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El escenario de las inversiones es otro.

“Después de cinco años de mercados alcistas en clases de activo primordiales, creemos que estamos entrando en una nueva era caracterizada por una mayor volatilidad y una menor rentabilidad”, dice Giordano Lombardo, director de Inversiones de Pioneer Investments en su artículo “La carrera por lograr alfas”.

Y como inversionistas debemos reaccionar a este entorno de volatilidad y menores rendimientos y, quizá, sea necesario hasta restablecer o ajustar nuestras estrategias de inversión.

Nos tenemos que enfocar en sacar el mayor provecho a las inversiones que sí tenemos. ¿Cómo?

Si bien Lombardo en su artículo habla a los administradores de carteras y portafolios de instituciones financieras, sí menciona que hay tres formas de agregar valor, y esto también lo podemos pedir a nuestros asesores o buscarlo en nuestras inversiones:

1. Diversificación: la diversificación de activos es la “curita” favorita para la volatilidad. El mercado funciona como un péndulo, cuando a algunos activos les va bien, a otros no tanto. Por lo tanto si tienes una cartera diversificada podrás minimizar los golpes a los mercados.

2. Saber entrar y salir: Lombardo le dice a los administradores que deben saber “seleccionar el momento de entrada y salida de las posiciones, ya que esto tendrá un gran impacto en la relación de aciertos y fallas”. Esto, para el inversionista se traduce en: no podemos dejar que nos agarre la emoción y salirte de un cierto activo porque tuvo un día malo. Una decisión de estómago, no pensada o consultada con el asesor puede ser peor que varios malos días en los mercados.
Y recuerde que no hay mejor momento para comprar que cuando el resto de los inversionistas tienen o sienten miedo y están en ánimos de vender. En vez de ser el que venda, hay que saber si no es mejor ser el que compra.

3. Entender en qué tengo mi dinero y por qué hace sentido: esto no viene en el artículo de Lombardo, evidentemente un director de inversiones jamás les dirá a sus clientes o a sus administradores de activos. Esto se los digo porque tenemos que dejar  de poner nuestro dinero en cosas que no entendemos. El crecimiento de nuestro dinero es responsabilidad nuestra. El escoger en dónde y en quién confiamos para que nos administre lo poco o mucho que tenemos es responsabilidad nuestra. Así que no podemos poner nuestro dinero a trabajar en algo que no sabemos cómo funciona. No hay que ser financieros, solo tomar decisiones informadas e inteligentes, leer un poco sobre el tema, hacer preguntas.
Y la segunda parte, si decidimos que queremos invertir en Bolsa debemos saber por qué hace sentido esto para nuestra estrategia. Porque si quieres comprar una casa en 2 años invertir el dinero del enganche en solo acciones no es buena idea, pero si es para la universidad de tus hijos en 15 años, ¡adelante!

Les dejo esto como una invitación a pensar en cómo administramos nuestro dinero, cómo lo queremos hacer crecer y en quién estamos poniendo la confianza de manejarlo.

¿Ustedes, cómo piensan enfrentar esta realidad de volatilidad?

Espero sus comentarios y opiniones y sigamos la conversación en Twitter @vivircomoreina y Facebook.


piggo es una plataforma en línea para ahorrar e invertir en dos sociedades de inversión de la casa de bolsa GBM. Pretende ayudar a todo aquel que no ha logrado un hábito de ahorro para que su dinero crezca y pueda lograr sus objetivos.

Pensando en la transparencia les aviso que trabajo con piggo y escribo en su sitio web.

Aún así, pensé que sería interesante contar mi experiencia con la plataforma, explicar lo que me gusta y lo que me costó trabajo al usar el portal e iniciar parte de mi estrategia de inversión con ellos.

Lo que pretendo al contar esta experiencia es invitarlos a pensar lo fácil que puede ser iniciar un ahorro con inversión, que vean que existen productos que pueden ayudarnos a lograr objetivos y hacerlos pensar por qué no han dado el primer paso.

Les cuento, paso a paso, como fue mi experiencia:

1 Registro: Hay que dar bastante información, la misma que darías para abrir una cuenta de inversión en cualquier lado. Así que eso toma un poco de tiempo, pero la verdad es que el diseño lo hace menos tedioso. Además, hay detalles que me hicieron reír como la siguiente pregunta:

ERES UN ROBOT

Por un momento dudé, porque a veces sí me siento como robot, y quise poner quizá. ¿Qué hubiera pasado?, no sé.

