‘La felicidad existe. Hay que saber dónde encontrarla’ es la frase ancla de una tienda departamental. Y al leerla me dieron ganas de adquirir algo que me hiciera feliz o que pudiera obsequiarle a alguien para que fuera feliz.

Me contuve gracias a que tengo en la mente el número clave de mi presupuesto: los pesos y centavos que sí tengo para gastar de hoy a enero -para todos los regalos de las fiestas.

Estamos a unas semanas de las compras maratónicas para los regalos que muchos dan en estas épocas. Los supermercados ya sacaron las esferas, los renos de peluche y las lucesitas de decoración, y es que es cierto, si se quiere planear y no sobregirar la tarjeta, hay quienes desde ahora hacen las compras para encontrar las mejores opciones.

El extremo frugal sería decir: ‘no compres nada, hay crisis, mejor construye, cose, borda o dibuja y recorta todos los regalos que vas a dar’.
El otro extremo sería: ‘no importa, esta es la época del año para regalar, da lo que se te antoje’.
Me parece que el justo medio es buscar balance.

Hacer los regalos implica una inversión de tiempo y no todos pueden hacerlo a finales de año. Comprar todo a última hora casi garantiza que en enero y febrero odies a tus tarjetas de crédito y sus intereses eternos por pagar los montos mínimos. Para lograr el balance hay que hacer un presupuesto de regalos y gastos para las fiestas. Y comparar las opciones.

Si han hecho caso a los consejos de finanzas personales, tienen dentro de su presupuesto anual un monto para los regalos que se deben dar en estas épocas. Con ese monto en mente hay que hacer la lista de a quiénes vas a regalar algo: la rifa de la oficina, la rifa de los amigos, la rifa familiar, el de la pareja y los hijos. Junto al nombre anota el monto estipulado.

No estoy revelando ningún secreto, sólo compartiendo este sentido común que se nos puede olvidar.

La rifa de la oficina no pueden cambiarla, deberán comprar algo. Pero si se acostumbra darle un regalo extra al jefe, quizá puedan darle unas galletas hechas en casa o una bufanda (si sabes tejer). Si la repostería es algo que puedes lograr, entonces saca las recetas que te salen bien a ti o a alguien cercano para que te ayude. Es una muy buena actividad para convivir con un miembro de la familia y hasta reducir estrés al olvidarte -toda una tarde- de lo que pasa en el mundo.

Estas galletas o servilletas (si sabes coser) las puedes también regalar a los amigos y familiares.

Los regalos que sí se deben comprar:
-La regla de oro: No te pases de los montos determinados.
-Busca los días que hay descuento para hacer las compras.
-Ve adquiriendo algunos desde ahora para repartir el pago de la tarjeta en dos o hasta tres meses. Las tarjetas son un gran medio de pago si sabes utilizarlas y organizarte (recuerda tus fechas de corte y pago en cada plástico).
-No hagas compras de última hora, porque entonces no tendrás tiempo de pensar y buscar la mejor opción. No hay nada como un regalo pensado, y esto no quiere decir caro, por ejemplo, una nochebuena en una maceta sale más barata si te das el tiempo de ir a Xochimilco por ella. Este año no he ido, el pasado estaban a 40 pesos. Este puede ser un buen regalo para alguien que le gusta tener macetas en la casa.
-Compara precios. No tienes que estar en el centro comercial, lo puedes hacer en Internet y ahorrar tiempo.


El tema del dinero en la pareja no es fácil. Hace un tiempo publiqué en el blog comentarios de lectoras que compartían cómo escondían y hasta ‘tomaban’ dinero de sus parejas para tener un guardadito, incluso algunas que tienen cuentas secretas de sus esposos.

Tengo un amigo que se casó sin nunca preguntar a la novia cómo manejaba sus tarjetas, cuánto dinero tenía ahorrado o cuánto debía. Un día vio el estado de cuenta de su esposa, quien llevaba años pagando el mínimo de su tarjeta, sin parar de consumir. Una deuda de miedo.

Pero esto no es sólo un problema femenino.

También conozco a algunas mujeres que si esconden dinero de sus esposos es porque si no lo hacen, ellos se lo gastan todo, el que traen en su cartera o el que encuentran en la bolsa de su pareja.

