Quizá porque llevo 13 años viviendo fuera de Latinoamérica y ya me desacostumbré. Quizá soy un exagerado y lo que voy a escribir en realidad no es de importancia. Quizá es que soy algo sensible e impresionable. Pero prefiero pensar que estoy en lo correcto, y que lo que presencié en México realmente es una muestra de la violencia extrema que ha plagado a algunos de nuestros países.
De visita por mi terruño querido de San Pedro Garza García, un municipio metropolitano de Monterrey, el pasado lunes 28 de Diciembre, en una de las avenidas más importantes, la Humberto Lobo, frente a un gran centro comercial, a las 1530 hrs, fui testigo de un “levantón”.
En México se le ha bautizado como “levantón” al recurrente hecho cuando un grupo de hombres armados llega a un lugar, toma ó “levanta” a una persona en específico y la suben a un vehículo. Si le fue bien, a esta persona la encuentran después muerta en algún camino. En el peor de los casos, jamás se vuelve a saber de ella. Se da por descontado en México que estos levantones son perpetrados por y entre las mafias de narcotraficantes.
Sin embargo, la prensa ha reportado cómo las autoridades policiacas usan exactamente la misma táctica para “arrestar” a sospechosos. Lo hacen en vehículos no oficiales y con agentes vestidos de civil, y sin el conocimiento de las autoridades locales. Lo que, en sentido práctico constituye también un ilegal “levantón”.
Estaba yo haciendo un alto en una luz roja en la mencionada avenida. Yo en primera fila por demás distraído. Pero lo primero que vi justo delante de mí, a unos 30 metros, fue un arma, una escuadra en la mano de un sujeto de pie, como protegiendo o resguardando algo ó alguien. Puse atención y vi a un lado del primero un grupo de sujetos, como embrollados, forcejeando. Todos vestidos de civil. Varios vehículos parados en segunda fila, con las puertas abiertas. No alcancé a distinguir quién era el “bueno” y quién el “malo”, quién era el agresor y quien el agredido. En eso el grupo se recompone y pude ver que dos sujetos tenían entre ellos asegurado de los brazos a un sujeto. Lo llevaron hasta una camioneta Grand Cherokee negra, con las puertas abiertas. El hombre caminaba escoltado, parecía sometido. Al llegar a la puerta de la camioneta, el sujeto pareció entrar en razón y darse cuenta de lo que estaba por sucederle. Entró en pánico y comenzó a forcejear, se sujetó del borde de la puerta para evitar que lo metieran en el vehículo. Pero por atrás un tercer sujeto le dio un brutal empujón que lo hizo entrar limpio en la camioneta. Se subieron dos más atrás con él, otro adelante, y los demás a otros dos vehículos. Todos arrancaron en convoy por la avenida.
Pero hay otro elemento que le da a esta historia el elemento inverosímil: Todo esto sucedió ¡frente a la mirada atenta de UN POLICIA MUNICIPAL! A unos cuantos metros del “levantón” estaba un policía parado, delante de su patrulla. De hecho, él caminando hacia atrás alejándose de la escena. Para cuando el grupo partió, el policía estaba ya dentro de su patrulla. El grupo partió por la avenida, y el policía en su patrulla partió en sentido opuesto!
Yo no podía creer lo que acababan de ver mis ojos. La vida alrededor de esta escena transcurrió como normal. Parecía que sólo el policía y yo hubiéramos observado lo sucedido. Pero de los dos, aparentemente era yo el más sorprendido.
Mi gen de reportero se activó inmediatamente. Dicen que cuando hay una bomba, todo mundo se aleja de la explosión, pero el reportero corre hacia ella. Yo tenía tres opciones; hacer nada, seguir al grupo de armados –con el riesgo que eso significa-, o seguir al policía. Decidí que sería de mucho más interés conocer lo que tendría que decir el policía sobre lo sucedido y sobre sus acción u omisión.
Emprendí la persecución del policía en su patrulla, la número 512 del Municipio. Por el número de esquinas que dobló y calles que tomó sucesivamente podría afirmar que venía huyendo de quien lo seguía, de mi. Al final entró en una estación de Policía conmigo por detrás.
Lo abordé, me identifiqué como reportero y, a continuación, tuve este intercambio que transcribo:
-Que fue eso que vimos allá atrás?
“No, no sé”.
-Pero ¿quiénes eran, policías?
“No, no sé”.
-Pero ¿qué te dijeron?
“No, nada, solo que me alejara”.
-¿Te mostraron credenciales, se identificaron contigo?
“No, sólo me dijeron que me alejara, y me alejé”.
-¿Y tú por qué estabas ahí?
-Yo llegué pues dos cuadras atrás una señora me dijo que adelante estaban golpeando a una persona.”
-¿Reportaste las placas de los vehículos?
-Las placas están reportadas.
-Y en tu experiencia como policía, ¿qué fue eso, un arresto ó un “levantón”?
-No yo no soy policía, yo solo soy “transito”.
Así fue. Un secuestro ilegal, sea por criminales o por policías, fue un secuestro y fue ilegal. Frente a las narices de un elemento de lo que en México se conoce como el cuerpo de policía más honrado y eficiente del país en el municipio más rico de México y probablemente de toda América Latina. No hubo persecuciones policíacas, no hubo mayor problema.
Yo estaba seguro de que al día siguiente por lo menos aparecería en la prensa el reporte ciudadano de un secuestro, de un “levantón”. Nada. Una persona fue secuestrada, quizá desaparecida, a plena luz del día en una gran avenida del municipio más seguro de México, frente a un policía y decenas de ciudadanos. Y no pasó nada, nadie reportó nada, nadie se inmutó, nadie se impresionó.
Al ver que no se cubrió el hecho por la prensa local, llamé a un amigo de un canal de TV local, uno de los directivos, para contarle el caso. Su respuesta hizo que me sumiera aún mas en la incredulidad… “Sí, Alberto, aquí últimamente se dan muchos de estos secuestros… Hay que cuidarse mucho… Gracias por llamar”.
¿Estoy yo mal al impresionarme? ¿Soy yo el equivocado en asombrarme? Será que me tiene mal acostumbrado el noticiero local de Atlanta? Una ciudad de más de 6 millones de habitantes, donde un hecho similar no solo hubiera resultado en una hollywoodesca persecución policiaca, sino que hubiera sido la noticia de apertura durante días.
Yo lo que sentí y siento es mucha lástima por mis amigos, familiares y conciudadanos. Y en la medida que esto se repita en cualquier otra parte de Latinoamérica, igual pena me da por todos.
Pena por aquellos que como yo se impresionan por un hecho así, y viven en la zozobra de saber que no hay quien los defienda ante la violencia, ni policía ni prensa.
Y pena por los que perdieron ya la capacidad de indignación, de molestia, de denuncia.


