María Félix murió hace 9 años, el 8 de abril: 9 y 8 como el año en que, por un momento, a mi lado, esa mujer a la que llamaban La Doña, bajó del pedestal.

Ésta es la conversación atropellada que sostuve con ella una mañana de 1998 en el antiguo Palacio de Lecumberri, el edificio guardián de lo que hoy es el Archivo General de la Nación. Inauguraba una exposición de fotografías de divas de todos los tiempos.

La suerte, el tumulto y la vorágine de los asistentes al lugar, que deseaban ser copartícipes del aroma de una diva, acercarse un poco a ella, y hablarle, me situó circunstancialmente, sin pretenderlo -yo no sabía de su presencia- a su costado.

De pronto, estuve codo con codo -literalmente- de la diva. Tardé un tiempo, quizá un minuto, en reaccionar, primero al alboroto que causaba el monstruo de las mil cabezas que nos acechaba, y luego en ver tal cual era a la frágil mujer que a partir de ese momento me usaría como su escudo: sí, era ella, María Félix, La Doña, la diva, pero disminuida, de una estatura menor a la que lucía en las películas. El mismo garbo, pero sin altanería.

Calzaba zapatos de piso y vestía pantalones negros y una blusa que apenas se asomaba por la también oscura chalina que la cubría. Lo único refulgente eran sus prendedores, sus aretes, sus enormes anillos, su cabello limpio, sus piedras preciosas, no más que ella.

Recordé en la barahúnda, inconsciente pero no tonto, que en la bolsa del pantalón guardaba una grabadora portátil que había comprado recién. Con la grabadora en la mano y la imprudencia en la actitud, caminé a su lado, con la misma cercanía de los amantes que la acompañaron por las calles de París o Cuernavaca… sólo que entre los pasillos oscuros de una exposición en el decimonónico edificio de la ex penitenciaría porfirista de la Ciudad de México.

Le susurré algunas, muchas, malas preguntas. Y ella gritó varias, muchas, buenas respuestas. Algunos reporteros registraron nuestra conversación y luego me la arrebataron para hacerle unas preguntas más. Aquí las reproduzco todas.

Es la única vez que la vi. Al final, cuando todos se habían ido, me dejó como recuerdo su firma temblorosa en una fotografía, que obtuve con alguna frase adulatoria, de ésas que a ella le encantaba escuchar y yo detesto decir.

Le di un beso en la mano llena de suaves arrugas. Cruzamos nuestras miradas y, en eso, sorpresivamente para mí -quizá sin saber, o sin importarle ya, que yo aún grababa- se bajó del pedestal en el que siempre estuvo, y me hizo, muy de cerca, casi al oído, la última, la verdadera confesión, la que a nadie:

“Nunca creí que algún día provocaría lo que hoy provoco. Ser la Doña es como un sueño”.

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“Ayer te vi rodeada por la tarde. Ibas como un cuchillo: desafiando al aire”. Son palabras que, según me dijo María Félix, Pita Amor le dedicó.

¿Basta ser bonita o hace falta saberse bella?, le pregunté.

“Bonita, bonitilla nada más, no, no, no basta, necesita uno saber caminar, estar siempre limpia, creo yo que es lo más importante, ir con el dentista, hacer gimnasia para ponerse siempre en forma, hay muchas cosas para ser bonita, no nada más la nariz”.

¿Y para ser actriz como María Felix?

“Estudiar, estudiar y aprender un oficio”.

¿Las joyas le dan realce a la belleza?

“La afición por las joyas se debe primero a que tienes con qué comprarlas, porque si no es un complejo. Son joyas de amor. Pero ya no se puede salir como antes con unos diamantes porque no sabes qué te puede pasar; pero siempre una mujer necesita un poco de cosas de éstas, el oro da luz”.

Se ha dicho que usted admiraba mucho las joyas de Dolores del Río, ¿es así?

“Dolores del Río no tenía joyas: eran joyitas. No es que la esté criticando, cada quien tiene lo que tiene y yo he tenido por privilegio joyas muy, pero muy buenas, pues también mi talacha me daba mucho dinero y las compraba”.

