La tregua lograda por os principales países europeos es un saludo cordial al flamante Presidente Barak Obama. En efecto, el Presidente Nicolas Sarkozy, el primer ministro José Luis Rodríguez Zapatero, el primer ministro Gordon Brown, la canciller Angela Merkel, el Presidente Silvio Berlusconi, y el primer ministro checoeslovaco Mirek Topolánek han llegado al Medio Oriente a fin de persuadir a los israelíes sobre las ventajas del cese del fuego, incluso cuando el Hamas prosigue agrediendo tanto a las fuerzas militares estacionadas en Gaza como a las poblaciones del sur de Israel.
En rigor, Jerusalén no precisaba en rigor este respaldo, pero sin duda aceleró las decisiones que había poryectado desde el comienzo de la ofensiva. Después de todo, las elecciones que se celebrarán en Israel en las próximas semanas obliga a todos los partidos a modificar el mapa de preferencias y tiempos. Ahora el acento es en la puja electoral.
En este sentudo, el ministro de Defensa Ehud Barak ha ganado un amplio apoyo público, que era escaso antes de la ofensiva. Es probable que continuará en su puesto, incluso si Biniamin Netaniahu, representante de la derecha nacionalista, gana las elecciones. Queda un problema: la liberación de un prisionero israelí que desde hace tres años está en manos del Hamas. Si llega a Israel sano y a salvo, la lucha en las urnas podria cambiar en favor de la primera ministro Tzipi Livne.
De todos modos, Barak Obama asumirá su puesto cuando en el entorno internacional hay signos relativos de calma. Así podra dedicar todas sus energías al desastre financiero que hace temblar las bases de la economía norteamericana y pone en peligro las bondades de la globalización.

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Vive en Israel, después de trabajar en México durante más de 20 años en el marco de la ONU , de la UNAM y de El Colegio de México.