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Foto de Julieta Osuna de Cruz enviada para el concurso ‘Qué es para ti Vivir como reina y gastar como plebeya.

 

El sábado acabó el concurso que hice con Sofía Macías de Pequeño Cerdo Capitalista para regalar un ejemplar de mi libro. (Gracias Sofía por este divertido ejercicio que compartiste con mi libro).

La idea era enviar una foto que reflejara lo que es “Vivir como reina y gastar como plebeya”.

Lo que llegó me hizo pensar en lo que son las finanzas personales y la relación que llevamos con el dinero.

Para muchos “Vivir como reina” era la posibilidad de viajar sin preocupaciones financieras. Otros dijeron que era gastar poco en experiencias que les eran gratificantes. Hubo un ejemplo con el que me identifiqué mucho -porque así he cargado por todos lados a mis dos hijos y por eso es la foto de este post-, y Julieta decía que para ella “Vivir como reina y gastar como plebeya” era gastar poco por disfrutar una tarde con su hijo. Y otra foto, la del único hombre que se animó a participar, explicaba que “Vivir como reyes y gastar como plebeyos” era disfrutar la vida sin preocuparte por el costo de las actividades, objetos y experiencias adquiridas porque ese dinero lo tienes contemplado. (Por cierto, todas las fotos las pueden ver en mi página de Facebook en el álbum de Concurso: Qué es para ti Vivir Como Reina).

Revisé las fotos que compartieron. Vi mil veces las imágenes y pensé qué transmitían. Al final, mi conclusión es que para muchos Vivir como reina y gastar como plebeya se traduce en tener la libertad de tomar las decisiones que queramos. Y sí, eso es también para mí el significado del título de este blog. (Por cierto, este año cumplí 5 años de escribir en este espacio y de hablar de lo que es “Vivir como reina y gastar como plebeya” y eso me hace muy feliz).

Tomar control de nuestras finanzas, aprender a hacer un presupuesto, controlar la “tarjetitis”, como la llama Sofía, y aprender a planear es DECIDIR que queremos vivir mejor, es optar por querernos y cuidarnos más. ¿Cómo?, ¿por qué?

Porque al final al cuidar tu dinero, hacerlo crecer, pensar en ti cuando tengas canas y no gastarte todo lo que te llega cada quincena es ponerte a ti primero antes que todas las otras cosas y personas que tienes alrededor.

Los invito a pensar en esto, en por qué sí o por qué no se han puesto a ustedes primero. Sobre todo a los que siguen posponiendo el ahorro o los que creen que hablar de dinero es todavía de mala educación y que más vale ni mencionarlo porque igual y se nos va el que sí tenemos en las manos.

Y no se confundan. Hay veces en la vida en las que las prioridades son diferentes y endeudarse es la forma de conseguir lo que se quiere, y no está mal, solo hay que hacerlo consciente: me endeudo porque este es mi plan y requiere de esta deuda para lograrse.

¡Felicidades a los que ya tomaron la decisión de tener el control! ¡Felicidades a los que ya planean y saben cómo gastan! ¡Felicidades a quienes se pueden dar el lujo de gastar como se les antoje! Eso es “Vivir como reyes y gastar como plebeyos”.

Espero sigamos la conversación en Twitter y Facebook y dejen sus comentarios aquí en la zona de opinión. 


Contradictorio les parecerá el título de este post. Lo es. Uno esperaría que si las expectativas que se tienen de los mercados son positivas, que las estrategias de inversión serían menos adversas al riesgo. Pues parece que este 2014 ese no es el sentimiento del inversionista.

52% de los inversionistas a nivel mundial planean adoptar estrategias más conservadoras este año, tomar menos riesgo y asumir menores rendimientos por su dinero invertido, según datos de la Encuesta del Sentimiento del Inversionista Global de la firma Franklin Templeton.

Solo en México, esta tendencia por el conservadurismo la aceptan 58% de los inversionistas encuestados.

Esto va en contra “de la opinión que la mayoría de los mismos inversionistas tienen sobre un mejor desempeño del mercado de acciones y rendimientos mejores de sus inversiones este año”, añade la encuesta. Hay una desconexión.

Otro dato que refleja la contracción: todos quieren ser más conservadores al mismo tiempo que 4 de cada 5 inversionistas sienten optimismo en cuanto a la posibilidad de alcanzar sus objetivos financieros.

En México, y esto no es dato de la encuesta, sino de varias entrevistas que he realizado a directores de instituciones financieras en los últimos meses, la tendencia del inversionista es conservadora. La mayoría de los portafolios que manejan los bancos son de perfiles conservadores. Y esto sucede cuando las tasas de interés a nivel mundial y en México están bajas e instrumentos de deuda o renta fija ya no siempre logran mantener un rendimiento por encima de la inflación.

