El año pasado lo dije y este lo repito. El Buen Fin no te puede agarrar desprevenido. Es un evento que conoces que sucederá desde hace un año. Lo que sea que vayas a comprar lo puedes planear con tiempo para no sobreendeudarte.

Según un estudio de la Profeco publicado el año pasado, después del Buen Fin, 79.4% de quienes adquirieron un producto no gastaron más de lo planeado y 72.3% pagaron de contado. Esto quiere decir que 7 de cada 10 consumidores en el Buen Fin del año pasado pudieron juntar el dinero para adquirir el bien que necesitaban y controlaron su cartera para no pasarse de lo presupuestado.

¡Qué bien!

Este año el Buen Fin es del 15 al 18 de noviembre. Ojalá ya tengan planeada su estrategia de compra y de pago.

El sondeo, por cierto, también encontró que 6 de cada 10 consumidores planean el gasto que van a hacer durante el Buen Fin y 7 de cada 10 saben qué bien es el que van a adquirir.

Si eres de los que todavía no planea cómo o qué comprar, de aquellos a los que este Buen Fin iba a tomar por sorpresa, o de los que solo iban a darse una vuelta por las tiendas a ver qué encontraban sin presupuesto en mano, debes seguir leyendo y tomar nota pues esa no es la táctica correcta para abordar este fin de semana de descuentos. Pero no te preocupes, todavía tienes tiempo para lograr una estrategia de consumo atinada para no dañar tu cartera.

Si eres de los que planearon y tienen un presupuesto para el Buen Fin en mano, solo me queda felicitarlos. Es el tercer año de esta propuesta del gobierno para ayudar a impulsar la economía del país y para aprovecharla como consumidor lo único que podemos hacer es planear.

En fin, no importa en qué grupo estés estas recomendaciones te pueden ayudar a aprovechar este fin de semana de compras, y claro, prevenir que no terminen sufriendo las consecuencias de un consumo no planeado y que exceda sus capacidades de pago.

1. Haz la lista y sé honesto

Este año no tengo una necesidad real de compra para la familia. El año pasado, por ejemplo, necesitábamos un sillón y aprovechamos el Buen Fin para adquirirlo. Este año no me voy a poner a buscar una necesidad solo porque se acerca el fin de semana de descuentos.

Si te pasa lo mismo, no busques necesidades. Déjalo ir. No vas a perder la ‘GRAN’ y ‘ÚNICA’ oportunidad de tu vida.

Si tienes necesidades entonces empieza la lista. Quizá necesites tres cosas, anótalas en orden de importancia. Después, si en tu presupuesto no te alcanza, entonces adquiere solo para lo que tienes el dinero y vete por la más importante.

Si van a aprovechar los descuentos para adquirir los regalos de la temporada decembrina hagan una lista detallada de a quién le van a regalar y qué. No lleguen a ver qué encuentran porque la compra va a ser poco eficiente. El año pasado, me contó una conocida, que llegó sin lista y no sé qué le pasó pero al llegar a su casa tenía dos regalos para su sobrino y le faltaba un regalo para su hermana.

2. Revista tu presupuesto

No salgas a comprar si no tienes el dinero a menos de que sea una necesidad extrema. Por ejemplo, el viernes antes del Buen Fin se rompe tu refrigerador y no hay forma de arreglarlo o la compostura sale más cara que uno nuevo. En este caso puedes ir a comprar un refri aunque no tuvieras presupuestado el dinero.

En principio deberías tener un fondo de emergencia para este tipo de gastos, pero si no lo tienes, entonces revisa si puedes aprovechar un pago a meses sin intereses en una tarjeta que puedas pagar para NO generar intereses.

Para las otras necesidades menos urgentes, revisa que puedas pagarlas sin problemas.

3. Analiza la forma de pago

Si la tienda ofrece meses sin intereses o a contado con descuento, los intereses son el descuento.

Trata de tener el dinero para lo que compres, no que debas cargar efectivo, pero si lo pones en una tarjeta, que llegando el estado de cuenta lo pagues completo.

4. Sal y compara antes del Buen Fin

Tienes 10 días para salir a comparar. Revisa qué marcas/estilos/colores/precios/formas tienen las diferentes tiendas y decide cuál vas a comprar antes de que lleguen los descuentos. Ahorrarás tiempo y estrés y realizarás una mejor compra.

5. No te dejes llevar

Como dije en el primer punto, si no tienes una razón clara para aprovechar el descuento, deja pasar el Buen Fin.

