Este 9 de marzo, el IFETEL como órgano regulador, deberá emitir su agenda sobre los temas prioritarios  del sector, conforme a lo dictado en la Constitución. El  organismo ha indicado que cumplirá en tiempo y forma. Ya el día de hoy, ha declarado a Televisa preponderante, seguido de la misma declaración, concerniente a América Móvil.

¿Significa eso que ahora sí empezaremos a ver la efectividad de la Reforma en Telecomunicaciones?

Las reciente batalla legal y mediática sobre el must carry, must offer , ilustra el estado que guarda la Reforma, tan aplaudida y celebrada el año pasado. Jugadores de la industria dispuestos a usar cualquier medio legal a su alcance para detenerla, instancias legales sin competencia en el sector  entorpeciendo su aplicación, y un órgano regulador, el IFETEL, librando su primera batalla importante a la defensiva, ante la ausencia de un marco legal fuerte que le respalde.

¿Se solucionó el conflicto? Sí, después de una intervención de la Suprema Corte de Justicia, que no debería haber sido necesaria,  y dictamen del IFETEL, el cual no podría  haber sido muy diferente de lo que fue.

En suma, se peleó legal y mediáticamente, para resolver lo que ya estaba resuelto sustancialmente en la Reforma. Mal presagio para una ley tan aplaudida y unánimemente aprobada. Para algunos analistas, como Irene Levy de Observatel, lo acontecido señala la primera derrota del regulador, y un peligro real de una contrarreforma en curso.

Si en otros sectores, como el educativo, hay “carteles” de poder político que llenan las calles, en telecomunicaciones hay poderes económicos que  inundarán el sistema legal con procesos sin fundamento, aprovechando el menor tecnicismo o área oscura que encuentren, para entorpecer su aplicación.

Las leyes secundarias del sector, que deberían haber impedido que eso pasara, no se emitieron en diciembre pasado, como correspondía, y al día de hoy no esta en claro cuándo se emitirán, fuera de la vaga promesa de los políticos, “en este período de sesiones”. Ante tal vacío, existe el peligro real que  la agenda emitida por el IFETEL, sea impugnable por diversos frentes, y por tanto, inmovilizada.

¿Es importante el retraso? Absolutamente, el momento político cambio, pues las leyes secundarias en el sector se discutirán en paquete con otras, surgiendo el peligro real de que telecomunicaciones se vuelva pieza de cambio de un amplio proceso toma-y-dame, donde es claro que el sector prioritario a negociar será energía.

Existe  el peligro real de un revés legislativo, revestido de  legalidad en forma y detalle, que virtualmente invalide el gran logro  de la Reforma: las telecomunicaciones son servicio público, no patrimonio de los corporativos, quienes la ejercen en concesión, ya no sólo legal, sino como patrimonio social, y por ende, están obligados, aún más que otros sectores, a juego limpio con competidores, y respeto a usuarios y audiencias. Todo lo cual es perfectamente compatible con el legítimo deseo de crecer el negocio y generar ganancias.

Carlos Loret de Mola vaticinó que las leyes secundarias en telecomunicaciones serán “tremenda guerra”, y es lógico que así sea, pues el peso económico, cultural y político de los corporativos es justamente la medida de todo lo que está en juego, si la Reforma cumple realmente su promesa.

En México, las telecomunicaciones han sido enredadas por muchos años. Esperemos que la gran oportunidad de desenredar tan importante sector, para el bien común, no se pierda.

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Los años recientes han visto una intensa discusión sobre la industria financiera, y su defectos. Una oleada de nuevas regulaciones nacionales e internacionales han reflejado el sentir de muchos en gobierno, academia, y la sociedad en general, de que hay que hacer algo para “controlar” los desvaríos del sector.

Recientemente tuvimos oportunidad de conversar con Robert Merton, ganador del premio nobel de Economía, por extender el célebre modelo Black-Scholes de valuación de opciones, a tiempo continuo.

Estuvo de visita en México, para asistir a la reunión de la World Federation of Exchanges, evento que no se había celebrado en nuestro país en cerca de dos décadas, y compartió con nosotros algunas de sus ideas.

Gerardo Herrera: Mucho se ha discutido en los últimos años sobre la crisis del sector financiero ¿Qué pasó realmente? ¿Qué se aprendió?

Robert Merton: Si hay algo que deberíamos enseñar a las nuevas generaciones es “no free lunch“. Si los reguladores, los administradores de riesgo, los inversionistas,  no se hubieran olvidado de ello, no hubiéramos tenido los problemas que tuvimos.

