¡Qué bien cae un dinero extra! Pero, antes de salir a gastarlo, piensa cómo podrías aprovecharlo mejor.

Es la temporada del reparto de utilidades. Las empresas obtienen ganancias cada año por su actividad productiva o los servicios que ofrece, y debe compartirla con sus empleados -los que realmente ayudan a conseguir esas ganancias-. Por lo tanto, entre mayo y junio muchos recibirán un dinerito extra.

¿Cómo funciona?
Si trabajaste al menos 60 días en el año tienes derecho a este dinero.

¿Cuándo recibirás?
No todos los años es igual, así que no es un monto que puedas tener claro en tu presupuesto, porque el cálculo, según datos de la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet) depende de los días que trabajaste en el año y tu sueldo.
Por cierto, si ya no trabajas en la empresa porque cambiaste de trabajo a la mitad del año, puedes ir por tu parte correspondiente.

Las empresas que no dan:
No toda empresa está obligada a dar reparto de utilidades. Por ejemplo: las de reciente creación, las de asistencia privada sin fines de lucro, las que no hayan obtenido un ingreso anual declarado al Impuesto Sobre la Renta de menos de 300,000 pesos, el IMSS y las instituciones públicas descentralizadas con fines culturales, asistenciales o de beneficencia.

¿Para qué lo puedo usar? (Y esto aplica para cualquier dinero extra, desde el reparto hasta los bonos, premios, y también si te ganaste la lotería).
1. Paga deudas. Si tienes deudas, aprovéchalo para pagarlas y dejar atrás el pago de intereses.

2. Adelanta créditos. Si tienes una hipoteca, un crédito hipotecario, personal o de nómina, y en el contrato no se penalizan los adelantos, usa el dinero para una aportación a capital y bajar así tu mensualidad o el plazo de la deuda.

3. Invierte. Piensa en esa etapa en la que ya no tengas ingresos -el retiro- y por lo menos usa una parte del dinero para invertirlo en fondos de inversión o en el ahorro voluntario de tu afore.
Si el retiro lo tienes cubierto, entonces piensa en una de tus metas financieras y aporta para lograrla.
Recuerda que debes tomar decisiones inteligentes, antes de ponerlo en cualquier fondo, pide asesoría para encontrar el mejor para tu perfil. Y si vas a hacer aportaciones en tu afore, asegúrate que ésta siga siendo la mejor en comparación con las otras.

4. Empieza tu fondo de emergencia. En teoría deberías tener un ahorro líquido y de fácil acceso de entre 3 y 6 meses de tus gastos fijos para un día o temporada lluviosa. Si no lo tienes, esta es una buena forma de empezarlo.

5. Adquiere un seguro. Si te falta el seguro de vida para uno de los proveedores de la familia, es tiempo de adquirirlo. Si puedes con ese dinero pagar tus seguros de gastos médicos mayores para que todos en la familia estén cubiertos, hazlo. Y si tu coche sigue sin seguro, más te vale que lo adquieras ya. La previsión es necesaria para unas finanzas sanas.

6. Disfrútalo. Si todo lo anterior lo tienes cubierto (sean honestos), entonces puedes usar parte de este dinero extra en un premio, gástalo en lo que traigas ganas y disfruta tu orden financiero.

Si ya recibieron su reparto, ojalá nos compartan cómo lo usaron y cómo tomaron la decisión de que era la mejor opción.

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Foto: Especial.

“Ahorrar es para tontos”.
“La organización financiera es una pérdida de tiempo”.
“¡Qué flojera que le den tanta importancia al dinero!”

He escuchado estas frases por todos lados. Sobre todo cuando se enteran que escribo sobre finanzas personales. “Es como tema de autoayuda, ¿no?”, me dicen.

No sé qué tengan en contra de ayudarse a vivir mejor. No sé por qué hablar de dinero es para los que basan su vida en conceptos capitalistas y monetarios.