¿Hay alguna mujer que haya pretendido situarse a la estatura de diva que usted ostenta?

“Yo no la conozco. Mi trabajo no tenía rivales, no sé, a mí me ha ido siempre tan bien en todo. El cine antes era muy chiquito, no era muy importante. Ahora el cine en México no existe; pero yo creo que nunca tuve competencia real”.

¿Se quedó con ganas de sostener un romance con algún actor?

“No, todos se me dieron muy bien”.

¿Qué le hace falta como mujer?

“¿Qué me hace falta a mí?, ¿a mí como mujer? ¡Nada! ¡Qué me va a hacer falta! un hombre siempre he tenido cerca… uno o dos. ¿Y cuál es el defecto de andar con tres o cuatro? Estar acompañada por alguien inteligente, bien, guapo, te levanta el ánimo enormemente, tener a una persona cerca siempre, ¡por supuesto que macho! Pero no maltratada de golpes y empujones, no, a mí no me gusta eso.

“Hay algunos que no me convenían realmente, unos por feos, otros porque estaban muy pobres y no, a mí no me gusta andar pidiendo medias, a mí me gusta tener una gente que trabaje, que se gane su vida, como yo…

“Siempre he sido independiente, rechacé casarme con algunos para poder ser independiente y hacer lo que yo quisiera. Yo soy liberal porque siempre hago lo que quiero. Soy alguien amable, alguien que está programada para pasarla bien.

“La vanidad puede ser buena y puede ser mala, según como la manejes, te motiva, te ambiciona (sic)”.

¿Agustín Lara fue su mejor amante?

“Yo creo que eso lo inventaron, porque he tenido gente con las mismas cualidades. No lo sé, esas cosas no se pueden hablar así nada más, esas cosas son más bonitas porque son más secretas”.

¿Qué veía usted en los hombres que escogía para quererlos?

“¡Debían de tener algo para que me fijara yo en ellos!”

¿Qué era?

“¿Puedo decir la palabra ‘pendejo’ que es tan bonita? Bueno, pues ese tipo de cosas no divierte, he procurado tener siempre gente inteligente cerca de mí, mis amigos han sido muy inteligentes, desgraciadamente la mayor parte se han ido de este mundo, ya no están.

“Tuve a un Renato Leduc como amigo, un Diego Rivera, una Frida Kahlo, un Xavier Villaurrutia, Pepe Alvarado, tuve muchos amigos inteligentes que ya se fueron.

“A mí el amor se me dio muy bien, para que voy a negarlo, siempre estoy acompañada por alguien que me ama y eso es bastante bonito porque te hace la vida, ¿no?”

¿Alguna vez ha disputado un hombre con otra mujer?

“Yo pelearme por un señor, no. Ellos sí por mí; pero yo por ellos no”.

¿Algún hombre la ha hecho llorar?

“En el cine sí”.

¿Y en la realidad?

“No, he tenido mucha suerte porque me han querido mucho, he tenido mucho amor, me lo han dado mucho y la verdad es que yo nunca he llorado por un hombre porque desde el momento en que no me quiere él ya no lo quiero yo”.

Diosa, ¿se ha usted arrodillado ante algún hombre?

“Me he arrodillado en la iglesia; pero ante un señor todavía no”.

¿Es usted feminista?

“Hay una cosa muy mala en las mujeres de hoy: que quieren parecerse a los hombres y no podrán nunca parecerse a los hombres. El hombre está constituido de una manera que no podremos nosotras, jamás, por mucho que queramos tratar de parecernos, somos diferentes, ser como un hombre no se puede.

“Soy feminista en el sentido de que quiero que la mujer progrese, no lo soy en el sentido de que la mujer se quiera parecer al hombre, soy feminista de los 90.

“A las mujeres no les va a gustar esto que voy a decir; pero creo que ya lo he dicho alguna vez: para que un hombre pueda saber cómo es la mujer de su casa necesita probar otras. También la mujer, no nada más el hombre, la cosa debe ser pareja”.