Si tienes acciones de una compañía “AAA” – que fundamentalmente significa que te despreocupes, que la compañía es segura – y dichas acciones te dan rendimientos más allá de lo razonable para una compañía de ese tipo, pues significa que algo puede estar mal. Si es demasiado hermoso para ser verdad….probablemente no es verdad.

Gerardo Herrera: ¿Hubo entonces irresponsabilidad por parte de los participantes del mercado?

Robert Merton: Cuando uno ve quienes se vieron involucrados en la crisis, no fueron profesionistas o amas de casa, sino instituciones y organizaciones que debieran saber mejor que nadie el funcionamiento del mercado, y cómo medir el riesgo.

Gerardo Herrera: En este sentido, se ha discutido mucho el papel que los famosos hedge funds juegan en el riesgo del sistema financiero en su conjunto. Ud. mismo participó en el surgimiento de este sector ¿Cuál es el papel de estas entidades?

Robert Merton: Las instituciones financieras están cada vez más reguladas, por ejemplo, en requerimientos de capital. Como consecuencia de ello, han surgido estos intermediarios de los intermediarios, que sirven para “aliviar”  las restricciones que los bancos y las aseguradoras enfrentan. En este sentido, son una necesidad de la industria.

Tal vez, ellos mismos no se verían de esa manera, pero es el papel que cumplen.

Gerardo Herrera: En las discusiones políticas y sociales que han rodeado al sector en los últimos años, se habla de controlar el riesgo, como si fuera posible erradicarlo…

Robert Merton: Las finanzas son fundamentalmente riesgo. Si quitaras ese componente, todo en las finanzas se reduciría a algunos conceptos, como valor del dinero en el tiempo, y se podría enseñar en una tarde. Si pensamos en el tamaño de la industria financiera, surge de la necesidad de administrar riesgos.  De eso se trata todo.

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En 1993, Bill Clinton propuso para dirigir el poderoso Departamento de Justicia de los E.U.A., a Janet Reno, una abogada famosa por su disposición a tomar riesgos. Fue la primera mujer en ocupar dicho cargo. Bajo su mando, la Casa Blanca emprendió una acción legal que sorprendió por su complejidad, pero sobre todo, por el poderío y recursos del destinatario; y no fue contra el crimen organizado o los cárteles de la droga.

Janet Reno embistió, con todos los recursos que tenía, a Microsoft, por su prácticas monopólicas, anulación de la competencia, y falta de transparencia en los productos y servicios que ofrecía. Como parte del proceso, Bill Gates fue llevado al banquillo a dar cuenta de sus acciones; se dice que nunca esperó que alguien le forzara a tal.

La libre empresa y la competencia son necesarias en una sociedad democrática; el monopolio o duopolio, la supresión de la competencia, y el engaño a los consumidores son  desviaciones  que deben ser prevenidas y corregidas. Tal es el propósito de los órganos reguladores, y uno de los sectores con mayor necesidad de dicha labor, correctora, que no inhibidora, es el de las telecomunicaciones.

Dicho sector  ha crecido considerablemente en las últimas décadas en México, dándonos el orgullo de tener compañías líderes en el mundo hispano, tanto en producción de contenidos de televisión, como en telefonía fija y celular. Sin embargo, su crecimiento no ha estado exento de prácticas desleales, falta de transparencia hacia el consumidor, e inhibición de posibles competidores.

Regular éste sector es un terreno donde México ha llevado a cabo avances importantes en los últimos años,  con las decisiones cada vez más firmes de la COFETEL , no siempre privadas de controversia, natural en un área de tal complejidad técnica, y donde están en juego enormes recursos financieros. Se podrán discutir detalles técnicos, formas y tiempos de las decisiones tomadas, pero la sociedad iba recobrando espacios indebidamente cedidos a los corporativos, lo cual lejos de impedir que éstos crecieran, los forzó de hecho a innovar y ofrecer cada vez más y mejor, a los consumidores.

En breve, la COFETEL será sustituida por el IFETEL (Instituto Federal de Telecomunicaciones) y la lista de candidatos de la Presidencia a constituir dicho organismo, dada a conocer esta semana, ha inspirado el temor de un retroceso regulatorio. La AMEDI (Asociación Mexicana de Derecho de la Información), por ejemplo, ha señalado la poca experiencia de algunos de ellos, y la relación previa de algún otro, con los corporativos de la industria. De los siete candidatos, cinco están sujetos a objeciones de inexperiencia en el sector, o conflicto de interés.

