El sobrepeso, no hacer ejercicio y comer mal es causa de muerte de 26%  los mexicanos, según información de la aseguradora Axa. Y hoy en día 7 de cada 10 mexicanos padecen sobrepeso u obesidad. En serio, tenemos problemas.

Según la información de Axa, una persona con obesidad reduce su expectativa de vida entre 8 y 10 años en promedio.

¿Necesitamos más datos para cerrar la boca?

Les dejo unos que da -a nivel mundial- la Organización Mundial de la Salud:
– Desde 1980 el problema de obesidad se ha duplicado.
– Más de 40 millones de niños menores de 5 años sufrían de sobrepeso en 2011.
– En 2008 más de 1,400 millones de adultos mayores de 20 años tenían problemas de sobrepeso. De estos 200 millones eran hombres obesos y 300 millones eran mujeres obesas. Esto quiere decir que 35% de la población tenía problemas de peso y 11% eran obesos.
Y por cierto, unos 80 millones de estos gorditos con sobrepeso son mexicanos. Según el comunicado de Axa, 39% de mexicanos padecen sobrepeso y 30% obesidad.

La dieta basada en comida chatarra se popularizó porque era fácil comer este tipo de alimentos y después porque se decía que era más barato comer comida poco sana que lo sano. ¿En serio creen que una bolsa de papas fritas sea más barata que unas zanahorias peladas con limón?

Otro de los datos que compartió la aseguradora Axa en el marco del Día Mundial de la Salud (hace dos días) es que solo 315,000 mexicanos tiene un seguro privado de salud con coberturas de prevención que les ayudaría a protegerse contra una enfermedad como la diabetes. De hecho, menos del 5% de los mexicanos tiene un seguro de gastos médicos mayores.

Por lo tanto: comemos mal, morimos más por gorditos, gastamos mucho en comida chatarra y no tenemos cómo enfrentar los costos de las enfermedades relacionadas con este tipo de comportamientos. ¡Bien!

Y aquí entra mi propuesta: compartamos recetas saludables y de bajo costo, démosle batalla a los kilos de más y consigamos un ahorro en nuestro gasto en el supermercado. Y claro, salgan a caminar o por lo menos estacionen el coche en el lugar más lejano a su destino para dar unos pasos extras al día.

Les dejo links a un par de recetas económicas y sanas que me compartieron dos chefs (no olviden actualizar un poco los precios que  me las dieron hace unos años). Además les dejo ligas a sitios de nutriólogas y recetas sanas.

Los invito a pensar hoy en cómo queremos gastar nuestro dinero mañana, porque les prometo que si seguimos engordando vamos a tener que gastar en tratamientos médicos no contemplados, vamos a querer comer más porque estamos más gordos y por lo tanto gastaremos más en alimentos y terminaremos dañando a la cartera.

Recetas económicas:
Sopa de nopalitos y chícharos con camarones secos.
Mole verde con verduras.

Blogs:
Fácil de digerir. Este blog lo escribe Ana, coach de nutrición y tiene recetas saludables y con foco económico. Además es de las promotoras del lunes sin carne, algo que me parece muy interesante.
Bien Comer. Este blog lo escribe Fernanda Alvarado y te explicará todo lo relacionado con los alimentos saludables.

Sitios de recetas con opciones saludables:
KiwiLimón
La sección de recetas de la revista en inglés, Eating Well.
La sección de recetas sanas y baratas de la BBC (en inglés).

Espero sus recetas en la zona de comentarios o compártanlas en Twitter en @vivircomoreina o por Facebook en facebook.com/vivircomoreina. 

 

 


Lo acepto. Hace un par de días perdí el tiempo pensando cómo sería vivir como la realeza inglesa -que en mi imaginación no tiene problemas de presupuesto- o como Carlos Slim, el hombre más rico del mundo.

Imaginé viajes ilimitados, compras ilimitadas, comidas en restaurantes de los que solo he leído reseñas e inversiones muy divertidas. Sí, aunque es una idea errónea, en ese momento pensé que si fuera millonaria sí invertiría en países que me suenan exóticos y prometedores.

Después regresé a la realidad. Es enero 2013, estoy más gastada de lo normal (sí, eso también lo acepto) y debo sentarme a trabajar porque este mes hay que pagar: tenencias, prediales, colegiatura (ups, me acabo de acordar que en eso voy tarde), y tarjetas de crédito.