¿De qué está usted en contra?

“Yo estoy en contra de muchas cosas, estoy en contra de que en la explanada del Centro Histórico (de la ciudad de México, cuando Cuauhtémoc Cárdenas era jefe de gobierno) se pongan árboles porque se va a volver un excusado público. No volveré al Centro Histórico si lo convierten en plaza con árboles y con flores. Yo creo que esta plaza le pertenece al pueblo, que es el que tiene que decidir, y es una tribuna en la que el pueblo se puede manifestar.

“Estoy a favor de manifestarse en contra de la inseguridad que hoy tenemos: no podemos salir a la calle porque no sabemos qué nos van a dar, si nos van a dar un machetazo, si nos van a pegar, si nos van a secuestrar, si nos van a robar.

“Pero no es con un listoncito blanco que vamos a manifestarnos. Bueno, eso creo yo, es mi opinión y como no soy ejemplo para nada… Pero añoro Reforma, tan bonito paseo que lo han hecho horrible, añoro cuando la ciudad estaba más limpia; ahora está muy sucia y muy fea. He tratado de limpiar un poquito la Catedral (Metropolitana) que estaba en ruinas, que no sea un excusado público como lo es porque yo, con el ojo de mi cara, he visto muchas cosas ahí. Ésta es una ciudad muy difícil que no debería tener uno sino cuatro o cinco regentes.

“Creo que estamos mal; pero no sólo los mexicanos, creo que es una cosa mundial, en todos lados está mal. La economía va mal, no hay líderes realmente. Pero yo sí creo en la buena suerte: debe haber buena suerte para México; pero debemos ayudarle mucho para que no tengamos tantas dificultades para encontrar un trabajo, el trabajo es una cosa que le falta a muchos mexicanos”.

¿Qué opina del “Mochaorejas” (un famoso secuestrador recién aprehendido en esos días)?

“Si yo hubiera tenido algún poder para hacer algo para (Daniel) Arizmendi, lo hubiera colgado en el zócalo y le habría cortado las orejas y sus partes nobles. Él hizo sufrir a tanta gente que lo menos que podía haber recibido es el mismo castigo de cortarle las orejas”.

¿Qué piensa de la pena de muerte?

“Yo estoy con la pena de muerte para que tengan un poco de miedo todos estos rateros y asesinos”.

¿Le interesa la política?

“Yo no me puedo hacer diputada, pero ustedes sí pueden hacerme diputada o senadora, lo que sea, ¡échenle y a ver cómo nos va! Pero a los políticos los defienden, a ellos no les hacen nada, hay uno de ellos que no sé su nombre, que está gastándose el dinero de nosotros, de nuestros impuestos.

“Yo no soy representante de los mexicanos, nunca he dicho eso, yo tengo mi voz propia”.

¿Sabía que Gloria Trevi quiere lanzarse como candidata a la Presidencia de la República?

“¿Quién es Gloria Trevi?”

¿Hay algún personaje que hubiera deseado interpretar?

“Yo no me acuerdo. Me gustó mucho hacer prostitutas, porque hacer prostitutas, que es un oficio muy difícil… pues hacerlo así de mentiritas es muy interesante”.

¿Es fácil la vida de una estrella?

“Es muy duro estar frente al público, a veces estás consentida pero es parte de todo.

“En cada película mía yo quería aprender, ser mejor, porque soy una improvisada. Entré a trabajar así pero me apuré a aprender porque vi que tenía mucho éxito. Yo nunca estuve en escuelas de arte dramático ni nada, aprendí al paso de la vida, lo que me ensañaban mis papeles, mis roles, la gente buena que trabajó conmigo, porque yo trabajé con gente sumamente extraordinaria.

“Por ejemplo, yo no sabía hablar francés, pero aprendí para trabajar. He aprendido lo que mis directores me han enseñado, lo que he podido aprender al paso del trabajo”.

¿Recibió propuestas indecorosas de algún director?

