Ayer presentaron los resultados de la encuesta de INEGI y Consar titulada: ‘Primera Encuesta Nacional de Trayectorias Laborales’. Es un esfuerzo interesante de las dos instituciones por entender cómo trabajamos en México y qué tanta seguridad social obtenemos por nuestro trabajo.

Uno de los resultados que más asustan, por ejemplo, es que más de la mitad de la población analizada no está afiliada a alguna institución de seguridad social.

Pero lo que quiero compartir hoy en este post son las diferencias entre hombres y mujeres en el ámbito laboral, según los resultados de la encuesta.

De las personas que cambiaron de trabajo en el periodo analizado, un 65.8% de la muestra, la mayoría de los hombres (68.8%) se dedicó a buscar trabajo, mientras que en el caso de las mujeres 33.7% buscó trabajo y 32.7% se dedicó al hogar. Esto no es sorprendente, es probable que las mujeres que regresaron a casa del ámbito laboral lo hayan hecho por un embarazo o el cuidado de los hijos. Lo que me sorprende es que:

1. Un porcentaje mayor de mujeres quiere jubilarse a una edad más temprana, en comparación con los hombres. Es decir, queremos trabajar menos tiempo. 74.4% de las mujeres quieren jubilarse con menos de 60 años, mientras que los hombres el 59% quiere jubilarse antes de cumplir 60. Ojo, no olviden que la edad de retiro estipulada en México es de 65 años.

2.   Si bien un 46.2% de los trabajadores dijeron que ahorran, en porcentaje, las mujeres (47.9%) ahorran menos que los hombres (50.9%).

Con estos tres datos se podría concluir lo siguiente: Las mujeres, cuando dejamos nuestro trabajo, tres de cada 10 regresamos a casa. De las que están en el mercado laboral, 7 de cada 10 ya no quiere trabajar a sus 60 años. Y además, de las que trabajan y se quieren retirar a una edad menor, 5 de cada 10 ahorran.

Es normal que muchas mujeres decidamos dejar el mercado laboral por temporadas largas por el cuidado de los hijos o una enfermedad, pero me parece importante reflexionar por qué queremos trabajar menos tiempo que los hombres y por qué ahorramos menos. Si queremos pasarla bien al jubilarnos, antes de nuestros 60 años, ¿no sería bueno que todas estuviéramos ahorrando? (¿Y, mucho…?)

¿Ustedes qué opinan?

Si quieren leer más sobre los datos de la encuesta, revisen: Mexicanos: más trabajo y ¿más salario?

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El Buen Fin no es novedad. Y si no te cuidas y te dejas llevar por ‘esa gran promoción’, podrías terminar con deudas hasta el cuello. Si has sido previsor o consumidor inteligente, puede que de verdad encuentres esa gran oportunidad.

Desde hace un año sabíamos que en noviembre de 2012 llegaría la recién creada temporada de descuentos. Del 16 al 19 de noviembre los bancos, departamentales y autoservicios ofrecerán descuentos, promociones o gangas que te harán querer remodelar tu casa, clóset o despensa de la cocina. De hecho, según datos de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio y Servicios Turísticos (Concanaco Servytur) se venderán unos 140 millones de pesos.

Pero no porque haya gangas debes salir corriendo por ‘lo que sea que creas que necesitas’ o ‘lo que crees que es de verdad una gran oportunidad’.

La cruda verdad: si desde el año pasado (o por lo menos hace unos meses), no hiciste un apartado para este Buen Fin, entonces no estás preparado para ir a aprovecharlo. Una variación sería: tengo el dinero para los regalos de la temporada decembrina apartado y lo que voy a hacer es comprarlos en el Buen Fin. En ese caso: adelante. 

Insisto, si no tienes un plan desde hace tiempo, en el que hayas apartado para esta temporada, mejor escóndete en la cama y aléjate de las tiendas.