Y si ya fuiste por la lavadora, y eso es todo lo que necesitas y puedes pagar, no tienes porqué ir a ver la sección de juguetes, gadgets o ropa.

Aprovecha el Buen Fin, no dejes que se aprovechen de ti.

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Una vez más algunos de los integrantes del clan financiero nos unimos para hacer una cadena de blogs sobre el dinero, esta vez, pensados en la mujer porque hoy es nuestro día. ¡Feliz día de la mujer!

Si han llegado aquí porque leyeron el blog de Sofía Macías de El Pequeño Cerdo Capitalista, entonces ya se enteraron de si es o no mala educación preguntar el sueldo. (Si no lo han leído, vayan).

A mí me toca hablar de cuando el sueldo que reciben las mujeres es mayor al que reciben sus parejas.

Un par de datos que llaman la atención:
La portada de la revista Time titulada “The richer sex” o algo como “El sexo más rico” dice:
–       4 de cada 10 esposas que trabajan tienen un salario mayor al de su marido. Esto no se traduce en que ganen igual que sus pares, de hecho, las mujeres que trabajan tiempo completo siguen ganando el 81% de lo que gana el hombre en un puesto igual. Eso quiere decir que las mujeres que mantienen sus hogares lo hacen con menos dinero que sus pares hombres.
–       Es probable que en 25 años las carreras de derecho y medicina sean dominadas por el sexo femenino.
–       Las mujeres solteras entre los 22 y los 30 años que viven en la mayoría de las grandes ciudades estadounidenses tienen un ingreso promedio mayor al de sus pares hombres.

Y sí, son datos en Estados Unidos y en México, dirán algunos, la realidad es distinta (aquí una numeralia de la realidad de las mujeres en México). Aquí 40% de las esposas no ganan más que sus maridos. Pero de que hay casos de parejas que viven así, eso es una realidad.

Yo conozco un par. Ellas son las ejecutivas que trabajan y ganan más y sus parejas ayudan en la casa y/o con los hijos. ¿Qué es lo correcto? Nadie sabe, cada pareja debe acomodarse según sus necesidades. Porque el que ella gane más no se traduce en que necesariamente tenga menos tiempo para los hijos. Y el que él gane menos tampoco es equivalente de que pueda tomar el rol de proveedor en casa.

Cuándo les preguntas a ellos si son felices de que sus esposas traigan más dinero a casa, te dicen que sí. Pero, ¿realmente son sinceros?, ¿no les importa que ellas paguen la cuenta en el restaurante?

Pregunté en Twitter y Facebook las respuestas incluían las siguientes frases:
“Intimidante por la educación que nos dieron, pero deberíamos estar orgullosos”.
“Si gana más que yo no me inquieta, los dos ganamos”.
“Me da mucho estar al lado de una mujer exitosa, me impulsa y comparte conocimiento”.
“Que no importa quién aporte más o menos, ambos tienen compromisos en la casa y mucho más con los hijos”.

El mundo laboral ha cambiado. Las mujeres llegan a puestos directivos cuando antes era impensable. Balancean trabajo y casa, proveen dinero y tiempo a la familia. Y sus parejas las ayudan y las impulsan. (Un par de notas al respecto que les pueden interesar: Guerra por las mujeres, Administra tu hogar como a la empresa).

Si estás en esta posición y ganas más que tu pareja o ella gana más que tú, estos tips los pueden ayudar a que las finanzas en pareja no causen estrés emocional:

  1. Tengan una cuenta para los gastos de la casa en la que los dos aporten y los dos puedan comprar cosas sin permisos. Lo que entra ahí es de los dos y ambos pueden comprar lo que crean necesario para la casa.
  2. Hablen de quién paga cuando salen juntos. Habrá a quienes no les moleste que la mujer firme la cuenta incluso frente a los amigos. Habrá a quienes sí. Hablen antes de que hieran sentimientos. Y un detalle, no porque ella firme, quiere decir que ella paga, ¡eh!
  3. Hablen de dinero. Esto no lo puedo dejar de decir. Sin una buena comunicación no hay barrera que detenga las emociones de la relación financiera. Si tienen metas en conjunto y saben por qué cada uno hace lo que hace y aporta lo que aporta, no habrá resentimientos.
  4. Como mujer, por favor no te sientas mal. Si tú eres la que te sientes mal porque tu marido gana menos, a él lo vas a poner en la situación de sentirse incómodo. Entonces, no porque ganes más debe cambiar el arreglo que tenían como pareja.
  5. Dividan responsabilidades: Sean claros de a quién le toca qué en la familia. Y no solo respecto a quién recoge a los hijos de la clase de natación, sino del ingreso de ambos, qué y cuánto es para qué. Para más sobre esto, lean la nota que les compartí un poco más arriba titulada ‘Administra tu hogar como la empresa’.

