
“El crédito es igual que una cuerda”, dijo hoy Ricardo García Conde, director ejecutivo de Crédito al Consumo de Scotiabank.
Mi reacción fue reírme. Estaba en un seminario organizado por el banco y de verdad que me pareció graciosa la comparación.
“La cuerda es sólo una herramienta que te puede servir para trepar una montaña o ahorcarte”, dijo el directivo, y entonces me cayó el veinte: el uso del crédito puede ayudarte a conseguir objetos deseados, pero también te puede hundir en deudas o ahorcarte.
El crédito es como una cuerda, repetí convencida.
Parece una obviedad, pero el directivo de Scotiabank está lleno de razón. ¿Cuántos no han olvidado que la tarjeta es una herramienta de doble filo? O, ¿que el crédito en general –si no se sabe utilizar correctamente- puede causarte muchos dolores de cabeza?
Por eso la regla de dedo: nunca debes de estar endeudado por más del 30% de tus ingresos, porque esto –que en mi opinión ya es mucho- te puede llevar a una larga etapa de pagos con intereses o a no poder solventar tu estilo de vida.
Para comprobar que lo que digo no es mentira, entren a esta sección de la página web de la Condusef y pongan su deuda, después escojan qué tarjeta tienen y cuánto están pagando. A ver si no se asustan (yo me asusté). Y después, compárenlo con un monto del doble al pago mínimo, para que vean la diferencia. (¡Uf!)
Después de explicar la comparación de la cuerda, García Conde dio otro dato divertido sobre el crédito: Para otorgar a un cliente crédito el banco utiliza al Buró de Crédito. Pero hay cinco esferas en las que se fijan… (Si alguien te pide dinero, aplícalas también antes de decir que sí).
El cliente, o el tío que te pide dinero prestado, es sujeto de crédito sólo si cumple con las cinco C’s.
1. Carácter: Analiza la solvencia moral, ¿hay disposición a pagar el dinero prestado?, ¿le conoces otras deudas?
2. Capacidad: ¿Cuánto gana?, ¿puede cubrir los pagos mensuales que le vas a pedir y seguir cubriendo sus gastos fijos?
3. Condición: Esto sólo funciona para el crédito bancario, pues se trata de escoger el producto correcto. Hay que hacer la tarea y ver si el producto que quiere el cliente es el mejor para él, porque sólo así será un buen negocio para el banco.
4. Colateral: Buscar cierta garantía. Por ejemplo, cuando el cliente pide dinero al banco para una casa el banco analiza si la casa está en buenas condiciones, pues si la casa es la correcta para el cliente, el banco puede estar tranquilo. En un caso de un préstamo al tío, pregunta: ¿para qué quieres el dinero?
5.Capital: Esto es muy importante, el cliente debe correr un riesgo igual que el banco, entonces, ¿cuánto va a aportar el cliente? Cuando pides un crédito para una casa, tú pones una parte, ¿qué porcentaje del total le estás apostando como cliente?
Todo esto lo analiza el banco, así que si vas a pedir un crédito, piensa en las cinco C’s para que las puedas cumplir todas. Y en el caso de la tarjeta de crédito, entra a la calculadora que mencioné antes y saca tus números.
No olvides: el crédito es igual que una cuerda.
2010 pinta bien. El entorno económico muestra mejoras y hay optimismo. ¿Es hora de invertir? ¿O ya es muy tarde?
He pensado en revisar con mi asesor mi portafolio de inversión y ver cuánto puedo aportar este y en qué lo quiero invertir.
Asumiendo que no soy la única pensando en su dinero o deliberando qué hacer y por dónde invertir para vivir mejor, les comparto la información que obtuve esta mañana:
En un desayuno de prensa con Manuel Somoza y Juan Musi de la nueva Somoza Finamex Inversiones, una empresa dedicada a manejar y diseñar portafolios de inversión para personas que tengan por lo menos un millón de pesos y, por ende, un horizonte de largo plazo, hablaron del panorama económico que vislumbran y las recomendaciones que les están haciendo a sus clientes.