“Un enfoque inteligente para manejar el riesgo no es evitarlo categóricamente, sino asegurarse que los riesgos tomados son intencionales, entendidos y propiamente compensados teniendo en la mira nuestras metas de inversión de largo plazo”, dijo Hugo Petricioli, country manager de Franklin Templeton Investments México.

¿Qué es lo que está pasando? Si tú tienes inversiones a largo plazo y no tomas la estrategia que Hugo plantea en esta última cita, de tomar ciertos riesgos y no evitarlos por completo, tu dinero corre peligro porque tomas decisiones basadas en los eventos del día o de corto plazo, para inversiones que tienes a largo plazo.

Entonces, ¿en qué quieren poner su dinero los inversionistas en México?

En bienes raíces y metales preciosos.

Invertir en estos dos activos no es mala idea, solo hay que tener siempre en mente la regla número 1 de las inversiones: no pongas todos tus huevos en la misma canasta y diversifica.

En fin, me pareció interesante que la encuesta reflejara esta desconexión en los inversionistas a nivel mundial y en México. Debemos, los que queremos invertir e ir haciendo más dinero con el que ya tenemos, de pensar realmente en la estrategia correcta para lograrlo y la ayuda de un buen analista financiero es clave para ordenarnos y establecer el camino que queremos seguir para conseguir nuestras metas.

Una sencilla conclusión a todo esto: Si queremos que nuestro dinero trabaje y obtenga rendimientos no podemos dejar de tomar algo de riesgo porque los instrumentos de deuda no son ya el refugio que eran antes, hay que tomar riesgo, pero éste debe ser acotado a nuestras metas y planes y lo debemos tomar asesorados.

Si quieren darse una empapara de inversiones en una lectura agradable lean “El pequeño cerdo capitalista: Inversiones” y “Maneja tu dinero para Dummies“.

Otros datos interesantes de México en la encuesta:

– Casi la mitad de los encuestados dijeron que el mercado subió en 2013, cuando en realidad bajó. Creo que andamos un poco desinformados.

– Un tercio de los inversionistas mexicanos esperan agregar o incrementar sus inversiones en acciones locales.

– Los inversionistas mexicanos son optimistas en cuanto a conseguir sus metas financieras y esto coloca al país como el tercero más optimista de la encuesta. El top 3: India, Chile y México. Los 3 menos optimistas: Japón, Corea y Francia.

 


Foto: Especial.

“Ahorrar es para tontos”.
“La organización financiera es una pérdida de tiempo”.
“¡Qué flojera que le den tanta importancia al dinero!”

He escuchado estas frases por todos lados. Sobre todo cuando se enteran que escribo sobre finanzas personales. “Es como tema de autoayuda, ¿no?”, me dicen.

No sé qué tengan en contra de ayudarse a vivir mejor. No sé por qué hablar de dinero es para los que basan su vida en conceptos capitalistas y monetarios.

Solo les digo una cosa: todos en este mundo tendremos que enfrentar la toma de decisiones financieras a lo largo de la vida, varias veces.
1. “¿No importa en qué banco abra mi cuenta de nómina?”, si eso te vale, podrías escoger una que te cobre más comisiones y te ayude a perder más valor a tus ingresos.
2. “Nunca sacaré una tarjeta de crédito”. OK, no quieres tener un plástico porque son muy caros y caes en el juego de pagarle a los bancos. Nada más recuerda que si no tienes un historial crediticio, el día que necesites un crédito para comprar una casa o iniciar tu propio negocio -ese que te va a hacer independiente del mundo- es menos probable que te lo den.
3. “Jamás pediré una hipoteca para comprar casa”. Endeudarse, si no es necesario, quizá no valga la pena. Pero, si no se tiene el dinero para pagar un bien inmueble y se quiere uno para formar patrimonio, ¿cómo piensan hacerlo? Si tienen un secreto, que me digan. Si creen que ahorrando, perfecto, pero ¿en qué instrumentos van a ahorrar o invertir su dinero para conseguir el monto necesario para comprar ladrillos?, ¿debajo del colchón?
4. “¿Seguros?, pero si eso solo llama a la mala suerte”. Un seguro es un instrumento de previsión. Si crees que nunca te va a pasar nada porque no tienes seguro es que no entiendes lo que es prevenir y que no has preguntado lo que cuesta un siniestro, una enfermedad, un accidente. Si no tienes seguro, por lo menos ten un fondo de emergencia importante en relación a tus ingresos y que te permita enfrentar cualquier tipo de eventualidad.