Este es solo uno de los temas relacionados con las mujeres y el dinero, para seguir leyendo y obteniendo más información, lean el post en el blog de Isela Muñoz, El Peso Nuestro de Cada Día, a quien por cierto hay que felicitar no solo por ser mujer, sino porque su blog hoy cumple 5 años. Su blog de hoy es: Finanzas para mujeres, lo que deberías saber de dinero.

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El dinero es uno de los temas que en las parejas puede costar peleas eternas y llegar a rompimientos poco amables.

No es laprimera vez que hablo del tema. Pero ahora quiero plantear dos preguntas que pueden estar en la cabeza de muchos:

1. ¿Cómo, cuándo y dónde es el mejor momento y situación para hablar de dinero con la pareja?, ¿qué tantas veces debemos revisar las metas y presupuesto que establezcamos juntos?

2. ¿Cuál es el peor error financiero que podemos cometer en términos de el dinero y la pareja?
En la cama no será el lugar adecuado para platicar de las necesidades financieras de la familia. Hay que hacer una cita y ponerlo en la agenda. Sentarse con el presupuesto y las dudas que cada uno tiene.
Ninguno tendrá hábitos administrativos similares, por lo que lo mejor que podemos hacer es escuchar al otro con la misma atención que queremos recibir.
Cada pareja, según sus necesidades, deudas, ingresos y gastos debe establecer cada cuánto quieren y deben revisar el presupuesto. Una vez cada dos meses si tus finanzas andan poco estables o dos veces al año, si ya tienes bajo control tus gastos y tu presupuesto.
Finalmente, soy creyente de que el peor error financiero que podemos cometer es nohablar con la pareja o la familia sobre dinero.Eso de que no se habla de este tema es cosa del pasado. Afilen los lápices juntos, busquen las estrategias que les funcionan y corrijan errores como familia o unidad.
Para leer más sobre el tema te recomiendo este post de Karla Bayly en el sitio de Hablemos Dinero.
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Si algo debemos hacer todos en diciembre es cerrar el año financiero. Decimos adiós a muchas cosas: año de ingresos, año de impuestos, año de gastos y deudas.

Con suerte, algunos de ustedes serán asalariados y recibirán un dinero extraordinaro, es decir: su aguinaldo. Otros, que somos independientes, buscamos la forma de tener un poco más de ingresos al final del año para ‘lograr juntar’ un aguinaldo. En cualquiera de los dos casos, si tienen un dinero extra este fin de año, es buena idea que piensen cómo lo van a aprovechar.

Ideas para usar el aguinaldo hay muchas. Pero lo interesante sería hacer un cierre de año financiero contemplando ingresos y egresos más allá de solo el aguinaldo.

La Condusef, por ejemplo, dice que lo dividas en tres rubros: ahorro, pego de deudas y gastos de la temporada.

La Condusef tiene razón. Pero hay que hacer un análisis de cómo se portaron financieramente este 2012.

Un par de preguntas que ayudarán a establecer cómo andan:

  1. Este dinero extraordinario, ¿lo necesitan todo porque están muy endeudados?
  2. ¿Cuánto lograron ahorrar en el año?, y ¿qué porcentaje de este dinero extraordinario ahorrarás?
  3. ¿Qué panorama tengo para enero? Sean honestos, ¿ven una cuesta desde el Buen Fin, por ejemplo, van a llegar más o menos ilesos o hasta les va a sobrar?

Según las respuestas a estas preguntas entonces hagan un plan para el año que viene y contemplen lo siguiente:

  1. Qué ingresos esperan tener.
  2. Cómo van a cambiar sus gastos el año que viene. Consideren nuevos miembros de la familia, trabajos diferentes, cambio de casa y por ende de trayectos de transporte, etcétera.
  3. Establezcan un ahorro desde el inicio, y si pueden, automatícenlo. (Para esto pueden hacer aportaciones voluntarias a afore o revisen el ahorro automático de CetesDirecto.com, por ejemplo).
  4. Qué tan endeudados van a iniciar el año. Y establezcan un plan de ataque de deudas. Para esto les recomiendo leer el libro de Isela Muñoz de El peso nuestro de Cada día “De deudor a millonario” que pueden descargar aquí.
  5. Cómo y cuándo van a pagar instrumentos de previsión como seguros.

