“Un padre puede dar a sus hijos lo suficiente para que hagan lo que quieran, pero no tanto para que no hagan nada.”   Warren Buffett

Peter BuffettLos empresarios familiares tienen el propósito de crear un patrimonio para dar bienestar a su familia. La consolidación del patrimonio es una tarea de toda la vida, pero en algún momento los empresarios familiares tienen que decidir que hacer con ese patrimonio, ya que nadie es eterno. El patrimonio creado debe ser una bendición para la familia pero en ocasiones puede ser un maleficio.

Entre más grande es el éxito económico de los empresarios familiares, más importante es la decisión de cómo distribuir el patrimonio entre los cónyuges, hijos y familiares. En este sentido, quiero compartir unas ideas de uno de los “herederos más ricos del mundo.”

 A principios del mes de octubre estuve en una conferencia del FFI (Family Firm Insitute) en la cual Peter Buffett, hijo de Warren Buffett, fue el expositor principal. Peter es una persona muy agradable y no obstante que pertenece a una de las familias más ricas del mundo es un tipo “normal”. Peter escribió un libro titulado “Life is what you make it”. En su intervención Peter nos compartió aspectos importantes de su vida que están descritos en su libro.

Peter argumenta que la vida de cada quien se desarrolla a partir de los valores que adoptamos y las decisiones que tomamos. Dice que nosotros somos responsables de buscar lo que nos apasiona y dirigir nuestros esfuerzos en ese sentido. Peter señala que los principales valores que le inculcaron sus padres fueron la confianza, la tolerancia, la educación y el auto-respeto a si mismo.

Peter reconoce que al nacer “nadie se merece nada”, es decir que los hijos de los ricos no se hacen merecedores de la fortuna de sus padres por el mero hecho de ser hijos de tales padres. Comenta que muchos herederos se “echan a perder” por las ventajas que reciben sin haberlas “ganado” por un esfuerzo propio.

Peter asegura que el auto-respeto solamente se puede alcanzar cuando la persona genera con su esfuerzo las recompensas que le puede dar la vida. Subraya que el dinero no puede “comprar la felicidad”, lamenta que algunos padres “sustituyan el amor por el dinero”. En este sentido, los padres quieren hacer “la vida fácil” para lo hijos y les resuelven todo, impidiendo que los hijos puedan tener logros propios que alimenten su auto-estima y la confianza en sí mismos.

Peter nos platicó que su padre Warren Buffett, siempre le dijo que cada persona tenia que hacerse responsable de su futuro y que sus hijos no debían crecer pensando que el patrimonio de su padre les aseguraba una vida sin trabajar. Incluso relató que su padre les dijo a sus hijos que su patrimonio no sería para ellos.

A la luz de esta enseñanza de su padre, Peter Buffett se decidió a buscar su pasión, que en su caso, fue la música. Desde muy joven se dedicó a la composición de música para comerciales y más adelante para películas. El sabía que la fortuna de su padre era de Warren y no de sus hijos.

En 2006, Warren Buffett, hizo pública su decisión de donar $37 billones de dólares de su fortuna a la Fundación de Bill y Melinda Gates, en ese mismo momento entregó a sus tres hijos, un billón de dólares a cada uno, para fondear una fundación para cada hijo. Este dinero, no era para el beneficio de sus hijos, sino para que cada uno pudiera decidir a “quien y cómo lo quería donar”.

Peter decidió crear una fundación para dar recursos a las niñas necesitadas del mundo, pensando que las niñas un día serán madres, y como madres encabezarían a una familia y que la familia podría velar por sus integrantes y así el dinero de su fundación podrá “ayudar a cambiar el mundo”.

Peter nos dijo con toda naturalidad que el sabía que el dueño de su fortuna era su padre y que Warren tenía todo el derecho de hacer con su dinero lo que el quisiera. El manifiesta que aceptó la decisión de su padre sin dudar y que ahora tiene un gran reto de poder “devolver a la comunidad” un dinero que el no ganó pero que ahora él es responsable de usar esos recursos para incidir positivamente en el mundo.

¿Cómo padres que queremos hacer con nuestro patrimonio? ¿Cómo hijos que queremos que hagan nuestros padres con su patrimonio? ¿Tenemos derecho a exigir? ¿Qué hemos hecho para merecer una herencia?

 Visita: www.profitconsulting.com

Sígueme en twitter: @mrbprofit

 

 

 

 


convencimiento“Tu actitud atrae más que tu belleza.”     Anónimo

“Todos podemos ser más exitosos si logramos conectar con nuestros familiares, amigos, jefes, empleados, colegas, socios, clientes, proveedores o incluso extraños, en 90 segundos o menos”. Este es el tema del libro, “Convince Them in 90 Seconds or Less!”del experto en comunicación, Nicholas Boothman.

