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Martes, 27 de Octubre de 2009 |
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En los últimos años la industria mexicana de vinos y licores se empezó a hacer de un prestigio mundial. Los vinos y en especial las bebidas típicas como el tequila, el mezcal y el sotol gozan de buena acogida en los mercados mundiales.
Incluso, el tequila se hizo tan atractivo que las grandes multinacionales de bebidas se dieron a la tarea de adueñarse de las marcas más importantes de México.
Lamentablemente, uno de los principales enemigos de las bebidas mexicanas son las propias leyes nacionales y los excesivos gravámenes que debe enfrentar el sector en el territorio nacional.
Si hacemos un comparativo entre los impuestos que paga el sector en México y los montos que sus competidores deben cubrir en la Unión Europea, lo único que nos podemos preguntar es ¿cómo puede convertirse el sector de vinos y licores en una industria competitiva con semejantes gravámenes?
Los cuatro países de la Unión Europea que tienen los impuestos más altos a las bebidas alcohólicas son Suecia (25%), Dinamarca (25%), Polonia (22%) y Finlandia (22%).
¿Quiere saber cuánto se paga en México? El impuesto especial sobre Productos y Servicios el impuesto que paga al sector puede llegar hasta 50%, a esto se le suma 15% de IVA, entonces, por cada peso que genera la industria, 75 centavos son para pagar impuestos.
Bueno, eso era antes, ahora con los nuevos impuestos aprobados por los diputados, la cerveza tendrá un impuesto de 28% durante los próximos tres años, y los vinos y licores 53%.
Si se toma en cuenta que la industria viene creciendo a un ritmo de 2% anual, con los nuevos impuestos puede que este mínimo crecimiento desaparezca. Pero, por otro lado, los excesivos gravámenes a la industria formal, pueden ayudar a que siga creciendo el comercio informal de bebidas alcohólicas (actualmente de 40% del mercado).
El de bebidas y licores es uno de los sectores más activos en materia de agroexportaciones, lo malo es que nadie es profeta en su tierra y mientras en el extranjera son reconocidos y recomendados, en el mercado interno los impuestos sólo le ponen más piedritas en el camino a una industria capaz de dar la batalla en los mejores mercados globales.
| Publicado a las 02:37 pm
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Jueves, 15 de Octubre de 2009 |
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En la vida no hay plazo que no se cumpla. La agricultura no está ajena a plazos fatales y uno de ellos es la autorización de la siembra experimental de maíz transgénico.
Hace unos días, después de un curso a periodistas sobre el tema, un funcionario de la Sagarpa comentó fuera de grabadoras que antes del 20 de octubre ya habría una resolución sobre las más de 30 solicitudes de empresas como Monsanto para arrancar con la experimentación con maíz transgénico.
Y estaba en lo cierto, el jueves ya se dio luz verde a dos solicitudes para experimentar con maíz transgénico en la zona norte del país. Algo que llama la atención es que la historia de todo lo que tenga que ver con transgénicos en México siempre ha estado envuelto en medio de otras discusiones o de poderosos distractores.
Cuando se aprobó la ley en la materia, en marzo de 2005, todo mundo se preparaba para irse de vacaciones de Semana Santa y Pascua. Dos años después, en 2007, se publica el reglamento de la misma ley en el Diario Oficial de la Federación, justo el día que iniciaban las vacaciones de Semana Santa. Recientemente, la aprobación para la experimentación con trigo, se da en medio de un cambio de secretario de agricultura y otros relevos en el gabinete.
Ahora, con toda la atención puesta en los electricistas y en medio de una megamarcha, arranca uno de los capítulos más polémicos en la agricultura en México: dar luz verde a la experimentación de transgénicos de maíz, grano del que somos centro de origen.
En los próximos días habrá mucha polémica y discusiones sobre el tema y no es de extrañarse que los grupos ecologistas y defensores de la pureza del grano se alisten para tomar las calles. En países de Europa, como Alemania, grupos de activistas se metieron a destruir campos de trigo transgénico, eso puede ser algo sintomático de un problema de fondo que tendrá que resolverse no en las legislaturas sino en las discusiones entre estados y multinacionales.
| Publicado a las 03:48 pm
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Martes, 08 de Septiembre de 2009 |
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Sorpresa o no, la remoción de Alberto Cárdenas Jiménez como secretario de agricultura le dio a los agroempresarios y a las organizaciones campesinas un motivo para estar contentos, en medio de la angustia por la sequía y las inundaciones.
“Paco sí le sabe” me dijo ayer un agroempresario al referirse al nuevo secretario Francisco Mayorga Castañeda. Y es que la relación entre Cárdenas y el resto del sector ya era insostenible, no es que se haya peleado con todos, sino que simple y sencillamente no se llevaba con nadie.