Solo les digo una cosa: todos en este mundo tendremos que enfrentar la toma de decisiones financieras a lo largo de la vida, varias veces.
1. “¿No importa en qué banco abra mi cuenta de nómina?”, si eso te vale, podrías escoger una que te cobre más comisiones y te ayude a perder más valor a tus ingresos.
2. “Nunca sacaré una tarjeta de crédito”. OK, no quieres tener un plástico porque son muy caros y caes en el juego de pagarle a los bancos. Nada más recuerda que si no tienes un historial crediticio, el día que necesites un crédito para comprar una casa o iniciar tu propio negocio -ese que te va a hacer independiente del mundo- es menos probable que te lo den.
3. “Jamás pediré una hipoteca para comprar casa”. Endeudarse, si no es necesario, quizá no valga la pena. Pero, si no se tiene el dinero para pagar un bien inmueble y se quiere uno para formar patrimonio, ¿cómo piensan hacerlo? Si tienen un secreto, que me digan. Si creen que ahorrando, perfecto, pero ¿en qué instrumentos van a ahorrar o invertir su dinero para conseguir el monto necesario para comprar ladrillos?, ¿debajo del colchón?
4. “¿Seguros?, pero si eso solo llama a la mala suerte”. Un seguro es un instrumento de previsión. Si crees que nunca te va a pasar nada porque no tienes seguro es que no entiendes lo que es prevenir y que no has preguntado lo que cuesta un siniestro, una enfermedad, un accidente. Si no tienes seguro, por lo menos ten un fondo de emergencia importante en relación a tus ingresos y que te permita enfrentar cualquier tipo de eventualidad.

Estos son cuatro ejemplos de momentos en la vida en los que no estar informado sobre temas financieros puede crearte una pesadilla en tu vida. Una mala decisión te puede endeudar por décadas. Una mala decisión te puede llevar a nunca conseguir la meta que te estableciste. El que no te importe lo que pasa con la Bolsa, el tipo de cambio, si hay o no fondos de inversión, tarjetas de crédito, afores, etcétera, solo te deja fuera de los temas que podrían ayudarte a vivir mejor, o por lo menos, más tranquilo.

¿De verdad no te deben importar los temas relacionados con el dinero?, ¿en serio no quieres saber cómo hacerle para que el ingreso por el que trabajas valga más en el futuro?

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El Buen Fin no es novedad. Y si no te cuidas y te dejas llevar por ‘esa gran promoción’, podrías terminar con deudas hasta el cuello. Si has sido previsor o consumidor inteligente, puede que de verdad encuentres esa gran oportunidad.

Desde hace un año sabíamos que en noviembre de 2012 llegaría la recién creada temporada de descuentos. Del 16 al 19 de noviembre los bancos, departamentales y autoservicios ofrecerán descuentos, promociones o gangas que te harán querer remodelar tu casa, clóset o despensa de la cocina. De hecho, según datos de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio y Servicios Turísticos (Concanaco Servytur) se venderán unos 140 millones de pesos.

Pero no porque haya gangas debes salir corriendo por ‘lo que sea que creas que necesitas’ o ‘lo que crees que es de verdad una gran oportunidad’.

La cruda verdad: si desde el año pasado (o por lo menos hace unos meses), no hiciste un apartado para este Buen Fin, entonces no estás preparado para ir a aprovecharlo. Una variación sería: tengo el dinero para los regalos de la temporada decembrina apartado y lo que voy a hacer es comprarlos en el Buen Fin. En ese caso: adelante. 

Insisto, si no tienes un plan desde hace tiempo, en el que hayas apartado para esta temporada, mejor escóndete en la cama y aléjate de las tiendas.

Otra estrategia que podría ser aceptable para salir a comprar: si se te descompone el refrigerador el 14 de noviembre, entonces, sal a comprar uno durante el Buen Fin. (Bravo para los que les pasa eso, o algo similar, y tienen un fondo de emergencia para echar mano – en vez de firmar todo en el plástico para ver cómo lo pagan luego).

Mi plan de ataque:
Yo quiero un tapete para la sala de televisión de mi casa. Llevo desde febrero pensando en eso y he ido juntando extritas y sobrias para esta meta. La verdad, se me había olvidado el Buen Fin, pero ahora que lo veo cerca, es probable que salga esa semana a comprar de mi tapete.

¿Probable? Sí. Definitivo: No.

Primero: no voy a ir a buscar el tapete el Buen Fin y ahí hay una diferencia. Más bien, antes del Buen Fin iré a ver las opciones que me gusten, escoger, preguntar precios y tomar una decisión. Si el dinero que ya tengo ahorrado me alcanza para el tapete, entonces durante el Buen Fin iré a pagar y regresaré corriendo a mi casa para esconderme de esas ‘oportunidades de una vez en la vida’. ¿Por qué? Porque no tengo dinero para más compras.

