Contradictorio les parecerá el título de este post. Lo es. Uno esperaría que si las expectativas que se tienen de los mercados son positivas, que las estrategias de inversión serían menos adversas al riesgo. Pues parece que este 2014 ese no es el sentimiento del inversionista.

52% de los inversionistas a nivel mundial planean adoptar estrategias más conservadoras este año, tomar menos riesgo y asumir menores rendimientos por su dinero invertido, según datos de la Encuesta del Sentimiento del Inversionista Global de la firma Franklin Templeton.

Solo en México, esta tendencia por el conservadurismo la aceptan 58% de los inversionistas encuestados.

Esto va en contra “de la opinión que la mayoría de los mismos inversionistas tienen sobre un mejor desempeño del mercado de acciones y rendimientos mejores de sus inversiones este año”, añade la encuesta. Hay una desconexión.

Otro dato que refleja la contracción: todos quieren ser más conservadores al mismo tiempo que 4 de cada 5 inversionistas sienten optimismo en cuanto a la posibilidad de alcanzar sus objetivos financieros.

En México, y esto no es dato de la encuesta, sino de varias entrevistas que he realizado a directores de instituciones financieras en los últimos meses, la tendencia del inversionista es conservadora. La mayoría de los portafolios que manejan los bancos son de perfiles conservadores. Y esto sucede cuando las tasas de interés a nivel mundial y en México están bajas e instrumentos de deuda o renta fija ya no siempre logran mantener un rendimiento por encima de la inflación.

“Un enfoque inteligente para manejar el riesgo no es evitarlo categóricamente, sino asegurarse que los riesgos tomados son intencionales, entendidos y propiamente compensados teniendo en la mira nuestras metas de inversión de largo plazo”, dijo Hugo Petricioli, country manager de Franklin Templeton Investments México.

¿Qué es lo que está pasando? Si tú tienes inversiones a largo plazo y no tomas la estrategia que Hugo plantea en esta última cita, de tomar ciertos riesgos y no evitarlos por completo, tu dinero corre peligro porque tomas decisiones basadas en los eventos del día o de corto plazo, para inversiones que tienes a largo plazo.

Entonces, ¿en qué quieren poner su dinero los inversionistas en México?

En bienes raíces y metales preciosos.

Invertir en estos dos activos no es mala idea, solo hay que tener siempre en mente la regla número 1 de las inversiones: no pongas todos tus huevos en la misma canasta y diversifica.

En fin, me pareció interesante que la encuesta reflejara esta desconexión en los inversionistas a nivel mundial y en México. Debemos, los que queremos invertir e ir haciendo más dinero con el que ya tenemos, de pensar realmente en la estrategia correcta para lograrlo y la ayuda de un buen analista financiero es clave para ordenarnos y establecer el camino que queremos seguir para conseguir nuestras metas.

Una sencilla conclusión a todo esto: Si queremos que nuestro dinero trabaje y obtenga rendimientos no podemos dejar de tomar algo de riesgo porque los instrumentos de deuda no son ya el refugio que eran antes, hay que tomar riesgo, pero éste debe ser acotado a nuestras metas y planes y lo debemos tomar asesorados.

Si quieren darse una empapara de inversiones en una lectura agradable lean “El pequeño cerdo capitalista: Inversiones” y “Maneja tu dinero para Dummies“.

Otros datos interesantes de México en la encuesta:

- Casi la mitad de los encuestados dijeron que el mercado subió en 2013, cuando en realidad bajó. Creo que andamos un poco desinformados.

- Un tercio de los inversionistas mexicanos esperan agregar o incrementar sus inversiones en acciones locales.

- Los inversionistas mexicanos son optimistas en cuanto a conseguir sus metas financieras y esto coloca al país como el tercero más optimista de la encuesta. El top 3: India, Chile y México. Los 3 menos optimistas: Japón, Corea y Francia.

