Al parecer, al “Chicharito” le subieron el sueldo. El futbolista Javier Hernández acaba de recibir su primer aumento salarial, de 30,000 a 50,000 libras esterlinas a la semana, según el diario The Sun.

La razón que da el diario: ganaba muy poco comparado con el desempeño laboral que ha demostrado en los 8 meses que ha trabajado en el equipo inglés Manchester United.

“En el Manchester United no discutimos los salarios de nuestros jugadores”, dijo a CNNMéxico Karen Shotbolt, gerente de medios de futbol de la institución.

¡Qué suerte la del Chicharito! Sí, aunque en su caso la suerte consistió en dos cosas muy sencillas:

1. De su lado, estar preparado cuando la oportunidad llegó (y aprovecharla).

2. Del lado laboral, si esta versión es cierta, le favoreció trabajar en una empresa que sabe reconocer el desempeño de sus elementos destacados.

Pero independientemente de si al Chicharito le pagan más o no… a ti, ¿cuándo te subieron el sueldo por primera vez? ¿Por qué fue? Si eres el jefe, ¿ya le subiste el sueldo a los “Chicharitos” de tu empresa? Dejame aquí tu comentario y sigamos en tiempo real en Twitter, donde soy @MariodelaRosa


33 trabajadores de la mina de oro y cobre San José, cerca de Copiapó, al norte de Chile, fueron ubicados vivos este domingo tras pasar 17 días atrapados 700 metros bajo tierra con alimentos sólo para 48 horas.

Aún deberán pasar tres meses antes de que salgan de ahí, según los cálculos del presidente Sebastián Piñera y sus expertos, pero mientras les proveerán comida, agua y medicinas que aseguren su salud.

Muchos llaman “milagro” a la conjunción de factores que permitió hallarlos: planeación certera, alta tecnología y un empeño que rindió mejores frutos que en casos como el de Pasta de Conchos, en Coahuila, México, donde en 2006 murieron 65 mineros en circunstancias distintas aunque condiciones similares.

Pero para uno de los sobrevivientes chilenos, el rescate podría significar no sólo la gran posibilidad de sobrevivir, sino la oportunidad de revivir una vocación que parecía enterrada.

Se llama Franklin Lobos. La vida lo llevó de futbolista profesional a chofer en una mina, de chofer a víctima del derrumbe y ahora de víctima a sobreviviente.

Pero el imaginario colectivo lo está invitando a dar un paso más: de sobreviviente a auxiliar del técnico de la Selección chilena de futbol, Marcelo Bielsa.

¿Cómo llegó ahí? Ésta es la historia de un hombre que tocó fondo cuando creía que ya no podía caer más y que podría usar ese fondo de resorte para volver a su vocación.

En los años 80 Lobos fue seleccionado nacional y mediocampista de los equipos Deportes La Serena, Santiago Wanderers, Regional Atacama, y Cobresal, donde fue contemporáneo de Iván Zamorano, antes de que el llamado “Bam Bam” fuera estrella del Real Madrid. Jugó 144 partidos en Primera División.

Tras su retiro como profesional, el llamado “Mortero Mágico de los Tiros Libres” jugó un tiempo en un equipo amateur pero acabó como muchos ex futbolistas chilenos cuyos equipos son propiedad de compañías mineras: trabajando en ellas como obreros.

Chofer de los que meten y sacan trabajadores de la mina en una camioneta para llevarlos al almuerzo, trabajaba así 7 días por 7 de descanso, que ocupaba en ser taxista en esa ciudad, cuyo nombre significa “Copa de Oro”.

Era un eterno aficionado al futbol, pero resignado a cubrir al crack con la máscara del hincha.

Siempre humilde, había enterrado la faceta profesional de su vocación. ¿O acaso alguien creería que aquel hombre de 55 años, que hace tres meses había conseguido empleo como chofer de una mina, podría soñar con volver al futbol profesional?

Soñar sí. De hecho cuentan que aún se paraba frente al balón para anotar goles espectaculares y seguía haciendo bromas como en sus mejores tardes de juventud. Pero realizarlo, difícilmente.

Sin embargo, el otrora volante nacional chileno enfrentó una jugada inesperada: quedarse atrapado en la mina, con el riesgo de morir si no hubieran podido enviar un mensaje pegando un letrero en una sonda, con la que se les buscaba desde la superficie.

Hoy el riesgo es mínimo. Si todo va como se planea, en semanas lo veremos salir al llamado “Campamento Esperanza” donde le esperan sus familiares y amigos, quizá un poco desmejorado, pero vivo. Eso ya es una gran noticia para su familia, su país y todos quienes tengan una pizca de humanidad.

Pero como si la vida quisiera retribuirle la alegría que le dio a tantos aficionados, pronto se enterará de que a raíz de la noticia de que sigue con vida, en la televisión chilena y Twitter tomó fuerza una campaña que propone que se le dé empleo como ayudante del director técnico de la Selección Chilena, Marcelo Bielsa, para que su talento no vuelva a caer en el olvido.