Hace unos días volví a ver la película de ‘Crueldad Intolerable’ de Joel Coen, esta película de puros divorcios en los que la idea es quedarse con el dinero de la pareja. Y, claro, la discusión sobre los famosos acuerdos prenupciales.

Cada quién puede tener el sentimiento que desee ante los acuerdos prenupciales, pero por favor, no se nieguen a hablar en serio de dinero antes de casarse. Por lo menos para saber dónde están parados y qué planes quieren establecer para su nueva vida juntos.

Preguntas básicas:

  1. ¿Tienes deudas? – Esto es importante para poder establecer una estrategia en conjunto para pagarlas.
  2. ¿Tienes la disciplina del ahorro? – Esto es importante, el que tenga más la disciplina deberá ayudar al otro a darle importancia al ahorro.
  3. ¿Cómo quieres que manejemos los gastos de la casa? – Cada pareja se maneja diferente, hay que encontrar la forma que les quede bien a ustedes dos, sin que ninguno se sienta incómodo.
  4. ¿Cuánto podemos aportar cada uno? – Si ambos trabajan, según su sueldo, pueden establecer un porcentaje para los gastos que van a tener los dos.
  5. ¿Queremos cuentas en conjunto o separadas? – Esto también es de gustos y tradiciones, según lo que cada uno haya visto en su casa. Lo natural para ti, puede ser muy complejo para tu pareja.
  6. ¿Queremos ahorrar juntos o separados? – Esto dependerá de si ustedes solos ya tienen cuentas de ahorro o inversiones, de si quieren empezar uno para los dos, o si quieren mantener cada quien sus cuentas y una en común.
  7. ¿Qué planes tenemos a corto, mediano y largo plazo que implican un esfuerzo económico fuerte? – Hagan un pequeño mapa que qué quieren y para cuándo: casa, auto, renta, viajes, seguros. Así los dos saben hacia dónde van.
  8. ¿Tienes seguros?, ¿de qué y cuáles? – Esto es muy importante. Además de saber qué tipo de seguros tiene tu pareja, debes saber dónde están los papeles para cualquier incidente.
  9. ¿Sabes hacer un presupuesto? – Si no, hagan uno juntos. Enséñense lo que saben hacer y cómo lo hacen. Descarguen este presupuesto.
  10. ¿Cuántas veces vamos a sentarnos a revisar nuestros gastos, cuentas y presupuestos para saber si vamos por buen camino? – No porque hablen una vez antes de casarse ya es suficiente. Hay que hablar de esto todo el tiempo.

En cuanto a las cantidades de deuda, ahorro o inversiones que cada uno tiene, si no las quieren revelar, está en ustedes. Además, recuerden que el tema del dinero, psicológicamente, está relacionado con el poder, así que es difícil sentarse y ser honestos a la primera de cambio. Quizá tengan que hablar de esto no una, sino varias veces.

¿Tienen tips de cómo hablar de dinero en pareja?


La recuperación de la crisis no está tan cercana como muchos quieren creer. La falta de efectivo se ha sentido y poco a poco se ha bajado el consumo.

De aquí la importancia de saber manejar el dinero.

No se trata de darle más importancia de la tiene, sólo de crear la consciencia de que los billetes ayudan a que los baches no sean tan complicados de enfrentar.

El secreto está en la organización y la buena administración, en otras palabras, en nuestra cultura financiera.

Como es lunes y empieza la semana les dejo unos tips. En lo personal dos lunes al mes reviso gastos y presupuestos, de esta forma, para el fin de la quincena tengo la impresión de que veré resultados (unos pesos de más). Estas recomendaciones tampoco son lineamientos para un tratamiento de desintoxicación, no se trata de sufrir, sólo empezar a tomar las riendas de lo que se tiene, se debe y encontrar los mecanismos para que el dinero no cause dolor.