 


Ayer Mark Mobius, uno de los inversionistas más reconocidos a nivel mundial y quien lleva el mando de las inversiones en mercados emergentes de Franklin Templeton, dijo que poco a poco más personas dejarán atrás sus inversiones en deuda de corto plazo para dar el paso a las acciones.

¿Por qué? Porque los rendimientos no hacen sentido.

En un desayuno con algunos miembros de la prensa en México, Mobius, quien llegó vestido completamente de blanco, excepto por la brillante corbata y el pañuelo amarillo, dijo que el reto hoy en día es encontrar activos a buen precio que no impliquen mucho riesgo. Quizá por eso, porque la renta fija no está dando rendimientos interesantes y las acciones buenas son riesgosas, es que planteó un portafolio que se combine activos en renta fija de corto plazo con acciones muy arriesgadas. Así se logra un poco de seguridad y los beneficios de unos buenos rendimientos.

Los productos que él maneja son los Frontier Funds, a los que en México todavía no tenemos acceso e invierten en países africanos y asiáticos.

No obstante, la solución a los rendimientos no está en irse a invertir a Nigeria, Mobius habló de América Latina con mucho optimismo. Perú, Chile, Colombia y Panamá son emergentes con oportunidades de inversión y a los que mexicanos pueden tener acceso en casas de bolsa y fondos de inversión o por mediod e ETFs en instituciones financieras u operadoras de fondos.

Al final el precio y la valuación es todo en inversiones, le dije a Mobius en el desayuno, y le pregunté cómo veía él a México cuando últimamente se ha dicho que ya los inversionistas extranjeros como él lo perciben caro. Mobius dijo que le sigue pareciendo un emergente interesante para sus portafolios y que aunque en los globales hay poca exposición a nuestro país, en los fondos de América Latina es de los -todavía predilectos-.

Después le pregunté qué sectores o empresas le parecían interesantes y comentó que todas las relacionadas con exportaciones y consumo. Mencionó a Walmex y a Kimberly Clark como dos de las que tienen en sus portafolios.

Finalmente, dijo, debemos aceptar que la volatilidad llegó para quedarse -causada por derivados, trading muy activo y frecuente, los apalancamientos y los hedge funds. Así que, “los mercados son como la rueda de la fortuna, puedes subirte y gritar o disfrutar el paseo”.

En lo personal soy de la idea de disfrutar el paseo. Después de escucharlo hablar me dieron ganas de llamarle a mi asesor financiero y decirle: ‘Quiero comprar más bolsa’. Pero antes de tomar decisiones sin pensar dos veces, voy a pedir una cita y revisar mi portafolio.

Aquí una entrevista que hice a Mark Mobius hace un poco más de un año que fue publicada en la revista Expansión.  

Sigamos la conversación sobre el tema de inversiones en Twitter en @vivircomoreina y Facebook en www.facebook.com/vivircomoreina. 


Invertir es ya una actividad que causa miedo. Lo sé. Invertir en cosas que no conocemos, en países que no conocemos es –para muchos- una idea que causa pánico.

Pero hay quien invita a considerar el panorama global cuando se habla de inversiones. Y nunca está de más tomar en cuenta la visión de todos…

Les compartos estos datos de una encuesta para ver si eso los lleva a analizar inversiones más complejas que las de ladrillos en México, que por cierto, siguen siendo de las más populares…

45% de los encuestados en México por Franklin Templeton, una operadora de sociedades de inversión a nivel global, dicen que  la economía nacional se ha deteriorado. Esta podría ser una razón para pensar en inversiones fuera.

Pero aunque casi la mitad crean que las cosas con la economía andan mal, siguen pensando en invertir primero en México, cuando se habla de corto plazo. Casi la mitad de los encuestados en México escogió su país de origen cuando tuvieron escoger una sola región para invertir. Solo 14% cree que México ofrecerá los mejores rendimientos de inversión, lo cual sería otra señal de que hay que buscar oportunidades de inversión fuera.

