No es ningún secreto que la administración de Enrique Peña Nieto llega con la percepción de ser cercana al principal conglomerado de medios del país, y del mundo hispanoparlante, Televisa. Cuestionado al respecto de sus expectativas de colaboración, Mony de Swaan, Presidente de la COFETEL, evitó referirse al nuevo Presidente, dirigiendo su llamado al nuevo Secretario de Comunicaciónes, cualquiera que éste sea, ofreciendo colaboración y pidiendo atenerse a lo ya acordado.

Gherrera: ¿Cuál será el trato con la administración del nuevo Presidente?

Mony de Swaan: El mismo trato que se la ha dado al actual Secretario, colaboración, interlocución constante. Sin hacer mías las críticas, principalmente de algunos movimientos sociales, hay tranquilidad plasmada en un documento firmado por el Secretario de Hacienda, el Secretario de Comunicaciones y Transportes, el Presiente de COFECO y un servidor, de que avanzaremos a pasos rápidos en la licitación de televisión.

GHerrera: El sector se ha visto convulsionado por el enfrentamiento público entre las televisoras por un lado, Televisa y TvAzteca, y América Móvil por el otro ¿Cuál debe ser la respuesta de política? ¿Conciliar, favorecer radiodifusión o telecomunicación?

Mony de Swaan: Con respecto a las críticas que se han hecho unos a otros en aquella “Guerra de las Telecomunicaciones” , lo más fácil y lo más razonable es aceptar ambas propuestas. La agenda que hay que conjuntar es la demanda de ambos: se necesita mayor competencia tanto en radio y televisión, como en telecomunicaciones.

Imagen de previsualización de YouTube

Gherrera: Un tema pendiente que se hereda es la digitalización de la televisión terrestre, fijada como política nacional en 2004 por Decreto Presidencial. No pocos la han calificado de un fracaso, que nos pone al nivel de países africanos, en cuanto a la adopción del estándar.¿Qué va a pasar? ¿Tienen las televisoras un interés en que haya avances?

Mony de Swaan: No diría que la política de 2004 es un fracaso, se han aprendido muchas cosas en estos años, que no se habían plasmado en la política. Es preocupante el atraso que existe; lo que no es preocupante es el empuje de algunas televisoras: hemos otorgado cerca de 250 canales espejo digitales. Lo que menos les conviene es mantenerse en operación analógica pues los costos de la operación digital son una décima parte de la analógica. Poco a poco las televisoras empiezan a tomar interés en ello. Por otro lado, demandan certidumbre en la política, y tienen razón.

La digitalización no es sólo tener una mejor imagen, sino un uso eficiente del espectro: el día de hoy el 75% se desperdicia. Con la digitalización se liberaría espacio para , por ejemplo, banda ancha de Internet.

Entonces, lo que hemos decidido hacer, es seguir un esquema escalonado en vez de un apagón nacional, con Tijuana en abril 2013 como el primer paso, que es realizable. Tijuana será el piloto para el resto del país.

GHerrera: ¿Qué más se necesita?

Mony de Swaan: Siempre hemos dicho: no nos dejen solos. En ningún país la digitalización es un esfuerzo sólo del órgano regulador. Tiene que haber un esfuerzo interinstitucional. Secretaría de Economía, Hacienda, el INEGI en mediciones, e incluso instancias como el INAPAM para educar a los adultos mayores sobre la transición digital, de igual manera los jóvenes, zonas marginadas, etc., SEDESOL debería ser también parte del esfuerzo.

GHerrera: Con base en la experiencia internacional ¿Se requieren subsidios para lograrlo?

Mony de Swaan: No hay país en el mundo que haya completado la transición digital sin algún tipo de subsidios. Éstos no tienen que ser necesariamente monetarios. Lo que necesitamos hacer es platicar con el Congreso para hacerlo en forma transparente y determinar que segmentos necesitan realmente el apoyo.

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A poco más de una semana de que BlackBerry adoleciera de fallas en su servicio, las cuales provocaron frustración de sus clientes y ameritaran cobertura en noticieros nacionales, el polvo se ha asentado para hacer una evaluación serena del futuro de la compañía, pionera en el e-mail portátil. La oferta de la compañía de proporcionar descarga gratuita de “apps” a sus usuarios, en compensación, parece sólo haber resaltado aún más su debilidad comparativa frente a iPhone: “¿Cuántas aplicaciones tiene BlackBerry?” , dijeron no pocos.

