Recuerdo lejanamente aquella última vez que salimos de vacaciones. Había mar, eso sí, playa, y mucha gente de más de 150 kilos que comía y comía. Eso sí, no había mucho más que hacer, además de comer.
Parece que a los destinos mexicanos les falta tener un poco más de diversión. O que a nosotros nos falta pensar en qué hacer con nuestro tiempo. ¿Será que sólo se puede descansar tumbado en una toalla y comiendo clubs sándwich con extra mayonesa? ¿Y qué tal que estas vacaciones fueran un ensayo de lo que harás en tu retiro?
Fui muy feliz esos días sin quehacer en Zihuatanejo. Pero de alguna manera, en algunos momentos, me recordó esta escena del viaje de Chihiro.
Los padres no pueden dejar de comer, cuando en realidad podrían seguir a su hija para descubrir un mundo fantástico.
De tantos días sentados en nuestros escritorios, esperando la hora de salida y cumpliendo las 200 órdenes que se le ocurren a nuestros jefes, hemos perdido la práctica para divertirnos. ¿Jugar futbol en la playa? No sabemos hacer amigos para formar un equipo. ¿Hacer una excursión? No conocemos un lugar interesante . ¿Observar las pinturas del renacimiento italiano? No le encontramos el chiste a la enésima virgen cargando un niño. ¿Aprender a tocar un instrumento? ¿a jugar algo? Demasiado aventurado, hay que recurrir a músculos que ya no sabemos que tenemos.
Y esto ¿qué tiene que ver con el dinero? Mucho, porque estamos trabajando sin saber qué otra cosa podríamos hacer con nuestro tiempo. Hemos convertido el trabajo en un refugio para nuestra falta de imaginación, cuando muchos de nosotros, los clasemedieros, podríamos considerarlo como un buen medio para producir algo, conocer gente, divertirnos y para alcanzar algo más deseable. ¿Un club sándwich en Zihuatanejo, con mucho sol? Sí, por favor, pero que las vacaciones también nos sirvan para tener más amigos, mejores relaciones y alguna nueva habilidad.


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Roberto Morán es editor de la revista Dinero Inteligente y de la sección de finanzas personales de Expansión. Economista de formación, empezó en el periodismo de economía y negocios cuando las negociaciones del tratado de libre comercio hicieron que todo el país reflexionara sobre esos dos temas. Ha sido editor de las secciones de negocios de El Economista y El
Financiero. Trabajó también para TV Azteca y para la revista Neo, de mercadotecnia y publicidad. Desde 2006, cuando regresó a trabajar a Expansión después de una ausencia de tres años, se ha especializado en las finanzas personales.
A veces se puede echar a perder la vida por no saber planear adecuadamente nuestras Finanzas Personales. Excelente analogía.
Roberto,
Exelente forma de ejercitar nuestra imaginación a futuro. Comparar las vacaciones con nuestro Retiro. Si creo que la analogía funciona porque eso es lo que la mayoria de las personas imaginan hacer cuando ya no trabajen. Tirarse en la paya sin hacer nada. No piensan en que hacer eso es divertido un par de días. Pero todo lo que nos reste de vida.
Me diste una idea para escribir un post al respecto en mi Blog.
Te mando un saludo,
Eloy López
Toda la razón. No hay que vivir para trabajar, luego qué hacemos cuando se nos acaba el turno. Yo ya me tengo que empezar a inventar algo diferente a leer o me voy a acabar los ojos y aparte me volveré un bodoque de tanto tiempo sentada
Pues yo no entiendo esa obsesión de la gente por hacer algo siempre. Hay que saber tirarse a mirar el techo o el horizonte sin tener que estarse llenando cada minuto de la vida con… ¿qué?
Si bien concuerdo con que el trabajo debe ser más que el medio para conseguir el dinero para la renta, también creo que hay que saber parar y estar con la gente sin jugar futbol o armar rompecabezas. Es bello eso.
ay! me alucinó muchisimo esa película. Pura pesadilla para mi!
Es cierto que uno debe aprender que hacer con su tiempo, pero no solo en vacaciones, en todos nuestros ratos libres. Siempre es bueno tener un hobbie y tratar de aprender algo. Sobre todo algo que crees que ya sabías. Como por ejemplo hay unos tutoriales geniales de como maquillarse en you tube y definitivamente necesito re-aprender!.
El problema es que no tenemos otras actividades de recreación en casa salvo ver la tele. Si nos acostumbramos a otras actividades diario como: hacer ejercicio, tener algún hobbie, aprender un poco, jugar con nuestros hijos o nuestro viedojuego un poco, descansar y simplemente estar sin hacer nada (como dice botica) otro poco, el día que llegan nuestras vacaciones o retiro haremos mucho de eso: no hacer nada y descansar un rato, hacer ejercicio, dedicarle al hobbie, jugar con nuestros hijos o nietos o con un videojuego, aprender algo nuevo, leer, etc. Cultivar las actividades en el tiempo libre es de todos los días.
Gran tema!
[...] hagan sentirte atraído para sacar al joven que todos llevamos dentro. Y sí, estoy de acuerdo con Roberto Morán que no se trata de solamente tumbarse sin hacer nada, pero tampoco de aventarme de cuanta plataforma [...]