Los empresarios familiares sabemos que el éxito de nuestras empresas depende de un factor principal: Comunicación, Comunicación, Comunicación! Por ello resultan muy relevantes las enseñanzas de Boothman.

Convencer significa: “lograr que los demás quieran hacer, lo que tú quieres que hagan”. Existen 6 maneras de lograr que la gente haga algo: con la ley, con dinero, con fuerza física, con fuerza emocional, con belleza física o con persuasión.

El convencimiento se inicia desde que conoces a alguien o cuando lo vuelves a ver. Las 3 reglas básicas para conectar cuando se conoce alguien son: Véalo a los ojos y sonría; Copia sus movimientos; Captura su imaginación para capturar su corazón.

Aristóteles decía que la persuasión efectiva radica en 3 componentes: la confianza, la lógica y la emoción. Esto significa que la primera impresión depende de lograr confianza a través de tu persona (tu presencia física y vestimenta), tu reputación (tus conocimientos) y tu actitud (el lenguaje corporal, las palabras y el tono de la voz); presentar tu caso con una lógica impecable y; emplear la emoción (ser entusiasta, curioso y mostrar interés) para cerrar el ciclo de persuasión.

Para convencer, tienes que lograr que tu interlocutor confíe en ti, que tu presentación tenga sentido y que lo muevas, todo esto tiene que ocurrir en muy poco tiempo. El mejor indicador de una comunicación efectiva es la respuesta que obtengas. Boothman dice: “No existe el fracaso, todo es retroalimentación.” Si no logras tu objetivo debes intentarlo de nuevo.

Por eso, es importante saber claramente lo que queremos lograr, ver con objetividad qué estamos logrando, para cambiar lo que sea necesario para lograr lo que queremos.

¿Consideras que tú puedes convencer a cualquiera en 90 segundos? ¿Puedes generar confianza, presentar tu caso de manera lógica y mover las emociones de los demás?

Visita: www.profitconsulting.com

Sígueme en twitter: @mrbprofit

 

 


“Todo puede serle arrebatado a un hombre, menos la última de las libertades humanas: el elegir su actitud en una serie dada de circunstancias, de elegir su propio camino.” Víctor Frankl

optimismoEl empresario familiar tiene una responsabilidad tripartita: fomentar la armonía y felicidad de su familia, lograr el éxito de su empresa y propiciar la continuidad de su patrimonio. Para lograr buenos resultados en estos tres ámbitos debe recurrir a la ventaja del optimismo.

El Dr. Terry L. Paulson, nos relata en su libro, The Optimism Advantage, 50 verdades que nos pueden ayudar a transformar nuestras actitudes y acciones en buenos resultados. Para que el optimismo funcione, tenemos que aprender a pensar y actuar de manera diferente. Debemos dejar de ser nuestro peor enemigo y empezar a ser nuestro mejor amigo. Nuestras actitudes y nuestras acciones deben cambiar, deben ser más positivas.

El empresario familiar sabe que la “vida es dura” y que ser el jefe de la familia y de la empresa es una tarea difícil que demanda un esfuerzo permanente y bien encaminado. Para saber dirigir nuestra tarea es importante conocer la plegaria de la serenidad que nos comparte el pastor americano Reinhold Niebuhr: “Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar y la sabiduría para conocer la diferencia.”

 El empresario familiar tiene que aceptar y mejorar sus reacciones, ante las adversidades y las bendiciones que experimenta en su vida. Tiene que asumir la responsabilidad sobre sus actitudes y acciones de manera que hagan diferencia en su vida. Tiene que buscar el logro de los éxitos empresariales y también el fortalecimiento de las relaciones humanas de sus seres queridos.

El empresario familiar tiene que vivir con lo propio, enfrentar la realidad sin perder la fé. También debe ser agradecido con la vida, enfocándose en lo que tiene y no en lo que le falta. El optimista decide ser un superviviente y no una víctima, deja de quejarse de todo y se dedica a lograr lo que se propone.

El empresario familiar sabe que una visión sin acción es sólo un sueño, acción sin visión es sólo “movimiento sin rumbo” y que si tiene una visión con acción, puede cambiar a su familia y a su empresa. Para ello debe tener la actitud de “aprender todos los días” y mantenerse “actualizado” ante los cambios en el mercado de su empresa y en la dinámica de su familia.

