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Foto de Julieta Osuna de Cruz enviada para el concurso ‘Qué es para ti Vivir como reina y gastar como plebeya.

 

El sábado acabó el concurso que hice con Sofía Macías de Pequeño Cerdo Capitalista para regalar un ejemplar de mi libro. (Gracias Sofía por este divertido ejercicio que compartiste con mi libro).

La idea era enviar una foto que reflejara lo que es “Vivir como reina y gastar como plebeya”.

Lo que llegó me hizo pensar en lo que son las finanzas personales y la relación que llevamos con el dinero.

Para muchos “Vivir como reina” era la posibilidad de viajar sin preocupaciones financieras. Otros dijeron que era gastar poco en experiencias que les eran gratificantes. Hubo un ejemplo con el que me identifiqué mucho -porque así he cargado por todos lados a mis dos hijos y por eso es la foto de este post-, y Julieta decía que para ella “Vivir como reina y gastar como plebeya” era gastar poco por disfrutar una tarde con su hijo. Y otra foto, la del único hombre que se animó a participar, explicaba que “Vivir como reyes y gastar como plebeyos” era disfrutar la vida sin preocuparte por el costo de las actividades, objetos y experiencias adquiridas porque ese dinero lo tienes contemplado. (Por cierto, todas las fotos las pueden ver en mi página de Facebook en el álbum de Concurso: Qué es para ti Vivir Como Reina).

Revisé las fotos que compartieron. Vi mil veces las imágenes y pensé qué transmitían. Al final, mi conclusión es que para muchos Vivir como reina y gastar como plebeya se traduce en tener la libertad de tomar las decisiones que queramos. Y sí, eso es también para mí el significado del título de este blog. (Por cierto, este año cumplí 5 años de escribir en este espacio y de hablar de lo que es “Vivir como reina y gastar como plebeya” y eso me hace muy feliz).

Tomar control de nuestras finanzas, aprender a hacer un presupuesto, controlar la “tarjetitis”, como la llama Sofía, y aprender a planear es DECIDIR que queremos vivir mejor, es optar por querernos y cuidarnos más. ¿Cómo?, ¿por qué?

Porque al final al cuidar tu dinero, hacerlo crecer, pensar en ti cuando tengas canas y no gastarte todo lo que te llega cada quincena es ponerte a ti primero antes que todas las otras cosas y personas que tienes alrededor.

Los invito a pensar en esto, en por qué sí o por qué no se han puesto a ustedes primero. Sobre todo a los que siguen posponiendo el ahorro o los que creen que hablar de dinero es todavía de mala educación y que más vale ni mencionarlo porque igual y se nos va el que sí tenemos en las manos.

Y no se confundan. Hay veces en la vida en las que las prioridades son diferentes y endeudarse es la forma de conseguir lo que se quiere, y no está mal, solo hay que hacerlo consciente: me endeudo porque este es mi plan y requiere de esta deuda para lograrse.

¡Felicidades a los que ya tomaron la decisión de tener el control! ¡Felicidades a los que ya planean y saben cómo gastan! ¡Felicidades a quienes se pueden dar el lujo de gastar como se les antoje! Eso es “Vivir como reyes y gastar como plebeyos”.

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photoEl día de ayer Banamex y la UNAM presentaron los resultados de su encuesta “Cultura financiera de los jóvenes en México”. No saben la emoción que me dio que hay una nueva encuesta de este tipo.

Más allá de la emoción, los resultados de la encuesta son interesantes y demuestran que para los jóvenes -mexicanos entre 15 y 29 años de edad- el dinero es un medio para adquirir y consumir. Si bien muchos de ellos (y esto es una gran noticia) dicen que ahorran recurrentemente, no tienen claridad en cuanto al ahorro a largo plazo y menos aún sobre inversiones. No utilizan productos financieros y se manejan en efectivo. Dicen querer más información sobre el tema, pero con lenguaje sencillo.

El campo de oportunidad para las instituciones financieras es enorme. Tendrán, todas, que echarle un ojo a esta encuesta para ver cómo atraer a esta clientela potencial.

El resto de los mexicanos debemos pensar qué es lo que pasa, qué hacemos, hicimos o podemos hacer para que estos jóvenes, cuyas vidas serán reflejo de las decisiones financieras que tomen o no tomen hoy, tengan la información para tomar las correctas.

Les dejo algunos de los datos que me llamaron la atención:

– 95% dice que el medio de pago que utiliza con mayor frecuencia para pagar sus compras es el efectivo.

