Primero fue el paro que duró 30 días, en protesta por el alza en el precio del diesel, ahora, la crisis económica le da un duro golpe al de por sí golpeado mercado de exportación del camarón mexicano, pero la historia viene de años atrás.
Aunque parezca hasta cierto punto fantasioso, el primer episodio en el declive de las exportaciones del crustáceo mexicano fueron los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos.
La psicosis desatada por estos hechos obligó al país vecino a intensificar sus leyes de bioseguridad, lo que imposibilitó a pescadores mexicanos para vender su producto. Ante esta situación, la acuacultura le arrebató el mercado al producto en fresco lo que provocó que los precios cayeran hasta 100%. Algunas empresas como la Pesquera Tres Islas, de Sinaloa, que se cuenta entre los principales comercializadores de la especie a nivel nacional, sufrió en carne propia la caída en los precios.
Según datos de Conapesca, el país produce 160,000 toneladas de camarón al año, de las cuáles, 86% tiene como destino el país vecino, representando para los productores un aproximado de 340 millones de dólares anuales.
Así, se podrá dar una idea de lo que se perdió durante el mes que duró el paro pesquero, éste fue el segundo mal momento para el sector en los últimos años.
¿Y el tercero? Como era de esperarse, las flotas camaroneras no podrían estar exentas del contagio del tema de moda: la crisis económica.
A raíz de la caída en los ingresos de los estadounidenses la exportación de camarón mexicano cayó 25%. La solución para evitar un mayor declive en las ganancias del sector será buscar el mercado interno y aunque en los últimos años el crustáceo se ha vuelto un producto accesible, aún permanece en la mente de los consumidores la idea de que se trata de un alimento caro. Desaparecer esta creencia será el principal reto.


Imprimir
RSS
Juliana Fregoso es periodista especializada en el sector agropecuario. En estos tiempos en que el precio de los productos del campo pone en riesgo la alimentación de más de 6,000 millones de personas, escribir sobre el tema es una prioridad.