Fue como asesoría para inversionistas calificados, pero para los que no somos calificados…
Un poco de contexto:
Según un reporte de CIBanco el 2009 fue un año muy difícil y la contracción anual real estimada del PIB fue de alrededor de 7%, una cifra mayor a la de la crisis de 1995. Sin embargo, hay luz al final del túnel, dice el reporte, sobre todo por las mejores perspectivas en Estados Unidos (al final seguimos amarrados a como les vaya a ellos) y los siguientes elementos:
1) Un incremento en el atractivo para los flujos de inversión.
2) La fortaleza financiera.
Entonces, 2010 pinta bien.
Los datos estimados que dieron Somoza y Musi que muestran optimismo:
- No se dará el temido y ya mencionado efecto W (otra caída después de una recuperación).
- Estiman que México verá un crecimiento del PIB de 3.8% para 2010 y de hasta 4.5% en 2011.
- La inflación que estiman es de 5.06% para 2010 (esta cifra puede asustar), pero baja a 3.7% para 2011.
- El tipo de cambio del peso cerrará 2010 en 12.90 pesos por dólar.
- La Bolsa mexicana puede crecer este año (de enero a diciembre) de 20 a 22%, es decir, que podría llegar a tocar los 38,000 puntos otra vez. (Hoy anda por los 30,000).
Lo que dicen a sus inversionistas:
- Si se piensa invertir en monedas, les gusta el peso, después como segunda opción el dólar y no tanto el yen. ¿Por qué el peso? Porque hay inversión extranjera y reservas.
- Creen que la Bolsa mexicana va a tener este crecimiento en los primeros 6 meses del año, más que en el segundo semestre. ¿Por qué? La posibilidad de que suban las tasas de interés.
- Las commodities les parecen interesantes y que seguirán mostrando mejorías pero no de la forma en la que ya se recuperaron. Es decir, estiman que habrá un incremento moderado.
- Los mercados de países emergenetes siguen siendo atractivos, pero como con las commodities, ya tuvieron su ajuste y su crecimiento será moderado.
- Y la recomendación básica y que no se debe olvidar: hay que diversificar.
Tomar decisiones:
Me parece que esta información ayuda a formar un panorama para analizar las opciones y dar el primer paso hacia la oficina del asesor. Esto no es todo: hay que investigar un poco más, hacer números, arrastrar el lápiz y analizar tu perfil para que tomes una decisión correcta.
Dos cosas que no hay que olvidar: si se piensa invertir en renta variable hay que pensar a largo plazo. Y, hay que dejar las decisiones madurar y no andar cambiando de estrategia cada vez que se vea cualquier cambio en los mercado o las circunstancias.
He mencionado quizá mil veces la importancia del fondo de emergencia que sea equivalente a entre tres y seis meses de tu gasto mensual.
Hoy revisé el mío, calculé cuántos meses de ahorro para vivir tengo y si eso es suficiente para un momento de crisis en el que no consiga ingresos.
Encontré esta calculadora en Yahoo! Finance que se llama ¿Cuánto necesito para emergencias? La llené y el resultado que obtuve es que para lograr lo que quiero debo ahorrar 500 pesos al mes durante todo este año.
Este monto no me sonó tan complejo. Les digo cómo puedo lograrlo: Llevo dos semanas ahorrando gasolina –he caminado a todas las citas, al supermercado y hasta al gimnasio las veces que he podido- lo cual me ha permitido juntar el tanque de una semana, más los estacionamientos correspondientes. El total del ahorro: 615 pesos.
Si logro juntar este monto cada mes podré abonar lo necesario para mi fondo de emergencia (sin necesidad de tocar mis ingresos mensuales) y tener 115 pesos extras para disfrutar. Si decidiera poner en el fondo de emergencia los 500 pesos ‘ahorrados’ y sumarle otros 500 pesos de mi ingreso mensual podría llegar a la meta en seis meses.
Los 115 pesos extras creo que los voy a disfrutar, por lo menos este mes. Con este dinero puedo invitar a mi esposo al cine esta semana. Mi otra opción es ahorrarlos hasta juntar lo suficiente para ir al salón de belleza por un par de merecidos servicios.
Por otro lado, el caminar y dejar el coche en casa me ha hecho bien, y siento que he logrado mi contribución ‘verde’ en el aspecto de ahorro de gasolina. Salgo y cuando debo cruzar una terrible avenida en la que los automóviles no se detienen por los peatones y cuando estoy a punto de desesperar pienso: El ahorro es un sacrificio hoy por un bienestar mañana… y cruzo la calle.
