No será la primera vez que lo diga en este espacio: cuando de dinero se trata todavía nos inclinamos por el gasto.

Es entendible. ¿Por qué dejaría de gastar hoy y pasarla bien por juntar algo para luego?

Recibí los resultados de la encuesta online de Nielsen que mide confianza del consumidor y decisiones de gastos. Veamos qué muestra:

El estudio en general registró un aumento en el índice de confianza de los consumidores en el mundo, -en Alemania subió dos puntos, en Estados Unidos, uno, igual que en México. En otras palabras, creemos que la cosa va mejor. Buena noticia.

En cuanto a finanzas personales, más de la mitad de los mexicanos piensa que el panorama para los próximos 12 meses es favorable, así lo indicó el 56% de los encuestados. Respecto a si es un buen momento para realizar compras de productos que se desean o necesitan, 36% manifestó que sí, un incremento de 4 puntos en comparación al trimestre anterior.

De hecho, tan va mejor que 20% de los mexicanos dijo que está dispuesto a gastar su dinero extra en vacaciones y 27% en ropa nueva.

Queremos gastar en pasarla bien y vernos bien.

Lo que pregunto es: ¿y el ahorro?, ¿o la inversión?

En abril de 2009 escribí el primer post de este blog. De ese momento al día de hoy el porcentaje no ha cambiado mucho: alrededor de 36% de los mexicanos dicen que ahorran y la mayoría de los que ahorran dice que es para una emergencia. Además, los lugares favoritos para el ahorro siguen siendo el banco, el colchón y las cajas de ahorro. Solo 1% de los encuestados por Consar dice que tiene su dinero invertido en fondos de inversión.

Primero optamos por gastar en ropa y vacaciones que pensar en el ahorro y menos en la inversión.

Mi conclusión: esto nos pasa porque seguimos pensando en el ahorro como algo que nos limita, un hábito que implica que cerremos la llave de la diversión. Se nos olvida que en realidad el ahorro es lo que nos permite “hacer”, “lograr”, “conseguir”. Lo que nos libera. Para entender más sobre los errores que cometemos que nos impiden ahorrar, ve este webinar que hice esta misma semana.

¿Ustedes qué opinan?

Ya que mencioné mi primer post, que hace seis años titulé “Le puse el cuerno a mi salón de belleza“, cuento y confieso que este es mi último para este espacio dentro de CNNExpansion.com. Pronto, “Vivir como reina y gastar como plebeya” tendrá espacio nuevo. Espero me acompañen ahí, así como lo hicieron aquí.

Por estos seis años, gracias. Gracias a todos por acompañarme.

Sigamos, como siempre, la conversación por Twitter en @vivircomoreina y en Facebook en www.facebook.com/vivircomoreina.

Nos vemos pronto.


“Dime las 10 reglas que debo seguir para tener unas finanzas sanas” fue la petición que recibí de un lector. Y, la verdad, ojalá pudiera decirles que todo se reduce a 10 pasos o 10 reglas o 10 recomendaciones. La verdad es que unas finanzas sanas es optar por un estilo de vida, así como lo haces cuando decides ser sano, hacer ejercicio y dejar a un lado -excepto en contadas ocasiones- las delicias de chocolate y malvavisco.

No obstante, me senté con todas las ganas de poder dar una respuesta a este lector que me ponía un reto. Y esto fue lo que concluí. Aquí hay 10 pasos, el decálogo para lo que yo considero, unas finanzas sanas. La cosa está en que cada paso implica un esfuerzo fuerte en sí. Cada paso tiene, dentro de sí mismo, otros 10 pasos.

Por ejemplo, en el paso 1, para tener un presupuesto hay que saber hacer un registro de gastos y otro de ingresos que refleje la realidad de cómo utilizas el dinero. Y hacerlo detallado para que así puedas seguirlo. Por lo tanto, cada paso puede tener, en sí, varios.

Se los dejo por ahora para que vayan, como yo, pensando por qué es que hace sentido. Y si creen que falta algo, me lo compartan.

Más adelante, espero poder desarrollar cada paso para que tengamos al final, el decálogo detallado de las finanzas sanas.