La flota de aviones corporativos de Estados Unidos tuvo 45% menos accidentes en el 2009 respecto del año anterior, estableciendo uno de los años más seguros para las operaciones de la aviación corporativa.
Un reporte de la firma Robert E. Breiling Associates revela que los jets y turbohélice corporativos sufrieron 44 accidentes en el 2009, debajo de los 64 registrados en el 08.
Durante el 2009 los aviones corporativos, tanto jets como turbohélice, sufrieron 8 accidentes fatales con 32 muertes en total. En el 2008 fueron 32 accidentes fatales con 58 muertes.
Este mejor desempeño se da por supuesto durante un año de fuerte desaceleración en las operaciones de aviones corporativos.
“Sin duda la estimada caída de 18 a 20% en las horas voladas en ambas categorías contribuyó fuertemente”, apuntó la Firma en su reporte. “Pero la tasa de mejoría en la seguridad sobrepasó la caída en las horas voladas.

Para más información: rbreiling@bigplanet.com


Si estados unidos legalizara a los más de 11 millones de inmigrantes indocumentados, la economía del país mejoraría significativamente.
Esa es la conclusión de un estudio que publican dos institutos especializados en políticas públicas aquí en este país, que son el centro para el progreso de estados unidos y el consejo de inmigración de estados unidos.
El informe detalla cómo la legalización de los indocumentados llevaría a un aumento del consumo, la creación de empleo y la percepción de más impuestos.
También especifica que la legalización de indocumentados le agregaría al producto interno bruto de estados unidos un billón quinientos mil millones de dólares durante una década.


