No es ningún secreto que la administración de Enrique Peña Nieto llega con la percepción de ser cercana al principal conglomerado de medios del país, y del mundo hispanoparlante, Televisa. Cuestionado al respecto de sus expectativas de colaboración, Mony de Swaan, Presidente de la COFETEL, evitó referirse al nuevo Presidente, dirigiendo su llamado al nuevo Secretario de Comunicaciónes, cualquiera que éste sea, ofreciendo colaboración y pidiendo atenerse a lo ya acordado.

Gherrera: ¿Cuál será el trato con la administración del nuevo Presidente?

Mony de Swaan: El mismo trato que se la ha dado al actual Secretario, colaboración, interlocución constante. Sin hacer mías las críticas, principalmente de algunos movimientos sociales, hay tranquilidad plasmada en un documento firmado por el Secretario de Hacienda, el Secretario de Comunicaciones y Transportes, el Presiente de COFECO y un servidor, de que avanzaremos a pasos rápidos en la licitación de televisión.

GHerrera: El sector se ha visto convulsionado por el enfrentamiento público entre las televisoras por un lado, Televisa y TvAzteca, y América Móvil por el otro ¿Cuál debe ser la respuesta de política? ¿Conciliar, favorecer radiodifusión o telecomunicación?

Mony de Swaan: Con respecto a las críticas que se han hecho unos a otros en aquella “Guerra de las Telecomunicaciones” , lo más fácil y lo más razonable es aceptar ambas propuestas. La agenda que hay que conjuntar es la demanda de ambos: se necesita mayor competencia tanto en radio y televisión, como en telecomunicaciones.

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Gherrera: Un tema pendiente que se hereda es la digitalización de la televisión terrestre, fijada como política nacional en 2004 por Decreto Presidencial. No pocos la han calificado de un fracaso, que nos pone al nivel de países africanos, en cuanto a la adopción del estándar.¿Qué va a pasar? ¿Tienen las televisoras un interés en que haya avances?

Mony de Swaan: No diría que la política de 2004 es un fracaso, se han aprendido muchas cosas en estos años, que no se habían plasmado en la política. Es preocupante el atraso que existe; lo que no es preocupante es el empuje de algunas televisoras: hemos otorgado cerca de 250 canales espejo digitales. Lo que menos les conviene es mantenerse en operación analógica pues los costos de la operación digital son una décima parte de la analógica. Poco a poco las televisoras empiezan a tomar interés en ello. Por otro lado, demandan certidumbre en la política, y tienen razón.

La digitalización no es sólo tener una mejor imagen, sino un uso eficiente del espectro: el día de hoy el 75% se desperdicia. Con la digitalización se liberaría espacio para , por ejemplo, banda ancha de Internet.

Entonces, lo que hemos decidido hacer, es seguir un esquema escalonado en vez de un apagón nacional, con Tijuana en abril 2013 como el primer paso, que es realizable. Tijuana será el piloto para el resto del país.

GHerrera: ¿Qué más se necesita?

Mony de Swaan: Siempre hemos dicho: no nos dejen solos. En ningún país la digitalización es un esfuerzo sólo del órgano regulador. Tiene que haber un esfuerzo interinstitucional. Secretaría de Economía, Hacienda, el INEGI en mediciones, e incluso instancias como el INAPAM para educar a los adultos mayores sobre la transición digital, de igual manera los jóvenes, zonas marginadas, etc., SEDESOL debería ser también parte del esfuerzo.

GHerrera: Con base en la experiencia internacional ¿Se requieren subsidios para lograrlo?

Mony de Swaan: No hay país en el mundo que haya completado la transición digital sin algún tipo de subsidios. Éstos no tienen que ser necesariamente monetarios. Lo que necesitamos hacer es platicar con el Congreso para hacerlo en forma transparente y determinar que segmentos necesitan realmente el apoyo.

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El 1 de agosto se anunció la intención de América Móvil, la empresa más grande de servicios celulares en Latinoamérica y considerada la joya de la corona de Carlos Slim, de comprar el 40.5% de las acciones de Telmex que no posee todavía. El 8 de agosto el Consejo de Telmex aceptó el inicio de la oferta. Ambas compañías pertenecen a Carso Global Telecom.
América Móvil sigue creciendo en ganancias (14% en el segundo trimestre de 2011) y tiene una presencia internacional, por ejemplo en el lucrativo mercado brasileño. En contraste, Telmex vio una caída del 12% en sus ganancias en el mismo período, su alcance es nacional, y el entorno le es cada vez más adverso: multas (aun cuando suspendidas), acusaciones de monopolio, y una creciente tensión con los órganos reguladores.

