(Elaborado por Salvador Octavio Aguilar Martínez, Maestro en Administración, Docente de Tiempo Completo, División de Negocios, Universidad del Valle de México, Campus Villahermosa)
Hoy en día mucho se habla de temas que resultan ser, como en las redes sociales, “trending topics”, es decir, temas de moda, temas que están presentes en nuestras vidas de una manera o de otra, temas de los que no podemos evitar hablar, así, tenemos la igualdad de género, el calentamiento global y la responsabilidad social, por citar sólo unos cuantos; en todos estos temas nos vemos involucrados todos como individuos y como integrantes de un grupo social, de la naturaleza que éste sea, pero de los tres , el tema que engloba a todos, el tema que a todos nos atañe es la responsabilidad social. El término de responsabilidad social la aplicamos lo mismo para nosotros como individuos, como para las empresas, organizaciones y gobiernos; pero pocos sabemos qué es la responsabilidad social y somos menos los que comprendemos su importancia en nuestras vidas y la aplicamos de manera cotidiana. El esfuerzo del presente artículo va dirigido a este rubro: la comprensión del concepto y su aplicación, en este caso, a los nuevos modelos de negocio.
En el concepto de responsabilidad social convergen dos elementos complementarios entre sí, la responsabilidad como producto de la acción individual y lo social como ámbito de esta acción. Estos dos elementos pueden ser fácilmente comprendidos como entidades independientes entre sí, pero la complejidad del concepto resultante de su unión, necesita una mayor atención para lograr un entendimiento pleno del mismo.
Para comprender y aprehender el profundo significado de que es portador este concepto, en un primer momento abordaremos los elementos que lo componen para, enseguida, engarzarlos y contextualizarlos en el ámbito de los nuevos modelos de negocio. Así, en lo correspondiente al término responsabilidad, la Real Academia Española la define como el “cargo u obligación moral que resulta para alguien del posible yerro en cosa o asunto determinado” ; también, en el ámbito del derecho, la RAE la define como la “capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente” . Visto de esta forma, la responsabilidad contiene implicaciones morales y legales para todo individuo y versa sobre la capacidad personal para responder y enfrentar las consecuencias de nuestras acciones.
Por su parte, el término social, la RAE lo define como aquello concerniente a lo colectivo, como lo “perteneciente o relativo a una compañía o sociedad, o a los socios o compañeros, aliados o confederados” , incluyendo, de esta forma, todas las manifestaciones propiciadas por la interacción de los individuos, cualesquiera que sea el grupo al que pertenecen.
Ahora bien, los nuevos modelos de negocio en el siglo XXI, ofrecen una amplia gama de oportunidades de desarrollo basadas en las nuevas tecnologías, como el internet, tecnologías que permiten la existencia de casi cualquier tipo de actividad comercial, con la característica de que son virtuales, lo que representa enormes ventajas operativas y financieras, cuando cada vez con menos gente, podemos desarrollar grandes negocios cuyas ganancias se quedan en manos de unos cuantos; esto es, podemos desarrollar amplios negocios en oficinas de espacios reducidos o incluso, desde la comodidad de la casa, tan solo contando con una computadora, un software adecuado para el negocio a emprender y el personal mínimo necesario para su operatividad. Pero estos negocios tienen, a su vez, enormes zonas de riesgo representadas por el hecho de que, al ser virtuales, alejan a las personas cada vez más, evitando la interacción cara a cara, elemento que es fundamental para la acción social.
Profundicemos en este punto: los nuevos modelos de negocio tienden, en gran parte, a ubicarse en el marco de las tecnología de la información y comunicación, las llamadas TIC’s, desarrollando actividades comerciales de varios tipos, venta de artículos, renta de equipos y maquinaria, prestación de servicios turísticos, de seguridad, de outsourcing para empresas, de organización de eventos, en fin, un largo etcétera sucede a esta lista y a toda esta oferta comercial de productos y servicios tendremos que agregar también una larga lista de organizaciones que ofrecen o gestionan actividad social empleando también las plataformas virtuales, como las ONG’s, los partidos políticos, las instituciones educativas, las asociaciones religiosas y un largo etcétera también, y aunque estas últimas no son organizaciones de pocos recursos y poco personal, utilizan, a su vez, las TIC’s para hacer llegar sus ideas y mensajes a sus mercados meta.
