El amor y el dinero parecen ser temas sin mucha relación entre sí. Pero, al final, los dos causan ilusión y los dos pueden traer problemas. Además, para conseguir uno podemos usar el otro.

Confieso que soy poco partidaria de esta celebración de corazones y sentimientos amorosos. Creo que el 14 de febrero es un día para incitarnos a gastar lo que debemos ahorrar. No obstante, utilizo el día de San Valentín como pretexto para hablar de las parejas en México y su gasto en el amor.

En México solo 34% de los hogares está formado por parejas casadas. De hecho, hay más de 20 millones de mexicanos solteros, viudos, divorciados o separados.  Y aún así, los mexicanos gastan en promedio más de 220 billones de pesos al año en la búsqueda de una pareja, según un estudio llamado ‘El costo del amor en México’.

Según las estadísticas de Seis Grados, agencia de matchmaking para los solteros mexicanos, la edad está ligada o es proporcional a la cantidad de dinero invertida en un primer encuentro:

  • El 20% de  los solteros estaría dispuesto a pagar hasta 250 pesos en una primera cita.
  • El 50% de los solteros estaría dispuesto a pagar hasta 500 pesos en una primera cita.
  • El 30% de los solteros estaría dispuesto a pagar 600 pesos o más en una primera cita.

Todos los que andan en búsqueda del amor gastan unos 16,000 pesos al año en actividades que les ayudarán a encontrar a su media naranja -salir para conocer gente, tratamientos de belleza o ropa-. Otro dato -algo esperado, la verdad- que me compartieron en Seis Grados es que los hombres gastan más que las mujeres a la hora del cortejo, 89% de los mexicanos sigue pensando que el hombre debe pagar la cuenta.

Las mujeres gastan unos 4,000 pesos menos que los hombres en actividades para encontrar el amor. Y aquí solo me pregunto si incluyen en esto las mil y un visitas a salones de belleza, depilaciones, tratamientos para uñas y demás cosas que hacemos siempre para vernos bien por si nos encontramos con un potencial galán. Y esto me lleva a otro punto, al final, no solo los solteros gastan en encontrar el amor, los emparejados gastamos en mantenerlo, aunque digan que cada vez menos.

Según los datos de Seis Grados, durante el primer año de relación, las nuevas parejas invierten alrededor de 27,000 pesos anuales en citas, actividades recreativas y de descanso. No obstante, los gastos se reducen de manera significativa mientras más tiempo tiene la relación.

¿Cuánto gastan ustedes en mantener el amor o en encontrarlo?, ¿lo tiene contabilizado?, ¿lo tienen presupuestado? 

Un par de datos curiosos que me mandaron de Seis Grados y que son de un estudio internacional realizado en 14 países que analizó la relación entre la vida en pareja y los salarios percibidos:

-          El 68% de las personas con mayor productividad están casadas o viven con sus parejas.

-          Las personas casadas incrementan su salario en 3.2% anualmente, mientras que las solteras solo lo aumentan en un 1.4%.

-          Los hombres que viven con sus parejas ganan más que los solteros. Sin embargo, las mujeres que viven con sus parejas ganan menos que las mujeres solteras.

Espero pasen un lindo y no despilfarrador día del amor y la amistad. Y me quedo esperando sus comentarios en la zona de opinión, además de que espero sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina y Facebook.  

 


Resulta que el bullying no solo se da en las escuelas a los pequeños, también en las relaciones financieras.

Ser un bully financiero implica, según este artículo en U.S. News, que dentro de una relación entre dos personas uno de los dos usa su poder e influencia para controlar al otro financieramente. Las tácticas más comunes, según el artículo:

- Hacer que el otro se sienta culpable por ciertas compras
- Limitar el gasto mensual
- Hacer que el otro muestre tickets y recibos de sus adquisiciones
- No dejar al otro ir de compras solo

¿Se sienten identificados?

Me encontré este quiz en línea en el sitio de Credit Karma, navegando entre sitios y me pareció genial, además de que me hizo reflexionar mucho sobre la relación que establecemos con nuestros familiares y parejas en el aspecto financiero. (Está en inglés) Espero se animen a hacer el ejercicio y analicen cómo es que se llevan con su pareja en términos financieros. Este es un primer paso para ir mejorando las finanzas en la pareja o la familia.