– 20% dice que encuentra mayor satisfacción en gastar el dinero que en ahorrar para el futuro.

– 56% respondió que al final de mes no le sobra dinero, y 9% que se endeuda o pide prestado.

– 52% dice ahorrar con regularidad. Sus ahorro los guardan en casa, según el 51%, donde perciben que esta más seguro.

– 3 de cada 10 dicen que no tienen una cuenta de ahorro en el banco porque no les alcanza.

– 96% no tienen una inversión bancaria.

– 75% no conocen inversiones por medio de pagarés, plazo o a la vista.

– 70% dicen no conocer las inversiones en negocios.

“La lógica es el gasto y no la inversión”, dijo ayer en la presentación de la encuesta Fernando Castañeda, director de la facultado de Ciencias políticas de la UNAM. Y el rector de la UNAM, José Narro, después añadió que este bono demográfico que tenemos en México ahora y que no se aprovecha para darles educación en prevención se puede convertir en un pagaré. La educación financiera, dijo el rector, ayuda a los jóvenes a lograr una planeación en su vida “a ser autores de su futuro y no dejarlo al azar”.

Ustedes, ¿qué opinan?, ¿cómo ven los jóvenes el dinero?, ¿por qué el consumo es tan importante?, ¿por qué el ahorro se percibe como algo positivo pero complejo de lograr?

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La educación para los mexicanos es sinónimo de una mejor vida. 57% de los padres encuestados por HSBC creen que una buena universidad dará a sus hijos las habilidades para competir en su vida profesional y otro 40% cree que además de esto, una carrera universitaria, resultará en mejores oportunidades de vida.

No obstante, 54% de los padres encuestados en México (la encuesta fue realizada en 15 países) hubiera deseado empezar con el ahorro para la educación de sus hijos con tiempo, más tiempo del que tuvieron. Según la encuesta, 9 de cada 10 padres (92%) paga hoy por la educación de sus hijos; 1 de cada 10 hijos (11%) tienen becas; y solo 5% de los chamacos contribuyen a pagar su propia educación.

Ahora piensen en esto: una carrera universitaria cuesta hoy unos 650 mil pesos -en una universidad privada- y en realidad tienes unos 18 años para ahorrar para este momento de tu vida si empiezas desde que tu hijo o hija nacen. Sin entrar en mucho lío y solo dividiendo esta cantidad en años y meses el resultado es el siguiente:

Para que tus hijos puedan pagar una universidad en 18 años debes ahorrar unos 36,000 pesos al año o 3,000 pesos al mes. Esto sin pensar en inflación o los rendimientos que podrías obtener en un instrumento correcto para la inversión de tu dinero. De hecho, según el estudio de HSBC dicen que el ahorro mensual de un padre por 18 años sería de 1,700 pesos. Asumo que este cálculo es con el producto que ellos ofrecen de una seguro dotal llamado Becahorro.

Hay varias estrategias para ahorrar para la educación de los hijos. Muchas que podrán hacer más fácil tu meta de que estén preparados para el mundo global y competitivo en el que ya vivimos. La cosa es tomar las riendas desde hoy, no un par de meses antes de que lo acepten en la universidad privada de su elección.

Otro dato en la encuesta es que 71% los padres mexicanos consideran que la educación en este país no tienen los más altos estándares de calidad, no es novedad este dato, pero lo que sí me parece interesante es que 86% considerarían enviar a sus hijos a la universidad fuera de México. Si esto está en tu cabeza, entonces tienes que ahorrar mucho más desde el día uno. En serio.

Por lo que se lee en la encuesta, el sueño es tener hijos universitarios con carreras profesionales, incluso posgrados, con experiencia en otros países y por ende conocimientos de un segundo idioma. Esto suena fenomenal, y efectivamente, darle estas herramientas a tus hijos puede darles ventajas en el futuro. Pero el esfuerzo financiero para lograrlo no es sencillo. Y por eso la planeación financiera familiar es tan importante desde el día que planeamos tener hijos.