1. Tener un presupuesto, seguirlo y actualizarlo

2. Tener y hacer un ahorro constante

3. Invertir tu ahorro según tus objetivos, al plazo correcto

4. Conocerte como consumidor

5. Saber diferenciar entre la deuda sana y la no sana

6. Siempre comparar productos antes de adquirirlos

7. Que la pago de tus deudas nunca rebase al 30% de tus ingresos mensuales antes de impuestos

8. Tener un plan a corto, mediano y largo plazo

9. Ser previsor y contar con seguros

10. Nunca, nuca olvidar el retiro.

Espero sus comentarios, ayúdenme a completar esto, compartan qué les funciona para desarrollar cada uno de los puntos.

Sigamos la conversación en Twitter @vivircomoreina y Facebook.com/vivircomoreina.


piggo es una plataforma en línea para ahorrar e invertir en dos sociedades de inversión de la casa de bolsa GBM. Pretende ayudar a todo aquel que no ha logrado un hábito de ahorro para que su dinero crezca y pueda lograr sus objetivos.

Pensando en la transparencia les aviso que trabajo con piggo y escribo en su sitio web.

Aún así, pensé que sería interesante contar mi experiencia con la plataforma, explicar lo que me gusta y lo que me costó trabajo al usar el portal e iniciar parte de mi estrategia de inversión con ellos.

Lo que pretendo al contar esta experiencia es invitarlos a pensar lo fácil que puede ser iniciar un ahorro con inversión, que vean que existen productos que pueden ayudarnos a lograr objetivos y hacerlos pensar por qué no han dado el primer paso.

Les cuento, paso a paso, como fue mi experiencia:

1 Registro: Hay que dar bastante información, la misma que darías para abrir una cuenta de inversión en cualquier lado. Así que eso toma un poco de tiempo, pero la verdad es que el diseño lo hace menos tedioso. Además, hay detalles que me hicieron reír como la siguiente pregunta:

ERES UN ROBOT

Por un momento dudé, porque a veces sí me siento como robot, y quise poner quizá. ¿Qué hubiera pasado?, no sé.

Debes dar información fiscal, comprobantes de domicilio y tu IFE o pasaporte para poder abrir la cuenta. Todo lo subes como archivos adjuntos. Y si no funciona, lo puedes enviar por mail poniéndote en contacto con alguien del equipiggo (ayuda en línea). Yo tuve que pedir ayuda, acepto que soy iletrada en esto de la tecnología. Y todas las veces que envío un correo, escribo algo en el chat o llamo, hay alguien amable del otro lado que responde y ayuda. Esto, van a decir, es porque quieren captar clientes. Y sí, quizá si estás abriendo tu cuenta y necesitas ayuda serán muy amables, pero también lo fueron cuando hablé desesperada porque  la pantalla “se quedaba pensando” y no podía avanzar en la creación de mis objetivos. Pero eso lo relato más adelante.

El registro es sencillo y después de que corroboran tus datos te avisan que está lista tu cuenta para crear tus objetivos.

2 Pensar en los objetivos: Confieso que esto fue lo más difícil. Estuve frente a la pantalla un rato piense y piense. ¿Qué es lo que quiero y para cuándo lo quiero?  

Y también les digo que la clave es justo esto, saber qué queremos.

Al final decidí -hasta hora- establecer dos objetivos. Los dos a mediano plazo.

Objetivo 1:

Yo ya tengo una inversión a muy largo plazo que no toco y a la cual aporto regularmente. Pero ese ahorro es para complementar mi afore.

En piggo decidí hacer un ahorro para mis hijos, un colchonsito que les quiero hacer para un día lluvioso y para mandarlos a un campamento de verano en Alemania. Lo puse a mediano plazo, dentro de casi 5 años pensando que #vivircomoprincipe tendrá 9 años y #elpetitprince tendrá 6 años, lo que en principio me parece suficiente para irse unas semanas solos a un campamento. La verdad es que tenía poca idea de los costos, pero pregunté a algunas mamás de la escuela y con ese monto en mente le pedí a piggo que me hiciera el cálculo de lo que voy a necesitar en 5 años, por el tema de la inflación, y ese resultado se convirtió en mi objetivo.