Una de las preguntas del quiz es si crees que tu pareja te ha escondido o mentido sobre dinero. Y esto me lleva a uno de mis temas favoritos, la famosa cuenta secreta o partida secreta que muchos tienen con sus parejas. Responder de forma positiva a esta pregunta en el quiz no necesariamente hará que el resultado sea negativo, pues el resultado va en un rango de puntos, lo que creo es que responder sí o que seas tú quien esconde dinero de tu pareja puede ser un guiño a que uno de los dos tenga un poco de bully en su forma de tratar el dinero. Piénsenlo, es lo único que les pido.

Si resulta que tu pareja es un bully o te das cuenta que el bully eres tú:

- Intenta empezar conversaciones sobre sus finanzas con cierta frecuencia.
- Intenten hacer un presupuesto financiero familiar para aclarar cuánto entra a la casa y cómo se va el dinero.
- Hablen de lo que les molesta de cómo se tratan.

Espero sus preguntas y opiniones en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter @vivircomoreina y Facebook en faceboo.com/vivircomoreina.

¡Feliz año!

 

 

 

  • Not letting his or her partner go shopping alone

 

 


Ya estamos a un par de días de que los empleadores entreguen el aguinaldo.

“¡Yuhuu!”, dirán todos los afortunados que reciben este ingreso extraordinario. Pero no corran a gastarlo sin leer esto.

El aguinaldo lo debes recibir antes del 20 de diciembre y su monto mínimo es de 15 días de salario, según datos de la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet). Es una prestación laboral para todos los empleados, no solo los de base, también “los de confianza, los de planta, los sindicalizados, los contratados por obra o tiempo determinado, los eventuales, los trabajadores del campo”, dice un comunicado de la Profedet. Tu empleador no puede decirte que no hay aguinaldo porque este año no se vendió tan bien o no te portaste bien o hay crisis.

¿Qué hacer con este dinero extra?, es la pregunta clave. Y como todos los años, les diré de nuevo que este ingreso NO es para pagar el pavo, los regalos, las fiestas y las vacaciones de fin de año. O, por lo menos, no todo el aguinaldo debe destinarse para esto.

Según el estudio “Compras de Navidad 2012: Intenciones y Expectativas de los Consumidores en México y Latinoamérica”, realizado por la firma Deloitte, 42% de los encuestados indica que destinará su aguinaldo a las compras navideñas y el 51% al pago de deudas.

Una buena parte de tu aguinaldo la debes destinar al ahorro, y mejor aún, a la inversión para proteger el valor de tu ahorro. Según INEGI en octubre de 2013 los precios al consumidor aumentaron 0.48% con respecto al año pasado. Esto quiere decir que la comida, las bebidas, los cigarros y hasta la electricidad están más caros que antes, explica Alan Gómez, Director de Soluciones de Inversión de Principal Financial Group México. Estos incrementos anuales hacen que gastemos más, por lo tanto, nuestro ahorro debería de incrementar proporcionalmente. Solo por este dato debes sentarte a pensar qué hacer y cómo gastar tu aguinaldo de forma eficiente.

El pago de deudas es importante, y hay que usar este dinero para eso. Pero si así te vas a gastar tu aguinaldo este año, espero sea aprendizaje suficiente para no hacerlo de nuevo el año que viene. Hay que dejar de gastar el aguinaldo de forma adelantada porque entonces este “premio” no es “premio”.

Si debes pagar algunas deudas, hazlo. Después toma un porcentaje -yo digo que no más del 20% de tu aguinaldo- y eso sí destínalo a los gastos de esta temporada. Si llevaste un presupuesto anual y medio te apegaste a él, no vas a necesitar este dinero para el pavo. Pero sí se vale un “gustito”. UNO.

De esta forma, podrás ahorrar un porcentaje importante de tu aguinaldo para eventualidades futuras, ya sea algo a corto plazo, o el retiro. Tus metas a corto plazo pueden ser las siguientes vacaciones, los 15 años de la hija o a mediano plazo, el enganche de un departamento. Asegúrate de que sabes para qué estas guardando tu aguinaldo.

Según Gómez de Principal, destinar 40% del aguinaldo al ahorro debe ser una obligación “por el bien tuyo y de tu familia”, dice y añade que  ”la disciplina financiera es importante los 365 días del año y los “regalos” extra de dinero como el aguinaldo o el reparto de utilidades deberían de verse como la mejor opción para iniciar un ahorro, darle un empujón a tu fondo de inversión o llenar más la alcancía de tu ahorro para el retiro. Recuerda que si no lo haces por ti, nadie más lo hará”.