“Yo nunca tuve que estar con las patas pa’ arriba para trabajar, nunca me dediqué a eso, nunca me tuve que ir con un hombre para tener trabajo, jamás, ni por dinero ni por trabajo”.

¿Juzga usted que nuestro cine sigue produciendo estrellas comparables a las de antaño?

“No… pero… bueno… ¡yo valgo por 50!”

¿Por qué se retiró del cine?

“Me retiré porque tenía 87 caballos pura sangre que dirigir y que poner en valor, por eso me quité de hacer películas”.

¿Tiene planes para volver a actuar?

“Benjamín Cann, que es un buen amigo mío, es además un gran director, y está haciendo algo para Verónica (Castro) y para mí. Quiero mucho a Verónica, es una muchacha inteligente, guapa, muy talachadora como yo, que le gusta mucho el trabajo y me cae bien. Yo siempre he estado en Televisa desde que estaba quien la fundó, el señor Emilio Azcárraga Vidaurreta”.

En una película ideal de su vida, donde usted fuese la estelar, ¿quienes serían sus coprotagonistas más importantes?

“Digamos que el ‘Músico Poeta’ (Agustín Lara) fue muy importante en mi vida, muy importante. En el lugar donde yo esté, me pongo de pie cuando alguien pronuncia el nombre de Agustín Lara porque yo le he tenido un respeto y una admiración sin límites.

“También me pongo de pie, por ejemplo, con Carlos Gardel…  en fin, me pongo de pie con la gente que yo reconozco… ¡claro que no todo el tiempo porque estaría yo de pie todo el día!”

¿Le gustaría actuar en una película biográfica?

“Yo no… ¡volver a pasar todo lo que he pasado, ya no!”

¿Se considera usted una leyenda?

“Leyenda es la que ya se murió, yo todavía sigo aquí. Tal vez (decir que es una leyenda) es un homenaje a las tantas veces que se pronunció el nombre de México fuera de aquí, gracias a mí”.

¿Qué es ser “La Doña”?

“Algo fregona tiene una que ser para que le digan así. Estoy acostumbrada a serlo, mi lorito en mi casa me dice ‘La Doña’”.

¿Qué le ha dado la vida?

“El privilegio de estar al frente del público, haber tenido el privilegio de tratar con tanta gente inteligente. He tenido un privilegio muy grande que me ha dejado mi carrera: haber conocido a tanta gente importante y haberme dado cuenta de la importancia de cómo está México, mi país, de tener una voz, creo que en este país tengo una voz y puedo decir lo que pienso porque nunca les he metido y siempre he querido hacer lo mejor, cosas chiquitas porque no puedo hacer cosas grandes, como quitar la Diana de donde la tenían arrumbada.

“Yo he tenido siempre mucho valor para las cosas, no he sido una timorata ni una tímida. Para muchas cosas sí, pero no en el trabajo, no en mis amores”.

¿Le gustaría ser recordada después de su muerte con una exposición como ésta, de fotografías o de pinturas?

“En primera pienso que para eso falta mucho tiempo. Pero creo que donde esté, a su tiempo, me dará mucho gusto que hagan una exposición de fotos así y que se me recuerde, ni modo.

“En muchas partes se ha anunciado mi muerte y todavía no, estoy muy viva, muy enérgica, muy entusiasmada, todavía con el privilegio de hacer muchas cosas y le doy gracias a la vida que ha sido tan buena conmigo.

“Yo no me voy a despedir nunca, siempre estoy con ustedes y eso es lo que me mantiene con esta energía”.

¿Creyó en su juventud que algún día iba usted a provocar todo esto, ser La Doña?

“No, nunca. Nunca creí que algún día provocaría lo que hoy provoco. Ser la Doña es como un sueño”.

Y María murió en el sueño hace 9 años, el 8 de abril de 2002, exactamente 88 años después de haber nacido.

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Rita Guerrero le hace honor a su apellido: está enferma de un cáncer de mama que hasta ahora le ha ganado casi todas las batallas, está consciente que cada día podría estar librando la última… pero sigue en pie de guerra.