Estos son cuatro ejemplos de momentos en la vida en los que no estar informado sobre temas financieros puede crearte una pesadilla en tu vida. Una mala decisión te puede endeudar por décadas. Una mala decisión te puede llevar a nunca conseguir la meta que te estableciste. El que no te importe lo que pasa con la Bolsa, el tipo de cambio, si hay o no fondos de inversión, tarjetas de crédito, afores, etcétera, solo te deja fuera de los temas que podrían ayudarte a vivir mejor, o por lo menos, más tranquilo.

¿De verdad no te deben importar los temas relacionados con el dinero?, ¿en serio no quieres saber cómo hacerle para que el ingreso por el que trabajas valga más en el futuro?

Espero sus comentarios en la zona de opinión y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina o Facebook en facebook.com/vivircomoreina

 


“Si una economía quiere crecer rápidamente debe buscar el capitalismo emprendedor”, dijo Robert E. Litman, coautor del libro Capitalismo bueno, capitalismo malo, en una entrevista con la revista Expansión hace un par de años.

Hoy voy a escribir de esto del emprendedurismo. ¿Cómo se relaciona con las finanzas personales? Nuestros negocios son nuestra fuente de ingresos. El 72% del empleo en México es generado por las Pymes. Muchas de éstas son los negocios de un emprendedor.

México ha hecho varios esfuerzos por buscar impulso al emprendedurismo. En la Secretaría de Economía hay programas interesantes como el Fondo de Apoyo para la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (otorga apoyos a proyectos que fomentan creación, consolidación y competitividad) o el Fondo de Innovación Tecnológica (fideicomiso para apoyar a Pymes innovadoras y de desarrollo tecnológico), por mencionar algunos. Y ahora está el nuevo Instituto Nacional del Emprendedor que fue anunciado hace a penas unas semanas.

Todo esfuerzo en esta área me parece valioso. No quiero hablar de lo que hace el gobierno por ayudar a los emprendedores. Sobre todo cuando se sabe que hacer negocios o emprender un negocio no es un camino sencillo. Lo que quiero recuperar y compartir con ustedes son tres reflexiones de tres expertos en el tema de emprender me han dado en entrevistas en los últimos años. Espero les sirvan y los inspiren a emprender, sobre todo, a innovar.

Abrir un negocio no es lo mismo que ser emprendedor. Emprender implica generar un valor agregado, pero Ernesto Cervera de GEA una vez me dijo que una palabra clave puede ser ‘responsabilidad social’ pues el emprendedor debe tener un impacto en la economía y crear un negocio que repercuta en la multiplicación del empleo, además de ofrecer productos o servicios innovadores.

La clave es la innovación. Sobre innovación he escuchado a Jana Nieto hablar sin parar. Ella ha dedicado su vida al tema de los emprendedores, antes en la Secretaría de Economía y ahora en 3M. Para ella, si mal no recuerdo una conversación que tuvimos, la innovación no solo de debe o puede dar en los productos o los servicios, sino en la forma de hacer el negocio. Para ella, en la innovación está la propuesta de valor.
En una entrevista que le hice antes de salir de SE me dio este dato:  Si 71 empresas medianas en México dieran el salto a ser grandes y se institucionalizaran, el Producto Interno Bruto (PIB) incrementaría un punto porcentual.
Esto viene al caso porque otro de los programas que existen para apoyo al emprendedor es el de ‘Mercado de Deuda para Empresas’ el cual con apoyo de la Bolsa Mexicana de Valores, la Asociación Mexicana de Capital Privado y Endeavor permite a empresas medianas la posibilidad de tener una calificación bursátil y eventualmente, levantar deuda. Por cierto, hay en México unas 7,000 empresas que podrían interesarse en este programa y que representan ya el 40% del PIB.

Ten una visión amplia. No puedes tener el deseo de emprender en un X sector si no lo conoces casi a la perfección. Recuerdo que para Rodrigo Villar de New Ventures este era un punto en el que los emprendedores en México debían trabajar. Me decía que el emprendedor debe tener conocer la industria a nivel global, saber dónde está la competencia del otro lado del mundo, no solamente la local, por ejemplo. Para él, en el conocimiento del sector en el que se quiere emprender es donde se encontrarán los nichos del negocio por atender, las fuentes de apoyo y la clave de cómo y por dónde innovar.

Estoy segura de que ustedes, sobre todo si son emprendedores, tendrán otras reflexiones que compartir. Por favor, háganlo.

Espero sus comentarios en la zona de opinión y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina y Facebook facebook.com/vivircomoreina

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Ayer, en el marco de la 5ta Semana Nacional de Educación Financiera, presenté junto con José Antonio García García Luna de la Anáhuac Norte y Fernando Castañeda de la UNAM, la encuesta de la Asociación Mexicana de Afores (Amafore) titulada “Ahorro y Futuro: ¿Cómo piensan los estudiantes universitarios?” en el Museo Interactivo de Economía (MIDE).

