La semana pasada el gobierno federal a través de la Secretaría de Economía informó sobre el monto captado de Inversión Extranjera Directa (IED) en el primer trimestre del año, el cuál llegó a 4,788 millones de dólares. Este monto tiene su origen en su gran mayoría en EUA (85%), en segundo lugar en Suiza con 7.7% y en tercer lugar Canadá con 2.4%.
Cabe mencionar que las entradas de inversión extranjera son 10.5% mayores a las captadas en el mismo período del año anterior, lo anterior responde a varias causas: la liquidéz generada por la expansión monetaria de la Reserva Federal;el dinamismo económico de EUA al inicio del año; y la estabilidad macroeconómica de nuestro país.
Si bien es cierto qué el crecimiento de la IED es muy importante, es necesario hacer mención que en los próximos trimestres es difícil volver a ver estas tasas ya que la economía de EUA en este mes de mayo ya muestra señales de desaceleración importantes. Ante este panorama y sumado al fin de sexenio que ya estamos viviendo es imperativo mantener la disciplina fiscal del país.


La importante entrada de capitales registrada en nuestro país en los últimos meses ha obedecido a dos razones. Por un lado está la inusual liquidez inyectada por la Reserva Federal (QEII) y por el otro, la consecuente caída en las tasas de interés. En efecto, con tasas de interés en EUA cercanas al 0%, los inversionistas institucionales solicitan crédito a esas tasas y lo invierten en países como el nuestro, en donde las tasas están cercanas al 4.7% (fenómeno conocido como el carry trade).

Al entrar los capitales a México, cada día sube su oferta, y por lo tanto baja su precio (depreciación del dólar) y al aumentar la demanda de pesos estos adquieren mayor valor (se aprecia). Es importante recordar que al subir el valor del peso mexicano (mayor apreciación), pierden competitividad las exportaciones mexicanas, motor del crecimiento económico de 5% registrado en México durante el primer trimestre de este 2011.

Sorprendentes las declaraciones en días recientes del Secretario de Hacienda, en el sentido de que en un futuro cercano el tipo de cambio en nuestro país se depreciará. El argumento del Secretario se centra en el hecho de que llegará el momento en que se revertirá la mencionada entrada de capitales, “México tiene un esquema de libre flotación donde en algunos momentos nuestra moneda se apreciará, como es lo que está sucediendo, pero en algunos momentos, cuando los países industrializados, sobre todo Estados Unidos, empiecen a aumentar su tasa de interés, es posible que nuestra moneda se deprecie”. Zas!, históricamente está demostrado que las declaraciones de autoridades de alto nivel influyen en la formación de expectativas en los mercados, usted puede apostar que mucha gente va a empezar a comprar dólares y efectivamente se van a materializar las expectativas del Secretario.

Entonces al depreciarse la moneda hacia finales del siguiente semestre, como lo dijimos arriba, aumentará la competitividad de las exportaciones, no perderá impulso el crecimiento económico, se generarán empleos y estaríamos empezando el 2012 con buenas cifras. De esta forma se cumplirán las expectativas del Secretario de Hacienda, la pregunta es si el tipo de expectativas ¿son económicas? o ¿electorales? o ¿las dos?.

Gabriel Pérez del Peral

Director de Economía

Escuela de Ciencias Económicas y Empresariales

Universidad Panamericana

 

 



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