(Artículo elaborado por el Mtro. Fernando Alberto Cuéllar Carmona, UVM Campus Lomas Verdes)

Dentro de este mundo globalizado, una de las constantes más importantes que se presentan en cualquier organización independientemente del tamaño y del ramo al que se dediquen es el cambio, y recordemos que éste se presenta de manera exponencial y vertiginosa, no lo podemos detener ni controlar, no nos queda más que hacer frente a ello. En muchas ocasiones los cambios nos pueden dar miedo y esto nos lleva a paralizarnos y con el tiempo a perecer. Las personas que se encuentran al frente de las organizaciones son llamados líderes que siguiendo la inercia del cambio dentro de su medio ambiente, también tendrán que modificar sus estilos de liderazgo utilizados en el pasado, ya que nadie les puede garantizar que lo utilizado anteriormente el día de hoy o en un futuro nos pueda llevar al éxito.

En la primera parte de este artículo con la finalidad de recordar un poco acerca del tema, señalaré algunos conceptos básicos de personajes estudiosos de la administración, no sin realizar un análisis de los mismos exponiendo puntos de vista propios, tratando de llevar al lector a construir conclusiones propias tratando de identificar el papel que en la actualidad deben desempeñar los líderes, finalmente señalaré conclusiones personales.

Para hablar de liderazgo tenemos que definir el concepto de autoridad como la facultad de dar órdenes esperando que éstas sean obedecidas, y el concepto de poder como la capacidad de influir en los demás; lo anterior nos lleva a poder afirmar que el jefe ejerce su autoridad, mientras que el líder su poder, por lo que al líder lo podemos definir como aquella persona con la capacidad de influir en los demás, no debemos olvidar que existen diferentes fuentes de poder y que dentro de una organización la persona que tiene autoridad, por default tiene poder, pero no necesariamente la que tiene poder tiene autoridad, esto nos da pauta a identificar las grandes diferencias que existen entre jefes y líderes.

Las primeras teorías del liderazgo nos hablan acerca del estilo autocrático, democrático y laissez-faire, aceptadas en su momento, posteriormente aparecen nuevas teorías, tomando en consideración las primeras no sin aportar algo nuevo y así aparecen teorías como: Grid gerencial, modelo de Fiedler, Liderazgo situacional, Liderazgo transaccional, Liderazgo transformacional, Liderazgo visionario, etc., todas y cada una de estas teorías aportan algo nuevo o diferente a lo escrito por los precursores, pero en la actualidad tenemos que señalar la importancia de ciertas teorías considerando el mundo actual y los requerimientos de las organizaciones.

Las organizaciones se han dado a la tarea de definir sus valores, que tratan de guiar los comportamientos de sus colaboradores buscando siempre el lado humano. En la Universidad del Valle de México nuestros valores son: Libertad, Dignidad, Verdad, Solidaridad, Paz, Honestidad, Lealtad, Justicia, Responsabilidad y Bien Común. Nuestros valores personales tendrán siempre que empatar con los valores institucionales, además tenemos que vivir con un modelaje de ellos.
Nuevos conceptos como liderazgo humanista tienen que ser considerados dentro de las organizaciones, al respecto se menciona lo siguiente: El liderazgo humanista parte de un principio claro: la empresa es una comunidad de personas. La empresa gira en torno a la realidad “persona”. La empresa la constituyen, fundamentalmente, personas. El liderazgo se ejerce desde la persona y va dirigido hacia las personas. Este principio tan sencillo de explicar y tan complicado de llevar a la práctica es el que fundamenta el liderazgo humanista.

La raíz de la empresa son las personas que la integran. El liderazgo humanista está fundamentado en la persona. Se señala una definición de persona muy reveladora porque resalta lo común en todas las personas y, al mismo tiempo, lo particular que hay en cada una. Afirma Spaemann: “Ser persona es realizar la esencia humana con total novedad”. Entre lo común y lo particular, está la realización, el cómo se constituye la persona.

Conceptos novedosos como el anterior, nos lleva a retomar el concepto de empatía, pues se debe tratar al prójimo como le gustaría a uno que fuese tratado, nos tenemos que poner en los zapatos del otro y el líder humanista trata estos aspectos tan importantes, además de no olvidar la parte humana de las personas.

Con frecuencia escucho que los valores actuales son diferentes a los de antaño, en verdad que no comulgo con esas ideas, lo que me puedo atrever a señalar es que al momento de definir cualquier valor, ya sea en el pasado, en el presente o en el futuro, ese valor tendrá la misma definición, lo que probablemente ha sufrido cambios es la jerarquía que cada uno de nosotros hace de ellos, por lo tanto la responsabilidad en su definición como valor no ha sufrido cambio.

Por otro lado, algo que ha llamado mi atención es la teoría del liderazgo basado en valores, de la cual a continuación se señalan algunos aspectos:
Covey (2002), plantea que el liderazgo basado en valores y principios tendrá como consecuencia un buen trabajo en equipo, este líder puede enfrentar situaciones difíciles durante su camino o decisiones difíciles de tomar pero lo podrá sacar adelante siempre sus valores. Actualmente, tenemos en nuestro país un sin números de actores políticos, educacionales y religiosos que hablan de liderazgo llevando a su gente a la búsqueda de fines partidistas o propios, sin buscar el bien común.

Sin embargo, Silíceo (2006) afirma que cada día es más fácil observar que la sociedad pasa por una crisis de valores o mejor dicho por una inversión de la escala de valores. Es fácil observar que hoy se da más importancia a los valores científico-técnicos, económicos, pragmáticos, y utilitaristas, sobre valores como la democracia, la libertad, el bien común, y otros de igual o mayor rango como son aquellos relacionados con la dignidad humana y la espiritualidad, es decir derivados de la esencia misma de la naturaleza humana. Se puede resumir este cambio, como una revaloración del hombre y la sociedad donde prima lo material, los sentimientos egoístas frente a lo auténticamente humano, como lo espiritual, lo social, el bien común.

Como institución de educación superior, considero que el perfil de cada uno de los docentes tiene que contemplar la parte del líder humanista, con una jerarquía de valores perfectamente definida acorde a los requerimientos de la sociedad y de la institución para la cual trabajamos, y soy un convencido a través de la experiencia, que nosotros los docentes somos líderes para nuestros alumnos y nos tocará vivir con valores y ser modelo para ellos, tratándolos como nos gustaría que trataran a nuestros hijos y viviendo y siendo ejemplo de cada uno de nuestros valores.

No debemos olvidar la serie de competencias que debemos desarrollar como líderes dentro del aula y de los ámbitos en los que vivimos.

Nuestra actividad deja marcados a nuestros alumnos, cada uno de nosotros es responsable de la huella que deja en cada individuo.

Referencias bibliográficas :
Covey, S.(2002) 7 Hábitos de las familias altamente efectivas. Editor Grijalbo
Silíceo, A. (2006). Capacitación y desarrollo de personal. Editorial Limusa.

Otras fuentes:

http://www.monografias.com/trabajos89/liderazgo-basado-valores-organizaciones-hoy-dia/liderazgo-basado-valores-organizaciones-hoy-dia.shtml#ixzz2cRXfkLts

http://www.articulosya.com/article/512/Liderazgo_Basado_en_Valores.aspx

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