Aquí hago una aportación mensual y además les he dado a todos los familiares la cuenta clabe para que aporten al fondo de los sobrinos/ahijados/nietos. De esta forma puedo superar el objetivo establecido o en algún momento bajarle a mi aportación mensual.

Además de que obligo a todos los familiares a pensar en el futuro de mis hijos y por lo tanto, quizá hasta en el suyo.

Objetivo 2: 

Mi segundo objetivo es un ahorro para mí, a mediano plazo -porque tengo ya cubierta mi estrategia de largo plazo- para mis gustitos, para apapacharme, pues. No le puse una etiqueta muy clara, porque a veces quiero una sala nueva, pero también me gustaría invitar a mi esposo de viaje. Aquí puse una aportación inicial, un ahorro previo y automaticé para que me quiten una cantidad al mes.

En ambos objetivos añadí más riesgo del que piggo me recomendaba. Porque lo padre de esta herramienta es que te dice cuánto puedes ganar o no – si le pones más riesgo a tu inversión. Como yo tengo un buen estómago para el riesgo, puse un poco más de renta variable en los dos objetivos.

Así se ve cuando vas moviendo entre más y menos acciones, tienes tu ahorro (lo que vas a poner tú), el escenario esperado, el optimista y el pesimista.

RIESGO

Aquí deben analizar qué tanto están dispuestos a arriesgar. Esta parte, por cierto, es muy divertida. Y aquí  fue donde me travé también porque al mover y poner más riesgo, sale un aviso que te dice que estás cambiando la estrategia recomendada. Y yo, o mi computadora, no podíamos ver esa ventana. Hablé mil veces y las mil veces el equipiggo me ayudó todo el tiempo necesario hasta que resolvimos mi problema. Que por cierto, fue una tontería. Pero el punto es la amabilidad y disponibilidad del otro lado de la pantalla o teléfono. Créanme que me pasa pocas veces y lo saben porque siempre me quejo.

3. Automatizar: Esto es lo que nos ayuda a no sentir el ahorro. Cuando en piggo das chance de que te quiten el dinero directamente de tu cuenta, entonces te olvidas del pendiente de “tengo que meterle dinero a mi inversión”. piggo jala de tu cuenta de cheques el dinero el día que le dices y ni cuenta te vas a dar de que tienes menos, porque te vas a acostumbrar a vivir con lo que sí tienes en tu cuenta. 

Esta es la mejor manera de poner al ahorro como una prioridad y dejar de verlo como lo que me sobra al final del mes.

4. Mi conclusión: Creo que lo interesante es el proceso de pensamiento y reflexión en el que entré. Me importa ahorrar, quiero tener dinero y quiero poder cumplir objetivos, pero no había pensado realmente en qué quería, qué nombre le pondría y cuánto necesitaría. Este ejercicio me ayudó a planear mejor y por eso, me gusta piggo.

Espero que con esto los invite a sentirse obligados a pensar en qué es lo que quieren, para qué, exactamente, es que están ahorrando. O, los que no ahorran, cómo van a conseguir eso que sueñan si no le aportan un centavo. Y peor aún, cómo lo van a lograr si sus metas están en la cabeza y ni siquiera las han puesto en papel para saber cuánto se van a tardar en lograrlas.


Screen Shot 2015-01-16 at 9.45.45 AMSí, en Suiza existe este servicio para usuarios estresados y cortos de tiempo que buscan maximizar el uso de su dinero. Entonces, por 165 dólares norteamericanos la hora te transportas y desenredas la cabeza.

Esta es una de las grandes tendencias de los consumidores, según datos de Euromonitor, “los consumidores están maximizando su tiempo y dinero al encontrar productos y servicios que satisfacen múltiples necesidades” dice la firma en su estudio titulado “Las 10 principales tendencias globales de consumo en 2015″.