Estrategias para cuidarte del Buen Fin:
– Sal con solo el efectivo que puedes pagar. Y si por seguridad no quieres ir con el efectivo, deja el monto que puedes pagar en tu tarjeta de débito y el resto, escóndelo.
– Trata de no engancharte en los meses sin intereses. Si te ha pasado el ejemplo del refrigerador y debes adquirirlo así, entonces adelante, solo sé consciente de cuánto vas a pagar y por cuánto tiempo.
– No salgas a ver ‘qué te encuentras’. Lleva una lista de lo que debes comprar, sé eficiente.

Y ustedes: ¿Qué van a hacer con esto del Buen Fin?, ¿alguien tiene ya claro qué es lo que va a buscar y cuánto va a gastar?, ¿alguien que quiera confesar que muere de ganas de ir, e irá, sin tener el dinero para hacerlo?

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Escribí un artículo sobre créditos que saldrá pronto en Dinero Inteligente y en la entrevista que le hice a Marco Carrera de Condusef, me dijo que parte del problema con los créditos en México es que seguimos diciendo: “tomé este préstamo porque el del banco me dijo que era bueno”.

Y, ¡zaz!, unos meses después tienes un problema y no puedes pagar y empieza la bola de nieve de intereses. O, no leíste bien el contrato y no te fijaste que en tu crédito hay penalización por pagos adelantados y cuando quieres saldar tu deuda te sale caro. Hay, y todos tenemos un ejemplo, miles de estos casos.

Quien no hace la tarea, pierde. Y Carrera de Condusef tiene razón. Si no somos capaces de entrar a internet y revisar los -sí lo acepto- espantosos sitios de internet de los bancos y averiguar la tasa de interés que nos van a cobrar por el dinero que nos van a prestar, estamos fritos. Y que quede claro que solo pido que comparemos un elemento, cuando para hacer bien la tarea hay que tomar en cuenta todos los elementos del crédito.

Pero para no aburrirlos, les dejo un ejemplo de lo que pueden averiguar -y ahorrarse- entrando a comparar un crédito:

Los créditos de nómina.

Es muy fácil, para quienes tienen nómina, pedir a su banco un crédito. No te preguntan para qué quieres el dinero, al final, saben cuánto recibes de sueldo y qué día te depositan, y como de ahí se pagarán ellos primero, entonces, te prestan. En general, no necesitas más de 10 minutos para sacar este préstamo. Es como tu sueldo por adelantado. El problema es que la diferencia de las tasas de interés entre un banco y otro son enormes. En serio.

Miren este comparativo de Condusef: La diferencia por un crédito de 10 mil pesos a pagar en 12 meses es de una tasa -la más baja- de 20% versus la más alta de 45%. Y si hablamos de los personales entonces puedes llegar a pagar una tasa de interés de 102%.

Para llegar a este comparativo me tardé cuatro minutos en internet. Por no invertir este tiempo tú podrías pagar por un préstamo de 10 mil pesos, lo doble. ¿Te sigue dando flojera averiguar sobre el dinero que vas a pedir prestado?

Les dejo otro ejemplo con tarjetas de crédito: Si tienes una básica, puedes pagar entre 32% y 53% de intereses; si tienes una clásica puedes pagar entre el 15% y el 71% por no ser totalero. Una vez más, me tardé tres minutos en sacar esta información.

¿No crees que sea buena idea comparar el plástico que tienes con el de otras instituciones para ver si no te está saliendo cada tu flojera?

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Sí, existe ya un crédito hipotecario que podría ayudarte a pagar la universidad de tus hijos, o iniciar ese negocio que tanto has deseado.

¿Qué necesitas tener? Una casa.

BBVA Bancomer anunció hoy su nuevo producto, el crédito hipotecario liquidez, que permite que utilices tu casa para obtener dinero en efectivo. En otras palabras, hipotecas tu casa entre 5 y 15 años y obtienes un dinero para la universidad de tus hijos, tu maestría o invertir en un negocio.

El crédito es a tasa fija y te presta hasta el 70% del valor de tu casa. No tienes que decirles para qué quieres el dinero y no te cobran comisión por apertura.

La tasa es de 13.7%. Un crédito hipotecario para conseguir casa tienen tasas de interés alrededor del 10%. Y aunque es un poco más caro, tiene beneficios, por ejemplo, es más barato que los créditos de nómina o los personales.

“Es una oportunidad interesante para gente que no sabe cómo hacer para pagar la universidad de sus hijos, que es el desembolso más grande de una familia y lo debe hacer por cuatro años”, me dijo Enrique Medina, director de desarrollo de negocios de la banca comercial de BBVA Bancomer, quien añade que puede servir para otro tipos de objetivos personales y familiares, por ejemplo, puede ayudar a una persona jubilada, con casa propia, y ganas de iniciar un negocio.