Todas estas organizaciones tienen un impacto social importante y, aunque son virtuales, generan reacciones en sus círculos de influencia, reacciones que se ven reflejadas, en muchos casos, en movimientos y/o tendencias de grupos sociales.
Aquí es donde la responsabilidad social juega un papel crucial en los nuevos modelos de negocio mencionados. El impacto mencionado que se genera es producido, en muchos casos, por una idea proveniente de una sola persona o pequeña organización y, aunque el tamaño de la misma no es lo verdaderamente importante, si lo es la respuesta que se obtiene de dicha acción. Así, estos nuevos modelos de negocios, no obstante ser virtuales, deben ser desarrollados con un amplio sentido de responsabilidad social que se manifieste en los giros de negocio, en los contenidos de las páginas o aplicaciones, en la capacidad de respuesta real ante las situaciones virtuales que generen problemas, etc.
¿Cómo se logra lo anterior? La responsabilidad social, como ya se vio en las líneas precedentes, implica la conciencia de que nuestras acciones todas, como individuos y como grupos, tienen un impacto social digno de ser considerado, por lo que nuestras acciones, personales o grupales, deben ser detenidamente analizadas antes de ser realizadas y, en las empresas virtuales, el compromiso en mayor debido a que dicha interacción social está mediada por un dispositivo virtual que, de entrada, interpone distancia entre el emisor y el receptor del mensaje, distancia que va mas allá de la distancia física necesaria para establecer un comunicación entre dos personas, de acuerdo a los modelos de comunicación más reconocidos; aquí, la distancia es en mucho casos, imponderable porque tanto puede estar establecida en un mismo espacio geográfico, como puede suceder a distancias tan grandes como el planeta lo permita, de un país a otro o de un continente a otro. Esta distancia debe estar permeada por la responsabilidad social, con la conciencia de que lo que sube al espacio virtual va a generar un impacto social.
Por lo anterior, sumado a lo que Barber (2012) expresa sobre lo que deben ser los nuevos modelos de negocio: “Los nuevos modelos de negocio deberán ser, por ende, dinámicos, adaptables, moldeables y muy creativos” , es preciso crear mecanismos propiciatorios y reguladores de la acción social que ejercen estos nuevos modelos de negocio. Hay que materializar lo virtual. Esta materialización debe darse en la forma de leyes, de documentos palpables que establezcan los límites de la acción social de estos modelos de negocio. Esto de manera exógena; de manera endógena, cada organización, del tamaño que fuere, debe promulgar códigos de ética y conducta, sistemas de valores y filosofía empresarial. Todo esto permitirá establecer mecanismos autorregulatorios que sean manifiestos en acciones responsables socialmente hablando y en este mundo globalizado en que vivimos y en el que cada vez nos vemos más inmersos, estarán dadas las condiciones para una verdadera convivencia que integre lo social con lo virtual.
Fuente:
www.rae.es
Consultada el 17 de mayo del 2012
http://www.cnnexpansion.com/opinion/2009/08/21/los-nuevos-modelos-de-negocio
Barber, Carlos (2012) Los nuevos modelos de negocio. CNN Expansión.
Consultada el 21.05.12
1. www.rea.es Consultada el 17.05.2012
2. Idem
3. www.rea.es Consultada el 17.05.2012
4. http://www.cnnexpansion.com/opinion/2009/08/21/los-nuevos-modelos-de-negocio
Barber, Carlos (2012) Los nuevos modelos de negocio. CNN Expansión.
Consultada el 21.05.12

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El Dr. Carlos Barber es actualmente el Director Institucional de la División de Negocios de la UVM. Experto en temas de competitividad, planes de negocios, sostenibilidad y planeación estratégica. Ha publicado más de 400 artículos, 250 casos empresariales así como 7 libros. Cuenta con gran experiencia en lo referente a consultoría y análisis de modelos de negocios. Director Académico del Queen Hellen´s School, A.C., Catedrático de la UAMS, ULSA y Provider de la ONU, OIT.
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