(Artículo elaborado por la Lic. María Asunción Mendoza Becerra)

 

En estos tiempos, resulta entendible el término estrés pero hasta hace unos 20 o 25 años, era una palabra que ni siquiera sabíamos cómo escribirla.

 Fue en 1920 cuando un médico estadounidense, tratando de llegar al significado de la palabra que él mismo acuñó: “homeostasis”, la definió como el equilibrio entre el medio interno y el externo de cualquier organismo. Dicho médico se percató que a ese estado, en  el que el organismo procuraba su equilibrio,  entraba en diferentes niveles de estrés, según su estadío.

Sumado al significado que el Dr. Walter Cannon (Ivancevich & Matterson, 1985) le dio a esa palabra,  existe  el vocablo que viene del griego strigere,  que significa “tensión”( Nutritelia, 2014),  es ahí donde se entiende entonces, que se trata de procesos que requiere cualquier organismo para estar en equilibrio. Son por tanto, niveles de tensión a los que se sujeta para alcanzarlo dicho organismo.

 

UNA HISTORIA COMÚN DE NUESTROS TIEMPOS

Sólo eran las 21:20 horas del miércoles cuando recibí la llamada de la mamá de Carolina mi mejor amiga.  Ella estaba teniendo otra de sus crisis pero ahora  fue necesario llevarla al Hospital. La señora me  contó brevemente, en forma incoherente, nerviosa, y sin  conexión, de  lo que se suponía habían sido los hechos. En ese momento pregunté dónde estaba y salí hacia allá.

La historia de Carolina no ha sido fácil. Es la menor de tres hijos, su madre se separó del padre  cuando éste  intentó violar a Carolina; ella  cumplía apenas 17 años en aquel entonces.

Carolina había dejado sus estudios porque le ocasionaba mucho conflicto regresar a la misma escuela después de lo sucedido,  por lo que ahora se encargaba del negocio de  uno de sus  tíos y había aprendido a llevar las facturas, las cuestiones fiscales y los pedidos. Ella se desenvolvía bien con estas actividades y había aprendido a ganar su dinero de forma honesta. Sin embargo aunque era familiar del “jefe”, con mucha frecuencia le pedían quedarse más tarde del horario establecido, en ocasiones había que ir en fin de semana y cuando ella pedía un permiso para arreglar alguna situación vinculada con su familia, se lo negaban o le permitían asistir, pero después “se lo cobraban” con más trabajo.

Para aquel  entonces  Carolina se  había hecho  novia de un pasante de derecho que trabajaba en la misma empresa y después de dos años de relación, cayó en cuenta de que el muchacho era homosexual. Lo confrontó pero  a  pesar de la sinceridad del ex-novio, ella sintió que su  mundo se le venía abajo.

A esto se le sumó que, tiempo después,  su hermano mayor, por esas fechas, fue arrestado por conducir en estado de ebriedad y por haberle producido la muerte a un peatón,  Carolina entonces tuvo que hacerse cargo de la cuñada y del bebé de cuatro meses. Vivían en la casa de su madre, las tres trabajaban para mantenerse;  el bebé estaba en una guardería y con la hermana mayor no se podría contar mucho porque vivía en el Norte de la República. A  grandes rasgos, Carolina  era la que dirigía el pequeño mundo que constituían sus días con sus noches, incluyendo los fines de semana.

Pero las calamidades nunca vienen solas y “a veces una sola gota de agua hace que se derrame el vaso”. Y esto ocurrió cuando su mamá le avisó que no podía recoger al bebé de Raquel de la guardería. Lo obvio se hizo presente, una  gran discusión entre madre e hija, haciendo que la propia Raquel cumpliera con sus obligaciones como madre pero desatendiera sus obligaciones laborales. Pareció como si se rompiera algo, me dijo. La reacción de Carolina fue colgarle el teléfono a su mamá. A los 40 minutos había llevado al bebé a casa pero no había dejado de gritar, de llorar, hasta que “le dio un ataque” y se le pusieron los ojos en blanco y las manos se le agarrotaron. No había opción,  el tiempo apremiaba para llevarla al hospital.

Me encontré a la mamá de Carolina en la sala de espera, con el bebé dormido en brazos. Ella   sonrió al verme. Me pidió que entrara,  era la hora de visita y  ella no podía pasar porque traía al bebé. Mi primera reacción fue decirle: ¡no, qué le voy a decir yo! Pero al minuto siguiente estaba frente a un doctor joven que me preguntó si era familiar y al confirmarle que no, me preguntó que si conocía bien a Carolina. No le mentí y le conté muchas cosas sobre ella. Me escuchó paciente, me dijo que tenía una gran responsabilidad pues Carolina solamente estaba dispuesta a hablar conmigo, me explicó  que mi amiga se encontraba en un serio problema  de estrés debido a su trabajo, a su situación familiar y sobre todo,  a su situación personal. Carolina se rompía por dentro, me dijo, porque el estrés la había rebasado. Mi amiga necesitaba ayuda.

Entré al cuarto, acerqué una silla al borde de la cama, miré a los ojos de mi amiga y ella sabía lo que iba a decirle, así que me dejó hablar y no me interrumpió hasta que terminé.

En esos momentos de tanta pena, en primer sentimiento que reinaba en ese espacio era el de empatía. Le hice saber que me sentía muy mal por verla así, y este fue el segundo de los sentimientos: comprensión. “Me imagino lo que sientes, sin embargo también es necesario recurrir  a la fortaleza, ya que no es posible solo llorar y tirarse al piso, es necesario conocer las limitaciones de uno, para aprender a decir no, o basta. Hablamos que de pronto debemos aprender a ser egoístas, es decir,  pensar en uno, una vez que estas bien puede ayudar al otro”.

Al salir del hospital ella inició un proceso de renovación de encuentro consigo misma,  no fue fácil, acudió a un profesional aunque la respuesta estaba en ella misma, ¡en quién  más! “No puedes ni debes hacer responsable a otros por lo que a ti te sucede”.

Tiempo después platiqué con el Padre Juan Carlos, capellán de la iglesia  donde asisto. Al comentarle lo sucedido, señaló que era normal que mi amiga  hubiese llegado al hospital. Le pregunté que hubiera dicho él, y me comentó, que dé inicio empatía, y después preguntar si lo que tenía era enojo  o miedos, si era enojo, ayudarla a encontrar paz a través de Dios, y si eran miedos apoyar su autoestima. “Lo que realmente es importante es tu fe, y encontrar a Dios  para que  acompañe en este proceso de reconciliación consigo mismo y con los demás”.

Muchas veces uno cree que hace lo correcto y cuando estás con alguien terminas haciendo lo que no debes:   “diciéndole al otro lo que debe hacer”. Por ello,  un poco afligida de saber que mi amiga requería apoyo profesional, acudí con  Dalia,  psicóloga de la Facultad de Humanidades en la Universidad donde trabajo, a quien le  solicité consejo para así poder realmente apoyar a  Carolina, y en el fondo, muy dentro, a mí también.

La psicóloga recomendó  la necesidad de  acudir  a un profesional, alguien ajeno, que  desde otra perspectiva de respuestas diferentes a lo que se quiere escuchar, pudiera apoyársele, para que así enfrentara sus miedos, traumas, estrés, enojo, dolor, y  por qué no, permitir que  encontrara su propias respuestas.

Todos tenemos un duelo (pérdida) y hay que dejarlo fluir. Es importante  saber que uno no se puede encerrar  en sus tristezas, en sus miedos. Eso no es sano y solo nos  llena de inconformidad a nosotros mismos, inconformidad hacia   los demás y con la vida. Una persona que esta experimentando el duelo debe tener un espacio para asimilarlo pero también necesita elementos para transitaren este proceso. Ahí es donde puede ayudar el salir a otros lugares, hacer nuevos amigos y cultivar a los que se tienen, hacer ejercicio, o no suspender las actividades recreativas que uno venía haciendo. El trabajo, irónicamente puede incluso considerado como una terapia ocupacional, que extraño, lo que antes era estrés ahora pareciera ser parte de la cura. Al final se trata de  aprender a ser  uno mismo en cualquier momento de nuestra vida, “no importa que ese momento sea el inicio, el intermedio o el final” (Barber, C, comunicado personal, marzo 2014).

 

PARA ENTENDERLO BIEN

El estrés es un ingrediente habitual en todas nuestras actividades diarias. Es una intensa reacción emocional a los estímulos externos que desencadena respuestas fisiológicas y psicológicas de naturaleza adaptativa (Galimberti 2009). Si esta adaptación no es suficiente y la capacidad de respuesta del individuo es rebasada,  puede aparecer la enfermedad del cuerpo o de la psique.

Esta adaptación  defensiva conforma un síndrome que comprende:

  • Una situación de alarma con cambios bioquímicos y hormonales.
  • Una resistencia emocional, física y psicológica.
  • El agotamiento que incluso puede llegar al derrumbe de defensas y la incapacidad de adaptación.

 

Para el autor Hans Selye (Galimberti, 2009) el estrés es la esencia de la vida y no una condición patológica. Cualquier evento de la vida cotidiana supone una adaptación a las circunstancias específicas de ese momento. Es nuestra reacción o hiper reacción, la que estimula que dicho estrés sea excesivo.

El estrés no solamente aparece en los procesos fisiológicos, sino también en los psicosociales, los  que requieren  de un equilibrio mental del individuo para así enfrentar  los estímulos del ambiente.

Pero quizá lo más importante   de la reflexión  sobre el  estrés sean  las consecuencias que éstas producen en las personas, por ejemplo:

  • Subjetivos: ansiedad, angustia, apatía, depresión, fatiga, disminución de la estima.
  • Conductuales: arranques emocionales, pérdida o aumento de apetito, excitabilidad, irritabilidad, cambios bruscos de temperamento, sensación de rencor o enojo, sentimiento de vaguedad o falta de presencia, temblor, aumento de consumo de alcohol o tabaco, etc.
  • Cognoscitivos: incapacidad de concentración, dificultad para decidir, olvidos, bloqueos mentales, etc.
  • Fisiológicos: aumento de catecolaminas, glucosa, tensión arterial, taquicardia, sequedad de boca, dificultad respiratoria, aumento del ácido láctico.
  • Organizacionales: ausentismo, disminución de la productividad, aumento en la incidencia de accidentes, insatisfacción en el trabajo (Galimberti, 2009), toma de malas decisiones, falta de proactividad, indiferencia, resistencia al cambio, etc.

     

     

Por tanto la pregunta debería ser: ¿cómo enfrentamos el estrés? Y es  una pregunta que todos nos hacemos,  y quisieramos encontrar una respuesta mágica, que no duela y que no signifique esfuerzo.

Y al final nos damos cuenta que no hay respuesta mágica, es buscar dentro de nosotros, y después ayudarnos a salir adelante.Puede ser que esto se logre hablando con otros de lo que nos pasa. El externar cómo nos sentimos,  ya es un gran paso, pues estamos diagnosticándonos inconsientemente o consientemente. En momentos criticos solemos incluso hasta cambiar nuestras rutinas: buscamos otros lugares ( a veces porque los que conocemos hasta nos duelen), nos cambiamos el atuendo personal, (a caso cuando hay un momento dificil en nuestra vida no cambiamos el color de nuestro cabello,  bajamos de peso o nos vestimos con un  look diferente); ocuando pasan los momentos más difiles de nuestra vida, ¿ no cuestionamos nuestros valoreso nuestra fe?