Muchos se han adelantado a predecir el colapso de Research in Motion (RIM), la compañía madre del BlackBerry. Tal pronóstico puede ser prematuro, RIM esta todavía bien establecido en el lucrativo mercado corporativo: una PC o laptop y una BlackBerry, ambos conectados en forma segura al mail corporativo, es la fórmula ideal de muchos departamentos de TI en empresas. La compañía devino tan popular entre ejecutivos, que en los países de habla inglesa llegó a ser denominada “CrackBerry” por la adicción que generaba.
Después de todo – cabe recordar – BlackBerry nace en dicho mercado, no en el de consumo masivo, a diferencia del iPhone de Apple. Fue su capacidad de acceso móvil a cuentas e-mail en forma segura lo que le dio su mercado primario entre empresas. La multitud de aplicaciones descargables, la amabilidad del interfase, o que sea sencillamente “trendy” no es la prioridad corporativa. Sencillez y seguridad si lo son, y eso es lo que RIM ha logrado ofrecer al mundo empresarial por años. Después de todo, ser capaz de identificar nombre y autor de una canción que nos es desconocida en un bar, por la sola melodía, usando la aplicación existente para iPhone, puede ser valioso para un usuario individual, pero carece de interés para un departamento de sistemas corporativo.

A principios de la década, fue su capacidad de acceso a cuentas de e-mail así como el proporcionar un sistema de mensajes gratuito entre aparatos BlackBerry , lo que le hizó popular entre consumidores individuales, sin ser tal su mercado meta original. Geof Babler, analista de CCS Insight bien ha señalado: “El consumidor (individual) encontró a BlackBerry antes que BlackBerry encontrara al consumidor”.
Y entonces llegó Apple con iPhone, llevando el mercado de smartphones a otro nivel de competencia, donde la innovación continua, el diseño y la capacidad de descargar innumerables “apps” que van desde lo útil hasta lo ocioso, se volvieron claves de éxito.
El iPhone de Apple, y más recientemente Android de Google, se convirtieron en plataformas de aplicaciones – de las cuales el e-mail se convirtió en una de tantas – enriqueciendo la experiencia del consumidor en forma continua. Por su parte, BlackBerry siguió siendo fundamentalmente un smartphone que satisface la necesidad de seguridad en el e-mail. Claro, RIM ha tratado de ofrecer alternativas similares, como el modelo Torch, pero sin gran éxito.

¿Cuál será el futuro de RIM? Tres escenarios parecen ser los más probables:
Sobrevivir. Mantenerse en el curso actual, tratando de contener la contracción de su mercado, resignándose a satisfacer la necesidades de su base fiel, centrándose en la retención de sus usuarios. En otras palabras, convertirse en un proveedor nicho. Un estudio reciente del banco de inversión Morgan Stanley en E.U. reveló no sólo que RIM todavía puede contar con una núcleo de clientes fundamentalmente leales sino que incluso hay minorías de usuarios de iPhone y Android que, después de un tiempo, migran a BlackBerry.
Transformarse. Lograr realizar la transición de fabricante de smartphones a creador de una plataforma móvil continuamente innovadora, como Apple y Android lo han logrado. Lowell McAdam, CEO de Verizon (uno de los principales proveedores de servicio celular en E.U.) , señaló en septiembre que hay todavía lugar para una tercer gran “ecosistema” móvil que continuamente enriquezca la oferta al consumidor, y dijó: “Microsoft es una posibilidad, RIM es una posibilidad”.
Aliarse. Como ligera variación del anterior escenario, muchos especulan que la mejor manera en que RIM podría lograrlo, sería integrarse con alguna otra compañía, tal como Nokia ha hecho con Microsoft. Dada la fortaleza originaria de RIM, en tecnología y seguridad, lo ideal sería una compañía centrada en innovación y experiencia del consumidor. En otras palabras, si RIM quiere sobrevivir, necesita a alguien que tenga lo que hasta ahora no ha demostrado tener.

Antes de que termine el año, RIM habrá realizado 147 campañas de lanzamiento en alianza con 90 proveedores de telefonía en 30 países. Será una masiva ofensiva para reposicionarse en un mercado en el que fue pionera, y donde su posición es cada vez más defensiva. El resultado es incierto. Lo que en cambio no parece incierto -opinan muchos analistas- es que pasen más de 12 meses antes de que la suerte del “CrackBerry” se defina, de una u otra manera.

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El 1 de agosto se anunció la intención de América Móvil, la empresa más grande de servicios celulares en Latinoamérica y considerada la joya de la corona de Carlos Slim, de comprar el 40.5% de las acciones de Telmex que no posee todavía. El 8 de agosto el Consejo de Telmex aceptó el inicio de la oferta. Ambas compañías pertenecen a Carso Global Telecom.
América Móvil sigue creciendo en ganancias (14% en el segundo trimestre de 2011) y tiene una presencia internacional, por ejemplo en el lucrativo mercado brasileño. En contraste, Telmex vio una caída del 12% en sus ganancias en el mismo período, su alcance es nacional, y el entorno le es cada vez más adverso: multas (aun cuando suspendidas), acusaciones de monopolio, y una creciente tensión con los órganos reguladores.