  1. Entérate en qué gastas y qué debes: Hay que hacer una lista de todos los compromisos financieros que se tienen, desde la renta y los gastos fijos del mes, hasta ese horno tostador comprado a 12 meses sin intereses hace un par de semanas. No olvides la deuda que tienes con el cuñado que te prestó dinero para las citas del pediatra de los hijos el mes pasado.
  2. Establece prioridades: Hay que saber qué es más importante. En una hoja dividida en dos de un lado pon ‘Urgentes’ y del otro ‘Lo que quiero’. En la primera categoría enumeras, según la importancia y urgencia de pago, cosas como renta, seguros médicos y pagos a préstamos (incluyendo tarjetas de crédito). Todo lo que sea más urgente de solventar que, por poner un ejemplo, una ida al cine. En la otra categoría llamada ‘Lo que quiero’ enumeras todas las actividades que quieres hacer o los gustos que te das normalmente.
  3. Marca las metas: En la lista de prioridades ‘Urgentes’, probablemente primero estén los gastos que necesitas para vivir y después las deudas. Para pagar las deudas debes hacer algunos cálculos, pero primero junto a cada compromiso pon la fecha en la que se debe pagar (por ejemplo la fecha de pago de las tarjetas o préstamos). Después busca formas de recortar gastos en tu presupuesto, (que espero tengas, si no, descarga uno aquí y llénalo) y entonces pones una segunda fecha, esa en la que crees que podrás pagar. Sólo tú puedes hacer este análisis. Cuenta, suma o resta y pronto tendrás un calendario de pagos.
  4. Esconde un tiempo las tarjetas de crédito: intenta utilizar estos métodos de pago sólo para emergencias. Según una encuesta de la Secretaría de Hacienda, de las personas que tienen una tarjeta de crédito, 56 de cada 100 la utilizan para pagar necesidades en el hogar y 48% se han retrasado en el pago del plástico por lo menos una vez. Si las deudas en la tarjeta cada vez son más difíciles de enfrentar, tu nivel de endeudamiento es muy alto, hay que pagar y dejar de usarlas para bajarlo. Es importante no olvidar que lo que se debe en los plásticos mes con mes será mayor, así que esto es equivalente a comprometer tus ingresos futuros.

Por ahora les dejo estos cuatro. El siguiente post les comparto otras recomendaciones. Si ustedes tienen unas para compartir, por favor, no dejen de mandarlas.


Foto: Especial

La recuperación se asoma. Personas en bienes raíces ya vendieron algo después de meses de sequía, los que perdieron en sus inversiones en la bolsa ya sintieron la mejora (recuerden que la renta variable siempre se adelanta a otros indicadores), y –según una encuesta del Wall Street Journal- 57% de los economistas encuestados cree que la recesión ya terminó.

Esto no quiere decir que de la noche a la mañana se deje de sentir la crisis. Sólo que las señales se acercan y hay que prepararse.

Ya he dicho que tener un plan es de las estrategias más importantes para estar cubierto, porque si sabes a dónde quieres llegar, no es tan fácil desviarte. Dentro de este plan hay que tener un presupuesto a corto, mediano y largo plazo. Y dentro del presupuesto hay que tener un monto dedicado al ahorro. Aquí entran las inversiones.

Y hablar de inversiones no es sólo en mercados o bonos y materias primas. Una inversión también es en bienes raíces, arte (aunque este tema tiene sus aristas, lean lo que dice un experto al respecto), centenarios, dólares, negocios, o lo que se les ocurra que ofrezca una plusvalía o rendimiento.

Uno de los principios fundamentales de la inversión, pero fácil de olvidar es: DIVERSIFICAR.

Sólo diversificando se protegen las inversiones de un revés económico. Entonces, si uno tiene un portafolio diversificado, otro ahorro en dólares, y un negocio propio, es menos probable que en todo le vaya mal al mismo tiempo. En comparación con alguien que sólo tiene sus ahorros en dólares. Entonces, si vas a invertir, lo primero es pensar en la diversificación.

Y no hay que desanimarse cuando se escucha la palabra inversión, ya lo dice Ramit Sethi, en su libro I will teach you how to be rich, invertir no es para los ricos, sino para quien quiere manejar sus finanzas y está de acuerdo en hacerlo con disciplina. Por ejemplo: En México, con un peso ahorrado puedes invertir en los instrumentos que ofrece tu Afore. Aquí un artículo que les puede servir. Invertir se puede con una ahorro pequeño, la idea es crecer ese ahorro poco a poco y diversificar para bajar el riesgo.