Tiene razón. Este dinero extraordinario debe utilizarse de forma extraordinaria, no para siempre estar pagando deudas.

La encuesta de Capacidades Financieras en México, realizada por el Banco Mundial,  señala que sólo el 34% de la población puede cubrir un gasto importante imprevisto. Además el 70% de los adultos encuestados reportan hacer planes financieros, pero sólo un 34% de éstos siguen sus propios planes.

El aguinaldo es ese dinero que te ayudará a lograr tus planes para el 2014 o más allá en el tiempo o cubrir un gasto imprevisto.

Si este año ya no lo lograste y tienes comprometido tu aguinaldo, ponte el propósito de que no te pase lo mismo el año que viene.

La Condusef, por cierto, da estas recomendaciones para un uso adecuado del aguinaldo:

1. Elabora un presupuesto para esta época, en donde consideres también los compromisos que deberás enfrentar a inicio de año, a fin de evitar al máximo la denominada “Cuesta de Enero”.
2. Si tienes oportunidad, paga deudas de corto plazo como las tarjetas de crédito, ya que con ello disminuyes tu nivel de ingreso comprometido para el próximo año.
3. Considera ahorrar una parte de tu aguinaldo para enfrentar algún imprevisto.
4. Evita participar en todos los intercambios de regalos, analiza cuáles son los más importantes en el ámbito personal y con ello evitarás gastos innecesarios.
5. Compara precios antes de adquirir un producto, te sorprenderás del ahorro que puedes lograr en cada artículo.
6. Cuestiona si requieres o necesitas algo que viste en una tienda, ya que en algunas ocasiones sólo se realizan compras por impulso o porque el artículo tenía algún descuento o alguna promoción a meses sin intereses.

Espero sus comentarios en la zona de opinión, compartan sus experiencias y recomendaciones. Y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina y en Facebook.  

 

 


El año pasado lo dije y este lo repito. El Buen Fin no te puede agarrar desprevenido. Es un evento que conoces que sucederá desde hace un año. Lo que sea que vayas a comprar lo puedes planear con tiempo para no sobreendeudarte.

Según un estudio de la Profeco publicado el año pasado, después del Buen Fin, 79.4% de quienes adquirieron un producto no gastaron más de lo planeado y 72.3% pagaron de contado. Esto quiere decir que 7 de cada 10 consumidores en el Buen Fin del año pasado pudieron juntar el dinero para adquirir el bien que necesitaban y controlaron su cartera para no pasarse de lo presupuestado.

¡Qué bien!

Este año el Buen Fin es del 15 al 18 de noviembre. Ojalá ya tengan planeada su estrategia de compra y de pago.

El sondeo, por cierto, también encontró que 6 de cada 10 consumidores planean el gasto que van a hacer durante el Buen Fin y 7 de cada 10 saben qué bien es el que van a adquirir.

Si eres de los que todavía no planea cómo o qué comprar, de aquellos a los que este Buen Fin iba a tomar por sorpresa, o de los que solo iban a darse una vuelta por las tiendas a ver qué encontraban sin presupuesto en mano, debes seguir leyendo y tomar nota pues esa no es la táctica correcta para abordar este fin de semana de descuentos. Pero no te preocupes, todavía tienes tiempo para lograr una estrategia de consumo atinada para no dañar tu cartera.

Si eres de los que planearon y tienen un presupuesto para el Buen Fin en mano, solo me queda felicitarlos. Es el tercer año de esta propuesta del gobierno para ayudar a impulsar la economía del país y para aprovecharla como consumidor lo único que podemos hacer es planear.

En fin, no importa en qué grupo estés estas recomendaciones te pueden ayudar a aprovechar este fin de semana de compras, y claro, prevenir que no terminen sufriendo las consecuencias de un consumo no planeado y que exceda sus capacidades de pago.

1. Haz la lista y sé honesto

Este año no tengo una necesidad real de compra para la familia. El año pasado, por ejemplo, necesitábamos un sillón y aprovechamos el Buen Fin para adquirirlo. Este año no me voy a poner a buscar una necesidad solo porque se acerca el fin de semana de descuentos.

Si te pasa lo mismo, no busques necesidades. Déjalo ir. No vas a perder la ‘GRAN’ y ‘ÚNICA’ oportunidad de tu vida.