No cabe duda que nunca dejamos de aprender a vivir (Barber C. comunicado personal, marzo 2014). Necesitamos aprender a convivir, a no aislarnos, recordemos que el hombre es social por naturaleza; el trabajo y los medios de comunicación,  de pronto  les hemos permitido que tengan derecho sobre nosotros, y no es así, hay que rescatar la esencia humana: platicar con el hermano, hermana, hijo, esposo, amiga, novio,  pareja… no permitir que de pronto esto se vuelva algo lejano o que la tecnología se convierta en nuestros nuevos padres.

El estrés no solo se apodera de nuestra mente, sino de nuestro cuerpo y de nuestras vidas. Es asi que cada uno debe reconocer en sí mismo cuales  son aquellas señales que nos evidencian  que estamos en exceso de estrés.

Debemos procurar ser concientes también de aquellos factores que nos colocan en una situación negativa (sobrecarga de trabajo, deudas económicas, problemas de pareja o familiares) y en la medida de lo posible,  aplicar una solución que vaya paliando nuestro estrés.

La vida es un continuo  ir y venir de retos y logros, caerse y levantarse,  pero eso es vivir. El reto es hacerlo plenamente a cada instante de lo que se nos ha otorgado como el presente de nuestra vida (Barber C, comunicado personal, marzo 2014).

 

BIBLIOGRAFIA

Galimberti, u. (2009). Diccionario de Psicología. México: Editores siglo XXI.

Ivancevich, J. M., & Matterson, M. T. (1985). Estres y Trabajo. México: Trillas.

Consultado en Internet el  19 de marzo de 2016 disponible en: http://www.nutritelia.com/el-estres-1a-parte/


(Ensayo elaborado por la alumna Liliana Isabel Soto Estrella; revisado por la Mtra. Cinthia Fierro Proa; UVM Campus Torreón)

 

INTRODUCCION

El presente proyecto de investigación trata sobre las franquicias y la seguridad pública, comienza sobre la importancia que tiene la planificación estratégica en el mundo de las micro y medianas empresas comerciales, y la posibilidad que tienen para hacer crecer su negocio a través del modelo de las franquicias, se presenta información sobre los antecedentes, resaltando su importancia y su auge que hoy en día cada vez más son los negocios y establecimientos que se unen a este tipo de modelo, en ésta fase se incluye el proceso que han atravesado las franquicias en el mundo y principalmente en mi ciudad.

Seguidamente se realiza el planteamiento del problema de investigación, seguido de las preguntas de investigación; y de los objetivos del estudio tanto el general como los específicos; además, se plantean los alcances y límites que tiene las franquicias en el mundo, la justificación del estudio, su aporte y beneficio social, así como el aporte a otras áreas del conocimiento social, económico  y su beneficio metodológico de expansión laboral a través de las franquicias.

En el segundo capítulo se presenta el marco de la investigación según distintos autores, el cuál contiene definiciones y conceptos utilizados en la temática; de igual forma se presenta el tema de las franquicias y las consecuencias de una seguridad pública eficiente en tu ciudad, el cual beneficiara de una mejor manera la paz social y el alto índice de robos que hoy por hoy se viven en México. De igual forma se utilizó un estudio sobre la investigación de los niveles de seguridad, corrupción y operativos de la policía municipal; así como un estudio referente al contenido del modelo de dirección estratégica. Posteriormente se presenta un estudio de soporte sobre el tema a nivel local, para el cuál se utilizó la metodología de planificación estratégica, y se realizó un ejercicio de análisis donde se resumieron los hallazgos principales.

En el capítulo tres, se presenta el procedimiento para la elaboración de las franquicias así como los pasos a seguir. Se centra en la presentación del informe de investigación, para ello se utilizan una serie de instrumentos estadísticos (Tablas y Gráficas), que permiten la explicación de los hallazgos encontrados a través de la aplicación del instrumento de consulta en torreón Coahuila.

En este capítulo también se presenta el análisis dinámico de la información donde se aceptan o rechazan las hipótesis de investigación y el análisis de correlación, que consiste en una crítica exhaustiva al marco contextual de la investigación.

Se presenta también la conclusión de la investigación, es decir, el resumen integral de ensayo para la sociedad, negocios, personas o instituciones que implementan programas y proyectos con orientación económica y social del beneficio que tienen las franquicias seguido de la seguridad pública, el mismo está estructurado en tres etapas.

Finalmente se presentan las conclusiones y recomendaciones que fueron fruto de la investigación, así como la bibliografía consultada y algunos anexos que se consideraron de vital importancia.

 

 

DESARROLLO

CAPITULO I

Tu tiempo es limitado, así que no lo desperdicies viviendo la vida de alguien más. No te dejes atrapar por el dogma, que es vivir con los resultados de los pensamientos de otras personas. No dejes que el ruido de las opiniones de otros ahogue tu voz interior. Y lo más importante: ten el coraje de seguir a tu corazón e intuición. De algún modo ellos ya saben lo que realmente quieres ser. Todo lo demás es secundario”. (Steve Jobs, 2005).

Los orígenes de la franquicia en España se remontan a principios de los años 60 cuando empresas de origen francés como Pingouin Esmeralda, Descamps o Rodier introdujeron sus cadenas de establecimientos de lanas para labores, ropa de hogar y moda, respectivamente. Al mismo tiempo, a mediados de la década, algunas empresas españolas como Santiveri o Pronovias, consolidaban también sus propias cadenas de tiendas. Un poco más tarde, a mediados de los 70, la franquicia recibe un nuevo impulso con la llegada de una segunda oleada de franquicias europeas y la implantación en España de importantes enseñas de procedencia norteamericana como Burger King y McDonald’s.

Mientras que en 1970 apenas existían 19 cadenas de franquicia en funcionamiento, en 1980 ya eran 47 las enseñas que operaban en el país y a partir de ese momento se experimenta una acelerada progresión que en pocos años eleva la cifra hasta las 77 franquicias en 1985. Es en la segunda mitad de los años ochenta cuando la múltiple y progresiva consolidación de las cadenas de negocios en franquicia se impulsa de una manera definitiva, hasta llegar a los 195 franquiciadores en el año 1990.

Se puede decir sin duda que es a principios de los 90 cuando la franquicia en España llega a su primera etapa de madurez, al alcanzarse, tanto cualitativa como cuantitativamente, parámetros similares a los de otros países del área europea.

Actualmente sabemos que el contexto de la economía mexicana se encuentra en una situación de modificaciones, lo cual muy pocas personas y establecimientos tienen el apoyo financiero para hacer crecer su negocio, la  globalización y los tratados de libre comercio en nuestro país, evidencian la necesidad de crear nuevas empresas sostenibles, con el fin de crear un autoempleo, para que empiece a funcionar  la economía y establecer los clusters de la ciudad. El tema que voy a exteriorizar es relativamente de los modelos de cómo  un negocio puede crecer en la localidad, en el país e incluso en el extranjero a través de una buena planificación estratégica.

 «(…) existe un amplio abanico de variedades de conceptos de organización territorial que reciben el nombre genérico de clúster, como concentraciones de empresas e instituciones interconectadas en un campo particular para la competencia si bien existen importantes matices que (…) conducen a fenómenos de concentración con importantes rasgos diferenciales» (Dalmau y Hervás, 2005, p. 16)

 

Capitulo II

Estamos conscientes que  México está cambiando, de una manera que las formas antiguas de operación en los negocios y más allá de ellos, del orden económico a nivel estatal nacional e incluso internacional han adquirido una forma esencial de necesidad de las empresas para su crecimiento y un modelo significativo es el de las franquicias. Entendemos que hoy solamente la competitividad puede fungir, si es producto de la eficiencia, para hacer que un negocio permanezca y sobreviva en muchos países el sistema que les vengo a exponer ha funcionado de manera positiva y  beneficiado a miles de personas en todo el mundo.

En el México de hoy encontramos que la apertura económica ha traído una gran competencia internacional, demostrando que el camino hacia el desarrollo se basa en la cultura del comercio enlazado con una política de puertas abiertas y libre comercio, y sin duda aparecen nuevas alternativas, nuevas oportunidades, nuevas empresas, nuevos negocios que hacen que el contexto económico, político y social tenga un giro dinámico e innovador.

Estos aspectos solo se pueden lograr bajo sistemas actualizados y de profunda conciencia empresarial, en donde las franquicias son el elemento clave y alternativo de este mundo actual de competitividad y que muchas empresas mexicanas necesitan. Ahora bien teniendo en cuenta la necesidad de información que se requiere sobre el mundo de las franquicias.

Las franquicias son, hoy por hoy el negocio del siglo XXI y se han manifestado en los últimos años como el sistema de negocios más explosivo y dominante.

El modelo nuevo de desarrollar consiste en enfocar el país hacia el mercado internacional mediante la exportación de sus productos. (E. Gonzales)

Bajo esta filosofía macroeconómica de eficiencia en el libre intercambio, surgen las franquicias, una forma de hacer negocios exitosos mediante un sistema que se ha constituido en un modus operandi comerciable. Una franquicia es, según su definición técnica, una alternativa de expansión para negocios bien adaptados. En ella el propietario cede derechos de uso de la marca y los manuales de operación del negocio a cambio de un pago inicial y regalías posteriores, con la promesa de cumplir con los estándares establecidos con posterioridad por el propietario. (Juan Huerto Lange)
El modelo para implantar y desarrollar franquicias, se lleva a cabo por medio de revisiones, diagnósticos y actualizaciones del sistema. Este diseño se divide en dos grandes áreas; la planeación y la descripción del producto y/o servicios que se ofrecerán.

La planeación determina la misión del negocio, la misión es el eje sobre el cual se moverá el sistema de franquicias. El objetivo debe especificar la manera de cumplir con las expectativas.

Es necesario realizar investigaciones y análisis del mercado para conocer la situación actual y los ambientes económicos. Una vez efectuada la investigación y el análisis, se podrán describir para luego desarrollar el diseño de los productos y/o servicios que se desean ofrecer. Mi ejemplo más claro de mi región es la de la zona restaurantera que existe en la comarca lagunera, de la cual no todas cuentan con este modelo debido a que no cuentan con la información y los recursos que se deben llevar acabo para hacer crecer su negocio pero que cada vez va más en aumento.

 

CAPITULO III

Existen organismos que ofrecen asesoramiento sobre este tema como, International Franchise Association, la America Franchise Association (AFA), la Asociacion Mexicana de Franquicias (AMF) y la Federal Trade Comission (FTC), las cuales brindan información indispensable para la toma de decisiones.

Pero también cabe mencionar que la seguridad pública es un instrumento de todos los cuales nos sirven para que se regule la función, actos y manifestación ilícitas de las personas, como lo es el ejemplo muy claro de mi localidad donde la inseguridad ha conllevado a un  gran número de negocios sean asaltados y pierdan un gran número de clientes y pierdan ganancia e incluso se retiren de la ciudad por falta de seguridad y estrategia en las corporaciones municipales.

 

¿Cuáles son los tipos de franquicia?

