A falta de buenas noticias, ya hay quien busca otros indicadores que nos digan cuándo terminará esta recesión. Lo último que me he encontrado: que según Alan Greenspan, el ex presidente de la Fed estadounidense (al que ahora muchos acusan de haber papado moscas mientras se cocinaba la crisis actual), la cifra de ventas de ropa interior masculina es un buen dato para predecir cuándo terminará esta recesión.

Como es algo que a la mayoría de los hombres les da flojera comprar y como ni siquiera se ve, en cuanto hay estrechez económica dejan de adquirirla. El día que el consumidor esté más confiado en el futuro de la economía, entonces empezará a comprar de nuevo.
Antes de que vayas a hacer una encuesta sobre el estado de la ropa interior de tus compañeros de gimnasio –que no es una imagen muy feliz-, tienes que ver cómo andas tú, pero en cuestión de dinero. Encontrar señales de lo que pasará en el futuro en lo que vemos a simple vista es algo que tenemos muy arraigado los humanos y tal vez nos ha servido para sobrevivir. Pero no siempre es bueno para guiar nuestras decisiones de consumo e inversión, como explica Jason Zweig en su libro Your Money and Your Brain (puedes ver un pequeño resumen aquí).

Mejor analiza cuánto dinero podrías ahorrar al mes para tus necesidades futuras. Y cuánto podrías obtener si ese dinero lo destinas a una buena inversión. Ahora en México hay una creciente competencia por ofrecerte planes de retiro. No creerás que es el mejor momento para preocuparte por lo que te sucederá dentro de 20 años, porque ahorita mismo las cosas están muy mal. Pero si puedes prever un poco, recorta las cervecitas del fin de semana y piensa en un nuevo plan.
En Allianz Fóndika me acaban de presentar una calculadora para que estimes cuánto podrías acumular para tu retiro si le entras a uno de los nuevos planes, que además tienen beneficios fiscales. Ya sabes, de esos en los que tú ahorras y el gobierno te premia por ello. Mira, pícale aquí para que la veas. Consúltala, dedícale un rato (porque está algo complicada, pero no imposible) y después búscate un buen plan. Tú también podrías hacer aportaciones voluntarias en tu afore, o contratar un plan con alguna asguradora, y obtener beneficios similares a los de ese ejercicio, no necesariamente en esa compañía.

Si empiezas con tu plan, verás que es más provechoso que hacer encuestas sobre ropa.


La crisis de hoy nos dejó a todos muy asustados, soplándole al jocoque después de quemarnos con la leche por haber invertido un poquito en la Bolsa. Puros pretextos.
Vamos a ver. Si tú hubieras invertido 100 pesos en un fondo relacionado con la Bolsa en 2001, justo cuando las reglas mexicanas permitieron que los inversionistas comunes y corrientes le entráramos, ahora tendrías 339 pesos.
Claro, dirás que le entraste cuando la Bolsa estaba en su mayor nivel, es decir en abril de 2008 y ahora estás muy triste porque desde entonces has perdido 32%. O sea que los 100 pesos invertidos en ese entonces ahora sería 68.
La cosa es que, dentro de cinco años, cuando la Bolsa se haya recuperado, tú todavía le estarás echando la culpa a la crisis. Malditos estadounidenses, dirás, para qué iniciaron todo este cochinero, para que yo me asustara y no invirtiera en la Bolsa y ahora se recuperaron los que sabían que todo esto se iba a recuperar.
Nadie tiene bolsa mágicas, pero hay cierta lógica en esperar que las empresas mexicanas se recuperen: la población a la que le venden seguirá creciendo, habrá algo de dinero –no tanto, tal vez como cuando las remesas estaban en su máximo-, encontraremos alguna manera de competir con China. No creo que se vaya a recuperar mañana, pero no entiendo por qué no pensar en meter un poco de dinero en un fondo indizado de la Bolsa (pregunta así en tu distribuidora de fondos).
Que quede claro, dije un poco, no vayas a vender la casa familiar o a sacar el ahorro para la escuela de tus hijos para invertir a lo loco en alguna acción que te late. Empieza a meter los pies, empieza a entenderle. No compres acciones individuales. ¿Desde cuándo sabes tú lo que pasará en Coca-Cola Femsa, Cemex o Wal-Mart de México? Búscate un fondo y cuídate de las comisiones. Y tal vez empieces a ganar.
Si quieres, antes de entrar, prueba con un fondo indizado a la Bolsa. Tal vez el ING IPC, el Bmerind p, de BBVA Bancomer o el ST&ER-I.B, de Santander. Para que veas cómo funcionan, haz un portafolio ficticio en esta nueva herramienta. Verás que tendrá algunas ganancias a lo largo del año.



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