Esto de compartir espacios, como lo hace el terapeuta con el taxista, se ve ya y verá más en otras formas, según Euromonitor, y se le llama consumo colaborativo. Es parte de la cultura de compartir productos y servicios. La marca de ropa Patagonia se asoció con eBay para redistribuir productos usados. Esto lo hemos visto en México, y el mundo, con el formato de crowdfunding en el que entre varios inversionistas apoyan a un emprendedor y así buscan mejorar los rendimientos que pueden tener en inversiones de instituciones bancarias. O, en los espacios de trabajo compartido en los que rentas una oficina y compartes con otras firmas.

Esto, según el estudio, muestra cómo estamos más interesados en tener acceso que en ser dueños. Y es que tenemos acceso a invertir en una empresa emprendedora, pero no somos dueños. Tenemos acceso a una oficina linda, pero no somos dueños. Al no ser dueño el costo de eso a lo que conseguimos acceso es más barato. Cuidamos el dinero sin sentir que no tenemos “acceso”, pues.

Otros ejemplos de esto son Uber o Airbnb.

Además de la conveniencia y ahorro de tiempo y dinero, hay un impulso de consumo liderado por el corazón. Esto quiere decir que sí nos importa si lo que compramos hizo daño al medio ambiente o a otras personas en el proceso de creación o de llegar a nuestras manos. Por eso es que “lo verde” o de “comercio justo” aún cuando puede ser más caro tiene éxito entre los consumidores. Te hace sentir bien y eso nos gusta.

Es interesante pensar cómo consumimos y por qué escogemos los productos que llevamos a casa. Las tendencias de Euromonitor nos dan una idea de qué es lo que hacemos como consumidores y quizá algunas más en cuanto a cómo podemos cuidar el dinero.

Espero sus comentarios y sus experiencias: cómo es que maximizan el dinero y el tiempo, cómo es que comparten sus consumos.

Y, si lo que quieren es ajustar sus negocios a las tendencias, aquí les dejo las 10 tendencias globales de los consumidores para 2015 de Euromonitor:

  • Comprar conveniencia
  • Malls y centros comerciales en modo comunidad
  • La privacidad importa
  • Consumo como una ruta hacia el progreso
  • Personas influyentes: cada vez más como nosotros
  • Compartamos: surge la vida sin equipaje
  • Los Millennials
  • De compras por el mundo
  • De lo virtual hacia lo real y de regreso
  • Conexión y bienestar: salud conectada

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Foto de Julieta Osuna de Cruz enviada para el concurso ‘Qué es para ti Vivir como reina y gastar como plebeya.

 

El sábado acabó el concurso que hice con Sofía Macías de Pequeño Cerdo Capitalista para regalar un ejemplar de mi libro. (Gracias Sofía por este divertido ejercicio que compartiste con mi libro).

La idea era enviar una foto que reflejara lo que es “Vivir como reina y gastar como plebeya”.

Lo que llegó me hizo pensar en lo que son las finanzas personales y la relación que llevamos con el dinero.

Para muchos “Vivir como reina” era la posibilidad de viajar sin preocupaciones financieras. Otros dijeron que era gastar poco en experiencias que les eran gratificantes. Hubo un ejemplo con el que me identifiqué mucho -porque así he cargado por todos lados a mis dos hijos y por eso es la foto de este post-, y Julieta decía que para ella “Vivir como reina y gastar como plebeya” era gastar poco por disfrutar una tarde con su hijo. Y otra foto, la del único hombre que se animó a participar, explicaba que “Vivir como reyes y gastar como plebeyos” era disfrutar la vida sin preocuparte por el costo de las actividades, objetos y experiencias adquiridas porque ese dinero lo tienes contemplado. (Por cierto, todas las fotos las pueden ver en mi página de Facebook en el álbum de Concurso: Qué es para ti Vivir Como Reina).

Revisé las fotos que compartieron. Vi mil veces las imágenes y pensé qué transmitían. Al final, mi conclusión es que para muchos Vivir como reina y gastar como plebeya se traduce en tener la libertad de tomar las decisiones que queramos. Y sí, eso es también para mí el significado del título de este blog. (Por cierto, este año cumplí 5 años de escribir en este espacio y de hablar de lo que es “Vivir como reina y gastar como plebeya” y eso me hace muy feliz).