Si tienes necesidades entonces empieza la lista. Quizá necesites tres cosas, anótalas en orden de importancia. Después, si en tu presupuesto no te alcanza, entonces adquiere solo para lo que tienes el dinero y vete por la más importante.

Si van a aprovechar los descuentos para adquirir los regalos de la temporada decembrina hagan una lista detallada de a quién le van a regalar y qué. No lleguen a ver qué encuentran porque la compra va a ser poco eficiente. El año pasado, me contó una conocida, que llegó sin lista y no sé qué le pasó pero al llegar a su casa tenía dos regalos para su sobrino y le faltaba un regalo para su hermana.

2. Revista tu presupuesto

No salgas a comprar si no tienes el dinero a menos de que sea una necesidad extrema. Por ejemplo, el viernes antes del Buen Fin se rompe tu refrigerador y no hay forma de arreglarlo o la compostura sale más cara que uno nuevo. En este caso puedes ir a comprar un refri aunque no tuvieras presupuestado el dinero.

En principio deberías tener un fondo de emergencia para este tipo de gastos, pero si no lo tienes, entonces revisa si puedes aprovechar un pago a meses sin intereses en una tarjeta que puedas pagar para NO generar intereses.

Para las otras necesidades menos urgentes, revisa que puedas pagarlas sin problemas.

3. Analiza la forma de pago

Si la tienda ofrece meses sin intereses o a contado con descuento, los intereses son el descuento.

Trata de tener el dinero para lo que compres, no que debas cargar efectivo, pero si lo pones en una tarjeta, que llegando el estado de cuenta lo pagues completo.

4. Sal y compara antes del Buen Fin

Tienes 10 días para salir a comparar. Revisa qué marcas/estilos/colores/precios/formas tienen las diferentes tiendas y decide cuál vas a comprar antes de que lleguen los descuentos. Ahorrarás tiempo y estrés y realizarás una mejor compra.

5. No te dejes llevar

Como dije en el primer punto, si no tienes una razón clara para aprovechar el descuento, deja pasar el Buen Fin.

Y si ya fuiste por la lavadora, y eso es todo lo que necesitas y puedes pagar, no tienes porqué ir a ver la sección de juguetes, gadgets o ropa.

Aprovecha el Buen Fin, no dejes que se aprovechen de ti.

Espero sus experiencias y más recomendaciones en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina o Facebook

 

 


En México, 7 de cada 10 retirados cuenta con una vivienda de su propiedad, es decir un inmueble que está a su nombre, según datos de la última encuesta de Amafore sobre la situación que enfrentan las personas en edad de retiro, publicada en agosto de 2013.

Este es un dato positivo, sí, hasta cierto punto.

Los ladrillos son el patrimonio que en México más se valora y el que se tiene, pues si bien los viejitos de hoy tienen casa, 4 de cada 10 trabajan y de éstos el 83% lo hace porque necesita el dinero. Solo 16% de los adultos mayores a los 65 años que trabajan lo hacen porque quieren mantenerse activos.

De los que trabajan 77% tienen ingresos menores a los 5,500 pesos al mes. Además de que 7 de cada 10 cuentan con dependientes económicos.

Y el escenario se va poniendo más gris.

28% de los encuestados dependen económicamente de alguien más y en su gran mayoría, quienes los apoyan o mantienen son los hijos.

Imagino que los hijos quizá no tengan casa propia y vivan en la de sus padres o renten, este dato no viene en la encuesta, lo asumo porque 4 de cada 10 dice que para sus hijos es difícil o hasta muy difícil mantenerlos. El dinero que quizá podrían ahorrar para la adquisición de un inmueble se va en la ayuda a sus padres.

Y la cereza en el pastel o la lección de todo esto para las siguientes generaciones es que solo 2 de cada 10 hizo planes para el momento de su jubilación y su vida después de los 65 años. 63% dice que no ahorró porque no le alcanzaba para eso.

Los ladrillos son un gran activo patrimonial, es positivo que tan alto porcentaje tenga casa. Pero es preocupante que sigan trabajando por necesidad, porque entonces es muy probable que el mantenimiento de la casa sea un peso. Por eso tantos reciban ayuda de sus hijos para no solo ellos, sino sus dependientes económicos.

La planeación, las metas a futuro y el ahorro para enfrentar esta etapa de vida son esenciales. Jóvenes, ahora que pueden trabajar, planeen, establezcan metas y ahorren  para llegar a las canas con casa y dinero para disfrutar la vida.

