El Impuesto a Depósitos en Efectivo (IDE) es hoy uno de los protagonistas de un conflicto entre Planfía, la financiera de los distribuidores de vehículos Chrysler, y el banco HSBC.
Desde hace casi 30 años HSBC (antes Banco Internacional) es el fiduciario de Planfía con dos fideicomisos que administran los pagos que los clientes de la financiera realizan sobre sus créditos automotrices. La relación era muy buena hasta que en 2008 entró en vigor el IDE, impuesto que busca regular la informalidad al gravar ahora con el 3% el excedente de depósitos en efectivo cuando superen los 15,000 pesos mensuales.
Pues alrededor del 80% de los clientes de Planfía hacen sus pagos con efectivo, y si bien los fideicomisos no empresariales o cuentas concentradoras, como estos fideicomisos de la financiera, no cuentan con el Registro Federal de Contribuyentes, la normatividad da la opción a los bancos para considerarlos con el carácter de contribuyentes para efectos del IDE, el cual es retenido por el propio banco y enterado a el Servicio de Administración Tributaria.
El problema surgió cuando Planfía solicitó a HSBC las constancias de retención del IDE, las cuales tras cuatro años de pláticas no han sido entregadas. El caso es que en los primeros días de este mes HSBC canceló las cuentas de los fideicomisos de Planfía en ese banco.
Los daños para la financiera se dice son millonarios; HSBC no estuvo disponible por el momento para comentar el caso, pero el fondo del asunto todavía está por verse.

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