La cuarta productora de aviones comerciales del Mundo, la Brasileña Embraer, no deja que la recesión mundial afecte sus planes de crecimiento. La empresa sorprendió a los asistentes al encuentro anual de la Asociación Nacional de Aviación de Negocios de Estados Unidos –NBAA por sus siglas en Inglés- al anunciar su nuevo producto: el Legacy 650, un jet ejecutivo de cabina grande con un precio de $29.5 millones de dólares.
El Legacy 650 combina el fuselaje de su hermano más pequeño, el avión de aerolínea regional EMB 135, con las alas de su hermano más grande EMB 145 dando por resultado mayor eficiencia de combustible con mayor alcance.
El Legacy 650 usará también las turbinas turbofan Rolls Royce AE3007A2 que usa el EMB 145 para lograr una mayor eficiencia.
Comparado con el Legacy 600, el 650 volará 500 millas más lejos, para un máximo total de 3,900 millas.
También incluirá el paquete de instrumentos de vuelo Primus Elite de Honeywell.
Embraer anunció que tiene dos Legacys 650 haciendo pruebas de vuelo en su aeropuerto de Sao José dos Campos, Brasil.
Será certificado basado en el mismo tipo de certificación del 600, para facilitar el proceso, y se espera sea obtenido para mediados del próximo año con las primeras entregas para la segunda mitad del 2010.


Centroamérica es una de las regiones más violentas del mundo, con una tasa de homicidios de 33 por cada 100.000 habitantes en 2008, algo más de tres veces el promedio mundial, según un informe PNUD, presentado en San Salvador.
En Centroamérica, cuya población se estima en unos 40 millones de habitantes, circulan cerca de tres millones de armas de fuego, de las cuales dos terceras partes son ilegales. Este dato, sumado al que indica que la violencia le “habría costado a la región un total de US$6.506 millones en 2006 (7,7% del Producto Interno Bruto), ofrecen una crítica radiografía del tenor al que ha llegado el fenómeno de la violencia en Centroamérica.

(tomado de la revista “Estrategia y Negocios)


La sorpresa no es que se confirmara que Rafael Correa recibió dinero del grupo Terrorista Colombiano las Farc.

Tampoco es sorpresa que surgiera el video del líder Terrorista afirmando con todas sus letras que ayudó a la campaña presidencial de Correa en Ecuador.

Tampoco sorprende la idea de que el gobierno de Colombia ha tenido posesión de éste video desde hace tiempo. Todo mundo lo daba por descontado.

Obviamente tampoco sorprende que el gobierno de Correa lo niegue rotundamente, así como tampoco sorprenderá si el mismo Correa en su programa de radio el sábado 18 -ahora es viernes por la noche- vaya a tener la cara para asegurar que se trata de un montaje del gobierno colombiano.  

Como tampoco sorprende que las Farc hayan ya asegurado que el video es un montaje –que va de Colombia!- elaborado por Estados Unidos (en un estudio de Hollywood quizá?)

 

Lo que es verdaderamente sorprendente es la temeridad de Correa de seguir amedrentando a Alvaro Uribe a pesar de saber perfectamente bien que éste tiene el video en cuestión más una serie de pruebas más, las cuales es cuestión de que molesten a Uribe lo suficiente como para que las libre, como justo acaba de hacer con el video del Mono Jojoy.

 

La liberación de éste video no se puede entender sin la orden de aprehensión que el gobierno de Correa hizo de Juan Manuel Santos, ex Ministro de Defensa de Colombia y actual precandidato presidencial, por el presunto delito incurrido al atacar al campamento terrorista de las Farc en territorio Ecuatoriano en marzo del año pasado.

Adicionalmente está la decisión de Corra ésta semana de imponer tarifas arancelarias a la importación de 1,300 productos colombianos.

 

A raíz de ese ataque se encontraron dentro de las computadoras de los terroristas eliminados, pruebas contundentes de sus nexos con el gobierno de Rafael Correa, y así lo confirmó el Presidente de Colombia en la reunión cumbre de Santo Domingo.

 

A raíz de esas pruebas fue que Hugo Chávez, Presidente de Venezuela, dio un giro de 180 grados en sus ataques contra el que era su Némesis  regional Alvaro Uribe. Haciendo que –por ejemplo- de exigir que las Farc fuera reconocido como un ejercito insurgente, unas semanas después afirmara que movimientos como las Farc no tienen cabida en America Latina. Al final decisión inteligente de Hugo Chávez, quién no va a luchar en una pelea en la que no puede ganar.

 

Pero no así Rafael Correa. El Presidente de Ecuador parece obstinado en pelear contra Uribe en una lucha en la que no solamente está solo –pues en esta sí que no cuenta con el apoyo de Chávez- sino que es imposible vaya a ganar, y por el contrario, se dirige a una derrota estrepitosa. A cada manotazo que Correa le da a Uribe, éste le responde con una bomba.