Tomar control de nuestras finanzas, aprender a hacer un presupuesto, controlar la “tarjetitis”, como la llama Sofía, y aprender a planear es DECIDIR que queremos vivir mejor, es optar por querernos y cuidarnos más. ¿Cómo?, ¿por qué?

Porque al final al cuidar tu dinero, hacerlo crecer, pensar en ti cuando tengas canas y no gastarte todo lo que te llega cada quincena es ponerte a ti primero antes que todas las otras cosas y personas que tienes alrededor.

Los invito a pensar en esto, en por qué sí o por qué no se han puesto a ustedes primero. Sobre todo a los que siguen posponiendo el ahorro o los que creen que hablar de dinero es todavía de mala educación y que más vale ni mencionarlo porque igual y se nos va el que sí tenemos en las manos.

Y no se confundan. Hay veces en la vida en las que las prioridades son diferentes y endeudarse es la forma de conseguir lo que se quiere, y no está mal, solo hay que hacerlo consciente: me endeudo porque este es mi plan y requiere de esta deuda para lograrse.

¡Felicidades a los que ya tomaron la decisión de tener el control! ¡Felicidades a los que ya planean y saben cómo gastan! ¡Felicidades a quienes se pueden dar el lujo de gastar como se les antoje! Eso es “Vivir como reyes y gastar como plebeyos”.

Espero sigamos la conversación en Twitter y Facebook y dejen sus comentarios aquí en la zona de opinión. 


2 de cada 10 trabajadores independientes en México no han pensado de qué vivirán cuando dejen de trabajar.

9 de cada 10 trabajadores independientes nunca ha calculado cuánto deberían ahorrar para su retiro.

Estos trabajadores, les recuerdo, es probable que no tengan afore aunque pueden hacer aportaciones voluntarias y tener cuentas sin patrón para ahorrar para la vejez. De hecho, solo existen 251,165 cuentas de trabajadores independientes de las 51,500,030 cuentas administradas por las afores.

Y regreso al punto inicial, estos trabajadores que no tienen afores y por ende aportaciones patronales o del gobierno para su retiro, si no ahorran por su cuenta, son los que vivirán a expensas de la familia.

Si eres un joven prometedor, es hora de que te cuestiones si tus padres o tíos están en esta situación. Si eres un joven prometedor independientes es momento de que planees cómo le vas a hacer cuando seas viejo. Y si ya no eres tan joven y estás en esta circunstancia, ¡aguas!

En la nueva encuesta de la Consar titulada “Trabajadores Independientes/Informales” se tomó en cuenta a los profesionistas independientes, las personas que cuentan con estudios a nivel licenciatura que desempeñan actividades relacionadas con la profesión estudiada y que trabajan de manera independiente (abogados, médicos, dentistas, etc.); y a los trabajadores por su cuenta (oficios), personas cuyo trabajo, oficio u ocupación principal es realizado en su propio negocio, pueden tener trabajadores con y sin retribución, o mediante la prestación de servicios personales, que no están a las órdenes de ningún patrón.

Algunos datos que en los que vale la pena pensar un poco:

  • 41.7% del total de encuestados dice ahorrar, al menos para temas de corto plazo, siendo los profesionistas independientes quienes más ahorran en comparación con los trabajadores por su cuenta.
  • Del universo de encuestados que dijo “SÍ ahorrar”, poco más del 50% actualmente está ahorrando para emergencias o imprevisto. Como segunda opción los profesionistas independientes ahorran para viajes y vacaciones y los trabajadores por su cuenta para comprar o construir una casa.
  • Entre $100 y $500 pesos es la cantidad de los que señalaron ahorrar “cada semana” y más de $500 para los que ahorran “cada mes”. Al preguntarles a los encuestados cuánto consideran como una buena jubilación, 6 de cada 10 trabajadores por su cuenta dijo que hasta $5,000 pesos, mientras que 1 de cada 3 profesionistas independientes considero recibir entre $7,500 y $10,000 pesos. Cabe señalar que estas cantidades son, en promedio, equivalente a una tasa de reemplazo cercana al 100% (de acuerdo con los gastos que ambos segmentos manifestaron realizar mensualmente).
  • Al 64% de los encuestados les gustaría contar, cuando menos, con un ingreso superior al 75% de su ingreso actual.