Para ser exitoso, el empresario familiar debe cuidar su salud, para ello debe aprender a comer sanamente y hacer ejercicio diario. Un cuerpo sano mantiene una mente sana que puede tener mayor vitalidad y mejor actitud para enfrentar los retos de la vida. El éxito se alcanza con perseverancia, persistencia y pasión.

El optimista evade los pensamientos catastróficos pero asume una auto-crítica constructiva. Tiene la capacidad de convertir las adversidades en oportunidades. No tiene miedo en fracasar, pues sabe que se tiene que levantar. Aprende de los errores y sale fortalecido al superar los obstáculos. Sabe cuando hace las cosas bien, cuando tiene que corregir y cuando puede mejorar.

El optimista aprecia los placeres sencillos y tiene sentido del humor y sabe aprovechar la capacidad de reírse de sí mismo y compartir una buena carcajada con los demás. Sonríe al empezar el día y agradece lo avanzado cuando termina. Tiene una red de apoyo en sus familiares, amigos, socios, empleados, clientes y proveedores. Sabe que el “que persevera alcanza”.

¿Eres optimista? Sabes lo que significa el optimismo? Puedes aprovechar la ventaja del optimismo en el desarrollo de tu familia, en tu empresa y en tu patrimonio?

 Visita: www.profitconsulting.com

Sígueme: @mrbprofit

 


“Hablando se entiende la gente.” Dicho popular

hablando se entiende la genteEn la familia y en la empresa, una de las actividades más importantes y más complejas es aprender a entender a la gente. Todos queremos entender mejor a nuestros familiares para “llevarla mejor y tener una mejor relación familiar”; en los negocios, queremos entender mejor a nuestros clientes para atenderlos mejor; queremos entender mejor a nuestros empleados para motivarlos y lograr su mejor esfuerzo en el trabajo; y queremos entender mejor a nuestros socios para alinear nuestras acciones hacia el éxito y continuidad de nuestra empresa.

Nicholas Epley, profesor de la University of Chicago, Booth School of Business, nos enseña en su libro: Mindwise, How we understand what others think, believe, feel and want, cómo cada persona trata de comprender a los demás usando algunas técnicas útiles y otras que parecen muy buenas pero que nos pueden complicar la tarea de entender a las personas.

El autor argumenta que muchas personas consideran que tienen un “sexto sentido” que les permite entender mejor a los demás, es decir que pueden “leer la mente”. Estas personas piensan que pueden inferir lo que los demás piensan, creen, sienten, necesitan y desean. A veces nosotros pensamos que tenemos ese poder de saber que está pasando en las mentes de los demás. En ocasiones estamos en lo correcto pero muchas veces nos equivocamos.

Para entender mejor a los demás tenemos que considerar si existe una cercanía o una distancia, tanto física como psicológica. Cuando la distancia es grande, llegamos al extremo de pensar que la otra persona “no tiene cabeza”. Esa indiferencia o displicencia puede ser el origen de grandes conflictos. Lo que debemos intentar es conectar con la otra persona.

Para conectar queremos saber que piensa la otra persona. Para ello solemos usar 3 estrategias: inferir sus pensamientos a partir de los nuestros; hacer uso de estereotipos; o inferir a partir de las acciones de los demás.

El reto inicial es que nuestro “egocentrismo”, nos puede llevar a concluir que todos deben pensar igual que nosotros. Aquí pueden surgir 2 problemas: “el problema de atención” y el “problema de interpretación”. El primero implica que 2 personas están poniendo su atención en información distinta o en problemas distintos. El segundo caso, implica que 2 personas están viendo lo mismo pero lo están evaluando de manera diferente.

El “problema de atención” se puede solucionar precisando cual es el tema a tratar. El “problema de interpretación”, es mucho más complicado, ya que la gente ve las cosas a través de sus “lentes”. Es decir, considerando su experiencia, sus conocimientos, su posición, sus actitudes e intenciones. Entre más sepamos de la otra persona será más fácil entenderla.

Cuando no conocemos bien a la otra persona o tenemos una relación distante, solemos usar “estereotipos”, que son un conjunto de creencias sobre las características personales de quienes pertenecen a un grupo. Los estereotipos pueden darnos una idea general del promedio del grupo pero pueden ser muy equivocados al considerar a una persona en particular.

La tercera estrategia implica inferir los pensamientos de los demás por sus acciones. Algunas personas dicen que “pueden leer a las personas” por sus gestos faciales y su lenguaje corporal. Si somos buenos observadores en algunas ocasiones podemos tener éxito en entender mejor lo que está pasando. En otros casos podemos ser engañados por personas que saben disimular sus verdaderas intenciones y mostrarnos “otra cara”.