Un día después volví a invertir tiempo en pensar en esto “del deseo de ser millonarios”. Y recordé lo que alguien una vez me dijo: ‘igual que otros, un millonario que no cuide su dinero debe vivir apretado por deudas, apretado por estar fuera de su capacidad de pago, estresado por cuentas por cobrar o pagar’. Entonces pensé: así, quizá no disfrute tanto viajar en avión privado para cenar en el Noma en Copenhagen, Dinamarca.

Y me repito. Es enero y seguramente todos nos sentimos un poco abrumados por las finanzas del año que apenas empieza, pero ser millonarios o ‘vivir como millonarios’ no depende de tener millones en la cuenta, sino de saber manejar el dinero que sí tienes. Es cierto, sin los millones no hay avión privado y viajes para comer en el Arzak, pero quizá puedas lograr probar la comida de Juan Mari y Elena si sacas puntos para un viaje con millas o ahorras el siguiente aguinaldo completo para que en 2014 puedas pasarla bomba en el verano en San Sebastián, España. (Sofía Macías acaba de escribir algo sobre esto del aguinaldo para las vacaciones)

“Vivir como reina y gastar como plebeya” es un espacio que me ayuda a aterrizar el vivir financieramente tranquila. Desde 2009 he buscado que por medio de la información que aquí comparto podamos todos vivir sin mucho estrés, pasarla bien con el dinero que sí tenemos y buscar las alternativas que tenemos al alcance de nuestras manos para vivir como realeza – o como la realeza de nuestras posibilidades.

Como ven en este post, a veces se me olvida y me dejo llevar por el sueño de los miles de millones o en las angustias de un mes complicado para las finanzas. Por eso regreso a este blog y se los comparto, para que entre todos busquemos la información, los instrumentos, las herramientas, los libros, los cursos, las clases y demás herramientas que nos ayuden a cuidar el dinero por el que trabajamos todos los días del año.

Es 2013. Es el cuarto año de este espacio y me encantará que sea uno en el que compartamos información, exijamos a nuestras instituciones financieras el servicio que merecemos y los instrumentos que queremos para invertir nuestro dinero. Los invito a de verdad hacer un esfuerzo porque todos -juntos- logremos “Vivir como reina (o rey) y vivir como plebey@”.

La libertad financiera no depende de los millones que tengamos o no tengamos, sino de cómo manejamos el dinero que sí tenemos y lo maximizamos para vivir felices.

Buen inicio de año y buenas finanzas para todos.

Por cierto, una primera recomendación para cuidar el dinero, es que se echen un clavado a este sitio nuevo de Robero Morán, antes editor de la revista Dinero Inteligente: Dinero Dinero

Espero sus comentarios en la zona de opinión y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina y Facebook www.facebook.com/vivircomoreina. 

 


Este sentimiento de que todo es más caro, pero el sueldo es el mismo lo tenemos todos, sobre todo ahora que los precios al consumidor en México subieron 0.16% sólo en el mes de agosto, lo que ubica a la inflación anualizada en 3.42%.

Estos datos pueden sonar a habladuría económica poco entendible para muchos de nosotros, pero no hay cómo negar que el aguacate está muy caro y también el jitomate, y hasta en el huevo hemos visto incrementar el precio desde inicios de año.

Lo que no sube, son los salarios. Y esta es la queja de muchos en las redes sociales o en las conversaciones comunes.

¿Qué hacemos para que nuestras finanzas personales sigan a flote, o mejor aún, organizadas?

Revisar el presupuesto
Ni modo, quizá sea necesario buscar un par de recortes en el presupuesto para seguir ahorrando lo mismo de nuestro sueldo todos los meses. Ideas para hacer un presupuesto familiar.

¿Cómo se recorta un presupuesto? ‘De abajo hacia arriba’, dicen los expertos, es decir, de lo menos importante a lo más importante. La renta, por ejemplo, no se puede recortar, pero quizá sí podemos comprar menos dulces cuando vamos al cine, ahorrarnos un poco en los regalos de la temporada decembrina –comprando antes o menos- y bajarle al consumo de la luz apagando los aparatos en casa y desconectando todo cuando salimos.