¿Tú qué estás dispuesto a sacrificar para juntar un dinero extra?, ¿te animas a caminar?, o ¿prefieres sacrificar los cafés y las donas diarias?
Las mujeres y los hombres gastamos diferente. No pretendo decir que un sexo gaste más que el otro, sólo que tenemos ciertas necesidades que no necesariamente compartimos con el sexo opuesto.
Pedí por Twitter de que me dijeran en qué gastamos las mujeres que los hombres ni se les ocurre y recibí respuestas interesantes. Cada una de éstas (o las que acostumbras hacer), debe ser un apartado en tu presupuesto. Para ellos será extraño, pues quizá nunca hayan pensado que la depilación –como quiera que la hagas- es una necesidad en la que gastas cada mes. Pero, si lo dejaras de hacer, a lo mejor serían ellos de los primeros en quejarse…
Les dejo algunos de los gastos que hacemos nosotras y recomendaciones para calcularlo y ponerlo en el presupuesto. Por las respuestas que recibí en Twitter, me enfoco sólo en gastos relacionados con la belleza, la moda y la salud. Dejo a un lado los libros, revistas, o los gastos relacionados con la parte social como comidas y cafés, porque eso es algo que tanto los hombres, como las mujeres, hacemos.
Un tip inicial: debemos partir por hacer un esfuerzo y ser lo más frugal posible.
Regalos: Las mujeres -dicen ustedes en Twitter- damos más regalos que ellos, y además nos encargamos de comprar los que ellos deben dar –como el de cumpleaños de su mamá-.
Al ponerlo en el presupuesto puedes hacer varios cálculos sencillos:
Para los regalos de cumpleaños: cuenta el número de cumpleaños al año a los que sí tienes que llevar un regalito (familia y amistades más cercanas), después multiplícalo por lo que normalmente gastas en un regalo. Este es tu presupuesto anual. Después puedes poner en el presupuesto mensual un promedio, unos meses te sobrará para reponerlo en los meses que falta. La otra opción es poner en cada mes lo que vas a gastar (si tu presupuesto es tan específico).
Otra cosa: Yo normalmente sumo unos tres regalos extras al año para tener un colchón. Y si no uso ese dinero (sólo me ha pasado una vez) lo deposito en mi cuenta de ahorro.
Puedes hacer algo similar con las bodas, primeras comuniones, bautizos, o quince años.
Otro sub-apartado son los regalos o detalles que llevas cuando te invitan a cenar o a comer. Una vez te tocará el postre y otras las papas o los refrescos, calcula –según tu costumbre- cuántas veces vas a comer a casa de alguien al mes.
Finalmente, regalos navideños. Lo que yo hago es que según mi gasto del último año, lo pongo igual y aumento un 10% extra por incremento de precios o porque quizá debas dar un regalo que al año anterior no te tocó.
Belleza: Depilaciones, faciales, masajes, pedicures, manicures, gimnasio, cremas corporales, maquillaje… la lista no acaba nunca. Sé frugal.
¿Qué realmente necesitas y cada cuánto? Es lo primero que debes establecer. Por ejemplo, la depilación la calculas mensual y le pones un monto. Los faciales quizá los puedes evitar, a menos de que tu piel realmente lo necesite y puedes recortar a uno cada dos meses. Lo mismo puedes hacer con el corte de pelo y los tintes.
Los pedicures y manicures los puedes hacer tú sola algunas veces, establece el balance de realmente cuántas veces necesitas ir por uno de estos servicios y anota el monto al mes.
En cuanto a las cremas corporales y el maquillaje, se recomienda hacer una limpieza del cajón una vez al año y reponer los productos conforme se te acaben. Evita las compras de impulso, de verdad no necesitamos tres sobras de diferentes tonos de azul. Calcula a principios de año cuántas cremas compras, jabones, labiales y saca un promedio. Con esto lo puedes dividir en 12 meses al año.
Los masajes, en mi opinión son el apartado que es menos necesario o casi un lujo, así que establece si lo pones en el presupuesto mensual o de plano es algo que te das de regalo cuando logras juntar el costo en la alcancía de las monedas.
Salud: En este caso hablo de la salud mental y la física, es decir, desde el ejercicio, hasta el nutriólogo o la terapia. Y en realidad son gastos que también hacen o deberían hacer los hombres.