El autor concluye diciendo que es más recomendable “obtener” la perspectiva de los demás que “inferirla”. Epley señala que para entender a la gente se necesita preguntar y escuchar con atención. Con mucha frecuencia pensamos que es más fácil “suponer y adivinar” las intenciones de los demás que “preguntar directamente”.

A las personas no les gusta expresar sus sentimientos por miedo a sufrir un castigo o alguna penalidad. Es necesario construir un escenario de seguridad y certeza, así como demostrar una disposición honesta de escuchar y tomar en cuenta lo que se dice.

Entender a los demás significa “obtener” la perspectiva de los demás de manera directa y verificar que se entendió a satisfacción del otro. Esto implica tener la humildad de reconocer que no “tenemos un sexto sentido infalible” y que es mejor entender a los demás como son que imaginarnos algo que no es real.

¿Sabes cómo entender a los demás? Consideras que sólo tú tienes la razón? Prefieres inferir que piensan los demás? Puedes crear un ambiente de seguridad y escuchar atentamente lo que te dicen?

 Visita: profitconsulting.com

Sígueme en twitter: @mrbprofit

 

 

 

 

 

 

 


“Somos lo que comemos.”   Dicho popular

sana nutricion y ejercicioHace un mes me invitó el periodista Carlos Mota, a su programa de televisión en el canal Bloomberg-El Financiero, a conversar sobre las empresas familiares. Al terminar mi intervención, Carlos me regaló su libro: Las 24 Nutriólogas de México.

Este libro es una joya, relata la vida y las experiencias de las 24 nutriólogas más exitosas de México. Cada una de estas 24 mujeres preparó un texto en el que narra cómo decidió convertirse en nutrióloga, cuales han sido sus vivencias personales y profesionales, sus logros y dificultades en la profesión y que es lo que aportan a sus pacientes y a México (no es un libro de recetas es un libro de enseñanzas prácticas para una mejor vida).

Me llamó mucho la atención que todas coinciden en que el reto de mejorar la salud de cada persona, cada familia y de todo el país recae en una sana nutrición y ejercicio.

Lamentablemente, nuestro país encabeza la lista de naciones con mayor obesidad y sobrepeso en el mundo. Esto nos lleva a la imperiosa necesidad de educar a la población sobre la importancia de una buena alimentación y una actividad física.

Las nutriólogas señalan que una buena alimentación se basa en un balance entre las grasas, los carbohidratos y las proteínas, para que estos nutrientes tengan un buen funcionamiento en nuestro cuerpo. También es importante que las porciones sean las adecuadas.

Las expertas en nutrición aseguran que la buena alimentación no requiere de un gran presupuesto económico, sino de mucha disciplina para comer lo que debe ser y en las cantidades correctas. (comparten ideas creativas de cómo mezclar ingredientes para lograr comidas diferentes y sabrosas).

Es muy interesante saber que todas las nutriólogas reconocen que la buena nutrición no implica la prohibición de algunos alimentos.. Todas admiten comer, de vez en cuando, taquitos, antojitos y postres. Lo importante es que no se repita todos los días y que las cantidades no sean exageradas.

El ejercicio es un común denominador de todas ellas. Predican con el ejemplo al recomendar a sus pacientes que se ejerciten al menos 30 minutos al días. Las nutriólogas bailan, corren, hacen yoga, nadan o practican algún deporte.

Todas ellas insisten que la sana nutrición y el ejercicio nos traerá bienestar, no solo en cuanto al estado físico y mental de cada persona sino en cuanto a su condición anímica y sus relaciones con los demás. Es decir nuestra salud afecta nuestros aspectos emocionales y psicológicos y la manera como nos llevamos con las personas que nos rodean en la casa y en el trabajo.

En la empresa familiar, la armonía es vital para que la dinámica familiar sea positiva y así todos los integrantes de la familia puedan contribuir favorablemente en la gestión de la empresa y en la continuidad del patrimonio.

¡Qué importante es la enseñanza de que comiendo bien y haciendo ejercicio, podemos mejorar nuestra salud, nuestra actitud y nuestros logros en la familia y en la empresa!

¿Cuáles son tus hábitos alimenticios y de ejercicio? ¿Conoces las características de lo que comes? ¿Tratas de tener una alimentación balanceada? ¿Comes de más? ¿Practicas algún deporte o haces ejercicio de manera habitual?  