Otra estrategia que podría ser aceptable para salir a comprar: si se te descompone el refrigerador el 14 de noviembre, entonces, sal a comprar uno durante el Buen Fin. (Bravo para los que les pasa eso, o algo similar, y tienen un fondo de emergencia para echar mano – en vez de firmar todo en el plástico para ver cómo lo pagan luego).

Mi plan de ataque:
Yo quiero un tapete para la sala de televisión de mi casa. Llevo desde febrero pensando en eso y he ido juntando extritas y sobrias para esta meta. La verdad, se me había olvidado el Buen Fin, pero ahora que lo veo cerca, es probable que salga esa semana a comprar de mi tapete.

¿Probable? Sí. Definitivo: No.

Primero: no voy a ir a buscar el tapete el Buen Fin y ahí hay una diferencia. Más bien, antes del Buen Fin iré a ver las opciones que me gusten, escoger, preguntar precios y tomar una decisión. Si el dinero que ya tengo ahorrado me alcanza para el tapete, entonces durante el Buen Fin iré a pagar y regresaré corriendo a mi casa para esconderme de esas ‘oportunidades de una vez en la vida’. ¿Por qué? Porque no tengo dinero para más compras.

Estrategias para cuidarte del Buen Fin:
- Sal con solo el efectivo que puedes pagar. Y si por seguridad no quieres ir con el efectivo, deja el monto que puedes pagar en tu tarjeta de débito y el resto, escóndelo.
- Trata de no engancharte en los meses sin intereses. Si te ha pasado el ejemplo del refrigerador y debes adquirirlo así, entonces adelante, solo sé consciente de cuánto vas a pagar y por cuánto tiempo.
- No salgas a ver ‘qué te encuentras’. Lleva una lista de lo que debes comprar, sé eficiente.

Y ustedes: ¿Qué van a hacer con esto del Buen Fin?, ¿alguien tiene ya claro qué es lo que va a buscar y cuánto va a gastar?, ¿alguien que quiera confesar que muere de ganas de ir, e irá, sin tener el dinero para hacerlo?

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El último post que escribí sobre la despedida de la Siefore 5 causó un par de dudas sobre si valía o no la pena hacerlo.

Envié dos preguntas de los lectores a la Comisión Nacional de Ahorro para el Retiro (Consar) y me dieron una respuesta.

Les comparto las preguntas y las respuestas tal como fueron enviadas:

COMENTARIO 1
“Soy estudiante de Economía, en el IPN, y al entablar una charla con mi profesor de finanzas, nos dimos cuenta que no sería tan viable que se fusionaran las Siefores, ya que aunque digan que no es mucha la diferencia entre las mismas, no se pusieron a pensar en pesos y tasas.
A la larga los ahorros de los trabajadores si serán mermados, ya que la tasa de rentabilidad será menor.
Aunque si estoy en un error, me gustaría que me aclararan este punto.
Que tenga un excelente inicio de semana”.
Lis

RESPUESTA DE CONSAR:
Es importante señalar que el horizonte de inversión de los trabajadores en estas  Siefores es a largo plazo. Las Siefores  B5 y B4 cuentan con reglas de inversión (conocidas como régimen de inversión: http://www.consar.gob.mx/normatividad/pdf/normatividad_emitida/circulares/Disposiciones_del_regimen_de_inversion_para_sociedades.pdf  ) que permiten maximizan la rentabilidad en horizontes amplios, es decir de más de 30 años. Dado que desde hace varios años las Siefores B5 y B4 cuentan con el mismo Régimen de Inversión, el rendimiento esperado de ambos fondos sería esencialmente el mismo sobre todo por que el fondo se hace más grande, por lo que no necesariamente los rendimientos serán inferiores, dado que también al permanecer en un horizonte más largo de inversión se dará oportunidad a los trabajadores de un grupo y de otro de estar por más tiempo ganando rendimientos altamente competitivos.