La encuesta la pueden leer aquí.

Les quiero compartir e invitar a reflexionar sobre uno de los aspectos que me parecieron interesantes.

Según la encuesta, 66% de los universitarios dicen no haber platicado del retiro laboral en la familia.

De hecho la mayoría cree que sus padres se jubilarán a los 58 años –algo jóvenes, sobre todo en comparación con la edad estipulada de retiro de 65 años- pero lo que me impactó es que 58% tienen claro que van a aportar para ayudar al retiro de sus padres.

Y 65% responden de forma negativa a las consecuencias de que los hijos deban hacerse cargo de sus padres, económicamente, durante su vejez.

Para resumir: No hablamos del retiro en casa, pero es claro que vamos a tener que ayudar a nuestros padres y esto nos trae a la cabeza consecuencias negativas como: “menos dinero para mí”, “renunciar a nuestra vida” o “problemas maritales”.

A 15 años de la creación de las afores y la reforma al sistema de pensiones, los invito a reflexionar qué pasa en esta generación que le queda claro que sus padres han hecho tantos sacrificios por ellos, que cuando sean adultos van a tener que cuidarlos económicamente porque sus pensiones o negocios o activos que tengan no van a alcanzar.

Sin hablar del retiro o planes de jubilación en casa, los padres de familia han dejado claro que sus hijos deben apoyarlos en correspondencia al sacrificio que los padres han hecho por ellos.

Me imagino que en el futuro cuando estos mexicanos tengan treinta y tantos y deban pasarle un dinerito al mes a sus padres, no solo van a tener problemas maritales, sino que no me queda claro que vayan a poder ahorrar para sus metas o su jubilación. Si no hacemos aportaciones voluntarias a los treinta y tantos (ojalá las hiciéramos desde antes) porque estamos ayudando a nuestros padres, ¿vamos nosotros a pedirles a nuestros hijos que nos ayuden? Por cierto, eso es algo que estos universitarios no quieren pues solo 1% respondió que sus hijos los ayudarán con su manutención económica la hora de su retiro.

Ustedes, ¿quieren mantener a sus padres?, ¿ya les ayudan?, ¿quieren que sus hijos los ayuden en el futuro?

Me interesaría mucho su opinión al respecto y la espero en la zona de comentarios. Sigamos la conversación a través de Twitter en @vivircomoreina.  

 


Uno de los temas interesantes dentro de las finanzas personales es el de la posición social que se tiene y si se puede escalar a una mejor.

En la Encuesta Nacional de Valores titulada “Lo que une y divide a los mexicanos” realizada por Banamex y la Fundación Este País hay varias preguntas relacionadas con esto. Les comparto esta información para poner sobre la mesa un tema más sobre finanzas personales.

Una de las preguntas: “La gente algunas veces se describe a sí misma como de la clase baja, la clase obrera, la clase media o la clase alta. ¿Usted se describiría como de clase…?”

Las respuestas: 40% media baja, 26% baja, 19% obrera, 13% media alta, 1% alta, 1% no contestó.

Por otro lado, la calificación promedio que se pone a la satisfacción de la posición social es de 7.2. Siendo 10 muy satisfecho y 1 nada satisfecho.

Pero lo que me parece más interesante es que 51% de los que respondieron se consideran en una posición igual a sus padres, 35% en una más alta, y 14% más baja que sus padres.

En cuanto a si la siguiente generación puede escalar de posición, 57% cree que sus hijos tendrán una posición social más alta, 34% igual a la que tienen ellos y 7% más baja. 2% no respondió o no sabe.

Los datos me parecen positivos, al final se percibe que aunque un mexicano se encuentre en una posición social igual o menor a la de sus padres, los hijos tienen posibilidad de vivir mejor que ellos.

Esto me llevó a revisar las preguntas sobre los objetivos que tenemos como país, también dentro de la encuesta, y vi que el objetivo principal en México a 10 años, según la mayoría de los encuestados, debe ser fortalecer la economía para tener empleos y buenos salarios.

Un mejor salario y un mejor empleo me parecen factores dentro de la fórmula para que la siguiente generación pueda subir de posición social. Aunque, según la encuesta, los tres aspectos más importantes para mejorar la posición social son: preparación y estudios, trabajar duro y una actitud ganadora.

Estos son sólo algunos de los datos de la encuesta. Espero les parezcan igual de interesantes que a mí y que los lleven a pensar un poco no sólo sobre a qué clase social pertenecemos, sino qué debemos hacer para que el país suba y logre una clase media más sólida que permita, de verdad, que las siguientes generaciones tengan una vida mejor a la que tenemos hoy.

