¿Cada cuándo volteas a ver los estados de cuenta de tus inversiones? ¿Sabes cuánto vale ese departamento/terreno/casa que se supone que compraste como inversión? Para ser inversionista necesitas dos cosas. Primero, invertir. Y segundo, saber cómo va esa inversión. De los pocos que se deciden a invertir, todavía menos personas se deciden a abrir el estado de cuenta y a analizarlo.

¿Qué deberías saber de tu inversión?

1.    ¿Cuánto vale hoy? Si tienes un fondo de inversión, es fácil, porque es muy probable que tu distribuidora tenga un sitio de Internet en donde puedes consultar hoy mismo. Si tienes una casa o un departamento, podrías preguntar cuánto valen los que están en venta en tu colonia o edificio. Sería bueno anotar en cuánto podrías vender tu casa cuando menos dos veces al año.

2.    ¿Cómo le ha ido desde la última vez que viste? ¿Ha aumentado o bajado de valor? No es para que te preocupes cada vez que baja de valor, porque si te asustas, terminarías por vender barato lo que compraste caro. Es para que veas si ya llegaste a tu objetivo. Por ejemplo, si compraste tu casa en 500,000 pesos y ya la podrías vender en 700,000, tal vez deberías aprovechar la oportunidad. O tal vez no.

3.    ¿Qué quieres conseguir? Lo mejor sería tener un objetivo claro de inversión. Si entras a un fondo, es porque tienes alguna meta. Revisa si el fondo ya llegó al valor que esperabas. Y si no ha llegado en el tiempo que esperabas, es momento de buscar a tu asesor para ver si la estrategia de inversión está funcionando o si es necesario cambiarla.

4.    ¿Cómo podría mejorar? Es cierto que esto de invertir se debe pensar para el largo plazo. Entre tus objetivos debería estar el retiro y dicen los que saben que a éste le debes dedicar como 10% de tu sueldo (aparte de lo que ya está en tu afore). Pero no se trata de que te desentiendas de tu dinero durante los 20, 30 o 40 años que te faltan para retirarte. Hay que darle una revisadita, para ver si va por el buen camino. Insisto en que no hay que creerse corredor de Bolsa y tomar decisiones de cambiar la inversión cada vez que estornuda Carstens. Pero sí estar al pendiente, para que tu asesor te diga cómo mejorar.


En inglés se llama Chicken Little. Es el pollito que grita que el cielo se va a caer, se va a caer, porque una bellota lo golpeó en la cabeza. Ahora hay mucha gente asustada por el sorprendente crecimiento de la Bolsa Mexicana de Valores. ¿Te imaginas? Mientras que todos hablaban de crisis, en la Bolsa hubo fabulosas ganancias. Alguien que hubiera invertido 10,000 pesos en enero de 2009 en el índice de la Bolsa ahora tendría 14,000 pesos, prácticamente sin mover un dedo.

Y eso no es nada, porque en Brasil habría tenido una ganancia de 83% y en Argentina de 115%, según reporta la agencia Bloomberg.

Ya te veo tentado a aplicar el dicho popular de que todo lo que sube tiene que bajar y que por eso nunca de los nuncas entrarás a la Bolsa. Pero los dichos no bastan para explicar la realidad. Y recuerda que en una de las versiones del cuento, el maldito Foxy Loxy se come a los histéricos seguidores de Chicken Little, terrible lección para los miedosos.

Definitivamente cuando ya se está en estas alturas, no es el mejor momento para invertir en la Bolsa, así que tampoco salgas corriendo a meter el dinero para la colegiatura de los niños. Pero hay quien le ve perspectivas de que suba un poco más.

Tú no te angusties. Ni tú ni yo nos la pasamos viendo cómo se comportan las empresas mexicanas ni podríamos predecir cuál tendrá un buen crecimiento de ventas y por tanto un aumento en el valor de las acciones. Pero sí podríamos invertir un poquito de nuestro dinero en la Bolsa, en algún fondo que incluya a varias empresas (últimamente está de moda recomendar fondos que no sigan al índice, porque en éste tienen demasiado peso empresas como Telmex y América Móvil).

¿Que te asegure que vas a ganar tanto como los que ganaron en 2009? No te lo aseguro. Pero puede ser una buena idea si quieres tener un guardadito que no vas a tocar en los próximos tres años. Recuerda que debes diversificar, así que invierte en algo más. Lo que me dicen los expertos es que pregunte por fondos de deuda y me asegure de que no sean a demasiado largo plazo para aprovechar las alzas en tasas de interés que podrían venir este año.


Ni siquiera las chicas bien portadas (financieramente) van al cielo de los ricos. Resulta que una de las mujeres más disciplinadas que conozco decidió meter una buena parte de sus ahorros en un fondo de inversión a finales de 2007 y ahora jura que nunca más volverá a meterse en estas cochinadas financieras, que dan muchísimo menos que una inversión en bienes raíces, o que en un mugroso pagaré bancario (así dice ella).

Tiene algo de razón. Su inversión se ha hecho casi polvo en lo que lleva metida en ella. En 2007 metió 100,000 pesos (por decir una cantidad) y ahora ese dinero está en 62,700, una pérdida de ¡37%! Así, ¿quién va a querer meterse a inversiones financieras alguna vez? Que yo sepa, ninguna casa (fuera de Valle Dorado) pierde tan súbitamente su valor. La inversión fue en un fondo de Santander que compra acciones de empresas mexicanas, y el encargado de ese fondo salía siempre en las fotos como uno de los mejores manejadores de inversión del país y, si se apuraban, de América Latina. Mejor ni le digo a esta chica que ese señor ha sido tan premiado, porque querrá correr a golpearlo.