Algunas opciones para empezar el ahorro para la educación de los hijos:
- Seguros educativos: están ligados a un seguro de vida, lo cual se traduce en que si mueres ellos se encargan de cubrir la meta que tenían planeada. Pero si un día tú dejas de pagar porque te endeudaste de más o salió una eventualidad, pierdes lo que sea que hayas ahorrado.
- Cuentas de inversión: puedes abrir una cuenta de inversión y explicarle al asesor que es para cuando tus hijos vayan a la universidad. Esto le permitirá hacerte una propuesta con un horizontes de inversión a largo plazo y con un poco de riesgo al inicio para obtener mejores rendimientos. La desventaja aquí es que tienes acceso al dinero cuando quieras y podrías hacerle rasguñitos cada que andes corto de lana.
- Fideicomiso: aquí encomiendas el dinero a una institución fiduciaria  que cuida que el dinero se use para su objetivo. Si esto te interesa lo que debe quedarte muy claro son los cobros de administración y comisiones.
- Paga por adelantado: el Tec de Monterrey ofrece esta opción, compras materias hoy y tu hijo las cobra cuando ingrese a la universidad. La desventaja es que tu hijo o hija no quiera ir a esa universidad, pero se soluciona pues son materias que tú puedes vender o traspasar.

Acaba de ser el día de las madres… quizá lo que debamos hacer después de tan festejado día es pensar qué estamos haciendo por nuestros hijos del futuro. Más allá de pedirles flores y apapachos un día al año (soy madre, entiendo lo que todas queremos que nos reconozcan – por lo menos una vez al año), es momento de pensar si estamos tomando las decisiones correctas para lo que queremos darles o con lo que queremos ayudarles en el futuro. Los invito a reflexionar conmigo.

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Abril es el mes de la declaración anual para personas físicas. Les quedan 9 días para presentarla.

Yo ya la presenté y tuve un saldo positivo que estoy esperando me regrese el SAT pronto. ¡Yay!

(Si no sabes si debes o no presentar declaración anual da click aquí y lee lo que dice el SAT)

El proceso para presentar la declaración no fue el más sencillo. Entre las cosas que más trabajo me cuestan es esto de pedir a los clientes de todo el año que me entreguen una constancia de retención de impuestos para tener todos los papeles en orden. Hay clientes que me la dieron un minuto y medio antes de que presentara mi declaración. Pero estos son los gajes del trabajador independiente.

Otro de los rubros importantes en esta declaración anual son los gastos personales para deducciones. Hay que saber qué puedes deducir y tener siempre comprobantes válidos con RFC y domicilio fiscal. Estos papeles los tienes que guardar por cinco años por si Hacienda te quisiera hacer una revisión o auditoría después. (Abajo pongo una lista de las deducciones básicas).

Y finalmente, no se pongan a hacer su declaración anual si no tienen esto a la mano:

– Todas las constancias de percepciones y retenciones de 2013.
– Declaraciones mensuales al corriente.
– Recibos de honorarios o facturas de los gastos que vas a deducir y que están relacionados con tu actividad.
– Recibos de honorarios o facturas de pagos que realizaste en 2013.
– Recibos o facturas de pagos de colegiaturas.
– Contraseñas de acceso a los servicios electrónicos del SAT o la Firma Electrónica Avanzada (FIEL).
– Tu RFC.
– Constancia de percepciones y retenciones.
– Tu Clabe para que la pongas en caso de que haya saldo a favor.

Estos son algunos de los rubros básicos que luego se olvidan:

1- Honorarios médicos, dentales y gastos hospitalarios.
2. Medicinas incluidas en facturas de hospitales.
3. Gastos funerarios.
4. Seguros de gastos médicos.
5. Intereses del crédito hipotecario de tu casa.
6. Donativos no onerosos ni remunerativos (no más del 7% de los ingresos acumulables).
7. Aportaciones para el retiro (depositados en tu afore o planes personales de retiro y no más de 5 salarios mínimos elevados al año o 10% de tus ingresos, lo que sea menor).
8. Transporte escolar obligatorio.

Aquí les dejo la liga a la declaración anual del SAT para que empiecen ya.

Y la liga al SAT donde explican todo para personas físicas. 

Dos cosas mas que me sirvieron. Uno de mis clientes no me dio mi retención de impuestos a tiempo para el día que yo quería hacer mi declaración. La hice sin esa constancia porque pude registrar (gracias a que ya casi todo está automatizado y es electrónico) a la empresa y el SAT me lo tomó por bueno. No obstante, recomiendo tener todas las constancias para no tener problemas futuros.

Y para los que esto de pagar impuestos les da flojera… lean esto que son las multas que podrían tener que pagar – hasta 22,500 pesos.