No planteo que recortemos todo lo divertido, como salir a cenar a un restaurante con la pareja, porque quizá ese es el único momento que tienen sin que haya niños embarrándoles los pantalones con chocolate (mi caso personal). Pero sí buscar actividades menos costosas para divertirse. Mi esposo y yo ahora en vez de salir a cenar cada quince días, salimos una vez al mes y la otra cita que tenemos nos quedamos en casa y cocinamos juntos, o bueno, yo preparo la ensalada y la pasta y él abre el vino.

Pagar deudas
Aunque muchos no lo quieren enfrentar, es momento de hacerlo. Quizá hemos gastado un poco más de la cuenta durante el verano porque salimos de vacaciones y compramos artículos “que no necesitamos”. Hay que saldar cuentas antes de que los intereses de una tarjeta de crédito nos coman o de que dejemos otras cosas por este tipo de pagos. Además, ya es septiembre y no queremos llegar a diciembre tan apretados que debamos gastar el aguinaldo por adelantado y olvidarnos del ahorro.

Tips para pagar tus deudas:
Pagar deudas con poco dinero es posible
5 datos sobre deudas que no te dijeron

Detalles que ayudan:
Nunca he pensado que ahorrarse cosas pequeñas ayude a mantener la economía familiar, pero sí hay pequeños detalles que ayudan. Coincido con Sofía Macías, de Pequeño cerdo capitalista, que sacrificar el amado café de todas las mañanas no nos salvará de las deudas, pero recomienda dejar de sacar dinero de cajeros automáticos de bancos que no son el tuyo, y este ahorro de 30 pesos de la comisión, te permite comprar tu café. O si decides hacer el café en casa, entonces ya juntaste 60 pesos en dos actividades rutinarias.

Estos montos probablemente no te van a salvar, pero si se suman a otros esfuerzos, quizá encuentres un ahorro más sustancioso.

Ejemplos:

  1. Ir a supermercado con lista en mano o hacer el pedido por teléfono. Lean las 10 reglas financieras para ir al súper.
  2. Revisen sus estados de cuenta para ver si hay cargo irregulares –como un seguro que no aceptaron –de verdad que esto pasa mucho y son otros 100 pesos al mes-. Al revisar los estados de cuenta podemos también ver en qué estamos gastando de más: llamadas a celulares, películas de pago por evento, comidas fuera, cigarros, dulces para los niños.
  3. Revisen las fugas en casa que pueden costar caras: gas, electricidad, agua.
  4. Pongan a producir el dinero. Tener dinero guardado en casa es un riesgo. En serio. No sólo porque te lo pueden robar o lo puedes perder con una inundación –sí es caso extremo, pero ahora pasa mucho-, sino porque no estás recibiendo nada por ese ahorro. Por favor hay que dar el salto a ser ahorrador con ganancias o inversionista. No les pido que inviertan en bolsa, pero por lo menos en un fondo que les dé algo mayor a la inflación.

Estas son sólo algunas ideas, seguro ustedes tienen otras, compartan cómo han logrado que su sueldo rinda más o incrementar su ahorro.

Dejen sus opiniones en la zona de comentarios y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina.

 


Fui a la bodega de descuento con el chef Roberto Craig (de los restaurantes Primos, Sobrinos y Tíos) para ver cómo un chef hace su supermercado. Fui con la idea de que aprovecharíamos a comprar en grandes cantidades y a precios económicos.

La verdad…

El chef compró espárragos, queso mozzarella fresco, carne ‘choice’ y prosciutto de parma. Y me dio un manazo cuando se me ocurrió asomarme a los enormes refrigeradores a ver los spring rolls y tamales congelados.

Me sentí fatal. Y aún con mis ganas de agarrar una caja de corn dogs seguí mi camino junto al chef Bobby.

Conclusión…

Si vas al súper con un chef, olvídate de lo genéticamente alterado, como sandías perfectamente redondas o comida congelada y previamente frita. Compramos puro producto de buena calidad y fresco mientras conversamos sobre nuestra pasión por The Minimalist, Mark Bittman, de The New York Times, y comentamos la receta de papas con diente de león que a los dos se nos antojó.

Y le pregunté, viendo lo que estaba dentro de su carrito de súper, si por ser chef cocinar es sinónimo de una actividad cara. “Por supuesto que no”, me dijo, “ahora nos estamos consintiendo, pero lo que hay que hacer es comprar productos de teporada para que tengas comidas frescas y  precios razonables”.

