2012.
Un par de preguntas que ayudarán a establecer cómo andan:
- Este dinero extraordinario, ¿lo necesitan todo porque están muy endeudados?
- ¿Cuánto lograron ahorrar en el año?, y ¿qué porcentaje de este dinero extraordinario ahorrarás?
- ¿Qué panorama tengo para enero? Sean honestos, ¿ven una cuesta desde el Buen Fin, por ejemplo, van a llegar más o menos ilesos o hasta les va a sobrar?
Según las respuestas a estas preguntas entonces hagan un plan para el año que viene y contemplen lo siguiente:
- Qué ingresos esperan tener.
- Cómo van a cambiar sus gastos el año que viene. Consideren nuevos miembros de la familia, trabajos diferentes, cambio de casa y por ende de trayectos de transporte, etcétera.
- Establezcan un ahorro desde el inicio, y si pueden, automatícenlo. (Para esto pueden hacer aportaciones voluntarias a afore o revisen el ahorro automático de CetesDirecto.com, por ejemplo).
- Qué tan endeudados van a iniciar el año. Y establezcan un plan de ataque de deudas. Para esto les recomiendo leer el libro de Isela Muñoz de El peso nuestro de Cada día “De deudor a millonario” que pueden descargar aquí.
- Cómo y cuándo van a pagar instrumentos de previsión como seguros.
Con esto tendrán una idea de cómo enfrentar el año nuevo y de ahí cerrarán el 2012 con un plan establecido, además de que según el resultado podrán ajustar sus gastos para el fin de año. Y con esto, pueden regresar al aguinaldo y entonces establecer los porcentajes que destinarán a cada rubro que recomienda la Condusef.
Esto es solo una guía que me funciona a mí a lograr un plan para luego establecer propósitos. Espero les sirva. Y si tienen una estrategia distinta, por favor compártanla.
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El Buen Fin no es novedad. Y si no te cuidas y te dejas llevar por ‘esa gran promoción’, podrías terminar con deudas hasta el cuello. Si has sido previsor o consumidor inteligente, puede que de verdad encuentres esa gran oportunidad.
Desde hace un año sabíamos que en noviembre de 2012 llegaría la recién creada temporada de descuentos. Del 16 al 19 de noviembre los bancos, departamentales y autoservicios ofrecerán descuentos, promociones o gangas que te harán querer remodelar tu casa, clóset o despensa de la cocina. De hecho, según datos de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio y Servicios Turísticos (Concanaco Servytur) se venderán unos 140 millones de pesos.
Pero no porque haya gangas debes salir corriendo por ‘lo que sea que creas que necesitas’ o ‘lo que crees que es de verdad una gran oportunidad’.
La cruda verdad: si desde el año pasado (o por lo menos hace unos meses), no hiciste un apartado para este Buen Fin, entonces no estás preparado para ir a aprovecharlo. Una variación sería: tengo el dinero para los regalos de la temporada decembrina apartado y lo que voy a hacer es comprarlos en el Buen Fin. En ese caso: adelante.
Insisto, si no tienes un plan desde hace tiempo, en el que hayas apartado para esta temporada, mejor escóndete en la cama y aléjate de las tiendas.
Otra estrategia que podría ser aceptable para salir a comprar: si se te descompone el refrigerador el 14 de noviembre, entonces, sal a comprar uno durante el Buen Fin. (Bravo para los que les pasa eso, o algo similar, y tienen un fondo de emergencia para echar mano – en vez de firmar todo en el plástico para ver cómo lo pagan luego).
Mi plan de ataque:
Yo quiero un tapete para la sala de televisión de mi casa. Llevo desde febrero pensando en eso y he ido juntando extritas y sobrias para esta meta. La verdad, se me había olvidado el Buen Fin, pero ahora que lo veo cerca, es probable que salga esa semana a comprar de mi tapete.
¿Probable? Sí. Definitivo: No.