El ejercicio es básico para estar sana. Si decides pagar un gimnasio, anota la cuota mensual; si vas a ‘Los Viveros’ a correr, anota los gastos que esto implique: transporte, jugo de naranja, estacionamiento, etc. y pon el monto mensual.
El nutriólogo es un gasto mensual también que puedes calcular con facilidad. Además, no vas a ir –probablemente- todo el año, sino una temporada en lo que te vuelves a acostumbrar a tu alimentación (es decir, a principios de año), o si es tu primera vez, sólo en lo que aprendes a comer sano. De todas formas, anótalo como gasto mensual por el número de meses que creas que lo vas a necesitar.
La terapia, si es que vas a una, también es sencillo anotarla en el presupuesto mensual.
Ropa: En general, el guardarropa de una mujer siempre es más complejo que el del hombre, tan sólo por la variedad de productos. Una vez más hay que partir de ¿qué necesito?
Si haces ejercicio necesitas comprar ropa adecuada, calcula cuánto vas a gastar en esto al año. Lo mismo con la ropa para la oficina o los eventos sociales. Lo mejor –si es tu debilidad comprar prendas y más prendas- es no salirte del presupuesto y evitar las tiendas.
Recuerda que hay épocas de descuento, en esos meses coloca más presupuesto que en el resto para que puedas aprovechar. En teoría, al mes deberías asignar un monto pequeño para las emergencias –como se te rompió el tacón y necesitas un nuevo par de zapatos-. Y dos veces al año, enero y julio, que son las rebajas, es cuando puedes aprovechar a revisar qué es lo que debes reponer, por lo que el presupuesto debe ser mayor.
Las sobras: No siempre vas a gastar todo lo que esté presupuestado. Espero que nunca te pases… Algunas veces te sobrará dinero al final del mes, este monto no se suma al mes siguiente, es un ahorro que se va directo a la cuenta de ahorro o inversiones.
Y por último: leí en una encuesta realizada en EU que las niñas adolescentes gastan casi todo su dinero en productos de belleza y moda. La educación hacia la frugalidad se aprende, si las madres pueden apegarse a las necesidades y sólo gastar lo establecido en su presupuesto, las hijas seguirán el ejemplo.
| Publicado a las 10:27 am
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Martes, 12 de Enero de 2010 |
Categorías: General, gasto |
Ya estamos llegando a mediados del mes y seguro empiezan a llegar los estados de cuenta con los gastos de diciembre. Ya sean los estados de cuenta de la tarjeta de crédito, o los cobros de servicios, cualquiera te puede asustar y tu cuenta de banco, probablemente, la sientes un poco corta para costear todo.
Es hora de hacer un esfuerzo extra para que las deudas no te hundan. Ya sea que tienes un trabajo fijo y recibes un sueldo quincenal o que seas independiente y recibas pagos por proyecto, debes encontrar la mejor manera de lograrlo.
Les dejo algunos casos claves que se deben enfrentar en enero y recomendaciones para que no duela tanto.
El aguinaldo que ayuda: Si tienes y tenías un sueldo fijo y recibiste aguinaldo, cualquier experto en finanzas personales te hubiera dicho en diciembre: ‘Ahorra una parte. Guarda un pedazo para enero. Paga los regalos y las fiestas con otra parte.’
Si hiciste eso, puedes pagar gastos fijos que lleguen un poco más altos a principios de este año. Por ejemplo, la luz va a costarte más si dejaste el arbolito prendido todo diciembre. Ese extra de tu aguinaldo puede ayudarte a cubrir estos costos elevados, o una mensualidad de la tarjeta de crédito.
Si abusaste del plástico: Llegaste al límite de crédito y ahora no puedes pagar ni el supermercado con tu tarjeta. La única forma de arreglar esto es pagar más del mínimo o la deuda será eterna. (En serio). Si además abusaste de los pagos a mil y un meses sin intereses (no importa que sepas que no es buena idea, siempre lo hacemos para poderle comprar al sobrino el juguete que quiere) paga toda la mensualidad o terminarás pagando intereses.
Finalmente, congela el plástico, ya sea literalmente dentro de una bolsa de agua en el congelador, o que la guardes en un cajón. Ni modo. Esta es la mejor forma de bajar la deuda más rápido.