Grandes corporativos requieren Grandes reguladores, y la lista  destaca en particular por carecer de alguna personalidad que se vea capaz de negociar, y negociar fuerte, con las grandes empresas de la industria.

La exclusión de Mony de Swaan de la lista no contribuye a inspirar confianza, pues manda un señal de discontinuidad con lo que con tanto esfuerzo se alcanzó,  alimentando la impresión de querer crear un organismo amigable hacia los corporativos.

A cerca de casi 15 años del célebre juicio contra Microsoft, éste no desapareció– nunca fue esa la intención – y su actuar se ha adaptado a competir en mercados plurales, evitando tácticas desleales, y con transparencia hacia el consumidor; de hecho, Microsoft mismo tomó muchas de las medidas correctivas.

Todo comenzó con un regulador dispuesto a hacer el trabajo que era necesario,  sin importarle los riesgos. Ojalá no terminemos con un IFETEL apocado, averso al riesgo, que no esté a la altura de lo que la sociedad necesita.

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Uno de los pensadores modernos de la innovación, Vijay Govindarajan, ha señalado que ésta “no tiene nada que ver con la tecnología”, sino con la gente y su creatividad.

A  finales de la década de los 90s, durante la primera ola de Internet, la de los portales y los sitios de subastas y ventas, México y la región se vieron inundados de portales (StarMedia, MercadoLibre, Deremate, Submarino, etc.), trayendo promesas de innovación, comercio electrónico y comunidades virtuales.

Muchos de ellos eran imitación fiel de modelos norteamericanos. Detrás de ellos estaba capital de riesgo de grandes firmas, pero al timón de los proyectos se encontraban casi siempre latinoamericanos que vivían o estudiaban en los E.U.,  o Europa. En más de una ocasión lograron venderle al capital norteamericano que por el simple hecho de tener un pasaporte latinoamericano, serían capaces de adaptar los exitosos modelos de eBay o Amazon, en la región, sin importar que estuvieran desconectados de sus economías, por haber pasado años fuera de ellas.

Fue así que se lanzaron modelos sólidos y probados, pero dirigidos por ejecutivos que no entendían realmente las necesidades de nuestros mercados. No es sorpresa que al paso del tiempo muchos fracasaron. Baste recordar el triste final de StarMedia.

No fue el dinero, la tecnología, o los modelos, lo que falló. Fue la ausencia de talento local, conocedor de la sicología de nuestro consumidor, lo que brilló por su ausencia.

Estamos de lleno en la segunda ola de Internet, la de las redes sociales y  los sitios colaborativos, y una vez más, el acceso de tecnología o el capital, no serán las claves de éxito. Lo que hará la diferencia será el capital humano local, no implantado de fuera, y es en ello en lo que todavía falta camino por recorrer.

Existen ya esfuerzos importantes para crear dicho talento, como los realizados ya por la Universidad Iberoamericana, o el ITESM, con programas especializados en redes sociales para ejecutivos.

A dichos esfuerzos se une la llegada del ISDI (Instituto Superior de Desarrollo de Internet), el cual ha sido ya exitoso en España, logrando ser una incubadora de talento digital, tanto emprendedor como corporativo.

ISDI no repite el error de la primera ola de principios de la década pasada. En México, integrará a un cuadro de expertos con experiencia y trayectoria local, como Pablo Slough de Google,  Jorge Ruiz de Facebook, María Teresa Arnal de Clarus, Antonio Rallo de Televisa, entre otros.

No hubo antes un talento de inventarios de tal nivel, apoyando la formación de capital humano, a través de un ambicioso Master Internet Business (MIB) (http://mib.isdi.mx), que comenzará a impartirse en México en breve, con la posibilidad de una extensión en Harvard.

México no tiene porque esperar a ser competitivo adoptando lo que otros han desarrollado, cuando puede innovar, desde su propio mercado y con su propio talento humano. Como señalo María Teresa Arnal de Clarus, en la presentación de ISDI, “no hay razón por la cual México no tenga un ecosistema digital de los mejores en la región, lo que hace falta es el talento que lo realice”.

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México ya tiene Reforma de Telecomunicaciones.

La euforia con la cual se  anuncio la iniciativa, y el consenso partidista que la acompañó, han levantado amplias expectativas sobre el impacto que ésta tendrá, en un sector clave para cualquier sociedad que se precie de ser moderna.