Debes dar información fiscal, comprobantes de domicilio y tu IFE o pasaporte para poder abrir la cuenta. Todo lo subes como archivos adjuntos. Y si no funciona, lo puedes enviar por mail poniéndote en contacto con alguien del equipiggo (ayuda en línea). Yo tuve que pedir ayuda, acepto que soy iletrada en esto de la tecnología. Y todas las veces que envío un correo, escribo algo en el chat o llamo, hay alguien amable del otro lado que responde y ayuda. Esto, van a decir, es porque quieren captar clientes. Y sí, quizá si estás abriendo tu cuenta y necesitas ayuda serán muy amables, pero también lo fueron cuando hablé desesperada porque  la pantalla “se quedaba pensando” y no podía avanzar en la creación de mis objetivos. Pero eso lo relato más adelante.

El registro es sencillo y después de que corroboran tus datos te avisan que está lista tu cuenta para crear tus objetivos.

2 Pensar en los objetivos: Confieso que esto fue lo más difícil. Estuve frente a la pantalla un rato piense y piense. ¿Qué es lo que quiero y para cuándo lo quiero?  

Y también les digo que la clave es justo esto, saber qué queremos.

Al final decidí -hasta hora- establecer dos objetivos. Los dos a mediano plazo.

Objetivo 1:

Yo ya tengo una inversión a muy largo plazo que no toco y a la cual aporto regularmente. Pero ese ahorro es para complementar mi afore.

En piggo decidí hacer un ahorro para mis hijos, un colchonsito que les quiero hacer para un día lluvioso y para mandarlos a un campamento de verano en Alemania. Lo puse a mediano plazo, dentro de casi 5 años pensando que #vivircomoprincipe tendrá 9 años y #elpetitprince tendrá 6 años, lo que en principio me parece suficiente para irse unas semanas solos a un campamento. La verdad es que tenía poca idea de los costos, pero pregunté a algunas mamás de la escuela y con ese monto en mente le pedí a piggo que me hiciera el cálculo de lo que voy a necesitar en 5 años, por el tema de la inflación, y ese resultado se convirtió en mi objetivo.

Aquí hago una aportación mensual y además les he dado a todos los familiares la cuenta clabe para que aporten al fondo de los sobrinos/ahijados/nietos. De esta forma puedo superar el objetivo establecido o en algún momento bajarle a mi aportación mensual.

Además de que obligo a todos los familiares a pensar en el futuro de mis hijos y por lo tanto, quizá hasta en el suyo.

Objetivo 2: 

Mi segundo objetivo es un ahorro para mí, a mediano plazo -porque tengo ya cubierta mi estrategia de largo plazo- para mis gustitos, para apapacharme, pues. No le puse una etiqueta muy clara, porque a veces quiero una sala nueva, pero también me gustaría invitar a mi esposo de viaje. Aquí puse una aportación inicial, un ahorro previo y automaticé para que me quiten una cantidad al mes.

En ambos objetivos añadí más riesgo del que piggo me recomendaba. Porque lo padre de esta herramienta es que te dice cuánto puedes ganar o no – si le pones más riesgo a tu inversión. Como yo tengo un buen estómago para el riesgo, puse un poco más de renta variable en los dos objetivos.

Así se ve cuando vas moviendo entre más y menos acciones, tienes tu ahorro (lo que vas a poner tú), el escenario esperado, el optimista y el pesimista.

RIESGO

Aquí deben analizar qué tanto están dispuestos a arriesgar. Esta parte, por cierto, es muy divertida. Y aquí  fue donde me travé también porque al mover y poner más riesgo, sale un aviso que te dice que estás cambiando la estrategia recomendada. Y yo, o mi computadora, no podíamos ver esa ventana. Hablé mil veces y las mil veces el equipiggo me ayudó todo el tiempo necesario hasta que resolvimos mi problema. Que por cierto, fue una tontería. Pero el punto es la amabilidad y disponibilidad del otro lado de la pantalla o teléfono. Créanme que me pasa pocas veces y lo saben porque siempre me quejo.

3. Automatizar: Esto es lo que nos ayuda a no sentir el ahorro. Cuando en piggo das chance de que te quiten el dinero directamente de tu cuenta, entonces te olvidas del pendiente de “tengo que meterle dinero a mi inversión”. piggo jala de tu cuenta de cheques el dinero el día que le dices y ni cuenta te vas a dar de que tienes menos, porque te vas a acostumbrar a vivir con lo que sí tienes en tu cuenta. 

Esta es la mejor manera de poner al ahorro como una prioridad y dejar de verlo como lo que me sobra al final del mes.

4. Mi conclusión: Creo que lo interesante es el proceso de pensamiento y reflexión en el que entré. Me importa ahorrar, quiero tener dinero y quiero poder cumplir objetivos, pero no había pensado realmente en qué quería, qué nombre le pondría y cuánto necesitaría. Este ejercicio me ayudó a planear mejor y por eso, me gusta piggo.