La voz de esta cantante, actriz, investigadora, maestra y desde hace 4 años y medio también madre, forma parte del “soundtrack” de la vida de miles de mexicanos que la conocieron como vocalista del grupo de rock gótico-progresivo Santa Sabina en los años 90.

Recién a principios de 2010 se enteró de la presencia de un tumor maligno que  no ha podido serle extirpado. Da clic aquí para conocer toda la historia.

Aunque las fuerzas menguan, los dolores aumentan y los tratamientos fallan, sus ganas de trabajar se mantienen al tope y sus reservas de ánimo parecen inagotables.

No así las económicas. Aunque mantiene su puesto de directora del coro del Claustro de Sor Juana, es voz principal del Ensamble Galileo y su creatividad le da para generar uno y mil proyectos propios, el dinero disponible nunca es suficiente en estos casos para cubrir los gastos del tratamiento de medicina alternativa integral por el que ha optado ante el fracaso en las quimioterapias.

Por eso, aun contra la voluntad de la cantante, sus amigos han abierto una cuenta bancaria para recibir donativos. Abajo te doy los datos por si quisieras aportar.

Hace unos días me recibió con una sonrisa sólo interrumpida por algún dolor pasajero en su soleada casa de la Ciudad de México, donde vive con su esposo y su hijo. Platiqué largo con ella del tema que ahora le ocupa… y que no es el cáncer, sino el sentido de la vida.

Ve en el siguiente video algunos fragmentos de nuestro encuentro, incluyendo algo del “palomazo” de una canción de cuna griega que nos regaló, sus respuestas a preguntas tan imprudentes como necesarias en estas circunstancias sobre su miedo a la muerte, los cambios que ha sufrido y lo que ha aprendido de este trance, así como un mensaje directo de su corazón al de sus seguidores.

Si durante los últimos 20 años la escuchaste por su amplio rango vocal y sus misteriosas letras, y la viste arrastrado por su seductora presencia y su fuerza interpretativa, debo decirte una noticia mala: aún no la conoces del todo; pero también una buena: da clic a la siguiente pantalla para que te sorprendas de la que ahora es.

Los amigos de Rita Guerrero argumentan que siendo una mujer que da tanto a la cultura de México, es justo que ahora reciba ayuda para solventar los tratamientos que considere convenientes y aliviarla con ello, en lo posible, de presiones económicas y laborales.

Si te interesa aportar a su causa puedes hacerlo a la cuenta 0664479673  CLABE bancaria 072180006644796732 del banco Banorte a nombre de Aldo Max Rodríguez, su compañero. Sus amigos Úrsula Pruneda, Mariana Rodríguez y Juan Sebastián Lach sugieren aportaciones de mil pesos, aunque la realidad es que no hay inconveniente en que la cantidad sea menor y, mucho menos, en que sea mucho mayor.

¿Qué opinas de la situación de Rita Guerrero, de su filosofía de vida y de cómo enfrenta la adversidad? ¿Consideras que está haciendo lo correcto? ¿Qué te parece su concepto de la muerte como compañera de vida, similar a la que en otra ocasión nos compartió en este mismo espacio el empresario Michel Domit? ¿Qué lección te deja? ¿Qué le recomendarías a personas que estén enfrentando situaciones similares? ¿La voz de Rita está en el “soundtrack” de tu vida? ¿Qué te gustaría decirle?

Déjame aquí tus comentarios y, si son para Rita se los haré llegar directamente.

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Ponemos punto final a la euforia por el futbol con el triunfo de la Selección de España en la final del Mundial de Sudáfrica 2010… ¿cierto?

Si no, aquí van 5 datos para que, por lo menos los mexicanos, volvamos a la realidad:

1. Vamos perdiendo en educación

Este año, un millón de menores de entre 12 y 14 años se sumará a la población sin educación básica, según el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación.

2. Vamos perdiendo en seguridad

19 estados del País aumentaron su incidencia delictiva en los últimos 15 años, según el Sistema Nacional de Seguridad Pública de la Secretaría de Gobernación.