Ahora, tomar la decisión de hipotecar tu casa para lograr una meta financiera no es una decisión sencilla. Muchos dirán que es un riesgo.

En realidad si conoces tu nivel de endeudamiento, tu capacidad de pago y el plazo de la meta es similar al del crédito, dice Medina, puedes aprovechar los instrumentos que ofrece el mercado. Según Fernando Soto-Hay, director general de Tu Hipoteca Fácil, lo recomendable es que saques el 30% del valor de casa en este tipo de créditos y trates de que no sea más del 50%.

Es cuestión de cada usuario encontrar los instrumentos correctos para alcanzar sus objetivos, sin meterse en líos financieros.

Pero si hay productos específicos para pagar la universidad de tus hijos, ¿por qué usar este?

Es cierto, hay seguros educativos que pagas durante años para poder pagar una licenciatura. Pero si estás a punto de que tu primer hijo entre a la universidad y nunca hiciste lo del seguro, quizá este instrumento ayude.

Igual que si ya no tienes un ingreso fijo y no te quieres quedar sin liquidez para iniciar tu nuevo negocio. En este caso, Soto Hay recomienda que sea un negocio que conozcas, que tu socio -si tienes uno- entienda, no en un negocio que no tienes idea de qué trata o que te ha recomendado el vecino. De hecho, Soto Hay recomienda que si vas a invertir el dinero de tus ladrillos en un negocio, sea el que ya tienes y que quieres hacer crecer.

Otra función de este tipo de créditos, cuenta Soto Hay, es el deshacerte de deudas incómodas, como las familiares.

Según un comunicado que me acaba de llegar de BBVA Bancomer, la institución financiera planea otorgar 36,000 créditos hipotecarios este año, de los cuales 10% quiere que sean para este producto.

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Hablar de dinero con la pareja no es romántico.

Pero hablar de dinero con tu media naranja es necesario para seguir siendo pareja.

No es un tema de conversación que se toca en la cama, pero sí que se debe hablar para que en el futuro tu vida amorosa se mantenga tan romántica como hoy. En serio.

Desde antes de vivir juntos, casarse o compartir una tarjeta de crédito o cuenta bancaria es recomendable que se cuenten su situación financiera, y lo más importante que debes saber es cuánto debe “tu amor de la vida”.

Las deudas que podría tener:
–       Hipoteca para un bien inmueble.
–       Créditos para un auto.
–       Crédito educativo.
–       Crédito personal.
–       Deuda personal, es decir, le debe a su tío rico.
–       Crédito para su negocio.
–       Deuda en tarjetas de crédito.

Las deudas que cada uno tenga antes de compartir su vida, son propias, cada uno debe ser responsable de lo que debe a menos que decidan unir sus deudas y trabajarlas o saldarlas juntos. Esta decisión no se recomienda para parejas que empiezan a conocerse, sino para aquellas que ya saben cómo funcionan financieramente.

En cuanto se muden juntos, no muden sus deudas… primero hablen de ellas, vean cuáles son las más caras y establezcan una estrategia que les funcione para saldarlas sin que esto les cause estrés en su relación de pareja o que uno se convierta en el responsable de las deudas del otro.

Dejen muy claro quién y cómo van a pagar lo que cada uno debe y cuánto de su ingreso mensual van a destinar para esto. Por ejemplo, yo pago mes a mes mi préstamo educativo. Desde el inicio de mi matrimonio establecí que mi prioridad era pagar esta deuda. Entonces, hicimos las cuentas para ver cuánto tendría yo después de pagar mi crédito al mes para aportar a los gastos que tenemos en conjunto.

Es cuestión de organizarse para que las cosas queden claras y no haya peleas innecesarias.

Por otro lado, las deudas que contraigan juntos, son de los dos. Si van a pedir un crédito para un auto o una hipoteca, deben hablar de las condiciones juntos y hacer cuentas juntos antes de que uno de ustedes corra a firmar un contrato para sorprender al otro con una nueva casa.