Visita: www.profitconsulting.com

Sígueme en twitter: @mrbprofit


“El que pega primero, pega dos veces.”   Refrán popular

imagen del primeroLos mercados empresariales en la actualidad exigen que las empresas deban actualizar su oferta de bienes y servicios a lo que demanda el consumidor. Las empresas familiares tienen que adaptarse a los cambios y decidir si quieren ser los primeros en introducir algo nuevo o aguardar para ser los mejores, una vez que se superan las fallas iniciales.

Dos empresas muy conocidas, Google y Amazon, lograron el éxito por caminos diferentes. Amazon fue la primera empresa que se especializó en la venta por Internet, comenzando con libros y ahora se amplió a todo tipo de artículos de consumo. Google no fue la primera empresa de buscadores, pero hoy día es la mejor y controla su mercado.

Amazon arrancó en 1995, siendo el pionero en su mercado y pasó muchos años antes de ser rentable y ahora domina su mercado y acabó con empresas tradicionales que vendían libros en librerías. Por su lado, Google, no fue la primera empresa de buscadores en Internet. Nació en 1998 y fue un participante más en un mercado dominado por los iniciadores del negocio. Alcanzó el éxito por tener el mejor servicio, el más rápido y el más preciso.

Es difícil y arriesgado ser el primero en cualquier negocio. Implica asumir un riesgo mayor al entrar en un campo no conocido. Para ello, se requiere tener una ventaja competitiva que le permita sobrevivir el tiempo necesario para que el consumidor conozca las ventajas de sus productos o servicios y así aprovechar su condición de “first-mover”. El ser el primero permite tener un mejor precio y asegurar las mejores ubicaciones físicas y digitales.

El otro camino, implica ser más cauteloso y entrar a los mercados con la estrategia de desarrollar los productos y servicios, aprendiendo de la competencia y de la reacción del mercado. Este modelo de crecimiento exige aprender de los errores de los demás y construir sobre lo que los otros inician.

Las empresas familiares deben estar conscientes de la realidad de su situación estratégica, es decir, identificar “que recursos tenemos” y “que es lo que sabemos hacer”. Una vez realizado este autodiagnóstico empresarial se puede decidir si queremos ser el primero o ser el mejor.

¿Cuáles son los recursos de tu empresa? ¿Qué es lo que sabes hacer? ¿Qué prefieres, ser el primero o ser el mejor?

 Visita: www.profitconsulting.com

Sígueme en twitter: @mrbprofit

 

 


“Percepción + Visibilidad = Influencia.” Joel A. Garfinkle

Percepcion y visibilidad La mayoría de las personas desean que su carrera profesional empresarial siga adelante con éxito y piensan que con trabajar duro y hacer su mejor esfuerzo es suficiente. Sin embargo, en la actualidad no basta con cumplir con tus labores y obtener buenos resultados. Se requiere que los altos niveles de la empresa conozcan tu existencia, que valoren tus logros y que tomen en cuenta tus ideas.

En este sentido, el autor Joel A. Garfinkle, en su libro Getting Ahead, propone que los ejecutivos que quieran tener una carrera exitosa deben seguir el Modelo Percepción-Visibilidad-Influencia (Modelo P-V-I).

Garfinkle argumenta que los ejecutivos, primero, deben estar conscientes de la percepción que los demás tienen de ellos, para poder mejorarla, después tienen que incrementar su visibilidad y finalmente tienen que ejercer su influencia en la organización para poder avanzar.

La percepción no significa lo que nosotros vemos, sino lo que ven los demás. Nuestro reto es entender que una cosa es cómo nos percibimos a nosotros mismos y otra es cómo nos perciben los demás.

El proceso de percepción inicia con una observación de nuestros actos seguida por una evaluación, misma que genera una opinión. Con base en la opinión se emite un juicio que da lugar a la percepción. La percepción (correcta o incorrecta) se puede convertir en la realidad y esta puede dar lugar a una creencia que a su vez se puede traducir en la interpretación de la verdad.

Si estamos conscientes de este proceso, podemos evolucionar a definir cómo quisiéramos que nos perciban y qué tenemos que cambiar para lograrlo. Esto implica hacer lo necesario para que se conozcan nuestros resultados y la contribución que hacemos para el éxito de la empresa.

Si logramos mejorar nuestra percepción debemos incrementar nuestra visibilidad. Se dice que en la empresa “si no eres visible te vuelves invisible”. Con la visibilidad, fortalecemos nuestra auto-confianza y podemos tomar riesgos para aprovechar oportunidades sin miedo al fracaso.

El proceso de visibilidad tiene varias etapas: comienza con hacerte notar, después destacar, para que te reconozcan, te recuerden, te valoren y finalmente tengas impacto.

