El paquete económico 2010 atiende a la coyuntura y no ofrece efectividad en combate a la pobreza; la moneda de cambio en el Congreso será el impuesto al consumo por un mayor déficit.
Para cubrir el boquete de 300,000 mdp será necesario un mayor sacrificio de los contribuyentes; falta ver si habrá la misma corresponsabilidad del Gobierno para reducir su tamaño y ser eficiente.
La desocupación en julio alcanzó su máximo de la actual recesión, el Gobierno dice que es un aumento estacional, pero con todo es el mayor nivel de desempleo desde la crisis de 1995.
Los indicadores apuntan a que lo peor en la actividad económica pasó, pero la recuperación del empleo y el nivel de vida anteriores a la crisis están muy lejanos.
Con un desplome en todas las actividades el país es el más golpeado por la recesión de EU; la baja se modera en algunos indicadores, pero una mejora en el empleo se ve lejana.
El peso se ha apreciado, pero se mantienen las presiones ante la debilidad de las finanzas públicas; la presentación y discusión del paquete económico 2010 serán las claves para las próximas semanas.
Mientras la mayor parte de las principales monedas del mundo se recuperan, el peso avanza lentamente; los menores ingresos hacen prever una baja en la calificación crediticia del país.
En febrero pasado el empresario Carlos Slim pronosticó que el empleo y las empresas caerían como no se veía en muchos años, bastaron cinco meses para comprobar que el país se sume en una profunda recesión.
Más de 5.6 millones de personas ingresaron (nuevamente) a las filas de la pobreza de patrimonio; Banco de México se ve optimista y espera el inicio de la recuperación en el segundo semestre.
El resultado de las elecciones intermedias hace prever una baja en la calificación crediticia del país; el mayor riesgo y nerviosismo se reflejan en la depreciación del peso.