Una de las “`promesas” que más expectativas ha despertado, ha sido la licitación de dos nuevas cadenas de televisión. La posibilidad de mayor competencia en un sector dominado por dos corporativos desde hace décadas, se anuncia como uno de los grandes logros de la Reforma.

Es en dichos momento de euforia que la historia ayuda a encuadrar esperanzas. Hace justamente 20 años desde la última licitación de una cadena de televisión, cuando el Presidente Carlos Salinas de Gortari desincorporó IMEVISION, la cadena nacional gubernamental con 152 repetidoras.

La decisión entonces fue saludada también con amplio optimismo, pues la historia de la cadena pública había estado plagada de ineficiencias administrativas, acusaciones de corrupción, y hasta tragicómicas anécdotas,  como cuando el caricaturista Abel Quezada asumió la dirección del canal 13 un primero de diciembre, y renunciara horas después, antes de que terminara el día.

El 4 de marzo de 1993 se definió la convocatoria de la licitación, y el 1 de abril de ese año quedaron alineados los finalistas:

1) Geo Multimedia, encabezada por Raymundo Gómez Flores y con inversionistas como el banquero Carlos Cabal Peniche.

2) Radio y Televisión del Centro, de Ricardo Salinas Pliego y Francisco Aguirre.

3) Corporación de Medios de Comunicación o Grupo MEDCOM, sociedad conformada por Adrián Sada, Joaquín Vargas y Clemente Serna que planteó la posibilidad de alianzas con televisoras internacionales como la BBC, la RAI de Italia y Antena 2 de Francia.

4) Cosmovisión de los empresarios radiofónicos Javier Sánchez Campuzano y Javier Pérez de Anda.

Cada uno de ellos realizó un deposito de cinco millones dólares. Durante el proceso que siguió, los candidatos se realinearon, destácando la separación de Francisco Aguirre y Ricardo Salinas Pliego, quedando éste ultimo como postor sin ninguna experiencia previa en medios. La mayoría de los analistas consideraban a MEDCOM como el favorito, dada la experiencia de Clemente Serna y Joaquín Vargas.

El 18 de Julio del 93 se anunció que la propuesta ganadora había sido la de Ricardo Salinas Pliego, quien había ofrecido 645 millones de dólares , frente a los 495  de Cosmovisión , y los 454 de MEDCOM. Así nació la moderna TVAzteca, ante la sorpresa generalizada de los analistas, quienes consideraron que la capacidad  de crear calidad en television, no había sido prioridad.

El investigador británico Paxman, en su libro sobre Emilio Azcárraga, llega a afirmar que lejos de lamentar el surgimiento de un competidor, el “Tigre” de hecho prefería a Ricardo Salinas Pliego como ganador, dada su nula experiencia en medios. En contraste, veía con preocupación la posibilidad de que MEDCOM – considerado el postor favorito – pudiera ganar.

A 20 años de la última licitación de televisión que México ha conocido, se puede plantear ¿Generó  diversidad y competencia? ¿Enriqueció la calidad de los contenidos de television?  ¿Ha marcado el duopolio una diferencia, o ha sido simplemente una unanimidad de dos? Le toca a cada lector evaluar la respuesta.

Como “anécdota” final, tres años después del proceso, en Julio del 96, salió a la luz pública que Raúl Salinas de Gortari, hermano del Presidente bajo cuya administración se realizó la licitación, prestó a Ricardo Salinas 29 millones de dólares, para la adquisición de la cadena. La noticia originó un prolongado escándalo, mayormente en los medios impresos, pero la licitación no fue ni revisada, ni su resultado cuestionado.

Las leyes, como la Reforma recientemente aprobada, son cartas de intención, que se convertirán en realidades que harán avanzar al país, o lo dejarán estancado.

Dependerá ya no sólo de las leyes secundarias, todavía por emitirse, sino sobre todo del organismo y las  personas encargadas de ejecutar la Reforma – el IFETEL, hoy por hoy sin rostro – que sea lo primero en vez de lo segundo.

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Peter Drucker decía que toda la razón de ser de una empresa es innovar y hacer marketing.

Muchas empresas hay que son consideradas excelentes en marketing, pero pocas se les llamaría líderes en innovación; como lo ha sido indiscutiblemente Apple,cuyo anterior “Chief Evangelist”, Guy Kawasaki, estuvo recientemente en México invitado por el IBM Industry Day, en el cual el equipo de Ana Paula Nacif logró convocar a cerca de 1200 directivos y ejecutivos de diversas áreas de negocios e industria.

En dicha ocasión, tuvimos oportunidad de conversar con el que fuera protagonista de las grandes innovaciones de Apple en las últimas décadas, sobre fomentarla en forma efectiva en la empresa.