La respuesta a la diversificación cambia cuando se piensa en el largo plazo, pues según la encuesta, 43% prevé que en 10 años tendrá por lo menos una quinta parte de sus inversiones fuera de México. Esto quiere decir que el invertir globalmente se considera cuando se invierte a largo plazo, lo que hacen muy pocos inversionistas.

Cuando se percibe un entorno poco positivo a nivel local, pensar de forma global puede ser natural; el problema es que hoy en día al entorno poco alentador nacional se le suma lo que escuchamos de bolsas internacionales bajando, tipos de cambio inestables y que Grecia sigue sin salir de sus problemas. Quizá por eso olvidamos la idea de invertir en China.

Lo entiendo. Pero por eso muchos recomiendan entender bien el principio de la diversificación, y se refieren a no solo tener cetes, bonos e incluso acciones de la Bolsa, sino a la diversificación geográfica, es decir, invertir en Brasil, China o la India.

¿Cómo invertir fuera de México cuando no se es experto en inversiones?

  1. Hay que buscar una asesoría que ofrezca información de calidad y confianza.
  2. Hay que pensar en portafolios con fondos de inversión que tengan inversiones en varias regiones geográficas.

Esto sonará genérico para muchos. Sobre todo si seguimos los resultados de la encuesta, donde solo 6% de los inversionistas tiene fondos de inversión en su portafolio. Y los bienes raíces siguen siendo el tipo de inversión más popular (30%), seguido por los metales (15%), acciones (4%) y bonos (4%). Si la seguridad está en lo tangible, como los ladrillos, pensar en fondos mutuos o sociedades de inversión con productos asiáticos es una locura para muchos.

Pero los expertos insisten que si en el mundo las fronteras han ido desapareciendo,  la migración ha cambiado y las empresas pueden tener presencia en miles de países al mismo tiempo, es probable que invertir a nivel global sea importante.

“La mayoría de las oportunidades de inversión en el mundo son globales, los inversionistas que prefieren invertir solo en sus mercados locales podrían estar perdiendo oportunidades potenciales en otras partes del mundo”, dice Hugo Petricioli, encargado de la operadora en México.

No hay que echarlo en saco roto, debemos pensar en cómo maximizar nuestro dinero, debemos pensar en que somos parte de un mundo –literalmente- de oportunidades y que quizá hay que buscarlas también fuera de México.

Espero sus opiniones en la zona de comentarios. Y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina.

 


Ilustración: Luis Ledesma

Ilustración: Luis Ledesma

Esta es la tercera y última relación emocional con el dinero que expuse en mi conferencia de TEDxSLP en San Luis Potosí en mayo. Las otras dos son: “Dios proveerá” y “Tengo que mostrar que tengo (aunque no tengo)” .

La idea de compartir esto es que pensemos en cómo nos relacionamos con el dinero, que seamos autocríticos y aceptemos qué nos falta para poder utilizar lo que sí tenemos al máximo. Ninguna relación es mejor o peor que otra y seguro hay muchas más (compártanlas en la zona de comentarios) de las que podríamos hablar, pero estas tres me parecen las más generales y con las que la mayoría nos podemos identificar.

DEFINICIÓN
Una persona que tiene esta relación emocional de “mi guardadito” siempre tiene algo de dinero bajo el colchón.

Es una persona consciente del dinero, a veces tanto que muchos le llaman “codo”.

Esta persona habla mucho de dinero y siempre está dispuesto a compartir información sobre sus deudas, PERO, como es una persona que tiene dinero guardado, en realidad habla de sus deudas para que nadie descubra su guardadito.

Esta persona es capaz de decirle a su pareja o familia que gana menos de lo que realmente ingresa para incrementar este ahorro.

LO POSITIVO DE ESTA RELACIÓN
Siempre tiene dinero y siempre tiene ahorro.

Si llega una eventualidad esta persona sí tiene con qué enfrentarla.

Sabe a la perfección cuánto ingresa, cuánto gasta y cuánto ahorra.