Primero: no voy a ir a buscar el tapete el Buen Fin y ahí hay una diferencia. Más bien, antes del Buen Fin iré a ver las opciones que me gusten, escoger, preguntar precios y tomar una decisión. Si el dinero que ya tengo ahorrado me alcanza para el tapete, entonces durante el Buen Fin iré a pagar y regresaré corriendo a mi casa para esconderme de esas ‘oportunidades de una vez en la vida’. ¿Por qué? Porque no tengo dinero para más compras.
Estrategias para cuidarte del Buen Fin:
- Sal con solo el efectivo que puedes pagar. Y si por seguridad no quieres ir con el efectivo, deja el monto que puedes pagar en tu tarjeta de débito y el resto, escóndelo.
- Trata de no engancharte en los meses sin intereses. Si te ha pasado el ejemplo del refrigerador y debes adquirirlo así, entonces adelante, solo sé consciente de cuánto vas a pagar y por cuánto tiempo.
- No salgas a ver ‘qué te encuentras’. Lleva una lista de lo que debes comprar, sé eficiente.
Y ustedes: ¿Qué van a hacer con esto del Buen Fin?, ¿alguien tiene ya claro qué es lo que va a buscar y cuánto va a gastar?, ¿alguien que quiera confesar que muere de ganas de ir, e irá, sin tener el dinero para hacerlo?
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Odio jugar Maratón. Y no porque no sepa las respuestas a algunas de las preguntas, sino porque me causa mucho estrés este tipo de competencias de sabiduría.
Cuento esto porque hace un par de semanas entrevisté a Carlos Islas, director de promotorías Axa, para un artículo que saldrá en Dinero Inteligente y me dijo algo que al inicio me causó nervios y ahora me parece atinado y quiero compartirlo:
“Para ganar el maratón financiero debes ahorrar de manera regular, cargar deudas pequeñas, ser consciente y estar preparado para la muerte y la discapacidad”.
Y lo que me causó estrés no es lo de estar preparado para la muerte o la discapacidad, pues para eso hay seguros de vida, sino la parte del maratón financiero.
Pero Islas tiene razón. Todos estamos jugando y compitiendo dentro de un maratón financiero para vivir tranquilos hoy, lograr una vida digna y cómoda durante nuestra edad de retiro, y si se puede, dejar algo para nuestros hijos.
¿Cómo lograr los tres aspectos que plantea Carlos Islas para estar tranquilos?
1. Ahorro regular: La regla de dedo es 10% de tus ingresos desde tu primer empleo.
Dos herramientas que existen en el mercado para ayudarte a lograrlo:
- CetesDirecto: el sitio web del gobierno federal te permite invertir en cetes por medio de su programa ‘ahorro recurrente’ en el que automatizas una cantidad al mes o cada 15 días que se renueva constantemente.
CetesDirecto toma de tu cuenta de banco el dinero y lo invierte sin que tengas que mover un dedo. Lo mínimos que debes invertir son 100 pesos.
- Tu afore: la mayoría de las afores cuentan con programas de ahorro voluntario a largo y corto plazo. Algunas afores permiten la domiciliación, otras debes ir a ventanilla a hacer el depósito (esto ayuda poco a la verdadera recurrencia) o hacerlo por internet. Para ahorrar de forma voluntaria en la afore no necesitas tener una cuenta bancaria, pero en ese caso debes hacer el depósito en ventanilla.
Y si decides dejar este dinero hasta que cumplas 65 años entonces obtienes beneficios fiscales. El artículo 177 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) dice que puedes hacer deducible hasta el 10% de tus ingresos anuales acumulables hasta un tope de entre 103,000 y 109,000 pesos anuales. Si sacas el dinero antes, deberás pagar los impuestos correspondientes.
2. Deudas pequeñas: Este es un paso difícil porque deberás controlar tus gastos. Para eso, NECESITAS UN PRESUPUESTO. Aquí puedes descargar uno.
Por otro lado, para no aumentar las deudas les dejo dos recomendaciones claves:
- El monto total de tus deudas no debe ser mayor al 30% de tus ingresos antes de impuestos. En esto debes incluir tu hipoteca, todas las tarjetas de crédito y todo tipo de préstamos, hasta los personales.