Aunque de los funcionarios salientes del gabinete, Cárdenas fue el que se llevó el mayor elogio del presidente Calderón quien presumió que el agropecuario era el único sector que mostraba crecimiento en esta difícil etapa económica, lo cierto es que mantenerlo hubiera implicado un alto costo político. Para los empresarios del sector el trato con él era muy difícil y las centrales campesinas ya habían roto el diálogo con el funcionario. No hay que olvidar que en más de una ocasión le cerraron la calle donde se ubica la Sagarpa.
Para el sector quedó atrás la “intransigencia”, como dijera el líder de la CNC, Cruz López. Los que también echan campanas al vuelo son los empleados de la Sagarpa, pues saben que el estilo de Mayorga, quien ya fue secretario de agricultura en la última mitad de la gestión de Vicente Fox, es llegar a trabajar con lo que lo haya y con quien esté, por lo que en tiempos de reestructura y recortes, muchos ya salvaron la chamba.
| Publicado a las 03:15 pm
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Martes, 01 de Septiembre de 2009 |
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Desde que tengo memoria, siempre se ha dicho que, al menos en el sector agropecuario, lo que menos existe es vinculación entre la investigación y el productor.
Podría decir que quienes hacen esta afirmación están equivocados, pero al ver la aparente preocupación que existe por la sequía y la falta de soluciones, llego a la misma conclusión que los “catastrofistas” del agro. En México se practica una agricultura depredadora en la que los monocultivos, los sistemas de arado y labranza erosionan el suelo y disminuyen su fertilidad.
No se trata de hacer grandes inversiones o despliegues tecnológicos, sino de un poquito más de vinculación. Desde hace 20 años, instituciones como el Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) han puesto en práctica métodos sencillos que podrían ayudar a enfrentar grandes males como la actual sequía.
Uno de los métodos es la llamada agricultura de conservación, un procedimiento sustentable que optimiza el uso y conservación de los recursos y mejora la economía de los agricultores.
Esta agricultura se basa en tres puntos básicos: la remoción mínima del suelo (sin labranza), la cobertura del suelo con los residuos del cultivo anterior, de un cultivo de cobertura o ambos; y la rotación de cultivos, a fin de evitar plagas, enfermedades y diseminación de malezas.
Gracias a esto se controla la erosión y se produce un ahorro de agua de entre 25 y 30%, se filtra entre 20 y 30% más de agua de lluvia a los mantos friáticos lo que disminuye la evaporación, los costos de producción y aumenta la productividad.
Hasta donde sé, actualmente en el CIMMYT capacita a técnicos de los sectores público y privado, así como a agricultores innovadores para adaptar esta tecnología a sus condiciones locales, sin embargo, la agricultura de conservación corre el riesgo de perderse pues su difusión no ha sido la adecuada, por lo que es imprescindible realizar inversiones estratégicas a fin de que todos los actores involucrados en la producción agrícola aprendan, adapten y extiendan dicha tecnología. No se trata de invertir grandes inversiones, sólo de acercar un poco más la ciencia al campo.
| Publicado a las 10:44 am
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Domingo, 30 de Agosto de 2009 |
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En México no se ha perdido la mala costumbre de que el campo es noticia sólo cuando tiene malas noticias. Y si en estos días nos acordamos que en el país existe un sector agropecuario es porque la sequía que afecta a 80% de la producción de frijol y 50% de maíz blanco está poniendo en riesgo nuestra alimentación.
Todavía recuerdo que a finales de 2006 cuando el uso de maíz para la elaboración de biocombustibles disparó los precios internacionales del grano y elevó el kilo de tortilla a casi 20 pesos, se hicieron cientos de promesas y apoyos, pero como el trago amargo ya pasó, otra vez no hicimos nada y una nueva criris alimentaria amenaza al país.
Las autoridades de agricultura descartaron un aumento en los precios del maíz a raíz de la sequía, pero, ¿qué se está haciendo para evitar que especuladores acaparen las cosechas y las vendan al mejor postor como pasó en 2007?
Otra de las respuestas es que las perdidas se compensarán con importaciones, afortunadamente en este momento existe una sobreoferta de maíz en el mercado mundial pero, ¿qué vamos a hacer el día que en el mercado nacional e internacional no haya excedentes disponibles?
Hasta ahora, desde la óptica de las autoridades, parece que todo está bajo control. Yo sólo digo ua cosa: durante la semana del 24 al 28 de agosto, los precios del grano en la Bolsa de Futuros de Chicago mostraron bajas para lo que resta del año, pero hacía 2010 los precios muestran un incremento de entre 20 y 60 centavos de dólar por bushel (saco de 25.4 kilos del grano).