  1. 1.    Franquicia industrial: Se otorga al franquiciatarios conocimientos técnicos para la elaboración de los productos que el franquiciatario empleará en la elaboración y venta de los productos respectivos (por ejemplo, empresas refresqueras).
  2. 2.    Franquicia de distribución: El franquiciante hace entrega al franquiciatario de sus productos para que el franquiciatario se limite a comercializarlos directamente.
  3. 3.    Franquicia de servicios: El franquiciante faculta al franquiciatario para prestar los servicios que ya opera el primero

 

 

ETAPAS DEL PROCESO DEL DESARROLLO DE UNA FRANQUICIA.
I. Investigación y análisis
II. Desarrollo de la organización
III. Comercialización a franquiciatarios
IV. Selección de franquiciatarios
V. Construcción y abastecimiento
VI. Asistencia para la apertura
VII. Apertura y retroalimentación

 

TIPOS DE FRANQUICIAS
1. Franquicia de servicios. Suministra un servicio y conceptualiza una técnica o normativa determinada. Ejemplos: asesoramiento fiscal, inmobiliario y otros.
2. La franquicia de distribución. El franquiciador revende o fija al asociado los productos que tiene que vender, completando el trabajo con la aportación de una marca o enseña de cadena o varios servicios de organización de venta. Ejemplo: venta de vehículos, alimentación, venta textil, etc.
3. La franquicia de producción. El cedente es un producto o industrial que hace llegar sus productos al consumidor a través de una red franquiciada, sirviéndose de un emblema uniforme. Ejemplo: zapaterías La Moderna, Modatelas, etc.
4. La franquicia industrial. El franquiciador se asocia a otras industrias para que fabriquen sus productos bajo licencia, beneficiándose de su tecnología, marca y ayuda técnica. Ejemplo: Lala Chilchota, etc.

La franquicia, es una colaboración entre empresas ligadas con un contrato, por tanto, la franquicia implica un convenio escrito, rigurosamente elaborado, equilibrado y justo.

El contrato de franquicias deberá ajustarse a la legislación nacional, la legislación Comunitaria Europea y al Código Deontológico. Normalmente el franquiciado es el propietario o el arrendatario del local, pero pueden darse múltiples combinaciones entre propietario/arrendatario y franquiciado, o incluso puede tratarse de personas diferentes.

 

 

Conclusión

Para terminar de exponer acerca de los modelos de franquicias que según con lo ya expuesto en el tema, usted lector  el modelo de las franquicias han ayudado a muchos de los negocios de marcas reconocidas estatal, nacional e internacionalmente a que sigan creciendo en el resto del mundo con las formalidades que se mencionaron anteriormente, esto a ayudado a los titulares de tales establecimientos tanto a las personas que han comprado tal patente de dichos establecimientos empresas etc.  Tenemos, en definitiva, que los tres principales delitos en el municipio (robo, lesiones y daño en propiedad ajena) conjuntan poco más del 66% del total de los delitos cometidos en la localidad. De igual forma, éstos son los principales en Latinoamérica según los datos que presentaba José m. rico (igualmente, salvo algunas variaciones porcentuales), lo cual nos habla de la importancia que tiene (o debería tener) este fenómeno social en toda la región (con las características particulares que ya se han destacado). Al mismo tiempo, estos datos nos hablan de la ausencia más o menos general del crimen organizado en esta localidad, aunque, como lo pueden corroborar los últimos sucesos, éste parece estar incrementándose tanto en la capital poblana como en todo el país. Por todo esto, no es fortuito encontrar que los programas de prevención y tratamiento de la delincuencia involucren cada vez más a la participación ciudadana, es decir, la “ciudadanización” de la seguridad pública, pues sin ésta (sin la ciudadanía) los proyectos políticos (exitosos o fracasados, viables o inviables) pierden toda su legitimidad, y entonces su capacidad de mando y su poder, en suma, la gobernabilidad.

 

 

 

REFERENCIAS

Bibliografía

Anta, A. B. (1999). Los Grandes de la Franquicia: El Secreto de su Éxito. Ciencias Sociales.

Muñoz, F. M. (27 de enero de 2010). La Franquicia. Recuperado el 21 de febrero de 2014, de una estrategia de crecimiento empresarial: http://www.eafit.edu

Zárate., l. O. (1988). Manual de Franquicia. En l. O. Zárate., lvaro Ortiz de Zárate. Deusto.

Rico, José maría (2002): seguridad ciudadana en América latina, siglo xxi, México.

Zavaleta, José Alfredo (2006): la militarización de la seguridad pública en México 1994-1998, benemérita universidad autónoma de puebla, dirección de fomento editorial.

NOTAS

[4] para Alfredo Zavaleta, la militarización de la seguridad pública en México (buap, 2006) da suficientes muestras de este proceso de criminalización, donde los enemigos políticos son convertidos en enemigos sociales para destrozarlos, literalmente, con la legitimidad que da la “seguridad pública”.


(Ensayo elaborado por los alumnos María Emilia Unzaga Fernández, Andrea Dinorah Torres Martínez, Arlenny Guadalupe Chávez Hernández y Rocío Guadalupe Abreu Bernat; UVM Campus Mérida)

 

Introducción

En el presente ensayo se hablará acerca de la Seguridad Pública, de cómo este concepto desde su surgimiento hasta la actualidad, se ha convertido en un derecho humano para todos los ciudadanos  de México, ya que con el paso de la historia siempre ha sido un servicio que brinda el Estado a la sociedad,  esto se debe a que es una característica indispensable para  el desarrollo y  el crecimiento político, económico y cultural de nuestro país, para mantener una tranquilidad social y convivencia armónica.

Las diferentes normas que se han implementado en diferentes momentos de la historia han regulado la existencia de la policía de cada ciudad de México, mismas que han estado encaminadas a fortalecer la seguridad individual y colectiva, así como de salvaguardar sus bienes, de este modo se puede considerar que desde la época precortesiana la Seguridad Pública toma su forma como un derecho del individuo, mismo que tiempo después se convertiría en un derecho fundamental y  que le otorgará la confianza a la autoridad para desempeñar sus tareas con la certeza de que velara por sus bienes e integridad.

Con el paso del tiempo los cuerpos policiacos constituidos se preocuparon por aumentar la eficacia de los servicios que brindan a la ciudadanía, para con ello lograr proteger de manera eficaz a la sociedad. 

  

La Seguridad Pública, un Derecho Humano

Roccatti (2002) señala que el Estado, a través de las instituciones de seguridad pública, tiene constitucionalmente el uso exclusivo de la fuerza para mantener el orden público y dar cumplimiento a las Leyes y Reglamentos. La Constitución prohíbe que los habitantes  hagan justicia por sí mismos, o que ejerzan violencia para hacer valer sus derechos, el Estado no puede delegar o concesionar a los particulares el uso de la fuerza, ni la coerción para que se cumplan las leyes. Por lo tanto, el Estado asume la responsabilidad de que esta función se realice con pleno respeto a los Derechos Humanos.

Una de las principales funciones del Estado es procurar y salvaguardar el bien común en la sociedad. El ejercicio y goce de los derechos humanos se garantiza salvaguardando el orden público. Aquí encontramos la primera relación entre los términos seguridad pública y derechos humanos.  En ningún caso  se justifican violaciones a los Derechos Humanos con el pretexto de que el Estado está cumpliendo con su  función de asegurar el orden público, puesto que el Estado está obligado a actuar siempre respetando los derechos fundamentales de la persona.

En las nuevas reformas realizadas a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, se amplía el ámbito de aplicación de estos ya mencionados derechos fundamentales; es el Estado quien se compromete a garantizar el orden público, en el cual está comprendido el respeto a los derechos humanos.

Valencia Ramírez (2002) sostiene que la seguridad pública se entiende como la garantía que debe brindar el Estado para el libre ejercicio de los derechos de todos los ciudadanos.

La Comisión Nacional de los Derecho Humanos define a los derechos humanos como el conjunto de prerrogativas inherentes a la naturaleza de la persona, cuya realización efectiva resulta indispensable para el desarrollo integral del individuo que vive en una sociedad jurídicamente organizada. 

El Derecho Humano a la Seguridad Pública se traduce en la facultad que tienen los gobernados de exigir al gobernante que les garantice vivir dentro de un clima de paz y seguridad que les permita desarrollar una vida tranquila y productiva. (Díaz Piña, 2012)

Esta facultad se encuentra presente en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en su artículo 21, noveno párrafo:

La seguridad pública es una función a cargo de la Federación, el Distrito Federal, los Estados y los Municipios, que comprende la prevención de los delitos; la investigación y persecución para hacerla  efectiva, así como la sanción de las infracciones administrativas, en los términos de la ley, en las  respectivas competencias que esta Constitución señala. La actuación de las instituciones de seguridad  pública se regirá por los principios de legalidad, objetividad, eficiencia, profesionalismo, honradez y  respeto a los derechos humanos reconocidos en esta Constitución.

En el marco legal queda muy clara la exigibilidad de la seguridad pública como derecho humano. La realidad es que resulta innegable que en muchas partes de México, se vive una situación de inseguridad pública muy grave, esto se debe a la expansión de la delincuencia y a los elevados índices de impunidad que aún prevalecen en nuestro país.

Cuando entre los gobernados no existe una certidumbre de la capacidad del gobernante para corregir los actos de desestabilización y de violencia, ya sea por efecto de delitos o la delincuencia organizada, aparecen la anarquía, el caos y sobre todo la desmoralización. México es un claro ejemplo, con la guerra contra el narcotráfico muchos perdimos la fe en el orden público, hasta tal punto que se han creado grupos de autodefensas, rompiendo con el estado de derecho.

Abascal (2002) afirma que uno de los principales derechos que la autoridad pública debe garantizar al gobernado es el de la seguridad en la libertad. El derecho a la vida, a la integridad, a la propiedad, a la honra, a la expresión y manifestación de las ideas, al tránsito, al descanso, están estrechamente vinculadas con el derecho a la seguridad, tanto jurídica como publica. 

En México nos falta mucho para  afirmar la materialización de la seguridad pública como un derecho humano.  La inseguridad y la corrupción derivan de la condición humana. Pero si el gobierno y la sociedad combaten en conjunto, podríamos llegar a tener un ambiente de seguridad, que aunque no sea paz absoluta, podamos obtener la paz positiva, esto quiere decir ausencia de guerra y más que eso el fortalecimiento de  la impartición de justicia.

 

Conclusión

El derecho humano a la seguridad pública se traduce en la facultad que tienen los gobernados de exigir al gobernante que  se les garantice vivir dentro de un clima de paz y seguridad que les permita desarrollar una vida tranquila y productiva.

La inseguridad se ha incrementado en los últimos años, esto ha creado la necesidad tanto del gobierno como de los particulares de buscar nuevas fuentes las cuales garanticen su seguridad. Sin embargo la inseguridad no sólo es responsabilidad del gobierno sino también de los gobernados que no hacen conciencia de sus actos y siempre buscan el modo de violar la ley.

La seguridad pública radica en el deber y cumplimiento de la función de la policía de otorgar seguridad a los particulares respecto de sus bienes y su persona; lo que hace necesario que la sociedad deba contar con un aparato policial a su servicio, dispuesto a acudir al llamado de los particulares.