COMENTARIO 2 
“¿No hay mucha diferencia porque la administradora en ambas Siefores tienen el mismo ranking? Qué tal si tomamos este ejemplo: Banamex siefore básica5 rendimiento 15.79, Banamex siefore básica4 rendimiento 13.87. La diferencia es 1.92. Suponiendo que tiene acumulado en la subcuenta de retiro $20,000, dejará de ganar 384. Y esto dependiendo su edad. A futuro impactará en el cálculo de pensión, a menos que el rendimiento de siefore básica4 incremente.
En otro aspecto, ¿adiós a siefore básica 5 porque pocos jóvenes cotizan o porque no está representando negocio para las administradoras de fondos para el retiro?
Probablemente como solución les recomendarán realizar aportaciones voluntarias o complementarias, y es bueno, pero no si se trata de un cambio que no están generando los jóvenes que pertenecen a la PEA. Y si una propuesta sustentada en que son pocos los que trabajan siendo jóvenes, a los que por su edad ya les fue asignada siefore cuatro deberían compensarlos para que no dejen de ganar”.
Pepe

RESPUESTA DE CONSAR: 
La diferencia en la rentabilidad observada entre los fondos SB5 y SB4 se explica debido a que en sus primeros años de existencia las reglas de inversión eran distintas y en el caso del fondo SB5 se contaba con un régimen de inversión más agresivo. Conforme se ha dado la apertura al régimen de inversión incluyendo más clases de activos y vehículo de inversión, el régimen de inversión de estas Siefores se fue igualando. La única diferencia radica en el porcentaje de “Bursatilizados” que en la SB4 es de 30% y en la SB5 es de 40%.
La consolidación de recursos entre la Siefore Básica 5 y la Siefore Básica 4, también se explica por la dinámica operativa de transferencias anuales de recursos de aquellos trabajadores que alcanzaban la edad del siguiente fondo (situación prevista en la regulación), ya que al presentarse una reducción en los activos de la Siefore SB5, también se estaba ocasionando una mayor complejidad para aprovechar las posibilidades de diversificación.

Ojalá que no solo a quienes preguntaron o comentaron les sirva la respuesta del regulador.

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El gran reto que enfrenta México, según la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), es incorporar a los jóvenes al mercado laboral formal. Por lo que en un comunicado de prensa se han puesto a favor de la Reforma Laboral que hoy está en la mesa del Legislativo.

Pero más allá de lo que pase o no en el Congreso, lo importante es que un trabajador que empiece a cotizar a los 20 años con respecto a otro que ingrese a los 30, obtendrá una pensión de casi el 80% superior en relación al que entró tardíamente a trabajar.

Y es un hecho que pocos mexicanos menores a los 26 años trabajan y cotizan en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y por lo tanto cuentan con una afore y un ahorro para su retiro. De hecho, la Siefore 5 -donde se guardan los recursos de estos mexicanos- cuenta con poca liquidez y se ha decidido transferir sus fondos a la Siefore 4, que es para trabajadores de entre 27 y 36 años.

¿Dónde están trabajando los estudiantes o los mexicanos más jóvenes?, ¿por qué no los están dando de alta?

En este contexto es importante la reforma porque permitiría que a través de contratación por medio tiempo o tiempo parcial, por temporada, o con capacitación inicial recibir todos los derechos y prestaciones y generar un ahorro para su retiro por medio de una afore.

¿Cómo nos impacta la tan nombrada Reforma Laboral? Todos los que no cuenten con una afore porque trabajan por periodos, por proyectos, etcétera, obtendrán prestaciones y es probable que más jóvenes puedan empezar el ahorro para su retiro.

En cuanto al traslado de activos que Consar ha anunciado, no debes preocuparte, pues no te impactará aunque seas los que están en alguna de las dos Siefores, dijo el presidente de la Consar, Pedro Ordorica.

Lo que sí debemos anotar es que este instrumento está ahí para ayudarnos a juntar algo para el futuro y necesitamos empezar la vida laboral con el pie derecho para que juntemos la mayor cantidad de recursos para el futuro.