GHerrera: Una queja frecuente entre los corporativos es que la inversión en innovación no siempre rinde frutos, o tarda mucho en hacerlo ¿Qué se está haciendo mal?
Guy Kawasaki: Muchas compañías sienten que deben tener resultados cada 90 días, o cuando reportan ganancias de un período, hay un problema de mentalidad de corto plazo.
Pero la verdadera innovación es más que eso. Se innova cuando vamos más allá de sólo escuchar a tus consumidores, quienes te van a pedir siempre 10%, 20%, 30% más de lo mismo que conocen, pues los consumidores rara vez pueden expresar lo que nunca han visto.
En Apple, el consumidor nunca nos pidió la Macintosh, o el IPod, o el IPhone.

GHerrera: Difícilmente se encontraría una empresa que negara la necesidad de innovar, pero pocas lo hacen, realmente ¿Qué se necesita para crear una organizacional que verdaderamente lo logre?
Guy Kawasaki: Forzar la innovación es muy difícil, especialmente dentro de grandes compañías. En primer lugar, la cabeza debe estar comprometida, el CEO debe estar convencido de la necesidad no sólo de estar en la siguiente “curva” sino de crear la siguiente curva.
En segundo lugar, debemos permitir a la gente tomar riesgos, pues parte del proceso de innovación es cometer errores, ya que muchos intentos de innovación fracasarán. Se necesita una atmósfera de tolerancia al error.
Uno de los peores riesgos para la compañía sería justamente el que aquellos que se arriesgan, la abandonen porque no se tolera el error, quedándose sólo con gente que no se atreve a probar nuevas cosas. Ese sería el fin de la innovación en dicha empresa.

GHerrera: ¿Alguna recomendación práctica de cómo hacerlo?
Guy Kawasaki: Es conveniente “separar” incluso físicamente las áreas de la empresa destinadas a innovar y las dedicadas a la normal administración: diferentes instalaciones, diferentes locaciones, estructuras, etc.

GHerrera: Algunas veces se oye la queja de que las empresas esperan que los empleados innoven, como si fuera parte normal de su trabajo, sin retribución adicional por ello.
Guy Kawasaki: Es un tema complejo, pues aún si un empleado logra una innovación exitosa, Ventas tiene que venderlo, Logística tiene que entregarlo, etc. Toda la compañía está involucrada en hacer de la innovación un éxito.
Pero en todo caso, la innovación exitosa debe ser premiada en dos aspectos: reconocimiento y compensación (financiera). No hay nada peor que trabajar en una empresa donde la gerencia es tan estúpida que no se dan cuenta que has hecho algo grandioso. Si por alguna razón no es posible el premio financiero (p. ej. bonos), absolutamente debe reconocerse, por lo menos, cuando alguien ha hecho algo estupendo.

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No los inventó, pero su nombre es sinónimo de ellos; John Hull es para los Derivados financieros lo que Kotler es para la mercadotecnia: punto de referencia y aprendizaje obligado. Díficilmente se encontrará a alguien en el sector financiero y la academia, que no reconozca que su texto (el cual alcanza ya casi diez ediciones) es requisito para aquellos que quieran adentrarse a una de las áreas más innovadoras – y arriesgadas – de las finanzas.
Académico y conferencista, John Hull estuvo en México en Noviembre pasado, durante la Algorithmic & High Frequency Trading Conference, organizada por Riskmathics. En dicha ocasión tuve oportunidad de conversar con él.
A continuación, los puntos más destacados de la entrevista.

GHerrera: Derivados es una palabra que inspira respeto y temor en no pocos. En muchas compañías su uso está descartado. México ha tenido casos famosos de compañías en problemas por ellos, p. ej. Comercial Mexicana y Bachoco en 2008. ¿Cuáles son los riegos que se toman al usarlos?
John HULL: Los casos de problemas provocados por los derivados reciben mucha publicidad, pero éste es un mercado de trillones de dólares, y la mayoría de las personas que realizan operaciones con ellos, lo hacen en forma responsable, y por eso nunca oímos de dichas operaciones.
Los inversionistas en Canadá y E.U. se sienten más seguros con ellos, en comparación con México; pero espero que las compañías mexicanas se sientan más confortables al usar derivados, a medida que pasa el tiempo.
Es muy importante que las compañías supervisen las actividades de los operadores de derivados que contratan; siempre hay un peligro al usarlos y ese descuido es lo que ha propiciado los desastres.