Espero sus opiniones en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina

 


Ya estamos a mediados de septiembre y muy cerca del último trimestre del año. En las tiendas aparecen ya decoraciones navideñas –un poco temprano para mi gusto- y en un par de semanas empezará la publicidad del consumismo en el que caemos para el fin de año.

Las fiestas de diciembre me encantan, disfruto mucho el intercambio de regalos y las grandes comilonas, pero también es una época que –invariablemente- estresa mis finanzas. Por eso, planeo con tiempo mis gastos del último trimestre, al igual que mis inversiones.

Mi meta es mantener un bienestar financiero a pesar de todos los gastos que hago a finales de año.

¿Qué es bienestar financiero?

Cuando las personas “satisfacen sus necesidades materiales con facilidad, sus ingresos son iguales o mayores a los gastos y poseen bienes materiales suficientes para mantener una buena calidad de vida”, dice Principal Financial en sus talleres gratuitos de finanzas personales.

Y, ¿cómo se logra?

Básicamente, con disciplina, buenos hábitos financieros y la toma de decisiones correctas. En el taller de la institución financiera explican que “se requiere información, educación, ser constante y prevenir riesgos que puedan afectar nuestro bienestar”.

Y, todo esto, ¿cómo está relacionado con la compra de regalos o gastos del último trimestre del año?

Si desde principios de año tenemos en el presupuesto un monto asignado y apartado para la temporada es probable que ya sepamos más o menos cuánto vamos a gastar, pero si no, entonces es tiempo de hacerlo para mantener nuestro bienestar financiero.

Por ejemplo:

– Establezcan la cantidad de dinero que tienen para gastar en regalos.

– Hagan una lista de los probables regalos que van a dar.

– Establezcan un monto probable para cada regalo sin que se pasen de su presupuesto.

– Hagan lo mismo para gastos en comidas/cenas que organicen o en las que forman parte.

Esto ayudará a mantener cierto orden en las finanzas. Y para que el ahorro no falte,  es mejor no utilizar dinero que no tenemos para los regalos, es decir, traten de no contar con el aguinaldo, por ejemplo. Este dinero extra que llega al final de año no es para gastos decembrinos, lo ideal es que vaya directo al ahorro. El aguinaldo es equivalente a, por lo menos, una quincena de sueldo.

Si logran juntar su aguinaldo con un par de ahorros extras en este último trimestre y deciden invertir, en un par de años pueden lograr acumular un monto importante para una meta familiar.

Un ejemplo que da Principal Financial en su taller:

Si logras juntar 23,280 pesos de tu aguinaldo con un par de ahorros extras como cigarros, algún bono o un par de comidas fuera de casa y lo inviertes (cada año), esto podrías conseguir:

Tiempo de la inversión Inversión anual Monto acumulado al final del plazo*
Inversión en 3 años $23,280 $74,478
Inversión en 5 años $23,280 $133,078
Inversión en 10 años $23,280 $319,377
Inversión en 18 años $23,280 $855,061

Entonces, si desde hoy presupuestan los gastos de este último trimestre, si además planean dónde y cuándo van a comprar y aprovechan algunos bazares o días de descuentos y ahorran su aguinaldo, en enero del año que viene no verán rasguñado su bienestar financiero.

Ustedes, ¿cómo juntan y planean los gastos que ya vienen?, ¿logran ahorrar un extra a finales de año?

Espero sus opiniones en la zona de comentarios y continuemos la conversación en Twitter en @vivircomoreina.

* Para la proyección de inversión que utilizo como ejemplo, Principal Financial consideró una tasa de: 3 años, 6.50%. 5 años, 6.70%. 10 años, 6.85%. 18 años, 7.8%. Rendimientos brutos nominales, basados en expectativas de mercado de largo plazo. Portafolio de 3 años: PRINMAS. Portafolio de 5 años: LS1 (primeros 2 años) y PRINMAS (3 últimos años). Portafolio de 10 años: LS1 (primeros 7 años) y PRINMAS (3 últimos años). Portafolio de 18 años: LS1 (primeros 8 años), LS2 (7 años) y PRINMAS (3 últimos años).

 


Foto: Deborah Stockder

Foto: Deborah Stockder

Todos hemos escuchado lecciones como: “No cometas el mismo error que yo y pon tu dinero en este instrumento”, “ahorra siempre el 10% de tu sueldo” o “más te vale cuidar tu dinero porque cuando yo era joven cada seis años venía una crisis y perdí dinero porque…”

Las experiencias de los demás no necesariamente te van a resolver las finanzas.

Entrevisté al actor Rafael Sánchez Navarro, a la escritora Brenda Lozano y al financiero Manuel Somoza, quienes compartieron sus lecciones de finanzas.