Las deudas son una de las causas de pleito en las parejas, si no lo hablamos con claridad la palabra divorcio o separación puede asomarse en el horizonte. Para que tengan un control de las deudas es recomendable:

–       Discutir cómo gastan y cómo pagan: ¿pagas la deuda de tu tarjeta de crédito cada mes?, ¿o pagas solo el mínimo? Saber esto te ayudará a evitar problemas de altos intereses en tarjetas, hablen de lo que deben en sus plásticos, presupuesten cómo van a pagar estas deudas –ya sean adquiridas previo a estar juntos, o desde que iniciaron su vida como pareja-.

–       Revisen sus historiales crediticios juntos: saquen su historial una vez al año, que es gratis, en el Buró de Crédito y revisen sus calificaciones financieras. Recuerden que el día que quieran pedir un crédito en conjunto, para una casa, el mal historial de uno puede afectar en las condiciones de crédito para los dos.

–       Sean honestos sobre lo que no han pagado en el pasado: saca este tema lo antes posible, antes de que los cobradores te empiecen a llamar a ti por las deudas de tu pareja. Hablen de cómo pueden resolver estos problemas juntos.

¿Cómo han ustedes resuelto el tema de las deudas con su pareja?

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Odio jugar Maratón. Y no porque no sepa las respuestas a algunas de las preguntas, sino porque me causa mucho estrés este tipo de competencias de sabiduría.

Cuento esto porque hace un par de semanas entrevisté a Carlos Islas, director de promotorías Axa, para un artículo que saldrá en Dinero Inteligente y me dijo algo que al inicio me causó nervios y ahora me parece atinado y quiero compartirlo:

“Para ganar el maratón financiero debes ahorrar de manera regular, cargar deudas pequeñas, ser consciente y estar preparado para la muerte y la discapacidad”.

Y lo que me causó estrés no es lo de estar preparado para la muerte o la discapacidad, pues para eso hay seguros de vida, sino la parte del maratón financiero.

Pero Islas tiene razón. Todos estamos jugando y compitiendo dentro de un maratón financiero para vivir tranquilos hoy, lograr una vida digna y cómoda durante nuestra edad de retiro, y si se puede, dejar algo para nuestros hijos.

¿Cómo lograr los tres aspectos que plantea Carlos Islas para estar tranquilos?

1. Ahorro regular: La regla de dedo es 10% de tus ingresos desde tu primer empleo.
Dos herramientas que existen en el mercado para ayudarte a lograrlo:

–       CetesDirecto: el sitio web del gobierno federal te permite invertir en cetes por medio de su programa ‘ahorro recurrente’ en el que automatizas una cantidad al mes o cada 15 días que se renueva constantemente.
CetesDirecto toma de tu cuenta de banco el dinero y lo invierte sin que tengas que mover un dedo. Lo mínimos que debes invertir son 100 pesos.

–       Tu afore: la mayoría de las afores cuentan con programas de ahorro voluntario a largo y corto plazo. Algunas afores permiten la domiciliación, otras debes ir a ventanilla a hacer el depósito (esto ayuda poco a la verdadera recurrencia) o hacerlo por internet. Para ahorrar de forma voluntaria en la afore no necesitas tener una cuenta bancaria, pero en ese caso debes hacer el depósito en ventanilla.
Y si decides dejar este dinero hasta que cumplas 65 años entonces obtienes beneficios fiscales. El artículo 177 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) dice que puedes hacer deducible hasta el 10% de tus ingresos anuales acumulables hasta un tope de entre 103,000 y 109,000 pesos anuales. Si sacas el dinero antes, deberás pagar los impuestos correspondientes.

2. Deudas pequeñas: Este es un paso difícil porque deberás controlar tus gastos. Para eso, NECESITAS UN PRESUPUESTO. Aquí puedes descargar uno.
Por otro lado, para no aumentar las deudas les dejo dos recomendaciones claves:

–       El monto total de tus deudas no debe ser mayor al 30% de tus ingresos antes de impuestos. En esto debes incluir tu hipoteca, todas las tarjetas de crédito y todo tipo de préstamos, hasta los personales.

–       Paga siempre el monto total de tu deuda en tarjeta de crédito para no tener que pagar intereses. Y si de plano estás pasando una temporada de vacas flacas y necesitas un poco de efectivo, paga por lo menos tres veces el monto mínimo que establece tu estado de cuenta.