GHerrera: En los últimos años se ha visto una oleada de nuevas regulaciones en el sector financiero en general, de la cual no se han visto exentos los derivados ¿Habrá como resultado más eficiencia en los mercados?
John HULL: Creo que los derivados siempre han sido razonablemente regulados. La cuestión es que existen sustancialmente dos mercados: el público y el privado (“over-the counter”). Ud. y yo podemos hacer una operación de derivados acordada entre nosotros, y era éste mercado el que estaba poco regulado, en su mayoría; eso está cambiando, a partir de la crisis (2008).
La cuestión de mayor regulación no es tanto una cuestión de eficiencia sino de transparencia. Los reguladores no quieren enfrentar otra situación como la de AIG (aseguradora); quieren saber que operaciones se están llevando a cabo y entre quiénes. De ahí el surgimiento de cámaras de compensación para operaciones privadas (“over-the-counter”), mayores garantías colaterales, y, sobre todo, el surgimiento de registros centrales donde las operaciones entre Ud. y yo, en forma particular, queden registradas.

GHerrera: Nada define creatividad en instrumentos financieros, como lo hacen los derivados ¿Qué podemos esperar en el futuro, hay todavía lugar para más innovación?
John HULL: Sería bueno poder escribir libros sobre algo que no cambia. ¿Qué viene? Es díficil decirlo. Algunos de los productos más exóticos están ya desapareciendo de los mercados, pero para lo que sirven los derivados es para transferir riesgos en la economía, y siempre habrá creatividad para identificar nuevos. Así, por ejemplo, Robert Merton opina que no sólo las compañías, sino los países, deberían operar derivados.

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No es ningún secreto que la administración de Enrique Peña Nieto llega con la percepción de ser cercana al principal conglomerado de medios del país, y del mundo hispanoparlante, Televisa. Cuestionado al respecto de sus expectativas de colaboración, Mony de Swaan, Presidente de la COFETEL, evitó referirse al nuevo Presidente, dirigiendo su llamado al nuevo Secretario de Comunicaciónes, cualquiera que éste sea, ofreciendo colaboración y pidiendo atenerse a lo ya acordado.

Gherrera: ¿Cuál será el trato con la administración del nuevo Presidente?

Mony de Swaan: El mismo trato que se la ha dado al actual Secretario, colaboración, interlocución constante. Sin hacer mías las críticas, principalmente de algunos movimientos sociales, hay tranquilidad plasmada en un documento firmado por el Secretario de Hacienda, el Secretario de Comunicaciones y Transportes, el Presiente de COFECO y un servidor, de que avanzaremos a pasos rápidos en la licitación de televisión.

GHerrera: El sector se ha visto convulsionado por el enfrentamiento público entre las televisoras por un lado, Televisa y TvAzteca, y América Móvil por el otro ¿Cuál debe ser la respuesta de política? ¿Conciliar, favorecer radiodifusión o telecomunicación?

Mony de Swaan: Con respecto a las críticas que se han hecho unos a otros en aquella “Guerra de las Telecomunicaciones” , lo más fácil y lo más razonable es aceptar ambas propuestas. La agenda que hay que conjuntar es la demanda de ambos: se necesita mayor competencia tanto en radio y televisión, como en telecomunicaciones.

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Gherrera: Un tema pendiente que se hereda es la digitalización de la televisión terrestre, fijada como política nacional en 2004 por Decreto Presidencial. No pocos la han calificado de un fracaso, que nos pone al nivel de países africanos, en cuanto a la adopción del estándar.¿Qué va a pasar? ¿Tienen las televisoras un interés en que haya avances?

Mony de Swaan: No diría que la política de 2004 es un fracaso, se han aprendido muchas cosas en estos años, que no se habían plasmado en la política. Es preocupante el atraso que existe; lo que no es preocupante es el empuje de algunas televisoras: hemos otorgado cerca de 250 canales espejo digitales. Lo que menos les conviene es mantenerse en operación analógica pues los costos de la operación digital son una décima parte de la analógica. Poco a poco las televisoras empiezan a tomar interés en ello. Por otro lado, demandan certidumbre en la política, y tienen razón.

La digitalización no es sólo tener una mejor imagen, sino un uso eficiente del espectro: el día de hoy el 75% se desperdicia. Con la digitalización se liberaría espacio para , por ejemplo, banda ancha de Internet.

Entonces, lo que hemos decidido hacer, es seguir un esquema escalonado en vez de un apagón nacional, con Tijuana en abril 2013 como el primer paso, que es realizable. Tijuana será el piloto para el resto del país.