3. Vamos empatados en corrupción

Las corporaciones policiacas de todos los niveles tienen hoy el mismo grado de corrupción y vínculos con la delincuencia que hace 14 años, según un estudio del Centro de Investigación y Docencia Económicas y el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey.

4. La pobreza nos va ganando

El porcentaje de mexicanos cuyos ingresos laborales no alcanzan para comprar una canasta básica de alimentos aumentó 13.8% en 5 años, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social.

5. … Y el desempleo en los jóvenes, también

La población económicamente activa de entre 20 y 29 años sin empleo en México creció 38% en 2 años, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo.

Que ya tenemos la mira puesta en Brasil 2014, dicen. Me parece muy bien. Ya va siendo hora de superar el “ya merito” y ganar, por fin, la copa de la FIFA de ese año.

Pero ojalá que también tengamos planes -y si no, que los hagamos- para superar nuestros múltiples rezagos en los asuntos listados… y en muchos otros, igual de prioritarios: ¿qué tal los de tantas décadas en temas de derechos humanos, transparencia, democracia o justicia social… por ejemplo? Y en economía, ni hablar.

¿Alguien se atreve a hacer una predicción para Mexico? ¿Acaso el pulpo Paul?

¿Cuáles deben ser las prioridades de este país? ¿Cuáles son sus más grandes pendientes?

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Rolando Villazón, el tenor mexicano más importante de la actualidad, cree que México será campeón en el Mundial de Sudáfrica (y tiene razones muy convincentes).

Entrevisté en exclusiva al llamado sucesor de Plácido Domingo en el Auditorio Nacional la medianoche del jueves 17 de junio, apenas minutos después del primer concierto que ofreció en la Ciudad de México tras una ausencia de 5 años y antes de los que ofrecerá el 23 en Zapopan, Jalisco, y el 26 en Acapulco, Guerrero.

Confronté sus opiniones contra las de algunos asistentes que, como casi 10,000 personas, también atestiguaron el estreno de su nuevo disco de música mexicana, “¡México!” y a los que quizá sólo las una el gusto por Villazón: Manuel Bartlett, Lázaro Azar, Iván Martínez, Jorge Volpi, José Areán, Laura Zapata, Gerardo Estrada, María Luisa de Chávez, Gerardo Priego y Verónica Lelo de Larrea.

En este video, buena parte de lo que platiqué con Villazón y los demás esa noche. Velo por favor… y seguimos platicando.

¿Qué opinas? ¿Estás de acuerdo con Rolando Villazón? ¿México será campeón? Ya se sabe que yo odio el futbol, pero déjame aquí tus comentarios y también nos leemos en Twitter: @MariodelaRosa


Odio el futbol. Con esa premisa salí a la calle en plena fiebre mundialista acompañado de mi cámara portátil para buscar razones que me convencieran de lo contrario (y, claro, para cuestionar las razones huecas).
Seré sincero: lo que me dijeron algunos tambaleó mi convicción.  Velo en el siguiente video y seguimos platicando.

Después de esto, ya no sé si odio el futbol, pero tampoco lo amo aún. ¿Tú amas el futbol? ¿Por qué? Déjame por favor tus comentarios aquí mismo y sigamos la conversación en Twitter, mi nickname es @MariodelaRosa


YouTube cumple hoy 5 años… Twitter ya tiene 4… Facebook, 6… MySpace, 8… Wikipedia, 9… Google casi 12… la www, 21… el e-mail, 39… ¡Internet, 41!… ¿nos estamos haciendo viejos junto con ellos?

Imagen de previsualización de YouTube

Este lunes 17 de mayo es el quinto aniversario del portal de almacenamiento y reproducción gratuita de videos más popular del mundo, donde se reproducen a diario 2 billones de ellos y se suben 24 nuevas horas cada minuto .

Para celebrar, YouTube, propiedad de Google desde noviembre de 2006, lanzó el micrositio “YouTube Five Year”, con sus videos más relevantes en orden cronológico.