- Paga siempre el monto total de tu deuda en tarjeta de crédito para no tener que pagar intereses. Y si de plano estás pasando una temporada de vacas flacas y necesitas un poco de efectivo, paga por lo menos tres veces el monto mínimo que establece tu estado de cuenta.
3. Prepárate para la muerte o la discapacidad: Adquiere un seguro de vida que incluya un monto para que si mueres tu familia pueda estar tranquila por lo menos 24 meses. Para saber el monto: calcula tus gastos mensuales y multiplícalos por el número de meses que quieres dejar cubierta a tu familia.
Asegúrate que este seguro de vida (valga la redundancia) cubra una posible incapacidad. Recuerda que quedar discapacitado durante tu etapa productiva de vida es realmente complejo pues tendrás gastos adicionales a los normales y te faltará el ingreso. No pensar en esto es hacerse loco ante un riesgo latente.
Aquí les dejo una liga a los seguros estandarizados para que empiecen a revisar lo que hay en la base, es decir, de los más económicos.
¿Qué les falta para empezar a ganar el maratón financiero?
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Ya hemos llegado a la primera vacación larga del año. La semana santa y de pascua están a la vuelta de la esquina.
Para estas alturas ya todos deberíamos tener muy planeada la actividad para estos días de asueto, ya sea salir del lugar en el que vivimos para pasar unos días fuera o quedarnos en casa a descansar.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) tiene todo un micrositio para los consumidores turistas. Les comparto algunos de lo puntos que me parecieron interesantes y relacionados a la organización de las finanzas para las vacaciones:
- “Compara los servicios que te brindan los proveedores. Recuerda que la información es tu principal aliada para consumir de manera inteligente.
- Reserva con anticipación la transportación y el hospedaje; así ahorrarás y asegurarás tus vacaciones.
- Elabora una relación de los gastos que harás antes y durante el viaje. Procura respetar tu presupuesto para que de regreso a casa no tengas que pagar las consecuencias.
- Al reservar en un hotel, asegúrate de conocer todos los términos y condiciones para que no te lleves sorpresas desagradables.
- Las aerolíneas de bajo costo son una opción poco conocida. Acércate a ellas y valora sus ventajas.”
Por otro lado, si han decidido quedarse en casa y descansar, no se descuiden y crean que esto es inofensivo para su cartera. De hecho, quedarse en casa durante las vacaciones también puede afectar a las finanzas pues gastamos en cosas fuera de nuestro consumo diario y hasta nos premiamos por “no haber salido de vacaciones” lo que luego hace que se abuse de las tarjetas o se gaste de más en actividades poco usuales.
Les dejo un par de recomendaciones para los que se quedan en casa:
- Hagan un presupuesto para las vacaciones en casa. Acepten que van a tener tiempo libre y por ende van a gastar, así que más vale que sea un gasto consciente y apegado a lo que se puede hacer.
- Busquen actividades económicas y que normalmente no tengan tiempo de hacer durante los fines de semana. El zoológico, los museos o los parques son sitios que pueden proveer actividades para la familia son que sea sumamente caro.
- No olviden sus tarjetas de descuento de estudiantes o profesores o adultos mayores, es el momento para utilizarlas.
- En serio, no se premien comprando cosas que no necesitan porque ustedes “son los únicos que no salieron de vacaciones”. Disfruten su casa, vecindario y ciudad vacía para conocer lugares que no han conocido.
Si son de los que hacen planes a última hora… Recuerden que pueden conseguir buenos precios en sitios de internet, pero comparen. Por favor, comparen. Y sean cuidadosos de los sitios para que no se topen con alguno fraudulento.
Disfruten su tiempo, disfruten a las personas con las que lo decidan compartir. Sé que suena cursi, pero eso es lo que yo me propongo hacer estas vacaciones. Y claro, apegarme al presupuesto de forma tajante. Lo prometo.
Cuenten si tienen estrategias para gastar de forma moderada en sus vacaciones.
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Se acercan las rebajas y la temporada decembrina de compras. Y no sé ustedes, pero más allá de dar regalos, a mí me gusta comprarme un par de cositas ‘de mí para mí’.