La clave para incrementar tu visibilidad es tener iniciativa. Es decir, “hacer lo correcto sin que te lo tengan que decir”. Muchas personas no tienen iniciativa porque están conformes con su nivel actual de compromiso y esfuerzo. Pero si quieres destacar tienes que buscar más trabajo retador y asumir las responsabilidades inherentes a esas tareas.

Finalmente, el ejecutivo tiene que generar influencia. Por influencia debemos entender el poder de alterar o cambiar las situaciones y los desenlaces. Las personas con influencia “son capaces de lograr que las cosas sucedan.”

Existen 5 maneras principales para tener influencia: desarrollar una sólida reputación (basada en credibilidad, confiabilidad y respeto); contar con conocimientos y habilidades (reflejadas en competencias y logros); tener presencia personal (fuerte personalidad, ser asertivo y tener auto-confianza); ser agradable (caerle bien a todos, ser carismático y optimista); y tener poder de persuasión (convencer a la gente, crear alianzas y lograr acuerdos).

La formula ganadora en la actualidad es: percepción+visibilidad=influencia.

¿Cuál es la percepción que tienen los demás de ti? ¿Tienes visibilidad? ¿Ejerces influencia?

 Visita: www.profitconsulting.com

Sígueme en twitter: @mrbprofit

 


“¡Jesús sé mi guía, condúceme!”  San Ignacio de Loyola

6 caminosLa empresa familiar nace por la iniciativa de un emprendedor que quiere generar bienestar para su familia.  Usualmente el emprendedor crea su empresa porque tiene FE en su idea, en su proyecto, en su capacidad de trabajo, en su familia, en Dios…

La semana santa es un buen momento para reflexionar sobre los caminos del Señor.  San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, enseñaba que existen 6 caminos para llegar a Dios: el camino de la fe, el camino de la independencia, el camino de la incredulidad, el camino de regreso, el camino de la exploración y el camino de la confusión. Todos los caminos tienen sus ventajas y desventajas.

El camino de la fe es el que siguen las personas que nacieron en una familia creyente que los introdujo a la religión desde su infancia.  Estas personas oran de manera regular, asisten a las ceremonias religiosas y se mantienen cercanos a Dios.  La fe es un regalo de Dios, que es como un jardín muy hermoso, que requiere paciencia, perseverancia y trabajo duro y constante.  El riesgo de este camino es la incapacidad de entender a las personas que siguen otros caminos y juzgarlos con dureza.

El camino de la independencia lo transitan las personas que han tomado la decisión de separarse de las instituciones religiosas, pero que siguen creyendo en Dios. Estas personas se alejan de la Iglesia pero siguen a Dios. Su independencia les permite ver las cosas “de otra manera” pero corren el riesgo de buscar una religión perfecta, que no existe.

El camino de la incredulidad lo viven las personas que no solo no creen en las instituciones religiosas, sino que han llegado a la conclusión de que Dios no existe o no puede existir. Estas personas han buscado la prueba de la existencia de Dios y no la han encontrado, han visto el sufrimiento intenso en el mundo y rechazan la existencia de Dios. El problema de este grupo de personas es que esperan comprobar la presencia de Dios desde un punto de vista meramente intelectual.

El camino de regreso es para las personas que se alejaron de la fe pero que viven un encuentro que los regresa a su origen.  Muchas personas viven alejadas de Dios y sus organizaciones, pero al experimentar un suceso importante, recapacitan y regresan.  El evento puede ser dramático, como la muerte de un ser querido o puede ser un gran éxito que nos lleva a preguntarnos: ¿Esto es todo lo que hay?

 El camino de la exploración es para los inquietos y curiosos que desean conocer lo que existe en otras latitudes. Algunas personas descubren otras tradiciones religiosas que les permiten acercarse a Dios de una manera más adecuada a su personalidad, sus necesidades y hasta su manera de relacionarse con la comunidad.  El peligro para estas personas es que no encuentren un tradición religiosa que los satisfaga.

El camino de la confusión lo experimentan las personas que tienen momentos en los que están en comunión total con Dios y otros momentos en los que no creen que sea posible acercarse a Dios. Para estas personas encontrar a Dios es un misterio, una preocupación o un problema.  El peligro de la confusión es caer en la displicencia de abandonar la religión organizada porque es mucho trabajo o requiere de mucha energía.

San Ignacio invita a buscar a Dios tanto: a los que creen en Dios, a los que creen en Dios pero no en la religión, a los que rechazan a Dios, a los que regresan a Dios, a los que están explorando y a los que están confundidos.