Para los que siguen con dudas, llamen a InfoSAT: 01 800 46 36 728 (en México), y 1 877 44 88 728 (desde Estados Unidos y Canadá), de lunes a sábado de 8:00 a 21:00 horas. 

Espero sus experiencias pagando impuestos en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter @vivircomoreina o Facebook facebook.com/vivircomoreina. 

 

                                                                                                                    


La venta de seguros por medio de la red será el ring de la competencia de las aseguradores en los siguientes tres años, según un estudio de Accenture.  “La tendencia fluye a un esquema donde no será necesario ser una aseguradora para ofrecer coberturas; es así que las aseguradoras replantean sus modelos para que la venta en línea se fortalezca en sus portales y en los proveedores externos”, dice el estudio.

Se venderán pólizas en dispositivos y aplicaciones móviles, redes sociales y venta online.

Hoy, si quieres un seguro buscas a un agente y le pides que te explique qué es lo que necesitas y qué es lo que se ajusta a tu presupuesto. Según Accenture, en el futuro, comprarás tus seguros por medio de tu celular. Según el estudio, los agentes, corredores y la banca seguirá siendo el principal actor de adquisición de seguros, pero parte de las compras se trasladarán a esta venta ‘online’, o eso creen el 66% de las aseguradoras en el estudio.

Esto, en teoría, bajará los costos administrativos de mercadeo y distribución. Y me parece muy interesante que puedas armar tu paquete de previsión en línea, que decidas qué producto es el que te conviene y que puedas comparar, incluso, la interfase por la que te quieran vender el seguro. Mi duda, honestamente, es qué tantos de nosotros conocemos realmente qué tipo de seguro necesitamos. Al final, el trabajo del agente es de no solo venderte la póliza, sino acompañarte en el proceso de escoger la aseguradora y el producto ideal para ti. ¿Qué tanto conocemos el mundo de los seguros para tomar la decisión solos? Yo, en lo personal, sigo buscando a mi agente cada vez que tengo que hacer un ajuste, cambio o adquisición de un seguro.

Quizá este cuestionamiento les parezca poco importante. Al final, leeremos la información para ver qué producto es el mejor para nuestras necesidades. Y, entonces recuerdo lo que me han dicho expertos en el sector durante muchos años: el más grande problema es que nadie lee con cuidado la póliza que adquiere.

Vender seguros por medio de redes sociales es una gran estrategia y me parece una muy interesante tendencia. Quizá así logremos que en México más del 5% adquiera un seguro de gastos médicos mayores (esa es la cifra de los que tenemos uno hoy) y que más del 7% se preocupe por tener un seguro de vida. Lo que me pregunto es si de esta forma podremos no solo estar asegurados, sino tener el producto que necesitemos según nuestra capacidad de pago y necesidades personales.

El trabajo de las aseguradoras será titánico: explicar los productos al cliente y ofrecer lo que el cliente quiere. Porque cuando vas a comprar algo en línea, lo que buscas es poder hacer algo a tu medida. Y pienso en los boletos de avión: ¿quiero un boleto que me permita cambiar de horario, o uno que me permita subirme con más maletas al avión? Y entonces, armo mi viaje. Así imagino que será la venta de los seguros por medio de redes sociales… ¿Cómo la imaginan ustedes?

Accenture en su estudio, ofrece cuatro recomendaciones para la estrategia digital de las aseguradoras y las firmas que ofertan seguros:

1.         Interacción más fluida entre los canales de venta – El intercambio de comunicación entre aseguradora-asegurado  tendrá que ser más sencillo y acelerado y consistente a través de todos los canales.

2.         Aumento de las relaciones digitales con los clientes finales  – El vínculo se tiende a estrechar una vez que el cliente puede acceder a sus pólizas y servicios mediante unos cuantos clics.

3.         Simplicidad operativa –  La sencillez de las pólizas y coberturas que se adquieren por el medio digital será un elemento de gran importancia para la contratación de pólizas en línea.

4.         Mejor aprovechamiento y análisis de la información para fijación de precios y personalización – Las preferencias dadas por el cliente ayudarán a las aseguradoras a brindar coberturas a la medida y en el momento en que el cliente les requiere.

Será cosa de esperar a ver qué es lo que las aseguradoras nos ofrecen en los siguientes tres años. Ojalá sean plataformas que nos permitan encontrar lo mejor para nosotros los clientes.

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Resulta que el bullying no solo se da en las escuelas a los pequeños, también en las relaciones financieras.