Si no tienes afore, si eres trabajador de medio tiempo, si eres uno de esos jóvenes que no cotizan, empieza ya a analizar cuáles serán tus opciones de afore para que -si pasa la Reforma Laboral- puedas escoger la correcta. Y si no llega a ser aceptada por el Legislativo, pienses en abrir una por tu cuenta y empezar un ahorro para el futuro.

Así se ve el movimiento de los activos:

 

 

 

 

 

 

 

Así queda la familia de Siefores a partir del 23 de noviembre:

 

 

 

 

 

 

 

No hay mucha diferencia porque las afores en las dos Siefores tienen el mismo ranking según su rendimiento neto:

 

 

 

 

 

 

 

Espero su opinión en la zona de comentarios y sigamos la conversación por Twitter en @vivircomoreina. 

 


Ayer, en el marco de la 5ta Semana Nacional de Educación Financiera, presenté junto con José Antonio García García Luna de la Anáhuac Norte y Fernando Castañeda de la UNAM, la encuesta de la Asociación Mexicana de Afores (Amafore) titulada “Ahorro y Futuro: ¿Cómo piensan los estudiantes universitarios?” en el Museo Interactivo de Economía (MIDE).

La encuesta la pueden leer aquí.

Les quiero compartir e invitar a reflexionar sobre uno de los aspectos que me parecieron interesantes.

Según la encuesta, 66% de los universitarios dicen no haber platicado del retiro laboral en la familia.

De hecho la mayoría cree que sus padres se jubilarán a los 58 años –algo jóvenes, sobre todo en comparación con la edad estipulada de retiro de 65 años- pero lo que me impactó es que 58% tienen claro que van a aportar para ayudar al retiro de sus padres.

Y 65% responden de forma negativa a las consecuencias de que los hijos deban hacerse cargo de sus padres, económicamente, durante su vejez.

Para resumir: No hablamos del retiro en casa, pero es claro que vamos a tener que ayudar a nuestros padres y esto nos trae a la cabeza consecuencias negativas como: “menos dinero para mí”, “renunciar a nuestra vida” o “problemas maritales”.

A 15 años de la creación de las afores y la reforma al sistema de pensiones, los invito a reflexionar qué pasa en esta generación que le queda claro que sus padres han hecho tantos sacrificios por ellos, que cuando sean adultos van a tener que cuidarlos económicamente porque sus pensiones o negocios o activos que tengan no van a alcanzar.

Sin hablar del retiro o planes de jubilación en casa, los padres de familia han dejado claro que sus hijos deben apoyarlos en correspondencia al sacrificio que los padres han hecho por ellos.

Me imagino que en el futuro cuando estos mexicanos tengan treinta y tantos y deban pasarle un dinerito al mes a sus padres, no solo van a tener problemas maritales, sino que no me queda claro que vayan a poder ahorrar para sus metas o su jubilación. Si no hacemos aportaciones voluntarias a los treinta y tantos (ojalá las hiciéramos desde antes) porque estamos ayudando a nuestros padres, ¿vamos nosotros a pedirles a nuestros hijos que nos ayuden? Por cierto, eso es algo que estos universitarios no quieren pues solo 1% respondió que sus hijos los ayudarán con su manutención económica la hora de su retiro.

Ustedes, ¿quieren mantener a sus padres?, ¿ya les ayudan?, ¿quieren que sus hijos los ayuden en el futuro?

Me interesaría mucho su opinión al respecto y la espero en la zona de comentarios. Sigamos la conversación a través de Twitter en @vivircomoreina.  

 


El día que te cases vendrán gastos importantes que debas hacer. Independientemente de si quieres una boda real o solo firmar ante el juez y echar unos tacos con los amigos, el matrimonio implica gastos que pueden afectar tu cartera.

Por ejemplo: cambio de casa, comprar una cama, el viaje de luna de miel, el pago del juez civil, o el vestido de novia.

Habrá quien ahorre toda su vida para la boda de sus sueños, habrá a quien le ayuden sus familiares y habrá otros que deban juntar un dinero para el festejo. Y todos, después, deberán ir formando patrimonio con su pareja.