Con sueldo fijo o sin él: No importa cuál sea tu circunstancia, si sigues tienes un presupuesto y sólo perdiste el estilo a finales de año, entonces debes tener un ahorro (el del 10% de tus ingresos). Lo ideal es que este dinero lo tengas en una cuenta a la que no puedes acceder tan fácil, pero en el peor de los escenarios, puedes sacar un poco de ahí para pagar lo haga falta.
Esto es un préstamo, así que deberás reponerlo poco a poco con tus siguientes ingresos en cuanto salgas de este bache. La bondad, es que como te lo prestas tú mismo no te tienes que pagar intereses.
Las rebajas tentadoras: Todas las tiendas departamentales tienen estos enormes letreros rojos con enormes porcentajes de descuento.
A menos de que hayas sido tan organizado para no gastar nada en diciembre y tengas la costumbre de dar regalos en enero, entonces no debes ‘aprovechar’ los descuentos. Ni modo.
¿Por qué te darías chance de comprarte algo? Si puedes cubrir tus deudas mensuales (además de gastos fijos) y cubre tu porcentaje de ahorro y tienes un guardadito que hiciste para estas rebajas, adelante, compra los zapatos a 30% de descuento. (Y date una palmadita en la espalda, porque eso es apegarte al presupuesto y tener el hábito de unas sanas finanzas personales). En otras palabras, eso sí es ‘Vivir como reina y gastar como plebeya’.
| Publicado a las 09:41 am
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Martes, 05 de Enero de 2010 |
Categorías: General |
Al llegar las uvas el 31 de diciembre, la tradición es pedir 12 deseos o establecer 12 propósitos para el inicio del año nuevo. Supongo que todos comieron sus uvas y juraron hacer más ejercicio y bajar esos kilos adquiridos a causa de las fiestas en diciembre, o se propusieron hablarle menos fuerte a sus subordinados, o hasta odiar menos al jefe. Pero, ¿masticaron una uva en nombre de sus finanzas personales? (No se vale desear ganarse la lotería).
Siguiendo la idea de un lector, les dejo 12 propósitos para que agreguen a su lista personal para el 2010 los que les queden, convengan o gusten.
Y, por favor, si se les ocurre otro, compártanlo.
1. Establece una meta financiera, por ejemplo: este año voy a ahorrar 5% de mi sueldo mensual para que al final de 2010 pueda iniciar una inversión en bolsa. Si tienes una meta establecida (o varias) puedes manejar tu dinero para llegar a los objetivos y no perderte en el camino.
2. Buscar un seguro de gastos médicos mayores para toda la familia. Hay que dejar atrás esa idea de que sólo está asegurado el que trabaja. Si ya tienen seguros de gastos médicos: ¿ya aseguraron el auto, la casa o su vida? Para conseguir seguros económicos consulta las tarifas de seguros básicos.
3. Revisa tu presupuesto con tu pareja. Si los dos saben en qué gastan también saben para qué alcanza. Además, saber en qué gastas no resulta en depresión en automático, sino que te permite saber cuánto te vas a tardar en ahorrar para tu meta u objetivo financiero.
4. Empieza con la educación financiera de tus hijos para que ellos no cometan los mismos errores que tú. ¿Cómo? Compra tres alcancías: una para los que quieren gastar en la semana, otra para una meta a mediano plazo (por ejemplo, la bicicleta) y una que no van a tocar pues será su ahorro para la universidad o, mejor aún, para cuando sean viejitos. Lee el libro de Leonor Villalobos ‘Finanzas para niños: Cómo asegurar tu futuro económico y el de tu familia’.
5. Lee un libro de finanzas personales este año. Aquí unas recomendaciones.
6. Paga más del mínimo en las tarjetas de crédito para que la ‘cuesta de enero’ sea menos costosa. Entérate de cuánto debes pagar con esta calculadora.
7. ¿Vas a sacar tu primera tarjeta de crédito? Conoce cuál te conviene con esta herramienta y lee sobre el Buró de Crédito.
8. Empieza tu ahorro para el retiro. En serio. Ya sea con aportaciones voluntarias a la afore o planes de retiro, o de plano, en la alcancía, pero empieza ya. Usa la calculadora para saber cuánto te va a dar tu afore y después entérate de cuánto debes ahorrar para vivir como quieres vivir.