¿Cuál es tu camino a Dios? ¿Estás dispuesto a emprender el camino?

 Visita www.profitconsulting.com

Sígueme en twitter: @mrbprofit

 

 

 

 

 

 


“Ser bueno es fácil, lo difícil es ser justo.”  Víctor Hugo

justiciaPara determinar si una sociedad es justa, se tiene que preguntar: ¿Cómo distribuye aquello que valora, es decir, el ingreso, la riqueza, los derechos y obligaciones, el poder y las oportunidades, los puestos de autoridad y los reconocimientos?  Una sociedad justa, distribuye estos atributos de la manera correcta, dando a cada quien lo que le corresponde.  Lo difícil es definir que es lo que le corresponde a cada persona y porqué.

El maestro de Harvard, Michael J. Sandel, en su libro ”Justice, What`s the right thing to do”?, señala que existen tres maneras para decidir la distribución de los bienes de una sociedad: maximizar el bienestar (“utilitarios”), respetar la libertad (“libertarios”) o fomentar las virtudes (“teleología”).

Los “utilitarios”, argumentan que la justicia se logra dando la mayor felicidad al mayor número de personas.  Consideran que la “utilidad” es todo aquello que produce placer o felicidad para la persona, o bien, aquello que impide el dolor y el sufrimiento.

Jeremy Bentham (1748-1832), es el principal filosofo del movimiento “utilitario”.  Bentham señala que los gobiernos deben adoptar las políticas que generen el mayor bienestar para el mayor número de ciudadanos.  Para ello se tienen que sumar todos los beneficios y restar los costos, de cada alternativa para decidir qué hacer.

Este método implica que todo se puede medir con la misma unidad de medición y que no existe ninguna preferencia por los beneficios y costos de cada persona en lo individual.  John Stuart Mill (1806-1873), hace una precisión del sistema “utilitario” y propone que se haga una distinción entre los “placeres más elevados y los de menor importancia”.  Argumenta que existen placeres superiores que valen más que los que son inferiores.  Por lo tanto, se tiene que hacer este ajuste al momento de calcular los costos y beneficios de las acciones.

Por otro lado, los “libertarios” favorecen los “mercados libres” sin intervención gubernamental.  Señalan que los gobiernos no tienen el derecho de regular la sociedad pues limitan los derechos de los ciudadanos de decidir libremente lo que más les conviene.  Los proponentes del “libre mercado” consideran que la justicia consiste en el respeto de la libre decisión y el consentimiento de los adultos.  En este ámbito, los “igualitarios” piden que se respete la acción de los mercados (el intercambio libre y voluntario entre las personas) pero que se establezcan medidas sociales y económicas que permitan que todos tengan la “misma oportunidad (igualdad)” de alcanzar el éxito.

Immanuel Kant (1724-1804), filósofo libertario, señala que las personas son seres racionales que merecen dignidad y respeto. Critica el movimiento “utilitario” pues considera que al maximizar el bienestar de la mayoría, no se valoran los derechos universales de cada persona.  Argumenta que el hecho de que la mayoría se beneficie de algo, no asegura que lo que se hace, sea correcto.

Kant manifiesta que el valor moral de un acto, no deriva de sus consecuencias sino de su intención. Dice que lo importante es “hacer lo correcto, por ser lo correcto y no por otro motivo.”  En este sentido, debe imperar el “deber ser”, no por ser más útil o  más conveniente.  Lo llama el “imperativo categórico”, la acción debe responder al principio del cual emana y no en función de sus posibles resultados.

El tercer campo de análisis de la justicia (“teleología”) se remonta a las enseñanzas de Aristóteles(384-322 A.C.).  El filósofo griego consideraba que la justicia descansaba en dos aspectos: el “telos”, es decir el propósito, el fin o la naturaleza misma de la justicia; y el aspecto “honorifico”, es decir las virtudes que la justicia debe honrar y premiar.

Aristóteles, consideraba que la justicia requiere decidir sobre el honor, las virtudes y la “vida buena”.  A cada persona se le debe dar lo que merece, esto implica identificar las cosas que se van a dar y las personas que las pueden recibir. Para ello, se tiene que aplicar el principio del mérito.  Es decir, aquellos que demuestran excelencia en algo son los que deben recibir lo que se va a dar, para que, una vez en su poder, puedan contribuir al beneficio de “la buena vida” para la comunidad a la que pertenecen.  La excelencia se logra con la práctica que se traduce en hábitos que forman el carácter de la persona.

