Sorpresa o no, la remoción de Alberto Cárdenas Jiménez como secretario de agricultura le dio a los agroempresarios y a las organizaciones campesinas un motivo para estar contentos, en medio de la angustia por la sequía y las inundaciones.
“Paco sí le sabe” me dijo ayer un agroempresario al referirse al nuevo secretario Francisco Mayorga Castañeda. Y es que la relación entre Cárdenas y el resto del sector ya era insostenible, no es que se haya peleado con todos, sino que simple y sencillamente no se llevaba con nadie.
Aunque de los funcionarios salientes del gabinete, Cárdenas fue el que se llevó el mayor elogio del presidente Calderón quien presumió que el agropecuario era el único sector que mostraba crecimiento en esta difícil etapa económica, lo cierto es que mantenerlo hubiera implicado un alto costo político. Para los empresarios del sector el trato con él era muy difícil y las centrales campesinas ya habían roto el diálogo con el funcionario. No hay que olvidar que en más de una ocasión le cerraron la calle donde se ubica la Sagarpa.
Para el sector quedó atrás la “intransigencia”, como dijera el líder de la CNC, Cruz López. Los que también echan campanas al vuelo son los empleados de la Sagarpa, pues saben que el estilo de Mayorga, quien ya fue secretario de agricultura en la última mitad de la gestión de Vicente Fox, es llegar a trabajar con lo que lo haya y con quien esté, por lo que en tiempos de reestructura y recortes, muchos ya salvaron la chamba.


Imprimir
RSS
Compartir
Juliana Fregoso es periodista especializada en el sector agropecuario. En estos tiempos en que el precio de los productos del campo pone en riesgo la alimentación de más de 6,000 millones de personas, escribir sobre el tema es una prioridad.
OK, estoy de acuerdo pero ¿mayorga? que ya demostró que es peor, la verdad es lamentable el descuido en el que tienen al campo, es un hecho que Acciòn nacional no tiene gente capaz para este sector, pero ¿que culpa tienen los campesinos? ¿no hay nadie que sepa realmente que hacer en el campo?, cuando no los roban los descuidan miserablemente y las consecuencias seran funestas si siguen asì