Después pedí a un asesor financiero, Mauricio Medina, director general de Planifik, que analizara las experiencias de los tres personajes y nos hiciera un comentario. La idea es aprender de otros, pero con asesoría experta.

En este primer post comparto con ustedes la entrevista y las lecciones de la novelista Brenda Lozano, y luego las de los otros dos personajes.

Y, les dejo este dato para poner un poco de contexto: 84% de los mexicanos no acostumbra ahorrar, es decir, sólo 3 de cada 20 mexicanos tienen el hábito del ahorro. (Estudio “Reflexiones Axa ¿Futuro incierto? Es hora de ahorrar”).

La novelista: Brenda Lozano, 30 años

- Las varias cuentas
El día que Brenda Lozano nació, su abuelo llegó al hospital con una cuenta de cheques para la nueva nieta. Desde entonces ahorra en esta cuenta ‘intocable’.
La autora de la novela “Todo Nada” tiene una cuenta intocable y otra para sus gastos diarios. No recuerda quién le enseñó esto, pero le funciona. “Es la base de la economía personal el tener dos cuentas, en una ahorras o inviertes –eso depende de cada quien- y en la otra tienes lo que necesitas para los gastos diarios”, dice.

- Lo ‘no necesario’, porque se puede
“Mis padres siempre fueron muy prácticos. Se gastaba en lo que se necesitaba. Este consejo no lo seguí, no hice caso. Yo compro cosas ‘no necesarias’”, dice. Ciertos lujos y gustos, explica, le permiten conocerse mejor, saber qué es lo que le agrada y lo que no. “Al final, cada gasto curioso es una experiencia”.
La escritora puede hacer esto porque es disciplinada con su ahorro, y de todo ingreso que le llegua, ahorra un 20% en la cuenta que no toca. “Como tengo esta seguridad, a veces puedo comprar cosas ‘no necesarias’ tranquila de que no me va a faltar para las verduras, porque no me gusta vivir al día, no funciono de esa forma”

- Tu cuerpo antes que nada
Brenda Lozano no se lo cuestiona: “hay que tener un seguro de gastos médicos mayores, no puedes andar por la vida sin eso; eso eres tú y te tienes que cuidar”.

- El regalo doble
Así como su abuelo le regaló una cuenta de ahorro el día que nació, Brenda regala a sus sobrinos en cada cumpleaños un detalle doble: el regalo que van a disfrutar hoy y el que van para disfrutar mañana, es decir, dinero para su ahorro.
“La relación que tienes con el dinero, igual que con todo, marca tu carácter. Si fallas con el dinero y no eres administrado, debe ser agobiante y esto se transmite a tu vida diaria. Qué terrible estar agobiada y de mal humor todo el día”, dice la escritora.

El análisis: Compritas y regalos con control

Por Mauricio Medina, director general de Planifik, una empresa de asesoría en finanzas personales. Puedes seguir a la empresa en @Planifik_Asesor.

Brenda Lozano se paga primero, ahorrando en su cuenta, y este es el principio de unas finanzas sanas. Además, administra eficientemente su flujo de efectivo y está cubierta ante eventualidades por medio de seguros. Es por eso que,  merecidamente, puede darse lujos “no necesarios”. No obstante, no hay que seguir su método si no se tiene un respaldo de ahorro o control sobre el consumo. Tengan cuidado los que no tienen control sobre la tarjeta de crédito.

Siempre es importante que la cuenta de ahorro e inversión tenga una parte que sea intocable y esté orientada al largo plazo. Hay que pensar en el yo viejito, el que mañana necesitará pasar un retiro digno, y este es el primer paso para lograrlo. No olviden que se requiere menor esfuerzo si desde temprana edad  se ahorra una porción de dinero exclusivamente para el retiro.

Es buena idea regalar una cuenta de inversión o ahorro a temprana edad, pues es posible que sea motivante ver crecer el dinero en lugar de gastarlo, sobre todo porque no tienen prejuicios en la forma de manejar el dinero.

Finalmente, el regalo doble del que habla Branda Lozano puede servir siempre y cuando los pequeños tengan una cuenta de ahorro y tengan ya ese hábito. Darle efectivo a un adolescente cuando no tiene dónde depositarlo –aunque sea una alcancía- no servirá de mucho.

Espero sus opiniones en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina.

 


Ilustración: Luis Ledesma

Ilustración: Luis Ledesma

Esta es la tercera y última relación emocional con el dinero que expuse en mi conferencia de TEDxSLP en San Luis Potosí en mayo. Las otras dos son: “Dios proveerá” y “Tengo que mostrar que tengo (aunque no tengo)” .