Van del primero, “Me at the zoo”, colgado por Jawed Karim, uno de sus fundadores, hasta la transmisión en vivo de la competencia de cricket de la India Premier League.

La selección no tiene desperdicio: 77 videos que son muchísimo más que sólo los más populares. Son, creo yo, el reflejo de la cultura audiovisual de nuestros tiempos.

También hay testimonios, la selección de expertos como Vinton Cerf y Pedro Almodóvar, y, faltaba más, la convocatoria para subir otros sobre el mismo tema.

“¿Verdad que en YouTube está todo?”, me preguntó hace poco una mujer 30 años mayor que yo frente a sus amigas, dándoselas de conocedora de las nuevas tecnologías.

“Todo, todo… no”, le contesté franco. “¡Pero casi todo!”, reviró.

Bueno, mucho, sí. Hay tanto material de grandes productoras como de independientes que les compiten y, muy frecuentemente, les ganan con sus 100,000 estrenos semanales.

YouTube ha democratizado el acceso a los medios masivos de comunicación y con eso arrebatado su monopolio a las grandes corporaciones.

Si los egipcios, los aztecas o nuestros abuelos hubieran tenido YouTube, conocerlos y conocernos a través de ellos sería, digamos, un poquito más fácil, ¿no creen, señores antropólogos?

Gracias a YouTube, las generaciones futuras sabrán mucho más que nosotros de las pasadas, ¿no es cierto, amigos historiadores?

¿Cómo era el mundo sin YouTube? Lo hemos olvidado tan pronto como los días en que salir a la calle equivalía a no recibir llamadas, cuando los celulares no eran de uso común, hace… más de una década.

¿Qué significará YouTube en el futuro para los humanos que hoy tienen menos de 5 años? Quizá lo mismo que para nosotros significa la radio o la luz eléctrica. La verdad, muy poco.

YouTube dejó de ser una novedad en sólo 5 años, pero 5 años, en nuestros tiempos, son muchos más que los 20 que no eran nada en el tango de Carlos Gardel.

Por ejemplo, ya pasaron 10 años desde que reventó la burbuja de las .com en el 2000. Y parece que fue ayer, ¿no?

“Estamos moviéndonos hacia un tipo de entorno en línea que jamás había existido en la historia de la humanidad”, me dijo el año pasado Vinton Cerf, llamado “padre de Internet”.

Y es que por más entusiastas que seamos y actualizados que estemos, todo indica que esto es apenas el inicio de un nuevo paradigma inimaginable ¿Se reirán nuestros nietos cuando sepan que algún día entre los lejanos 2005 y 2010 YouTube nos entusiasmó?

¿Qué hacías en tus ratos libres antes de que pudieras ocuparlos para ver videos en YouTube? ¿Dónde buscabas material audiovisual antes de 2005? ¿Has subido al menos un video a YouTube? ¿Por?

¿5 años te parecen pocos o muchos años? ¿Has pensado que los niños que hoy van al kínder tendrán difícil entender que YouTube, para ti, fue una novedad?

¿Nos estamos haciendo viejos? Déjame aquí tus comentarios y, mientras no se vuelva “cosa de ancianos”, te espero también en Twitter, donde mi dirección es @MariodelaRosa. Gracias por leerme.


Michel DomitLa muerte es mi más fiel amiga”, me confesó Michel Domit. Sentí miedo al escucharlo.

¿De qué hablaba el presidente y director general de Grupo Domit, clavándome su mirada azul, profunda, misteriosa?

Date un “break” y entérate.

***

Michel está acostumbrado a que piensen que está loco.

Quiso ser cineasta, pero a los 20 años se vio obligado a trabajar duro para rescatar de la bancarrota a la empresa que su padre inició en 1927.

Por años soñó tener en todo el mundo marquesinas con su nombre, que es el de su marca de ropa, zapatos y accesorios, y disfrutó poco abrir nuevas tiendas, preocupado por las que le seguirían.