Con esto tendrán una idea de cómo enfrentar el año nuevo y de ahí cerrarán el 2012 con un plan establecido, además de que según el resultado podrán ajustar sus gastos para el fin de año. Y con esto, pueden regresar al aguinaldo y entonces establecer los porcentajes que destinarán a cada rubro que recomienda la Condusef.

Esto es solo una guía que me funciona a mí a lograr un plan para luego establecer propósitos. Espero les sirva. Y si tienen una estrategia distinta, por favor compártanla.

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Hoy es día del niño y miles de pequeños están felices de recibir algún regalo que sus padres adquirieron para que él o ella no se quedara sin nada en este día tan especial. ¡Qué tontería!

Soy una ‘grinch’ y lo acepto. ¿Coda?, quizá. Dolida de que no me celebraron el día del niño; no recuerdo que hace treinta años se celebrara como hoy, pero digamos que también. No me gusta este día, como no disfruto muchos otros.

Así como no gasto el 14 de febrero, no quiero caer en las compras culposas del día del niño o día del padre, del periodista o de la mujer. Aunque acepto que  a mi mamá todos los años le doy un detalle, pues con ella sí pierdo, aunque no espero que me den nada a mí. Bueno, sólo un poco de tiempo.

Esa es mi propuesta. Lo comenté a finales de la semana pasada en el programa de radio de Ana María Salazar: me parece que lo más valioso que podemos dar a los niños en este día es tiempo con sus padres. Lo mejor que podemos darle -o lo que yo quiero recibir- el día de las madres es tiempo con mi esposo e hijo, mis padres, hermanos o quien quiera estar conmigo. Por favor no gastemos en flores que ese día cuestan lo doble, en globos o juguetes que son un gasto extra y que no son absolutamente necesarios.

Adina Chelminsky, asesora financiera se ha declarado varias veces una ‘grinch’ de estos festejos. Hoy me uno a ella. Ella dice en una nota publicada en un diario mexicano, hablando del 14 de febrero: “Más que el día del ‘amor y la amistad’ es el día de ‘dime cuánto gastas y te diré cuánto me quieres'”. Y añade que para demostrar el amor que se le tiene a la pareja existen 365 días del año, no uno en el que todo lo que se adquiere tiene sobreprecio.

Tiene razón. Y hoy en el festejo del día del niño, pasa lo mismo. Lo que los niños quieren es tiempo con sus padres. O eso es lo que deberían querer si no los hemos acostumbrado a gadgets tecnológicos por sólo ‘ser niños’. Festejemos la niñez con nuestros hijos diario.

Dediquémosles un poco de tiempo con el celular, computadora, tablet, televisión o cualquier otro aparato distractor apagado y dejemos de gastar por una culpa que ni entendemos. Bien decía Ana María Salazar en su programa a finales de la semana pasada: son regalos de culpa.

Y yo insisto: si tienes un monto presupuestado que de verdad no tiene una mejor intención que adquirir un regalo para tus hijos, entonces, adelante, compra algo. Pero primero piensa si no sería mejor pagar la deuda de la tarjeta de crédito, pagar el teléfono a tiempo, o lo mejor de todo: ahorrar.

 

 


Odio jugar Maratón. Y no porque no sepa las respuestas a algunas de las preguntas, sino porque me causa mucho estrés este tipo de competencias de sabiduría.

Cuento esto porque hace un par de semanas entrevisté a Carlos Islas, director de promotorías Axa, para un artículo que saldrá en Dinero Inteligente y me dijo algo que al inicio me causó nervios y ahora me parece atinado y quiero compartirlo:

“Para ganar el maratón financiero debes ahorrar de manera regular, cargar deudas pequeñas, ser consciente y estar preparado para la muerte y la discapacidad”.

Y lo que me causó estrés no es lo de estar preparado para la muerte o la discapacidad, pues para eso hay seguros de vida, sino la parte del maratón financiero.

Pero Islas tiene razón. Todos estamos jugando y compitiendo dentro de un maratón financiero para vivir tranquilos hoy, lograr una vida digna y cómoda durante nuestra edad de retiro, y si se puede, dejar algo para nuestros hijos.

¿Cómo lograr los tres aspectos que plantea Carlos Islas para estar tranquilos?