Espero que con esto los invite a sentirse obligados a pensar en qué es lo que quieren, para qué, exactamente, es que están ahorrando. O, los que no ahorran, cómo van a conseguir eso que sueñan si no le aportan un centavo. Y peor aún, cómo lo van a lograr si sus metas están en la cabeza y ni siquiera las han puesto en papel para saber cuánto se van a tardar en lograrlas.


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Foto de Julieta Osuna de Cruz enviada para el concurso ‘Qué es para ti Vivir como reina y gastar como plebeya.

 

El sábado acabó el concurso que hice con Sofía Macías de Pequeño Cerdo Capitalista para regalar un ejemplar de mi libro. (Gracias Sofía por este divertido ejercicio que compartiste con mi libro).

La idea era enviar una foto que reflejara lo que es “Vivir como reina y gastar como plebeya”.

Lo que llegó me hizo pensar en lo que son las finanzas personales y la relación que llevamos con el dinero.

Para muchos “Vivir como reina” era la posibilidad de viajar sin preocupaciones financieras. Otros dijeron que era gastar poco en experiencias que les eran gratificantes. Hubo un ejemplo con el que me identifiqué mucho -porque así he cargado por todos lados a mis dos hijos y por eso es la foto de este post-, y Julieta decía que para ella “Vivir como reina y gastar como plebeya” era gastar poco por disfrutar una tarde con su hijo. Y otra foto, la del único hombre que se animó a participar, explicaba que “Vivir como reyes y gastar como plebeyos” era disfrutar la vida sin preocuparte por el costo de las actividades, objetos y experiencias adquiridas porque ese dinero lo tienes contemplado. (Por cierto, todas las fotos las pueden ver en mi página de Facebook en el álbum de Concurso: Qué es para ti Vivir Como Reina).

Revisé las fotos que compartieron. Vi mil veces las imágenes y pensé qué transmitían. Al final, mi conclusión es que para muchos Vivir como reina y gastar como plebeya se traduce en tener la libertad de tomar las decisiones que queramos. Y sí, eso es también para mí el significado del título de este blog. (Por cierto, este año cumplí 5 años de escribir en este espacio y de hablar de lo que es “Vivir como reina y gastar como plebeya” y eso me hace muy feliz).

Tomar control de nuestras finanzas, aprender a hacer un presupuesto, controlar la “tarjetitis”, como la llama Sofía, y aprender a planear es DECIDIR que queremos vivir mejor, es optar por querernos y cuidarnos más. ¿Cómo?, ¿por qué?

Porque al final al cuidar tu dinero, hacerlo crecer, pensar en ti cuando tengas canas y no gastarte todo lo que te llega cada quincena es ponerte a ti primero antes que todas las otras cosas y personas que tienes alrededor.

Los invito a pensar en esto, en por qué sí o por qué no se han puesto a ustedes primero. Sobre todo a los que siguen posponiendo el ahorro o los que creen que hablar de dinero es todavía de mala educación y que más vale ni mencionarlo porque igual y se nos va el que sí tenemos en las manos.

Y no se confundan. Hay veces en la vida en las que las prioridades son diferentes y endeudarse es la forma de conseguir lo que se quiere, y no está mal, solo hay que hacerlo consciente: me endeudo porque este es mi plan y requiere de esta deuda para lograrse.

¡Felicidades a los que ya tomaron la decisión de tener el control! ¡Felicidades a los que ya planean y saben cómo gastan! ¡Felicidades a quienes se pueden dar el lujo de gastar como se les antoje! Eso es “Vivir como reyes y gastar como plebeyos”.

Espero sigamos la conversación en Twitter y Facebook y dejen sus comentarios aquí en la zona de opinión. 


Abril es el mes de la declaración anual para personas físicas. Les quedan 9 días para presentarla.

Yo ya la presenté y tuve un saldo positivo que estoy esperando me regrese el SAT pronto. ¡Yay!

(Si no sabes si debes o no presentar declaración anual da click aquí y lee lo que dice el SAT)

El proceso para presentar la declaración no fue el más sencillo. Entre las cosas que más trabajo me cuestan es esto de pedir a los clientes de todo el año que me entreguen una constancia de retención de impuestos para tener todos los papeles en orden. Hay clientes que me la dieron un minuto y medio antes de que presentara mi declaración. Pero estos son los gajes del trabajador independiente.

Otro de los rubros importantes en esta declaración anual son los gastos personales para deducciones. Hay que saber qué puedes deducir y tener siempre comprobantes válidos con RFC y domicilio fiscal. Estos papeles los tienes que guardar por cinco años por si Hacienda te quisiera hacer una revisión o auditoría después. (Abajo pongo una lista de las deducciones básicas).