 

Nosotros los espectadores somos los ganadores en todo esto, pues esta guerra imposible de Correa es de lo más entretenida. Pero por el bien de los ecuatorianos, ojala y su presidente graduado de Doctor vaya siendo lo suficientemente inteligente para darse cuenta que sus enojos y pasiones no pueden estar por encima del bien de su país.

 

Si Correa realmente busca la dignidad de su hermoso país y gran pueblo, no debió haberse relacionado con terroristas cuando era candidato.

Pero una vez que se descubrió su relación con los terroristas -cuando el ataque de Colombia- debió haberse retraído y quedarse callado. Y no haber hecho cosas aún más indignas como las caras de niño malcriado en Santo Domingo, ó ahora los videos del Mono Jojoy afirmando lo que Correa –indignamente- siempre negó: que recibió dinero de secuestros y narcotráfico de manos de los terroristas de las Farc.


En México las autoridades aeronáuticas prohibieron la continuación de operaciones de la aerolínea Aviacsa alegando fallas en sus procedimientos que ponen en peligro la vida de sus pasajeros. La suspensión era por 60 días, pero luego de solo tres la empresa logró hacerse de un amparo que la puso de nuevo en el aire.

Yo no conozco a los ejecutivos de Aviacsa y jamás he volado en ella, pero como piloto y observador de la industria, y tomando en cuenta que línea aérea lleva casi 15 años volando sin un solo accidente fatal, me parece muy difícil esta empresa tenga “errores de procedimiento estructurales” en el mantenimiento de sus aeronaves como lo asegura la autoridad. Es decir, si durante más de una década los procedimientos de Aviacsa han venido cumpliendo con lo requerido por la autoridad, porque ahora no?

No solo eso, Aviacsa vuela a Estados Unidos donde la autoridad ahí, la temida FAA, no ha tenido problema alguno con esta aerolínea. La FAA no tiene objeción alguna en que los “gringos” viajen en los aviones de Aviacsa.

En cambio yo sí puedo ver otros elementos externos que bien podrían apuntar a la motivación de sacar a Aviacsa del mercado aéreo Mexicano.

Antes quiero remontarme unos meses cuando la misma autoridad mexicana le hiso exactamente lo mismo a otra aerolínea, Aerocalifornia, a la que hicieron desaparecer.

Aerocalifornia como Aviacsa, junto con Aeromexico y Mexicana venían siendo los 4 grandes jugadores aéreos Mexicanos. Las primeras dos mucho mas chicas y con nichos regionales; Aerocalifornia en el noroeste del país, y Aviacsa en el noreste, mientras que las otras dos mucho mas grandes basadas en el Centro y dedicadas en términos generales una al viajero de negocios y la otra al turista. Sin embargo todas ellas contaban con la codiciada presencia en el saturado aeropuerto de la Cd de México.

Luego llegó la apertura de los cielos mexicanos hace unos cuantos años entrando al mercado no menos de una decena de nuevos jugadores literalmente saturando al mercado, pero haciendo desplomar los precios. Ninguna de las nuevas logró el anhelado pasaje al aeropuerto de la Cd de México.  Algunos de ellos, los más débiles pronto desaparecieron, pero las 2 en cuestión resistieron aferradas a sus nichos, y escudadas en sus economías de escala logradas en más de una década de eficiente operación.

Entre las nuevas destacan dos, -las mas grandes de ellas- por sus socios fundadores; Interjet y Volaris. Entre ellas cuentan entre sus socios no solo a algunos de los más grandes empresarios mexicanos, sino notablemente a poderosos políticos del PRI; Miguel Alemán en una, y Pedro Aspe en otra. Pero ni así estas aerolíneas lograron entrar al aeropuerto de la Cd de México, simplemente por estar este saturado.

Luego viene la orden de suspensión de operaciones de Aerocalifornia. El alegato fue faltas en los procesos de mantenimiento de sus aviones. La suspensión fue “temporal”, pero no hay aerolínea en el mundo que pueda soportar más de unos cuantos días de paro de operaciones. Aerocalifornia pereció. Hay que mencionar que la aerolínea volaba diariamente a Estados Unidos, y era sujeta a los mismos escrutinios a los que se somete, digamos, Delta o American, y no tuvo jamás problemas. Pero eso no le valió en México.