 

 


Foto: Especial.

“Ahorrar es para tontos”.
“La organización financiera es una pérdida de tiempo”.
“¡Qué flojera que le den tanta importancia al dinero!”

He escuchado estas frases por todos lados. Sobre todo cuando se enteran que escribo sobre finanzas personales. “Es como tema de autoayuda, ¿no?”, me dicen.

No sé qué tengan en contra de ayudarse a vivir mejor. No sé por qué hablar de dinero es para los que basan su vida en conceptos capitalistas y monetarios.

Solo les digo una cosa: todos en este mundo tendremos que enfrentar la toma de decisiones financieras a lo largo de la vida, varias veces.
1. “¿No importa en qué banco abra mi cuenta de nómina?”, si eso te vale, podrías escoger una que te cobre más comisiones y te ayude a perder más valor a tus ingresos.
2. “Nunca sacaré una tarjeta de crédito”. OK, no quieres tener un plástico porque son muy caros y caes en el juego de pagarle a los bancos. Nada más recuerda que si no tienes un historial crediticio, el día que necesites un crédito para comprar una casa o iniciar tu propio negocio -ese que te va a hacer independiente del mundo- es menos probable que te lo den.
3. “Jamás pediré una hipoteca para comprar casa”. Endeudarse, si no es necesario, quizá no valga la pena. Pero, si no se tiene el dinero para pagar un bien inmueble y se quiere uno para formar patrimonio, ¿cómo piensan hacerlo? Si tienen un secreto, que me digan. Si creen que ahorrando, perfecto, pero ¿en qué instrumentos van a ahorrar o invertir su dinero para conseguir el monto necesario para comprar ladrillos?, ¿debajo del colchón?
4. “¿Seguros?, pero si eso solo llama a la mala suerte”. Un seguro es un instrumento de previsión. Si crees que nunca te va a pasar nada porque no tienes seguro es que no entiendes lo que es prevenir y que no has preguntado lo que cuesta un siniestro, una enfermedad, un accidente. Si no tienes seguro, por lo menos ten un fondo de emergencia importante en relación a tus ingresos y que te permita enfrentar cualquier tipo de eventualidad.

Estos son cuatro ejemplos de momentos en la vida en los que no estar informado sobre temas financieros puede crearte una pesadilla en tu vida. Una mala decisión te puede endeudar por décadas. Una mala decisión te puede llevar a nunca conseguir la meta que te estableciste. El que no te importe lo que pasa con la Bolsa, el tipo de cambio, si hay o no fondos de inversión, tarjetas de crédito, afores, etcétera, solo te deja fuera de los temas que podrían ayudarte a vivir mejor, o por lo menos, más tranquilo.

¿De verdad no te deben importar los temas relacionados con el dinero?, ¿en serio no quieres saber cómo hacerle para que el ingreso por el que trabajas valga más en el futuro?

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Una vez más algunos de los integrantes del clan financiero nos unimos para hacer una cadena de blogs sobre el dinero, esta vez, pensados en la mujer porque hoy es nuestro día. ¡Feliz día de la mujer!

Si han llegado aquí porque leyeron el blog de Sofía Macías de El Pequeño Cerdo Capitalista, entonces ya se enteraron de si es o no mala educación preguntar el sueldo. (Si no lo han leído, vayan).

A mí me toca hablar de cuando el sueldo que reciben las mujeres es mayor al que reciben sus parejas.

Un par de datos que llaman la atención:
La portada de la revista Time titulada “The richer sex” o algo como “El sexo más rico” dice:
-       4 de cada 10 esposas que trabajan tienen un salario mayor al de su marido. Esto no se traduce en que ganen igual que sus pares, de hecho, las mujeres que trabajan tiempo completo siguen ganando el 81% de lo que gana el hombre en un puesto igual. Eso quiere decir que las mujeres que mantienen sus hogares lo hacen con menos dinero que sus pares hombres.
-       Es probable que en 25 años las carreras de derecho y medicina sean dominadas por el sexo femenino.
-       Las mujeres solteras entre los 22 y los 30 años que viven en la mayoría de las grandes ciudades estadounidenses tienen un ingreso promedio mayor al de sus pares hombres.

Y sí, son datos en Estados Unidos y en México, dirán algunos, la realidad es distinta (aquí una numeralia de la realidad de las mujeres en México). Aquí 40% de las esposas no ganan más que sus maridos. Pero de que hay casos de parejas que viven así, eso es una realidad.