No hay centavo que se le escape.

LO NEGATIVO DE ESTA RELACIÓN
Tiene el dinero “bajo el colchón”, no ha dado el paso a invertir para maximizar ganancias, no arriesga.

A veces, las personas con esta relación emocional con el dinero, no disfrutan la vida por estar pensando en el guardadito.

Aunque son muy cuidadosos y tienen dinero, el tema les causa mucho estrés.

CÓMO SER MEJOR
Tengo que confesar que yo tengo mucho de este tercer perfil. Aunque también comparto algunas características de los otros. Lo digo porque les voy a contar un poco lo que he hecho para maximizar este ahorro que ya tenía.

Mi mayor angustia era no gastar de más. Y para sentirme tranquila lo que hice fue establecer un fondo de ahorro de emergencia en el que tengo un par de meses de mis gastos fijos por cualquier eventualidad.

Yo tenía mis ‘sobritas’ o ahorro en renta fija. Decidí informarme sobre la renta variable y arriesgar un poco para maximizar mi dinero. Invertí 30% en la bolsa. Y sí, me tocó la crisis del 2008 y vi bajar el monto, y me regresó la angustia, pero –como dice Warren Buffet, no hay que pretender hacer dinero en el mercado accionario, sino pensar que la bolsa puede cerrarse y no reabrir por 5 años. Ya estoy en el año 3 y me siento mucho mejor.

El otro 70% está en renta fija y es para metas a corto y mediano plazo, porque me di cuenta de que si no sabía para qué quería el dinero, no hay una meta que cumplir y juntarlo no tiene sentido.

En términos de protección siempre he creído en los seguros, así que estoy muy bien asegurada. De hecho, ahora que nació @vivircomorpincipe no dejé que pasara un segundo de su vida sin seguro. Y ¿qué creen?, lamentablemente ya lo tuvimos que usar, pero por precavidos, pudimos atenderlo sin tener que pedir prestado o endeudarnos.

En cuanto al crédito. Yo siempre he sido totalera. Y en términos de cuidar o sanar las finanzas es lo más importante, pero por ser tan controladora con el dinero, tuve que experimentar y ver qué pasaba si no pagaba todo lo que debía. Y lo hice como ejercicio para conocerme a mí y mi relación con el dinero. No aguanté mucho y mi esposo dijo que era el peor mes de convivencia en nuestros 3 años de matrimonio.

No estoy diciendo que dejen de pagar la tarjeta, sino que se den chance de probar cómo funcionan si hacen algo que hasta ahora no han hecho: ahorren (los que odian ahorrar), inviertan (los que odian invertir), hablen de dinero (los que nunca comparten) y vena cómo esto puede ayudarlos a estar más tranquilos o no. Hay que enfrentar los miedos que tenemos con el dinero.

Espero sus recomendaciones en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter @vivircomoreina

 


Me llegó el resultado de esta encuesta hoy en la mañana y se las quiero compartir pues muestra un poco la visión de los inversionistas en México, que en algunos casos muestran percepciones un poco desconectados con la realidad, o que hay una falta de entendimiento de instrumentos financieros y cultura en general para lograr maximizar su dinero.

Pensemos ¿por qué?, los invito a reflexionar sobre la importancia de saber lo que pasa en el mundo financiero… Al fin y al cabo esto puede ayudarnos a mejorar nuestras finanzas personales.

Según datos de la encuesta sobre Sentimiento del Inversionista Global hecha por Franklin Templeton, a nivel global se muestra un mayor interés por las inversiones globales. Esta tendencia se mantiene en México, no obstante, no se traduce en acción inmediata. Mientras 90% de los encuestados en México considera que las mejores oportunidades de inversión están fuera de México, sólo 71% planea hacer inversiones globales en los próximos 10 años. Me parece que en un horizonte de 10 años podría haber más interés por invertir fuera, sobre todo si se considera que allá están las oportunidades.