Prontamente –un par de días después de cerrar- interjet ocupó los espacios de la difunta Aerocalifornia en el aeropuerto de la Cd de México. La propia Mexiana de Aviación gritó “foul” en esta adjudicación reclamando la falta de transparencia y denunciando que la autoridad ni siquiera quiso escuchar una posible mejor oferta por esos espacios que tenía preparada.

Ahora le tocó el turno a Aviacsa. Al momento de escribir estas líneas Aviacsa lograba por medio del amparo retomar el vuelo. Habrá que ver si se mantiene así por el bien del viajero mexicano, a quien la sobre oferta aérea le conviene.

Es necesario destacar que en una nota del periódico mexicano Reforma aparecida el 25 de mayo pasado y disponible en línea, en una entrevista con Enrique Beltranena, presidente de Volaris, respecto de la sobreoferta en la industria de las aerolíneas en el País, estimó él que en México existe un “excedente de 26 aviones”. Justamente el número de aviones que opera Aviacsa…


 

La información que tengo indica toda que el abogado Rosenberg tenía una reputación intachable y era sumamente respetado y admirado en Guatemala. De tal manera que en caso que su asesinato haya sido “de Estado”, ahí radicaría un error de cálculo del gobierno del País; falló en calcular las consecuencias de haber eliminado a alguien, no de alto perfil, pues eso en realidad no es problema, sino con un record limpio y sin elementos oscuros que permitieran al menos tener dudas sobre quién y porque lo mataron.

Sin embargo el error principal del gobierno de Guatemala, de haber sido él quien ordenó su asesinato, no habrá sido en sí el asesinarlo – pues si creemos  la historia del mundo pero sobre todo las leyendas urbanas, asesinatos de Estado suceden en todas partes sin problema- habrá sido el advertirle a Rosenberg que lo eliminarían. Es que fue precisamente la certeza de que lo asesinarían lo que motivó a Rosenberg a realizar el video acusatorio, colocando en efecto al abogado siempre un paso delante de sus asesinos.

Para ser la de Colom una Presidencia mafiosa y asesina, es demasiado cándida e inocente, pues el advertirle con antelación de su eliminación a un abogado valeroso y honrado, educado en Harvard que lo asesinarían, fue ponerle en sus manos el arma con la que el propio abogado eliminaría a la presidencia Colom. Eso es lo que ahora estaría pagando el Presidente de Guatemala.

 Pero fue realmente la presidencia de Guatemala la que ordenó eliminar a Rosenberg? Si esto, como lo afirma el Presidente Colom es un complot, entonces Colom tiene por enemigo al hijo de Maquiavelo y Lucrezia Borgia. Alguien tan siniestro e inteligente como para –primero- lograr convencer a Rosenberg de que la Presidencia Colom lo asesinaría, y –segundo- convencerlo de que haga un video acusatorio contra Colom, con lo que el supuesto enemigo de Colom tendría la oportunidad de asesinar a Rosenberg limpiamente con la responsabilidad cayendo sobre su verdadero objetivo; Alvaro Colom.

He hablado con varios observadores en Guatemala –gente regularmente bien enterada- y todos están convencidos de que se trata de un crimen “de Estado”. Sin embargo la tendencia es la de creer que Alvaro Colom per se no habría sido el de la decisión e incluso ni conocido del hecho. Mas bien sería alguien de su oficina, uno de sus allegados, los que Rosemberg nombra a detalle y varias veces.


El más reciente reporte de la AOPA sobre la seguridad en la Aviación General estadounidense muestra datos encontrados.

La estadística analizada desde el 2007 encuentra que la cantidad de accidentes ha aumentado, a pesar de una disminución en el número de horas voladas.

Sin embargo el número de fatalidades disminuyó, evidenciando que los pilotos han mejorado sus capacidades para evitar algunas de las trampas más peligrosas de la aviación.

Por ejemplo: los accidentes por falta de combustible disminuyeron dramáticamente.

El reporte da parte del crédito a las aeronaves tecnológicamente avanzadas con moderna instrumentación de flujo de combustible.

Sin embargo el clima sigue siendo el elemento más peligroso con el 82% de los accidentes relacionados al tiempo con resultados fatales.

El reporte de la AOPA encuentra también un incremento estadístico notable en accidentes de aeronaves de categoría experimental.

A este respecto los elaboradores del reporte aseguraron que investigarán esta tendencia y harán consultas con expertos en aeronaves experimentales para tratar de mejorar la seguridad en ese segmento.