En la crisis económica nacional de 1994 (que también fue personal para él) contrajo una deuda millonaria para comprar una montaña de cuarzo y grafito de clima excepcional en Valle de Bravo, Estado de México, con la premisa de seguir lo que su padre fallecido le dictaba a través de sus meditaciones.

Dieciséis años después tiene ahí El Santuario, un fraccionamiento de primer nivel con hotel de 64 suites, el spa más lujoso de Latinoamérica, clubes de golf, marina, náutico e hípico, un centro de convenciones, un temascal y planes de replicar su modelo en otros sitios.

Pero atrás quedaron los días de ambición desmedida.  A sus 56 años, la conciencia de la muerte lo equilibra.

“¿Le temes a la muerte?”, le pregunté mientras hablábamos de sus viajes a Líbano, la tierra de sus padres, sin prever una respuesta como la que iba a recibir.

¡Al contrario!”, me dijo.

¿La deseas?”, le reviré asustado.

“Uno de los grandes maestros de mi vida me enseñó a platicar con la muerte, a cada mañana darle la bienvenida, a reconocer que está aquí, encima de mi hombro, y a decirle ‘por favor hazme consciente de que me voy a morir, de que cada día me queda un día menos de vida, para que disfrute mis días, para que los viva más intensamente’.

“Yo no veo a la muerte como un enemigo, la veo como mi más fiel amiga, ¡y no quiere decir que me quiera morir pronto! ¡me encanta la vida! Pero en la medida en que me dé  cuenta de que la muerte viene, tengo que gozar más la vida. Si de verdad vivimos como si fuera el último día de nuestra vida… bueno… ¡wow…! ¿cómo sería nuestra vida? Yo pienso que de eso se trata: de tratar de vivir cada día como si fuera el último de tu vida.

¿No le temes ni a la muerte de tus seres queridos?”, le pregunté al hermano de quien fuera esposa de Carlos Slim Helú, Soumaya Domit Gemayel, fallecida en 1999.

“En una ocasión le decía yo a un lama del Tíbet: ‘no pensé que se fuera a morir mi hermano ni mi hermana tan rápido...’ ‘ ¡Pero qué poca imaginación!’, me dijo, ‘¡si sabes perfectamente que todos nos vamos a morir! Pero hay un mecanismo inconsciente que te impide pensar que tu gente querida se va a morir, el apego de no querer dejarlos ir.

“La verdad de las cosas es que yo siento que si fuera al revés, si tú dijeras ‘éste es el último beso tal vez que le doy a uno de mis hijos‘, tal vez vivirías más intensamente el momento con ellos.

“Yo pienso que no hay que apegarnos, creo que hay que entender que algunos nos iremos antes, otros se irán después, que tal vez alguien querido se vaya antes que nosotros y que tal vez no nos lo vamos a esperar.

Por eso los últimos años ha combinado su labor empresarial con la difusión discreta, en seminarios, cursos y libros, de una metodología creada por él mismo que busca ayudar a los demás a definir su misión en la vida, anteponiendo el “ser” al “tener”.

“He recibido tantas bendiciones de tantos maestros, tantas enseñanzas, que no me puedo quedar con ellas, tengo que difundirlas, tengo que transmitirlas.

“Quizá esta entrevista la lean algunos mañana, quizá otros la vean dentro de muchos años y, sin embargo, estamos conectados con ellos hoy, el tiempo no va a pasar para ellos.

Michel, ¿qué le dices a quien nos está leyendo y que, a diferencia de ti, sí tiene miedo a la muerte?

“Yo quisiera pedirte a ti lector, lectora, independientemente de dónde vivas, de cuánto dinero tengas, de a qué nivel social pertenezcas y en qué momento nos estés leyendo, que en este momento detengas el curso de tu vida y que te preguntes ¿qué quieres que diga tu tumba al morir? ‘Aquí vivió fulano de tal, quien hizo… ¿qué?’ Porque, hoy en día, estás a tiempo.

¿Qué quieres que diga tu epitafio? ¿Qué opinas de lo que dice Michel Domit?

Date un “break”, déjanos tu comentario y sígueme en Twitter @MariodelaRosa.



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