No sólo en eso se muestra una desconexión. Resulta que 70% de los encuestados cree que el mercado accionario en México fue neutro o declinante en el 2010, cuando en realidad el IPC mostró un avance de 20.02%. Esto sólo muestra que no hay un interés por estar al tanto con información correcta.

Aún así, 57% dijo que su mercado local aumentaría durante 2011. (Sólo por comparar, el 81% de los brasileños y el 79% de los chilenos tienen una visión positiva de su mercado local y el crecimiento este año).

Otro dato interesante es que 40% de los inversionistas encuestados en México tiene inversiones inmobiliarias y el 29% espera que –en los siguientes 10 años- se desempeñen mejor que otros activos como metales preciosos, monedas, acciones, bonos y derivados.

Mientras tanto, sólo 2 de cada 5 mexicanos encuestados (38%) dijeron que han invertido en un fondo mutuo y de éstos, 48% creen que son instrumentos adecuados para inversiones a largo plazo. De los que respondieron que no han invertido en fondos mutuos, una tercera parte dijo que no lo han hecho porque no están familiarizados con este instrumento. Una vez más, el problema es que o el acceso a esta información no es sencilla o no hay interés por buscarla. ¿Cuál creen que sea la razón?

Finalmente, la encuesta de Franklin Templeton mostró que los inversionistas en México tienen una visión a más corto plazo que el resto de los encuestados a nivel global. La evaluación del éxito de una oportunidad de inversión se realiza sobre un horizonte base de dos años en México, mientras que a nivel global el promedio es de tres años.

Esta encuesta, primera en su tipo, tomó una muestra de 13,076 personas en 12 países.

Los invito a comentar qué opinan sobre los resultados y a seguir la conversación en Twitter: @vivircomoreina

 


Las mamás se quejan de que los hijos les echamos la culpa de todo lo malo que nos pasa. Tienen razón, es la salida más fácil, por un lado, pero también fueron ellas –junto con los papás, los abuelos, los tíos, los primos y los hermanos mayores- quienes nos dieron la primera clase de todo en la vida.

Al fin y al cabo, la educación empieza en casa.

Cada uno de nosotros somos una mezcla de aprendizajes, pero cada quién se forja su destino y puede –hasta cierto punto- zafarse de estas herencias.

En términos de finanzas personales es lo mismo, agradecemos a los abuelos que nos dieron la primera alcancía y nos hacían meter en ella monedas, pues nos forjaron el hábito del ahorro. Y culpamos al padre que vivió endeudado y se le olvidó enseñarnos que la tarjeta de crédito tiene dos caras.

Como hijos podemos romper con estos hábitos y decidir qué es mejor para nuestra vida financiera. El primer paso es darse cuenta de dónde estamos, tomar las riendas, decidir qué queremos y buscar la forma de lograrlo.

Pregunté en Twitter ¿qué hábitos financieros, heredaron de sus padres, y ahora les benefician o perjudican? Les comparto algunas de las respuestas y lo que creo que todos podemos aprender de estas personas:

@Marthakekita “No me enseñaron a ahorrar, sino a vivir al día, pero por lo menos tuvieron casa propia y nunca pagamos renta. Me enseñaron a no tener deudas, así que ahora he tratado de ahorrar un poco, aunque me hace falta saber de inversiones”.  Me encanta que @Mathakekita haya tomado las riendas de empezar a ahorrar a pesar de que vio en sus papás el hábito de vivir al día. Por otro lado, les reconoce el esfuerzo por tener una casa propia, seguramente para ella será importante tener un techo propio también. Además, de dar el paso al ahorro, también ha decidido aprender de inversiones. Este es un lindo caso de alguien que le ha dado vuelta a la página de la herencia negativa y empieza a tomar las riendas. Lo importante del ahorro es la constancia, no lo olviden nunca.