1. Ahorro regular: La regla de dedo es 10% de tus ingresos desde tu primer empleo.
Dos herramientas que existen en el mercado para ayudarte a lograrlo:

–       CetesDirecto: el sitio web del gobierno federal te permite invertir en cetes por medio de su programa ‘ahorro recurrente’ en el que automatizas una cantidad al mes o cada 15 días que se renueva constantemente.
CetesDirecto toma de tu cuenta de banco el dinero y lo invierte sin que tengas que mover un dedo. Lo mínimos que debes invertir son 100 pesos.

–       Tu afore: la mayoría de las afores cuentan con programas de ahorro voluntario a largo y corto plazo. Algunas afores permiten la domiciliación, otras debes ir a ventanilla a hacer el depósito (esto ayuda poco a la verdadera recurrencia) o hacerlo por internet. Para ahorrar de forma voluntaria en la afore no necesitas tener una cuenta bancaria, pero en ese caso debes hacer el depósito en ventanilla.
Y si decides dejar este dinero hasta que cumplas 65 años entonces obtienes beneficios fiscales. El artículo 177 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) dice que puedes hacer deducible hasta el 10% de tus ingresos anuales acumulables hasta un tope de entre 103,000 y 109,000 pesos anuales. Si sacas el dinero antes, deberás pagar los impuestos correspondientes.

2. Deudas pequeñas: Este es un paso difícil porque deberás controlar tus gastos. Para eso, NECESITAS UN PRESUPUESTO. Aquí puedes descargar uno.
Por otro lado, para no aumentar las deudas les dejo dos recomendaciones claves:

–       El monto total de tus deudas no debe ser mayor al 30% de tus ingresos antes de impuestos. En esto debes incluir tu hipoteca, todas las tarjetas de crédito y todo tipo de préstamos, hasta los personales.

–       Paga siempre el monto total de tu deuda en tarjeta de crédito para no tener que pagar intereses. Y si de plano estás pasando una temporada de vacas flacas y necesitas un poco de efectivo, paga por lo menos tres veces el monto mínimo que establece tu estado de cuenta.

3. Prepárate para la muerte o la discapacidad: Adquiere un seguro de vida que incluya un monto para que si mueres tu familia pueda estar tranquila por lo menos 24 meses. Para saber el monto: calcula tus gastos mensuales y multiplícalos por el número de meses que quieres dejar cubierta a tu familia.
Asegúrate que este seguro de vida (valga la redundancia) cubra una posible incapacidad. Recuerda que quedar discapacitado durante tu etapa productiva de vida es realmente complejo pues tendrás gastos adicionales a los normales y te faltará el ingreso. No pensar en esto es hacerse loco ante un riesgo latente.
Aquí les dejo una liga a los seguros estandarizados para que empiecen a revisar lo que hay en la base, es decir, de los más económicos.

¿Qué les falta para empezar a ganar el maratón financiero?

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Ya hemos llegado a la primera vacación larga del año. La semana santa y de pascua están a la vuelta de la esquina.

Para estas alturas ya todos deberíamos tener muy planeada la actividad para estos días de asueto, ya sea salir del lugar en el que vivimos para pasar unos días fuera o quedarnos en casa a descansar.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) tiene todo un micrositio para los consumidores turistas. Les comparto algunos de lo puntos que me parecieron interesantes y relacionados a la organización de las finanzas para las vacaciones:

  1. “Compara los servicios que te brindan los proveedores. Recuerda que la información es tu principal aliada para consumir de manera inteligente.
  2. Reserva con anticipación la transportación y el hospedaje; así ahorrarás y asegurarás tus vacaciones.
  3. Elabora una relación de los gastos que harás antes y durante el viaje. Procura respetar tu presupuesto para que de regreso a casa no tengas que pagar las consecuencias.
  4. Al reservar en un hotel, asegúrate de conocer todos los términos y condiciones para que no te lleves sorpresas desagradables.
  5. Las aerolíneas de bajo costo son una opción poco conocida. Acércate a ellas y valora sus ventajas.”

Por otro lado, si han decidido quedarse en casa y descansar, no se descuiden y crean que esto es inofensivo para su cartera. De hecho, quedarse en casa durante las vacaciones también puede afectar a las finanzas pues gastamos en cosas fuera de nuestro consumo diario y hasta nos premiamos por “no haber salido de vacaciones” lo que luego hace que se abuse de las tarjetas o se gaste de más en actividades poco usuales.