No importa en qué caso estés, y cuánto dinero quieras para tu matrimonio o la vida nueva con tu pareja, una lana extra siempre ayuda.

Y aquí es donde entra tu afore.

¿Qué la afore no es para el retiro?
Sí, la afore es ese dinero que juntas durante años para que el día que te retires puedas tener un colchón. Pero la afore no solo es un instrumento para tener el día de tu retiro, resulta que la afore puede ayudarte con los gastos de tu boda con un beneficio que se llama Retiros por Matrimonio.

¿Cómo funciona el retiro por matrimonio?
-       Debes ser trabajador dado de alta ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y tener afore.
-       Debes tener 150 semanas cotizadas.
-       Puedes retirar 30 días de salario mínimo vigente en el DF a la fecha de la celebración del matrimonio. Esto es equivalente a unos 1,800 pesos.
-       El matrimonio debe haberse celebrado a partir del 1 de julio de 1997.
-       Debes contar con la Resolución de Ayuda de Gastos de Matrimonio del IMSS que pides en la Unidad de Medicina Familiar que te corresponde.
-       Ve a tu afore con la Resolución.
-       La afore te entrega los recursos en un máximo de 5 días hábiles.
-       Solo puedes pedir este beneficio una vez en la vida
-       No se descuentan semanas de cotización al solicitarlo.

¿Qué puedo pagar con 1,800?
Esto ya es cuestión de imaginación, pero les dejo unas ideas:
-       Según esta nota publicada en Dinero Inteligente, por invitado gastas entre 350 y 1,200 pesos, así que el retiro de tu afore puede cubrir de 1 hasta 5 invitados al banquete.
-       Si se fueran de luna de miel a Chicago volando por Volaris, con los 1,800 pesos podrían pagar la mitad de uno de los dos vuelos. Para abril de 2013, por ejemplo, Volaris ofrece hoy tarifas de 3,700 pesos por viaje rendondo de Ciudad de México a Chicago.
-       También podrías pagar la tercera parte de un colchón matrimonial que vendan en Liverpool.
-       Y también esto te ayudaría a pagar el maquillaje y peinado de la novia en un salón de belleza.

Piensa que estamos hablando de 1,800 pesos si lo pide solo uno de los dos, pero si tú y tu pareja piden el beneficio, entonces recibirán lo doble.

¿Y si ya me casé?
Todavía tienes el derecho de pedir este beneficio.

Hablando con Edgar González, coordinador de información y vinculación de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), me comentó algo que me pareció interesante: Más allá de la boda, este retiro es un derecho. Quizá ya te casaste hace un par de años pero ahora tienes un apuro económico, y sabes qué puedes hacer: pedir tu beneficio por matrimonio.

En este caso lo que debes saber es que el salario se cotiza según el año en que te casaste, por lo que si tu acta de matrimonio es de 2000, entonces te otorgarán 30 días según el salario de ese año.

En 2011, según datos de Consar, las afores otorgaron a los mexicanos 136.5 millones de pesos en este beneficio, y de enero a julio de 2012 han dado 87.8 millones de pesos.

¿Qué más podrían hacer con este dinero?

Espero sus opiniones en la zona de comentarios y sigamos la conversación vía Twitter en @vivircomoreina.


Fui al banco a recoger una chequera. La persona que me atendió me ofreció un servicio que blinda las chequeras y los plásticos de eventualidades.

Si te clonan la tarjeta y tienes este blindaje, entonces tienes 72 horas para darte cuenta del mal uso de tu tarjeta, bloquearla y te regresan el monto hasta un tope que depende de qué producto decidas contratar.

Y algunos de ustedes se preguntarán: ¿pero eso lo hace el banco de todas maneras, correcto? Es decir, si me clonan mi tarjeta y doy a aviso, me deben regresar el monto que se utilizó de forma incorrecta, ¿correcto?

Pues no necesariamente. El banco mete tu solicitud de queja por el mal uso de tu plástico y un comité determina en un cierto número de días si te regresan todo, parte o nada de dinero.