Ser un bully financiero implica, según este artículo en U.S. News, que dentro de una relación entre dos personas uno de los dos usa su poder e influencia para controlar al otro financieramente. Las tácticas más comunes, según el artículo:

– Hacer que el otro se sienta culpable por ciertas compras
– Limitar el gasto mensual
– Hacer que el otro muestre tickets y recibos de sus adquisiciones
– No dejar al otro ir de compras solo

¿Se sienten identificados?

Me encontré este quiz en línea en el sitio de Credit Karma, navegando entre sitios y me pareció genial, además de que me hizo reflexionar mucho sobre la relación que establecemos con nuestros familiares y parejas en el aspecto financiero. (Está en inglés) Espero se animen a hacer el ejercicio y analicen cómo es que se llevan con su pareja en términos financieros. Este es un primer paso para ir mejorando las finanzas en la pareja o la familia.

Una de las preguntas del quiz es si crees que tu pareja te ha escondido o mentido sobre dinero. Y esto me lleva a uno de mis temas favoritos, la famosa cuenta secreta o partida secreta que muchos tienen con sus parejas. Responder de forma positiva a esta pregunta en el quiz no necesariamente hará que el resultado sea negativo, pues el resultado va en un rango de puntos, lo que creo es que responder sí o que seas tú quien esconde dinero de tu pareja puede ser un guiño a que uno de los dos tenga un poco de bully en su forma de tratar el dinero. Piénsenlo, es lo único que les pido.

Si resulta que tu pareja es un bully o te das cuenta que el bully eres tú:

– Intenta empezar conversaciones sobre sus finanzas con cierta frecuencia.
– Intenten hacer un presupuesto financiero familiar para aclarar cuánto entra a la casa y cómo se va el dinero.
– Hablen de lo que les molesta de cómo se tratan.

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¡Feliz año!

 

 

 

  • Not letting his or her partner go shopping alone

 

 


Ya estamos a un par de días de que los empleadores entreguen el aguinaldo.

“¡Yuhuu!”, dirán todos los afortunados que reciben este ingreso extraordinario. Pero no corran a gastarlo sin leer esto.

El aguinaldo lo debes recibir antes del 20 de diciembre y su monto mínimo es de 15 días de salario, según datos de la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet). Es una prestación laboral para todos los empleados, no solo los de base, también “los de confianza, los de planta, los sindicalizados, los contratados por obra o tiempo determinado, los eventuales, los trabajadores del campo”, dice un comunicado de la Profedet. Tu empleador no puede decirte que no hay aguinaldo porque este año no se vendió tan bien o no te portaste bien o hay crisis.

¿Qué hacer con este dinero extra?, es la pregunta clave. Y como todos los años, les diré de nuevo que este ingreso NO es para pagar el pavo, los regalos, las fiestas y las vacaciones de fin de año. O, por lo menos, no todo el aguinaldo debe destinarse para esto.

Según el estudio “Compras de Navidad 2012: Intenciones y Expectativas de los Consumidores en México y Latinoamérica”, realizado por la firma Deloitte, 42% de los encuestados indica que destinará su aguinaldo a las compras navideñas y el 51% al pago de deudas.

Una buena parte de tu aguinaldo la debes destinar al ahorro, y mejor aún, a la inversión para proteger el valor de tu ahorro. Según INEGI en octubre de 2013 los precios al consumidor aumentaron 0.48% con respecto al año pasado. Esto quiere decir que la comida, las bebidas, los cigarros y hasta la electricidad están más caros que antes, explica Alan Gómez, Director de Soluciones de Inversión de Principal Financial Group México. Estos incrementos anuales hacen que gastemos más, por lo tanto, nuestro ahorro debería de incrementar proporcionalmente. Solo por este dato debes sentarte a pensar qué hacer y cómo gastar tu aguinaldo de forma eficiente.

El pago de deudas es importante, y hay que usar este dinero para eso. Pero si así te vas a gastar tu aguinaldo este año, espero sea aprendizaje suficiente para no hacerlo de nuevo el año que viene. Hay que dejar de gastar el aguinaldo de forma adelantada porque entonces este “premio” no es “premio”.

Si debes pagar algunas deudas, hazlo. Después toma un porcentaje -yo digo que no más del 20% de tu aguinaldo- y eso sí destínalo a los gastos de esta temporada. Si llevaste un presupuesto anual y medio te apegaste a él, no vas a necesitar este dinero para el pavo. Pero sí se vale un “gustito”. UNO.