Ella también está muy enojada con la distribuidora de fondos que le vendió esa inversión. El asesor que la atendió al principio ya se fue. El que le siguió, también. Total que no hubo nadie en todo 2008 y 2009 para decirle que hiciera algo más que adoptar la defensa del conejo, o sea quedarse paralizado a la mitad de la carretera o frente a la serpiente.

Sí, cuando vienen las bajas en la Bolsa de Valores siempre te dicen que mejor te quedes ahí y que recuerdes que la inversión es de largo plazo. Pero si ves que las cosas empeoran y empeoran. ¿No deberían los asesores darle permiso a sus clientes de que saquen un poquito de dinero? Por cierto, si esta chica hubiera hecho esto, podría haberse recuperado un poco. Mira cómo podía haberle hecho: Cuando ella entró al fondo, cada título del mismo valía 51 pesos. Ahora vale 32. Ahí está la pérdida de 37%. Pero en abril de este año llegó a valer 22 y en septiembre llegó a 32. Si ella hubiera vuelto a entrar a ese fondo, con unos 10,000 pesos más, para ahora, esos 10,000 pesos se habrían convertido en 14,500. Una ganancia de ¡45%! En cinco meses. Que yo sepa, ninguna casa (ni siquiera en Londres) se aprecia tan rápidamente.

Pero decía mi psicoanalista que el “hubiera” es el futuro pluscuamperfecto del verbo “me equivoqué” (bueno, él lo decía con una expresión más escatológica). Es culpa del asesor por no haberla buscado para decirle que los mercados habían bajado muchísimo y que era mejor volver a entrar –en lugar de quedarse simplemente congelada- para cosechar algo del rebote. Es culpa del asesor, porque esta chica no querrá volver a hacer negocios con esa distribuidora de fondos (ni siquiera después de leer este blog). Pero ¿cuánta es nuestra culpa, como inversionistas, por no estar preguntando?

Ya sabemos que no todo está perdido, que la inversión de mi amiga algún día recuperará el nivel, pero la moraleja es que no debemos esperar sentados. No podemos estar demasiado ocupados en cosas más importantes que nuestro dinero como para no atenderlo. Porque ¿qué es más importante que nuestro dinero, aparte del amor?


¿Te acuerdas de mi cuñada, la emprendedora? Sí, la que vende vitaminas, seguros, tiempo aire del celular, lo que encuentre que le ayude a completar el gasto de la casa. Hace poco se enteró de que podía invertir también en la Bolsa de Valores y obtener buenas ganancias. Pero algunos familiares cercanos le dijeron que mejor no, que ni lo intentara, porque en la Bolsa se han perdido muchas fortunas. Es que para muchos de nosotros, la Bolsa es como una ruleta rusa, o ganas mucho, o pierdes mucho, y nunca entendiste por qué.

El caso es que la Bolsa es mucho más inocente de lo que crees. Es un lugar en el que tú compras partes de empresas que pueden tener buenos planes de negocio y que gracias a ello te pueden dar ganancias. No es la representación maldita del imperialismo yanqui (aunque la mayoría de los que aprovechan las oportunidades ahí son extranjeros).

Es muy sencillo. Imagínate que tu amiga Silvia quiere abrir un café y te invita a invertir en su empresa. Te vende una participación de 10% en una compañía que vale 100 pesos. En cuanto su café empieza a tener clientes, a conocer mejor a sus proveedores, a manejar bien a sus empleados y sus costos, entonces vale más. Ya no vale 100 pesos, sino, tal vez, 300. Entonces tu participación vale 30 pesos, ya no 10 pesos. Puedes ganar si encuentras a alguien que te compre tu participación porque cree que el negocio seguirá creciendo y aumentando de valor. Tan tan.

Eso es todo lo que pasa en la Bolsa y aún así, hay quien le teme, porque cree que vendrá el señor del costal y se llevará su dinero. Lo único que tienes que hacer es analizar bien qué es lo que estás comprando, u obtener una buena asesoría. Pero como te da flojera hacerlo, mejor te vas a gastar 10,000 pesos este año en bares y restaurantes caros. ¿Qué buen negocio, verdad?

Para que le entiendas un poco más a la Bolsa, Carlos Ponce, director de Análisis y Estrategia de Ixe Grupo Financiero, acaba de publicar el libro “el riesgo es no invertir en Bolsa”.

El nuevo libro de Carlos Ponce

El nuevo libro de Carlos Ponce

Ahí te hace un pequeño cuestionario, no para que te asustes, sino para que veas lo que tienes que conocer antes de meterte a invertir en Bolsa. Es algo que tú puedes aprender y es mucho más sencillo que leer a Tolkien, por ejemplo. Mira estas preguntas tomadas del libro de Ponce. Verás que no es tan difícil obtener esa información si no la tienes. O puedes encontrar a un buen asesor que pueda contestar preguntas como estas. Y entonces sí, ponerte a invertir, pero ya.

Contesta sí o no:

¿Sabes cómo han sido los rendimientos de nuestra Bolsa vs. otras alternativas a mayor plazo?

¿Sabes qué es el IPyC y cómo se conforma?

¿Sabes qué es el Ebitda?

¿Sabes cómo se determina un precio objetivo de una empresa y/o la estimación de IPyC?

¿Tienes una metodología clara para invertir en Bolsa?

¿Sabes cómo medir el rendimiento probable de tu portafolio?

¿Sabes cómo medir el nivel de riesgo de tu portafolio?



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