@taniapazcordero “Heredé el ahorrar de mis papás. Mi abuelo nos daba domingo y en casa tenía mi alcancía para guardarlo hasta juntar lo suficiente para lo que quería”. No sólo aprendió el hábito del ahorro, sino el establecer metas financieras, que es lo más complicado. El ahorro puede sonar obsoleto cuando no sabemos para qué y para cuándo necesitamos o queremos ese dinero. Esa es una de las preguntas básicas que cualquier asesor financiero debe hacer a sus clientes: ¿Para qué y para cuándo vas a ahorrar/invertir?

@Beroshka “Me enseñó que no debo vivir esperando que un hombre me provea de dinero, que debo ser responsable de mis ingresos y su uso”. ¡Qué gran aprendizaje! Esto es el principio de la independencia financiera. Efectivamente, hay una generación de mujeres a quienes no se les enseñó nada sobre planeación financiera porque de eso se encargaba su papá, y eventualmente, se encargaría su esposo. La independencia financiera, los planes, las metas y la responsabilidad y uso del dinero es algo que ya no está etiquetado para sólo uno de los sexos.

Creo que hay herramientas que pueden servir a estas tres personas y a todos los demás que estamos buscando la libertad financiera:

  1. Llevar un presupuesto anual y mensual.
  2. Comprometerse a un monto fijo de ahorro, o porcentaje establecido según los ingresos.
  3. Buscar asesoría para invertir y analizar las opciones para mejorar rendimientos. Para esto es muy importante establecer metas a corto, mediano y largo plazo.

Hay que dejar de culpar a los padres por nuestras carencias en educación financiera, y tomar las riendas de nuestro dinero. Después, recordar cómo hacerle para que cuando tengamos hijos no cometamos los mismos errores y a ellos sí les enseñemos a ser financieramente sanos desde pequeños.


El tema del dinero en la pareja no es fácil. Hace un tiempo publiqué en el blog comentarios de lectoras que compartían cómo escondían y hasta ‘tomaban’ dinero de sus parejas para tener un guardadito, incluso algunas que tienen cuentas secretas de sus esposos.

Tengo un amigo que se casó sin nunca preguntar a la novia cómo manejaba sus tarjetas, cuánto dinero tenía ahorrado o cuánto debía. Un día vio el estado de cuenta de su esposa, quien llevaba años pagando el mínimo de su tarjeta, sin parar de consumir. Una deuda de miedo.

Pero esto no es sólo un problema femenino.

También conozco a algunas mujeres que si esconden dinero de sus esposos es porque si no lo hacen, ellos se lo gastan todo, el que traen en su cartera o el que encuentran en la bolsa de su pareja.

Hace unos días volví a ver la película de ‘Crueldad Intolerable’ de Joel Coen, esta película de puros divorcios en los que la idea es quedarse con el dinero de la pareja. Y, claro, la discusión sobre los famosos acuerdos prenupciales.

Cada quién puede tener el sentimiento que desee ante los acuerdos prenupciales, pero por favor, no se nieguen a hablar en serio de dinero antes de casarse. Por lo menos para saber dónde están parados y qué planes quieren establecer para su nueva vida juntos.

Preguntas básicas:

  1. ¿Tienes deudas? – Esto es importante para poder establecer una estrategia en conjunto para pagarlas.
  2. ¿Tienes la disciplina del ahorro? – Esto es importante, el que tenga más la disciplina deberá ayudar al otro a darle importancia al ahorro.
  3. ¿Cómo quieres que manejemos los gastos de la casa? – Cada pareja se maneja diferente, hay que encontrar la forma que les quede bien a ustedes dos, sin que ninguno se sienta incómodo.
  4. ¿Cuánto podemos aportar cada uno? – Si ambos trabajan, según su sueldo, pueden establecer un porcentaje para los gastos que van a tener los dos.
  5. ¿Queremos cuentas en conjunto o separadas? – Esto también es de gustos y tradiciones, según lo que cada uno haya visto en su casa. Lo natural para ti, puede ser muy complejo para tu pareja.
  6. ¿Queremos ahorrar juntos o separados? – Esto dependerá de si ustedes solos ya tienen cuentas de ahorro o inversiones, de si quieren empezar uno para los dos, o si quieren mantener cada quien sus cuentas y una en común.
  7. ¿Qué planes tenemos a corto, mediano y largo plazo que implican un esfuerzo económico fuerte? – Hagan un pequeño mapa que qué quieren y para cuándo: casa, auto, renta, viajes, seguros. Así los dos saben hacia dónde van.
  8. ¿Tienes seguros?, ¿de qué y cuáles? – Esto es muy importante. Además de saber qué tipo de seguros tiene tu pareja, debes saber dónde están los papeles para cualquier incidente.
  9. ¿Sabes hacer un presupuesto? – Si no, hagan uno juntos. Enséñense lo que saben hacer y cómo lo hacen. Descarguen este presupuesto.
  10. ¿Cuántas veces vamos a sentarnos a revisar nuestros gastos, cuentas y presupuestos para saber si vamos por buen camino? – No porque hablen una vez antes de casarse ya es suficiente. Hay que hablar de esto todo el tiempo.

En cuanto a las cantidades de deuda, ahorro o inversiones que cada uno tiene, si no las quieren revelar, está en ustedes. Además, recuerden que el tema del dinero, psicológicamente, está relacionado con el poder, así que es difícil sentarse y ser honestos a la primera de cambio. Quizá tengan que hablar de esto no una, sino varias veces.

¿Tienen tips de cómo hablar de dinero en pareja?


Foto: Especial

La recuperación se asoma. Personas en bienes raíces ya vendieron algo después de meses de sequía, los que perdieron en sus inversiones en la bolsa ya sintieron la mejora (recuerden que la renta variable siempre se adelanta a otros indicadores), y –según una encuesta del Wall Street Journal- 57% de los economistas encuestados cree que la recesión ya terminó.

Esto no quiere decir que de la noche a la mañana se deje de sentir la crisis. Sólo que las señales se acercan y hay que prepararse.

Ya he dicho que tener un plan es de las estrategias más importantes para estar cubierto, porque si sabes a dónde quieres llegar, no es tan fácil desviarte. Dentro de este plan hay que tener un presupuesto a corto, mediano y largo plazo. Y dentro del presupuesto hay que tener un monto dedicado al ahorro. Aquí entran las inversiones.

Y hablar de inversiones no es sólo en mercados o bonos y materias primas. Una inversión también es en bienes raíces, arte (aunque este tema tiene sus aristas, lean lo que dice un experto al respecto), centenarios, dólares, negocios, o lo que se les ocurra que ofrezca una plusvalía o rendimiento.

Uno de los principios fundamentales de la inversión, pero fácil de olvidar es: DIVERSIFICAR.

Sólo diversificando se protegen las inversiones de un revés económico. Entonces, si uno tiene un portafolio diversificado, otro ahorro en dólares, y un negocio propio, es menos probable que en todo le vaya mal al mismo tiempo. En comparación con alguien que sólo tiene sus ahorros en dólares. Entonces, si vas a invertir, lo primero es pensar en la diversificación.

Y no hay que desanimarse cuando se escucha la palabra inversión, ya lo dice Ramit Sethi, en su libro I will teach you how to be rich, invertir no es para los ricos, sino para quien quiere manejar sus finanzas y está de acuerdo en hacerlo con disciplina. Por ejemplo: En México, con un peso ahorrado puedes invertir en los instrumentos que ofrece tu Afore. Aquí un artículo que les puede servir. Invertir se puede con una ahorro pequeño, la idea es crecer ese ahorro poco a poco y diversificar para bajar el riesgo.