Y pensando en eso, recordé que tengo esta receta, de otro chef, Alejandro Ruiz, de Casa Oaxaca, quien también dice que basa su cocina en ingredientes locales y de temporada:

Foto: Patricia Madrigal

Foto: Patricia Madrigal

Sopa de nopalitos y chícharos con camaroncitos secos al epazote
Ingredientes para 4 personas:

300 gramos de jitomate cortado en dados pequeños
200 gramos de cebolla picada 4 dientes de ajo finamente picado
Tres cucharadas de aceite de oliva
300 gramos de nopalitos cortados en juliana o cuadros hervidos  en agua con sal (por cinco minutos)
100 gramos de chìcharos cocidos en agua con sal (por 10 minutos)
1 litro de caldo de verduras o de pollo
Un rollito de epazote
12 camarones secos licuados con una taza de agua y colados.
Sal y pimienta si es necesario.

Preparación: En una olla freir en el aceite de oliva, la cebolla, el ajo y el jitomate (en este orden) una vez frito por 3 minutos machacar ligeramente agregar el caldo y los camarones licuados y colados, dejar hervir a fuego lento. Agregar los chicharos y los nopalitos, agregar el epazote y sazonar. Cocinar por cinco minutos màs. (si se prefiere, se puede agregar camarones frescos)

Costo de la sopa para 4 personas:  alrededor de 40 pesos


El viernes llega y uno se siente todavía mejor cuando hay sol. Se acerca la primavera y dejamos los suéteres en casa. Y, sin previo aviso, hay una vocecita en nuestra cabeza que dice:

“Uy, es tiempo de renovar el guardarropa”.

“Es tiempo de dejar de comer todo lo que nos permitimos cuando hay frío. Hay que pagar el nutriólogo, el gimnasio, el nuevo par de tennis para ir a correr y perder los kilos de más”.

“Hay que disfrutar el día ahora que hay sol, salir el fin de semana, cenar fuera en una terraza”.

Todo esto desbalancea el presupuesto, a menos de que hayas planeado bien en diciembre tu presupuesto anual. Si este es tu caso: ¡Felicidades! Puedes salir y hacerle caso a la vocecita interna (una vez, no cada que la escuches).

Si los deseos e impulsos que esta voz te piden no están apegados a tu presupuesto, debate con ella. Sí. Salir a cenar un día y disfrutar que puedes estar sentado en la terraza puede hacerte disfrutar más las vacaciones de pascua o el calorcito que viene con la temporada. ¿Pero lo puedes pagar?, ¿vas a dejar que te gane este deseo y al rato no poder pagar la colegiatura o la tenencia? (Por cierto, hay que pagar este trámite a finales de marzo).

Pregúntate: ¿Lo necesito o sólo lo deseo?, ¿si lo pago, puedo enfrentar los gastos fijos?, ¿qué tanta felicidad me va a dar este gusto? Porque también hay veces que si el momento será redituable se vale tomarlo en cuenta.

Las vocecitas internas pueden ser peligrosas, sobre todo si se pierde el control y terminas gastando lo que no debes o puedes. Pero si has sido cuidadoso y tienes el control sobre tu dinero, sal y disfruta las tardes soleadas. Cómprate algo que necesitas (no sólo algo que deseas), ten un momento de convivencia con tu pareja o tus mejores amigos. Disfruta que hiciste bien tu presupuesto y que trabajas ocho horas al día para -de vez en cuando- pasarla bien hoy y seguir ahorrando para el futuro.

Sólo recuerda una cosa: paga hasta lo que puedes, no lo que se te antoja.

Algunos tips para bajar el gasto y lograr algunos deseos:
- Si necesitas hacer un poco de ejercicio para la temporada de ropa escotada, pide una inscripción en el gimnasio con plan de medio día. Comes una ensalada en tu escritorio (que llevas desde tu casa) y haces ejercicio a la hora de la comida. Aquí ahorras hasta 1,000 pesos.
– Revisa tu presupuesto otra vez. Quizá hayas logrado no gastar en algo en los últimos meses y puedas darte un lujo ahora, como ese vestido para el calor o las sandalias.
– Vende algo de la temporada pasada y con eso compra algo nuevo.
– Si vas a salir de vacaciones (espero ya las tengas planeadas), si no, busca las gangas. Entre más tiempo te des para planear puedes conseguir mejores precios. Y si no tienes días libres, mejor, planea las vacaciones para momentos fuera de temporada, eso te puede ayudar a conseguir ahorros hasta de 30%.


