“Más vale prevenir que tener que lamentar.”
Proverbio popular
El día de ayer se registró un fuerte terremoto de 8.8 grados en Chile. Los primeros informes señalan que hubo grandes daños materiales en la infraestructura, en vías de comunicación y en vivienda. Sin embargo, son pocas las personas fallecidas y el pueblo se reporta en calma.
Existe una gran diferencia entre la tragedia de Haití y lo que ahora esta sucediendo en Chile. La gran diferencia reside en el nivel de preparación de Chile para enfrentar un sismo de estas dimensiones.
Nosotros en México, por nuestra ubicación geográfica, estamos expuestos como Chile, a experimentar movimientos telúricos periódicos de grandes proporciones. La pregunta es ¿Que tan preparados estamos para enfrentarlos?
La gran enseñanza de las tragedias suscitadas por las fuerzas de la naturaleza, es mostrarnos nuestra fragilidad humana y la necesidad de prepararnos con antelación para lo que pueda venir.
Las empresas como los países, viven problemáticas, tanto previsibles como inesperadas, pero una vez más, la pregunta es: ¿Estamos preparados para enfrentarlas?
Debemos preguntarnos, cual es el nivel de preparación en nuestras empresas; ¿Estamos preparados para caídas en nuestros mercados de productos y servicios con un plan estratégico?; ¿Tenemos un plan financiero para soportar los movimientos en los mercados financieros?; ¿Contamos con un protocolo familiar para atender los conflictos familiares antes de que se presenten?; ¿Tenemos un plan de sucesión y patrimonial para enfrentar la muerte del líder empresarial?
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LAE de la Universidad Anáhuac y MBA de Kellogg School of Management de Northwestern University.