El reto de la visión “teleológica” es “hacer lo correcto, a la persona correcta, con el alcance correcto, en el momento correcto, con el motivo correcto y de la manera correcta.” Para lograrlo, Aristóteles señalaba que se requiere “sabiduría práctica” para saber cual es el hábito que se debe aplicar para alcanzar el mayor beneficio humano sujeto a las circunstancias existentes.

En tu empresa familiar: ¿Cómo aplicas la justicia? Buscando el bienestar de la mayoría aunque alguien salga perjudicado? Respetando los derechos individuales de todos y dejando que cada quien actúe a su libre albedrío? De acuerdo al mérito de cada quien y aprovechando las capacidades de cada persona en beneficio de todos?

 Visita: www.profitconsulting.com

Sígueme en twitter: @mrbprofit

 

 

 

 

 

 


“Resentimiento es un veneno que me tomo yo, esperando que le haga daño al otro.”  Anónimo

perdonLas empresas familiares son la unidad económica más numerosa en México y en el mundo.  Sin embargo, sólo 33% de las empresas familiares sobreviven a la segunda generación, 13% llegan a la tercera y 4% a la cuarta generación.  Es muy significativo que aproximadamente el 80% de las empresas desaparecen por situaciones familiares y no por aspectos referentes al mercado o a la gestión empresarial. El origen de muchos problemas familiares radica en la dinámica familiar y dentro de ella sobresalen los que se generan a partir de los resentimientos.

Recientemente, un amigo me regaló un libro titulado: “del Resentimiento al Perdón”, del autor Francisco Ugarte Corcuera.  Los conceptos del libro me parecen muy relevantes para entender muchos de los problemas que viven las empresas familiares y que los pueden llevar a su destrucción.

Ugarte comenta que todos los humanos somos propensos a sufrir resentimientos. Señala que el resentimiento es una “autointoxicación psíquica” que nosotros mismos nos provocamos.  Explica que un resentimiento normalmente surge de una ofensa o agresión que nos produce una reacción negativa.  La ofensa puede ser por causa de una acción, (algo que nos hacen), o por una omisión,  (por no tomarnos en cuenta o hacernos un desaire) o por nuestras circunstancias (algún defecto personal o nuestra situación económica).

El autor dice que el estímulo que provoca el resentimiento, puede ser objetivo (que realmente existe), exagerado (muy superior a la realidad) o imaginario (que solo existe en nuestra imaginación).  Es decir, el resentimiento depende del modo en que lo veamos, es nuestra respuesta personal e íntima a la ofensa que experimentamos.

Lo grave es que la persona resentida, se siente herida y se considera ofendida. Por ello, es necesario que la persona aplique su capacidad de pensar y su voluntad para superar el problema.  Desafortunadamente muchas personas retienen el sentimiento negativo y lo vuelven a experimentar, una y otra vez, lo cual implica “re-sentir” la herida y vivirla como un veneno interno que no desaparece.

Ugarte concluye: “resentimiento es sentirse herido y no olvidar”.  ¿Qué se puede hacer para superar el resentimiento? Ser objetivo en cuanto al problema, no exagerar y mucho menos imaginar lo que no es cierto. Tener carácter, fuerza de voluntad y seguridad en si mismo.  Distinguir si la persona es inocente, de lo sucedido y aceptar una disculpa o en caso de que la persona sea culpable recurrir a la fuerza del perdón.

El perdón forma parte esencial del amor, que debe imperar en toda familia y sobre todo en las que tienen una empresa.  El perdón no es un sentimiento, perdonar no equivale a dejar de sentir.  Perdonar es un acto volitivo y no emocional.  Perdonar es ejercer la voluntad, es decir, decidir, permitir que nuestra voluntad supere a nuestras emociones.  El perdón no suprime la ofensa como si no hubiera existido pero si cancela la deuda moral del transgresor.

Los resentimientos van a surgir en todas las relaciones humanas y existe un grave peligro de no atenderlos, pero el perdón nos da la fuerza suficiente para superar los agravios y seguir adelante como familiares, empresarios y propietarios de una empresa familiar.

¿Cuáles son tus resentimientos? Son objetivos, o exagerados e imaginarios? Tienes el carácter, la fuerza de voluntad  y la seguridad para resolverlos? Conoces la fuerza del perdón? La aplicas?

 Visita: www.profitconsulting.com

Sígueme en twitter: @mrbprofit

 

 

 

 

 

 

 



Nota: Las opiniones que se presentan en la sección de blogs de CNNExpansión.com, son responsabilidad única de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión periodística de CNNExpansión.
Términos y condiciones