El sobrepeso, no hacer ejercicio y comer mal es causa de muerte de 26%  los mexicanos, según información de la aseguradora Axa. Y hoy en día 7 de cada 10 mexicanos padecen sobrepeso u obesidad. En serio, tenemos problemas.

Según la información de Axa, una persona con obesidad reduce su expectativa de vida entre 8 y 10 años en promedio.

¿Necesitamos más datos para cerrar la boca?

Les dejo unos que da -a nivel mundial- la Organización Mundial de la Salud:
- Desde 1980 el problema de obesidad se ha duplicado.
- Más de 40 millones de niños menores de 5 años sufrían de sobrepeso en 2011.
- En 2008 más de 1,400 millones de adultos mayores de 20 años tenían problemas de sobrepeso. De estos 200 millones eran hombres obesos y 300 millones eran mujeres obesas. Esto quiere decir que 35% de la población tenía problemas de peso y 11% eran obesos.
Y por cierto, unos 80 millones de estos gorditos con sobrepeso son mexicanos. Según el comunicado de Axa, 39% de mexicanos padecen sobrepeso y 30% obesidad.

La dieta basada en comida chatarra se popularizó porque era fácil comer este tipo de alimentos y después porque se decía que era más barato comer comida poco sana que lo sano. ¿En serio creen que una bolsa de papas fritas sea más barata que unas zanahorias peladas con limón?

Otro de los datos que compartió la aseguradora Axa en el marco del Día Mundial de la Salud (hace dos días) es que solo 315,000 mexicanos tiene un seguro privado de salud con coberturas de prevención que les ayudaría a protegerse contra una enfermedad como la diabetes. De hecho, menos del 5% de los mexicanos tiene un seguro de gastos médicos mayores.

Por lo tanto: comemos mal, morimos más por gorditos, gastamos mucho en comida chatarra y no tenemos cómo enfrentar los costos de las enfermedades relacionadas con este tipo de comportamientos. ¡Bien!

Y aquí entra mi propuesta: compartamos recetas saludables y de bajo costo, démosle batalla a los kilos de más y consigamos un ahorro en nuestro gasto en el supermercado. Y claro, salgan a caminar o por lo menos estacionen el coche en el lugar más lejano a su destino para dar unos pasos extras al día.

Les dejo links a un par de recetas económicas y sanas que me compartieron dos chefs (no olviden actualizar un poco los precios que  me las dieron hace unos años). Además les dejo ligas a sitios de nutriólogas y recetas sanas.

Los invito a pensar hoy en cómo queremos gastar nuestro dinero mañana, porque les prometo que si seguimos engordando vamos a tener que gastar en tratamientos médicos no contemplados, vamos a querer comer más porque estamos más gordos y por lo tanto gastaremos más en alimentos y terminaremos dañando a la cartera.

Recetas económicas:
Sopa de nopalitos y chícharos con camarones secos.
Mole verde con verduras.

Blogs:
Fácil de digerir. Este blog lo escribe Ana, coach de nutrición y tiene recetas saludables y con foco económico. Además es de las promotoras del lunes sin carne, algo que me parece muy interesante.
Bien Comer. Este blog lo escribe Fernanda Alvarado y te explicará todo lo relacionado con los alimentos saludables.

Sitios de recetas con opciones saludables:
KiwiLimón
La sección de recetas de la revista en inglés, Eating Well.
La sección de recetas sanas y baratas de la BBC (en inglés).

Espero sus recetas en la zona de comentarios o compártanlas en Twitter en @vivircomoreina o por Facebook en facebook.com/vivircomoreina. 

 

 


Esta semana por Twitter me llegó este mensaje: “¿Para qué me dan tanto límite de crédito, si luego me lo van a cobrar?”

Es una pregunta válida.

Muchos han visto crecer su límite de crédito en una tarjeta hasta el punto que es hasta 50% más alto que su ingreso mensual. Obviamente, a quien le pasa esto, nunca solicitó al banco un incremento del límite.

Antes que nada hay que estar conscientes de que si firman hasta llegar al tope, no podrán pagar la mensualidad. Ser totalero es, en ese caso, imposible.

Por otro lado, el aumento puede ser considerado como un premio a su comportamiento crediticio. Y, si un día tienen una eventualidad, podrán acceder a un poco de dinero prestado rápido.

Pero el riesgo es dejar que este ‘límite’ tome el control de tu vida.

¿Cómo establecen tu límite de crédito?
El Buró de Crédito es la entidad que tiene tu historial de crédito y que ayuda a las entidades financieras a indagar qué tipo de cliente eres.