Y finalmente, no se pongan a hacer su declaración anual si no tienen esto a la mano:

– Todas las constancias de percepciones y retenciones de 2013.
– Declaraciones mensuales al corriente.
– Recibos de honorarios o facturas de los gastos que vas a deducir y que están relacionados con tu actividad.
– Recibos de honorarios o facturas de pagos que realizaste en 2013.
– Recibos o facturas de pagos de colegiaturas.
– Contraseñas de acceso a los servicios electrónicos del SAT o la Firma Electrónica Avanzada (FIEL).
– Tu RFC.
– Constancia de percepciones y retenciones.
– Tu Clabe para que la pongas en caso de que haya saldo a favor.

Estos son algunos de los rubros básicos que luego se olvidan:

1- Honorarios médicos, dentales y gastos hospitalarios.
2. Medicinas incluidas en facturas de hospitales.
3. Gastos funerarios.
4. Seguros de gastos médicos.
5. Intereses del crédito hipotecario de tu casa.
6. Donativos no onerosos ni remunerativos (no más del 7% de los ingresos acumulables).
7. Aportaciones para el retiro (depositados en tu afore o planes personales de retiro y no más de 5 salarios mínimos elevados al año o 10% de tus ingresos, lo que sea menor).
8. Transporte escolar obligatorio.

Aquí les dejo la liga a la declaración anual del SAT para que empiecen ya.

Y la liga al SAT donde explican todo para personas físicas. 

Dos cosas mas que me sirvieron. Uno de mis clientes no me dio mi retención de impuestos a tiempo para el día que yo quería hacer mi declaración. La hice sin esa constancia porque pude registrar (gracias a que ya casi todo está automatizado y es electrónico) a la empresa y el SAT me lo tomó por bueno. No obstante, recomiendo tener todas las constancias para no tener problemas futuros.

Y para los que esto de pagar impuestos les da flojera… lean esto que son las multas que podrían tener que pagar – hasta 22,500 pesos.

Para los que siguen con dudas, llamen a InfoSAT: 01 800 46 36 728 (en México), y 1 877 44 88 728 (desde Estados Unidos y Canadá), de lunes a sábado de 8:00 a 21:00 horas. 

Espero sus experiencias pagando impuestos en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter @vivircomoreina o Facebook facebook.com/vivircomoreina. 

 

                                                                                                                    


Contradictorio les parecerá el título de este post. Lo es. Uno esperaría que si las expectativas que se tienen de los mercados son positivas, que las estrategias de inversión serían menos adversas al riesgo. Pues parece que este 2014 ese no es el sentimiento del inversionista.

52% de los inversionistas a nivel mundial planean adoptar estrategias más conservadoras este año, tomar menos riesgo y asumir menores rendimientos por su dinero invertido, según datos de la Encuesta del Sentimiento del Inversionista Global de la firma Franklin Templeton.

Solo en México, esta tendencia por el conservadurismo la aceptan 58% de los inversionistas encuestados.

Esto va en contra “de la opinión que la mayoría de los mismos inversionistas tienen sobre un mejor desempeño del mercado de acciones y rendimientos mejores de sus inversiones este año”, añade la encuesta. Hay una desconexión.

Otro dato que refleja la contracción: todos quieren ser más conservadores al mismo tiempo que 4 de cada 5 inversionistas sienten optimismo en cuanto a la posibilidad de alcanzar sus objetivos financieros.

En México, y esto no es dato de la encuesta, sino de varias entrevistas que he realizado a directores de instituciones financieras en los últimos meses, la tendencia del inversionista es conservadora. La mayoría de los portafolios que manejan los bancos son de perfiles conservadores. Y esto sucede cuando las tasas de interés a nivel mundial y en México están bajas e instrumentos de deuda o renta fija ya no siempre logran mantener un rendimiento por encima de la inflación.

“Un enfoque inteligente para manejar el riesgo no es evitarlo categóricamente, sino asegurarse que los riesgos tomados son intencionales, entendidos y propiamente compensados teniendo en la mira nuestras metas de inversión de largo plazo”, dijo Hugo Petricioli, country manager de Franklin Templeton Investments México.

¿Qué es lo que está pasando? Si tú tienes inversiones a largo plazo y no tomas la estrategia que Hugo plantea en esta última cita, de tomar ciertos riesgos y no evitarlos por completo, tu dinero corre peligro porque tomas decisiones basadas en los eventos del día o de corto plazo, para inversiones que tienes a largo plazo.

Entonces, ¿en qué quieren poner su dinero los inversionistas en México?

En bienes raíces y metales preciosos.

Invertir en estos dos activos no es mala idea, solo hay que tener siempre en mente la regla número 1 de las inversiones: no pongas todos tus huevos en la misma canasta y diversifica.