GHerrera: ¿Qué más se necesita?

Mony de Swaan: Siempre hemos dicho: no nos dejen solos. En ningún país la digitalización es un esfuerzo sólo del órgano regulador. Tiene que haber un esfuerzo interinstitucional. Secretaría de Economía, Hacienda, el INEGI en mediciones, e incluso instancias como el INAPAM para educar a los adultos mayores sobre la transición digital, de igual manera los jóvenes, zonas marginadas, etc., SEDESOL debería ser también parte del esfuerzo.

GHerrera: Con base en la experiencia internacional ¿Se requieren subsidios para lograrlo?

Mony de Swaan: No hay país en el mundo que haya completado la transición digital sin algún tipo de subsidios. Éstos no tienen que ser necesariamente monetarios. Lo que necesitamos hacer es platicar con el Congreso para hacerlo en forma transparente y determinar que segmentos necesitan realmente el apoyo.

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En meses pasados, tuve oportunidad de entrevistar a Mony de Swaan, Presidente Comisionado de COFETEL, a poco más de dos años de haber asumido el puesto. Hablamos de diversos temas: la digitalización de la televisión, licitación 21, los logros obtenidos hasta ahora, la agenda pendiente y, por supuesto, sus expectativas ante una nueva administración que es percibida como cercana a uno de los principales grupos de medios.
Concreto y directo, el Presidente Comisionado respondió con el estilo y franqueza que lo han caracterizado en sus intervenciones públicas. Por su extensión, publicaremos la primera parte a continuación, en la cual habló del balance hasta ahora, las divergencias al interior, y las facultades del organismo. La segunda parte – el próximo jueves 29 – sobre sus expectativas de colaboración con la administración de Enrique Peña Nieto, y los retos de política que le esperan, p. ej. la digitalización y el aprovechamiento del espectro.


Mony de Swaan, Pte. de la COFETEL, durante la entrevista con el autor.

“Vamos muy bien” y falta mucho por hacer

GHerrera: Fue un julio de 2010 cuando Ud. fue ratificado como Presidente Comisionado de la COFETEL. Los dos últimos años han visto no poca controversia en el sector, culminando en lo que los medios han denominado incluso “la guerra de las telecomunicaciones” entre grupos corporativos. ¿Cuál es el balance del Presidente Comisionado?
Mony de Swaan: Tienen que verse varios aspectos: dónde estábamos, dónde estamos, y dónde quisiéramos estar. Al principio hicimos públicos 24 puntos, a fin de transparentar los objetivos y las acciones que nos propusimos. De ellos, 21 están terminados al día de hoy, aunque no todo se refiere a proyectos culminados sino procesos que pueden plantear, a su vez, nuevos procesos en el futuro:
- primeras licitaciones de televisión y radio en tres sexenios.
- primera vez en la historia que no tenemos refrendos pendientes; certidumbre es muy importante en este sector.
- pasos importantes en el tema de calidad, limitado sólo por las facultades del organismo.
- la nueva política de televisión digital terrestre, de importancia histórica.
- las primeras obligaciones específicas para un actor dominante, en dos sexenios.
- el convenio-marco de Interconexión, etc.
No estamos hablando de sólo pequeños pasos, pero es tan sólo una forma de ver las cosas; otra es hablar de dónde quisiéramos estar y ahí nos falta mucho para lograr mercados competitivos que ofrezcan precios más asequibles. En cuanto a lo que falta, es necesario recordar que no somos los responsables únicos de dichos procesos. Compartimos facultades con otras instancias, como el poder legislativo.

“Divergencias enriquecen”

GHerrera: En ocasiones se ha transparentado a los medios la diversidad de opiniones que existen en el seno del organismo, entre los miembros del Pleno; éstas han parecido a veces confrontaciones. En otra instancia, un ex -miembro del Consejo Consultivo acusó al Presidente Comisionado de ser la causa de los diferendos….
Mony de Swaan: La idea de tener un órgano colegiado es tener diversidad de opiniones; a veces más, a veces menos, pero el proceso fortalece las decisiones del regulador. Esperar que haya un órgano que unánimemente apruebe todo sería de levantar las cejas: las diferencias enriquecen y son bienvenidas, no hablan como tal del ambiente que prevalece. Me preocuparía en cambio que impidieran el avance. Mientras la agenda siga avanzando, las divergencias sólo fortalecen el trabajo.
Tenemos un Consejo Consultivo plural, no se escogió “a modo” u homogéneo, y la misma renuncia ( arriba mencionada) es una prueba fehaciente de ello.