3. Prepárate para la muerte o la discapacidad: Adquiere un seguro de vida que incluya un monto para que si mueres tu familia pueda estar tranquila por lo menos 24 meses. Para saber el monto: calcula tus gastos mensuales y multiplícalos por el número de meses que quieres dejar cubierta a tu familia.
Asegúrate que este seguro de vida (valga la redundancia) cubra una posible incapacidad. Recuerda que quedar discapacitado durante tu etapa productiva de vida es realmente complejo pues tendrás gastos adicionales a los normales y te faltará el ingreso. No pensar en esto es hacerse loco ante un riesgo latente.
Aquí les dejo una liga a los seguros estandarizados para que empiecen a revisar lo que hay en la base, es decir, de los más económicos.

¿Qué les falta para empezar a ganar el maratón financiero?

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“Es que me la paso pagando comisiones por todo”, me dijo un conocido esta semana.

Y, en parte, tiene razón. Todos sentimos que hay mil y un comisiones injustas que pagamos a diario.

¿Pero realmente son injustas?

Las instituciones financieras son negocios, no beneficencia pública y deben cobrar por el trabajo que hacen por nosotros. De hecho, la definición de comisión, según la Condusef, es la “cantidad que se cobra por proporcionar algún servicio”.

No me voy a poner del lado de las instituciones financieras, pero sí hay que poner todas las cartas sobre la mesa.

Es normal que debamos pagar por un servicio, pero está en nosotros escoger las instituciones que menos comisiones cobran.

La línea delgada que a veces olvidamos es que cuidar nuestras finanzas personales es tarea individual. Por lo tanto, si no leemos contratos y comparamos productos, podríamos estar pagando comisiones extras –no necesariamente injustas-.

Un par de recomendaciones para pagar menos comisiones:
-       Si vas a pedir dinero prestado, averigua las comisiones por apertura de créditos en las instituciones.
Si vas a ir al mercado informal, también pregunta y compara.

–       En las cuentas de cheques una de las comisiones que puedes evitar es la del saldo mínimo. Algunas cuentas cobran comisiones por no tener un saldo mínimo, pregunta si la tuya lo requiere, de cuánto es el saldo mínimo y pregunta si tienen opciones que o cobren esta comisión (sobre todo si eres de los que de vez en cuando suele dejar su cuenta con 100 pesos).
Según datos de la Condusef, una de las grandes fallas de las cuentas de cheques en México es que tanto en contratos como en folletos informativos es frecuente que nos se informe del monto que se cobra en las comisiones, por lo que debes preguntar.

Las mejores y peores cuentas de cheques, según Condusef son:
3 mejores: Banorte, HSBC e IXE
3 peores: Multiva, Bansi y B X +

–       En tarjetas de débito intenta sacar efectivo de los cajeros de tu banco para no pagar la comisión.

–       Revisa en qué afore estás. Es en serio, las comisiones han bajado mucho, de hecho en los últimos 5 años ha habido una reducción promedio de 63% en el cobro de comisiones.
Según datos de Consar, 1 punto porcentual de diferencia en rendimiento puede resultar en 30 puntos porcentuales de diferencia en el monto de dinero que obtengas a la hora de tu retiro.

Aún así existen diferencias importantes entre cada afore. Según datos de Consar, la afore que combra menos comisión es PensionISSSTE, luego Inbursa y después Banamex. Las que más comisión cobran son Coppel, Invercap y MetLife.

PERO recuerda que lo que debes comparar no es sólo el monto de la comisión, sino lo que la Consar llama ‘rendimiento neto’ que es el rendimiento que te da tu afore menos la comisión que te cobra. Para revisar esto entra a esta liga en el sitio de Consar y da click a la Siefore según tu edad.

Por ejemplo, en la Siefore Básica 4 que es para personas entre 27 y 36 años:
Las mejores afores según el rendimiento neto son: Invercap, Banamex e ING (que por cierto ahora es Sura).
Las peores son: Inbursa, Banorte Generaly (que ya se fusionó con Afore Siglo XXI) y Coppel.

¿Qué otras recomendaciones se les ocurren para dejar de pagar algunas comisiones?

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Este sentimiento de que todo es más caro, pero el sueldo es el mismo lo tenemos todos, sobre todo ahora que los precios al consumidor en México subieron 0.16% sólo en el mes de agosto, lo que ubica a la inflación anualizada en 3.42%.

Estos datos pueden sonar a habladuría económica poco entendible para muchos de nosotros, pero no hay cómo negar que el aguacate está muy caro y también el jitomate, y hasta en el huevo hemos visto incrementar el precio desde inicios de año.

Lo que no sube, son los salarios. Y esta es la queja de muchos en las redes sociales o en las conversaciones comunes.

¿Qué hacemos para que nuestras finanzas personales sigan a flote, o mejor aún, organizadas?