En fin, me pareció interesante que la encuesta reflejara esta desconexión en los inversionistas a nivel mundial y en México. Debemos, los que queremos invertir e ir haciendo más dinero con el que ya tenemos, de pensar realmente en la estrategia correcta para lograrlo y la ayuda de un buen analista financiero es clave para ordenarnos y establecer el camino que queremos seguir para conseguir nuestras metas.

Una sencilla conclusión a todo esto: Si queremos que nuestro dinero trabaje y obtenga rendimientos no podemos dejar de tomar algo de riesgo porque los instrumentos de deuda no son ya el refugio que eran antes, hay que tomar riesgo, pero éste debe ser acotado a nuestras metas y planes y lo debemos tomar asesorados.

Si quieren darse una empapara de inversiones en una lectura agradable lean “El pequeño cerdo capitalista: Inversiones” y “Maneja tu dinero para Dummies“.

Otros datos interesantes de México en la encuesta:

– Casi la mitad de los encuestados dijeron que el mercado subió en 2013, cuando en realidad bajó. Creo que andamos un poco desinformados.

– Un tercio de los inversionistas mexicanos esperan agregar o incrementar sus inversiones en acciones locales.

– Los inversionistas mexicanos son optimistas en cuanto a conseguir sus metas financieras y esto coloca al país como el tercero más optimista de la encuesta. El top 3: India, Chile y México. Los 3 menos optimistas: Japón, Corea y Francia.

 


El amor y el dinero parecen ser temas sin mucha relación entre sí. Pero, al final, los dos causan ilusión y los dos pueden traer problemas. Además, para conseguir uno podemos usar el otro.

Confieso que soy poco partidaria de esta celebración de corazones y sentimientos amorosos. Creo que el 14 de febrero es un día para incitarnos a gastar lo que debemos ahorrar. No obstante, utilizo el día de San Valentín como pretexto para hablar de las parejas en México y su gasto en el amor.

En México solo 34% de los hogares está formado por parejas casadas. De hecho, hay más de 20 millones de mexicanos solteros, viudos, divorciados o separados.  Y aún así, los mexicanos gastan en promedio más de 220 billones de pesos al año en la búsqueda de una pareja, según un estudio llamado ‘El costo del amor en México’.

Según las estadísticas de Seis Grados, agencia de matchmaking para los solteros mexicanos, la edad está ligada o es proporcional a la cantidad de dinero invertida en un primer encuentro:

  • El 20% de  los solteros estaría dispuesto a pagar hasta 250 pesos en una primera cita.
  • El 50% de los solteros estaría dispuesto a pagar hasta 500 pesos en una primera cita.
  • El 30% de los solteros estaría dispuesto a pagar 600 pesos o más en una primera cita.

Todos los que andan en búsqueda del amor gastan unos 16,000 pesos al año en actividades que les ayudarán a encontrar a su media naranja -salir para conocer gente, tratamientos de belleza o ropa-. Otro dato -algo esperado, la verdad- que me compartieron en Seis Grados es que los hombres gastan más que las mujeres a la hora del cortejo, 89% de los mexicanos sigue pensando que el hombre debe pagar la cuenta.

Las mujeres gastan unos 4,000 pesos menos que los hombres en actividades para encontrar el amor. Y aquí solo me pregunto si incluyen en esto las mil y un visitas a salones de belleza, depilaciones, tratamientos para uñas y demás cosas que hacemos siempre para vernos bien por si nos encontramos con un potencial galán. Y esto me lleva a otro punto, al final, no solo los solteros gastan en encontrar el amor, los emparejados gastamos en mantenerlo, aunque digan que cada vez menos.

Según los datos de Seis Grados, durante el primer año de relación, las nuevas parejas invierten alrededor de 27,000 pesos anuales en citas, actividades recreativas y de descanso. No obstante, los gastos se reducen de manera significativa mientras más tiempo tiene la relación.

¿Cuánto gastan ustedes en mantener el amor o en encontrarlo?, ¿lo tiene contabilizado?, ¿lo tienen presupuestado? 

Un par de datos curiosos que me mandaron de Seis Grados y que son de un estudio internacional realizado en 14 países que analizó la relación entre la vida en pareja y los salarios percibidos:

–          El 68% de las personas con mayor productividad están casadas o viven con sus parejas.

–          Las personas casadas incrementan su salario en 3.2% anualmente, mientras que las solteras solo lo aumentan en un 1.4%.

–          Los hombres que viven con sus parejas ganan más que los solteros. Sin embargo, las mujeres que viven con sus parejas ganan menos que las mujeres solteras.

Espero pasen un lindo y no despilfarrador día del amor y la amistad. Y me quedo esperando sus comentarios en la zona de opinión, además de que espero sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina y Facebook.  