10. Invierte en tu carrera. Tú eres la máquina que produce dinero, así que afínate. Busca un curso que te prepare mejor, busca cómo capacitarte para mantener tu empleo o conseguir un aumento.
11. ¿Acabas de tener un hijo? Empieza su ahorro. Abre una cuenta de inversión a su nombre, inviértele un monto establecido al mes, al semestre o al año, y deja que el dinero trabaje para que en 20 años puedas darle algo que valga mucho la pena. Recuerda, entre más riesgo, más rendimiento, pide asesoría. Y, no olvides que es una inversión a 20 años que no vas a tocar en este horizonte.
12. No dejes que el dinero te agobie el año. Si planeas, haces presupuestos y estableces metas, poco a poco llegarás al punto de equilibrio en el que podrás darte un gusto y disfrutar del dinero que sí tienes. Busca la libertad financiera.
Vivir en un país en medio de una crisis financiera y otra crisis de seguridad aumenta los gastos de una familia.
El Instituto Ciudadano de Estudios Sobre la Inseguridad (ICESI), una organización en México que ofrece información estadística, consejos y artículos sobre inseguridad, publicó hace poco ‘El costo de la inseguridad’ una serie de encuestas y datos nacionales sobre el tema.
Lo que me llamó la atención, más allá del gasto público per cápita en presupuestos y programas de seguridad al año (1,811 pesos), es que los mexicanos ya asumimos un costo por la seguridad dentro del presupuesto personal.
¿Cómo qué? Candados, una reja, un timbre con video, la alarma de la casa, costos de salud, etcétera.
Es cierto, en todo el mundo hay quienes instalan alarmas en sus casas y oficinas. No estoy diciendo que esto sólo suceda en México. Sólo que el año se acaba y que todos debemos hacer el nuevo presupuesto y que quizá haya que incluir o considerar este tipo de gastos, si no lo tienes ya presupuestado.
Según los datos del ICESI, hay un gasto privado equivalente a las pérdidas directas “provocadas por la inseguridad”. Son gastos que resultan de delitos o delincuencia y que una persona debe afrontar y van desde lo que se pierde en el robo, fraude o secuestro y los efectos inmediatos, como los tratamientos médicos. (Además de la pérdida no tan cuantificable del tiempo al interponer la denuncia o lo que se deja de generar si hay una lesión física).
A la conclusión que llega el ICESI con encuestas y datos es que las pérdidas económicas privadas en 2008 fue de 782,918.6 millones de pesos, unos 100,000 millones más que en 2007. Las encuestas realizadas revelan que “los gastos para prevenir el delito y como consecuencia de éste, representaron una quinta parte.” Tan sólo para el pago de sobornos se perdieron 606,115 mil millones, más del 90% del monto total. Y los gastos en salud son de 8,036 millones de pesos.
¿Qué medidas toman las familias mexicanas para evitar ser víctima de un delito? Según el ICESI las medidas más comunes son: colocar cerraduras, organizarse con los vecinos, colocar bardas y rejas, o tener un perro guardián. El gasto promedio del jefe del hogar en este tipo de medidas es de entre 3,433 hasta 6,585 pesos en el 2008, según la edad y escolaridad.
Hay muchos datos más en el estudio del ICESI y creo que hay que darle una buena leída.
¿Tú ya presupuestaste tus gastos para la seguridad de tu familia en 2010?
| Publicado a las 09:54 pm
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Jueves, 17 de Diciembre de 2009 |
Categorías: General, inversión |
Un lector me preguntó qué opinaba sobre los fondos de inversión y qué espectativas tenía (de sus rendimientos para 2010).
Esta es la información que recaudé.
Los fondos de inversión son una herramienta que tiene una gran bondad: la diversificación. Esto es uno de los primeros consejos que da cualquier analista a quien quiere dar el paso de ahorrador a inversionista. “No pongas todos los huevos en la misma canasta”.
Otra de las grandes bondades de las sociedades de inversión es que permiten a una persona no calificada o millonaria acceder a la bolsa o a papeles que de otra forma serían difíciles de alcanzar.
Sólo por esas dos cualidades, son instrumentos que hay que analizar.

Ahora, los fondos de inversión, igual que todo, han sufrido a la crisis. Para muchos se convirtieron en ‘probables asaltos’ (por el caso Stanford), por lo que de nuevo, hay quien no cree que este tipo de inversión sea igual de buena o segura que comprar centenarios o bienes raíces.