En conclusión, la mayoría de mis colegas independientes no saben bien cómo van a enfrentar su retiro o ahorran para ese momento irremediable de la vida, pero tienen ganas de mantener por lo menos un ingreso del 75% de lo que ganan hoy en día.

¿Alguien más cree que hay algo extraño en esta realidad financiera?

Espero sus opiniones en la zona de comentarios y sigamos la conversación por Twitter y Facebook.

 

 

 


Si eres de los que dicen alguna de las siguientes frases, ya sea a tus amigos o solo en tu cabeza, estás cometiendo un gravísimo error:

1. “Voy a empezar a invertir en serio y ahorrar de forma constante cuando junte suficiente para tener un contrato con X casa de bolsa o banco”.

2. “Eso de ahorrar es para cuando sea más viejo, por ahora a disfrutar lo que gano”.

3. “Sí, ya casi estoy a punto de lograr un colchón para en serio tomar en cuenta eso del ahorro, nada más que pase esta racha de vacas flacas”.

¿Te identificaste?

Todos nos hemos justificado el no ahorrar en algún momento de la vida. El resultado es que dejamos pasar el tiempo pensando que un día lo vamos a tener todo en orden para lograr ahorrar y ese momento perfecto para empezar a hacer crecer el dinero nunca llega.

Hay muchas formas de ahorrar -en instrumentos formales y con rendimientos- desde un peso. ¿Cuáles?

Ejemplos:

– El ahorro voluntario en la afore. Sí, ahí puedes ahorrar desde un peso.
– Los PPR (Planes Personales de Retiro), hay algunos que te piden que pongas desde 1,000 pesos al mes sin ahorro de inicio.
– CetesDirecto en donde puedes invertir desde 100 pesos.

Y, ¿qué es lo que pasa si dejas pasar más el tiempo?

Miren esto:

Cortesía: Resuelve Tu Futuro

Cortesía: Resuelve Tu Futuro

 

 

 

 

 

 

 

 

(PUEDEN DAR CLICK EN LA IMAGEN PARA VER LOS DATOS A DETALLE)

Lo que pueden ver aquí es que si ahorras 500 pesos al mes desde que tienes 25 años en un Plan Personal de Retiro (PPR) logras juntar una aportación de 240,000 pesos, que con los intereses compuestos y beneficios fiscales, termina siendo un ahorro de unos 2 millones de pesos. Si empiezas tu ahorro 10 años después la diferencia es de 60% y logras una meta de 836,156 pesos. Y así va bajando el monto. Esto no solo es resultado de ahorrar menos tiempo, también de perder intereses compuestos, donde está la clave del ahorro a largo plazo.

No dejemos para luego lo que podemos empezar hoy.

¿Que el retiro es muy lejano? Bueno… ¿ya empezaron con el ahorro para su casa o su negocio o la universidad de sus hijos?

No pierdan ni un día más.

Espero sus comentarios en la zona de opinión y sigamos la conversación en Twitter o Facebook


photoEl día de ayer Banamex y la UNAM presentaron los resultados de su encuesta “Cultura financiera de los jóvenes en México”. No saben la emoción que me dio que hay una nueva encuesta de este tipo.

Más allá de la emoción, los resultados de la encuesta son interesantes y demuestran que para los jóvenes -mexicanos entre 15 y 29 años de edad- el dinero es un medio para adquirir y consumir. Si bien muchos de ellos (y esto es una gran noticia) dicen que ahorran recurrentemente, no tienen claridad en cuanto al ahorro a largo plazo y menos aún sobre inversiones. No utilizan productos financieros y se manejan en efectivo. Dicen querer más información sobre el tema, pero con lenguaje sencillo.

El campo de oportunidad para las instituciones financieras es enorme. Tendrán, todas, que echarle un ojo a esta encuesta para ver cómo atraer a esta clientela potencial.

El resto de los mexicanos debemos pensar qué es lo que pasa, qué hacemos, hicimos o podemos hacer para que estos jóvenes, cuyas vidas serán reflejo de las decisiones financieras que tomen o no tomen hoy, tengan la información para tomar las correctas.