 


En México, 7 de cada 10 retirados cuenta con una vivienda de su propiedad, es decir un inmueble que está a su nombre, según datos de la última encuesta de Amafore sobre la situación que enfrentan las personas en edad de retiro, publicada en agosto de 2013.

Este es un dato positivo, sí, hasta cierto punto.

Los ladrillos son el patrimonio que en México más se valora y el que se tiene, pues si bien los viejitos de hoy tienen casa, 4 de cada 10 trabajan y de éstos el 83% lo hace porque necesita el dinero. Solo 16% de los adultos mayores a los 65 años que trabajan lo hacen porque quieren mantenerse activos.

De los que trabajan 77% tienen ingresos menores a los 5,500 pesos al mes. Además de que 7 de cada 10 cuentan con dependientes económicos.

Y el escenario se va poniendo más gris.

28% de los encuestados dependen económicamente de alguien más y en su gran mayoría, quienes los apoyan o mantienen son los hijos.

Imagino que los hijos quizá no tengan casa propia y vivan en la de sus padres o renten, este dato no viene en la encuesta, lo asumo porque 4 de cada 10 dice que para sus hijos es difícil o hasta muy difícil mantenerlos. El dinero que quizá podrían ahorrar para la adquisición de un inmueble se va en la ayuda a sus padres.

Y la cereza en el pastel o la lección de todo esto para las siguientes generaciones es que solo 2 de cada 10 hizo planes para el momento de su jubilación y su vida después de los 65 años. 63% dice que no ahorró porque no le alcanzaba para eso.

Los ladrillos son un gran activo patrimonial, es positivo que tan alto porcentaje tenga casa. Pero es preocupante que sigan trabajando por necesidad, porque entonces es muy probable que el mantenimiento de la casa sea un peso. Por eso tantos reciban ayuda de sus hijos para no solo ellos, sino sus dependientes económicos.

La planeación, las metas a futuro y el ahorro para enfrentar esta etapa de vida son esenciales. Jóvenes, ahora que pueden trabajar, planeen, establezcan metas y ahorren  para llegar a las canas con casa y dinero para disfrutar la vida.

 

 


Septiembre es el mes del testamento. Y ya casi se acaba el mes, así que si sigues sin aprovechar los descuentos, es el último momento para hacerlo.

Durante septiembre los notarios se ponen de acuerdo y ofrecen descuentos de hasta 50% en el trámite del testamento. Así que si el costo era tu pretexto, ahora no lo puedes utilizar.

Pero más allá del descuento que ofrecen los notarios, testar es un derecho que tienes como mexicano que te permite decidir a quién quieres dejarle los bienes que has logrado juntar con tu trabajo, a quién quieres dejarle tu patrimonio. Y no creas que debes hacer una lista de lo que tienes al mínimo detalle -a menos de que quieras ser muy específico de quién se queda con qué- en un testamento puedes ser bastante vago e incluso hablar de bienes futuros e hijos futuros.

Por ejemplo: puedes establecer que todo lo que tengas se divida equitativamente entre los hijos que tienes hoy y los que puedas llegar a tener hasta el día que mueras. Es un documento que no tienes que modificar con cada hijo que tengas o cada bien que vendas o adquieras. Insisto, a menos de que quieras tú establecer qué le dejas a quién.

¿Cuándo hacerlo? Legalmente solo necesitas tener 16 años cumplidos y una identificación para poder hacer un testamento. Yo creo que hay que tener un testamento desde el momento en el que eres financieramente independiente, que tienes un sueldo, una afore que podrías heredar, un automóvil o una linda bicicleta en la que te transportas al trabajo.

Este testamento no solo protegerá a tu familia y ayudará a evitar conflictos a la hora de que faltes (siempre hay pleitos cuando alguien muere y deja bienes, cualquiera que sean, sin testamento), pero también te ayudará a hacer un análisis de tu patrimonio porque aunque no hagas una lista de lo que tienes, por lo menos vas a pensar qué es lo que estás dejando en las manos de tus beneficiarios. Solo pensar en lo que tienes te ayudará a entender cómo estás financieramente hablando -podrías darte cuenta de que no tienes más que deudas o que  tienes muchas joyas y poco dinero líquido- el objetivo es que te permitirá analizar y pensar un poco en hacia dónde quieres ir con el patrimonio que estás logrando.

Esta es una razón válida para que te animes a buscar a un notario y finalmente testes.

Si tienes hijos, antes de correr a hacer tu testamento debes hablar con tu pareja y decidir quién cuidaría de ellos si los dos faltan, si bien el testamento es personal, es importante que en el tuyo y en de tu pareja quede claro quién queda como tutor de los niños. Solo eso es lo que tienen que compartir los dos. De hecho, el testar no se traduce en que tu pareja sepa lo que tienes  -un miedo que muchos tienen de hacer un testamento-.