Yo conozco un par. Ellas son las ejecutivas que trabajan y ganan más y sus parejas ayudan en la casa y/o con los hijos. ¿Qué es lo correcto? Nadie sabe, cada pareja debe acomodarse según sus necesidades. Porque el que ella gane más no se traduce en que necesariamente tenga menos tiempo para los hijos. Y el que él gane menos tampoco es equivalente de que pueda tomar el rol de proveedor en casa.

Cuándo les preguntas a ellos si son felices de que sus esposas traigan más dinero a casa, te dicen que sí. Pero, ¿realmente son sinceros?, ¿no les importa que ellas paguen la cuenta en el restaurante?

Pregunté en Twitter y Facebook las respuestas incluían las siguientes frases:
“Intimidante por la educación que nos dieron, pero deberíamos estar orgullosos”.
“Si gana más que yo no me inquieta, los dos ganamos”.
“Me da mucho estar al lado de una mujer exitosa, me impulsa y comparte conocimiento”.
“Que no importa quién aporte más o menos, ambos tienen compromisos en la casa y mucho más con los hijos”.

El mundo laboral ha cambiado. Las mujeres llegan a puestos directivos cuando antes era impensable. Balancean trabajo y casa, proveen dinero y tiempo a la familia. Y sus parejas las ayudan y las impulsan. (Un par de notas al respecto que les pueden interesar: Guerra por las mujeres, Administra tu hogar como a la empresa).

Si estás en esta posición y ganas más que tu pareja o ella gana más que tú, estos tips los pueden ayudar a que las finanzas en pareja no causen estrés emocional:

  1. Tengan una cuenta para los gastos de la casa en la que los dos aporten y los dos puedan comprar cosas sin permisos. Lo que entra ahí es de los dos y ambos pueden comprar lo que crean necesario para la casa.
  2. Hablen de quién paga cuando salen juntos. Habrá a quienes no les moleste que la mujer firme la cuenta incluso frente a los amigos. Habrá a quienes sí. Hablen antes de que hieran sentimientos. Y un detalle, no porque ella firme, quiere decir que ella paga, ¡eh!
  3. Hablen de dinero. Esto no lo puedo dejar de decir. Sin una buena comunicación no hay barrera que detenga las emociones de la relación financiera. Si tienen metas en conjunto y saben por qué cada uno hace lo que hace y aporta lo que aporta, no habrá resentimientos.
  4. Como mujer, por favor no te sientas mal. Si tú eres la que te sientes mal porque tu marido gana menos, a él lo vas a poner en la situación de sentirse incómodo. Entonces, no porque ganes más debe cambiar el arreglo que tenían como pareja.
  5. Dividan responsabilidades: Sean claros de a quién le toca qué en la familia. Y no solo respecto a quién recoge a los hijos de la clase de natación, sino del ingreso de ambos, qué y cuánto es para qué. Para más sobre esto, lean la nota que les compartí un poco más arriba titulada ‘Administra tu hogar como la empresa’.

Este es solo uno de los temas relacionados con las mujeres y el dinero, para seguir leyendo y obteniendo más información, lean el post en el blog de Isela Muñoz, El Peso Nuestro de Cada Día, a quien por cierto hay que felicitar no solo por ser mujer, sino porque su blog hoy cumple 5 años. Su blog de hoy es: Finanzas para mujeres, lo que deberías saber de dinero.

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Lo acepto. Hace un par de días perdí el tiempo pensando cómo sería vivir como la realeza inglesa -que en mi imaginación no tiene problemas de presupuesto- o como Carlos Slim, el hombre más rico del mundo.

Imaginé viajes ilimitados, compras ilimitadas, comidas en restaurantes de los que solo he leído reseñas e inversiones muy divertidas. Sí, aunque es una idea errónea, en ese momento pensé que si fuera millonaria sí invertiría en países que me suenan exóticos y prometedores.

Después regresé a la realidad. Es enero 2013, estoy más gastada de lo normal (sí, eso también lo acepto) y debo sentarme a trabajar porque este mes hay que pagar: tenencias, prediales, colegiatura (ups, me acabo de acordar que en eso voy tarde), y tarjetas de crédito.