La línea de crédito que te otorgan y la tasa de interés que te cobran la establece el banco revisando tus ingresos y tu comportamiento reflejado en tu historial. Entonces, puede que ganes 10,000 pesos al mes, pero que conforme pase el tiempo tu límite llegue a más porque siempre pagas a tiempo y eres ‘bien portado’.

Los bancos tienen procesos establecidos para verificar que puedas pagar, pero la responsabilidad de cómo usar este crédito es del tarjetahabiente. (Y esto lo dicen todos los bancos).

No pierdas el control, tips básicos
Es emocionante ver que puedes gastar más de lo que ganas… Esto refleja que hasta ahora eres un buen cliente. PERO no debes –sólo porque puedes- llegar a tu límite.

-      Si vas a usar tu tarjeta, asegúrate de que vas a poder pagar lo que firmes. Primero ahorras y luego gastas.
-      La puntualidad en los pagos es la única forma de no terminar con un tache en el Buró de Crédito (y que esto afecte tu historial y el día que sí quieras más crédito, no te lo den).
-      Ser totalero es la mejor actitud para mantener tus finanzas sanas, pero si no puedes pagar un mes, entonces asegúrate de por lo menos pagar el doble del mínimo en tu estado de cuenta. Esto disminuye el saldo deudor ante el Buró de Crédito y sigue demostrando que eres responsable.
-      Todas tus deudas (hipoteca, crédito en plástico, etc) no deben sobrepasar el 30% de tus ingresos netos para que tu administración no entre en caos.

Así como te lo suben, te lo bajan
Si abusas de tu crédito, si no pagas a tiempo, si tu deuda sube como espuma, el banco va a bajar tu límite de crédito, igual cómo lo subió: sin avisarte. (Sí te avisan, pero no te preguntan, algunos bancos envían telegramas o cartas a tu domicilio para darte aviso).

No dejes que esto pase. Sé responsable, guarda la tarjeta en el congelador, si es necesario. Ponte a dieta de plástico…

La mejor forma de aprender a controlar el uso de la tarjeta es con la experiencia de otros… ¿Qué les ha pasado a ustedes?, ¿cómo lo han resuelto?, ¿qué recomiendan hacer a los que pierden el control?


No hay forma que para mi ‘dieta’ pese el pollo que tengo que comer. Es muy complicado.

Por eso tampoco llevo un presupuesto súper profesional. No lo tengo en Mint o ningún otro programa en la red… es un simple Excel que me dio María Cecilia Meade co-atura del libro: Cuando el dinero nos alcance. 

Lo que sí se puede es comer menos. Si no cuentas las calorías, sí sabes que ya te comiste una galleta con el café de la mañana, y por lo tanto, no puedes aceptar la mitad de un panqué en el café de la tarde. (De hecho, ya dos cafés es mucho gasto y mucha cafeína). Hay que encontrar el balance de muchos elementos.

El año pasado me casé y en el primer presupuesto que hice para los dos, anoté gastos de teléfonos, luz, agua y gas, pero se me olvidaron las vacaciones, la tintorería y los regalos. Este fue un mal balance, como mezclar muchas proteínas con muchos carbohidratos.

La regué. Aprendí que el presupuesto debe incluir de todo y que como las dietas, es una actividad de prueba y error.

Este primer aniversario, mi regalo estuvo medio chafa porque no tenía el gasto contemplado… Pero en mayo, que ya viene, ya no me agarran desprevenida para el día de las madres, pues tengo contabilizadas las flores para todas.

Yo ya incluí estos gastos que se me olvidaron el año pasado. ¿Tu presupuesto los contempla?

Cuando logré un presupuesto que tiene, según yo, todos los gastos contemplados, seguí con el propósito de recortar y encontré tres principios que pueden funcionar… se los cuento mañana. 


Hace un año no había crisis. 

Hace un año hice –por primera vez en mi vida- un presupuesto ‘serio’. Siempre había llevado cuentas de alguna forma u otra…  

Ahora, debo reorganizarlo porque, como me dijo Leopoldo Abadía –un viejo de 72 años que explica términos financieros con humor-  hay unos cuantos ‘ninjas’ que han cambiado mi perspectiva financiera.  

Entonces, así como he re-balanceado mi portafolio de inversión (he perdido en la Bolsa Mexicana de Valores), y ajusto mi dieta según voy sintiendo mis pantalones, también tengo que re-balancear mi presupuesto. Y lograr gastar menos…

El problema es que esto del presupuesto es como hacer una dieta… se empieza todos los lunes.  

Luego les cuento cómo llevo mi presupuesto y cómo planeo ajustarlo. Ahora sólo los dejo con el video de Leopoldo Abadía.




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