Los invito a pensar un poco las razones por las que no han hecho su testamento y de paso hacer esta lista mental de los bienes que tienen para iniciar un análisis de lo que compone su patrimonio.

Sigamos la conversación en la zona de comentarios, en Twitter @vivircomoreina, Facebook, y mi sitio web.  

 

 

 


Este primero de julio fue el cumpleaños 16 del Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) que en 1997 cambió las reglas del juego para que los trabajadores afiliados al IMSS tuvieran un sistema de pensión de contribución definida y una cuenta individual, es decir, las afores.

Hay un panorama muy alentador de cómo gracias al SAR y la reforma hoy el IMSS y el ISSSTE tienen un sistema de pensiones sostenible. Y es cierto, pero no hay que cantar victoria. El SAR tiene grandes retos por delante y la verdad, es que tú tienes mucho trabajo que hacer para que el día de mañana lo que recibas con tu pensión te alcance para vivir dignamente. Así que en parte… si ya eres generación afore y cuando cumplas 65 años no te alcanza, será tu culpa.

A 16 años este es el panorama:
– Existen 12 afores.
– Las afores tienen casi 2,000 millones de pesos bajo administración.
– El dinero de los trabajadores en las afores representa el 13% del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
– Existen 49 millones de mexicanos con una cuenta individual de afore.
– Los rendimientos que se han ofrecido en los últimos 16 años en han sido del 13.07% nominal y 6.4% real promedio anual.
– Las afores han financiado a empresas mexicanas de distintos tamaños con 657,141 millones de pesos.

En toda teoría todos los que se retiren bajo esta nueva ley -con su afore- formarán parte de un sistema de pensiones sostenible, que si bien no resolverá nuestros problemas a la hora de tener canas, sí nos permite mejorar la cantidad que vamos a recibir por medio de aportaciones voluntarias y sabiendo -exactamente- cuánto dinero tienes en tu cuenta.

Pero, como dije antes, el SAR tiene muchos retos para que los mexicanos puedan tener y lograr una pensión más digna.

Retos claves:
– Con una aportación del 6.5% del salario -como se pide a los afiliados al IMSS- o de 11.30% -afiliados al ISSSTE- no será suficiente para tener una pensión del 70% de tu último ingreso. Estas aportaciones deben incrementar, ya sea con aportaciones voluntarias de los trabajadores -cosa que no sucede con mucha frecuencia- o que por ley se obligue al trabajador a aportar más para su retiro.
– Por otro lado, al SAR están solo los trabajadores afiliados al IMSS o al ISSSTE, es importante que los que trabajan para gobiernos estatales o municipales, universidades públicas y paraestatales den el salto a un sistema de contribución definida para que el sistema sea viable. ¿Por qué? Pensemos que hoy el bono demográfico en México hace que muchos jóvenes trabajen y paguen por las pensiones de los viejitos, pero esto se va a revertir y en 35 años habrá ´mas pensionados que jóvenes trabajando, esto en principio es uno de los factores por los cuales no tener un sistema como el propuesto por el SAR no hace sentido a largo plazo.
– Al inicio, la mayoría del dinero en las afores se invertía en deuda gubernamental, ahora ya hay posibilidad de invertir en instrumentos mucho más complejos. Ese ha sido un avance interesante, pero debe seguir avanzando pues el tope de inversión en renta variable, por ejemplo, de solo 20% de la cartera es insuficiente para que se logren rendimientos interesantes, sobre todo conforme vaya creciendo el dinero administrado por las afores.

¿Festejamos o no?
Queda claro que el SAR tiene muchos retos por delante.

México también tiene muchas batallas que ganar para que su sistema de pensiones no sea una carga terrible en unos años.

Pero el mayor reto lo tenemos cada uno de los mexicanos que no pensamos en el retiro, que no ahorramos para el retiro, que no tenemos idea de en qué afore estamos, de si aportamos o no, o incluso seguimos con la idea de que las afores son una tomada de pelo.

El retiro, como he dicho varias veces en este mismo espacio, está en nuestras manos. El gobierno nos ayudará cada vez menos, las familias no podrán con la carga económica de sus adultos mayores. Si quieres pasarla bien cuando te retires, debes trabajar en tu pensión desde hoy.

Da click en la palabra para leer más sobre lo que he escrito sobre afores y retiro.

Espero sus opiniones en la zona de comentarios y sigamos la conversación por medio de Twitter en @vivircomoreina o Facebook.com/vivircomoreina

 


Una vez más algunos de los integrantes del clan financiero nos unimos para hacer una cadena de blogs sobre el dinero, esta vez, pensados en la mujer porque hoy es nuestro día. ¡Feliz día de la mujer!