Foto: EspecialEs viernes. Muchos, estarán pensando ya en las actividades planeadas para el fin de semana. 

Cuando se quiere organizar un evento, ya sea la fiesta de los hijos, el cumpleaños del esposo, o la comida de reunión de las amigas, muchos olvidamos que para esto también hay que hacer un presupuesto. 

En este caso llevar una lista planeada de gastos ayuda a que  no se compre de más, o de menos. Si se gasta de más se hace más daño al presupuesto mensual.

Les dejo un link a un presupuesto para planear fiestas que incluye tips. Está en inglés… pues es del sitio de Finanzas Prácticas de Visa, que tiene un sitio hermano en español, en donde no tienen este presupuesto, aunque sí otros muy necesarios.


Invitar a cenar es mejor opción (en términos financieros) que ir a algún restaurante y pagar la cuenta de 4 personas. El problema está en que implica tiempo e imaginación, además de habilidades en la cocina.

Cuando uno trabaja, hacer una cena en viernes no es tan sencillo de lograr. Pero para no rasguñar la cartera y quedar bien con los invitados busqué a chefs mexicanos para pedirles ayuda.  

Ya sé que en el post anterior hablé de restaurantes baratos, no es que me contradiga, ese comentario era para una cita con tu pareja y esto es para invitar al jefe de la oficina a cenar. 

Les dejo una receta de Carmen ‘Titita’ Ramírez, chef del famosísimo restaurante El Bajío. Es un mole verde con verduras que queda sensacional para una cena ligera. 

Según Titita, y yo estoy totalmente de acuerdo con ella, “en la noche más vale dar verduras. Un cordero a las nueve de la noche me da patadas en el cuello toda la noche”.  

Foto: Patricia Madrigal

Foto: Patricia Madrigal

Ingredientes para 4 porciones:
1 ½ litros de agua 
2 hojas de acuyo 
1 chile poblano 
1 chile cuaresmeño 
1/2 cebolla blanca 
1 diente de ajo 
4 ramitas de cilantro 
5 hojas de lechuga orejona 
2 ramas de epazote 
50 gr. de chícharos sin vaina 
2 chayotes 
2 calabazas 
120 gr. de ejote 
120 gr. de habas peladas sin vaina 
30 gr. de masa 
2 cucharadas de aceite  
Sal al gusto

Preparación: 
Moler la cebolla y el ajo en un cuarto de litro de agua, dejar sazonar por 10 minutos hasta que haga ojitos el sofrito. 
Moler los chiles limpios el epazote, el cilantro, la hoja santa, la lechuga con otro cuarto de agua y agregarlos a la cebolla y el ajo que ya se están friendo, al final moler los chícharos con otro cuarto de agua y agregar. 
Moler la masa en otro cuarto de agua fría, agregar a la salsa que se tiene ya en la cacerola  ya cocinándose, sazonar con sal y probar. 
Se tendrán cocidas las calabazas, chayotes, habas y el ejote agregándose a la salsa; calentar y servir.

Además, para bajar el costo de los gastos en la cocina, la chef me dio unos tips:

- Enfocarse en productos mexicanos y de temporada, que son más baratos. 
- Ella nunca ha usado productos enlatados o sazonadores, dice que al final sale más caro. Para sazonar “usa cilantro o epazote, ésa es la economía de las casas”, dice. Para una sopa de tortilla, si no tienes caldo de pollo, es mejor hacer el caldillo con puro jitomate. 
- Recuerda las opciones que hacen maravillas para la economía del hogar: fideo seco, queso panela asado sobre un nopal, papas con quelites frescos, chayote o calabaza rellena y sopa de tortilla.

Para tener otras dos recetas baratas compra la revista Dinero Inteligente.


Confesar que uno tiene un problema de abuso de gasto muestra muchos pantalones. Este es otra de las confesiones relacionados a un post anterior

‘Mea culpa: soy gastalona’ 
Yo definitivamente, gasto MUCHO más que mi esposo … claro que eso depende de qué tipo de cosas hablemos, pero sin contar gastos fijos, yo sí me considero una gastalona. 
Ahorita me tengo que medir porque no tengo trabajo, pero si tuviera mi ingreso -como antes- seguiría siendo un peligro. 
En cuanto a hablar de dinero, cuando trabajaba sí compartía cifras y detalles con él. Ahora seguimos hablando de gastos. 
Creo que siendo mujer entre el salón, el zapato, el vestido, las cremas, etc hacemos que el presupuesto aumente bastante. 