Revisar el presupuesto
Ni modo, quizá sea necesario buscar un par de recortes en el presupuesto para seguir ahorrando lo mismo de nuestro sueldo todos los meses. Ideas para hacer un presupuesto familiar.

¿Cómo se recorta un presupuesto? ‘De abajo hacia arriba’, dicen los expertos, es decir, de lo menos importante a lo más importante. La renta, por ejemplo, no se puede recortar, pero quizá sí podemos comprar menos dulces cuando vamos al cine, ahorrarnos un poco en los regalos de la temporada decembrina –comprando antes o menos- y bajarle al consumo de la luz apagando los aparatos en casa y desconectando todo cuando salimos.

No planteo que recortemos todo lo divertido, como salir a cenar a un restaurante con la pareja, porque quizá ese es el único momento que tienen sin que haya niños embarrándoles los pantalones con chocolate (mi caso personal). Pero sí buscar actividades menos costosas para divertirse. Mi esposo y yo ahora en vez de salir a cenar cada quince días, salimos una vez al mes y la otra cita que tenemos nos quedamos en casa y cocinamos juntos, o bueno, yo preparo la ensalada y la pasta y él abre el vino.

Pagar deudas
Aunque muchos no lo quieren enfrentar, es momento de hacerlo. Quizá hemos gastado un poco más de la cuenta durante el verano porque salimos de vacaciones y compramos artículos “que no necesitamos”. Hay que saldar cuentas antes de que los intereses de una tarjeta de crédito nos coman o de que dejemos otras cosas por este tipo de pagos. Además, ya es septiembre y no queremos llegar a diciembre tan apretados que debamos gastar el aguinaldo por adelantado y olvidarnos del ahorro.

Tips para pagar tus deudas:
Pagar deudas con poco dinero es posible
5 datos sobre deudas que no te dijeron

Detalles que ayudan:
Nunca he pensado que ahorrarse cosas pequeñas ayude a mantener la economía familiar, pero sí hay pequeños detalles que ayudan. Coincido con Sofía Macías, de Pequeño cerdo capitalista, que sacrificar el amado café de todas las mañanas no nos salvará de las deudas, pero recomienda dejar de sacar dinero de cajeros automáticos de bancos que no son el tuyo, y este ahorro de 30 pesos de la comisión, te permite comprar tu café. O si decides hacer el café en casa, entonces ya juntaste 60 pesos en dos actividades rutinarias.

Estos montos probablemente no te van a salvar, pero si se suman a otros esfuerzos, quizá encuentres un ahorro más sustancioso.

Ejemplos:

  1. Ir a supermercado con lista en mano o hacer el pedido por teléfono. Lean las 10 reglas financieras para ir al súper.
  2. Revisen sus estados de cuenta para ver si hay cargo irregulares –como un seguro que no aceptaron –de verdad que esto pasa mucho y son otros 100 pesos al mes-. Al revisar los estados de cuenta podemos también ver en qué estamos gastando de más: llamadas a celulares, películas de pago por evento, comidas fuera, cigarros, dulces para los niños.
  3. Revisen las fugas en casa que pueden costar caras: gas, electricidad, agua.
  4. Pongan a producir el dinero. Tener dinero guardado en casa es un riesgo. En serio. No sólo porque te lo pueden robar o lo puedes perder con una inundación –sí es caso extremo, pero ahora pasa mucho-, sino porque no estás recibiendo nada por ese ahorro. Por favor hay que dar el salto a ser ahorrador con ganancias o inversionista. No les pido que inviertan en bolsa, pero por lo menos en un fondo que les dé algo mayor a la inflación.

Estas son sólo algunas ideas, seguro ustedes tienen otras, compartan cómo han logrado que su sueldo rinda más o incrementar su ahorro.

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Foto: Cortesía Dinero Inteligente

En el post anterior, la cadena que está ligada a otros blogs financieros, podrán ver que hay lecciones financieras en todo, hasta en las películas. Esto me regresa a la serie de posts que he ido compartiendo con ustedes sobre lo que aprendemos de dinero en la familia y cómo compartimos con las siguientes generaciones nuestra relación con este medio.

Entrevisté a tres personajes: el actor Rafael Sánchez Navarro, la escritora Brenda Lozano y el financiero Manuel Somoza, quienes compartieron sus lecciones de finanzas.

Después un asesor financiero, Mauricio Medina, director general de Planifik, analizó sus experiencias y escribió un comentario. La idea es aprender de otros, pero con asesoría experta.

