No, no creas que te voy a hacer la misma promesa que muchos sitios de Internet. Eso no se puede, no se vale, no es correcto. Me refiero a una nueva oferta que está llegando a México: ya puedes invertir en fondos que prometen hacer la tarea por ti.
O sea que no tienes que preocuparte por cómo cerró la Bolsa Mexicana o la de Tailandia, tú sólo vas con un asesor, le das algo de dinero y le dices que lo necesitas para dentro de un año, dos o cinco, o los que sean. Son los fondos que tienen un determinado tiempo de maduración. Los de ING son los más claros, porque cada uno de esos fondos se llama como el año en que se supone que debes sacarlo. Normalmente sirven para el retiro, pero también te pueden servir para que metas ahí el dinero que vas a juntar para cuando tu hija cumpla 15 años, dentro de 10, o  para inscribir a tu hijo en la universidad dentro de 8 años.

Con estos fondos ya no tienes que andar buscando lo que se pone de moda o “el sabor del mes”, como le dice Roberto Cano, el director de Principal Financial. Por cierto que en Principal ofrecen fondos pero no por el tiempo de duración, sino por el riesgo. Así tú escoges entre un fondo conservador o uno muy arriesgado, según los rendimientos que quieras obtener en un plazo determinado.

Se supone que todo esto es para ahorrarte trabajo. Tú no eres corredor de Bolsa, así que no tienes por qué saber en qué acción invertir para conseguir buenos rendimientos. Según Kiyosaki, los ricos quieren ocultarte las oportunidades de ganar. Si le crees al autor de Padre rico, padre pobre, te vas a lanzar a especular con acciones. Pero lo que te dicen los más cautelosos es que tal vez sepas algo de inversiones pero no puedes saber mucho sobre una empresa en particular. “No podemos capacitar al cliente al vapor para que invierta en la Bolsa”, dice Ricardo Gómez Dena, director de sociedades de inversión de Banorte. Sería como pedirle a alguien que después de tomar un diplomado en medicina se operara solo.

¿Qué hacer? ¿Confiar ciegamente en que un asesor te dará un traje que te quede bien y te meta en el fondo adecuado? No confíes ciegamente, pero cuando menos es una buena manera de empezar a invertir.


Por fin, las instituciones financieras quieren que inviertas tu dinero. Este mes, por primera vez en mucho tiempo, hay una oleada de productos para que tú empieces a forjarte un patrimonio. Ya no están tan caros como solían estar. Ya es hora de que inviertas y aproveches el momento.

Antes te pedían cuando menos 10,000 pesos para que abrieras una cuenta y tuvieras buenos rendimientos. Ahora ya puedes empezar con 1,000 pesos. En Invercap están por anunciar con bombo y platillo una cuenta que se llama Inverfácil, que se abre con 1,000 pesos y que le puedes ir depositando 1,000 pesos mensuales. Los de Finaccess también prometen presentar algo interesante. Veremos.

En Skandia ya presentaron sus cuentas, que te piden invertir entre 500 y 1,500 pesos al mes. Las comisiones andan entre 2 y 3% del saldo promedio. Si tú inviertes 6,000 pesos en un año, te cobran 180, pero se supone que ya te dejarán entrar a fondos con buenos rendimientos.

Los de Banamex presentaron Blink, un banco por internet que te facilita las inversiones.  Puedes abrir la cuenta con 5,000 pesos y te cobran 25 pesos mensuales de comisiones (más cargos por operación). Sí están algo altas las comisiones, pero aquí la ventaja  es que puedes empezar a comprar acciones en la Bolsa de valores o invertir en fondos, por ti mismo (aunque si ya vas a pagar sería bueno que pagaras un lugar con un asesor). Con picarle a unas cuantas teclas, o arrastrar iconos, puedes comprar acciones de Cemex o de alguna empresa extranjera, o invertir en un fondo de deuda del gobierno o de la Bolsa de Valores. Considera que estás pagando por un curso de hágalo usted mismo en finanzas bursátiles. Antes de meterle dinero real, podrías jugar un ratito con su Blink Trail y ver cómo te va como corredor de Bolsa autodidacta. En Banamex me dicen que a medida que aumenta el monto de tu cuenta, van disminuyendo las comisiones. “La intención es que incrementes el patrimonio”, dice Eduardo Contreras, director de Blink.

Tú ya sabes que también puedes empezar a invertir con poco dinero en las cuentas adicionales de las afore o en otras distribuidoras de fondos de inversión, como Fóndika, Actinver y MasFondos.

Y ya que hablamos de cursos para ser un autodidacta en la Bolsa, los de Actinver tienen su reto bursátil, que da premios a quien logre los mayores rendimientos en tres meses. Te inscribes con 1,000 pesos… y me cuentas cómo te fue.

Los bancos ya no están tan activos en esto de ofrecerte buenos rendimientos por un pagaré, como estuvieron hace un año, aunque algunos podrían sorprenderte. En este momento (mediados de marzo de 2010), Bancoppel ofrece un rendimiento de 7% anual para quien invierta cuando menos 1,000 pesos y los deje 330 días.
Recuerda que ahí hay que descontar comisiones e impuestos. También que debes tener inversiones en diferentes instrumentos y no quedarte sólo en prestarle dinero a un banco. Puedes comparar cómo andan los rendimientos ofrecidos por los bancos picándole aquí.

Si ya por fin decides invertir y te quitas esas ideas de que aquí no se puede hacer nada por culpa del gobierno, la cantina, los amigos, la familia, México, la pobreza o el pretexto que quieras inventar, te quedará todavía una fuerte tarea: vigilar cómo le va a tu inversión (nadie lo hará por ti) y evitar que te cobren comisiones de más.