“Concepciones obsoletas de soberanía”

GHerrera: Ud. ha hablado sobre las facultades que la ley le otorga al Organismo. En el último año la Suprema Corte de Justicia (SCJN) ha ratificado algunas ¿Deberían éstas ampliarse y dar más “músculo” regulatorio a la COFETEL?
Mony de Swaan:En la última Legislatura se movió poco o nada el marco normativo, a pesar de muchas solicitudes, por ejemplo, para poder imponer sanciones. Ante esa ausencia, tuvimos la ventaja de una SCJN muy activa, lo que no ha habido en el Legislativo. Aprovecho el espacio para hacer un reconocimiento a la SCJN por ello. Han hecho un trabajo muy fino de identificar las facultades y a quien corresponden.
Temas faltantes: las decisiones del órgano regulador deben poder ser recurridas pero no suspendidas, durante el proceso de queja; la doble ventanilla con la Secretaría de Comunicaciones; revisión de la ley de inversión extranjera, todavía basada en concepciones obsoletas de soberanía, etc.
El informe de la OCDE (Telecomunicaciones en México) señala, por ejemplo, que mientras el regulador británico tiene definidas 38 facultades, la COFETEL tiene sólo 8.

La próxima semana, lo que espera Mony de Swaan de la nueva administración y los retos en telecomunicaciones.

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Se ha discutido últimamente sobre el estado de la industria publicitaria en México, particularmente a partir del buen desempeño que varias campañas mexicanas tuvieron en Cannes en meses recientes.
Pero no es necesario ir tan lejos. El estado de la creatividad y su efectividad se pueden evaluar observando el dinamismo y convocatoria del principal reconocimiento de la industria: el EFFIE, otorgado por la Asociación Mexicana de Agencias de Publicidad (AMAP).

Los premios EFFIE, en su 13va edición este año, se han convertido en referencia de la industria, particularmente por su énfasis en los resultados financieros, a la par de la creatividad: AMAP afirma que todas las campañas presentadas tienen entre un 12 -14 % de incremento en ventas promedio, como característica común. Además, la mejor campaña del año es premiada con el GRAN EFFIE.
En su 1ª. edición, en el año 2000, se presentaron 64 campañas, por 14 agencias. Esta vez el número de campañas llegó a cerca de 140, presentadas por alrededor de 40 agencias; y eso a pesar de la crisis económica de los años recientes. Cada año, el equipo que encabeza Sergio López, VP Ejecutivo de la AMAP, recibe más anunciantes, agencias y campañas participantes. Desde 2008, además, se creó la categoría adicional del EFFIE Social, premiando a campañas que promueven el bien común.
Si se analiza el período 2008-2011, el cual corresponde a campañas realizadas 2007-2010 (período que tiene el mérito de reflejar el ciclo de negocios de estabilidad-crisis-lenta recuperación, de los últimos años), se tiene un total de 118 campañas premiadas. Los resultados, por agencia, son:

Desde el punto de vista de tipo de premios obtenidos (oro, plata, o bronce), los resultados no son muy diferentes:

Por su parte, los ganadores del GRAN EFFIE han sido:

Los primeros tres lugares generales concentran 39 de los 118 premios, tan sólo 33% del total. El restante 67% se reparte entre 26 agencias; pocas industrias mostrarían un panorama de logros tan repartido. Asimismo, éstos no son patrimonio exclusivo de los primeros lugares, como lo demuestra el hecho de que el GRAN EFFIE cada año ha sido obtenido por agencias diferentes.

Si se analizan los resultados desde el punto de vista de los corporativos cuyos productos o servicios compiten, el panorama es tanto o más diverso. Aún cuando existen campañas que han ganado premios en varios años – como Fitness de Nestlé, ganadora en tres ocasiones – son más de 35 compañías las que han obtenido los galardones de los últimos cuatro años, y éstas son tan sólo las que llegan a la recta final.

Por su parte, los EFFIEs social presentan un panorama igualmente diverso:

Los EFFIEs no han carecido de críticas; desde las levantadas por creativos de agencia, hasta las señaladas contra algunas de las campañas ganadoras, como la de aquella que incluía en sus comerciales a jugadores de la selección nacional de futbol.

En menos de un mes se darán a conocer los resultados del EFFIE 2012, en cuya ocasión actualizaremos el “medallero”, y discutiremos cuál es el estado de la industria en México.

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Twitter: @grhv



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