Otras dos cosas en qué pensar, además de la diversificación:

1) Saber para cuándo vas a necesitar el dinero que vas a invertir. No se vale poner el dinero que necesitas en un año en la bolsa, por ejemplo. Ese instrumento es de largo plazo.
2) No olvides el riesgo. Toda inversión lo tiene. Pregunta, infórmate y analiza. Si sabes cuánto puedes perder, tomarás una decisión más informada.

Les dejo otras lecturas que les pueden ayudar en la decisión de invertir, en cómo buscar una estrategia y casos de éxito que muestran que no es necesario ser millonario para lograr un ahorro que permita hacer crecer el dinero con el tiempo.

Si tienes 5,000 pesos
Si quieres invertir en bienes raíces
Cómo lograrlo, un caso de éxito
La opción de la bolsa


Foto: EspecialPara muchos no es ajeno lo que le pasa a Rebecca Bloomwood en la película ‘Confesiones de una compradora compulsiva’: comprar causa felicidad.

Rebecca explica el centro del problema en la película: la felicidad de comprar desaparece en cuanto estrenas lo comprado y entonces, como la quieres sentir de nuevo, compras otra vez. 

Este círculo vicioso rasguña, eventualmente, a las tarjetas de crédito.

¿Quién no ha pagado en una tienda 30% en una tarjeta, 50% en otra y el resto en efectivo?

Una amiga me contó que este fin de semana fue a darse una vuelta a una tienda departamental pues había visto el anuncio de las rebajas de hasta 50%. ‘Fui directamente a ver los vestidos’, me dijo, ‘y encontré tantas cosas que no necesitaba pero quería…’

Y así, mi amiga gastó 3,500 pesos -que no tenía presupuestados- en prendas que no necesitaba, pero deseaba.

Su justificación es que si lo hubiera comprado a precio completo le hubiera costado lo doble y que de esta forma aprovechó una oportunidad.

Tiene razón, el problema no es gastar 3,500 pesos en ropa que tiene descuento, sino que no había planeado el gasto. Probablemente el día que le llegue el estado de cuenta de la tarjeta de crédito sentirá un golpe en el estómago y le costará trabajo pagar.

Al personaje de la película le pasa algo similar y dice que los bancos: “Me dijeron que era una cliente valiosa, ahora me envían cartas de odio”.  

Controlar el gasto en las tarjetas de crédito no es fácil. Lo primero que hay que hacer es entender que el plástico es un financiamiento a corto plazo e intentar ser un pagador ‘totalero’, es decir, pagar el saldo completo para no generar intereses.  Creo que no hace falta decir que el financiamiento de una tarjeta es el más caro.

Les dejo esta nota para saber cómo sobrevivir a la tarjeta de crédito y una liga a una calculadora para programar los pagos y saber cuánto te vas a tardar en lograrlo. 

 


Dejemos a un lado los tapabocas de la influenza y pensemos en otras cosas un minuto, sólo recuerden no saludar de beso, lavarse mucho las manos y tomar vitamina C. 

Encontramos en la redacción de Dinero Inteligente un sitio con calculadoras para cualquier tipo de necesidad… 

Es una herramienta genial para cuando queremos premiarnos o consentirnos. Por ejemplo, para cuando acabe este pánico de salir a la calle.

Además, no hay que esperar a que a alguien se le ocurra darnos un regalito cuando podemos darnos algo nosotros mismos.

Se las comparto para lograr sus metas a corto plazo. En realidad es para establecer metas con los hijos, pero yo ya calculé cuántas semanas me faltan para esa bolsa que tanto quiero.

La calculadora está en inglés porque es del sitio de Visa, que en este idioma es más amigable que el que está en español.

En donde dice ‘Desired Items’ coloca el nombre de lo que deseas tener y junto su costo. Después en ‘Current Weekly Allowance’ -que es el dinero que le darías a tu hijo como domingo- pon el monto que estás dispuesto a acumular a la semana. En ‘Other Income’, puedes poner la cantidad de dinero que ya tienes y que aportarás como enganche para estos deseos. El resultado te dará el número de semanas que necesitas para alcanzar tu meta.  



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