De esta forma, podrás ahorrar un porcentaje importante de tu aguinaldo para eventualidades futuras, ya sea algo a corto plazo, o el retiro. Tus metas a corto plazo pueden ser las siguientes vacaciones, los 15 años de la hija o a mediano plazo, el enganche de un departamento. Asegúrate de que sabes para qué estas guardando tu aguinaldo.

Según Gómez de Principal, destinar 40% del aguinaldo al ahorro debe ser una obligación “por el bien tuyo y de tu familia”, dice y añade que  “la disciplina financiera es importante los 365 días del año y los “regalos” extra de dinero como el aguinaldo o el reparto de utilidades deberían de verse como la mejor opción para iniciar un ahorro, darle un empujón a tu fondo de inversión o llenar más la alcancía de tu ahorro para el retiro. Recuerda que si no lo haces por ti, nadie más lo hará”.

Tiene razón. Este dinero extraordinario debe utilizarse de forma extraordinaria, no para siempre estar pagando deudas.

La encuesta de Capacidades Financieras en México, realizada por el Banco Mundial,  señala que sólo el 34% de la población puede cubrir un gasto importante imprevisto. Además el 70% de los adultos encuestados reportan hacer planes financieros, pero sólo un 34% de éstos siguen sus propios planes.

El aguinaldo es ese dinero que te ayudará a lograr tus planes para el 2014 o más allá en el tiempo o cubrir un gasto imprevisto.

Si este año ya no lo lograste y tienes comprometido tu aguinaldo, ponte el propósito de que no te pase lo mismo el año que viene.

La Condusef, por cierto, da estas recomendaciones para un uso adecuado del aguinaldo:

1. Elabora un presupuesto para esta época, en donde consideres también los compromisos que deberás enfrentar a inicio de año, a fin de evitar al máximo la denominada “Cuesta de Enero”.
2. Si tienes oportunidad, paga deudas de corto plazo como las tarjetas de crédito, ya que con ello disminuyes tu nivel de ingreso comprometido para el próximo año.
3. Considera ahorrar una parte de tu aguinaldo para enfrentar algún imprevisto.
4. Evita participar en todos los intercambios de regalos, analiza cuáles son los más importantes en el ámbito personal y con ello evitarás gastos innecesarios.
5. Compara precios antes de adquirir un producto, te sorprenderás del ahorro que puedes lograr en cada artículo.
6. Cuestiona si requieres o necesitas algo que viste en una tienda, ya que en algunas ocasiones sólo se realizan compras por impulso o porque el artículo tenía algún descuento o alguna promoción a meses sin intereses.

Espero sus comentarios en la zona de opinión, compartan sus experiencias y recomendaciones. Y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina y en Facebook.  

 

 


El año pasado lo dije y este lo repito. El Buen Fin no te puede agarrar desprevenido. Es un evento que conoces que sucederá desde hace un año. Lo que sea que vayas a comprar lo puedes planear con tiempo para no sobreendeudarte.

Según un estudio de la Profeco publicado el año pasado, después del Buen Fin, 79.4% de quienes adquirieron un producto no gastaron más de lo planeado y 72.3% pagaron de contado. Esto quiere decir que 7 de cada 10 consumidores en el Buen Fin del año pasado pudieron juntar el dinero para adquirir el bien que necesitaban y controlaron su cartera para no pasarse de lo presupuestado.

¡Qué bien!

Este año el Buen Fin es del 15 al 18 de noviembre. Ojalá ya tengan planeada su estrategia de compra y de pago.

El sondeo, por cierto, también encontró que 6 de cada 10 consumidores planean el gasto que van a hacer durante el Buen Fin y 7 de cada 10 saben qué bien es el que van a adquirir.

Si eres de los que todavía no planea cómo o qué comprar, de aquellos a los que este Buen Fin iba a tomar por sorpresa, o de los que solo iban a darse una vuelta por las tiendas a ver qué encontraban sin presupuesto en mano, debes seguir leyendo y tomar nota pues esa no es la táctica correcta para abordar este fin de semana de descuentos. Pero no te preocupes, todavía tienes tiempo para lograr una estrategia de consumo atinada para no dañar tu cartera.

Si eres de los que planearon y tienen un presupuesto para el Buen Fin en mano, solo me queda felicitarlos. Es el tercer año de esta propuesta del gobierno para ayudar a impulsar la economía del país y para aprovecharla como consumidor lo único que podemos hacer es planear.