Será el próximo año cuando realmente se sienta el impacto de la sequía en el maíz, y seguramente a mediados de 2010 estaremos reviviendo aquellas largas reuniones de 2007 con todos los actores de la cadema maíz-tortilla y anuncios espectaculares para que ningún mexicano se quede sin “comerse un taco”, y nada de soluciones a largo plazo, como la vieja ilusión de la reserva estratégica de alimentos.
| Publicado a las 01:44 pm
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Martes, 18 de Agosto de 2009 |
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Que nadie se ofenda, pero hoy en día, si Jesucristo tuviera que multiplicar los panes tendría un gran dilema: ¿Cómo hacerlo en tiempos en los que el azúcar está en su precio más alto en 28 años y en una época en la que la sequía amenaza la cosecha mundial de trigo?
La situación no es fácil. Desde hace un par de semanas el endulzante logró escalar a precios que rebasan los 22 centavos la libra, lo que representa un alza de 72% en comparación con el precio que tenía a principios de año.
Una menor producción en India y Brasil, los dos gigantes azucareros del mundo, llevaron los precios al cielo. Aunque México tiene reservas para enfrentar una posible escasez del endulzante, los movimientos en el precio ya afectaron al consumidor.
Los panificadores ya aumentaron en 50 centavos el precio de la pieza de pan de dulce y se esperan nuevos incrementos en el bolillo como consecuencia de la sequía que afecta a importantes productores de trigo, también se prevé un desabasto a nivel mundial que repercuta en el precio de la tonelada.
México es deficitario en trigo. De las 7 millones de toneladas de trigo panificable que consume anualmente el país apenas producimos 3.7 millones, principalmente en Sonora y Baja California, dos de las entidades más golpeadas por la falta de lluvia.
Multiplicar los panes, ya no es tan fácil, porque aún para hacer milagros hay que tomar en cuenta los efectos del cambio climático y los movimientos en el mercado.
| Publicado a las 01:48 pm
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Lunes, 10 de Agosto de 2009 |
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Antes de que se dijera cualquier cosa sobre la Cumbre de América del Norte, en Guadalajara, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama ya traía bajo el brazo la consigna de no renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (con México y Canadá), simple y sencillamente porque sabe que si al menos en materia agropecuaria hay un ganador, ése es su país.
En materia del campo, México no ha sido el único raspado desde la entrada en vigor del TLCAN, los pequeños productores canadienses también ha sufrido las consecuencias. De 1994 a la fecha, no sólo ha disminuido su población en el campo, sino también sus ingresos han caído a niveles de 1929, según han denunciado organizaciones no gubernamentales de ese país, como Fronteras Comunes.
De acuerdo con las organizaciones, el 5% de la población del país de la hoja de maple se dedicaba a las actividades agropecuarias, ahora sólo lo hace el 3%.
Sectores protegidos como el maíz y la leche, no tienen mejores resultados.
Según Fronteras Comunes, en los últimos siete años la reserva de granos canadiense bajó 42%. Desde que se firmó el TLCAN su vecino del sur envía maíz a precios de dumping. Se busca desaparecer el esquema de leche por contrato que desde hace años ha funcionado en esa nación, ante presiones de Estados Unidos para que se dé libre acceso a su leche en polvo.
Y actualmente, 25% de los habitantes vive en situación de pobreza, la cifra más alta en su historia, esos son los saldos del TLCAN para Canadá.
Al igual que los productores mexicanos, en Canadá se han dado manifestaciones en Ontario, Quebec y Toronto para que se renegocie el capítulo agropecuario, con resultados en la mano, Canadá y México podrían hacer un frente común para pedir la renegociación y proteger a su sector agropecuario, pero la “minicumbre” de mandatarios en Guadalajara servirá sólo para llegar a una conclusión que sabemos de sobra: que el TLCAN no se va a renegociar, aunque el campo quede pulverizado.
| Publicado a las 10:13 am
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Miércoles, 05 de Agosto de 2009 |
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Si alguien preguntara qué relación tienen Michelle Salas, la hasta hace poco no reconocida hija del cantante Luis Miguel, con el Procampo seguramente diría que nada.
No se preocupe, tiene toda la razón. Nada tiene que ver lo uno con lo otro. Pero esta joven vino a mi mente hace unos días cuando ser armó un revuelo mediático por la aparición de familiares de funcionarios públicos y narcotraficantes en el padrón de beneficiados de este programa de apoyo al campo.