Es cierto, hay quien abusó de los inversionistas o instituciones que no supieron manejar la crisis. Pero en general, los fondos de inversión no perdieron el dinero de todos los mexicanos y siguen siendo una gran herramienta.
Para decidir en qué fondo invertir tampoco se necesita a un vidente, como en cualquier tipo de inversión, un brujo no te puede asegurar cuál es la buena. Pero, se puede analizar el pasado de las sociedades de inversión, cómo les fue en años anteriores, aunque no se pueda predecir el futuro. Este pasado muestra tendencias y puede ayudarte a tomar decisiones. Pero sentarse a buscar el fondo que le fue mejor en 2009 e invertir todo tu dinero en ese mismo fondo en enero de 2010 no te garantiza que te vaya a dar las mismas ganancias que le dio a quien invirtió en 2009. (Excepto, porque 2009 fue un año terrible y todos esperamos que 2010 sea mejor). El pasado nunca se repite.
Entonces, si en 2009 los fondos se cubrieron de la crisis, ahora quizá se busque un poco más de riesgo. Es toda una estrategia que los expertos hacen por ti. El chiste es que como inversionista, no tengas que tomar estas decisiones. ‘Zapatero a tu zapatos’, tú trabaja en lo que sabes hacer y encuentra la forma de que tu dinero trabaje por ti. Esto es un poco lo que ofrecen las sociedades de inversión.
Si decides invertir en este instrumento es imperativo que entiendas en qué estás invirtiendo y que tengas confianza en la institución a la que le estás dejando tu dinero.
Entonces, una bola de cristal que adivine cuáles serán los fondos en los que conviene invertir el año que viene, no existe. Lo que puedes hacer es analizar el rendimiento pasado y asegurarte de las siguientes cuatro cosas:
- Que el instrumento esté regulado por la Comisión Nacional Bancaria.
- Que el asesor que va a manejar tu dinero te de confianza y responda todas tus dudas.
- Que te quede claro el plazo de la inversión que vas a hacer.
- Que el riesgo de cada sociedad esté de acuerdo con el riesgo que tú quieres tomar con tu dinero.
Para más información sobre fondos de inversión:
Los mejores fondos de inversión 2009
Fondos de inversión se recuperan: S&P
Los inversionistas olvidan la recesión
Cómo cazar oportunidades
Liderazgo. Este no va a ser un tema de finanzas personales (y sí).
Ayer en un panel sobre “La Actitud de Líder” uno de los expositores (Yvonne Dourritzague, directora de capital humano de Rotoplas) decía que la carrera profesional la tienes que trazar tú. Es decir, en un entorno de crisis no puedes esperar llegar a tus metas gracias a un plan que te haga la empresa para la que trabajas. Tú debes trazar el camino que quieres, para llegar a tus objetivos.
Lo mismo ha dicho Natalia Ortiz, coach ejecutiva, en una entrevista que le hice para Dinero Inteligente. En tus manos está la posibilidad de llegar a ser líder. Y por líder me refiero a ser exitoso en lo que quieras ser.
Si las empresas ya no van a pagar tus cursos de capacitación -porque eso recortaron del presupuesto-, ¿por qué no buscar la forma de aprender lo que necesitas para subir un escalón en tu carrera, pero de forma individual?
En este panel organizado por Funed, la Fundación Mexicana para la Educación, la Tecnología y la Ciencia, los expositores coincidían en que hay que buscar la forma de lograr tus objetivos por medio del autoconocimiento.
No voy a seguir con las recomendaciones de liderazgo que estos expertos dieron, voy a dar el salto a la parte de finanzas personales.
A veces se nos olvida que una inversión -que vale la pena- es la que haces en tú conocimiento.
¿Qué necesitas para llegar a ser lo que quieres ser? Ya sea, lograr el aumento, el nuevo puesto, o poder conseguir el dinero para iniciar tu negocio. No sé cuál sea tu meta, pero la pregunta es : ¿qué conocimientos necesitarías para lograrlo?
Ya teniendo eso claro puedes buscar en tu presupuesto cuánto puedes gastar en ti y salir a buscar las opciones.
