Intelligensia es un término inventado por los rusos en la mitad del siglo xix. No se refiere a los intelectuales como categoría genérica ni guarda relación alguna con la inteligencia. Su intención es singular: definir a un grupo de pensadores que asumen una postura activa respecto a la invasión organizada del Mal y de las injusticias en la sociedad. No son necesariamente ni de la izquierda ni de la derecha, dos términos que hoy se han extraviado. Es una postura que revela sensibilidad por las injusticias acumuladas y arremeten contra ella con la palabra y la pluma.
Un ejemplo del retorno de la intelligentsia es la reciente proclama de treinta filósofos, historiadores y escritores árabes animando la justa subversión de las masas en contra de los malos poderes constituidos. Se han arriesgado con esta proclama, pues desde Marruecos, Siria y El Líbano, que hoy toleran estas posturas por sentirse amenazadas, podrían castigarlos si estos países recuperan una torcida estabilidad hoy amenazada.
Retornará esta intelligentsia a América Latina ? Como las sufridas y analfabetas masas rusas del siglo XIX, también esta región precisa un sano despertar. A las injusticias distributivas – mal secular – se suman ahora los atropellos de los narcotraficantes que han convertido, no sólo a Monterrey, sino al Estado nacional en un objetivo que deben conquistar a cualquier precio. Y esta tendencia recorre y corroe también a Colombia y Argentina, en tanto que Brasil pretende contenerla con vistas a los eventos internacionales que decidirán su porvenir.
No pocos intelectuales son de hecho cómplices de situaciones intolerables. Se precisa ahora una intelligentsia que desnude a los primeros y remedie situaciones que ponen en peligro la gobernabilidad de los Estados y la salud de las sociedades. Llegará ?

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Vive en Israel, después de trabajar en México durante más de 20 años en el marco de la ONU , de la UNAM y de El Colegio de México.