En este post comparto con ustedes la entrevista y las lecciones de Rafael Sánchez Navarro.

El actor: Rafael Sánchez Navarro, 53 años
- Ahorro, dinero y libertad
“De cada dos pesos que entren, guarda uno” decía la abuela Julia a Rafael Sánchez Navarro, quien participa en la puesta en escena de ‘Por el gusto de morir bajo el volcán’, una adaptación del clásico ‘Bajo el volcán’ del inglés Malcom Lowry.
Sánchez Navarro ha seguido el consejo. Así logró llegar a un punto en el que dice que lo más importante que el dinero le ha comprado es “la libertad de poder hacer los trabajos que quiero y de no hacer los trabajos que no quiero, de vivir como quiero y de hacer las cosas que quiero. Para eso sirve el dinero sobrante, cuando lo hay”, dice. Esta, dice, es la gran lección.

- A ganarse la vida
A la siguiente generación le dice: “Lo que me decía mi padre: aprende a trabajar, aprende a ganarte la vida y entiende que no es lo mismo. Aprender a ganarte la vida, a hacer que el dinero que entre te rinda para una vida digna es muy complicado y tiene mucho mérito”.

- Las volatilidades y las inversiones
Otras lecciones que comparte el actor están relacionadas con su experiencia personal, durante el sexenio del Presidente José López Portillo Sánchez Navarro vio desvanecer una cuenta bancaria que había ahorrado en dólares. “Me dio mucho rencor porque era muy joven y la primera lección que aprendí fue que una decisión política podía pulverizar el patrimonio de la gente”.
Por esta y otras devaluaciones sólo cree en las inversiones en bienes raíces “algo que es sólido, lo ves, lo tocas y lo puedes comprar y vender. En eso sí creo y me parece una inversión inteligente y un negocio noble”. Cuatro años tardó en comprar su casa al contado y 20 años después cree que podría venderla a por lo menos el doble de la inversión inicial.
El actor mexicano, hijo de Manolo Fábregas, también cree en inversiones en arte o antigüedades.

- Seguros, ¿sin seguros?
“Me da vergüenza decirlo, pero no creo en los seguros”, dice Sánchez Navarro.
Hoy sólo tiene asegurado su automóvil, por obligación civil, pero prefiere tener dinero ahorrado para cualquier eventualidad médica. No obstante, acepta, “mi filosofía es poco ortodoxa y no es lo más recomendable”.

El análisis: Que el miedo no obstruya tu patrimonio
Por Mauricio Medina, director general de Planifik, una empresa de asesoría en finanzas personales. Puedes seguir a la empresa en @Planifik_Asesor.
Rafael Sánchez Navarro resume en una oración cómo ser financieramente responsables: “… hacer que el dinero que entre te rinda para una vida digna es muy complicado y tiene mucho mérito”. Esta frase llevada a la práctica te hará llevar una buena relación con tus finanzas, ahorrando e invirtiendo.
La experiencia en cuentas de inversión llevó a Rafael Sánchez Navarro a desconfiar de estos instrumentos, pero el riesgo es un componente inherente de toda inversión. Por ejemplo, él confía en los bienes raíces, pero de la misma forma en que el tipo de cambio puede sufrir una devaluación y mermar el capital invertido, un bien inmueble está expuesto a otro tipo de riesgos que pueden modificar el valor del activo.
Para algunas personas la inversión en bienes raíces es más segura, pero es una realidad que la liquidez no es tan alta como en otro tipo de instrumentos y hay que considerar esto a la hora de decidirse por este tipo de activos. En otras palabras, el día que necesitas dinero en efectivo rápido puedes llegar a mal-vender tu activo y perderle dinero a tu vivienda.
Lo cierto es que diversificando lo invertido se minimiza el riesgo del patrimonio, así se pueden tener activos con diferentes retornos esperados, liquidez y horizontes de inversión. Esta es la clave para estar seguros.
Aunque estemos tranquilos con nuestra situación financiera, existe un riesgo potencial si no contamos con pólizas de seguros. Alguien podrá ser capaz de contar con los recursos para pagar algún tratamiento médico o reparar un coche chocado, sin embargo, hasta que no suceda una eventualidad sabremos si nuestros ahorros son lo suficientemente grandes para hacerles frente. Esa incertidumbre muchos no están dispuestos a averiguarla. No todos deben, como bien reconoce Rafael Sánchez Navarro, omitir el pago de seguros.

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