No menosprecio el esfuerzo de los medios para hacer que las dependencias sean cada vez más transparentes, pero desde que apareció el programa, hace 15 años, es la nota de todos los años, a la que se añade el que se use el Procampo para fines electorales.
Siempre es la misma cosa, todo mundo se rasga las vestiduras y dice que se va a investigar y a depurar el padrón, pero la cuestión es que seguimos viendo lo mismo y ni qué decir del retraso en la entrega de los apoyos, pero, el problema de fondo no se ha atacado. Lo único que nos queda por decir es que el próximo año nos encontraremos con la misma nota.
Ante este problema, lo óptimo sería decir: “qué bueno que cambiaron las cosas y que ya se depuró el padrón y los apoyos llegan con tiempo y a quien deben de llegar”.
Pero como las cosas en México no se mueven precisamente en la dirección correcta y mucho menos en lo que se refiere a políticas agropecuarias, lo más probable es que optemos por la filosofía a lo Michelle Salas y digamos: “Es Procampo, no se traumen”.
| Publicado a las 10:47 am
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Martes, 07 de Julio de 2009 |
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Una vez pasada la sorpresa anunciada del 5 de julio, aún se sacan las últimas cuentas para ver cuántos de los 96 candidatos del llamado sector campesino ganaron sus distritos y cuántos de los 13 plurinominales ocuparán una curul.
Independientemente del número, lo que se le debe exigir a los próximos “agrodiputados” será una agenda legislativa en la cual pongan temas de los que mucho se habla y poco se hace.
No estamos hablando de la apertura comercial, tampoco de recuperar la cada vez más lejana autosuficiencia alimentaria, sino simple y sencillamente de exigir que se gasten los recursos destinados al campo.
Todavía recordamos cuando los legisladores del sector campesino anunciaron con bombo y platillo que en 2008 el campo tendría un presupuesto histórico de 204,000 millones de pesos, el problema fue que hubo un sub ejercicio de 10,000 millones de pesos.
La pregunta es ¿para qué quieren un presupuesto histórico que no se va a aplicar?
Mismo caso en 2009. Para este año, el Programa Especial Concurrente contempla recursos por 235,000 millones de pesos, de los cuales Sagarpa se comprometió a ejercer el 60% en los primeros 100 días del año.
Vamos a mitad del año y ya existe la sospecha de que el sub ejercicio del presupuesto para el campo es de 50%. Desde 2005 se tienen las “sospechas confimadas” de que el agro es uno de los rubros con mayor sub ejercicio y hasta ahora, nadie ha podido explicar por qué no se gasta ese dinero.
Algunos lo atribuyen a que muchos de los programas de desarrollo social para el sector se duplican entre dependencias como Sagarpa y Sedesol, sí es así, por qué no se ha hecho hasta ahora una reestructura para evitar que se dupliquen funciones.
Lo interesante sería que los nuevos diputados campesinos ahora sí pudieran explicar por qué no se gastan los recursos destinados a sus electores.
| Publicado a las 02:36 pm
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Jueves, 25 de Junio de 2009 |
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Si usted es agricultor y el año pasado le había dicho que lo iban a ayudar a certificarse para que en Estados Unidos ya no le pusieran peros sanitarios a sus productos, mejor pase a la siguiente ventanilla.
Así es, el año pasado ProMéxico trabajaba en un ambicioso proyecto con la Asociación Española de Normalización y Certificación (AENOR), la idea era que cientos de productores mexicanos estuvieran certificados bajo la norma ISO 22000, misma que garantiza la calidad, sanidad e inocuidad de los alimentos.
La inversión sería cercana al millón de dólares y se pretendía echar a andar el proyecto en el primer trimestre del año.
Pero la realidad superó a las buenas intenciones. Por estos días, Manuel López Cachero, presidente de la AENOR, visita México y en una charla me dio la triste noticia.
Como buen caballero no quiso entrar en muchos detalles, pero sí dio a entender que era ProMéxico quien tenía en “stand by” el proyecto, no se sabe si por la crisis económica o por los tiempos electorales “nosotros somos respetuosos y no queremos intervenir en las decisiones”, dijo Cachero.
Así es que mientras es una cosa u otra, que no nos sorprenda si pasamos por otro episodio como el del chile o el jitomate del año pasado, en el que injustamente se acusó en Estados Unidos al producto mexicano de estar contaminado con salmonela.
En esta época en la que cualquier pretexto es suficiente para cerrar fronteras, es necesario tener elementos que defiendan al producto nacional. Tampoco hay que olvidar que aquellos países que certifican la calidad de sus productos y servicios son los que tienen los más altos niveles de competitividad.
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