Ésta es parte de una serie de blogs del clan financiero para hablar de cine y dinero. El blog que sigue de éste es el de So, de BlogyLana, que nos dice cuándo la falta de dinero nos puede llevar a desnudarnos.
1. Te engaño con el dinero. No, nunca la engañó con otra. La infidelidad era demasiado para los estudios que produjeron la película en aquella época y no iban a poner al galán Cary Grant en el papel de un adúltero. Aún así, en Suspicion (Sospecha), el personaje de Gary Grant engaña a su esposa… porque se gasta su dinero en las apuestas y se endeuda, sin avisarle. Esta doble vida lo vuelve sospechoso de querer asesinarla. La esposa, representada por Joan Fontaine, y nosotros los espectadores estamos todo el tiempo temerosos de que quiera matarla para quedarse con su dinero y así seguir con la vida disipada. ¿Estás en una situación así? ¿De verdad sabes en qué se está gastando el dinero tu pareja? ¿Comparten las metas? Si no, cuidado. Porque la próxima vez que te suba un vaso de leche estarás temeroso de que lo que en realidad busca es deshacerte de ti, para poder usar sin freno la tarjeta de crédito.
2. El dinero es mágico. Otra película viejita. ¿Qué pasa cuando de pronto se van tus papás de casa y estás en condiciones de gastar el dinero? Que habrá que encontrar la manera de hacer negocio para volver a gastar. Es lo que descubre Tom Cruise en Risky Business. ¿Qué tan terrorífico puede ser esperar a que regresen los padres y se enteren de que hay que sacar el Porsche del Lago Michigan?
3. Y ahora ¿en qué gasto? En la mayoría de las películas de Woody Allen, el dinero no es el problema. Los personajes siempre se juntan a comer en restaurantes lujosos, visten a la última moda que se permite un demócrata estadounidense (nada escandaloso, pues) y pasean por Nueva York, París o Londres sin más preocupaciones fuera del matrimonio, la fidelidad, la inmortalidad y el arte. Pero en “Conocerás al hombre de tus sueños” (You Will Meet a Tall, Dark Stranger”), el personaje de Anthony Hopkins descubre que por más que se gaste el dinero de su vejez, la satisfacción no es la que esperaba, porque tiene que aceptar la terrible realidad de que a cierta edad ya no se pueden disfrutar los placeres de la juventud. ¿Le llegó el moralismo a Woody Allen? No. Descubre con tristeza que en cierto momento llega una barrera física que nos impide seguir gastando en lo que antes nos hacía felices.

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El Robert Di Nero es el alter ego financiero de Roberto Morán. Como es un personaje ideal, Robert Di Nero se siente tranquilo con la forma en que maneja su dinero y toma decisiones de inversión racionales, sin olvidar que la vida también se hizo para divertirse y no sólo para acumular. Como Roberto Morán es un personaje real, no siempre sabe cómo organizarse y está lleno de preguntas sobre la forma de manejar el dinero. Morán es economista y periodista. Y esperemos que la conjunción de los dos te ayude a ti.
[...] Para leer sobre otra película que contiene lecciones financieras ve al blog de Roberto Morán, El camino amarillo. [...]
Que buen articulo, definitivamente el dinero es el mayor manipulador de nuestros actos, nos transforma de manera impresionante.