Aunque tengo un monto establecido para esto en mi presupuesto, la verdad es que cada año me cuesta trabajo apegarme a él. Al final, confieso, me encanta comprar. Por eso busco estrategias para conseguir descuentos.
Para hablar de compras de temporada y de armar un buen guardarropa busqué a Ángeles Batista, @BoticaPop, Blogger de moda, quien respondió un par de dudas y envió tips para los que nos gusta pensar en un guardarropa perfecto.
“Cuando era adolescente jamás logré verle sentido a una frase como ‘vestir bien sin gastar demasiado’, me parecía imposible. Quizá en mi cabeza ‘vestir bien’ equivalía a ‘vestir marcas caras’ y así resulta imposible”, dice Ángeles.
Para ella, vestir bien es conocerte y sentirte seguro con lo que llevas puesto. Está lindo, ¿no creen?
Pero, ¿hay que despedirse del sueño de un par de Louboutin? No necesariamente. Según @BoticaPop “en un armario equilibrado, hay una proporción de piezas de temporada que te durarán tres meses, contra una cantidad mayor de piezas básicas que te durarán para siempre”. Yo digo que si tuviera unos Louboutin los usaría para cada evento elegante.
Ángeles recomienda tener una bolsa buena que vas a usar en muchas ocasiones, un par abrigos caros, un vestido negro de coctel y una camisa blanca “que te la pongas y te mejore el cuerpo al instante”. Aunque no especifica lo de los zapatos, yo se los añado a mi lista.
Y como dice la experta, no hay que olvidar que la moda tiene grandes ciclos, va y viene, por lo que puedes usar tu ropa de cada temporada, varias temporadas. En otras palabras, no hay que cambiar de guardarropa cada tres meses, como nos gustaría hacerlo cuando vemos el nuevo aparador de las tiendas. Eso sí, dice Ángeles, puedes utilizar piezas ‘trendy’ o de moda que hagan divertido tu guardarropa por temporada – estas piezas son las que duran tres meses, pero no hay que invertir mucho en ellas.
¿Dónde comprar?
Ángeles recomienda aprovechar las rebajas para “adquirir piezas de marcas que normalmente estarán fuera de tu alcance.” Pero hay que tener cuidado, dice y “resistir la tentación de llevarte montones de playeras de cien pesos en cualquier tienda de Inditex o de llenar tu clóset de bolsos de plástico. Mejor compra uno lujoso que puedas llevar a todas partes”. Así se arman las colecciones “respetables”.
Otra recomendación de la experta: “Grupo Axo organiza una venta corporativa dos veces al año y todas las marcas del grupo tienen importantes descuentos, no es poca cosa cuando sabes que esas marcas son Armani, Marc Jacobs y Etro, entre otras. Este año la venta es el 21 y 22 de Octubre de 10 a 18 hrs en el Centro Banamex. ¿Y cómo se entera uno de esas cosas? En internet. Sigue en Twitter a revistas especializadas o mejor aún, de bloggers de moda y eventualmente te enterarás de las ventas especiales, las rebajas y las liquidaciones”. Según Ángeles, y muero de coraje que me la perdí, hace poco tiempo cerró la boutique de Marc Jacobs en Masaryk y liquidaron todo con 75% de descuento.
En cuanto a los mercados de ropa usada y bazares de caridad, por más rechazo que se tenga a eso, dice, “nunca sabes qué pieza increíble vas a encontrar por unos pocos pesos, sólo es cuestión de abrir la mirada”. Aquí pueden encontrar más tips sobre esto.
Según Ángeles un buen guardarropa implica “imaginación, buenos básicos y saber invertir”, creo que con la información que nos compartió y que les dejo en este post pueden lograrlo.
Y ustedes, ¿qué estrategias usan para tener un guardarropa que las mantenga felices?
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Ya estamos a mediados de septiembre y muy cerca del último trimestre del año. En las tiendas aparecen ya decoraciones navideñas –un poco temprano para mi gusto- y en un par de semanas empezará la publicidad del consumismo en el que caemos para el fin de año.