Imposible saber ahora si se trata de una propuesta pasajera, producto de la euforia, que acabará diluyéndose (tampoco le han preguntado a Bielsa si aceptaría). Imposible saber si, de concretarse, Lobo querría saltar sobre el complicado aunque sorteable trampolín que la vida le puso.

Quizá lo más importante sea recordarle a él, y de paso a nosotros, que en la vocación de cada quien se esconde una misión, que se resistirá a ser enterrada por más que el tiempo, las circunstancias o nosotros mismos queramos ignorarlas. Que a pesar de que nos escondamos de ella en lo más profundo de una mina, o que las circunstancias adversas nos lleven a olvidarla, la vocación y el talento seguirán ahí con su dósis de obligación intrínseca de desarrollarlas y compartirlas.

“Tras la experiencia que está viviendo, ¿quién mejor que Franklin Lobos para motivar a los jugadores?”, se preguntan quienes promueven su nuevo puesto.

Quizá ahí esté la clave de su nueva misión en la vida. Aquella para la que, sin saberlo, se ha venido preparando, por si quiere adoptarla.

¿Qué opinas de la historia de supervivencia de los 33 mineros en Chile? ¿Qué podemos aprender a nivel individual, colectivo y como país? ¿Alguna vez has sentido que te alejas de tu vocación o te has resistido a cumplirla? ¿Qué opinas de la historia de Franklin Lobos? ¿Crees que quien sobrevive a una experiencia fuerte está obligado a compartir sus enseñanzas? ¿Será que cuando menos lo pensamos, cuando todo parece perdido, se puede encontrar una segunda oportunidad? ¿Será?

Cuéntame por favor qué opinas aquí abajo, en nuestra zona de comentarios, y sigamos la conversación en Twitter, soy @MariodelaRosa.


¿Quieres preguntarle algo al Pulpo Paul?

Sí, sí, al “cefalópodo psíquico” ése que con sólo moverse en su pecera “predijo” el avance y la derrota del equipo de Alemania en el Mundial de Sudáfrica 2010… dicen.

¿Quieres preguntarle con quién casarte? ¿A qué negocio apostarle? ¿El número de la lotería? ¿Cuándo será la nueva crisis? ¿Quién ganará las elecciones en 2012? ¿Blackberry o iPhone? Bueno, pues puedes preguntarle lo que se te ocurra, y te contestará todo… dicen.

Y puedes hacerlo, gratis y al momento, en la página de internet www.elpulpopaul.com, desarrollada por una empresa argentina llamada Ideas Inteligentes que hace honor a su nombre.

Anda, anda, ve y pregúntale y luego, por favor, nos cuentas qué te dijo en la zona de comentarios de este blog y a través de Twitter, en @MariodelaRosa.

Dicen que no es casualidad que “oráculo” rime con “tentáculo”. Dicen.


Hoy queremos que el “Chicharito” nos dé un empujón, como éste:

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Y que la metáfora sirva, además de broma (y de catarsis) para voltear a ver qué puede enseñarnos un chico de 22 años que es, quizá, el único integrante de la Selección Mexicana de Futbol que hoy puede ver a los ojos a su afición… y al que ésta no tiene nada qué recriminarle.

Con un gol levantó el ánimo del Tri contra Francia y con otro defendió su honor contra Argentina, cuando el equipo ya se sentía eliminado del Mundial de Sudáfrica 2010.

Pero no lo digo sólo por eso.

Javier “El Chicharito” Hernández llega a las filas del equipo inglés Manchester United, que le ofreció un contrato millonario por 5 años que lo hizo dejar las Chivas del Guadalajara.

El Manchester aceleró las gestiones para amarrarlo desde abril pasado porque temía que tras el Mundial otro equipo europeo pudiera ganárselos, según confesó el técnico escocés Sir Alex Ferguson.

Para los expertos en futbol y marketing, el “Chicharito” puede ser sólo un ídolo en potencia, pero para muchos niños y otros jóvenes como él, puede ser incluso un modelo de vida.

Sin metáforas baratas, el “Chicharito” representa a aquellos jóvenes hechos a sí mismos, que a pesar de la corriente (léase el “ya merito”) se empeñan en realizar sus sueños, los consiguen y sirven de inspiración a otros a los que quizá sólo les falte un “empujoncito”.

¿Cómo hizo este chico para salir airoso, triunfador, de un fracaso tan monumental? ¿Qué podemos enseñarle de él a nuestros hijos (o aprenderle nosotros mismos)?

1. Tolerancia a la frustración

Tras la derrota de México en Sudáfrica reconoció el fracaso, pero mostró una actitud equilibrada (a pesar de lo que parece en el video, tomado en el calor de una jugada).

“Todos nos equivocamos. Nadie se salva en este barco, aquí ganamos todos o perdemos todos; no hay villanos ni héroes, estamos avergonzados, pero no se nos puede criticar la actitud”, dijo. A él, al menos.