En conclusión México está viviendo en una situación precaria que es necesario controlar. Debemos como sociedad hacer que el sistema cambie, suprimiendo la razón del Estado por la razón de los gobernados; todos debemos participar en este cambio de ideología.

La seguridad Pública fue creada para proteger y rescatar los espacios que compartimos como sociedad, debemos reforzar el sentido social para poder convivir en paz.

Es momento de replantear los valores que tenemos como primordiales, porque es fácil cambiar el proceso, cambiar las sanciones; pero si las personas no cambian la forma de implementar dichas medidas, la seguridad pública seguirá en decadencia. 

 

Referencias

Rocatti, M., Madrazo, J. & Camacho, C. (1996) Comisión de Derechos Humanos del    Estado de México. Derechos Humanos y Seguridad Pública.  Recuperado de http://www.codhem.org.mx/localuser/codhem.org/info/gacetas/gaceta17.pdf

Valencia, V., Carmona, A., Arriaga, J. & Tapia, F. (2002) Comisión de Derechos Humanos del Estado de México. La Seguridad Pública como un Derecho Humano. Recuperado de  http://www.codhem.org.mx/localuser/codhem.org/difus/ensayo/5En.pdf

Abascal Carranza, S. (2002) Los desafíos de la seguridad publica en México. [Versión Biblioteca Jurídica Virtual]  Recuperado de http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=419

Carrasco, Pedro y Otro. Estratificación Social en la Mesoamérica Prehispánica, México, D.F. Recuperado de http://www.bibliotecaenba.sep.gob.mx/tesis/209/209.2.pdf


(Ensayo elaborado por las alumnas Carla Alejandra Morales Dehesa y Antares Reyes Hernández; revisado por la Mtra. Marisol Figueroa Meza; UVM Campus Villahermosa)

 

 

INTRODUCCIÓN

La seguridad pública implica que los ciudadanos de una misma región puedan convivir en armonía, cada uno respetando los derechos individuales del otro.

El Estado es el garante de la seguridad pública y el máximo responsable a la hora de evitar las alteraciones del orden social.

En este sentido, la seguridad pública es un servicio que debe ser universal (tiene que alcanzar a todas las personas) para proteger la integridad física de los ciudadanos y sus bienes. Para esto, existen las fuerzas de seguridad (como la policía), que trabajan en conjunto con el Poder Judicial.

La seguridad pública es, como explica Sergio García Ramírez, una cualidad de los espacios públicos y privados, que se caracteriza por la inexistencia de amenazas que socaven o supriman los bienes y derechos de las personas y en la que existen condiciones propicias para la convivencia pacífica y el desarrollo individual y colectivo de la sociedad. [1]

 

 

SEGURIDAD PÚBLICA

 Hoy ya no se tiene duda la inseguridad pública resulta de un triángulo formado por tres problemas diferentes: la delincuencia, la manera en que se la percibe y las acciones de las autoridades. Los tres resultan de un sinfín de intereses, egoísmos y sorderas, pero el as urgente y difícil de superar es el último. Es el más urgente porque mientras no se lo corrija no podrá hacérsele mella a los dos primeros; es el más difícil porque implica una transformación radical del papel que cumple las instituciones de gobierno frente a la inseguridad.

Las fuerzas de la seguridad pública deben prevenir la comisión de delitos y reprimir éstos una vez que están curso. También es función de las fuerzas de seguridad perseguir a los delincuentes y entregarlos a la Justicia, que será la encargada de establecer los castigos correspondientes de acuerdo a la ley.

En este sentido hay que destacar entidades u organismos de todo el mundo que se encargan de llevar a cabo las acciones pertinentes para lograr que los ciudadanos de una zona o país en concreto estén a salvo de actos delictivos y vivan en armonía.

Por lo general, las grandes ciudades sufren problemas de seguridad pública, al presentar altas tasas de delitos. En cambio, los pequeños pueblos suelen ofrecer mejores condiciones de seguridad.

Esto, en cierta forma, está vinculado a la masividad, ya que los millones de habitantes de una urbe se vuelven anónimos. En los pueblos, es menos probable que una persona pueda delinquir sin que nadie se entere.

La seguridad pública también depende de la eficacia de la policía, del funcionamiento del Poder Judicial, de las políticas estatales y de las condiciones sociales. El debate respecto a la incidencia de la pobreza en la inseguridad siempre es polémico, aunque la mayoría de los especialistas establece una relación entre la tasa de pobreza y la cantidad de delitos.

En México existe un Sistema Nacional de Seguridad Pública que tiene como objetivo es la recolección, procesamiento y análisis de datos sobre seguridad pública y sus diversos actores, para brindar información confiable, oportuna y sistemática para el diseño de políticas públicas en seguridad, así como para la evaluación y monitoreo de las políticas en desarrollo y las instituciones responsables,  el portal de seguridad pública es una herramienta pública que promueve la transparencia, la interacción, el análisis y muestra un panorama nacional en materia de seguridad pública; que ayude a comprender la situación actual, la evolución de las temáticas de seguridad pública, así como los desafíos existentes y avances realizados el cual está  dirigido a cualquier persona que tenga interés en conocer el panorama nacional en materia de seguridad pública.  Entre otras cosas, lleva a cabo la distribución de las competencias que los municipios o el propio Estado Federal tienen en esta materia.

Actualmente, el SNSP se encuentra bajo la coordinación del Consejo Nacional de Seguridad Pública, siendo una de sus tareas de mayor relevancia en la actualidad, practicar exámenes de confianza a todos los servidores públicos que trabajen en instancias de seguridad pública en todo el país. Hasta el año 2012, el secretario ejecutivo del SNSP fue José Oscar Vega Marín.

En el año 1994 es donde se encuentra el origen de dicho organismo mexicano que establece una política de seguridad pública, regula los procedimientos de incorporación de personas a los cuerpos y fuerzas de seguridad, controla las bases de datos sobre el citado personal y también sobre las estadísticas criminalísticas y ejecuta todas las políticas establecidas en materia de seguridad.

El SNSP está actualmente integrado por:

  • El Consejo Nacional de Seguridad Pública
  • La Conferencia Nacional de Procuración de Justicia
  • La Conferencia Nacional de Secretarios de Seguridad Pública o sus equivalentes
  • La Conferencia Nacional del Sistema Penitenciario
  • La Conferencia Nacional de Seguridad Pública Municipal
  • Los Consejos Locales e Instancias Regionales
  • El Secretariado Ejecutivo del Sistema.

Según el artículo 21 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos la seguridad pública es una función a cargo de la federación, el distrito federal, los estados y los municipios, que comprende la prevención de los delitos; la investigación y persecución para hacerla efectiva, así como la sanción de las infracciones administrativas, en los términos de la ley, en las respectivas competencias que esta constitución señala. La actuación de las instituciones de seguridad pública se regirá por los principios de legalidad, objetividad, eficiencia, profesionalismo, honradez y respeto a los derechos humanos reconocidos en esta constitución.

Las instituciones de seguridad pública serán de carácter civil, disciplinado y profesional. El ministerio público y las instituciones policiales de los tres órdenes de gobierno deberán coordinarse entre sí para cumplir los objetivos de la seguridad pública y conformaran el sistema nacional de seguridad pública, que estará sujeto a las siguientes bases mínimas:

A) La regulación de la selección, ingreso, formación, permanencia, evaluación, reconocimiento y certificación de los integrantes de las instituciones de seguridad pública. La operación y desarrollo de estas acciones será competencia de la federación, el distrito federal, los estados y los municipios en el ámbito de sus respectivas atribuciones.

B) El establecimiento de las bases de datos criminalísticas y de personal para las instituciones de seguridad pública. Ninguna persona podrá ingresar a las instituciones de seguridad pública si no ha sido debidamente certificado y registrado en el sistema.

C) La formulación de políticas públicas tendientes a prevenir la comisión de delitos.

D) Se determinara la participación de la comunidad que coadyuvara, entre otros, en los procesos de evaluación de las políticas de prevención del delito así como de las instituciones de seguridad pública.

E) Los fondos de ayuda federal para la seguridad pública, a nivel nacional serán aportados a las entidades federativas y municipios para ser destinados exclusivamente a estos fines.

Según el autor José Antonio González Fernández la seguridad pública es el centro de debate de nuestra comunidad. En el ámbito social la seguridad y la justicia han pasado a ser objeto de análisis y critica constante, lo cual es lógico si recordamos que la seguridad pública es una de las exigencias más sentidas de la sociedad y necesita ser atendida de manera eficiente y profunda por el gobierno.[2]

Aunque de manera general la seguridad pública se entiende como la obligación del estado de garantizar la seguridad de las personas, su patrimonio y la observancia del estado de derecho, lo que de manera general equivale a garantizar la observancia de los derechos humanos de los ciudadanos, muchas circunstancias novedosas ha modificado su misma conceptualización así como la forma de combatir el problema lo que ha hecho que en años recientes las autoridades se hayan visto en la necesidad de enfrentarla de manera distinta.[3]

Hemos vivido –vivimos- tiempos de penumbra que nos han hecho ver con temor el futuro de nuestra calidad de vida frente a la inseguridad y frente al delito. Nuestra era ha puesto a prueba nuestra capacidad de resistencia ante la agresión, ante la violencia y, finalmente, ante el peor acompañante de los humanos: el miedo. Para nuestro mal se ha visto flaquear nuestra fortaleza y ya no estamos seguros de nuestros límites para soportar. Hay instantes –no se puede negar- en que sentimos que nos están venciendo y, lo que es peor, que nos estamos venciendo. El cansancio nos lleva al fastidio y este al abandono, con el cual se inicia la decadencia formidable e irreversible. Debemos reconocer que en algunos aspectos hemos fallado, aunque no de manera irremediable, en fin, estamos obligados a colocarnos a la ofensiva frente al problema más generalizado de nuestros tiempos. No existe, virtualmente, ningún mexicano que no esté expuesto o que no haya sido víctima de actos delictivos. Igual que la contaminación la inseguridad es un problema que no excluye a ninguna clase social; ni a ninguna zona.[4] 

 

 

CONCLUSIÓN

El nivel de la seguridad pública ha llegado a niveles alarmantes y, por consecuencia, social e institucionalmente, preocupantes. A lo largo y ancho del territorio nacional, los índices de criminalidad y violencia han experimentado el crecimiento sustancial, que ponen en un serio riesgo  la violencia del estado de derecho y la convivencia parcial entre los diferentes sectores sociales. Sobre el problema de inseguridad pública se han hecho diferentes estudios que, desde diferente perspectiva, tratan de dar cuenta sobre sus causas, motivaciones y consecuencias.

Sin embargo, la mayoría de las investigaciones tratan de explicar el origen de la inseguridad reconociendo como causas principal de este fenómeno de fin de siglo algún aspecto en específico del ámbito social, económico cultural de la nación.


[1] Sergio García Ramírez, “En torno a la seguridad pública. Desarrollo penal y evolución del delito”.

[2] La seguridad publica en México, González Fernández José Antonio, pág. 125.

[3] Seguridad pública, seguridad ciudadana y violencia, Flores Simental Raúl, Capitulo 1, pág. 6.

[4] La seguridad pública en México, Romero Apis José Elías, pág. 276.