Otras dos cosas en qué pensar, además de la diversificación:

1) Saber para cuándo vas a necesitar el dinero que vas a invertir. No se vale poner el dinero que necesitas en un año en la bolsa, por ejemplo. Ese instrumento es de largo plazo.
2) No olvides el riesgo. Toda inversión lo tiene. Pregunta, infórmate y analiza. Si sabes cuánto puedes perder, tomarás una decisión más informada.

Les dejo otras lecturas que les pueden ayudar en la decisión de invertir, en cómo buscar una estrategia y casos de éxito que muestran que no es necesario ser millonario para lograr un ahorro que permita hacer crecer el dinero con el tiempo.

Si tienes 5,000 pesos
Si quieres invertir en bienes raíces
Cómo lograrlo, un caso de éxito
La opción de la bolsa


La bolsa llegó a los 29,000 puntos. El peso a 13.45. De estos indicadores económicos es muy fácil hablar. Pero de cómo manejamos el dinero en casa, de eso, no hablamos con tanta facilidad.

Preguntar a los conocidos si tienen un presupuesto, o seguros de vida y cómo le hacen para organizar sus finanzas familiares, incluyendo el gasto en el supermercado a la semana, puede resultar en una una cara larga de ‘¿y a ti qué te importa?’

Como dice Adina Chelminsky, el que habla de finanzas personales (las suyas y las del vecino) ya cometió errores con las propias, conoce su lado oscuro y lo ha logrado enmendar o controlar.

Todos, o muchos, hemos pagado más de una vez intereses tan altos en la tarjeta de crédito que el objeto adquirido terminó costando lo doble. Comprado cosas que no eran necesarias, sólo deseadas, con el dinero con el que se debía pagar la mensualidad de un crédito.

Pero, también los que han empezado con su presupuesto, saben que son más ordenados y el dinero alcanza para más. Y como dice Karla Bayly, el que sabe a dónde quiere llegar, tiene una meta, mantiene más control sobre sus finanzas.

En la nueva revista Dinero Inteligente, que ya podrán leer la semana que viene, hay un artículo sobre cómo organizar las finanzas para estar tranquilo siempre. Y el primer paso es: ‘Define el rumbo’.

¿Qué quieres tener en 3 meses, en 3 años y cuando tengas 65? Primero hay que imaginar. Después, ser honesto y ver lo que tienes hoy para empezar a planear cómo le vas a hacer para llegar a la meta. Y son tres metas: la de corto, mediano y largo plazo.

Es como quien quiere correr un maratón. Una persona hoy no puede decidir que quiere correr el de la Ciudad de México, este 27 de septiembre, si nunca ha podido correr 15 kilómetros. Quien lo va a correr ya se puso en forma y ha entrenado para que su cuerpo aguante 42 kilómetros.

Lo mismo con el plan de vida, si uno quiere tener una casa propia en cinco años, empezará a ahorrar para el enganche, después buscará qué crédito hipotecario le conviene para que las mensualidades no se conviertan en una pesadilla y, también deberá tomar en cuenta si mientras pagua esa hipoteca, tendrá la capacidad financiera para solventar la colegiatura de su hijo. Sabe con qué cuenta y qué quiere, así que la siguiente temporada de rebajas no será el primero en llegar al centro comercial, porque tiene una meta: su casa propia.

Si ya cometiste errores, no importa, se pueden solucionar, sólo busca las herramientas que te ayudan a lograrlo y siéntate a hacer tu plan de vida. Después, podrás contestar sin mucho lío a las preguntas imprudentes sobre tus finanzas.

¿Ya tienes un plan?

Para empezar a hacer un plan y establecer metas, les dejo algunos links que pueden servir mucho:

Plan with Voyant, está en inglés, pero tiene todo lo necesario para hacer un plan…

Las calculadoras de la sección de finanzas personales de CNNExpansión, desde el presupuesto, hasta cuánto te tardarás en pagar tu tarjeta…

Y una calculadora de Doktor Dinero para poder conseguir lo que quieres…


Foto: EspecialNunca me ha gustado descargar música en internet ‘ilegalmente’ gratis. No fui fan de Napster.

Pero con la iTtunes Store en México mi vida ha cambiado.

Tengo mi cuenta y ya di de alta mi tarjeta de crédito. El 5 de agosto, un día después de que nació el sitio, comencé a ‘bajar’ canciones, cada una por 12 pesos.