Un día después volví a invertir tiempo en pensar en esto “del deseo de ser millonarios”. Y recordé lo que alguien una vez me dijo: ‘igual que otros, un millonario que no cuide su dinero debe vivir apretado por deudas, apretado por estar fuera de su capacidad de pago, estresado por cuentas por cobrar o pagar’. Entonces pensé: así, quizá no disfrute tanto viajar en avión privado para cenar en el Noma en Copenhagen, Dinamarca.

Y me repito. Es enero y seguramente todos nos sentimos un poco abrumados por las finanzas del año que apenas empieza, pero ser millonarios o ‘vivir como millonarios’ no depende de tener millones en la cuenta, sino de saber manejar el dinero que sí tienes. Es cierto, sin los millones no hay avión privado y viajes para comer en el Arzak, pero quizá puedas lograr probar la comida de Juan Mari y Elena si sacas puntos para un viaje con millas o ahorras el siguiente aguinaldo completo para que en 2014 puedas pasarla bomba en el verano en San Sebastián, España. (Sofía Macías acaba de escribir algo sobre esto del aguinaldo para las vacaciones)

“Vivir como reina y gastar como plebeya” es un espacio que me ayuda a aterrizar el vivir financieramente tranquila. Desde 2009 he buscado que por medio de la información que aquí comparto podamos todos vivir sin mucho estrés, pasarla bien con el dinero que sí tenemos y buscar las alternativas que tenemos al alcance de nuestras manos para vivir como realeza – o como la realeza de nuestras posibilidades.

Como ven en este post, a veces se me olvida y me dejo llevar por el sueño de los miles de millones o en las angustias de un mes complicado para las finanzas. Por eso regreso a este blog y se los comparto, para que entre todos busquemos la información, los instrumentos, las herramientas, los libros, los cursos, las clases y demás herramientas que nos ayuden a cuidar el dinero por el que trabajamos todos los días del año.

Es 2013. Es el cuarto año de este espacio y me encantará que sea uno en el que compartamos información, exijamos a nuestras instituciones financieras el servicio que merecemos y los instrumentos que queremos para invertir nuestro dinero. Los invito a de verdad hacer un esfuerzo porque todos -juntos- logremos “Vivir como reina (o rey) y vivir como plebey@”.

La libertad financiera no depende de los millones que tengamos o no tengamos, sino de cómo manejamos el dinero que sí tenemos y lo maximizamos para vivir felices.

Buen inicio de año y buenas finanzas para todos.

Por cierto, una primera recomendación para cuidar el dinero, es que se echen un clavado a este sitio nuevo de Robero Morán, antes editor de la revista Dinero Inteligente: Dinero Dinero

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Es la temporada del tarjetazo y de darse gustitos. Los centros comerciales están llenos, la gente camina con bolsas por las calles, algunos llevan comprando desde noviembre y el Buen Fin.

Pero, parece que este 2012 los mexicanos tenemos un poco más de conciencia en cuanto al gasto desmesurado en diciembre.

¿Habremos sufrido mucho la cuesta de enero pasado?

45% de los encuestados por Deloitte para su estudio “Compras de Navidad 2012: Intenciones y expectativas de los consumidores en México”, va a gastar menos que el año pasado porque quieren reducir deudas o ahorrar.

De hecho, 52% de los encuestados dice que destinará su aguinaldo para ahorrar, 51% para pagar deudas y 42% para las compras de la temporada. (Nota: No suman 100% porque las preguntas no son excluyentes).

Un estudio de GfK, empresa de estudios de mercado, arrojó datos similares, ellos dicen que 40% de los mexicanos destinará su aguinaldo al gasto de la temporada.

Lo interesante de este segundo estudio es que tiene una muestra de las tres ciudades más grandes del país. Así, resulta que en Monterrey 77% usará este dinero extraordindario para regalos; en Guadalajara el 39% y en el Distrito Federal el 30%.

Pareciera que en Monterrey son los más gastalones. Pero no se vayan con la finta, porque también los regios son de los que más guardadito harán para la cuesta de enero, pues 54% dice que ahorrará parte de este aguinaldo. En Guadalajara 38% dicen que ahorrarán y en el DF solo el 31%.

¿Cómo entender esto? Si bien en Monterrey muchos usarán su aguinaldo para los regalos, también serán de los que guardarán una parte para enfrentar mejor el 2013.

¿Será que en Guadalajara y Distrito Federal andamos más endeudados?