Transcribo aquí un editorial de mi colega y amiga Mexicana Carmen Aristegui:

 

Dentro de algunas horas, apenas termine esta Semana Santa, los Legionarios de Cristo -la poderosa orden religiosa de origen mexicano, marcada por la torcida existencia de su fundador, Marcial Maciel- serán intervenidos formalmente por el Vaticano.

En la víspera de la Semana Mayor -por alguna razón se hizo en estas fechas- se anunció el inicio de “visitas apostólicas” a todas las instituciones de esta congregación, presente en 22 países a través de seminarios, universidades, colegios, centros asistenciales y la red laica del Regnum Christi, entre otras organizaciones. Se calcula que la Legión de Cristo está conformada por más de 70 mil individuos entre sacerdotes, seminaristas y laicos, cuya tarea y existencia han sido determinadas por esta orden cuya organización y funcionamiento han girado por décadas en torno a la figura de Marcial Maciel.

Acusado, por años, de abusar sexualmente de seminaristas y de dominar sus conciencias y conductas a través de una guía espiritual contradictoria y perversa, Marcial Maciel fue también acusado por el grave delito de absolución del cómplice, es decir, que además de abusar de ellas también absolvía a sus víctimas en secreto de confesión.

La primera demanda judicial fue presentada en 1998 por ocho ex Legionarios que hicieron valer el carácter imprescriptible de este delito para acusar al fundador. Han pasado mas de 10 años desde que el entonces cardenal Joseph Ratzinger, presidente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, decidió guardar las acusaciones hasta que Juan Pablo II, el principal protector de Maciel, entró en agonía; en pleno cónclave sucesorio reactivó las investigaciones para, finalmente, obligarlo a “una vida reservada de oración y penitencia, renunciando a cualquier forma de ministerio publico”. Se daba por entendido, así, que el Vaticano aceptaba la veracidad de las acusaciones contra Maciel.

Con su muerte, el año pasado, parecía concluir este vergonzoso y criminal capítulo para la Iglesia católica. Sin embargo, faltaban por conocerse y reconocerse otras partes de la biografía de tan siniestro personaje.

Hace algunas semanas la Legión de Cristo se vio obligada a aceptar -ambiguamente como siempre- la existencia de una hija y de una “doble vida” del padre Maciel. Esta hija, según declaraciones hechas desde Nueva York por el ex legionario José Vaca, fue procreada por un ya anciano Marcial Maciel con una jovencita de apenas 15 años de edad. Vaca, quien fuera asistente personal de Maciel y uno de los ocho denunciantes ante el Vaticano, dijo que la existencia de esa hija, producto del estupro, tan era conocida por los Legionarios que incluso realizaba sus estudios en la Universidad Francisco de Vitoria, perteneciente a la orden religiosa de su padre en Madrid.

Algo grave se destapó con esta historia. Vaca mencionó que entre los Legionarios se presume que puede haber, entre otras cosas, un conflicto testamentario de grandes proporciones. Paul Lenox, otro ex legionario radicado en Estados Unidos, dijo hace unos días que todo esto es apenas “la punta del iceberg”, sugiriendo que lo que pueda resultar de las investigaciones tendrá dimensiones insospechadas. La tradicional opacidad de la Santa Sede obliga a pensar que no necesariamente nos enteraremos de lo que ahí se investigue.

O será acaso que le han tomado la palabra a quienes firmaron hace algunas semanas el desplegado donde se preguntaban: ¿hasta cuándo dejaría el Vaticano de encubrir los crímenes cometidos por Marcial Maciel? Ahí se exigía un pronunciamiento público y oficial sobre los delitos canónicos y civiles de Maciel; una petición de perdón por el inconmesurable daño causado a las víctimas y “un profundo cambio institucional para evitar que en el futuro niños y niñas inocentes sean víctimas del abuso sexual de los sacerdotes, bajo el amparo, la protección y el encubrimiento de la Iglesia”, entre otras cosas. Difícil saberlo.

¿Qué es lo que realmente buscará el Vaticano con esta intervención? ¿Qué sobre su fundador? ¿Qué sobre la cadena de complicidades en un entramado institucional que llega hasta los más altos niveles? ¿Qué sobre la inmensa fortuna de la Legión? ¿Qué sobre la amplia estructura educativa por la que han pasado miles y que, sólo ahora, frente a “las actuales vicisitudes”, empieza a descolgar de sus muros las fotos de Maciel? ¿Qué buscará el Vaticano?



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