El país tiene un importante reto en lo que se refiere a competitividad. Enfrenta un importante sesgo anti-mercado que tiene su origen en el 123 de la Constitución de 1917 y se ve reforzado con el 3 de la Ley Federal del Trabajo. Como producto de estos ordenamientos, el país opera bajo un pesado régimen tanto legislativo como institucional.
Adicionalmente, los sectores claves son monopolios o bien monopolios virtuales, tales son los casos del sector energético, el de telecomunicaciones y el de cemento, por mencionar algunos.
Por otro lado, encontramos algunos segmentos que no son competitivos y que, en cambio, impiden el progreso y uso eficiente de los recursos en algunas actividades, a la vez que retardan el crecimiento de la productividad de la fuerza laboral. Para muestra, un ejemplo: el sindicato de maestros.
La ineficiencia del sector escolar y la limitada base fiscal son algunos de los aspectos que contribuyen al bajo nivel y lento crecimiento de la productividad en México. Según la OCDE, la falta de competitividad en México ha generado la pérdida de 270,000 empleos en el sector manufacturero.
Como resultado, el sector informal ha incrementado su participación principalmente por el marco regulatorio tan rígido y la pesada carga impositiva a la que se enfrenta el sector formal. Además, el limitado acceso a los mercados de capitales que presenta el sector informal, reducen considerablemente la acumulación de capital tanto físico como humano en el país.
La evidencia muestra que la acumulación de capital humano es la principal fuente de crecimiento económico. Recientes estudios muestran que los retornos de la inversión en educación pre escolar son mayores a la inversión en cualquier otro nivel educativo. No obstante, en el país la inversión en educación pre escolar es mínima, en comparación con lo que se destina a educación primaria y secundaria.
Otro problema al que se enfrenta el país y que limita el desarrollo del capital humano en México es la pobreza infantil. Si bien algunos programas sociales como Progresa/Oportunidades han tenido cierto impacto en la mitigación de este problema, están enfocados a una etapa muy tardía en la vida de los infantes para ser efectivos. De no atender esta situación, la desigualdad se agravará en la próxima generación.

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Luis César Castañeda es ingeniero en negocios del Instituto Tecnológico Autónomo de México, ITAM. Ha asesorado a gobiernos estatales y municipales en temas de transparencia y colaboró con el Foro Económico Mundial junto con la Secretaría de Economía para la elaboración del Reporte de Competitividad Global. Actualmente es investigador del Instituto Mexicano para la Competitividad, A.C. (IMCO).