(Ensayo elaborado por los alumnos Ernesto Zavala Castañón, Manuel Rendón Flores, Sergio Antonio Badilla Beltrán , Mariana Isabel Estrada Bustos y Carlos Francisco González Elenes; revisado por la Mtra. Miriam de Jesús Ortega Zenteno; UVM Campus Mexicali)

 

México es un país que vive una dura crisis de inseguridad y desigualdad, ciudadanos victimizados por un sistema que falló  al protegerlos, no satisfaciendo las necesidades más básicas del ser humano, lo que les ha orillado a un paradoja.

Existen dos artículos en nuestra constitución política (de los Estados Unidos Mexicanos) que en los últimos años han sido contradictorios a los ojos de la opinión pública.

El artículo 21, fracción VI, que refiriere a la seguridad pública, y en donde  estipula que “La seguridad pública es una función a cargo de la Federación”; por extensión, se conoce como Federación a aquella entidad, organismo o Estado.

Asimismo hacemos referencia  al artículo 17 Constitucional, en donde se consagra la prohibición de la autotutela, y que a la letra señala que, “ninguna persona podrá hacerse justicia por sí misma”, las circunstancias imperantes en nuestro país  han  obligado  a que la realidad cambie. Todo esto debido a la ineficacia del Estado en brindar seguridad a la sociedad.

¿Pero, qué es la seguridad? ;¿por qué es de interés público?, y ¿por qué ha fallado el Estado en su tarea más básica?

Como primer punto a tratar es importante delimitar que la seguridad es ,“sentirse seguro de lo que te rodea, y sin ningún tipo de temor”, contribuyendo significativamente a esto el resultado del mantenimiento del orden público.

La seguridad es de interés público, ya que es necesario que el Estado intervenga por el bien común. Pero ha sido negligente en su tarea,  y consecuentemente, debido a su fracasada estrategia de seguridad pública, ha elevado los índices de criminalidad y de violencia; que como confirman hechos recientes, crearon la paradoja constitucional mencionada anteriormente.

Al adentrarnos en este tópico en particular, es que debemos de partir de lo general, al análisis de sus causas.

La inseguridad en nuestro país es originada por diferentes razones, entre ellas la inestabilidad económica, la poca o nula educación de la mayor parte de la población y, especialmente la descomposición social por la cual está pasando nuestra sociedad.

La familia mexicana, base de la sociedad y peldaño fundamental en la formación de ciudadanos, ha sido corrompida por la falta de valores y la exposición mediática de alto nivel con el cual se han ido rompiendo paradigmas que anteriormente en nuestra historia eran considerados una falta a la moral, lo que ha distorsionando a  la misma sociedad.

El libertinaje y los nuevos paradigmas de los cuales, el propio Estado formó y solapó, con fines políticos o de control social, lo hace  responsable del desgarro de nuestra sociedad y unidad nacional.

La lacerante situación de deterioro y desintegración en la que viven incontables familias en nuestro país, motiva, en su mayoría a los más  jóvenes, que son  el sector más vulnerable a buscar la prosperidad económica, ligeramente apoyado por la degradación de la cultura nacional en el narcotráfico, entre otras actividades delictivas.

A su vez, sumamos las decadentes condiciones de vida de gran parte de la población, que de igual manera, observando las pocas oportunidades ofrecidas por parte del Estado y un salario mínimo que en lugar de ser una remuneración, parece un insulto al trabajador, lo cuales buscan, de la manera que sea, un modo de vida mucho más digno ante la necesidad y desesperación.

 Esto en gran parte es debido a la aparente poca planeación de las políticas públicas, que en lugar de ofrecer buenas alternativas de solución, solapan e inclusive  agravan la situación. Perdiéndose el principal objetivo en materia de seguridad.  Por lo cual, explicando la paradoja constitucional del principio, se crean grupos de “autodefensas”, ya que el Estado no puede ofrecer la seguridad que demandan los ciudadanos. Estos grupos deciden conformarse en asociaciones armadas para defenderse y alejar al crimen organizado que controla grandes partes del país.

Mencionar la incompetencia del Estado simplemente mostrar la punta del iceberg, porque la verdadera causa de este problema es mucho más profunda, parafraseando a Nicolás Maquiavelo “La maldad no es culpa del hombre malo que actúa mal, es culpa del hombre bueno que lo permite”.

El Estado ineficaz del cual México ha sufrido desde que se conformó como nación independiente, es simplemente un reflejo de la misma sociedad, pues nuestros funcionarios , candidatos y hombres de Estado nacieron y se formaron, social y profesionalmente dentro de una sociedad quebrantada por las necesidades que nosotros mismos nos hemos creado, sin olvidar que fueron elegidos por nuestra voluntad.

Como grupo  tenemos que entender que los problemas sociales no son responsables de nuestra pobreza, sino que, nuestra pobreza, económica, cultural y moral crea nuestros problemas sociales y por las mismas razones, el Estado que hemos conformado ha sido incapaz de resolverlos.

Irónicamente, aunque la mayoría cree que es una simple ilusión, demostramos continuamente la vigencia del artículo 39 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que explícitamente dice: “La soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo. TODO poder público emana del pueblo”.

Haciéndonos los únicos responsables de la situación que agobia a la realidad en la que vivimos.

Creemos que se necesita un cambio radical en nuestra manera de pensar, una revolución de la cultura intelectual, que nos permita generar la transformación que el país y comunidad necesitan.

Se trata de ejercer correctamente el artículo 39, para que paulatinamente se vaya dando lugar a la metamorfosis que tanto anhelamos, con la creación de más herramientas y facilidades para exigir y proponer soluciones a un Estado que realmente necesita de la intervención de su ciudadanía, que a la vez debe tener el interés por cambiar las cosas.

La ciudadanía debe comprometerse con su comunidad, y promover una cultura de la legalidad y el respeto, porque solamente con el ejemplo podrá trascender a las futuras generaciones, y con suerte extinguir la popularidad de la conducta criminal.  

El Estado por su parte, tiene que re planificar o cambiar totalmente su estrategia de seguridad, invertir más en la educación pública, laica y no de calidad; sino de excelencia, en último lugar, el Estado debe de procurar aumentar los índices de desarrollo humano (IDH).

Debe de crear un Estado de bienestar social, con una economía favorable  y satisfactoria para sus gobernados; que pueda mejorar drásticamente la calidad y condiciones de vida, que por ende disminuiría la tasa de criminalidad y de violencia, pero en primer lugar la ineficacia del Estado.

En conclusión, creemos que solo y únicamente con una enorme y completa colaboración entre el gobierno y sus gobernados la seguridad pública de nuestra nación podrá  culminar en algo verdaderamente fructífero.

Si construimos un diálogo, con rumbo y con responsabilidad, esta semilla se convertirá en un fruto realmente espectacular, pues después de años y años de vivir en esta atmósfera de crueldad e inseguridad, bajo el ejemplo que mostremos de cooperación e interés, las generaciones venideras podrán realizar la visión y el sueño de toda una nación, de descubrir realmente lo que es una seguridad pública eficaz, que ofrezca resultados y que sea confiable.

Esto no es locura y mucho menos utópico, si Tomás Moro nos regaló su obra  maestra, en donde plasmó que “La utopía no es algo imposible, es la realidad del mañana”.

No es ninguna tarea sencilla, y tampoco es fácil de imaginar, pero poco a poco, con destreza y determinación, juntos haremos de México, un lugar mejor.


(Ensayo elaborado por el alumno Carlos Armando Pérez Mercado; UVM Campus Zapopan)

 

Para la sociedad, el tema de la seguridad pública ha sido muy importante ya que forma una parte esencial de su bienestar. Un Estado de derecho genera la seguridad necesaria en la sociedad para que puedan realizar sus actividades cotidianas con la confianza de que su patrimonio y otros bienes están exentos de todo peligro. En un Estado que no cumple con  su función de seguridad, los ciudadanos deberán centrar sus esfuerzos en la defensa de sus derechos y bienes.

En las comunidades primitivas, surgieron de manera natural para la defensa de sus bienes y derechos, un conjunto de normas que tenían por objeto otorgarles a sujetos aptos, la facultad de usar la fuerza para mantener el orden.

Al surgir el Estado moderno, establecieron mecanismos que buscaban proporcionar seguridad al ciudadano ante posibles violaciones de derechos y libertades por parte de otros individuos.

Encontramos el fundamento primario del régimen jurídico de la seguridad pública en el artículo 21 de la Constitución, que establece: “la Federación, el Distrito Federal, los Estados y los Municipios, se coordinarán, en los términos que la ley señale, para establecer un Sistema Nacional de Seguridad Pública” (Artículo 21 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos). Así, parte de un principio de coordinación e integración, lo cual implica una eliminación del principio de división de poderes y autonomía de los Estados, pues en lugar de convertir a la función de seguridad pública en materia federal la voluntad del legislador fue establecer canales permanentes de articulación institucional, que permitan una mayor eficacia operacional, tal y como el referido precepto constitucional lo señala, al establecer que “la Seguridad Pública es una función a cargo de la Federación, el Distrito Federal, los Estados y los Municipios en las respectivas competencias que esta Constitución señala”.

La seguridad no puede alcanzarse solamente con estrategias de la autoridad sino que para alcanzarla es necesario que los tres poderes de gobierno intervengan junto con las instituciones encargadas de la salud, la educación y la sociedad. Es por eso que la búsqueda de la seguridad debe de ser una visión global para lograr una interacción más justa.

El Estado es el encargado de vigilar el orden público y de garantizar la paz y la seguridad de la comunidad por medio de las normas, pero ¿qué es una norma?

Una norma es la encargada de prescribir la obligatoriedad de ciertas conductas buscando la protección de los valores como un bien común, justicia, seguridad.

Por lo tanto la seguridad es un valor al que todos tienen derecho en el cual, el individuo busca la protección de sus bienes y derechos confiando en que no serán objeto de ataques violentos y si éstos llegaran a producirse, resultaría protegido.

Como función del Estado, la seguridad pública es el medio idóneo para el cumplimiento de ese valor, el Estado se encarga de coordinar actividades tales como la prevención, persecución, sanción de delitos, reinserción del delincuente, preservando la libertad y manteniendo el orden y la paz públicos.

 

VALORES TUTELADOS POR LA SEGURIDAD PÚBLICA.

LA VIDA Y LA INTEGRIDAD DE LA PERSONA: La vida es el valor más importante de todo ser humano y por lo tanto debe ser objeto de protección jurídica y material por parte del Estado. La protección de este valor se lleva a cabo a través de ciertas actividades de prevención con las que se busca evitar la realización de ciertas conductas que tengan como resultado el daño o afectación a la vida. Esta función preventiva provoca la imposición de normas que buscan proteger este valor por cualquier ser humano o contra actos de autoridad, prohibiendo la tortura, sanciones inhumanas o crueles, mutilación, tormento o azotes así como reserva la pena de muerte para delitos como traición a la patria, pero es inaplicable por no estar prevista en los códigos penales tanto estatal como federal.

EL ORDEN Y LA PAZ PÚBLICOS: Para que el Estado pueda mantenerse, es necesario el orden público, ya que sin él, la sociedad estaría desordenada, repleta de caos y anarquía y por lo tanto causaría la autodestrucción del Estado.