Las fiestas de diciembre me encantan, disfruto mucho el intercambio de regalos y las grandes comilonas, pero también es una época que –invariablemente- estresa mis finanzas. Por eso, planeo con tiempo mis gastos del último trimestre, al igual que mis inversiones.
Mi meta es mantener un bienestar financiero a pesar de todos los gastos que hago a finales de año.
¿Qué es bienestar financiero?
Cuando las personas “satisfacen sus necesidades materiales con facilidad, sus ingresos son iguales o mayores a los gastos y poseen bienes materiales suficientes para mantener una buena calidad de vida”, dice Principal Financial en sus talleres gratuitos de finanzas personales.
Y, ¿cómo se logra?
Básicamente, con disciplina, buenos hábitos financieros y la toma de decisiones correctas. En el taller de la institución financiera explican que “se requiere información, educación, ser constante y prevenir riesgos que puedan afectar nuestro bienestar”.
Y, todo esto, ¿cómo está relacionado con la compra de regalos o gastos del último trimestre del año?
Si desde principios de año tenemos en el presupuesto un monto asignado y apartado para la temporada es probable que ya sepamos más o menos cuánto vamos a gastar, pero si no, entonces es tiempo de hacerlo para mantener nuestro bienestar financiero.
Por ejemplo:
- Establezcan la cantidad de dinero que tienen para gastar en regalos.
- Hagan una lista de los probables regalos que van a dar.
- Establezcan un monto probable para cada regalo sin que se pasen de su presupuesto.
- Hagan lo mismo para gastos en comidas/cenas que organicen o en las que forman parte.
Esto ayudará a mantener cierto orden en las finanzas. Y para que el ahorro no falte, es mejor no utilizar dinero que no tenemos para los regalos, es decir, traten de no contar con el aguinaldo, por ejemplo. Este dinero extra que llega al final de año no es para gastos decembrinos, lo ideal es que vaya directo al ahorro. El aguinaldo es equivalente a, por lo menos, una quincena de sueldo.
Si logran juntar su aguinaldo con un par de ahorros extras en este último trimestre y deciden invertir, en un par de años pueden lograr acumular un monto importante para una meta familiar.
Un ejemplo que da Principal Financial en su taller:
Si logras juntar 23,280 pesos de tu aguinaldo con un par de ahorros extras como cigarros, algún bono o un par de comidas fuera de casa y lo inviertes (cada año), esto podrías conseguir:
| Tiempo de la inversión |
Inversión anual |
Monto acumulado al final del plazo* |
| Inversión en 3 años |
$23,280 |
$74,478 |
| Inversión en 5 años |
$23,280 |
$133,078 |
| Inversión en 10 años |
$23,280 |
$319,377 |
| Inversión en 18 años |
$23,280 |
$855,061 |
Entonces, si desde hoy presupuestan los gastos de este último trimestre, si además planean dónde y cuándo van a comprar y aprovechan algunos bazares o días de descuentos y ahorran su aguinaldo, en enero del año que viene no verán rasguñado su bienestar financiero.
Ustedes, ¿cómo juntan y planean los gastos que ya vienen?, ¿logran ahorrar un extra a finales de año?
Espero sus opiniones en la zona de comentarios y continuemos la conversación en Twitter en @vivircomoreina.
* Para la proyección de inversión que utilizo como ejemplo, Principal Financial consideró una tasa de: 3 años, 6.50%. 5 años, 6.70%. 10 años, 6.85%. 18 años, 7.8%. Rendimientos brutos nominales, basados en expectativas de mercado de largo plazo. Portafolio de 3 años: PRINMAS. Portafolio de 5 años: LS1 (primeros 2 años) y PRINMAS (3 últimos años). Portafolio de 10 años: LS1 (primeros 7 años) y PRINMAS (3 últimos años). Portafolio de 18 años: LS1 (primeros 8 años), LS2 (7 años) y PRINMAS (3 últimos años).
Este sentimiento de que todo es más caro, pero el sueldo es el mismo lo tenemos todos, sobre todo ahora que los precios al consumidor en México subieron 0.16% sólo en el mes de agosto, lo que ubica a la inflación anualizada en 3.42%.