¿Cómo nos gusta comprar?
Según el estudio de Deloitte, en promedio los mexicanos compramos 5 regalos y en ellos gastamos más de 65o pesos. Y, lo que buscamos, nuestra prioridad, son las promociones (89%), por eso muchos salimos a hacer compras navideñas desde el Buen Fin. El servicio es el segundo elemento que tomamos en cuenta, pues 87% busca variedad y vendedores atentos y calificados.

¿Cómo haremos en enero?
Por más de que ahorremos el aguinaldo, se espera que enero estemos endeudados. Luego de los gastos navideños y de fin de año, la demanda por préstamos prendarios crecerá entre 10 y 15% en enero, dijo el presidente del consejo de administración de Prendamex, Roberto Alor, en una nota publicada en CNNExpnasión.com.

Según datos de Alor, el préstamo promedio será de 1,500 pesos con una tasa de interés mensual de entre 5 y 7%, dependiendo de la entidad a la que se acuda.

Si te estás poniendo nervioso…
Si al leer esto empezaste a sudar porque desde noviembre andas gastado, ya te acabaste el aguinaldo, te faltan algunas compras y ya le traes miedo a la cuesta de enero, lee los siguientes artículos.
- Cuesta de enero, ¿en diciembre?
- 5 tips para ahorrar en regalos navideños
- Tu bolsillo, ¿listo para fin de año?

Y ustedes, ¿cómo se sienten para este fin de año?, ¿cómo han gastado?, ¿qué hicieron con su aguinaldo?

Espero sus opiniones en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina y en Facebook en www.facebook.com/vivircomoreina. 

¡Felices fiestas!

 

 


Si algo debemos hacer todos en diciembre es cerrar el año financiero. Decimos adiós a muchas cosas: año de ingresos, año de impuestos, año de gastos y deudas.

Con suerte, algunos de ustedes serán asalariados y recibirán un dinero extraordinaro, es decir: su aguinaldo. Otros, que somos independientes, buscamos la forma de tener un poco más de ingresos al final del año para ‘lograr juntar’ un aguinaldo. En cualquiera de los dos casos, si tienen un dinero extra este fin de año, es buena idea que piensen cómo lo van a aprovechar.

Ideas para usar el aguinaldo hay muchas. Pero lo interesante sería hacer un cierre de año financiero contemplando ingresos y egresos más allá de solo el aguinaldo.

La Condusef, por ejemplo, dice que lo dividas en tres rubros: ahorro, pego de deudas y gastos de la temporada.

La Condusef tiene razón. Pero hay que hacer un análisis de cómo se portaron financieramente este 2012.

Un par de preguntas que ayudarán a establecer cómo andan:

  1. Este dinero extraordinario, ¿lo necesitan todo porque están muy endeudados?
  2. ¿Cuánto lograron ahorrar en el año?, y ¿qué porcentaje de este dinero extraordinario ahorrarás?
  3. ¿Qué panorama tengo para enero? Sean honestos, ¿ven una cuesta desde el Buen Fin, por ejemplo, van a llegar más o menos ilesos o hasta les va a sobrar?

Según las respuestas a estas preguntas entonces hagan un plan para el año que viene y contemplen lo siguiente:

  1. Qué ingresos esperan tener.
  2. Cómo van a cambiar sus gastos el año que viene. Consideren nuevos miembros de la familia, trabajos diferentes, cambio de casa y por ende de trayectos de transporte, etcétera.
  3. Establezcan un ahorro desde el inicio, y si pueden, automatícenlo. (Para esto pueden hacer aportaciones voluntarias a afore o revisen el ahorro automático de CetesDirecto.com, por ejemplo).
  4. Qué tan endeudados van a iniciar el año. Y establezcan un plan de ataque de deudas. Para esto les recomiendo leer el libro de Isela Muñoz de El peso nuestro de Cada día “De deudor a millonario” que pueden descargar aquí.
  5. Cómo y cuándo van a pagar instrumentos de previsión como seguros.

Con esto tendrán una idea de cómo enfrentar el año nuevo y de ahí cerrarán el 2012 con un plan establecido, además de que según el resultado podrán ajustar sus gastos para el fin de año. Y con esto, pueden regresar al aguinaldo y entonces establecer los porcentajes que destinarán a cada rubro que recomienda la Condusef.

Esto es solo una guía que me funciona a mí a lograr un plan para luego establecer propósitos. Espero les sirva. Y si tienen una estrategia distinta, por favor compártanla.

Espero sus comentarios en la zona de opinión y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina y en Facebook en www.facebook.com/vivircomoreina. 



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