Les dejo algunos de los datos que me llamaron la atención:

– 95% dice que el medio de pago que utiliza con mayor frecuencia para pagar sus compras es el efectivo.

– 20% dice que encuentra mayor satisfacción en gastar el dinero que en ahorrar para el futuro.

– 56% respondió que al final de mes no le sobra dinero, y 9% que se endeuda o pide prestado.

– 52% dice ahorrar con regularidad. Sus ahorro los guardan en casa, según el 51%, donde perciben que esta más seguro.

– 3 de cada 10 dicen que no tienen una cuenta de ahorro en el banco porque no les alcanza.

– 96% no tienen una inversión bancaria.

– 75% no conocen inversiones por medio de pagarés, plazo o a la vista.

– 70% dicen no conocer las inversiones en negocios.

“La lógica es el gasto y no la inversión”, dijo ayer en la presentación de la encuesta Fernando Castañeda, director de la facultado de Ciencias políticas de la UNAM. Y el rector de la UNAM, José Narro, después añadió que este bono demográfico que tenemos en México ahora y que no se aprovecha para darles educación en prevención se puede convertir en un pagaré. La educación financiera, dijo el rector, ayuda a los jóvenes a lograr una planeación en su vida “a ser autores de su futuro y no dejarlo al azar”.

Ustedes, ¿qué opinan?, ¿cómo ven los jóvenes el dinero?, ¿por qué el consumo es tan importante?, ¿por qué el ahorro se percibe como algo positivo pero complejo de lograr?

Sigamos la conversación en Facebook y en Twitter @vivircomoreina.

 


Abril es el mes de la declaración anual para personas físicas. Les quedan 9 días para presentarla.

Yo ya la presenté y tuve un saldo positivo que estoy esperando me regrese el SAT pronto. ¡Yay!

(Si no sabes si debes o no presentar declaración anual da click aquí y lee lo que dice el SAT)

El proceso para presentar la declaración no fue el más sencillo. Entre las cosas que más trabajo me cuestan es esto de pedir a los clientes de todo el año que me entreguen una constancia de retención de impuestos para tener todos los papeles en orden. Hay clientes que me la dieron un minuto y medio antes de que presentara mi declaración. Pero estos son los gajes del trabajador independiente.

Otro de los rubros importantes en esta declaración anual son los gastos personales para deducciones. Hay que saber qué puedes deducir y tener siempre comprobantes válidos con RFC y domicilio fiscal. Estos papeles los tienes que guardar por cinco años por si Hacienda te quisiera hacer una revisión o auditoría después. (Abajo pongo una lista de las deducciones básicas).

Y finalmente, no se pongan a hacer su declaración anual si no tienen esto a la mano:

– Todas las constancias de percepciones y retenciones de 2013.
– Declaraciones mensuales al corriente.
– Recibos de honorarios o facturas de los gastos que vas a deducir y que están relacionados con tu actividad.
– Recibos de honorarios o facturas de pagos que realizaste en 2013.
– Recibos o facturas de pagos de colegiaturas.
– Contraseñas de acceso a los servicios electrónicos del SAT o la Firma Electrónica Avanzada (FIEL).
– Tu RFC.
– Constancia de percepciones y retenciones.
– Tu Clabe para que la pongas en caso de que haya saldo a favor.

Estos son algunos de los rubros básicos que luego se olvidan:

1- Honorarios médicos, dentales y gastos hospitalarios.
2. Medicinas incluidas en facturas de hospitales.
3. Gastos funerarios.
4. Seguros de gastos médicos.
5. Intereses del crédito hipotecario de tu casa.
6. Donativos no onerosos ni remunerativos (no más del 7% de los ingresos acumulables).
7. Aportaciones para el retiro (depositados en tu afore o planes personales de retiro y no más de 5 salarios mínimos elevados al año o 10% de tus ingresos, lo que sea menor).
8. Transporte escolar obligatorio.

Aquí les dejo la liga a la declaración anual del SAT para que empiecen ya.

Y la liga al SAT donde explican todo para personas físicas. 