Estos datos pueden sonar a habladuría económica poco entendible para muchos de nosotros, pero no hay cómo negar que el aguacate está muy caro y también el jitomate, y hasta en el huevo hemos visto incrementar el precio desde inicios de año.
Lo que no sube, son los salarios. Y esta es la queja de muchos en las redes sociales o en las conversaciones comunes.
¿Qué hacemos para que nuestras finanzas personales sigan a flote, o mejor aún, organizadas?
Revisar el presupuesto
Ni modo, quizá sea necesario buscar un par de recortes en el presupuesto para seguir ahorrando lo mismo de nuestro sueldo todos los meses. Ideas para hacer un presupuesto familiar.
¿Cómo se recorta un presupuesto? ‘De abajo hacia arriba’, dicen los expertos, es decir, de lo menos importante a lo más importante. La renta, por ejemplo, no se puede recortar, pero quizá sí podemos comprar menos dulces cuando vamos al cine, ahorrarnos un poco en los regalos de la temporada decembrina –comprando antes o menos- y bajarle al consumo de la luz apagando los aparatos en casa y desconectando todo cuando salimos.
No planteo que recortemos todo lo divertido, como salir a cenar a un restaurante con la pareja, porque quizá ese es el único momento que tienen sin que haya niños embarrándoles los pantalones con chocolate (mi caso personal). Pero sí buscar actividades menos costosas para divertirse. Mi esposo y yo ahora en vez de salir a cenar cada quince días, salimos una vez al mes y la otra cita que tenemos nos quedamos en casa y cocinamos juntos, o bueno, yo preparo la ensalada y la pasta y él abre el vino.
Pagar deudas
Aunque muchos no lo quieren enfrentar, es momento de hacerlo. Quizá hemos gastado un poco más de la cuenta durante el verano porque salimos de vacaciones y compramos artículos “que no necesitamos”. Hay que saldar cuentas antes de que los intereses de una tarjeta de crédito nos coman o de que dejemos otras cosas por este tipo de pagos. Además, ya es septiembre y no queremos llegar a diciembre tan apretados que debamos gastar el aguinaldo por adelantado y olvidarnos del ahorro.
Tips para pagar tus deudas:
Pagar deudas con poco dinero es posible
5 datos sobre deudas que no te dijeron
Detalles que ayudan:
Nunca he pensado que ahorrarse cosas pequeñas ayude a mantener la economía familiar, pero sí hay pequeños detalles que ayudan. Coincido con Sofía Macías, de Pequeño cerdo capitalista, que sacrificar el amado café de todas las mañanas no nos salvará de las deudas, pero recomienda dejar de sacar dinero de cajeros automáticos de bancos que no son el tuyo, y este ahorro de 30 pesos de la comisión, te permite comprar tu café. O si decides hacer el café en casa, entonces ya juntaste 60 pesos en dos actividades rutinarias.
Estos montos probablemente no te van a salvar, pero si se suman a otros esfuerzos, quizá encuentres un ahorro más sustancioso.
Ejemplos:
- Ir a supermercado con lista en mano o hacer el pedido por teléfono. Lean las 10 reglas financieras para ir al súper.
- Revisen sus estados de cuenta para ver si hay cargo irregulares –como un seguro que no aceptaron –de verdad que esto pasa mucho y son otros 100 pesos al mes-. Al revisar los estados de cuenta podemos también ver en qué estamos gastando de más: llamadas a celulares, películas de pago por evento, comidas fuera, cigarros, dulces para los niños.
- Revisen las fugas en casa que pueden costar caras: gas, electricidad, agua.
- Pongan a producir el dinero. Tener dinero guardado en casa es un riesgo. En serio. No sólo porque te lo pueden robar o lo puedes perder con una inundación –sí es caso extremo, pero ahora pasa mucho-, sino porque no estás recibiendo nada por ese ahorro. Por favor hay que dar el salto a ser ahorrador con ganancias o inversionista. No les pido que inviertan en bolsa, pero por lo menos en un fondo que les dé algo mayor a la inflación.