En inglés se llama Chicken Little. Es el pollito que grita que el cielo se va a caer, se va a caer, porque una bellota lo golpeó en la cabeza. Ahora hay mucha gente asustada por el sorprendente crecimiento de la Bolsa Mexicana de Valores. ¿Te imaginas? Mientras que todos hablaban de crisis, en la Bolsa hubo fabulosas ganancias. Alguien que hubiera invertido 10,000 pesos en enero de 2009 en el índice de la Bolsa ahora tendría 14,000 pesos, prácticamente sin mover un dedo.

Y eso no es nada, porque en Brasil habría tenido una ganancia de 83% y en Argentina de 115%, según reporta la agencia Bloomberg.

Ya te veo tentado a aplicar el dicho popular de que todo lo que sube tiene que bajar y que por eso nunca de los nuncas entrarás a la Bolsa. Pero los dichos no bastan para explicar la realidad. Y recuerda que en una de las versiones del cuento, el maldito Foxy Loxy se come a los histéricos seguidores de Chicken Little, terrible lección para los miedosos.

Definitivamente cuando ya se está en estas alturas, no es el mejor momento para invertir en la Bolsa, así que tampoco salgas corriendo a meter el dinero para la colegiatura de los niños. Pero hay quien le ve perspectivas de que suba un poco más.

Tú no te angusties. Ni tú ni yo nos la pasamos viendo cómo se comportan las empresas mexicanas ni podríamos predecir cuál tendrá un buen crecimiento de ventas y por tanto un aumento en el valor de las acciones. Pero sí podríamos invertir un poquito de nuestro dinero en la Bolsa, en algún fondo que incluya a varias empresas (últimamente está de moda recomendar fondos que no sigan al índice, porque en éste tienen demasiado peso empresas como Telmex y América Móvil).

¿Que te asegure que vas a ganar tanto como los que ganaron en 2009? No te lo aseguro. Pero puede ser una buena idea si quieres tener un guardadito que no vas a tocar en los próximos tres años. Recuerda que debes diversificar, así que invierte en algo más. Lo que me dicen los expertos es que pregunte por fondos de deuda y me asegure de que no sean a demasiado largo plazo para aprovechar las alzas en tasas de interés que podrían venir este año.


Ni siquiera las chicas bien portadas (financieramente) van al cielo de los ricos. Resulta que una de las mujeres más disciplinadas que conozco decidió meter una buena parte de sus ahorros en un fondo de inversión a finales de 2007 y ahora jura que nunca más volverá a meterse en estas cochinadas financieras, que dan muchísimo menos que una inversión en bienes raíces, o que en un mugroso pagaré bancario (así dice ella).

Tiene algo de razón. Su inversión se ha hecho casi polvo en lo que lleva metida en ella. En 2007 metió 100,000 pesos (por decir una cantidad) y ahora ese dinero está en 62,700, una pérdida de ¡37%! Así, ¿quién va a querer meterse a inversiones financieras alguna vez? Que yo sepa, ninguna casa (fuera de Valle Dorado) pierde tan súbitamente su valor. La inversión fue en un fondo de Santander que compra acciones de empresas mexicanas, y el encargado de ese fondo salía siempre en las fotos como uno de los mejores manejadores de inversión del país y, si se apuraban, de América Latina. Mejor ni le digo a esta chica que ese señor ha sido tan premiado, porque querrá correr a golpearlo.

Ella también está muy enojada con la distribuidora de fondos que le vendió esa inversión. El asesor que la atendió al principio ya se fue. El que le siguió, también. Total que no hubo nadie en todo 2008 y 2009 para decirle que hiciera algo más que adoptar la defensa del conejo, o sea quedarse paralizado a la mitad de la carretera o frente a la serpiente.

Sí, cuando vienen las bajas en la Bolsa de Valores siempre te dicen que mejor te quedes ahí y que recuerdes que la inversión es de largo plazo. Pero si ves que las cosas empeoran y empeoran. ¿No deberían los asesores darle permiso a sus clientes de que saquen un poquito de dinero? Por cierto, si esta chica hubiera hecho esto, podría haberse recuperado un poco. Mira cómo podía haberle hecho: Cuando ella entró al fondo, cada título del mismo valía 51 pesos. Ahora vale 32. Ahí está la pérdida de 37%. Pero en abril de este año llegó a valer 22 y en septiembre llegó a 32. Si ella hubiera vuelto a entrar a ese fondo, con unos 10,000 pesos más, para ahora, esos 10,000 pesos se habrían convertido en 14,500. Una ganancia de ¡45%! En cinco meses. Que yo sepa, ninguna casa (ni siquiera en Londres) se aprecia tan rápidamente.

Pero decía mi psicoanalista que el “hubiera” es el futuro pluscuamperfecto del verbo “me equivoqué” (bueno, él lo decía con una expresión más escatológica). Es culpa del asesor por no haberla buscado para decirle que los mercados habían bajado muchísimo y que era mejor volver a entrar –en lugar de quedarse simplemente congelada- para cosechar algo del rebote. Es culpa del asesor, porque esta chica no querrá volver a hacer negocios con esa distribuidora de fondos (ni siquiera después de leer este blog). Pero ¿cuánta es nuestra culpa, como inversionistas, por no estar preguntando?

Ya sabemos que no todo está perdido, que la inversión de mi amiga algún día recuperará el nivel, pero la moraleja es que no debemos esperar sentados. No podemos estar demasiado ocupados en cosas más importantes que nuestro dinero como para no atenderlo. Porque ¿qué es más importante que nuestro dinero, aparte del amor?



Nota: Las opiniones que se presentan en la sección de blogs de CNNExpansión.com, son responsabilidad única de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión periodística de CNNExpansión.
Términos y condiciones