
Sólo tres de cada 100 mexicanos cuentan con una inversión, según datos de la Encuesta Nacional en Vivienda de Usos de Servicios Financieros elaborada en 2009 por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
De esos que sí tienen inversiones el 51% prefiere el pagaré bancario, la segunda preferencia son las sociedades de inversión.
Y el último dato: al preguntar por qué invierten la respuesta favorita fue “estar protegido” y la seguna favorita fue “iniciar un negocio”.
Me enteré de esto mientras entrevistaba a un caso para un artículo en la próxima edición de Dinero Inteligente, quien me contaba que perdió –durante la crisis- un 40% de su portafolio en renta variable, y que todavía no ha terminado de recuperarse.
Me contó que cuendo vio la pérdida se dijo: “No sé por qué invertí en esto, mejor hubiera comprado un departamento chiquito y lo hubiera rentado”.
Ella es una de las tres personas en cada cien mexicanos que invierten. Y se enfrentó a la realidad de la renta variable. El problema es que hasta que no vio que perdía su dinero nunca se había preguntado o había sido MUY clara con su asesor de para qué quería ese dinero y para cuándo.
Aprendió la lección: se ha convertido ahora en la mujer más informada en cuanto a fondos de inversión y fondos de renta variable. Diario revisa a cuánto está el IPC, llama a su asesor cuando quiere comprar más en renta variable y en relativamente pocas semanas calcula que tendrá todo el dinero perdido en su portafolio.
El siguiente paso, es que ahora sí se siente a pensar para qué quiere ese dinero y cuándo lo va a necesitar. Después llamará a su asesor y le expliquará a él y confiará en que este personaje le haga caso. (Sí ya todos hemos escuchado de los asesores que no hacen caso).
“Me volví proactiva, porque nadie va a cuidar mejor mi dinero que yo”, me dijo, sobre todo ahora que ha habido oportunidades.
Y tiene toda la razón. Por eso estar informados es el primer paso. Tomar la decisión de qué hacer con el dinero y cuál es tu mejor opción, debe ser una decisión informada, así que, haz la tarea.
Quizá hay que empezar por entender que sí ha una diferencia entre ahorrar e invertir. Según la Condusef el ahorro es ‘la cantidad del ingreso que no se destina al gasto cotidiano con el propósito de guardarlo y utilizarlo en el futuro’. Mientras tanto, una inversión es ‘la canalización de recursos a actividades productivas, como las inversiones en valores, con el propósito de incrementar, en un plazo determinado, nuestro patrimonio en un porcentaje no menor a la inflación’.
Más datos en Todo sobre el ahorro, en la página de la Condusef, trae un glosario de términos muy útiles. http://portalif.condusef.gob.mx/condusefahorro/p02.php#
Y una calculadora para saber cuánto puedes ganar. http://portalif.condusef.gob.mx/condusefahorro/datos.phpSólo tres de cada 100 mexicanos cuentan con una inversión, según datos de la Encuesta Nacional en Vivienda de Usos de Servicios Financieros elaborada en 2009 por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Sólo tres de cada 100 mexicanos cuentan con una inversión, según datos de la Encuesta Nacional en Vivienda de Usos de Servicios Financieros elaborada en 2009 por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
De esos que sí tienen inversiones el 51% prefiere el pagaré bancario, la segunda preferencia son las sociedades de inversión.
Y el último dato: al preguntar por qué invierten la respuesta favorita fue “estar protegido” y la segunda favorita fue “iniciar un negocio”.
Me enteré de esto mientras entrevistaba a un caso para un artículo en la próxima edición de Dinero Inteligente. Ella me contaba que perdió –durante la crisis- un 40% de su portafolio en renta variable, y que todavía no ha terminado de recuperarse.
Me contó que cuando vio la pérdida se dijo: “No sé por qué invertí en esto, mejor hubiera comprado un departamento chiquito y lo hubiera rentado”.
Ella es una de las tres personas -en cada cien mexicanos- que invierten. Y se enfrentó a la realidad de la renta variable. El problema es que hasta que no vio que perdía su dinero nunca se había preguntado o había sido MUY clara con su asesor de para qué quería ese dinero y para cuándo.