Estas son sólo algunas ideas, seguro ustedes tienen otras, compartan cómo han logrado que su sueldo rinda más o incrementar su ahorro.
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 Ilustración: Luis Ledesma
Esta es la segunda de las tres relaciones emocionales que podemos tener con el dinero.
La semana pasada puse un primer post sobre las relaciones que expliqué en la presentación que hice para TEDxSLP el mes de mayo, titulada “Dios proveerá”. Ahora les comparto esta segunda con el afán de seguir poniendo sobre la mesa el tema de que si tenemos autocrítica y entendemos cómo nos llevamos con el dinero, podremos hacerlo crecer más.
DEFINICIÓN
Una persona que tiene esta relación de “Tengo que mostrar que tengo (aunque no tengo)” vive creyendo que el dinero llama dinero.
Y tiene razón, el dinero llama –muchas veces- más dinero, pero NO SIEMPRE.
Esta persona es de las que prefieren gastar en un automóvil que en una mejor casa, por ejemplo, y no importa cuál sea su realidad financiera, aparenta tener más porque de esta forma cree que tendrá acceso a las posibilidades o experiencias y relaciones que lo llevarán a hacer más dinero.
Esta persona, cuando habla de dinero en casa, sólo habla de los costos de los lujos que tiene, jamás de las deudas.
LO POSITIVO DE ESTA RELACIÓN
Esta persona sabe muy bien cuánto gana, cuánto gasta y cuánto debe.
Es probable que en algún momento, por tener esta actitud, sí logre conseguir un muy buen negocio que le traiga más dinero.
Esta persona vive como le gusta vivir, con los lujos que le causan placer.
Es una persona que consigue el estatus social que desea y esto lo hace sentirse que ha conseguido algo mejor en su experiencia de vida y lo acerca más a tener más dinero.
Es una persona que sabe muy bien cómo ‘jinetear’ el dinero: con un extra paga la tarjeta, el mínimo, claro, pero así puede seguir firmando, por ejemplo.
LO NEGATIVO DE ESTA RELACIÓN
Es muy probable que esta persona esté endeudado hasta el cuello.
Considera que el ahorro sólo quita posibilidades de invertir en ti y, por ende, de conseguir mejores rendimientos a futuro.
Es probable que jamás lea este blog.
No está preparado para enfrentar una eventualidad porque no tiene un fondo de ahorro o algo de liquidez disponible. Para una hospitalización, por ejemplo, tendría que recurrir a endeudarse más.
CÓMO SER MEJOR
Disfrutar de la vida, se vale. Bien dice el dicho que lo bailado nadie te lo quita. Así que si lo que te gustan son los buenos automóviles y relojes, adelante, compra. PERO, no lo compres todo al mismo tiempo abusando del plástico. Has un plan de tus deseos y de cómo podrás adquirirlos en el corto plazo sin la necesidad de que recibas llamadas del banco a las 10pm en lunes porque no has pagado el mínimo.
Si ya estás en esto, hay que congelar la tarjeta, es decir, dejar de gastar y empezar a pagar. Ni modo. Una idea que puede ayudar: pensar en pedir ayuda, ya sea al banco al que se le debe, o a una reparadora de crédito.
Por otro lado, como el ahorro no es algo que le interese, entonces es probable que no tenga dinero para una emergencia. Es importante hacer conciencia de que tener algo para eventualidades es esencial. Hay que empezar el fondo de emergencia, ¡ya!
Aunque verte bien y vestirte bien puede ayudar a subir escaleras en la vida profesional, hay un límite, y ese se puede encontrar en un presupuesto, por lo que esta persona debe tener un presupuesto para saber cuándo parar con las comidas de negocios.
Finalmente, todo negociante sabe que no hay que poner los huevos en la misma canasta, así que por qué invertir todo el dinero que se tiene en un mismo, cuando se puede diversificar. Esta persona, ya que pague sus deudas, podría buscar fondos de inversión que le ayuden a maximizar sus recursos.
Estas son sólo algunas ideas que pueden ayudar a una persona que se relaciona así con el dinero. Estoy segura de que a ustedes –porque todos conocemos a alguien así y sabemos qué les ha funcionado- podrán compartir muchas más.