El empleado de mi banco me hizo pensar: ¿debo contratar un seguro que cubra falsificaciones de tarjetas, robo de cheques, asalto en cajero, o transferencias hackeadas?

Un dato que me hizo pensar más sobre este servicio:
En 2011 se reportaron cerca de 160,000 fraudes de tarjetas de crédito y débito ante la Condusef.

No tengo una respuesta todavía. Tengo todos los seguros que considero necesarios: vida, auto, gastos médicos, hogar. Pero no había pensado en uno para mis objetos y actividades financieras.

Ya me han clonado la tarjeta de débito. De hecho, dos veces. En ambas ocasiones me regresaron el dinero que se utilizó, aunque casi un mes después del hecho. Quizá por eso no había considerado la idea de pagar una mensualidad por si me llegan a robar un cheque.

Es como el seguro que se paga por el celular. Para muchos es una tontería, hasta que les roban su aparato.

Yo sigo en proceso de decidir si necesito este producto. Pero les planteo un poro el funcionamiento del servicio:

1. El monto que cubre el seguro más bajo es de 50,000, cobrando una mensualidad de 88 pesos. Y cubre 4 eventos por el 25% del monto máximo, es decir, tarjetazos de 12,000 pesos, por ejemplo.

2. El seguro incluye accidentes personales o daños por un asalto en el cajero.

3. El seguro cubre todos los gastos hechos por la persona mal intencionada desde 72 horas antes del bloqueo de la tarjeta. Muchos bancos no regresan el dinero que se utilizó las 72 horas antes de que llames a bloquear tu plástico..

Todo me lleva a pensar que es un servicio que debo tener. Pero no me he animado a regresar a la sucursal a contratarlo.

¿Qué opinan ustedes?, ¿quién tiene este tipo de servicios?, ¿cómo les ha funcionado?

De verdad me interesa mucho conocer sus experiencias y opiniones, espero leerlos en la sección de comentarios. Y sigamos la conversación en Twitter en @vivircomoreina


Hoy es día del niño y miles de pequeños están felices de recibir algún regalo que sus padres adquirieron para que él o ella no se quedara sin nada en este día tan especial. ¡Qué tontería!

Soy una ‘grinch’ y lo acepto. ¿Coda?, quizá. Dolida de que no me celebraron el día del niño; no recuerdo que hace treinta años se celebrara como hoy, pero digamos que también. No me gusta este día, como no disfruto muchos otros.

Así como no gasto el 14 de febrero, no quiero caer en las compras culposas del día del niño o día del padre, del periodista o de la mujer. Aunque acepto que  a mi mamá todos los años le doy un detalle, pues con ella sí pierdo, aunque no espero que me den nada a mí. Bueno, sólo un poco de tiempo.

Esa es mi propuesta. Lo comenté a finales de la semana pasada en el programa de radio de Ana María Salazar: me parece que lo más valioso que podemos dar a los niños en este día es tiempo con sus padres. Lo mejor que podemos darle -o lo que yo quiero recibir- el día de las madres es tiempo con mi esposo e hijo, mis padres, hermanos o quien quiera estar conmigo. Por favor no gastemos en flores que ese día cuestan lo doble, en globos o juguetes que son un gasto extra y que no son absolutamente necesarios.

Adina Chelminsky, asesora financiera se ha declarado varias veces una ‘grinch’ de estos festejos. Hoy me uno a ella. Ella dice en una nota publicada en un diario mexicano, hablando del 14 de febrero: “Más que el día del ‘amor y la amistad’ es el día de ‘dime cuánto gastas y te diré cuánto me quieres’”. Y añade que para demostrar el amor que se le tiene a la pareja existen 365 días del año, no uno en el que todo lo que se adquiere tiene sobreprecio.

Tiene razón. Y hoy en el festejo del día del niño, pasa lo mismo. Lo que los niños quieren es tiempo con sus padres. O eso es lo que deberían querer si no los hemos acostumbrado a gadgets tecnológicos por sólo ‘ser niños’. Festejemos la niñez con nuestros hijos diario.