En una sociedad donde el orden y la paz públicos no tengan un valor fundamental, difícilmente puede hablarse de la libertad y la protección de los derechos.

La función del Estado, hablando de seguridad pública, es crear y conservar las condiciones necesarias para que los ciudadanos puedan ejercer su libertad y derechos libremente.

LOS DERECHOS Y LAS LIBERTADES DE LAS PERSONAS: La tutela de los derechos humanos y la libertad de las personas implican la protección de los individuos frente al Estado y nuestra Constitución Política reconoce los derechos fundamentales de cada individuo los cuáles pueden ser reclamados por cualquiera por su calidad de ser humano.

La población encuentra la protección de sus derechos y libertades contra cualquier acto de autoridad, ya sean actos de molestia (artículo 16 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos) o de privación (artículo 14) por parte de la policía, Ministerio Público, jueces, magistrados u otros miembros del Poder Judicial.

LA SEGURIDAD PÚBLICA EN MÉXICO.

La policía mexicana, mejor dicho la seguridad pública, como concepto integral e integrador, ha sufrido un proceso errático y desgastante que nos ha llevado a dar tumbos y no tener una mínima ruta que proporcione certidumbre y confianza.

Hoy necesitamos dar una respuesta a fondo al gravísimo y extremadamente preocupante problema de la inseguridad pública. Para ello, necesitamos romper con la vieja visión esquemática, unívoca y depredadora, que sólo ve en la inseguridad pública la oportunidad para llenar las cárceles y el fomento de penas a diestra y siniestra. (Pedro José Peñaloza. La Seguridad Pública: Más Allá de Policías y Ladrones).

No podemos hablar de México como un Estado fallido pero si es verdad que las estructuras de seguridad, inteligencia y justicia se encuentran sobrepasadas y corrompidas y es necesario encarar prontamente su reforma si se quiere enfrentar el problema.

Los analistas mexicanos coinciden en que México no es un Estado fracasado, aunque algunas de sus instituciones si lo son. Básicamente, las encargadas de la seguridad pública y del combate contra el crimen organizado. (Raúl Benítez Manaut. La Crisis de Seguridad en México).

El último recurso de un Estado ante una situación de gravedad será recurrir a sus fuerzas máximas, las militares. Se puede afirmar que se trata de un Estado solo parcialmente fallido, en la medida en que el fracaso se concentra en las estructuras de seguridad, inteligencia, policiales y de justicia para combatir la inseguridad.

La actividad delictiva y su evolución en el tiempo no pueden ser entendidas y explicadas si no se analizan y miden los niveles de castigo y de impunidad reinantes en una sociedad. Sabemos que si un crimen no sanciona, se estará invitando a más individuos a delinquir.

Detectar y detener al presunto responsable de un delito e imponerle castigo si se comprueba su culpabilidad, son partes del proceso penal que deben ser eficazmente logrados por las instituciones encargadas de dichas tareas (policías, ministerios públicos, tribunales, y sistema carcelario). Si se falla en estos procesos, las instituciones serán incapaces de ofrecer seguridad a los ciudadanos.

 

CONCLUSIONES.

Como conclusión podemos mencionar que en la teoría, el Estado debería de contemplar los puntos necesarios para garantizar la seguridad pública en el país pero trasladando esto a la realidad, nos damos cuenta que es muy difícil gracias a la corrupción existente en las instituciones que se encargan de mantener esta seguridad en el territorio mexicano.

Se puede combatir esta delincuencia desde su interior haciendo valer las normas y aplicándolas correctamente a los individuos que delinquen, evitando así las conductas que la sociedad considera negativas y logrando inculcar la conducta positiva en sociedad.

 

 REFERENCIAS.

  • Artículo 21 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
  • Artículo 16 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
  • Artículo 14 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
  • Pedro José Peñaloza. La Seguridad Pública: Más Allá de Policías y Ladrones
  • Raúl Benítez Manaut. La Crisis de Seguridad en México

(Ensayo elaborado por la alumna Laura Alejandra Torres García; revisado por el Dr. Israel Arturo Durán Ayala; UVM Campus Zapopan)

 

         “La Seguridad Pública es un deber inexcusable de los gobernantes y no un don que estos puedan dispensar graciosamente” Díaz (2014). Al ser un derecho humano, la seguridad pública nos garantiza y nos da la facultad de exigirle a nuestro gobierno el poder vivir tranquilos y en paz para ejercitar libremente nuestros derechos como ciudadanos. Sin embargo, ante la oleada de violencia que se vive en el país, “esta garantía” se ha quedado sólo en discursos de nuestros gobernantes, los cuales aún no nos explican de manera clara como piensan otorgarnos éste derecho humano. Mediante este ensayo se pretende explicar en qué consiste este derecho y cuáles son los instrumentos y medios puestos a nuestra disposición para alcanzarlo, analizando los factores que desafortunadamente influyen en que muchas veces este derecho se vea lesionado.

          En nuestro país, la seguridad pública y las instituciones responsables de brindárnosla, han sido un tema de discusión durante años. Sentirnos protegidos es algo a lo que aspiramos todos los ciudadanos y es obligación del Estado garantizarla al ser un derecho humano; pero, ¿a qué nos referimos con Seguridad Pública? De acuerdo con Verónica Valencia (2002), entendemos como seguridad pública: “La garantía que debe brindar el Estado para el libre ejercicio de los derechos de todos los ciudadanos. Para darle su efectividad y garantizarla, el Estado tiene el deber de aplicar determinados instrumentos”. [1] Entonces, cuando hablamos de seguridad pública nos referimos a la garantía que nos da el Estado de poder ejercitar libremente nuestros derechos; ahora bien, con el término derecho humano a la seguridad pública; nos referimos a la facultad que tenemos todos los ciudadanos de exigir al gobernante el vivir en una esfera de paz y seguridad para así lograr nuestro bienestar y sobretodo una buena calidad de vida.

            El fundamento legal de nuestro derecho humano a la seguridad pública lo encontramos en el artículo 21 Constitucional; concretamente en los párrafos noveno y décimo, los cuales a grandes rasgos nos dicen que la seguridad pública es una función a cargo de la Federación, el Distrito Federal, los Estados y los Municipios. Así mismo, la actuación de las instituciones de seguridad pública se rige por los principios de legalidad, objetividad, eficiencia, profesionalismo, honradez y respeto a los derechos humanos reconocidos en esta Constitución.

            El Artículo 1o de nuestra Ley Fundamental establece en su primer párrafo: “En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece”. He aquí el fundamento legal Constitucional que nos señala que todos los derechos establecidos en la Carta Magna y en los tratados internacionales reconocidos y firmados por México son derechos humanos, y deben ser respetados como tales.

            Desafortunadamente este derecho no siempre es respetado y ante la creciente oleada de violencia que aqueja nuestro país cada vez vemos más lejano el día en que nuestro derecho humano a la seguridad pública sea protegido y garantizado al 100% por el gobierno. Sin embargo; ante la incapacidad de la autoridad para garantizarlo, nosotros también podemos hacerlo valer a través de diversos mecanismos de defensa como el juicio de amparo, el cual obliga a la autoridad a rectificar políticas lascivas que consideramos, violan este derecho. De acuerdo con la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, una violación a un derecho humano se presenta cuando una o un funcionario público, con su consentimiento, acción u omisión, impide, condiciona, restringe u obstaculiza el ejercicio de alguno o varios derechos[2]. Entonces, un ejemplo de una violación a nuestro derecho a la seguridad pública puede ser el nombramiento de un funcionario público con pésimos antecedentes, nosotros como ciudadanos podemos exigir su renuncia.

            La Seguridad Pública es un elemento esencial en la conformación del Estado Democrático. Rousseau, lo explica de la siguiente manera: “Encontrar una forma de asociación que defienda y proteja con la fuerza común la persona y los bienes de cada asociado, y por la cual cada uno, uniéndose a todos, no obedezca sino a sí mismo y permanezca tan libre como antes.”[3]Al aceptar vivir dentro del Contrato social descrito por Rousseau abandonamos nuestros derechos naturales primitivos, (como la “ley del talión”) y adquirimos los civiles con todas las normas que esto implica, para así lograr vivir en una esfera de paz y tranquilidad. Sin seguridad pública garantizada por el Estado, los derechos de los ciudadanos se ven menoscabados, y con esto la democracia se pone en juego ya que los ciudadanos dejan de confiar en su gobierno y buscan otras formas de protegerse.

            En un Estado democrático y progresista, la seguridad es un factor coadyuvante  del bienestar social y la calidad de vida[4]. La violencia afecta directamente el disfrute de nuestros derechos de varias maneras y en particular afecta nuestro derecho a la seguridad pública ya que muchas veces tenemos miedo a realizar nuestras actividades diarias por la inseguridad que padecemos. Quizás uno de los problemas más graves asociados a la inseguridad es la falta de un sistema de política integral de seguridad pública. La reforma al sistema penal, próxima a establecerse ya por completo, busca hacer efectivo el funcionamiento y actuación de los órganos encargados de proporcionar seguridad pública a la ciudadanía, esperemos este nuevo sistema de justicia penal cumpla las expectativas y reduzca los índices delictivos en el país.

             “Ninguna persona podrá hacerse justicia por sí misma, ni ejercer violencia para reclamar su derecho”; esto nos lo dice el artículo 17 Constitucional en su párrafo primero. Desafortunadamente, ante la incapacidad de la autoridad por proporcionar justicia a la ciudadanía en algunos casos, muchas comunidades han formado autodefensas, lo cual está expresamente prohibido por el artículo citado con anterioridad. El Estado, a través de sus distintos órganos judiciales son los únicos competentes para proporcionar la justicia y seguridad que el pueblo requiere. La protección de nuestros derechos y la seguridad pública no debe quedar sólo en discursos de nuestros gobernantes, debemos coadyuvar con el Estado para garantizarla implementando políticas públicas que integren en la formulación y ejecución de las mismas a ambos factores (Gobierno y gobernados).

 

Conclusiones

            El derecho humano a la seguridad pública consiste en la facultad que tenemos todos los ciudadanos de exigir al gobernante el poder vivir en una esfera de paz y seguridad para así lograr nuestro bienestar y sobretodo una buena calidad de vida. Actualmente, con la oleada de violencia que vivimos en el país hemos sufrido un menoscabo en la protección de este derecho ya que nuestras autoridades han sido incapaces de garantizarnos un país completamente seguro. Por otra parte, también nos han proporcionado instrumentos de protección para hacer valer este derecho como el juicio de amparo, así que nosotros como sociedad tenemos que velar por nuestros intereses y vigilar que la autoridad proteja nuestros derechos humanos. Exigirle a la autoridad que se nos garantice este derecho humano es tarea de todos; así que si no hacemos nada para buscar que la autoridad haga su trabajo correctamente, tampoco podemos estarnos quejando. Un México seguro y sin violencia es responsabilidad y tarea de todos los mexicanos. Para la protección de nuestros derechos y la seguridad pública, gobernantes y gobernados debemos trabajar juntos para que no sólo quede en una utopía, sino como una realidad que nos permita vivir en una esfera de seguridad y respeto a nuestros derechos humanos.