¿Qué son 12 pesos?: un café en la oficina, unos cuantos gramos de uvas verdes o una baguette en la panadería del supermercado caro City Market.

Las descargas en el sitio valen 12 pesos (una canción), 120 pesos un álbum completo, o 24 pesos un video musical.

El problema surgió cuando a mi correo electrónico llegó mi estado de cuenta de las descargas de iTunes: 144 pesos en un día.

Si seguía con la actividad, digamos dos veces a la semana, al final del mes el total ascendería a 1,152 pesos. Eso, no está en mi presupuesto.

Unos días después en un colega de la oficina dijo que le pasó o mismo. “De doce en doce pesitos se junta una lana”, me dijo. No me quedó de otra más que aceptar que tenía razón.

Pero creo que he encontrado una solución: la página tiene un apartado para canjear tarjetas prepagadas (las puedes comprar en Liverpool, MixUp, Office Depot, El Palacio de Hierro, Sanborn’s, y obvio, la MacStore). Hay tarjetas de 200, 300 y 600 pesos.

Le hice así: saqué mi presupuesto, donde ya tenía un apartado para música y películas. Le quité 200 pesos a ese apartado, equivalente a la tarjeta más barata de iTunes. Después, aumenté una línea más en mi presupuesto y la nombré iTunes Store y le di los 200 pesos al mes.

Y, finalmente, cancelé los cobros automáticos a mi tarjeta de crédito. Lo hice adelantándome al día que lleguen las películas a iTunes… por qué eso sí podría hacerme daño.  

Todo esto viene a mi punto favorito: sin presupuesto no hay cómo. Se vale que compres canciones o discos o libros, mientras no te pases de lo que puedes gastar en esto.  

Otros de los sitios que existen para descargar música legalmente:
Tarabu de Televisa, su servicio sólo está disponible para PC, no para computadoras Mac.  
Ideas Music Store de Telcel en donde todas las canciones que busqué costaban 17.25 pesos.    


Foto: EspecialEs viernes. Muchos, estarán pensando ya en las actividades planeadas para el fin de semana. 

Cuando se quiere organizar un evento, ya sea la fiesta de los hijos, el cumpleaños del esposo, o la comida de reunión de las amigas, muchos olvidamos que para esto también hay que hacer un presupuesto. 

En este caso llevar una lista planeada de gastos ayuda a que  no se compre de más, o de menos. Si se gasta de más se hace más daño al presupuesto mensual.

Les dejo un link a un presupuesto para planear fiestas que incluye tips. Está en inglés… pues es del sitio de Finanzas Prácticas de Visa, que tiene un sitio hermano en español, en donde no tienen este presupuesto, aunque sí otros muy necesarios.


Uno para el gasto sin culpas, otro para mi retiro.   

Uno para el gasto sin culpas, otro para mi retiro.

Me pasa igual que a Karla Bayly, de Coaching Financiero, hay veces que a pesar de pregonar sobre la importancia del ahorro, cuando me entero de una venta nocturna debo amarrarme a la silla para no ir a gastar.

Ahorrar no es fácil. Hay días en los que registrar gastos y revisar un presupuesto es un dolor de cabeza o una patada en el estómago.

He hablado mil y un veces de que si tienes un presupuesto bien hecho puedes tener una cubeta/apartado para gastos sin culpas. Esto es lo que me salva de estos momentos de ‘histeria’ en los que en mi cabeza sólo pasa un ticker (esos letreritos en letras iluminadas rojas con las últimas noticias): quiero comprar algo.

Entonces, reviso el monto que me queda en mi ‘cubeta de gasto sin culpas’ y veo si me puedo dar chance aunque sea de un chocolate. Hay veces que lo controlo y no gasto y otras que sí voy por el Carlos V.

Pero como dice Karla Bayly, quien se controló antes de comprarle a su hijo un Nintendo DS, a pesar de su carita triste, pensando en que más vale que su mamá sea loca siempre a bipolar. Traducción: más vale seguir siendo una histérico del ahorro, que una bipolar que pregona el ahorro, pero una cara triste o una venta nocturna te desata.