Dediquémosles un poco de tiempo con el celular, computadora, tablet, televisión o cualquier otro aparato distractor apagado y dejemos de gastar por una culpa que ni entendemos. Bien decía Ana María Salazar en su programa a finales de la semana pasada: son regalos de culpa.

Y yo insisto: si tienes un monto presupuestado que de verdad no tiene una mejor intención que adquirir un regalo para tus hijos, entonces, adelante, compra algo. Pero primero piensa si no sería mejor pagar la deuda de la tarjeta de crédito, pagar el teléfono a tiempo, o lo mejor de todo: ahorrar.

 

 


Odio jugar Maratón. Y no porque no sepa las respuestas a algunas de las preguntas, sino porque me causa mucho estrés este tipo de competencias de sabiduría.

Cuento esto porque hace un par de semanas entrevisté a Carlos Islas, director de promotorías Axa, para un artículo que saldrá en Dinero Inteligente y me dijo algo que al inicio me causó nervios y ahora me parece atinado y quiero compartirlo:

“Para ganar el maratón financiero debes ahorrar de manera regular, cargar deudas pequeñas, ser consciente y estar preparado para la muerte y la discapacidad”.

Y lo que me causó estrés no es lo de estar preparado para la muerte o la discapacidad, pues para eso hay seguros de vida, sino la parte del maratón financiero.

Pero Islas tiene razón. Todos estamos jugando y compitiendo dentro de un maratón financiero para vivir tranquilos hoy, lograr una vida digna y cómoda durante nuestra edad de retiro, y si se puede, dejar algo para nuestros hijos.

¿Cómo lograr los tres aspectos que plantea Carlos Islas para estar tranquilos?

1. Ahorro regular: La regla de dedo es 10% de tus ingresos desde tu primer empleo.
Dos herramientas que existen en el mercado para ayudarte a lograrlo:

-       CetesDirecto: el sitio web del gobierno federal te permite invertir en cetes por medio de su programa ‘ahorro recurrente’ en el que automatizas una cantidad al mes o cada 15 días que se renueva constantemente.
CetesDirecto toma de tu cuenta de banco el dinero y lo invierte sin que tengas que mover un dedo. Lo mínimos que debes invertir son 100 pesos.

-       Tu afore: la mayoría de las afores cuentan con programas de ahorro voluntario a largo y corto plazo. Algunas afores permiten la domiciliación, otras debes ir a ventanilla a hacer el depósito (esto ayuda poco a la verdadera recurrencia) o hacerlo por internet. Para ahorrar de forma voluntaria en la afore no necesitas tener una cuenta bancaria, pero en ese caso debes hacer el depósito en ventanilla.
Y si decides dejar este dinero hasta que cumplas 65 años entonces obtienes beneficios fiscales. El artículo 177 de la Ley del Impuesto Sobre la Renta (ISR) dice que puedes hacer deducible hasta el 10% de tus ingresos anuales acumulables hasta un tope de entre 103,000 y 109,000 pesos anuales. Si sacas el dinero antes, deberás pagar los impuestos correspondientes.

2. Deudas pequeñas: Este es un paso difícil porque deberás controlar tus gastos. Para eso, NECESITAS UN PRESUPUESTO. Aquí puedes descargar uno.
Por otro lado, para no aumentar las deudas les dejo dos recomendaciones claves:

-       El monto total de tus deudas no debe ser mayor al 30% de tus ingresos antes de impuestos. En esto debes incluir tu hipoteca, todas las tarjetas de crédito y todo tipo de préstamos, hasta los personales.

-       Paga siempre el monto total de tu deuda en tarjeta de crédito para no tener que pagar intereses. Y si de plano estás pasando una temporada de vacas flacas y necesitas un poco de efectivo, paga por lo menos tres veces el monto mínimo que establece tu estado de cuenta.