Mientras tengas muy claro a dónde se están yendo los billetes de tu esposo y él no te diga nada por gastalona, estás bajo control. Si quieres, puedes ponerte ciertos límites estableciendo un monto específico para tus gustos en el presupuesto que llevan los dos. En un post anterior tengo un link a un presupuesto sencillo y que funciona de maravilla para establecer límites. Y, obvio, aguas con las tarjetas de crédito… 


Terminé de leer el libro “I will teach you to be rich” de Ramit Sethi, que promete en seis semanas ayudarte a organizar tus finanzas y escoger la estrategia de inversión que te convenga.

En otras palabras, saber manejar tu dinero.

El dinero no da la felicidad, pero saberlo manejar bien te permite darte espacios para ser feliz. Hay que ahorrar, hay que estar asegurado y hay que pasarla bien.

Lo que rescato de Sethi hoy: hacer un presupuesto, contabilizar gastos, entender el funcionamiento de tarjetas de crédito y fondos de inversión te permite tener una cubeta para el gasto consciente.

El gasto consciente es el dinero para consentirte y pasarla bien SIN culpas, porque lo tienes presupuestado.

Hace poco hablaba de tener dentro de tu presupuesto el gasto contemplado para comidas fuera, cine y ropa. Ahora entiendo que todo eso está dentro de una cubeta que se llama ‘Dinero para gastar sin culpas’ (en lo que yo quiera).

Les dejo una tabla que comparte Sethi en su libro… es el presupuesto más fácil que he visto… (en donde dice afores, el libro dice 401K, que es la herramienta para el ahorro de retiro en Estados Unidos, así que la tabla está mexicanizada).

Gastos Fijos

Renta, servicios, deuda, etc.

50-60% del ingreso neto

Inversiones

Afore, plan personal de retiro.

10%

Ahorro

Vacaciones, regalos, enganche de una casa, gastos inesperados.

5-10%

Dinero para gastar sin culpas

Comer fuera, bebidas, cine, ropa, zapatos.

20-35%

El libro lo leí porque en el próximo número de la revista Dinero Inteligente publicaremos una reseña (que deberán leer, la revista sale a principios de junio) y si les interesa pueden adquirir el libro en Amazon.


Hace un mes mi esposo y yo pedimos una semana de vacaciones. Nunca imaginamos que coincidirían con la semana laboral MÁS lenta del ‘mundo mundial’: la semana de la pandemia. 

Ya me han dicho que regrese a la oficina y diga que no valió mi semana porque ‘casi’ nadie está trabajando, pero si hago eso quizá me me digan: ‘Gracias por participar’, porque hay otros muchos buscando trabajo… (Eso por la crisis, no la influenza.)

Estamos a unos 45 minutos la Ciudad de México y de la casa que nos prestaron salimos a comprar víveres en el mercado y de regreso. (Nunca más cerca de dos metros de las otras personas). 

En el pueblo, dicen en la heladería, sólo hay una persona enferma y no está confirmado que tenga influenza porcina. 

Hemos comido sano, delicioso y en cantidades de restaurante italiano de franquicia, es decir enormes, por 150 pesos diarios. (Sin incluir el vino que trajimos, un tinto mexicano de L.A Cetto que nos costó unos 80 pesos por botella en el súpermercado, por eso de que no hay que pasarla mal en las vacaciones.) El total es de 230 a 310 pesos por tres comidas al día, con vino en una o dos de ellas, por los dos. 

¿Dónde en el DF podemos hacer eso?

La fruta es la más fresca que hemos probado en meses. Por seis mangos de manila sólo pagamos 20 pesos. En el DF voy a un mercado todos los miércoles y el kilo de mango vale lo doble.

Trabajamos un poco, lo necesario durante las vacaciones, gracias a la red inalámbrica. Pero con una vista a las montañas, rodeados de bugambilias y en traje de baño.

¿Dónde en el DF se puede hacer eso?

En fin… lejos de la ciudad con menos probabilidades de contagio y ahorrando en los gastos de comida, ¿será buena idea regresar a la oficina el lunes?

¿Podría esta experiencia de la influenza ser el principio real del tele-trabajo en México?, ¿qué opinas?



Nota: Las opiniones que se presentan en la sección de blogs de CNNExpansión.com, son responsabilidad única de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión periodística de CNNExpansión.
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