Les dejo un par de recomendaciones para los que se quedan en casa:

  1. Hagan un presupuesto para las vacaciones en casa. Acepten que van a tener tiempo libre y por ende van a gastar, así que más vale que sea un gasto consciente y apegado a lo que se puede hacer.
  2. Busquen actividades económicas y que normalmente no tengan tiempo de hacer durante los fines de semana. El zoológico, los museos o los parques son sitios que pueden proveer actividades para la familia son que sea sumamente caro.
  3. No olviden sus tarjetas de descuento de estudiantes o profesores o adultos mayores, es el momento para utilizarlas.
  4. En serio, no se premien comprando cosas que no necesitan porque ustedes “son los únicos que no salieron de vacaciones”. Disfruten su casa, vecindario y ciudad vacía para conocer lugares que no han conocido.

Si son de los que hacen planes a última hora… Recuerden que pueden conseguir buenos precios en sitios de internet, pero comparen. Por favor, comparen. Y sean cuidadosos de los sitios para que no se topen con alguno fraudulento.

Disfruten su tiempo, disfruten a las personas con las que lo decidan compartir. Sé que suena cursi, pero eso es lo que yo me propongo hacer estas vacaciones. Y claro, apegarme al presupuesto de forma tajante. Lo prometo.

Cuenten si tienen estrategias para gastar de forma moderada en sus vacaciones.

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Emprender no es tarea sencilla. Hace poco entrevistaba a un dueño de una franquicia que me decía que hay perfiles de todo tipo, pero quien emprende tiene que tener un mayor apetito por el riesgo y tener ciertas características muy definidas. Este franquiciatario consideraba que él no tenía las características de estos emprendedores, pero sí quería un negocio propio, por lo que optó por una franquicia.

Pero más allá de este caso que entrevisté, lo que es que es cierto, es que al emprendedor muchas veces se le ve como héroe porque se aventó contra viento y marea en competencia con los grandes jugadores que ya navegan las aguas a nivel internacional. Y sí, muchos quizá sean héroes. Pero la gran mayoría son personas que tienen cierta forma de enfrentar los problemas y retos que llegan a la hora de querer lograr su idea.

Hoy me llegó un estudio de Credit Suisse sobre emprendedores titulado “David contra Goliat: cómo los emprendedores superan los retos de empresas en crecimiento”.

Según el estudio, los emprendedores de alto-crecimiento, que por lo que se explica son muy exitosos y han logrado un crecimiento importante en sus empresas, son aquéllos que enfrentan estos desafíos con esta perspectiva:

  1. Las personas: los emprendedores de alto-crecimiento son responsables y se adaptan con facilidad, entienden que lo que es un equipo y han dejado a un lado esta percepción de que son “lobos solitarios –individuos ferozmente independientes que forjan sus propios caminos”.
  2. Recursos financieros: todo emprendedor debe enfrentar el estrés de encontrar capital para iniciar su negocio, pero los emprendedores de alto-crecimiento son ingeniosos para capitalizar el crecimiento. Además son eficientes para conseguir capital y para tener operaciones eficientes. De hecho, la recomendación de uno de los casos analizados en el estudio es no iniciar con mucho dinero –de inversionistas- porque esto puede crear la ilusión de que tienes un buen negocio cuando no es cierto.
    Finalmente, comparte otro de los casos, ya que se llega a la etapa de crecimiento en la que capital externo es necesaria, entonces hay que encontrar “el dinero correcto, no cualquier dinero”.
  3. Redes empresariales: las redes de los emprendedores de alto-crecimiento deben ser multidimensionales e incluir amigos y familiares, pero lo que los hace diferentes es que establecen relaciones de sociedades estratégicas con sus clientes, proveedores y hasta competidores.
  4. Sacudidas del medio ambiente: en principio, según el estudio, las situaciones macroeconómicas no afectan al emprendedurismo, pero tienen un efecto en la forma en la que el emprendedor decide hacer crecer su negocio. Los emprendedores de alto-crecimiento le tienen poco miedo al fracaso y son persistentes, de hecho, son capaces de transformar eventos inesperados en algo rentable. Parten de la idea de que “si la vida te da limones, haz limonada”.

Hoy en Twitter pregunté qué es lo que debía incluir en mi post sobre emprendedurismo y la mayoría de los seguidores que respondieron mencionaban una palabra con cierta frecuencia: orden.