¿Por qué incrementar la presencia en una compañía en declive, particularmente cuando America Móvil bien podría usar los recursos para su expansión en Latinoamérica? ¿No se le está metiendo “dinero bueno al malo”?

La opinión de los analistas sobre la medida ha sido dividida (CNNExpansion, “Amóvil tendrá más deuda por Telmex”, 2 de agosto). Algunos, como el banco UBS, vieron ventajas en la adquisición de Telmex, lo cual le ahorrará a la empresa flujos de efectivo destinados al pago de dividendos a accionistas minoritarios. Otros , como Casa de Bolsa Vector, consideraron que invertir más en un sector que pierde relevancia no parece muy conveniente, y más aún cuando es posible que América Móvil tenga que emitir deuda para poder completar la operación.
La diversidad de opiniones muestra que los móviles de la operación no son evidentes por sí mismos. A diferencia de otras operaciones – como por ejemplo la recién anunciada compra de Motorola Mobility por Google — ésta no ha sido acompañada de elaboradas explicaciones o conferencias de prensa que alimenten el ansía de los analistas. Sin embargo, algo que ha caracterizado al liderazgo de Carso es su habilidad para establecer estrategias de largo plazo, las cuales por definición pueden no ser obvias ¿Habrá alguna intención estratégica, que explique la operación? De los muchos escenarios que se pueden plantear, vale la pena considerar dos.

El primero es la tan deseada entrada de Telmex a televisión, la cual se le ha negado injustificadamente en las dos últimas administraciones. Hacer realidad el “quadruple play” ha sido por años la aspiración no realizada de Carso. Tal vez sea el prospecto de una nueva administración, menos adversa a los intereses de la compañía, lo que este detrás de la consolidación. La integración completa con America Móvil podría ser una preparación para un relanzamiento de Telmex como distribuidor de contenidos audiovisuales para todo medio que implique una “pantalla”; sea televisión, celulares, o cualquier dispositivo móvil.

El segundo es más especulativo pero no irreal ¿Existe alguna razón por la cual sea conveniente para Carso que América Móvil posea el 100% de las acciones en vez del 60%? Después de todo, se puede decir, tiene ya la mayoría ¿no significa que pueda hacer lo que quiera?
De hecho no. Las leyes de México y de EU — donde cotizan tanto América Móvil como Telmex – protegen derechos de minorías accionarias, es decir, la mayoría no puede votar decisiones que pudieran afectar a aquellos que tienen participaciones minoritarias. Tales operaciones pueden incluir fusiones, adquisiciones o incursionar en nuevos negocios. ¿Hay algún caso en la historia reciente donde se haya dado un conflicto entre accionistas minoritarios y mayoritarios de una empresa por decisiones de este tipo?
En el año 2004 un grupo de accionistas minoritarios de TVAzteca protestaron por lo que alegaron fue la incursión no informada de ésta en Unefon a principios de la década; dicha inversión no dio los resultados esperados de permitir a la televisora disfrutar del creciente mercado de telefonía celular. Un mal negocio – como muchos puede haberlos – se convirtió en una conflicto entre accionistas , el cual posiblemente no hubiera surgido de haber resultado rentable Unefon.
Pero no quedó ahí, llegó más allá. Los accionistas minoritarios lograron atraer una investigación de las autoridades bursátiles norteamericanas y, a pesar de las protestas de inocencia de TVAzteca, llevó a sanciones y a la salida de ésta de la bolsa de Nueva York. Aún cuando la televisora no parece haber incurrido en prácticas contrastantes con la cultura corporativa nacional al asumir el riego que tomó, la creciente regulación norteamericana se inclinó a dar un gran peso — posiblemente desproporcionado– al perjuicio alegado por accionistas minoritarios.
Dicho caso mandó un mensaje claro: es de importancia capital tener control accionario completo de una empresa, si se desea hacer cambios de estrategia corporativa . Si se toma en cuenta que el principal accionista minoritario de Telmex es la gigante norteamericana de telefonía, AT&T, con 8.5% del total, la experiencia de la televisora es una señal de advertencia. El anuncio de América Móvil de tener la intención de sacar las acciones de Telmex de todos los mercados bursátiles en los que la compañía esta listada, una vez que posea el 100% , parece prestar credibilidad a la hipótesis de consolidar para emprender y ganar margen de maniobra en un entorno cada vez más complicado.

En todo caso, éstos escenarios son hipotéticos, hasta no tener más información de los siguientes movimientos planeados de Carso en la “guerra de las telecomunicaciones”.

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