Hay diplomados (te alcanza con $8,000 en universidades privadas), hay talleres ($5,000 también en centros de estudio privados), hay cursos (algunos hasta gratis en internet), hay grupos de estudio que puedes conformar entre la gente que te rodea (gasto del café y galletas en tu casa).
Otra idea, busca un mentor, dijo uno de los expositores (Carlos Kingwergs de Kingwergs & Associates, una empresa de contratación de ejecutivos). Lo que recomendaba era buscar a una persona que te cuente sus experiencias para que tú puedas escoger qué quieres y hacia dónde vas. Eso puede que sólo te cueste una comida para dos en un buen restaurante.
Tú eres tu máquina de trabajo y proveedora de bienestar. Así como la cuidas haciendo ejercicio, alimenta la mente. Invierte en eso.
Ahora que es fin de año puedes apartar una parte de tu aguinaldo, o el último pago que recibas, para que el año que viene encuentres cómo puedes capacitarte. ¿Ya sabes hablar y escribir en inglés?

“Así como te ven, te tratan”, me decía Diana Vargas, experta en imagen, durante una entrevista para un artículo que se publicará en la revista Dinero Inteligente en enero.
No hay escapatoria a la inversión en uno mismo. Ni modo, por más desinteresado o desinteresada que seas de tu imagen, de la moda y el gasto en ropa o cortes de pelo, esto en conjunto conforma lo que muestras, esa primera impresión que das al que te hace la entrevista de trabajo o al socio potencial que quieres convencer de que invierta en tu proyecto.
El año está a punto de acabarse. Y el dicho por algo se repite: “año nuevo, vida nueva”. Quizá es momento de pensar en la imagen que das, en si el corte de pelo que traes muestra tu estilo, o en si no sería bueno dejar de vestirte diario de negro y gris y de vez en cuando portar un color.
Y, finalmente, es tiempo analizar tu presupuesto para ver si, en las rebajas de enero, puedes invertir un poco en tu guardarropa y tu imagen.
Diana Vargas, quien se dedica a hacer clósets y asesorar a las personas sobre qué les queda bien, compartió cuatro tips. Se los dejo para que los vayan pensando… Y claro, si tienen alguno que añadir, espero lo compartan.
- Tu guardarropa, por más clásico que sea, debe tener algunas prendas que muestren tu estilo, tu forma de ser. No puedes sólo tener varios pantalones oscuros y camisas de botones. Busca elementos que enseñen tu personalidad, a veces, lo más sencillo es lograrlo con los accesorios: corbatas, collares y bolsa, o de plano, los zapatos.
- Revisa tu clóset por lo menos una vez al año. Es probable que utilices muy poca de la ropa que tienes y que casi siempre la combines igual. Analiza lo que tienes y pruébatelo, busca nuevas combinaciones y proponte variar al look que siempre utilizas. Lo que ya no te quede o no te guste, regálalo.
- Como mujer, si vas a invertir en tu imagen, Vargas recomienda empezar con un buen diseño de maquillaje y peinado. Es decir, pedir a un maquillista profesional y peinador que te enseñen cómo pintarte, cómo peinarte para ocasiones diversas. El chiste es que sepas de qué forma te ves mejor. Esto podría tener un valor aproximado de 1,000 pesos por aprender a peinarte y otros 1,500 por el maquillaje. Esto “te da personalidad y te hace ver como una mujer que se consiente y se cuida”, dice la experta.
- Una prenda que recomienda para las mujeres es un vestido envolvente oscuro (si se puede que no sea negro, mejor, piensa en azul marino o morado) que le queda bien a cualquier tipo de cuerpo y esconde esos kilos extras que se adquieren en estas épocas. Y un par de zapatos de material exótico, una buena imitación, como cocodrilo, ante o pitón, “esto te hace ver muy elegante y chic”.
- Las bolsas para mujer están de moda grandes y se pueden utilizar para ir al trabajo o salir de noche, pero no tienes que gastar mucho para tener una. Vargas recomienda que si vas a comprar una que no sea de cuero la adquieras en un color metálico, que disimula mejor la calidad del material.
- Y para los hombres un chaleco afelpado que se puede utilizar para cualquier ocasión casual y cubre del frío. Y en cuanto a los accesorios, Vargas dice que el reloj es más importante que el portafolio.
Si quieres contactar a Diana Vargas con tus dudas sobre imagen, le puedes enviar un correo a dvargas@beautifulco.com.mx.
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