Y es que el orden en el manejo del negocio es esencial para el emprendedor. Entonces más allá de las características que el estudio de Credit Suisse encuentra en emprendedores de alto-crecimiento hay algunos principios básicos que ayudan a que el emprendedurismo no termine en historia de terror financiera:

1)    Para llevar una idea a convertirse en un negocio hay que establecer desde el inicio qué es lo que tu idea está resolviendo: un problema de servicio, una necesidad de producto, etc. Esto te ayudará a saber qué necesitarás para lanzar el negocio.
2)    El plan de negocios no debe faltar y debe ser lo más específico y detallado posible.
3)    El dinero de la empresa es de la empresa, no del emprendedor. Por eso es que el creador debe tener un sueldo asignado para que no saque dinero de la caja.
4)    Ten un presupuesto que incluya un registro de ingresos y de egresos.

Según Yli Renko, uno de los autores del estudio de Credit Suisse, “la clave está en ver a los emprendedores y su crecimiento empresarial como un proceso de aprendizaje en donde los emprendedores continuamente mejoran la habilidad para tomar decisiones en ambientes de incertidumbre. Los emprendedores se tienen que ver como los resuelve-problemas e improvisadores que utilizan cualquiera de los recursos que tengan a la mano.”

¿Ustedes cuáles creen que sean las características que hacen a un emprendedor más exitoso que otro?

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Se acercan las rebajas y la temporada decembrina de compras. Y no sé ustedes, pero más allá de dar regalos, a mí me gusta comprarme un par de cositas ‘de mí para mí’.

Aunque tengo un monto establecido para esto en mi presupuesto, la verdad es que cada año me cuesta trabajo apegarme a él. Al final, confieso, me encanta comprar. Por eso busco estrategias para conseguir descuentos.

Para hablar de compras de temporada y de armar un buen guardarropa busqué a Ángeles Batista, @BoticaPop, Blogger de moda, quien respondió un par de dudas y envió tips para los que nos gusta pensar en un guardarropa perfecto.

“Cuando era adolescente jamás logré verle sentido a una frase como ‘vestir bien sin gastar demasiado’, me parecía imposible. Quizá en mi cabeza ‘vestir bien’ equivalía a ‘vestir marcas caras’ y así resulta imposible”, dice Ángeles.

Para ella, vestir bien es conocerte y sentirte seguro con lo que llevas puesto. Está lindo, ¿no creen?

Pero, ¿hay que despedirse del sueño de un par de Louboutin? No necesariamente. Según @BoticaPop “en un armario equilibrado, hay una proporción de piezas de temporada que te durarán tres meses, contra una cantidad mayor de piezas básicas que te durarán para siempre”. Yo digo que si tuviera unos Louboutin los usaría para cada evento elegante.

Ángeles recomienda tener una bolsa buena que vas a usar en muchas ocasiones, un par abrigos caros, un vestido negro de coctel y una camisa blanca “que te la pongas y te mejore el cuerpo al instante”. Aunque no especifica lo de los zapatos, yo se los añado a mi lista.

Y como dice la experta, no hay que olvidar que la moda tiene grandes ciclos, va y viene, por lo que puedes usar tu ropa de cada temporada, varias temporadas. En otras palabras, no hay que cambiar de guardarropa cada tres meses, como nos gustaría hacerlo cuando vemos el nuevo aparador de las tiendas. Eso sí, dice Ángeles, puedes utilizar piezas ‘trendy’ o de moda que hagan divertido tu guardarropa por temporada – estas piezas son las que duran tres meses, pero no hay que invertir mucho en ellas.

¿Dónde comprar?

Ángeles recomienda aprovechar las rebajas para “adquirir piezas de marcas que normalmente estarán fuera de tu alcance.” Pero hay que tener cuidado, dice y “resistir la tentación de llevarte montones de playeras de cien pesos en cualquier tienda de Inditex o de llenar tu clóset de bolsos de plástico. Mejor compra uno lujoso que puedas llevar a todas partes”. Así se arman las colecciones “respetables”.

Otra recomendación de la experta: “Grupo Axo organiza una venta corporativa dos veces al año y todas las marcas del grupo tienen importantes descuentos, no es poca cosa cuando sabes que esas marcas son Armani, Marc Jacobs y Etro, entre otras. Este año la venta es el 21 y 22 de Octubre de 10 a 18 hrs en el Centro Banamex. ¿Y cómo se entera uno de esas cosas? En internet. Sigue en Twitter a revistas especializadas o mejor aún, de bloggers de moda y eventualmente te enterarás de las ventas especiales, las rebajas y las liquidaciones”.  Según Ángeles, y muero de coraje que me la perdí, hace poco tiempo cerró la boutique de Marc Jacobs en Masaryk y liquidaron todo con 75% de descuento.