¿Por qué incrementar la presencia en una compañía en declive, particularmente cuando America Móvil bien podría usar los recursos para su expansión en Latinoamérica? ¿No se le está metiendo “dinero bueno al malo”?

La opinión de los analistas sobre la medida ha sido dividida (CNNExpansion, “Amóvil tendrá más deuda por Telmex”, 2 de agosto). Algunos, como el banco UBS, vieron ventajas en la adquisición de Telmex, lo cual le ahorrará a la empresa flujos de efectivo destinados al pago de dividendos a accionistas minoritarios. Otros , como Casa de Bolsa Vector, consideraron que invertir más en un sector que pierde relevancia no parece muy conveniente, y más aún cuando es posible que América Móvil tenga que emitir deuda para poder completar la operación.
La diversidad de opiniones muestra que los móviles de la operación no son evidentes por sí mismos. A diferencia de otras operaciones – como por ejemplo la recién anunciada compra de Motorola Mobility por Google — ésta no ha sido acompañada de elaboradas explicaciones o conferencias de prensa que alimenten el ansía de los analistas. Sin embargo, algo que ha caracterizado al liderazgo de Carso es su habilidad para establecer estrategias de largo plazo, las cuales por definición pueden no ser obvias ¿Habrá alguna intención estratégica, que explique la operación? De los muchos escenarios que se pueden plantear, vale la pena considerar dos.

El primero es la tan deseada entrada de Telmex a televisión, la cual se le ha negado injustificadamente en las dos últimas administraciones. Hacer realidad el “quadruple play” ha sido por años la aspiración no realizada de Carso. Tal vez sea el prospecto de una nueva administración, menos adversa a los intereses de la compañía, lo que este detrás de la consolidación. La integración completa con America Móvil podría ser una preparación para un relanzamiento de Telmex como distribuidor de contenidos audiovisuales para todo medio que implique una “pantalla”; sea televisión, celulares, o cualquier dispositivo móvil.

El segundo es más especulativo pero no irreal ¿Existe alguna razón por la cual sea conveniente para Carso que América Móvil posea el 100% de las acciones en vez del 60%? Después de todo, se puede decir, tiene ya la mayoría ¿no significa que pueda hacer lo que quiera?
De hecho no. Las leyes de México y de EU — donde cotizan tanto América Móvil como Telmex – protegen derechos de minorías accionarias, es decir, la mayoría no puede votar decisiones que pudieran afectar a aquellos que tienen participaciones minoritarias. Tales operaciones pueden incluir fusiones, adquisiciones o incursionar en nuevos negocios. ¿Hay algún caso en la historia reciente donde se haya dado un conflicto entre accionistas minoritarios y mayoritarios de una empresa por decisiones de este tipo?
En el año 2004 un grupo de accionistas minoritarios de TVAzteca protestaron por lo que alegaron fue la incursión no informada de ésta en Unefon a principios de la década; dicha inversión no dio los resultados esperados de permitir a la televisora disfrutar del creciente mercado de telefonía celular. Un mal negocio – como muchos puede haberlos – se convirtió en una conflicto entre accionistas , el cual posiblemente no hubiera surgido de haber resultado rentable Unefon.
Pero no quedó ahí, llegó más allá. Los accionistas minoritarios lograron atraer una investigación de las autoridades bursátiles norteamericanas y, a pesar de las protestas de inocencia de TVAzteca, llevó a sanciones y a la salida de ésta de la bolsa de Nueva York. Aún cuando la televisora no parece haber incurrido en prácticas contrastantes con la cultura corporativa nacional al asumir el riego que tomó, la creciente regulación norteamericana se inclinó a dar un gran peso — posiblemente desproporcionado– al perjuicio alegado por accionistas minoritarios.
Dicho caso mandó un mensaje claro: es de importancia capital tener control accionario completo de una empresa, si se desea hacer cambios de estrategia corporativa . Si se toma en cuenta que el principal accionista minoritario de Telmex es la gigante norteamericana de telefonía, AT&T, con 8.5% del total, la experiencia de la televisora es una señal de advertencia. El anuncio de América Móvil de tener la intención de sacar las acciones de Telmex de todos los mercados bursátiles en los que la compañía esta listada, una vez que posea el 100% , parece prestar credibilidad a la hipótesis de consolidar para emprender y ganar margen de maniobra en un entorno cada vez más complicado.

En todo caso, éstos escenarios son hipotéticos, hasta no tener más información de los siguientes movimientos planeados de Carso en la “guerra de las telecomunicaciones”.