En fin, no importa en qué grupo estés estas recomendaciones te pueden ayudar a aprovechar este fin de semana de compras, y claro, prevenir que no terminen sufriendo las consecuencias de un consumo no planeado y que exceda sus capacidades de pago.

1. Haz la lista y sé honesto

Este año no tengo una necesidad real de compra para la familia. El año pasado, por ejemplo, necesitábamos un sillón y aprovechamos el Buen Fin para adquirirlo. Este año no me voy a poner a buscar una necesidad solo porque se acerca el fin de semana de descuentos.

Si te pasa lo mismo, no busques necesidades. Déjalo ir. No vas a perder la ‘GRAN’ y ‘ÚNICA’ oportunidad de tu vida.

Si tienes necesidades entonces empieza la lista. Quizá necesites tres cosas, anótalas en orden de importancia. Después, si en tu presupuesto no te alcanza, entonces adquiere solo para lo que tienes el dinero y vete por la más importante.

Si van a aprovechar los descuentos para adquirir los regalos de la temporada decembrina hagan una lista detallada de a quién le van a regalar y qué. No lleguen a ver qué encuentran porque la compra va a ser poco eficiente. El año pasado, me contó una conocida, que llegó sin lista y no sé qué le pasó pero al llegar a su casa tenía dos regalos para su sobrino y le faltaba un regalo para su hermana.

2. Revista tu presupuesto

No salgas a comprar si no tienes el dinero a menos de que sea una necesidad extrema. Por ejemplo, el viernes antes del Buen Fin se rompe tu refrigerador y no hay forma de arreglarlo o la compostura sale más cara que uno nuevo. En este caso puedes ir a comprar un refri aunque no tuvieras presupuestado el dinero.

En principio deberías tener un fondo de emergencia para este tipo de gastos, pero si no lo tienes, entonces revisa si puedes aprovechar un pago a meses sin intereses en una tarjeta que puedas pagar para NO generar intereses.

Para las otras necesidades menos urgentes, revisa que puedas pagarlas sin problemas.

3. Analiza la forma de pago

Si la tienda ofrece meses sin intereses o a contado con descuento, los intereses son el descuento.

Trata de tener el dinero para lo que compres, no que debas cargar efectivo, pero si lo pones en una tarjeta, que llegando el estado de cuenta lo pagues completo.

4. Sal y compara antes del Buen Fin

Tienes 10 días para salir a comparar. Revisa qué marcas/estilos/colores/precios/formas tienen las diferentes tiendas y decide cuál vas a comprar antes de que lleguen los descuentos. Ahorrarás tiempo y estrés y realizarás una mejor compra.

5. No te dejes llevar

Como dije en el primer punto, si no tienes una razón clara para aprovechar el descuento, deja pasar el Buen Fin.

Y si ya fuiste por la lavadora, y eso es todo lo que necesitas y puedes pagar, no tienes porqué ir a ver la sección de juguetes, gadgets o ropa.

Aprovecha el Buen Fin, no dejes que se aprovechen de ti.

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Septiembre es el mes del testamento. Y ya casi se acaba el mes, así que si sigues sin aprovechar los descuentos, es el último momento para hacerlo.

Durante septiembre los notarios se ponen de acuerdo y ofrecen descuentos de hasta 50% en el trámite del testamento. Así que si el costo era tu pretexto, ahora no lo puedes utilizar.

Pero más allá del descuento que ofrecen los notarios, testar es un derecho que tienes como mexicano que te permite decidir a quién quieres dejarle los bienes que has logrado juntar con tu trabajo, a quién quieres dejarle tu patrimonio. Y no creas que debes hacer una lista de lo que tienes al mínimo detalle -a menos de que quieras ser muy específico de quién se queda con qué- en un testamento puedes ser bastante vago e incluso hablar de bienes futuros e hijos futuros.

Por ejemplo: puedes establecer que todo lo que tengas se divida equitativamente entre los hijos que tienes hoy y los que puedas llegar a tener hasta el día que mueras. Es un documento que no tienes que modificar con cada hijo que tengas o cada bien que vendas o adquieras. Insisto, a menos de que quieras tú establecer qué le dejas a quién.

¿Cuándo hacerlo? Legalmente solo necesitas tener 16 años cumplidos y una identificación para poder hacer un testamento. Yo creo que hay que tener un testamento desde el momento en el que eres financieramente independiente, que tienes un sueldo, una afore que podrías heredar, un automóvil o una linda bicicleta en la que te transportas al trabajo.