La idea de compartir esto es que pensemos en cómo nos relacionamos con el dinero, que seamos autocríticos y aceptemos qué nos falta para poder utilizar lo que sí tenemos al máximo. Ninguna relación es mejor o peor que otra y seguro hay muchas más (compártanlas en la zona de comentarios) de las que podríamos hablar, pero estas tres me parecen las más generales y con las que la mayoría nos podemos identificar.

DEFINICIÓN
Una persona que tiene esta relación emocional de “mi guardadito” siempre tiene algo de dinero bajo el colchón.

Es una persona consciente del dinero, a veces tanto que muchos le llaman “codo”.

Esta persona habla mucho de dinero y siempre está dispuesto a compartir información sobre sus deudas, PERO, como es una persona que tiene dinero guardado, en realidad habla de sus deudas para que nadie descubra su guardadito.

Esta persona es capaz de decirle a su pareja o familia que gana menos de lo que realmente ingresa para incrementar este ahorro.

LO POSITIVO DE ESTA RELACIÓN
Siempre tiene dinero y siempre tiene ahorro.

Si llega una eventualidad esta persona sí tiene con qué enfrentarla.

Sabe a la perfección cuánto ingresa, cuánto gasta y cuánto ahorra.

No hay centavo que se le escape.

LO NEGATIVO DE ESTA RELACIÓN
Tiene el dinero “bajo el colchón”, no ha dado el paso a invertir para maximizar ganancias, no arriesga.

A veces, las personas con esta relación emocional con el dinero, no disfrutan la vida por estar pensando en el guardadito.

Aunque son muy cuidadosos y tienen dinero, el tema les causa mucho estrés.

CÓMO SER MEJOR
Tengo que confesar que yo tengo mucho de este tercer perfil. Aunque también comparto algunas características de los otros. Lo digo porque les voy a contar un poco lo que he hecho para maximizar este ahorro que ya tenía.

Mi mayor angustia era no gastar de más. Y para sentirme tranquila lo que hice fue establecer un fondo de ahorro de emergencia en el que tengo un par de meses de mis gastos fijos por cualquier eventualidad.

Yo tenía mis ‘sobritas’ o ahorro en renta fija. Decidí informarme sobre la renta variable y arriesgar un poco para maximizar mi dinero. Invertí 30% en la bolsa. Y sí, me tocó la crisis del 2008 y vi bajar el monto, y me regresó la angustia, pero –como dice Warren Buffet, no hay que pretender hacer dinero en el mercado accionario, sino pensar que la bolsa puede cerrarse y no reabrir por 5 años. Ya estoy en el año 3 y me siento mucho mejor.

El otro 70% está en renta fija y es para metas a corto y mediano plazo, porque me di cuenta de que si no sabía para qué quería el dinero, no hay una meta que cumplir y juntarlo no tiene sentido.

En términos de protección siempre he creído en los seguros, así que estoy muy bien asegurada. De hecho, ahora que nació @vivircomorpincipe no dejé que pasara un segundo de su vida sin seguro. Y ¿qué creen?, lamentablemente ya lo tuvimos que usar, pero por precavidos, pudimos atenderlo sin tener que pedir prestado o endeudarnos.

En cuanto al crédito. Yo siempre he sido totalera. Y en términos de cuidar o sanar las finanzas es lo más importante, pero por ser tan controladora con el dinero, tuve que experimentar y ver qué pasaba si no pagaba todo lo que debía. Y lo hice como ejercicio para conocerme a mí y mi relación con el dinero. No aguanté mucho y mi esposo dijo que era el peor mes de convivencia en nuestros 3 años de matrimonio.

No estoy diciendo que dejen de pagar la tarjeta, sino que se den chance de probar cómo funcionan si hacen algo que hasta ahora no han hecho: ahorren (los que odian ahorrar), inviertan (los que odian invertir), hablen de dinero (los que nunca comparten) y vena cómo esto puede ayudarlos a estar más tranquilos o no. Hay que enfrentar los miedos que tenemos con el dinero.

Espero sus recomendaciones en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter @vivircomoreina

 


Tengo un par de amigas casadas o con parejas ya en una relación de compromiso, con quienes me reúno de vez a en cuando a platicar. Las tres trabajamos y tenemos independencia financiera, las tres tenemos ahorros, las tres tenemos enfrentamientos ‘maritales’ por el dinero.

Quién no los tenga, que levante la mano y nos diga ¿cómo le han hecho?