 

Referencias

Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos: Artículo primero, vigésimo primero y décimo séptimo

Díaz, A. (2014) Recuperado de https://twitter.com/adiazpi/status/421088640647692288

Valencia, V. (2002). La seguridad pública como derecho humano. 5to certamen de ensayo sobre derechos humanos. Toluca, México: Comisión de Derechos Humanos del Estado de México. Recuperado de http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=1534

Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (2009). Derechos Humanos y seguridad pública. Distrito Federal, México. Recuperado de: http://piensadh.cdhdf.org.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=196&Itemid=477


[1] Valencia, V. (2002). La seguridad pública como derecho humano. 5to certamen de ensayo sobre derechos humanos. Toluca, México: Comisión de Derechos Humanos del Estado de México.

[2] Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (2009). Derechos Humanos y seguridad pública. Distrito Federal, México.

[3] Rousseau, J.  El Contrato Social; UNAM; Dirección General de Publicaciones; colección Nuestros Clásicos; México, 1969; página 20.

[4] Valencia, V. (2002). La seguridad pública como derecho humano. 5to certamen de ensayo sobre derechos humanos.(p.9) Toluca, México: Comisión de Derechos Humanos del Estado de México.


(Ensayo elaborado por el alumno Gabriel Huerta García; revisado por el Dr. Israel Arturo Durán Ayala; UVM Campus Zapopan)

 

Introducción

El presente ensayo, tiene por objeto presentar el tema de la razón de estado aplicada a la materia demográfica, así como demostrar sus funestas consecuencias. Es un tema amplio, que puede tener relación con el genocidio, exterminio de personas por origen étnico e ideológico, sin embargo aplicado a nuestro país, nos es más cercana la aplicación en el ámbito de la regulación de la natalidad, la cual ya ha traído problemas severos en Europa como se pretende explicar, así como motivar a la reflexión para la prevención de este problema en México.

Fernández García (1997) señala que la razón de Estado se ha utilizado para justificar medidas de dudosa ética o abiertamente tiránicas. Por ello el vocablo ha cobrado muy mala fama y conlleva una significación negativa.

Conviene encontrar los Pros y contras a través de las siguientes interrogantes

¿Se puede evitar en México?¿Qué problemas trae consigo?¿Cuáles son las soluciones implementadas a nivel mundial para abatir o prevenir dicho problema?¿Serían viables dichas soluciones aplicadas a nuestra nación?

Un análisis más amplio del problema y las respuestas a estas interrogantes, me permito responder en base a una metódica y sistemática investigación en fuentes confiables en el siguiente:

 

Desarrollo

Un inadecuado programa de  planificación familiar, derivado de los controles de natalidad implementados en México a partir de la década de los años 1960 e intensificada en los 70′s puede llevar a nuestro país a caer en crisis severas de la magnitud de la española o la griega, a falta de población para hacer frente a las demandas internas y externas del mundo.

Si bien la Razón demográfica de Estado tiene beneficios tales como el que de inicio y a corto plazo, el estado no requiere de otorgar servicios a muchas personas, sobre todo encaminados a la educación y erogaciones para los segmentos jóvenes además de una supuesta mejor distribución de recursos y el que corresponda mayor proporción de estos per cápita, además del supuesto beneficio a nivel familiar de que los hijos serán mejor atendidos, también trae consigo serias repercusiones entre las que vale la pena citar las siguientes:

1.- Irizar L. (2009) menciona que es necesario asumir la obligación de coadyuvar en este sentido de parte de la comunidad internacional como un deber grave que debe de coordinar esfuerzos a fin de evitar que el envejecimiento de la población se convierta en un detonante generados de inseguridad en todo el globo terráqueo, toda vez que la falta de servicios, oportunidades y empleos da lugar al pillaje, a los robos desde el aumento de robos hormiga, hasta los robos de famélico y llegando a las manifestaciones colectivas de vandalismo que se ven cotidianamente en naciones como Irlanda, Grecia y España, además de una decaída en el ánimo general de la población que incide en factores productivos y de comercio, llevando a una degradación económica difícil de subsanar.

2.-La población de adultos jóvenes tendrá que asegurar la producción del país y sostener unas amplias cohortes de poblaciones ancianas

3.-Scardino (2009) señala que “el gasto público en sanidad absorbe una gran parte de los presupuestos de la Administración. Según un informe de la OCDE, el grupo de edad de mayores de 65 representa el 40-50% del gasto en asistencia sanitaria, y sus costes de asistencia sanitaria per cápita son de tres a cinco veces mayores que los de las personas de menos de 65 años”. Por consiguiente se sufre menoscabo considerable en el gasto de otros sectores tales como infraestructura y satisfactores de necesidades colectivas, para atender las necesidades de una población que no reditúa en lo económico.

4.- El envejecimiento tiene un efecto directo en el mercado de trabajo, ya que la mejora de la esperanza de vida afecta al comportamiento individual en cuanto a la decisión de permanecer más tiempo en el trabajo.

En este contexto, debemos recordar que los cambios en el empleo tienen repercusiones directas en la sostenibilidad de los sistemas de pensiones, tanto públicos como privados. El mercado de trabajo afecta a los regímenes de pensiones, mientras que éstos, a su vez, influye en que los trabajadores mayores decidan jubilarse o permanecer en el mercado, explica la señora Scardino (2009).

Benedicto XVI (2009) refiere que:

“…el agravamiento del desempleo y la base productiva y económica de la sociedad. Las sociedades opulentas, pero envejecidas, corren el riesgo de hundirse en un egoísmo creciente. Se vislumbra una posible degradación de la solidaridad entre generaciones, que llevaría a auténticos conflictos en el reparto de los recursos económico; también el agravamiento del desempleo y la base productiva y económica de la sociedad. Las sociedades opulentas, pero envejecidas, corren el riesgo de hundirse en un egoísmo creciente”.

Además en otro punto de su encíclica Caritas in Veritate menciona que:

“La tentación de la eutanasia puede sobrevenir como un método potencial para aligerar a los sistemas de seguridad social (mutualidades, etc.).”

Una vez analizadas las consecuencias que ya se presentan en el viejo continente, debe señalarse que algunos países han podido reaccionar de su letargo, y ello les permite salir avante a estas crisis mediantes medidas preventivas y correctivas muy concretas.

March J. (2010) refiere que algunas naciones como Rusia, bajo decisiones polémicas de parte del Presidente Vladimir Putin, ha sancionado medidas un tanto homofóbicas, las cuales si se les ve un trasfondo más concreto, se debe a que se busca preservar la población, dado que otra de las políticas que ha implementado es la de acoger a las personas que decidan establecer en el país, claro está en edad fértil, con el fin de repoblar la nación.

Hernández Bingas (2005) señala que un razonamiento que se puede obtener es que nuestro país aún podemos hablar de una pirámide poblacional y no de un cono, como sucede en otras latitudes, por tanto se está a tiempo de corregir, aun no se requieren de medidas correctivas como las rusas, o bien, tampoco se ha caído en un colapso como las economías europeas más desfavorecidas, por tanto, lo importante será más que buscar reducir la población para evitar erogaciones a corto plazo, que a largo plazo sale contraproducente el querer tener dicho ahorro, el tener un gobierno que se maneje con austeridad y moderación, que fomente la natalidad y no la limite como sucede con las esterilizaciones en el IMSS, penalizar el aborto salvo en condiciones de máxima trascendencia y en que se deba de velar la salud de la madre, a fin de salvaguardar los derechos de nuevas vidas que pueden contribuir al desarrollo del país y a ese recambio generacional tan necesario que de no darse, tiene consecuencias terribles y probadas en otras regiones del planeta.

 

Conclusiones

En síntesis la razón de estado se define como aquella serie de acciones que toman los gobiernos para preservar y aumentar el poder del estado y hacerlo necesario para la vida de las personas. Estos aspectos no siempre son éticos y contemplan desde el exterminio de personas, hasta temas menos graves pero mal enfocados como el tratado en el presente ensayo, referente al plano demográfico, el cual trae consigo implicaciones negativas en la colectividad, en los ámbitos de seguridad pública, seguridad social, psicológicos –sanitarios y a niveles macroeconómicos como la pérdida de competitividad del país. También puede ir enfocado a temas lícitos que se vea por el bien común pero por lo general tiene una connotación negativa.

En el mundo se presenta generalizadamente el envejecimiento de la población, siendo el continente europeo donde es más palpable esta situación. Algunos países han sabido reaccionar y hacer frente a dicha situación, convencidos que no es el exceso de población lo que evita que haya recursos suficientes, sino la incorrecta administración de recursos, las medidas propuestas para el presente ensayo basadas en el modelo ruso, tienen grandes alcances para prevenir más que para corregir siendo por tanto, eficaces y eficientes. Este es un tema que a todos atañe, y que se debe tomar partido para hacerle frente y evitar las catastróficas consecuencias que ya padece el continente europeo pues no supieron hacer valer su derecho humano de decisión personal y autodeterminación y permitieron que sus gobernantes faltos de visión les arrastraran a la crisis actual, crisis que en México se puede eludir.

 

 

Referencias

Álvarez Londoño (2007) Derecho Internacional Público. Madrid, España Pontificia Universidad Javeriana

Fernández-Santamaría, J.A. (1986).Razón de estado y política en el pensamiento español del barroco (1595-1640). Madrid; España Centro de Estudios Constitucionales

Fernández García E. (1997). Entre la razón de estado y el estado de derecho: la racionalidad política. Lisboa, Portugal Librería-Editorial Dykinson

Hernández Bingas H (2005). Población, crisis y perspectivas demográficas en México. México D.F. UNAM

Liliana B. Irizar, (2009) Humanización de la Vida Sociopolítica: Según Cáritas in Veritate. Madrid España, Editorial San Pablo

Montoya Martín del Campo, (2004) A. México hacia el 2025 Centro de Estudios Estratégicos Nacionales 

 


(Ensayo elaborado por los alumnos Melissa Mejía Contreras y Guillermo de Jesús Linan Fuentes; revisado por el Mtro. Juan Ramón Cariño Meléndez; UVM Campus Chapultepec)

 

 

INTRODUCCIÓN

Este ensayo versa sobre un tema muy sensible en la sociedad mexicana que junto con el tema económico forman parte de los asuntos en el que el estado debe incidir.

Encuestas y datos disponibles nos dan un panorama de lo que actualmente acontece en dicho tema.

La seguridad pública como responsabilidad del Estado Mexicano está sustentada en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su Artículo 21, donde se le define como una función a cargo de la Federación, el Distrito Federal, los estados y los municipios (CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS).

Así tenemos que en la  ley  existe este precepto de rango constitucional y señala  al Estado en su conjunto como el ente a quien  corresponde combatir las causas de los delitos y fomentar el respeto a la legalidad.

Tan polémico tema,  ha sido preocupación del actual jefe del ejecutivo federal y en sus primeras 13 decisiones de gobierno incluyo a  la Seguridad la cual ocupa un lugar importantísimo creando el Programa Nacional de prevención del Delito.

“Peña Nieto aseguró que los delitos no se pueden combatir únicamente con la fuerza, motivo por el que instruyó a Hacienda, Segob, Sedesol, SEP y Salud a activar un programa nacional de prevención del delito, que trabajará para prevenir adicciones, rescatar espacios públicos y activar programas productivos.