2. Trabajo en equipo

“Cuando el resultado no es positivo, ni el que anota los goles los saborea; cuando se pierde perdemos todos”, dijo al finalizar el partido del domingo.

“Lo importante es que gane el equipo, que gane la Selección, no los logros individuales”, aseguró. Y eso que él metió el único gol en el último partido.

3. Visión de largo plazo

“La mentalidad va cambiando poco a poco, de la noche a la mañana no se va a cambiar, pero estamos creando bases para el futuro“, dijo tras la derrota del Tri.

Javier Hernández es parte de aquella generación de jóvenes que fue campeona del mundo sub-17 en 2005, aunque él no participó en ese campeonato.

4. Metas claras y trabajo por objetivos

Hace unos meses, cuando en Univisión le pidieron que declarara un sueño cumplido, contestó “ser futbolista profesional”. Así de simple.

Y luego, un sueño por cumplir: “jugar un Mundial y jugar en Europa”. En unos días habrá cumplido todos, en orden.

5. Disciplina

¿Qué hace enojar al “Chicharito”? La impuntualidad.

¿Qué postres le gustan? “No come, lleva un régimen muy estricto”, dijo su padre al diario Récord.

¿Su bebida favorita? El agua natural.

6. Valores arraigados

El respeto, la honestidad, la sencillez, la amistad, son prioritarios para él.

“En la medida en que él sea honesto, en que él entregue todo, las recompensas van a llegar”, le ha dicho su padre.

Renglón aparte sus valores religiosos. Antes de iniciar cada partido se hinca y pide a Dios que lo cuide y le vaya bien.

7. Preparación

Su padre, Javier Chícharo Hernández, y su abuelo, Tomás Balcázar, son leyendas del Club Guadalajara- e incluso vistieron la camiseta de la Selección Nacional- y le transmitieron sus enseñanzas.

Desde los 6 años entrena futbol todos los días, pero también estudió con empeño sus asignaturas académicas en escuelas privadas.

Su primera entrevista en inglés en la televisión lo puso nervioso, pero no por el idioma, que aprendió de niño.

8. Apoyo familiar

Tanto apego existe en su familia, que sus padres y su hermana se mudarán a Inglaterra con él (también quería llevarse a sus abuelos).

Otra perla: su padre prefirió renunciar hace unas semanas a su cargo como técnico del equipo de Segunda División Premier en Chivas a no ir a Sudáfrica para demostrarle su apoyo, pues no le dieron permiso de hacerlo en su ahora ex trabajo.

¿Presionado? No, según dijo su abuelo al diario Esto: “ya no se fija las metas de decir ‘quiero ser mejor que mi padre o que mi abuelo’, porque ya nos rebasó“.

“Estamos todos juntos”, dijo “el Chicharito” a Grupo Reforma. “Gracias a toda mi familia (aprendí) a comportarme bien. Siempre fui muy tranquilo y muy hogareño, esos gustos no han cambiado. La fama no me tiene que hacer que me gusten otras cosas“.

9. Aprovechamiento de las oportunidades

El día de su debut con las Chivas, el “Chicharito” Hernández marcó gol a los 5 minutos de haber entrado a la cancha.

“Ahora tengo que trabajar para cumplir otro sueño”, ha dicho respecto a su llegada al Manchester.

10. Competencia con los pies en la tierra

“Tendré que ganarme el puesto con mi nuevo club, admitió recién.

“Nada es fácil en la vida, son cosas que me gustan y soñé y voy a trabajar mucho”, declaró a Milenio.

No seré ni más ni menos que nadie, seguiré siendo el mismo chavo de acá“, dijo a El Universal.

“No quiero correr, mejor paso a paso; no hay que echar las campanas al vuelo, todavía queda mucho camino por delante”, agregó.

¿A cuántos jóvenes como el “Chicharito” conoces en México? ¿Dónde están los talentos que pueden marcar la diferencia, dentro y fuera del futbol?

¿Será este chico sólo un ejemplo más de aquellos triunfadores solitarios? ¿Su ejemplo puede permear en otros jóvenes? ¿Quiénes fueron tus héroes de niño y cómo influyeron en quien eres ahora?

Yo odio el futbol, ya se sabe… pero lo amaría si gracias a él un niño, uno solo, soñara con ser el mejor en su área como el “Chicharito”… a pesar de la corriente.

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Odio el futbol. Con esa premisa salí a la calle en plena fiebre mundialista acompañado de mi cámara portátil para buscar razones que me convencieran de lo contrario (y, claro, para cuestionar las razones huecas).
Seré sincero: lo que me dijeron algunos tambaleó mi convicción.  Velo en el siguiente video y seguimos platicando.

Después de esto, ya no sé si odio el futbol, pero tampoco lo amo aún. ¿Tú amas el futbol? ¿Por qué? Déjame por favor tus comentarios aquí mismo y sigamos la conversación en Twitter, mi nickname es @MariodelaRosa



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