Este testamento no solo protegerá a tu familia y ayudará a evitar conflictos a la hora de que faltes (siempre hay pleitos cuando alguien muere y deja bienes, cualquiera que sean, sin testamento), pero también te ayudará a hacer un análisis de tu patrimonio porque aunque no hagas una lista de lo que tienes, por lo menos vas a pensar qué es lo que estás dejando en las manos de tus beneficiarios. Solo pensar en lo que tienes te ayudará a entender cómo estás financieramente hablando -podrías darte cuenta de que no tienes más que deudas o que  tienes muchas joyas y poco dinero líquido- el objetivo es que te permitirá analizar y pensar un poco en hacia dónde quieres ir con el patrimonio que estás logrando.

Esta es una razón válida para que te animes a buscar a un notario y finalmente testes.

Si tienes hijos, antes de correr a hacer tu testamento debes hablar con tu pareja y decidir quién cuidaría de ellos si los dos faltan, si bien el testamento es personal, es importante que en el tuyo y en de tu pareja quede claro quién queda como tutor de los niños. Solo eso es lo que tienen que compartir los dos. De hecho, el testar no se traduce en que tu pareja sepa lo que tienes  -un miedo que muchos tienen de hacer un testamento-.

Los invito a pensar un poco las razones por las que no han hecho su testamento y de paso hacer esta lista mental de los bienes que tienen para iniciar un análisis de lo que compone su patrimonio.

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Tomar cualquier decisión financiera de forma inteligente implica tener información suficiente. Solo así la decisión podrá ser lo mejor para tu situación financiera y tu futuro económico. Ni modo, como he dicho en otros posts en este mismo espacio, hay que educarse un poco y hacer la tarea.

Hace un tiempo llegó a mis manos el libro de “Mexicanos… ¡a la Bolsa!” escrito por Lourdes Treviño y Mauricio de Medina y justo eso repiten varias veces: “Procurarse una educación básica sobre cómo hacer un buen uso de sus recursos económicos es una responsabilidad y un derecho que tenemos todos los seres humanos”, dicen los autores.

Este libro es una referencia interesante para todo el que quiera saber cómo funciona la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y cómo decidir si se quiere invertir en el mercado de valores.

La lectura del libro te ayudará a entender la historia de la BMV, los instrumentos a los que puedes tener acceso (desde bonos, acciones, TRACS, sociedades de inversión, etcétera), y qué buscar para tomar las mejores decisiones (por ejemplo, recomienda siempre revisar que la institución a la que le des tu dinero para invertir esté regulada). Es un libro de referencia para encontrar explicaciones sencillas a términos que -cuando se tiene un primer acercamiento a las inversiones y al mercado accionario- pueden ayudarte en el proceso de la toma de decisiones.

Y regreso al punto de partida, la educación o la información es lo que permite tomar las mejores decisiones, sobre todo en cuanto a nuestro dinero. No hay receta perfecta, no hay plan infalible, pero no podemos seguir pensando que la Bolsa es para los grandes inversionistas y que el riesgo es enorme, no podemos seguir dejando pasar el tiempo y no pensar en cómo hacer crecer el dinero que logramos juntar con el trabajo diario. Este libro, igual que varios existentes en el mercado, forman parte de las referencias que todo aquél que quiera cuidar su dinero y hacerlo crecer debe buscar para tomar las mejores decisiones.

Otros dos libros que pueden orientarte en cuanto a inversiones:
– “La Bolsa de Valores es para los niños” de Carlos Ponce
– “Lo que debes saber de dinero antes de cumplir 40″ de Roberto Morán, el capítulo 6 en particular.

Si lo que quieres es hacer crecer tu dinero, el primer paso es enterarte de cómo se logra y cómo funciona el instrumento en el que vas a poner tu dinero. El pero error es irte solo con lo que te diga el señor detrás de la mesa de una institución financiera, sí, ese que habla con términos raros sobre fondos de inversiones, acciones y rendimientos sin detenerse un segundo para preguntarte si puede explicarte exactamente de qué habla. Y de esos, lamentablemente, hay muchos. Así que toma el toro por los cuernos y busca la información que existe para tomar las mejores decisiones financieras.

Y cuenten dónde han encontrado buenas recomendaciones, explicaciones o asesores que les hayan ayudado a hacer crecer su dinero.

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