Anunció al respecto que presentará una iniciativa para contar con un solo Código Penal, que significará “un importante paso contra la impunidad” debido a que en la actualidad hay 33 códigos penales que castigan de manera distinta mismos delitos.

También dijo que solicitará a la Consejería Jurídica de la Presidencia que se desista de la controversia sobre la Ley General de Víctimas a fin de que se publique tal y como fue aprobada por el Congreso.

Así de relevante es el tema que brevemente les presento. 

 

 

DESARROLLO:

Desde los principios de la sociedad, ha tenido gran impacto este tema, ya que se maneja como un beneficio, una retribución de ésta hacia los ciudadanos.

Este tema implica que los ciudadanos de una misma región vivan en armonía, paz, tranquilidad, respetando las obligaciones que implica el ser ciudadanos y teniendo como retribución, los derechos.

El Estado es el encargado de hacer valer el cumplimiento de la seguridad pública.                                   Se entiende que debe de ser universal este concepto, que en todo el mundo tendría que existir la Seguridad Pública, la función de ésta es la prevención de los delitos, y si estos se cometen, lo ideal sería el cumplimiento de la sanción pertinente.

En nuestros días, y en nuestro país este tema tiene mucho auge, ya que se han presentado con más frecuencia el índice de delitos, y es cuando la sociedad se pregunta, si en realidad existe la seguridad social, lamentablemente muchos de nuestros funcionarios, deberían de ser los capaces para brindar la seguridad pública, no realizan su trabajo como corresponde y es ahí cuando su trabajo se pone en duda.

Haciendo énfasis en el libro “El Procedimiento Disciplinario” del Lic. Alejandro Álvarez Cárdenas, donde habla del servidor público, destaco; el servicio, desempeño activo, el  trabajo, regulación.

A continuación cito lo antes mencionado:

“Al definir al servidor público implica hablar de servicio, entendiendo por ello: el desempeño activo de un cargo o función durante un turno de trabajo, por tanto el servicio público se presenta cuando en la actividad en que éste tenga injerencia se impute constitucional o legalmente al Estado para satisfacer y regular de manera continua una necesidad colectiva”.

La Justicia juega un papel muy importante en la sociedad, en sí todos los valores contribuyen, ya que recordemos que estos son parte de la base de nuestra sociedad, de los valores que también destacan, es la responsabilidad, el compromiso, dignidad, humildad, entre otros.

Pienso que es un trabajo colectivo, si se quiere el buen funcionamiento de los organismos de Estado, se debe trabajar en conjunto:

Sociedad-Estado: uno se hace responsable de sus obligaciones y el otro como retribución se hace cargo de que se respeten los derechos, y haya beneficios para los dos lados  es una tarea recíproca.

Espero que dentro de poco tiempo ya no sea una carga la seguridad pública, sino que se ejerza de manera eficiente, ya que es necesario.

Una de las ramas auxiliares de este tema es el Derecho, ya que éste es el conjunto de normas jurídicas que regulan la conducta externa del hombre en la sociedad, es decir regulan el comportamiento de los hombres y en base a ésta se otorga ya sea una sanción o un beneficio.

Solo me queda agregar que si queremos vivir con un ambiente de seguridad social, debemos poner de nuestra parte.

 

 

 

CONCLUSION:

Un laberinto es el tema de la Seguridad Pública, porque es responsabilidad del estado la prevención del delito para garantizar la seguridad ciudadana, deberán realizar una verdadera reforma integral del sistema de seguridad pública; haciendo énfasis en el combate a  la corrupción, así como depurar y dignificar los cuerpos policiales.

Hay voces de la sociedad civil que deben organizarse y participar activamente en la resolución del tema proponiendo de manera institucional las leyes y acciones contra los delitos, faltas administrativas así como las omisiones del gobierno.

Hay muchas cosas por hacer, sin embargo con el compromiso y participación de todos podemos enfrentar este desafío que día a día abatir la inseguridad que nos aqueja.

 

 

FUENTES:

1. Artículo 21 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, versión actualizada disponible en http://www.cddhcu.gob.mx/leyinfo/  (consulta: 11 noviembre 2005).

2. http://mexico.cnn.com/nacional/2012/12/01/pena-nieto-anuncia-sus-primeras-13-decisiones-como-presidente

 


(Ensayo elaborado por las alumnas Sofía Malinali Becerril Escalante y María del Pilar Ureña Álvarez; revisado por el Mtro. Rodrigo Martín Vilchis; UVM Campus San Ángel)

 

Introducción

En 1992 Rigoberta Menchú fue galardonada con el premio Nobel de la Paz. Se dice que en el lugar en donde se le iba a entregar el premio, los guardias de seguridad vieron acercarse a este personaje quien iba vestida con ropas autóctonas de su región de origen y le cerraron el paso. Sus rasgos indígenas, su piel morena y sus atuendos hicieron pensar a los guardias que esa persona no formaba parte de la elite de los invitados. Así que la invitaron a dirigirse a otro lugar argumentando que a ese evento ella no estaba invitada.

Irónico, era ella la misma persona que iba a ser galardonada en un tema tan importante y simplemente le negaron el paso por su apariencia.

Cuentan que ella se libró de ser ultrajada cuando delincuentes invadieron la vivienda de su familia y ella aparentó estar muerta.  Desde entonces, ella ha luchado por poner en manifiesto el sufrimiento de los indígenas y ha luchado por la igualdad de los derechos.

Con este ejemplo presentaremos algunas reflexiones relativas a la necesidad de difundir los Derechos Humanos en las sociedades.

Primero reflexionaremos en torno al principal documento formal de la materia, luego, haremos algunos comentarios a las acciones internacionales  y finalmente explicaremos algunos modos para fomentar su ejercicio.

 

 

Desarrollo

En la actualidad se habla mucho de los Derechos Humanos, pero en realidad existe un gran desconocimiento. Estos derechos han existido formalmente desde hace aproximadamente más de 50 años.

Después de la Segunda Guerra Mundial, en 1945 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y sus miembros, sintieron la necesidad de emitir un documento que expresara que toda persona debería de gozar los derechos y libertades fundamentales en todo el mundo, sin ninguna distinción. Por eso, en 1958 emitieron la “Declaración Universal de los Derechos Humanos.” (1)

Para poder reflexionar sobre su importancia, es necesario que primero sepamos que todas las personas somos diferentes. Los humanos somos de diversas razas, tenemos diversas costumbres, creencias, lenguas y modo de ser distintos.

La simple condición de pertenecer a la raza humana es todo un privilegio. Ser personas nos otorga una serie de derechos y libertades que todos deben de respetar. Esto significa que los gobiernos deben de tener cuidado y respeto por todos y por cada individuo. El pronunciamiento de la ONU pretende que los Derechos Humanos sean custodiados en cada lugar del mundo.

Estos son los principales Derechos Humanos: el derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad de la persona. Quintana Roldán (1998) asegura que también hay “otras variables clasificatorias, como son el derecho de género, particularmente referidos a la mujer y su protección; derechos de las minorías o de ciertos grupos que requieren especial atención y protección” (2)

En la actualidad, se han creado instituciones intergubernamentales específicas para velar por estos ideales, como lo es el Consejo de Derechos Humanos de la ONU. También hay diferentes órganos que emanan del anterior, como lo es el “Comité de derechos Humanos”, “Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales”; “Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial”, “Comité para la Eliminación de la Discriminación para la Mujer” (3) y otros.

En México las primeras instituciones en defender los derechos, entre otras, han sido “La Procuraduría Federal del Consumidor, la Dirección para la Defensa de los Derechos Humanos en Nuevo León, la Procuraduría de Vecinos de la Ciudad de Colima y la Procuraduría para la Defensa del indígena del Estado de Oaxaca”. (4)

Uno de los problemas clave en el tema es que hay mucha ignorancia. Algunas sociedades carecen de una cultura legal básica. Otros, desde nuestro punto de vista, tienen  una idea equivocada de qué son los derechos humanos.

Una de las causas de ésta problemática puede ser su poca difusión por parte de los gobiernos locales. Consideramos también que entre las más importantes es que, cuando entran en vigor a un país, se hacen sin una planeación adecuada, no se informa de modo suficiente a la ciudadanía y la población ignora su propósito.

Por estas razones, en varios países se han instalado diversas comisiones locales y nacionales que promueven la defensa de los derechos humanos ante las autoridades de gobierno.

Estas comisiones supuestamente tienen la obligación de orientar a las personas que consideren que les hayan violado sus derechos. Tienen el deber de aconsejarles. Decirles lo que pueden hacer. No obstante lo anterior, se dice que en un principio no se realizaban bien sus funciones y que por eso muchas personas no quieran acudir a estos lugares para poder pedir la ayuda necesaria.

Una posible solución para que estas comisiones puedan funcionar, consiste en que se motive a las personas para que exijan a estas instituciones. Que la gente solicite de forma insistente que realicen sus obligaciones de defenderlos y orientarlos.

Esto puede ser un buen modo para poder tener una buena defensa de los derechos humanos fundamentales. No se trata de que se realizar alborotos o marchas sino de informarse sobre el modo en que los derechos humanos pueden ser protegidos.

 

Conclusiones

Hemos presentado algunas ideas, reflexiones y o propuestas en torno a la necesidad de la difusión de los Derechos Humanos en la actualidad.

Hemos recordado juntos, el documento que le dio forma a esta prerrogativa legal y los mecanismos que existen para fomentar su protección de modo universal a todos los seres humanos. Creemos que es indispensable que los estados difundan su adopción, la practiquen y que la misma población exija su cumplimiento.

 

 

Referencias

(1) Fuente: Rodriguez y Rodríguez, Jesús (Compilador). Instrumentos Internacionales sobre Derechos Humanos: Comisión Nacional de Derechos Humanos. México. 1994. Tomo I, p. 19 a 24.

(2) Quintana Roldán, Carlos F. y Sabido Peniche Norma D., Derechos Humanos. Porrúa, México, 2009, p. 17.

(3) Álvarez Icaza Longoria, Emilio. Para entender los Derechos Humanos en México. Nostra Ediciones, México, 2009, p. 28.

(4) Op. Cit. P. 47.

 

Referencias Electrónicas

www.nobelprize.org

www.ancur.org

www.cndh.org

www.hrw.org

 

Referencias Bibliográficas

Aguilar, Magdalena,  Manual de la capacidad de capacitación en Derechos  Humanos. CNDH. México, 1994.

Álvarez Icaza Longoria, Emilio. Para entender los Derechos Humanos en México. Nostra Ediciones, México, 2009

Bazdresh, Luis. Garantías constitucionales. Curso introductorio actualizado. México, Trillas, 1992.

Comisión de derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Manual de sensibilización para la no discriminación respecto a la diversidad y ejercicio de la tolerancia, México, CDHDF, 2004

Rodríguez y Rodríguez, Jesús (Compilador). Instrumentos Internacionales sobre Derechos Humanos. Comisión Nacional de Derechos Humanos. México. 1994. Tomo I

Quintana Roldán, Carlos F. y Sabido Peniche Norma D., Derechos Humanos. Porrúa, México, 2009. 



Nota: Las opiniones que se presentan en la sección de blogs de CNNExpansión.com, son responsabilidad única de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión periodística de CNNExpansión.
Términos y condiciones