Mientras que tú preparas tus vacaciones en Cancún, muchos compañeros tuyos (vas a decir que son una bola de nerds) ya se están aplicando para encontrar escuela en el extranjero. Míralo como un juego de serpientes y escaleras. Los nerds a la mejor encuentran una escalera para conseguir un mejor sueldo.

Estudiar algún posgrado en Estados Unidos, Australia o Europa, cuesta cuando menos unos 30,000 dólares, tan sólo la colegiatura. Pícale aquí para ver un ejemplo de la NYU. Como tus papás fueron muy listos no sacrificaron sus mejores años para juntar ese dinero, sino que destinaron el dinero a otros fines más útiles y divertidos, ahora tú tendrás que buscar quién te paga cuando menos una parte de eso.

Mira las cuentas de alguien que está a punto de irse a estudiar a Stanford: 45,000 dólares de colegiatura cada año (por dos), 1,500 dólares de renta al mes y 2,000 dólares de gastos para vivir. Eso te da unos 87,000 dólares anuales. Él está seguro de que cuando regrese encontrará un empleo mucho mejor pagado que el que tenía.
Para pagarlo, encontró dos apoyos: El Funed (Fundación mexicana para la educación, la tecnología y la ciencia)  y el Fiderh (fideicomiso para el desarrollo de los recursos humanos). Le prestan, cada uno, alrededor de 200,000 pesos. Debe pagar el crédito del Funed en 60 meses, una vez que regrese. El crédito está en Udis y se paga con una tasa de 2%. El del Fiderh es a 10 años, con una tasa que anda en alrededor de 2.6%.

Por estas fechas empiezan todo tipo de ferias para que escojas escuela. Por ejemplo está la Expo Cursos en el extranjero, en diferentes ciudades del país, del 2 al 9 de septiembre. Y el 23 octubre es el MBA World Tour en la ciudad de México. Ahí ves el menú de posibilidades de estudio fuera del país.

Para becas y financiamiento, también hay variedad. Hay por ahí una fundación, Lumni, que se convierte en socia de tu aventura de estudiar en el extranjero. Te presta dinero y luego te cobra un porcentaje de tu sueldo cuando vuelvas a trabajar. Si ganas poquito, eso te da tiempo para pagar lo prestado. Pero tú quieres ganar mucho, así que prepárate para darles el porcentaje de pago.

Te decía que hay un montón de nerds que ya se están preparando. Porque hay tantos lugares donde estudiar –normalmente ellos hacen solicitudes en tres, cuatro, cinco escuelas para ver cuál las acepta- y tantos sitios en los cuales pedir becas y financiamiento, que hay que estar dispuesto a hacer mucho papeleo y mucho estudio. Busca, por ejemplo, en beca desafíos, en el Conacyt o entre las que publica la Secretaría de Relaciones Exteriores en su página. Ahí hay una cartelera semanal de las becas que ofrecen diferentes gobiernos para estudiantes mexicanos.

Tal vez no te conviertas en millonario, pero estudiar en el extranjero te servirá para ampliar horizontes, porque vas a ver otros paisajes, conocer gente de otras culturas y a encontrar más ofertas de empleo. Como sea pero, por favor, cuando regreses, recuerda que “aplicación” no significa “solicitud”, así que tú no “aplicas” para solicitar algo. En todo caso “te aplicas”. Fuera de ese insoportable anglicisimo que se les pega a 99% de los que estudian en el extranjero, salir un rato del país te puede hacer más productivo.



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