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El domingo 23 de enero, Miguel Angel Granados Chapa denunciaba lo que llamaba la intención de Televisa de dominar la industria celular a través de la adquisición del 100% de las acciones de Iusacell, en el artículo “Televisa reina en la telefonía celular” en el periódico Reforma.
Algunas horas después, el presidente de Grupo Salinas negó la información en Twitter y Televisa emitió un desmentido. Al día siguiente, Grupo Salinas publicó un comunicado en el mismo periódico.
En el caso de Televisa llamaba la atención no solo la negación del hecho sino la implicación de que el artículo servía a los intereses de poderes más grandes: “su intención es denostar a cualquier posible competidor que pudiera tener el Ingeniero Slim y sus empresas en el sector”.
En cuanto al comunicado de Grupo Salinas, sorprendía el tono particularmente ácido del desmentido, no sólo negando los hechos aducidos, sino juzgando las intenciones del autor, a quien llamó  “ profesional de la mentira,  la calumnia y la difamación”. Añadía:  “el espectro de Iusacell no está, ni estará en venta, no ha pasado ni pasará a manos de ninguna otra compañía”. La contundencia de dicha declaración parecía desmentir no sólo la denuncia sino  cerrar la posibilidad de cualquier futura acción en dicho sentido.
En ambos casos los desmentidos iban más allá de negar el hecho denunciado por Granados Chapa, que bien podría deberse a inexactitud en sus fuentes. Se juzgaba  la intención detrás de la noticia, y al periodista. Del desmentido de hechos se pasó a la crítica de carácter. En un caso era un instrumento del poder, en otros un embustero.
Al día siguiente, lunes 24, el ganador del premio nacional de Periodismo emitía una lacónica retractación  de la nota que había publicado el  día anterior, prometiendo aclarar posteriormente la razón de la inexactitud de su artículo.

Pasado el calor de la denuncia, los desmentidos y la retractación, otros temas acapararon la atención nacional, como el caso Kalimba, que estaba en su apogeo. En prensa financiera, no se prestó mucha atención a la nota y a la acusación; después de todo, los analistas del medio no esperaban que algo de tal magnitud como la venta de Iusacell sucediera sin ellos estar por lo menos al tanto. La simple posibilidad de una alianza Televisa-Iusacell parecía a algunos una insensatez.

A  poco menos de tres meses del episodio, Televisa y Grupo Salinas anuncian haber llegado a un acuerdo de asociación, que no de compra,  por el cual el primero adquirirá el 50% de Iusacell vía deuda corporativa. La operación fortalece la posición financiera de una compañía en dificultades y por consecuencia  ayuda a la competencia en un sector donde todavía se puede trabajar mucho en dicho aspecto.
Al no ser adquisición de acciones, la operación no es técnicamente lo que se denunció en el artículo de enero pasado. Sin embargo, la mera posibilidad de una asociación estratégica , que sí es lo que está sucediendo hoy, es algo que la vehemencia de los desmentidos anulaban como posibilidad.
Lo que sonaba improbable en enero, se volvió conveniente en abril, ¿qué cambió?. Básicamente, la confrontación entre los grandes conglomerados de telecomunicaciones del país, que llevó a una reconfiguración de las alianzas y a que otrora rivales se unan en un esfuerzo para enfrentar otro competidor. Nada de esto inusual en las batallas corporativas por ganar mercado, parte del normal desarrollo de una economía de libre mercado
También es posible–para aquellos con gusto por teorías más especulativas– que  efectivamente Televisa  estaba en pláticas con Iusacell y la información fue filtrada al periodista,  quién la dio a conocer como lo haría casi cualquiera en poder de tal nota.
Es válido plantear que si bien la forma financiera en que la operación anunciada es diferente a lo denunciado en enero (deuda vs. acciones, 50% vs. 100%), el fondo estratégico parece ser el mismo; aunque ciertamente está muy lejos de darle a Televisa el papel de dominancia que el artículo acusaba que adquiriría. Iusacell  tiene una participación muy minoritaria del mercado de líneas celulares en el país.
Si tal fuera el caso, interesante sería saber ¿quién filtró tal información? ¿alguien interno a la operación? o mejor aún ¿un competidor de Iusacell , Televisa, o de ambos?  Uno de los desmentidos parecería  apuntar sospecha en esa dirección.
Desde esa perspectiva, el artículo de Miguel Angel Granados Chapa fue el tiro de arranque de la “guerra de las telecomunicaciones” que se desataría unas semanas después y sobre el cual Expansión publicó reportaje de portada tan sólo hace una semana.

¿Qué gana Televisa con la operación que le permite  poner un pie en la industria celular ,  aún cuando éste sea modesto?  Sobre ello, la siguiente edición de este blog.



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