Si han llegado aquí porque leyeron el blog de Sofía Macías de El Pequeño Cerdo Capitalista, entonces ya se enteraron de si es o no mala educación preguntar el sueldo. (Si no lo han leído, vayan).

A mí me toca hablar de cuando el sueldo que reciben las mujeres es mayor al que reciben sus parejas.

Un par de datos que llaman la atención:
La portada de la revista Time titulada “The richer sex” o algo como “El sexo más rico” dice:
–       4 de cada 10 esposas que trabajan tienen un salario mayor al de su marido. Esto no se traduce en que ganen igual que sus pares, de hecho, las mujeres que trabajan tiempo completo siguen ganando el 81% de lo que gana el hombre en un puesto igual. Eso quiere decir que las mujeres que mantienen sus hogares lo hacen con menos dinero que sus pares hombres.
–       Es probable que en 25 años las carreras de derecho y medicina sean dominadas por el sexo femenino.
–       Las mujeres solteras entre los 22 y los 30 años que viven en la mayoría de las grandes ciudades estadounidenses tienen un ingreso promedio mayor al de sus pares hombres.

Y sí, son datos en Estados Unidos y en México, dirán algunos, la realidad es distinta (aquí una numeralia de la realidad de las mujeres en México). Aquí 40% de las esposas no ganan más que sus maridos. Pero de que hay casos de parejas que viven así, eso es una realidad.

Yo conozco un par. Ellas son las ejecutivas que trabajan y ganan más y sus parejas ayudan en la casa y/o con los hijos. ¿Qué es lo correcto? Nadie sabe, cada pareja debe acomodarse según sus necesidades. Porque el que ella gane más no se traduce en que necesariamente tenga menos tiempo para los hijos. Y el que él gane menos tampoco es equivalente de que pueda tomar el rol de proveedor en casa.

Cuándo les preguntas a ellos si son felices de que sus esposas traigan más dinero a casa, te dicen que sí. Pero, ¿realmente son sinceros?, ¿no les importa que ellas paguen la cuenta en el restaurante?

Pregunté en Twitter y Facebook las respuestas incluían las siguientes frases:
“Intimidante por la educación que nos dieron, pero deberíamos estar orgullosos”.
“Si gana más que yo no me inquieta, los dos ganamos”.
“Me da mucho estar al lado de una mujer exitosa, me impulsa y comparte conocimiento”.
“Que no importa quién aporte más o menos, ambos tienen compromisos en la casa y mucho más con los hijos”.

El mundo laboral ha cambiado. Las mujeres llegan a puestos directivos cuando antes era impensable. Balancean trabajo y casa, proveen dinero y tiempo a la familia. Y sus parejas las ayudan y las impulsan. (Un par de notas al respecto que les pueden interesar: Guerra por las mujeres, Administra tu hogar como a la empresa).

Si estás en esta posición y ganas más que tu pareja o ella gana más que tú, estos tips los pueden ayudar a que las finanzas en pareja no causen estrés emocional:

  1. Tengan una cuenta para los gastos de la casa en la que los dos aporten y los dos puedan comprar cosas sin permisos. Lo que entra ahí es de los dos y ambos pueden comprar lo que crean necesario para la casa.
  2. Hablen de quién paga cuando salen juntos. Habrá a quienes no les moleste que la mujer firme la cuenta incluso frente a los amigos. Habrá a quienes sí. Hablen antes de que hieran sentimientos. Y un detalle, no porque ella firme, quiere decir que ella paga, ¡eh!
  3. Hablen de dinero. Esto no lo puedo dejar de decir. Sin una buena comunicación no hay barrera que detenga las emociones de la relación financiera. Si tienen metas en conjunto y saben por qué cada uno hace lo que hace y aporta lo que aporta, no habrá resentimientos.
  4. Como mujer, por favor no te sientas mal. Si tú eres la que te sientes mal porque tu marido gana menos, a él lo vas a poner en la situación de sentirse incómodo. Entonces, no porque ganes más debe cambiar el arreglo que tenían como pareja.
  5. Dividan responsabilidades: Sean claros de a quién le toca qué en la familia. Y no solo respecto a quién recoge a los hijos de la clase de natación, sino del ingreso de ambos, qué y cuánto es para qué. Para más sobre esto, lean la nota que les compartí un poco más arriba titulada ‘Administra tu hogar como la empresa’.

Este es solo uno de los temas relacionados con las mujeres y el dinero, para seguir leyendo y obteniendo más información, lean el post en el blog de Isela Muñoz, El Peso Nuestro de Cada Día, a quien por cierto hay que felicitar no solo por ser mujer, sino porque su blog hoy cumple 5 años. Su blog de hoy es: Finanzas para mujeres, lo que deberías saber de dinero.

Espero sus opiniones en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina y en Facebook en www.facebook.com/vivircomoreina.  



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