3. Prepárate para la muerte o la discapacidad: Adquiere un seguro de vida que incluya un monto para que si mueres tu familia pueda estar tranquila por lo menos 24 meses. Para saber el monto: calcula tus gastos mensuales y multiplícalos por el número de meses que quieres dejar cubierta a tu familia.
Asegúrate que este seguro de vida (valga la redundancia) cubra una posible incapacidad. Recuerda que quedar discapacitado durante tu etapa productiva de vida es realmente complejo pues tendrás gastos adicionales a los normales y te faltará el ingreso. No pensar en esto es hacerse loco ante un riesgo latente.
Aquí les dejo una liga a los seguros estandarizados para que empiecen a revisar lo que hay en la base, es decir, de los más económicos.

¿Qué les falta para empezar a ganar el maratón financiero?

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Ayer estuve en un seminario de manejo de activos y escuché a un par de manejadores de fondos y expertos hablar de este sector.

Les voy a compartir un par de datos y comentarios con la intención de que pensemos –los que no somos expertos, sino clientes o clientes potenciales de estos expertos- qué queremos hacer con nuestro dinero.

- En México hay 30 operadores de fondos que ofrecen 544 fondos de inversión.
- Hay 2 millones de clientes que tienen dinero invertido en fondos, sólo 165,000 están en renta variable.

Pocos aprovechamos los beneficios que el mercado ofrece para hacer crecer nuestro dinero. No creo que invertir todo lo que tengamos en deuda sea malo. Me parece que hemos olvidado que en un contexto de volatilidad, aunque se busque seguridad para mantener el dinero, hay que aprovechar oportunidades de inversiones a largo plazo y diversificar.

De hecho, ayer Pierre Emmanuel Bouyer de BNP Paribas en Nueva York, inició su charla cuestionando la diversificación de activos. Y es que durante la crisis por más diversificado que estuviera un portafolio, todo activo tuvo pérdidas. Esto me deprimió un poco, la verdad, pues son partidaria de la diversificación. Y estaba a punto de llamarle a mi asesor para regresar el 100% de mi portafolio a deuda cuando Bouyer demostró que si se hubiera invertido en materias primas o commodities hace ocho años se hubiera podido minimizar la volatilidad provocada por la crisis porque estos activos no reaccionan al mercado sino a otros factores como la oferta, la demanda o el clima.

Entonces, el principio de diversificación sigue en pie, la cosa es que el asesor encuentre contigo qué tipo de diversificación conviene…

Obviamente, decía Bouyer, este análisis se puede hacer sobre el pasado y no es tan fácil cuando se piensa en el futuro, pero como inversionistas: ¿queremos hacer crecer nuestro dinero o sólo protegerlo de inflación?, ¿queremos buscar activos que nos permitan obtener valor agregado y ayudarnos a lograr nuestras metas a largo plazo o sólo hacernos sentir tranquilos de que seguimos juntando bajo el colchón?

Hugo Petricioli de Franklin Templeton decía que en México los manejadores de fondos no han logrado convencer a la clase media de que hay que invertir. Tiene razón. Sólo los manejadores de fondos y los que trabajan en Fóndika, GBM, Santander o la operadora o distribuidora que ustedes elijan saben cómo funciona el mundo de los fondos y los beneficios de invertir en ellos. Si ellos no buscan cómo explicar a los clientes por qué conviene, cuánto cobran por estar con ellos y no dicen cómo es que les importa cuidar el dinero que se pone en sus manos, no van a lograr que los mexicanos maximicemos nuestro ahorro.

Ahora, no dejo fuera lo que siempre he dicho de que somos los ahorradores los responsables de informarnos y buscar opciones; de educarnos en cuanto a lo que es mejor para nuestro dinero. Pero, después de lo que escuché ayer, creo que debemos hacer una mancuerna entre clientes y expertos en el sector. Nosotros -los clientes- debemos informarnos y pedir lo mejor para nuestro dinero, ellos -los expertos- deben explicarnos bien por qué debemos darles nuestro dinero.

Ustedes, ¿en qué invierten? Y, ¿por qué invierten o no en fondos?

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