Dos cosas mas que me sirvieron. Uno de mis clientes no me dio mi retención de impuestos a tiempo para el día que yo quería hacer mi declaración. La hice sin esa constancia porque pude registrar (gracias a que ya casi todo está automatizado y es electrónico) a la empresa y el SAT me lo tomó por bueno. No obstante, recomiendo tener todas las constancias para no tener problemas futuros.

Y para los que esto de pagar impuestos les da flojera… lean esto que son las multas que podrían tener que pagar – hasta 22,500 pesos.

Para los que siguen con dudas, llamen a InfoSAT: 01 800 46 36 728 (en México), y 1 877 44 88 728 (desde Estados Unidos y Canadá), de lunes a sábado de 8:00 a 21:00 horas. 

Espero sus experiencias pagando impuestos en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter @vivircomoreina o Facebook facebook.com/vivircomoreina. 

 

                                                                                                                    


El amor y el dinero parecen ser temas sin mucha relación entre sí. Pero, al final, los dos causan ilusión y los dos pueden traer problemas. Además, para conseguir uno podemos usar el otro.

Confieso que soy poco partidaria de esta celebración de corazones y sentimientos amorosos. Creo que el 14 de febrero es un día para incitarnos a gastar lo que debemos ahorrar. No obstante, utilizo el día de San Valentín como pretexto para hablar de las parejas en México y su gasto en el amor.

En México solo 34% de los hogares está formado por parejas casadas. De hecho, hay más de 20 millones de mexicanos solteros, viudos, divorciados o separados.  Y aún así, los mexicanos gastan en promedio más de 220 billones de pesos al año en la búsqueda de una pareja, según un estudio llamado ‘El costo del amor en México’.

Según las estadísticas de Seis Grados, agencia de matchmaking para los solteros mexicanos, la edad está ligada o es proporcional a la cantidad de dinero invertida en un primer encuentro:

  • El 20% de  los solteros estaría dispuesto a pagar hasta 250 pesos en una primera cita.
  • El 50% de los solteros estaría dispuesto a pagar hasta 500 pesos en una primera cita.
  • El 30% de los solteros estaría dispuesto a pagar 600 pesos o más en una primera cita.

Todos los que andan en búsqueda del amor gastan unos 16,000 pesos al año en actividades que les ayudarán a encontrar a su media naranja -salir para conocer gente, tratamientos de belleza o ropa-. Otro dato -algo esperado, la verdad- que me compartieron en Seis Grados es que los hombres gastan más que las mujeres a la hora del cortejo, 89% de los mexicanos sigue pensando que el hombre debe pagar la cuenta.

Las mujeres gastan unos 4,000 pesos menos que los hombres en actividades para encontrar el amor. Y aquí solo me pregunto si incluyen en esto las mil y un visitas a salones de belleza, depilaciones, tratamientos para uñas y demás cosas que hacemos siempre para vernos bien por si nos encontramos con un potencial galán. Y esto me lleva a otro punto, al final, no solo los solteros gastan en encontrar el amor, los emparejados gastamos en mantenerlo, aunque digan que cada vez menos.

Según los datos de Seis Grados, durante el primer año de relación, las nuevas parejas invierten alrededor de 27,000 pesos anuales en citas, actividades recreativas y de descanso. No obstante, los gastos se reducen de manera significativa mientras más tiempo tiene la relación.

¿Cuánto gastan ustedes en mantener el amor o en encontrarlo?, ¿lo tiene contabilizado?, ¿lo tienen presupuestado? 

Un par de datos curiosos que me mandaron de Seis Grados y que son de un estudio internacional realizado en 14 países que analizó la relación entre la vida en pareja y los salarios percibidos:

–          El 68% de las personas con mayor productividad están casadas o viven con sus parejas.

–          Las personas casadas incrementan su salario en 3.2% anualmente, mientras que las solteras solo lo aumentan en un 1.4%.

–          Los hombres que viven con sus parejas ganan más que los solteros. Sin embargo, las mujeres que viven con sus parejas ganan menos que las mujeres solteras.

Espero pasen un lindo y no despilfarrador día del amor y la amistad. Y me quedo esperando sus comentarios en la zona de opinión, además de que espero sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina y Facebook.  

 



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