(Autora invitada para este post: Ana Lilia Martínez)
Conseguir un boleto para un concierto de U2 es siempre una aventura. En 1997 implicó hacer dos filas de varias horas en una tienda de discos, una para obtener el brazalete que te permitía acceder a la venta y otra para adquirir tus boletos. Entonces la espera no representaba mayor problema para mí, era estudiante y podía pasar horas y horas en la fila, aunque claro, el presupuesto era limitado y tuve que comprar boletos de casi 600 pesos.
En la visita de 2006 con el Vertigo Tour, tenía más presupuesto pero menos tiempo: no es tan fácil escaparse del trabajo como de la facultad para hacer filas. Casi me quedo sin boletos, después de una fila de varias horas, llegué a las 5 de la mañana a formarme y a eso de las 12 pasé por fin. Fue una ansiedad horrible escuchar a las personas que salían de la tienda comentando que se acababan paulatinamente las diferentes secciones. Al borde del pánico pude conseguir un boleto de 2,000 que quedó huerfanito, en seguida compró sus boletos una chica y eso fue todo, se agotaron las entradas.
Con la apertura de la segunda fecha, uno o dos días después repetí la experiencia, esta vez en relevos con amigos para formarme. La fortuna no nos sonrió dos veces, faltando unas 10 personas para nuestro turno salió un empleado de la tienda a anunciar la desgracia: ya no había boletos. ¿Es una exageración querer ir a los dos conciertos de un mismo artista? Probablemente, pero es una de las cosas que sólo los fans entendemos.
Esto de ser fan de hueso colorado y con aversión al riesgo te la pone difícil. La experiencia me hizo prometerme no pasar por lo mismo otra vez, no volvería a quedarme sin boletos, ni pasaría la angustia de no conseguir la zona que quería, además, como no sabía si el trabajo me iba a permitir darme el lujo de formarme un día antes para comprar los boletos, tenía que conseguir otra alternativa.
¿La solución? Preventas sólo para fans, que en el caso de U2 implicaba suscribirme a U2.com
El sitio oficial de U2 ofrece por una cuota anual un CD exclusivo de U2, un cupón con un descuento de 25% en tu compra en la tienda oficial y, lo más importante, un código para preventa de boletos para utilizar en alguno de los shows del tour (recibes sólo una clave para adquirir cuatro boletos).
En marzo de 2009 se lanzó el más reciente álbum de estudio de U2, “No Line on the Horizon”, lo que hacía inminente el anuncio de la gira U2 360º. Había que suscribirse ya, por aquello de las dudas. El 4 de marzo del 2009 hice tripas corazón y con un tipo de cambio récord de 15.2 pesos por dólar, pagué 50 dólares por mi primera membresía. El 9 de marzo de 2009 se dieron a conocer las primeras fechas para la gira.
Un año después la ansiada parada en México no aparecía en el radar. U2.com me recordó amablemente que era tiempo de renovar, eso sí, con un descuento especial que me haría pagar sólo 40 dólares. La visión de mi misma sin boletos para el entonces hipotético concierto en México bastó para convencerme y desembolsar la cuota.
La operación de espalda de Bono a la que siguió la suspensión temporal de la gira minaron aún más mis esperanzas de que vinieran. Por fin llegó la buena nueva, el 14 de mayo de 2011, U2 regresará al estadio azteca y, 90 dólares después, tendré acceso a la preventa exclusiva (antes de la de Banamex).
Desde el anuncio de la gira he ahorrado regularmente para el concierto, con los parámetros de los precios en Europa y conciertos top recientes en México (Madonna, Radiohead, etc). Me hice a la idea de que mi fondo U2 necesitaba un presupuesto de al menos unos 6,000 pesos, pensando en dos boletos de la mejor categoría para el primer concierto y otros dos económicos, si se diera una segunda fecha. Parece que la previsión fue adecuada, la nota en los periódicos sitúa los boletos entre los 350 y los 2,600 pesos. Aunque estará disponible una Red Zone al lado del escenario y con acceso al soundcheck del día antes del concierto, por 4,900 pesos. Sigo pensando cuáles boletos compraré…
Sé que otros artistas ofrecen alternativas similares de preventas, las que conozco bien son sólo U2 y Muse, mis grandes amores. Muse estuvo en abril pasado en el Foro Sol, boletos que adquirí también en pre-preventa, después de registrarme gratuitamente en su sitio oficial y contestar un largo cuestionario sobre conciertos a los que había asistido, canciones favoritas y demás información que seguramente es oro molido para el management de la banda, y es que finalmente, ¿a qué fan no le gusta hablar de su grupo favorito?

(Ana Lilia Martínez, economista y analista del área de inteligencia de la revista Expansión, es famosa en su trabajo por la forma en que cuida su dinero: lleva su comida todos los días para no gastar en restaurante, utiliza el transporte público, calcula lo que deberá pagar por vivienda. Tanto cuidar el gasto tiene un objetivo: gastar en lo que de verdad le gusta).



Nota: Las opiniones que se presentan en la sección de blogs de CNNExpansión.com, son responsabilidad única de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión periodística de CNNExpansión.
Términos y condiciones