Estoy de acuerdo. Seguiré mi ahorro, mi registro, mi presupuesto y no me gastaré más de lo que tengo en mi ‘cubeta de gastos sin culpa’, aunque digan que soy una freak con el dinero.  

¿Tú cómo te controlas?


Foto: EspecialAhorrar para alcanzar objetivos -como dice un lector- es algo que he repetido varias veces y en lo que creo fielmente. Pero el lector añade que su ahorro, aunque esté etiquetado para un objetivo en particular, no es para “emergencias”.

En esto diferimos, pues yo soy una fiel fan de la previsión.

Hay quien cree que por pensar en seguros y en tener cultura de previsión, se vive con miedo y que quien piensa que si algo “puede” pasar, le va a pasar.

Yo no vivo con miedo, pero como dice mi esposo, soy un poco aprehensiva y me preocupo por estar financieramente sana. ¿Por qué?

Honestamente, porque creo que el dinero es una herramienta para ser un poco más feliz (que quede claro que no digo que el dinero es sinónimo de felicidad), me puede dar la capacidad para pasar un lindo fin de semana de vacaciones, o cenar rico en un restaurante; hacer o experimentar cosas que disfruto con la gente que quiero.

Creo en tres principios básicos:

-       Si tengo control sobre mi dinero y mi situación financiera puedo gastar sin culpas. Por eso tengo un presupuesto y un registro de gastos, inversiones, ahorro y deudas.

-       Un día seré viejita, pero seguiré viviendo como reina. Quiero poder ir al cine con mi esposo, comer palomitas, nachos y pasitas con chocolate, sin preocuparme de que si nos tropezamos con un escalón mal iluminado y nos pasa algo, no podremos pagarlo. Por eso ahorro y mantengo mis seguros. No vivo con miedo, pero sí he visto el miedo de una esposa que no puede pagar una noche de cuidados intensivos para su esposo, porque se gastaron en otra cosa el dinero del seguro. 

-       Yo quiero trabajar para vivir, no vivir para trabajar. Esto quiere decir que trabajo porque me gusta disfrutar de un montón de cosas. Por eso CUIDO mi salario y mi situación financiera. No hay nada peor, y he estado ahí, que tener que trabajar un poco más para poder pagar una tarjeta de crédito que ya llevaste al límite y olvidarte de todo lo que te gusta para cubrir esos intereses.  


Visitar al dentista puede ser muy caro. Dos limpiezas al año pueden costar hasta 3,000 pesos y eso si no sale alguna carie o se quieren blanquear un poco los dientes.  

En momentos de una economía floja, no hay que buscar ahorros recortando el gasto en prevensión y salud, sino buscar opciones.

Hay varias aseguradoras que ofrecen tarjetas de descuento en visitas al dentista con el seguro de gastos médicos mayores. Y muchas empresas que dan el servicio a sus empleados como una prestación. ¿Sabes si lo tienes?

La novedad es que ahora que se han hecho obligatorios los seguros básicos estandarizados, las aseguradoras dentales tuvieron que sacar el seguro dental al público en general. Lo que piden es que la póliza se contrate para mínimo tres personas.

En la página de la Condusef está un comparativo para que cada familia cotice lo que le costará el seguro dental. Yo hice un ejemplo al azar, tres personas en el Distrito Federal de 4, 30 y 32 años, pensando en una familia.

El resultado me ofrecía tres opciones, Seguros Centauro y Dentegra Seguros Dentales  y Preventis, de BBVA Bancomer.

Centauro ofrecía una prima anual total por las tres personas de 2,370 pesos; la de Dentegra subía a 3,347.52 pesos y la de Preventis daba un salto a 9,884.05 pesos.

La diferencia de los precios en los seguros básicos, me explicaba ayer un directivo de una aseguradora, está en el servicio que ofrece cada empresa. Estas diferencias no salen en el comparativo que ofrece la Condusef. Para eso hay que hablar y preguntar.

Pero sólo enfocada en los precios se podría concluir lo siguiente:
Sólo para prevenir se recomiendan dos limpiezas dentales al año, equivalente, como dije al principio, a unos 3,000 pesos por persona. Esto multiplicado por tres miembros de la familia, son 9,000 pesos. Por lo menos el seguro básico detal de dos de las opciones en el comparativo saldrían más barato que varios dentistas privados.



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