Les platico los casos:

  1. La controladora. Una de ellas está casada con un joven que disfruta de la vida y le gusta gastar. Ella, siempre ha sido ahorradora compulsiva y apanicada del riesgo. Él gasta con gusto e invierte con riesgo.
    Hace poco se pelearon porque llegó el estado de cuenta de la tarjeta y ella lo vio antes que él y se dio cuenta de que llevaba un par de meses pagando el mínimo y con una deuda, no muy peligrosa, pero que a ella le puso los nervios de punta. A la hora de enfrentarlo, salieron un par de complicaciones a la conversación y decidieron congelar la tarjeta de crédito hasta pagar la deuda para tranquilizarla a ella y que él haga el ejercicio de no abusar del plástico.
    Por otro lado, después del primer año de matrimonio decidieron que cada uno tendría su cuenta de ahorro/inversión por separado para que cada quién tome el riesgo que quiera sin darle gastritis al otro.
  2. La distraída. A mi otra amiga le gusta pasarla bien y es algo distraída con el dinero, pero está casada con un marido conocedor del tema que lleva las cuentas al centavo. Mi amiga ha perdido su cartera tantas veces que ya no se acuerda del número exacto de eventos desafortunados. Desde que se casó, su marido la ha hecho llevar un presupuesto, junto con él, que revisan cada mes. Las finanzas de los dos están a la perfección, pero para que ella no se ponga de malas porque hay cosas que quiere que “no caben en el presupuesto” entonces quedaron que ella tiene una parte de su sueldo para cosas “fuera del presupuesto”, así puede ser distraída y gastar algo sin contar mucho.
  3. La bipolar. Yo acepto que soy un poco bipolar. Por un lado soy compradora casi compulsiva y hasta en el supermercado encuentro cosas que “sí podría necesitar”. También tengo un ser interior muy, muy tacaño que a veces no me permite darme ciertos lujos. Mi esposo, por su parte, es muy administrado, pero arriesga mucho y tiene por dentro un ser negociante que lo hace ‘jinetear’ el dinero como malavarista profesional. Esto a mí me pone nerviosa.
    Lo que hemos decidido es que lo que es para la casa y la familia no se toca o malavarea. El presupuesto le revisamos los dos, pero lo administro yo, con la promesa de no emocionarme en el supermercado.
    Cada uno tiene un ahorro individual, pero también tenemos uno juntos. Y hablamos de dinero con mucha, mucha frecuencia, normalmente mientras tomamos una copa de vino y escuchamos la música que nos gusta.

No creo que haya una pareja que no tenga enfrentamientos monetarios, sobre todo al inicio del matrimonio como es el caso de estos tres perfiles. Sin embargo, conforme pasa el tiempo hay que acoplarse y ser –cada vez- más abiertos a entender el comportamiento que nuestra pareja tiene con el dinero y ser autocríticos para entender qué –de nuestra relación con el dinero- le puede caer mal a nuestra pareja.

Entendiendo cómo somos y cómo es nuestra pareja podemos entonces establecer qué le toca a cada quién y qué hacemos juntos, por ejemplo. Hay que ser considerados del otro y saber expresar qué es lo que nos preocupa y qué es lo que necesitamos.

Hablen de dinero… ya sé que lo digo mucho, pero es que creo fielmente que esto es necesario para poder llevar cuentas claras y matrimonios largos.

No olviden considerar estos tres puntos:

  1. Administración: teniendo claro cuánto ingresan entre los dos, cuánto van a gastar en su vida y cuánto quieren ahorrar (se vale decir que quieres un ahorro individual, mientras aportes algo al ahorro en conjunto).
    Si uno es más cuidados que otro en la administración, quizá sea la persona indicada para llevar la administración de la casa. Lo que propongo es que lo hablen y se organicen. Si cada uno tiene establecido qué le toca a cada quién entonces se dividen las responsabilidades y los derechos. Esto hace una relación un poco más pareja.
  2. Seguridad: establezcan quién va a estar a cargo de revisar que los seguros estén al día, quién es el encargado de tener contacto con el asesor de seguros. No olviden hablar de previsión para el futuro, es decir, cómo quieren tener su dinero seguro para el futuro, cómo van a enfrentar temas como la colegiatura de sus hijos, o la compra de un bien inmueble.
  3. Diversión: hay que pasarla bien en la vida, de eso no hay duda, y normalmente todos trabajamos para lograr eso. Establezcan metas en conjunto, ¿qué disfrutan hacer juntos y cuánto cuesta?, ¿cuántas veces lo pueden hacer al año sin que esto desbalancee su estabilidad financiera?

Y hablando de esto con otra amiga, que no está casada, me platicó que sus papás tenían un fondo de citas. Y cada vez que podían, metían un dinero en un lugar especial para un momento o tiempo para ellos. Me pareció una idea genial. Estoy pensando en proponerla la siguiente vez que revise el presupuesto con mi marido.

Ustedes, ¿cómo han resuelto sus diferencias financieras con la pareja?

Espero sus opiniones en la sección de comentarios y sigamos la conversación en Twitter @vivircomoreina

 



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