En cuanto a los mercados de ropa usada y bazares de caridad, por más rechazo que se tenga a eso, dice, “nunca sabes qué pieza increíble vas a encontrar por unos pocos pesos, sólo es cuestión de abrir la mirada”. Aquí pueden encontrar más tips sobre esto.

Según Ángeles un buen guardarropa implica “imaginación, buenos básicos y saber invertir”, creo que con la información que nos compartió y que les dejo en este post pueden lograrlo.

Y ustedes, ¿qué estrategias usan para tener un guardarropa que las mantenga felices?

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Ya estamos a mediados de septiembre y muy cerca del último trimestre del año. En las tiendas aparecen ya decoraciones navideñas –un poco temprano para mi gusto- y en un par de semanas empezará la publicidad del consumismo en el que caemos para el fin de año.

Las fiestas de diciembre me encantan, disfruto mucho el intercambio de regalos y las grandes comilonas, pero también es una época que –invariablemente- estresa mis finanzas. Por eso, planeo con tiempo mis gastos del último trimestre, al igual que mis inversiones.

Mi meta es mantener un bienestar financiero a pesar de todos los gastos que hago a finales de año.

¿Qué es bienestar financiero?

Cuando las personas “satisfacen sus necesidades materiales con facilidad, sus ingresos son iguales o mayores a los gastos y poseen bienes materiales suficientes para mantener una buena calidad de vida”, dice Principal Financial en sus talleres gratuitos de finanzas personales.

Y, ¿cómo se logra?

Básicamente, con disciplina, buenos hábitos financieros y la toma de decisiones correctas. En el taller de la institución financiera explican que “se requiere información, educación, ser constante y prevenir riesgos que puedan afectar nuestro bienestar”.

Y, todo esto, ¿cómo está relacionado con la compra de regalos o gastos del último trimestre del año?

Si desde principios de año tenemos en el presupuesto un monto asignado y apartado para la temporada es probable que ya sepamos más o menos cuánto vamos a gastar, pero si no, entonces es tiempo de hacerlo para mantener nuestro bienestar financiero.

Por ejemplo:

– Establezcan la cantidad de dinero que tienen para gastar en regalos.

– Hagan una lista de los probables regalos que van a dar.

– Establezcan un monto probable para cada regalo sin que se pasen de su presupuesto.

– Hagan lo mismo para gastos en comidas/cenas que organicen o en las que forman parte.

Esto ayudará a mantener cierto orden en las finanzas. Y para que el ahorro no falte,  es mejor no utilizar dinero que no tenemos para los regalos, es decir, traten de no contar con el aguinaldo, por ejemplo. Este dinero extra que llega al final de año no es para gastos decembrinos, lo ideal es que vaya directo al ahorro. El aguinaldo es equivalente a, por lo menos, una quincena de sueldo.

Si logran juntar su aguinaldo con un par de ahorros extras en este último trimestre y deciden invertir, en un par de años pueden lograr acumular un monto importante para una meta familiar.

Un ejemplo que da Principal Financial en su taller:

Si logras juntar 23,280 pesos de tu aguinaldo con un par de ahorros extras como cigarros, algún bono o un par de comidas fuera de casa y lo inviertes (cada año), esto podrías conseguir:

Tiempo de la inversión Inversión anual Monto acumulado al final del plazo*
Inversión en 3 años $23,280 $74,478
Inversión en 5 años $23,280 $133,078
Inversión en 10 años $23,280 $319,377
Inversión en 18 años $23,280 $855,061

Entonces, si desde hoy presupuestan los gastos de este último trimestre, si además planean dónde y cuándo van a comprar y aprovechan algunos bazares o días de descuentos y ahorran su aguinaldo, en enero del año que viene no verán rasguñado su bienestar financiero.

Ustedes, ¿cómo juntan y planean los gastos que ya vienen?, ¿logran ahorrar un extra a finales de año?

Espero sus opiniones en la zona de comentarios y continuemos la conversación en Twitter en @vivircomoreina.

* Para la proyección de inversión que utilizo como ejemplo, Principal Financial consideró una tasa de: 3 años, 6.50%. 5 años, 6.70%. 10 años, 6.85%. 18 años, 7.8%. Rendimientos brutos nominales, basados en expectativas de mercado de largo plazo. Portafolio de 3 años: PRINMAS. Portafolio de 5 años: LS1 (primeros 2 años) y PRINMAS (3 últimos años). Portafolio de 10 años: LS1 (primeros 7 años) y PRINMAS (3 últimos años). Portafolio de 18 años: LS1 (primeros 8 años), LS2 (7 años) y PRINMAS (3 últimos años).

 



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