Aprendió la lección: se ha convertido ahora en la mujer más informada en cuanto a fondos de inversión y fondos de renta variable. Diario revisa a cuánto está el IPC, llama a su asesor cuando quiere comprar más en renta variable y en relativamente pocas semanas calcula que tendrá todo el dinero perdido, de regreso en su portafolio.
El siguiente paso, es que ahora sí piense para qué quiere ese dinero y cuándo lo va a necesitar. Después llamará a su asesor y le expliquará a él. Finalmente, confiará en que este personaje le haga caso. (Sí ya todos hemos escuchado de los asesores que no hacen caso).
“Me volví proactiva, porque nadie va a cuidar mejor mi dinero que yo”, me dijo, sobre todo ahora que ha habido oportunidades.
Y tiene toda la razón. Por eso estar informados es el primer paso. Tomar la decisión de qué hacer con el dinero y cuál es tu mejor opción, debe ser una decisión informada, así que, haz la tarea.
Quizá hay que empezar por entender que sí hay una diferencia entre ahorrar e invertir. Según la Condusef el ahorro es ‘la cantidad del ingreso que no se destina al gasto cotidiano con el propósito de guardarlo y utilizarlo en el futuro’. Mientras tanto, una inversión es ‘la canalización de recursos a actividades productivas, como las inversiones en valores, con el propósito de incrementar, en un plazo determinado, nuestro patrimonio en un porcentaje no menor a la inflación’.
Si se espera un rendimiento, hay que recordar que a mayor rendimiento, mayor riesgo.
Más datos en Todo sobre el ahorro, en la página de la Condusef, trae un glosario de términos muy útiles.
Y una calculadora para saber cuánto puedes ganar.
Como todo en esta vida, lo importante es saber el ‘para qué’ de las cosas. Este post logra explicar, con un caso concreto, el ‘para qué’ de las inversiones.
Por lo menos a mí, ya me quedó la duda. ¿Invierto o ahorro? Si invierto, ¿en qué?
Ah! gran post. Y gran historia de la persona que perdió 40% en su portafilio. Yo estoy igual, y efectivamente todavía no se repone (pero yo soy mujer de muchas canastas, así que tengo otros portafolios). Pero la cuestión es que la renta variable es para verdadero largo plazo (más de 10 años) y ahí es cuando vale la pena. ¿para que invertir? para capitalizar el dinero que vas ganando y ahorrando. Una de las mejores inversiones es: invertir para tener un buen retiro.
Saludos
Tengo el presentimiento de que si invierto en mi cuenta de la afore, tambien lo pierda, en realidad pienso que no tenemos seguridad en las inversiones que hacemos.
Estimado Alex,
Gracias por tu comentario.
La inversiones en renta variable son riesgosas porque prometen mayores rendimientos y además deben pensarse para muy largo plazo. Lo mismo pasa con la afore, es para el día que te retires. Las afores están divididas en Siefores, y según tu edad caes en automático en una de estas cubetas. Entre más años tengas, menor el riesgo de las inversiones. Tienes razón, tampoco la afore es inmune a la volatilidad, pero pasa lo mismo con invertir en una casa y rentarla, corrres el riesgo de que el inquilino no te pague, que incendie la cocina, o que el mercado caiga y valga menos.
Creo que si te preocupa la seguridad pero quieres invertir, debes acercarte a algún asesor y preguntarle sobre opciones conservadoras, por ejemplo, monedas, oro o deuda.
Creo que la seguridad está en escoger instituciones de alto nivel, inversiones legales, ser muy honestos con las metas y horizontes de ese dinero y, como digo en el post, estar informado.
Saludos!
la neta de invertir.
1.-comprar una mercancia,cualquiera,y revenderla,obtienes mas que
la inflacion y la miseria de un 4.55 de bono bancario.
2.- prestar pequeñas cantidades a gente conocida y segura,recuperas el doble de interes bancario.
3.-las utilidades de las dos anteriores,esas si,se invierten en
banca,bolsa,o monedas
4.- hacer dos cortes al año,y lo que veamos de urtilidad,comprar un terreno,carro,cripta,lo que sea vendible sin mercado saturado.
5.- ha,y no casarse en ese intervalo
chao.