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| Publicado a las 11:38 am
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Martes, 28 de junio de 2011 |
Categorías: ahorro, General |
 Ilustración: Luis Ledesma
Hace un mes fui expositora en TEDxSLP y hablé de las relaciones emocionales que podemos establecer con el dinero y cómo, si aprendemos a conocernos, podemos disfrutar más nuestros recursos.
Hoy les comparto una de las tres relaciones emocionales que expuse en la conferencia y que puede denominarse: “Dios proveerá”.
Establecí tres relacionas emocionales muy generales, que son resultado de lo que he notado en entrevistas realizadas a personas para que luego expertos analicen sus casos. Estos artículos, en su mayoría, se han publicado en la revista Dinero Inteligente. Estoy segura de que habrá más de tres y, al final de esta serie, me encantará que ustedes me ayuden a hacer crecer este listado de formas en que nos relacionamos con el dinero.
Por lo pronto, empiezo con esta primera. Las otras dos que expuse durante la conferencia, las compartiré pronto.
DEFINICIÓN
Una persona que cree que “Dios proveerá” piensa que el dinero, de una forma u otra, llegará a sus manos, por lo tanto y mientras los billetes llegan, disfruta de la vida.
Es una persona que no se preocupa por el dinero. Y no se cuestiona o entiende por qué hay otros que sufren por algo que va y viene.
Piensa que cuando se tiene, se puede y debe compartir, por eso, cuando no tiene dinero, no se preocupa mucho por pedir prestado. Al final, “Dios proveerá” para pagar las deudas.
Esta persona no habla de dinero en casa porque no le ve sentido hacerlo.
Y, quién sabe cómo, parece que siempre tiene dinero, en parte porque no se apega a él.
LO POSITIVO DE ESTA RELACIÓN
El dinero no le causa estrés.
De hecho, como no cree que este medio solucione las cosas, tampoco gasta mucho en lujos.
Pero, nunca dejará de hacer alguna actividad por conciencia de que no tendrá suficiente para mañana. En otras palabras, quizá no gaste en relojes de oro, pero no dejará de irse de vacaciones con la familia porque quizá no le alcance para la colegiatura del siguiente año escolar.
LO NEGATIVO DE ESTA RELACIÓN
Esta persona es muy probable que no ahorre. Tampoco le quedará muy claro cuánto gasta o cuánto ingresa.
Es una persona que no tiene previsiones para una emergencia o, por ejemplo, seguros para enfrentar eventualidades.
CÓMO SER MEJOR
El no sentir estrés por el dinero puede ser de gran utilidad, en serio. No obstante, no porque no se sienta estrés hay que olvidar que el dinero es un medio que nos permite lograr cosas o enfrentar sorpresas.
Esta persona debe hacer un presupuesto para darse cuenta dónde está parada, cuánto gasta, cuánto ingresa, cuánto ahorra. Y después analizar cómo podría lograr un fondo de emergencia para que si un día necesita ir al médico, no deba pedir prestado a su hermana.
Está bien que uno disfrute de lo que tiene, al final, para eso se trabaja. Lo que hay que lograr es un balance, esta persona debe entender que el ahorro es “sacrificar hoy por un bienestar de mañana”. Con eso en mente, quizá logre hacer un apartado.
Cuando las emergencias llegan es poco probable que al mismo tiempo llegue un bono, que “un ser superior envié dinero”, o que le pegues al gordo, por lo que no hay que arriesgar la colegiatura de los hijos o la renta del siguiente mes por algo momentáneo como unas vacaciones familiares. Y, como a esta persona no le interesan mucho los lujos, entonces ¿por qué no cambiar la ida a la playa por una semana de actividades ‘casi’ gratis en la ciudad en la que vive? (Visitar museos, parques, organizar días de campo).
Estas son sólo algunas ideas que pueden ayudar a una persona que se relaciona así con el dinero. Pero estoy segura de que a ustedes –porque todos conocemos a alguien así y sabemos qué les ha funcionado- podrán compartir muchas más.
Espero sus recomendaciones en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter @vivircomoreina
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